| 1955-04-16 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Alvajar a Seoane. 1955 en 16/04/1955
París, 16 de abril de 1955
Querido Seoane:
Me ha sido imposible escribirte antes, porque nada había podido hacer de lo que me encargaste. Estoy tratando de arreglar la documentación para poder quedarme aquí y de solucionar de manera efectiva el futuro problema económico. Eso y las naturales primeras visitas a la familia me tuvieron ocupada. Resumo las novedades para pasar luego a lo serio. Me encontré a mi padre casado; vive en la misma dirección porque tienen el departamento de al lado del piso en que él vivía. Es buena casa y amplia. Su mujer es secretaria del primer matemático de Francia, y su consuegro es el decano de la Facultad de Ciencias de la Sorbonne. El hijo de esta señora es Jefe de Investigaciones Científicas allí mismo y creo que futuro candidato al Instituto. Lamentablemente es una persona enferma y no sé cómo andarán las cosas, a pesar de que tiene muy buen ánimo y sigue trabajando. Es buena persona y atentísima con nosotros. ¡A tout seigneur, tout honneur!
También mi hermano Javier está aquí. Por fin pudo salir de España y venirse con su mujer. Trabaja y sus cosas van progresando. No se puede pedir más dadas las circunstancias. Tuvieron mucha suerte.
Otra de las cosas que me robó tiempo fue el haber tenido la suerte inmensa de conseguir un departamento. No te cuento la historia porque creerías que es una novela. Aquí estoy, encimita del Sena, dos habitaciones muy grandes, una cocina id. y un váter donde el día de mañana, si me dejan tranquila (porque toda transferencia es ilegal y puede surgir inconvenientes), se puede instalar un bañito. Dirección: 17, Quai aux Fleurs. Paris, IV. ¿Recuerdas dónde es? A un paso de Notre Dame. Alquiler, 8.000 francos. Te lo digo, porque sé que conoces los precios de aquí y verás que tuve que arriesgarme a ocuparlo e a pagar la seña que me pidieron, y que es la quinta parte o menos de lo que vale, e instalarme aquí.
Acabo de recibir una carta de Fernando Birri. (Dirección Piazza di Spagna 9, Scala B, Int. I., Roma). Me manda la carta de Ugo Guanda que te incluyo. Y añade él, en cuanto a este asunto, como aclaración al párrafo segundo de la carta de Guanda: “Es decir, que costará 330.000 liras la edición de cada volumen, de cien páginas cada uno. Guanda da la dirección y traducción a Darío (PUCCINI, de quien te hablé) y a mí, si tu vienes puedes colaborar. Además del interés que representa para Botella al Mar tener al lado como pie de imprenta italiano el de “Guanda”, me parece que la cosa funciona económicamente dentro de cifras aceptables: cada librillo le costaría al Editor aproximadamente unas 600 liras, lo cual permitiría su venta al público a un precio todavía “comprable”. Guanda lo distribuiría en su circuito, y sobre el precio de venta Seoane percibiría el 40% de utilidad por cada libro vendido”. En la carta de Guanda tienes la dirección. En tus manos dejo el asunto Italia, porque yo no sé cuando podré volver allá. Es decir, si te interesa. En cuanto a París, mañana voy a ver una imprenta a la que estoy recomendada, que tiene linotipistas españoles y franceses y puede hacer la cosa, para que me den un presupuesto. En cuanto lo tenga, volveré a escribirte. Es decir, que si tienes dudas con respecto a lo de Guanda, espera a recibir los precios de París. En este caso tendría que hacerlo yo (es decir, organizarlo yo, puesto que no es un editor, sino una imprenta), y ver la cuestión, distribución y todo lo demás.
Dentro de un par de día me voy a Suiza a trabajar durante unos quince. Es una tentativa que si sale bien puede solucionarme las cosas para el futuro. Trabajaría entonces allá un par de meses y pasaría aquí otros dos o tres. Ya veremos qué sale de ahí. Pero puedes escribirme lo mismo dándome indicaciones, o diciéndome qué decides, porque me mandarán las cartas y sólo será un retraso de unas horas. Como te digo, te haré llegar los datos de Francia inmediatamente.
Dile a Arturo que no le he escrito porque no sé de donde saco tiempo ni para dormir, pero que no por eso me olvido de que existe. ¿Qué hay de la editorial? ¿Habéis cambiado de dirección o seguís en Piedras? ¿Quieres decirme si Aznar se llama Luis o Manuel? Un abrazo a Maruja y un apretón de manos para ti.
No tengo ningún número de Galicia Emigrante. ¿Puedes mandarme? Te enviaré las cosas para la Revista tan pronto. Ahora estoy medio organizada y todo marchará.
Amparo
[Manuscrito na marxe esquerda:] Bmé. Mitre, 3793, 2ºF.
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| 1963-06-17 |
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Ver [Carta manuscrita co membrete:] CENIT. / Compañía Argentina de Seguros Generales, S.A. / SAN MARTÍN, 661. TEL. 31-9551
Transcripción da Carta de Núñez Búa a Seoane. 1963 en 17/06/1963
17-6-63
Querido Luis:
Aínda non tiven o vagar suficiente pra facer un pequeño proieito comercial do que podería ser esa empresa na que ti matinas e cuias bases, mellor, fundamentos espós con tanta xusteza, saber e craridade nas túas duas cartas. Fareino. Pol-o pronto, prégoche que copia [sic] das dúas cartas –que supoño terás– llas mostres a Álvaro, primeiro, e dempois a Valentín. Álvaro leeu a primeira e mostrouse disposto a poñer deica 3 millóns de ptas. Se é así, eu trataría, unha vez postos de acordo no básico, de atopar outros cartos. Coido que os atoparei. Álvaro, xa o verías, é home de moita tarefa, pro, pra os amigos, sempre atopa un intre. O único que non fai é escribir. Supoño xa o terás visto.
No Centro conseguín que inviten a González López, pois Martínez López sairá axiña pra Galiza. Eu coido que Emilio tampouco poderá vir, pois ten un curso de vran e non sabe si lle darán 8 días de permiso. O seu libro está no prelo. Coido que atoparemos eiquí tódolos cartos e non precisaremos facer uso do xeneroso ofrescemento de Álvaro. No C[entro] Galego hai ambente –Villamarín– pra contribuir en parte ós gastos do libro de Ben Cho Sey, pero fai falla saber cánto será. Parez que Álvaro ofresceu –díxomo íl– 50 mil ptas. Castro Rial –bó rapaz, paresce– desexa falarche. Ten amigos arquiteitos e ademáis é mandamáis do Faro de Vigo.
Teléfonos:
Ben Cho Sey- 2438932
Castro Rial- 2391392
Álvaro-Oficiña: 318000
Casa: 2612637
Apertas pra ti e Maruxa
Pepe
[Escrito na marxe esquerda:] Cando escribades a Amparo que se lembre do que lle pedín pra o meu afillado carpinteiro, xa estou en relación telefónica ca súa amiga Srta. Laferrere.
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| 1969-12-30 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Alvajar a Luís e Maruxa Seoane. 1969 en 30/12/1969
Ginebra, 30 de diciembre de 1969
Queridos Luis y Maruja:
Después de cuatro años de infierno que he pasado con mis vértigos y mis enfermedades “despistantes” para los médicos, las cosas van mejor y ya puedo escribir, cosa que hasta hace poco me era casi imposible. Parece haberse tratado de una cosa psicosomática que necesitó la ayuda de un psicólogo para uno de los llamados hoy “tratamientos de apoyo”. Todo parece ir mejor.
Hace mucho que no sé nada de vosotros ni de Mireya y Antonio. Les he mandado una tarjeta de año nuevo a La Rioja, porque supongo que siguen allí.
En el mes de octubre pasado fui por vez primera a España después de más de treinta años. No estuve más que nueve días en Madrid, conociendo a mis sobrinos y viendo a mis hermanas. Es bastante probable que para dentro de unos meses me traiga para acá a una de mis sobrinas, a que continúe sus estudios aquí. No os hago comentarios acerca de España porque sería un prodigio de inconsciencia querer dar impresiones tras sólo nueve días d presencia allí. De los españoles y su ambiente sigo pensando lo mismo, y, claro está, de la situación política. Pero la verdad es que no sentí ni la menor emoción al encontrarme en eso que llaman “mi patria”, posiblemente porque soy poco madrileña y muy gallega.
Sigo en Ginebra, trabajando como siempre, sólo que en las Naciones Unidas desde hace ya cinco años.
Me gustaría saber si tenéis el propósito de volver por acá. Si tenéis unos minutos, ponedme unas letras diciéndome qué hacéis, y dónde están Antonio y Mireya.
De Arturo también hace más de un año que no sé nada, pero supongo que está bien, ya que es inmortal e invejecible.
No quería dejar pasar estos días sin deciros que os recuerdo mucho y con mucho cariño y que os deseo un inmejorable 1970.
Un fuerte abrazo de
Amparo
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| 1972-07-17 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Alvajar a Luís e Maruxa Seoane. 1972 en 17/07/1972
Ginebra, 17 de julio de 1972
Queridos Luis y Maruja:
Ya ha empezado de nuevo esta marcha normal de la existencia, aunque costó trabajo reorganizarse. Llegué muy cansada y me encontré aquí con el fin de curso de mi sobrina Marta, las fiestas de colegios y conservatorios consiguientes, su viaje inmediato a España, a pasar las vacaciones con su madre, la asistenta que se fue de vacaciones, montañas de trabajo en la oficina, etc., etc. El caso es que yo llevo aquí casi cuatro semanas y aún no he podido empezar a ocuparme de los asuntos grandes o serios. El mes de agosto será todavía peor, porque se va de vacaciones el jefe de la división lingüística de otra organización y me deja todo el trabajo de la sección española para hacer por las noches en casa, y, como os digo, es enorme el trabajo que hay en la oficina y vuelvo bastante cansada.
El resto de mi viaje fue muy bien. En cuanto llegué a Lima me di cuenta de que los limeños, poetas y escritores compañeros míos aquí (¡parece mentira!) me habían dado una clase de información que no correspondía a la verdad. Me habían dicho que para ver Lima sobraban dos días. Estuve tres y no vi ni la décima parte de lo que hay que ver. Pero no bien me di cuenta de eso, decidí no llamar ni ver a ningún conocido y dedicarme a los museos y a la ciudad, de la que he quedado verdaderamente enamorada. Corrí por todas partes. Fui a Cuzco, que no me impresionó tanto como esperaba. Sí, en cambio, el paisaje que rodea a Machu Pichu. Volví a Lima y salí por Quito. Allí llamé solamente a un amigo, gran poeta y escritor, compañero nuestro, que ha sido secretario de Relaciones Exteriores en Ecuador y que no me dejó sola ni un instante de los tres días que pasé allí, con un taxi a la puerta del hotel y recorriéndolo todo el día entero en taxi, y sin dejarme pagar nada. Se portó muy bien, puesto que no tenía por qué hacer tanto. Tengo en Quito otros amigos, entre ellos el actual Presidente de la Corte Suprema, que era Embajador de su país y en uno de esos cambios políticos en que lo pusieron en la calle pasó durante cierto tiempo a trabajar con nosotros, aunque yo ya lo conocía de Nueva York. Ni le hablé por teléfono, porque el otro no me dejó ni a sol ni a sombra, con su ansia de hacerme conocer su pueblo, como él le llama.
En el viaje compré varias cosas bonitas o curiosas, tanto para mí como para mis múltiples niños. Todo tuvo un gran éxito.
Cuando llegué aquí me encontré con que A Nosa Galiza que es aquella asociación que quería representar la obra de Castelao, había habido los acostumbrados e inevitables líos internos, y el proyecto se ha quedado en el aire. En cambio, el grupo Artístico Hispanoamericano que es el que yo dirigí in illo tempore y que ahora está dirigiendo (desde el punto de vista escénico, se entiende, porque hay una comisión directiva que es la que al fin y al cabo decide). Sara Ventura (una argentina que es ayudante de dirección en el Gran Teatro de aquí y que monta ella a veces como directora tales o cuales óperas) había decidido poner Fuenteovejuna. Fui a una reunión de los “cabecillas” en que se trataba de la obra y me di cuenta de que esta mujer (que es amiga de amigos míos de ahí, entre ellos Emma González Ledo) no sabe un carajo del teatro clásico español, un pito de Lope y medio pito de Fuenteovejuna. Los otros que allí estaban, incluso un amigo que sí había estudiado la obra y llevaba preparado un plan de adaptación bastante bien hecho si se reduce la obra al punto de vista anecdótico, se pusieron a hablar mal de Lope y del pueblo de Fuenteovejuna (chupacomedias del rey, acciones paralelas en la obra “que (según ellos) no vienen a cuento”, que si escenas inútiles que son un verdadero tostón, etc.). Yo iba dispuesta a callarme la boca, porque la verdad es que no me había puesto a estudiar el asunto en serio, pero en vista de eso no me quedó más remedio que rebatir todas esas estupideces y decirles que había mucho que estudiar la cosa si se quería actualizar la obra, darle el sentido revolucionario que tuvo en su tiempo la propia idea de la monarquía, pensar en el nacimiento de las nacionalidades, no suponer que la toma o no toma de Ciudad Real no tiene un pito que ver con el asunto, porque sí lo tiene, y que una vez estudiado todo eso se podría ver de universalizar y actualizar lo revolucionario de la obra entera, y no solamente tocarle el corazón al público con la anécdota visible, que esa sí que no es más que un pretexto. En vista de lo cual, no se pondrá Fuenteovejuna este año, sino más adelante, y el caso es que me he quedado yo encargada de buscar material, estudiar la obra y discutir la cosa con Sara Ventura (que al parecer no piensa darse ni el mínimo trabajo de esos y esperará a que le den las cosas masticadas) y otros. He pedido algún material a España y yo tengo varias cosas que pueden ayudar, pero me pregunto cuándo y de dónde voy a sacar el tiempo para eso. El caso es que Fuenteovejuna me interesa y prefiero que hagan algo más “consciente”, aunque mi nombre no figure para nada. ¿No os parece?
Además de saludaros y deciros que os tengo mucho cariño, “ésta” tiene otro objeto y ahí va.
Hay aquí unos gallegos que tienen un taller mecánico en el que hacen cajas de relojes finos (oro y piedras preciosas) y otras cosas por el estilo. Es gente de bien, muy gallega y muy obrera , además, de hacer dinero. Tienen también una sociedad de importación y exportación. Hablé con ellos y se mostraron muy interesados en vender aquí y en Francia cosas gallegas, empezando por los productos de vuestras fábricas de cerámica. Respecto de las demás cosas, habría que darles ideas, y yo le he oído a Luis interesado, y mucho, en el fomento de la artesanía y la industria gallega con un sentido moderno y que haga ganar dinero a la gente de allá. Se trataría, si vosotros estáis de acuerdo en vender lo que sea, con buena propaganda, en casas buenas y caras y no en bazares al por mayor o menor. Si vuestras fábricas tienen catálogos con reproducciones o cualquier otro material de propaganda, todo el que sea, y si el asunto os interesa, ¿podríais hacérmelo llegar lo antes posible? Si os interesa el asunto y Luis ve otras posibilidades para Galicia, os pongo en contacto con esta gente, que ha llegado el caso bien puede ir allá, y a lo mejor la cosa marcha bien. Contestadme algo a esto, porque esa gente va a andar preguntándome a todas horas, qué hay de ello.
Decidle a Marika, la mujer de Lorenzo, que pasé dos veces por Guermantes para saludarla y que las dos veces lo encontré cerrado. Después no pude ya volver.
¿Se casó Arturo? Todavía no he podido ocuparme de la separación de bienes, que según me dicen no es cosa tan sencilla en matrimonio ya contraído. También tendré que mandarle copia de esa sentencia de divorcio, pero antes tengo que averiguar si basta una copia fotográfica o si tiene que ser un documento legalizado por el Consulado argentino. Como mi horario de trabajo es el de todo el mundo, no llego a tiempo a ningún sitio, y hasta comprar leche o pan se convierta en un problema. Y luego, con mi sobrina aquí, pese a que está en el colegio, se complican las cosas, porque tengo el triple de trabajo. Aprobó el bachillerato elemental francés (en su examen, de 600 alumnos, franceses en su mayor parte, sólo aprobaron 100), el examen de francés para extranjeros y tuvo 2º premio en matemáticas y en guitarra.
Por favor, contestadme a lo de la exportación, aunque sea para decir que no interesa, y decidme vuestros planes, si ya están más cuajados. Uno de estos días (cuando pueda) le escribiré a Pillado, al que quisiera encomendar un par de artículos. ¿Podré? Aquí seguimos prácticamente en invierno. Tiempo de perros.
Amparo
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| 1972-07-22 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 22/07/1972
Buenos Aires, 22 de julio de 1972
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Recibí, ya, creo, todas tus cartas, 20/VI, 5/VII y 13/VII. La más lejana, la del 20 de junio, anterior a una que había recibido antes y ya contestada por mí, pero de fecha posterior a una de F[rancisco] Pillado del 5/V que recibí ahora con las tuyas. Afortunadamente terminó estos días el trabajo a reglamento de correos y todo se normaliza en cuanto a correspondencia, envíos de libros, etc. Te voy a contestar, pues, ahora, como pueda y sobre todo en cuanto a cuestiones pendientes.
1) Recibí las fotocopias del proyecto de decoración de la pileta con la sugerencia que tú haces sobre la escala de la estrella de mar que me parece muy atinada. Había pensado en esto cuando hice el proyecto no exigiendo demasiado a dicha escala, es decir, no sujetándome rigurosamente a ella y para ello dejé esos dos tentáculos cortados para que fueses aumentados o disminuidos con arreglo a la visualidad total de la decoración y de acuerdo con la exigencia natural de la pared en primer término. Si quieres tú puedes resolver el problema que planteas aumentando dichos tentáculos y siguiendo para el dibujo de estos la ondulación que señalo en el boceto. Puedes también no preocuparte demasiado de la relación estrella de mar-pulpo pensando en cambio en otra relación blanco-negro, que es la que más pienso yo, y que son sorprendentes los caprichos de la naturaleza y más, por menos conocidos de nosotros, los que presenta el paisaje del interior del mar. Además un ángulo divide la pared de la pileta de su piso. Bueno, todo esto queda a tu mejor criterio.
2) Cuenta conmigo para cualquier decisión que se refiera a tus intereses y a los tuyos referidos a la fábrica de Sargadelos. No conozco las razones de Varela, quizás sean respetables. Las mías son claras. No me interesa Sargadelos como un negocio personal mío sino como una empresa superior destinada a afianzar la personalidad artística de Galicia y a fomentar trabajo en un rincón de Galicia. Estaré, como sabes, para eso creamos el Museo y Sargadelos, de acuerdo con esas dos finalidades y para eso hemos proyectado otras pequeñas industrias de las que aún no nos hemos ocupado. Además no pensé nunca tener acciones en Sargadelos. Esta parte se te ocurrió a ti. Me gustaría más que tener acciones que en decoración me respetasen los colores de mis pobres trabajos, no corrigiéndome la plana después de toda una vida dedicada al color. En cuanto a Xosé le escribiré uno de estos días. Recibí su catálogo de la exposición de Vigo y le debo carta. Pero espero que todo esté arreglado entre vosotros, por lo menos quisiera que así fuese.
3) No envié la ponencia al seminario del libro gallego dado el estado del correo argentino por aquellos días y por la urgencia de algunos trabajos a entregar. Pero si se hace el libro que reseñe la actividad de ese seminario y del resultado de las muestras de Barcelona y El Castro haría un prólogo o un epílogo como miembro del L[aboratorio de] F[ormas] a él y para referirme al libro gallego en América y a la primera exposición del libro gallego que fue hecha por mí, para el C[emtro] G[allego] de aquí, hace 24 años, en 1948.
4) Me alegro que hubiese decidido aplazar el asunto del Patronato del Museo C[arlos] Maside hasta mi regreso y deseo triunfes sobre el “farmacéutico de Cuenca” como tú dices, en cuanto a Sargadelos. Siento no poder hacer nada para ayudarte desde aquí.
5) Recibí las notas, reportajes y críticas sobre la exposición del libro y el estreno de Valle Inclán. Recibí el catálogo de la muestra y el programa de los esperpentos estrenados, muy buena tu tapa pero no me imagino el color que le suprimieron. Al ejemplar que me enviaste le faltan páginas, le falta por lo menos la continuación del trabajo de González López y fueron arrancadas. La tapa, además, no corresponde a estas páginas. Te rogaría que me enviases otro, pues me gustaría conservarlo completo. Recibí también las diapositivas de la exposición, muy flojas como diapositivas pero dan idea de la importancia de la muestra. También recibí los libros de Pita y González Martí[n] cuyo envío te agradezco. No recibí en cambio fotografías de tus decorados y trajes que me gustaría tener, creo que te lo escribí en otra carta.
6) La próxima semana te enviaré los colores para el libro de Blanco Amor. En ningún momento conté con colores.
7) Importante. Amparo Alvajar me escribe desde Ginebra para que interceda contigo y te pida estudies de exportar a esa ciudad porcelanas del Castro y Sargadelos a unos emigrantes gallegos que lograron instalar un taller en el que hacen caja de relojes finos, oro y piedras preciosas y fundaron al mismo tiempo una sociedad de importación y exportación. Pienso que puede ser interesante, sobre todo tratándose de un grupo de gente dinámica, por lo que dice Amparo. Quisiera que le escribieses a Amparo Alvajar, 15, Avenue Krieg. Genéve-Suisse y le envíes toda la propaganda que tengas de las fábricas. Ginebra es un buen centro internacional. Los escandinavos tienen allí una gran central de ventas de muebles y artesanías.
8) Creo que contesté todo. A partir de ahora quedo en paz conmigo mismo y desaparecen de mi mesa tus cartas.
Recibe un fuerte abrazo de Maruja y mío:
Seoane
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| 1977-07-03 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Alvajar a Luís e Maruxa Seoane. 1977 en 03/07/1977
Ginebra, 3 de julio de 1977
Queridos Maruja y Luis:
Recibí con mucha alegría la carta de Luis, porque hacía mucho tiempo que no sabía ni dónde estabais.
Os haré una brevísima descripción de mi vida, para teneros un poco al tanto. Desde hace cosa de un año que no paro. Primeramente, fui a Manila, a una conferencia del Grupo de los 77 (países insuficientemente desarrollados), preparatoria del cuarto período de sesiones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. Luego (claro está que en todos los intervalos he seguido trabajando en las Naciones Unidas, sin un solo día de reposo, desde el día mismo del regreso) estuve en Kenya, en Nairobi, para ese período de sesiones. Luego vuelta a trabajar en Ginebra; luego, aprovechando mis vacaciones, para no perder contacto durante tanto tiempo con la Unesco, vuelta a Nairobi (aquí trabajamos en combinación con el Satélite Sinfonía) a la Conferencia General de la Unesco; vuelta a las Naciones Unidas a Ginebra, sin un solo día de intervalo; luego que las Naciones Unidas necesitan que vaya a Viena a la Conferencia sobre la sucesión de Estados en materia de tratados, de plenipotenciarios, para lo cual hicieron un extrañísimo arreglo administrativo que les permitió “despacharme” a Viena y traerme de vuelta para que continuara mi contrato aquí, que se dio por interrumpido y no cortado. Renuncio a contaros lo que me pareció Viena y lo que me pareció Austria, por falta de tiempo. Ya hablaré de cosas gratas en otra. Aproveché (era la primera vez que iba a Viena) para saludar a viejos compañeros que son ahora jefes en el Organismo Internacional de Energía Atómica, en la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial y en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Vuelta a Ginebra a las Naciones Unidas. En vísperas de mi salida para Viena llegó a Ginebra mi sobrina Marta, que tuvo que adelantar su viaje a causa de mi salida para Viena se adelantó en un día, y tuvo la suerte de que le ofrecieran en las Naciones Unidas un pequeño contrato de tres meses, como guía trilingüe, que le convenía mucho. Arréglalo todo, déjala instalada, y sola con su primer trabajo, que es bastante difícil. Vuelvo: que le prologan el contrato y que la asistenta me deja plantada de la noche a la mañana. Desde entonces friego, lavo, plancho, cocino, etc., porque Marta viene muy cansada y tiene que seguir estudiando en casa. Al mismo tiempo, la oficina Internacional del Trabajo me pide que les traduzca un libro. No puedo decir que no, por razones largas de explicar. Ya lo he hecho, levantándome a la una de la noche para trabajar, con dos horas de sueño, y con un trabajo en las Naciones Unidas durante el día verdaderamente agotador, porque lo que se está viendo este año no se ha visto nunca. Tengo forzosamente que cortar mi contrato (cuestiones de reglamento de personal) por un mes, en septiembre, y pensaba que podría tomar vacaciones. Imposible. Primeramente, cabe la posibilidad de que la tomen a Marta más permanentemente, pero no se sabrá hasta finales de agosto, de modo que tendremos que estar pendientes de eso. Segundo, el Organismo de Energía Atómica me mandó ya hace más de un mes un contrato por dos semanas para su Conferencia de Viena, y voy a ir (última semana de septiembre y primera de octubre). Lo mandó con tanta anticipación para estar seguro de que no decía que no a último momento. Por otra parte, el BIT me ha pedido que en septiembre les traduzca uno de sus manuales de educación obrera (que ni han tenido tiempo de decirme de qué trata, que lo mismo puede ser de contabilidad que medicina de trabajo) de 400 páginas, y tampoco puedo decir que no, de modo que me pasaré los días que me quedan libres trabajando 14 o 16 horas por día. Quieren que les traduzca otro a mi vuelta de Viena, e inmediatamente, pero es algo más corto. Me traje de Viena documentación sobre el Organismo de Energía Atómica, porque hace años que no trabajo en eso y hay muchas cosas nuevas, y aún no he tenido tiempo de leer un solo papel. Llevo tres meses sin poder leer más que el periódico. Además, por recomendación del jefe de la División Lingüística de la Oficina Internacional del Trabajo, me llamaron el otro día de la sección de asistencia técnica porque quieren iniciar un nuevo procedimiento de trabajo, que aún están discutiendo, para ver si a partir de octubre o algo así me puedo ocupar de los informes de la Organización sobre los programas de asistencia técnica para América Latina, trabajo que puede consistir en poner en castellano claro los informes de los expertos o en estudiarse expedientes de más de un metro de alto porque la Organización duda de la veracidad de los informes, lo cual significa que hay que hacer el informe. Será un trabajo que estará mal pagado, por comparación con el tiempo que va a llevar, pero les he dicho que en principio sí, porque es un trabajo que me interesa. Claro está que tendré que hacerlo en casa, después de la oficina, y calculan que cada informe lleva, por lo menos, 120 horas de trabajo. Pero esto todavía no está decidido, porque andan discutiendo internamente cuestiones de dinero.
He llegado en estos últimos tiempos a un grado tal de cansancio que a veces me encierro en la cocina y me pongo a llorar, de fatiga. He empezado a tomar un medicamento contra el surmenage que parece ir bien. No es el trabajo lo que me cansa, sino la dichosa casa, porque me hace daño ese tipo de movimientos y me ponen tan enferma que no puedo ni andar por la calle, de mareos y de vértigos. Estaba mucho mejor, porque he descubierto lo que me pasa y estaba tratando de no hacer las cosas que me ponen peor, pero con esta situación de la asistenta retrocedo a pasos de gigante y vuelvo a sentirme muy mal. No se resolverá hasta finales de agosto, y me pregunto si voy a poder aguantar hasta allá. Pero se trata del porvenir de mi sobrina y hay que resistir. La situación temporaria en que está no nos permite alquilar un estudio para ella, porque es muy corto su contrato y no se lo alquilan. Ahora estoy aprovechando que la han dejado libre este fin de semana para que fuera a Normandía en un viaje relámpago, al casamiento del hermano de su novio, para escribiros y escribirle a mi hermano, que hacía seis meses que no le escribía, y como he terminado el libro del BIT para ver si (aunque os parezca mentira) me puedo bañar como Dios manda, y no en cinco segundos, y echarle una mirada al Newsweek de hace tres meses, que lo llevo atrasado. Lo más probable es que sea hoy el único día de vacaciones que tenga, si se le pueden llamar vacaciones a preparar la comida para mañana y planchar ropa, que ayer fue el primer día que hemos visto aquí el sol, aunque no se sabe cuánto va a durar.
Estando en Viena, me enteré por Le Monde del asesinato de dos amigos en Buenos Aires y por el Herald Tribune International de la muerte de Policho Córdova Iturbara. No pude escribirle a Carmen en ese momento porque no tenía allí su dirección. Le escribí al volver a Ginebra. Con quien estoy en relativo contacto es con Clement Moreau. Hace cosa de un año me enteré de que estaban aquí. Nelly hace psiquiatría infantil en Saint Gall, de donde ella es, y Yup tiene cursos en St. Gall y pasa el resto de la semana en Zurich, porque colabora en varias revistas y hace no sé qué otras cosas. Han vuelto a publicar el libro de dibujos sobre Hitler que le costó la nacionalidad, y están preparando un libro de 300 grabados de él, que llevará un largo estudio de Fritz, el escritor suizo que es muy amigo de él y que lo admira mucho. Ha venido a Ginebra (yo no estaba en ninguna de esas ocasiones) para la preparación de algunas obras de Brecht que han puesto aquí. Desde hace un año cambiamos breves cartas y a veces nos hablamos por teléfono, pero todavía no me ha sido posible ir a ver a Nelly y a Tina, su hija, porque las cosas se complican, y ya dice Yup que está bien eso del amor platónico, pero que a ver si nos vemos.
¿Qué está haciendo Luis y cómo estáis vosotros? ¿Y los amigos? Mi hermano está ahora establecido en Tabeayo. Como hace siglos que no le puedo escribir a Quiroga, hacedme el favor de darles a él y a Aida un fuerte abrazo de mi parte.
Cien para vosotros.
Amparo
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