| 1934-09-09 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Azcoaga a Seoane. 1934 en 09/09/1934
Madrid, 9 de septiembre de 1964
Luis Seoane
Montevideo 1985, piso 13, Dº 68
Buenos Aires:
Querido amigo:
Me debías carta, porque la mía última se cruzó con una nota que me enviaste, recogiendo un recorte sobre mi Spilimbergo. Y la echaba de menos. Te suponía, como me cuentas, trabajando como siempre, y en ese sentido te justificaba. Habiéndome alegrado profundamente tener noticias vuestras.
Antes de marchar a Ibiza, donde hemos pasado dos tercios de agosto, recibimos noticias de Lala, diciéndonos que os estabais pensando la vuelta... Creí que habíais prescindido de ella. Veo que sigue siendo un poco vuestro sueño. Aunque por lo que me cuentas, la cosa os marcha viento en popa... Sin embargo, ¡ese país...! Comprendo perfectamente que, día que pasa, día que la misma se os haga más problemática. Pensadlo. Porque ahí tenéis todo.., salvo lo que sólo España brinda. Y aquí, la cosa continúa como la dejaste. Salvo el bache de julio y agosto las galerías comienzan a desperezarse... Biosca no volvió a hablarme de la revista, antes y después de mi conferencia en su galería. Juana Mordó, evidentemente, inauguró hace tiempo su galería en Villanueva 7. Unos dicen que la va de maravilla... Otros, que como la mona. No ha hecho exposiciones sensacionales. Salvo la correspondiente de el Greco, que reunió previo anuncio periodístico en el que se solicitaban “muchachas para bailar flamenco” a la “afición folklórica de Madrid y alrededores” y a toda la pederastia –¡ay!– que le sigue... En el apartado artístico, fui nombrado otra vez jurado en Albacete... Pero como había que ir el 7, y nosotros llegamos de Ibiza el 5, puse un pretexto y me he zafado del compromiso...
Me alegra mucho lo que me cuentas de Laín y Millares. En este plano de cosas, anteanoche estrenó Jorge Grau una película titulada El espontáneo, bastante discreta. Se trata de un “director nueva ola”, de los que ya aviejan a Bardem y a Berlanga, que va a hacer inmediatamente el Acteon de Jorge Oteiza, que, como sabías, dejó la escultura por la cinematografía. Está con más barba y más nervioso que nunca...
La familia sigue viento en popa. Clara volvió de Londres donde ha estado un año. Veranea en Guadarrama y se dispone a ver si encuentra un puesto de traductora en Asuntos Exteriores. Isabel, que prepara su segundo de Sociología, estuvo un mes por Galicia, metida con algo que puede llamarse el “SUT” y ha venido enloquecida de tu tierra. Myriam se fue para Aragón donde ha pasado sus vacaciones, y llega mañana mismo. Y Rafaelillo prepara su tercero para hacer cuarto y quinto el año que viene y ponerse al día. Está altísimo, ha engranado en lo que podríamos llamar “la cultura” y me tiene algo más contento. (Descansó en Benidorm).
María tira con sus “ñañas”. Siempre se queja de los pies o del hígado. Pero eso ya es algo domésticamente habitual. Ha vuelto estupendamente de las vacaciones, donde no hicimos sino descansar. Por mi parte, descansar y curarme de una extraña depresión que sufrí desde mediados de junio a finales de julio... ¡Los viajes, los reajustes, los problemas..! Para qué ampliarte ciertas panorámicas.
De Dieste, metido en su rincón, no sé una palabra. De Varela, tampoco. (Estuvo aquí su cuñada Betti y me contó las últimas novedades). Cuadrado me envió su último libro de versos. Mediante Gustavo Soler y el almirante Penas, que andan por ésta arreglando un problema argentino de barcos.
Los últimos profesionales argentinos llegados por estos pagos han sido Celia Zaragoza, Haydée Barroso, Julia Prilutzsky y César Tiempo. Éste, concretamente, llegó a Bélgica ayer. No creo que estos dos últimos anden por España decididos a conectar con el Perón viajero. Pero es claro que no hablen de otra cosa que del decidido viaje de vuestro expresidente. Según mis informes, el pundonoroso ejército argentino ha dado el sí para la vuelta. En vista de que Thomas Mann, agente especial para Latinoamérica de los EE.UU. tiene mucho interés de oponer la rutilante figura del marido de Eva, a la cada vez más arrolladora de Fidel Castro.
Por mi parte, sigo esperando que TAURUS dé mi libro de versos y hago para la misma editorial una pequeña cosa que se titulará Dibujantes de Madrid. Una revista técnica particular me ha encargado una larga serie de notas sobre cuadros marítimos, que me proporcionará buenas pesetillas. De Italia, me vino una proposición importante de Ansa, que desprecié porque no tengo gana de viajar por otros lugares que no sean los españoles. Después de una conferencia que di sobre la novela en Melilla, preparo las que este invierno daré en Poitiers, Valencia, Badajoz, etc., etc. Mientras continúo con mi diario, mis versos, bien que un poco “degonflado” respecto a lo creativo. La Editorial me quita todo entusiasmo, pues sigue el asunto viento en popa, me afianzo en ella, pero pierdo los días que es un gusto.
El teatro comenzó con un estreno de Mihura y una cosa de Marceau, mucho peor que El huevo y La sopa boba. Murió tristísimamente Blanca Tapia, el amor clandestino de Casona, y la enterraremos un grupo de íntimos hace unos treinta días. El dramaturgo estrena por provincias su abrillantado Quevedo y se dispone a que ello ocurra próximamente en Madrid. Ionesco será la novedad del María Guerrero cuando se abra y Tirso de Molina en El Español. Estivo por aquí Luisa Vehil y su troupe. El Ollantay que pusieron, es más aburrido que Marquina. Y...
Del asunto de mi piso, aunque te parezca horrible, siguen sin darme la menor noticia Feinsilberg y Perla. Yo no puedo hacer nada. Pero... Si vieras a Feinsilberg, a ver si sacas algo en claro. No sabes cómo te agradecería alguna noticia.
¡Qué pena que se haya muerto la mujer de Girri! Los golpes siempre vienen seguidos: primero, el lío en que nuestro amigo se vio envuelto. Luego, la muerte de una chica tan simpática y tan joven. Otra cosa es la pelea Marcos Victoria-Romualdo Brughetti, sobre que si este hizo o no hizo “circo temporal” por lo visto de Buenos Aires.
Como me dices que trabajas con Arranz, da muchos recuerdos al madrileño. Y dile que lo esperaba por aquí este verano. Me dijo que andaba gestionando un viaje. Pero por lo visto no se le ha logrado. Dile que hemos descubierto unos “refugios” en Fuencarral y Hortaleza, donde se come un cordero sensacional, de ese que no trastorna el estómago.
Estuvieron mis hermanos de Copenhague. Pasaron unos días, pues aceptaban una invitación de amigos portugueses. Los eslavos hace tiempo que no dicen nada. Tenían mucha relación con mi hija Clara. Pero desde que esta se ha venido, nada hemos sabido. (Por cierto, hablando de Londres: Salazar Chapela interesaba noticias a mi gemela sobre el diálogo Perón-Johnson, etc. Nos quedamos de una pieza).
Anoche, vi en el Gijón a Marcial Suárez. Pidió la excedencia en Radio Madrid. Y trabaja en la sucursal de Codex en Madrid. Este asunto lo lleva el sobrino de Aguilar.
De Alberti, tengo noticias indirectas. Ya tiene un piso en Roma y otro en el campo. Va a publicar Doce sonetos romanos a todo lujo. Y Mondadori da una “choix" de sus cosas. No recibe dinero de la Argentina, según contó a Penagos. Y anda un poco preocupado.
Me dijeron que venía Castagnino por estos pagos. Aún, que yo sepa, no ha dado señales de vida.
Sin otra cosa de particular y creyendo haber cumplido como corresponsal, todo nuestro cariño para Maruja y un gran abrazo para ti de tu siempre amigo
Enrique Azcoaga
Pasó por aquí el hijo de María Teresa. Hace meses que no pruebo el tabaco. Traduje a Verlaine para Edaf y con este dinero veranearemos.
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| 1948-00-00 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Varela a Seoane. 1948 en 00/00/1948
Punta del Este, 47-48
Querido Seoane:
Te has olvidado de las barbas asirias, de las barbas de Homero, de las barbas de Ticiano, de las barbas de los peregrinos y de los ermitaños, de las barbas de los grandes monjes cristianizadores de la tierra de Freitas y de otras tierras no menos caníbales. Olvidaste también que los pelos que le quedan a Shand en la quijada no llegan a formar barba de caballero, a no ser de industria, sino barbilla de perillán y por eso a la de Shand ha de llamársele, en puridad, perilla: de dónde aquello que dices de libidinoso.
Veo que todos vosotros, tersos barbilampiños, habéis reaccionado como niños teteros o mozuelos de lecturas rosadas y modernas, con asco de la viril y natural condición de la barba del hombre maduro, que no puede soportar la meliflua acción ridícula, coquetona y ajamonada de rapárselas cada mañana, acto depilatorio que no condice con la grandeza y dignidad de toda caballería. La mía es barba de vagabundo –no creo que sepas nada acerca de un vagabundo desde que entraste a la cofradía letrada con tal tema, aunque antes, cuando te limitabas a ser un honrado pintor, hiciste uno con barbas que daba envidia verlo. Otrosí: ni veraneante soy, porque no es verano, ni solitario porque estoy mal acompañado. Y, finalmente, no ría de mi bronquitis porque me ha comido, con sobresaltos, cerca de tres meses de mi incomparable, única, vida. Y aún hoy, estoy apenas saliendo de ella. Con blasfemias, maldiciones e injurias a la divinidad. Lo cierto es que llevo alrededor de cuatro meses sin poder hacer nada, tosiendo, arte en que ya soy maestro; sonándome, oficio más que desagradable, y, últimamente, mesándome las barbas, que dejé crecer para consolarme, ¡voto a Dios!
Estoy, pues, que reviento. Y otro tanto le deseo a este cochino mundo.
¿Cuándo sale tu libro? ¿Qué novedades hay en general? ¿Qué dicen nuestros enemigos? ¿Qué pasa con las editoriales?, ¿Hay traducciones?
Te daré las mías, por debajo del catarrón de castaño oscuro que me enmendó la vacancia, soledad y plan de trabajo. Adelanté mucho en inglés. Entiendo casi todo lo que hablan aunque yo apenas balbuceo media letra. Leo a Shaw y Thomas Hardy. Uno de estos días, comienzo con Shakespeare. He leído mucho entre ventosa y ventosa. Hice una conferencia sobre Picasso, en un momento desesperado económico, para la Universidad, que creo ha gustado demasiado. Y le ayudo a Estela en traducciones de inglés. Como ves, todas cosas mecánicas, pues no tengo alma para más. Ahora vendrán días de sol y espero retemplarme y hacer tu maldito prólogo, con el que sueño. Quiero hacerlo yo, pero no quiero causarte más retrasos. ¿Puedes esperar hasta fines de este mes? Si no, aunque me resentiré, desde luego, que lo haga otro menos aspirinado que yo, y caiga sobre él mi ira.
Barbudo me dice que nada puede hacer por ti ni por Estela y muy poco, aunque importante, por mí: Tengo contrato con Wisconsin para un curso de Introducción a la literatura española, con sueldo reducido hasta que me vean, pero en cátedra respetable y llena de honores y poco trabajo: una hora diaria. Lo cabrón de la situación es que con mi enfermedad no sé si perdí esta chamba: debía estar en Wisconsin a mediados de septiembre. Ya escribí a Barbudo y no sé si él podrá arreglar eso para que pueda yo llegar a mediados de curso. Saldría de Montevideo si todo marcha bien. Creo que tengo más posibilidades de torear al embajador yanqui aquí. Veremos. Ojalá salga. Una vez yo allí haré cuanto pueda, y creo que podré, por tu viaje.
Elida Core , que es, decisivamente, la virgen de los desamparados, me habló por teléfono. Dice que hay una imprenta, con ediciones en marcha, y con un capital de medio millón uruguayo. Dice que es buena gente (?). Dice que necesitan alguien que dé impulso a eso, con un plan, técnica, etc. Dice, y yo lo creo, que tú, aunque barbilampiño, serías el hombre indicado, el hombre fuerte de la situación. Dice que si tú me autorizas, cuando yo vaya a Montevideo –al recibir respuesta de Barbudo, para iniciar gestiones de visado–, podría actuar como plenipotenciario tuyo.
Envía, si quieres, pliego con instrucciones. Creo que estoy en condiciones de actuar bien porque nada, en principio, me interesa a mí personalmente. Piensa, por precio, etc.
Carlos Rodríguez Pintos, que es de la gente mejor que me he encontrado en América, está exaltado con vuestra Botella –cabrones, ya podríais enviar colección a estas señas, como suscritor–.
Bien: tiene un poema espléndido que daría la medida de un librito. Pastor tiene los bocetos hechos para ilustrarlo. Me pregunto si lo editaríais con dibujos de Pastor o tuyos. Ahora bien: Pastor sale pronto con una beca para Brasil. Y quieren saber pronto si lo editáis y si Pastor en ese caso sería el ilustrador. Por favor, contestadme pronto a esto que Rodríguez Pintos y Pastor son amigos por los que vale la pena olvidar mi mala conducta y escribirme a vuelta de correo.
Dame muchas noticias: políticas, literarias, etc. Estoy sin periódicos, y, además, con la idiotez de un enfermo, comienzo a tener ganas, ganas creativas, que revelan mi degeneración de saber qué pasa en Buenos Aires. ¿Merli?
Un abrazo a Cuadrado y que te pague, de su propio bolsillo, café y copa en la esquina de Nova. ¡De su bolsillo! Pero nada más que café y copa, que no quede sin dinero para mi pasaje. Saludos a Maruja.
Recuerdos Diestes, Espasandines, Girris y [escrito na marxe esquerda:] amigos. Y para ti, un barbazo.
Lorenzo
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| 1951-08-24 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Salazar Bondy a Seoane. 1951 en 24/08/1951
Lima, 24 de agosto de 1951
Mi querido Luis:
Sólo salgo del laberinto de los reencuentros y los saludos de bienvenida, almuerzos, cenas, tes, todo el tráfago del recién llegado. Pude, sin embargo, antes librarme unos minutos y ponerte una postal que supongo llegaría a tu poder, pero necesitaba escribirte una carta, primero, para hacerte llegar mis recuerdos y, luego, para comunicarte algo que, dejando aparte un poco tu modestia, puede interesarte.
Aquí ha estado una profesora yanqui de filosofía que durante una corta estada en Buenos Aires visitó tu casa y quedó encantada con tu pintura. La llevó Ayala y quizá la tengas en la memoria. Ella se ha mostrado sumamente interesada en tus cuadros y me dijo que le gustaría tener uno. El nombre de la profesora es Elisabeth Flower y su dirección, la siguiente: Pennsylvania University, Departament of Philosophy, Philadelphia, Penn. USA. Me pidió que le escribieras para concertar la manera de enviar un cuadro pequeño. No sé, puesto que en su media lengua se expresaba dificultosamente, si la compradora sería ella, otra persona o una institución. La gringa es una estupenda persona, inteligente, y sensible, y he hecho con ella muy buenas migas. No dejes de escribirle y, para ser más expreso, alude a mí. Hazlo (Maruja: te ruego que lo obligues a hacerlo), pues, aparte de significarte unos dólares, la amistad con Elisabeth es un vínculo importante en los Estados Unidos.
En cuanto a tu cuenta aquí, creo que podré girarte algunos pesos, a pesar de que la moneda argentina ha sufrido una baja terrible (0,55 centavos de sol por peso) y nadie quiere venderla. En estos días, tendré una entrevista con el doctor Fernández Soler, el amigo de Frontini, y con él trataré de tu venida. La gente rica de aquí, no sé si por snobismo o afición, está comprando cuadros a todo meter... Es un buen agente y fue quien hizo de Parra una sensación limeña.
La Compañía Nacional de Comedias, que ahora encabeza Nélida Quiroga, ha incluido en su repertorio de este año mi comedia Como vienen, se van y se estrenará, según calculo, a mediados de septiembre. Hasta su estreno, me quedaré aquí, pues me interesa vigilar los ensayos. Los ojos del pródigo ha sido elogiado –su aspecto gráfico, se entiende– muchísimo. Es un éxito más de tu talento, del cual me enorgullezco ser el mejor –por lo menos el más intransigente– propagandista. Escribo mi Rodil (he visitado el fuerte del Callao y lo he encontrado sencillamente hermoso, digno marco pétreo para una tragedia nuestra, americana y española) y algún poema. Recuerdo a los amigos y los extraño muchísimo. Parece que mi naturaleza es la del pródigo, pues donde voy, encuentro seres, como ustedes, por ejemplo, que son mis familiares.
Saluda con un abrazo a la sin par Maruja. Para Arturo –a quien escribiré pronto–, para Girri y Aurorita, para Perla y Enrique, para Frontini, para Lipa y Esther, para todos, mis saludos. Tú recibe el abrazo apretado de
Sebastián
Mi dirección es: Enrique Barrón 984, altos, Lima. Escríbeme.
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| 1964-05-18 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Azcoaga a Seoane. 1964 en 18/05/1964
Madrid, 18 de mayo de 1964
Luis Seoane
Buenos Aires
Queridos amigos:
No ha pasado nada para contestaros tan tarde... Es decir, el 31 de marzo, mi madre no dio un susto de muerte... Todo se ha superado por ahora. El 2, me tocó charlar en Melilla, invitado por la Biblioteca Municipal del lugar, vale decir, por los poetas Miguel Fernández y Jacinto López Gorgé. A la vuelta de mis 48 horas africanas, me robaron en plena calle del Caballero de Gracia, después del correspondiente atraco, dejándome sin blanca... La cosa me hizo pedir árnica en TAURUS. Y como a veces, no siempre, hay males que vienen muy bien, me dieron el anticipo de un posible libro sobre Dibujantes de Madrid. Después hicimos una escapada a Toledo... Y el día de San Isidro, aprovechando el puente, hemos estado con mi hija mayor por Zaragoza, Huesca y Monzón –tierra de Costa, el olvidado– para ver a todos nuestros parientes, a quienes debíamos visitar desde que llegamos de Buenos Aires...
En estas idas y vueltas, un día recibimos carta de Lala. Me decía que Laxeiro estaba muy nervioso y que no dormía porque sus “marchands” le habían cobrado un cuadro para pagar el almacenaje. Me decía, un poco puerilmente, que escribiese a Pepe, que hiciera gestiones, yo no sé cuantas cosas... He preferido no contestarla. Y como lo quiero y desearía que no se enfadasen, te encarezco Luis que le digas algo... Entre otras cosas, que el que arregló todo el asunto fue Gutiérrez, y que no era cosa de interferir poderes...
Muchas gracias por la gestión que hicisteis con Feinsilberg. Nunca me escribió. Tampoco lo han hecho aún los Rotzait, a quienes encargué lo vieran y resolviesen... Sin embargo, fueron muy amables haciéndolo desde Roma, desde Grecia, y desde Londres, donde se vieron con Clara Eugenia.
De exposiciones, seguimos con el ritmo que conoces. En la sala donde tu lo hiciste, expone esta veintena Rafael Benet, el conocido neoimpresionista catalán. En la Mordó, lo hace el Greco (argentino). El día del vernissage se le ocurrió poner un anuncio en algún periódico, reclamando “mocitas” para bailar flamenco a las 7:30, en las señas donde exponía. Y cuando fuimos los invitados, nos encontramos con medio mundo de “flamencas vacacionales”, aparte mamás de los pueblos próximos dispuestas a ofrecer a sus hijas... La dueña de la galería hacía como se (sic) sufría. Todos estábamos en el secreto que esto lo había hecho el mismo Alberto Greco. En Biosca, expone el hijo de los Duques de Alba. Y... Se prepara la inauguración de la Nacional.
De Alberto Girri, de quién me contabas algo, me han dicho cosas enormes entre él, Primera Plana, Nélida Baigorria, etc., etc. Te lo comento sin dar a la cosa la menor importancia. Aparte que...
El llamado Lorenzo Varela sigue sin contestar la que le escribí al Uruguay estando vosotros. ¿Tiene la cenestesia por los suelos...? ¿Le toca una depresión de semestre...? ¡Qué se le va a hacer...! Pero lo cierto es que no llegan noticias si por casualidad...
Los Dieste volaron a Rianjo. El primero de los dos días que estuvimos en el Festival Shakespeare, Enrique Casal Chapi me lo dijo. Músico que como es natural estaba contra los ingleses, contra los dibujantes y contra el lucero del alba... Hubo un momento que me habló positivamente de Cristóbal Halffter. Lo anoté...
Souto y Climent se marcharon a México. El primero para arreglar los líos con su mujer y volverse. El segundo, esperando una monografía que le dejó encargada a Ángel Crespo y con la que estaba bastante encantado. No he vuelto a tener la menor noticia del uno ni del otro.
Las cosas literarias siguen como las dejaste. Personalmente...creo que me queda menos para que aparezca el primer libro mío de la segunda vuelta. Camilo Cela ha publicado un folleto de lujo con fotografías del Barrio Chino de Barcelona. Y una hetaira le ha armado un pleito, mientras la declaran “honoris causa en Siracusa”. Estuvo por aquí antes de irse a Estados Unidos. Le despedimos en Lhardy. Días antes, publicó en sus Papeles siete de los poemas que figuran en mi libro.
Todos los colegas andan demasiado pendientes de los premios. Es natural. O haces eso, o tienes que vivir como yo del dichoso segundo oficio. Que cada día me quita más tiempo. Aunque nunca he sabido cómo arreglarlo. O lo cultivo, o me muero de hambre. Y no es cosa de cultivar semejante broma.
Gonzalo Losada, aparte anunciarme un viaje de mes y medio por México, tuvo la bondad de mandarme las Obras Completas de León Felipe. También me ha enviado Tango de Sábato, una cosa de Bernárdez y alguna cosa más... También me hizo la primera liquidación de mi Cancionero. Está realmente hecho un caballero.
Estos días se ha puesto a la venta el volumen de las 22 comedias escogidas de Molière que traduje el verano pasado, con el correspondiente prólogo. Para ver cómo resuelvo el veraneo, me apresto o dispongo a hacer una traducción parecida de Verlaine para mi editorial. Por cierto que, hablando de verano, me alegró que Díaz Pardo me llamase de regreso de Buenos Aires. Ofreciéndome muy gentilmente su casa del Castro por si quería utilizarla... No pude ni verle. Lo hicimos sólo por teléfono.
Como supongo que veréis a Núñez Búa, decidle que por aquí, lo mismo se dice que viene, que no viene...Nosotros siempre le esperamos. Pero... él dirá. Hace días, con motivo de iniciar una serie de colaboraciones con La Gaceta de México, estuve charlando con María Elena la del Fondo. Y le dedicamos los más cariñosos recuerdos...
¿Y vosotros? ¿Qué hacéis? ¿Cómo organizáis el regreso? Me parecería casi bizantino preguntaros que cómo habéis encontrado Buenos Aires. Aunque, como decía mi hija Isabel, se te fue un poco la mano cuando te referías en la tuya a la capital Federal. Lo triste, lo verdaderamente triste es que una vez fuera de “aquel lugar” no te acuerdas de que has vivido en él casi doce años…Eso es lo triste. Pero por lo demás, ¡gran plaza! No hará horas, charlaba con Barón Castro, el gran amigo que han hecho casi jefe de la UNESCO. Pues bien; me decía de Buenos Aires, lo que tú y yo tantas veces hemos comentado. Es inevitable. Pese a la problemática de Illía, a la que no veo ninguna solución...
Se prepara para octubre una magnífica muestra de Zurbarán. Quien sabe si habrá que hacer algo. Biosca no me ha vuelto a hablar de aquella revista sobre la que te di noticias. Un verano que ha comenzado en abril, yo creo que tiene a los indígenas algo pajilacios. Y aunque Dionisio Ridruejo o Moreno Galván estén detenidos, en la calle sólo se habla de la corrida de Bienvenida en Vista Alegre, y de si El Cordobés armará pasado mañana el alboroto...
Aplacé mi viaje a Poitiers. Lo haré en noviembre. El problema es que mis compadres, encargados de llevarme, andan por los Nuevayores. Donde –que nadie se equivoque– los Picassos no son “cedidos”, sino adquiridos por las autoridades de la Feria donde se exponen...
Y nada más. Deseo que me recordéis a quienes me recuerden. Y que no os olvidéis de que siempre os quiere.
Enrique
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| 1966-01-31 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1966 en 31/01/1966
Washington, 31 de enero de 1966
Querido Seonae:
Mientras hacía el equipaje en vísperas de tomar un avión hacia Europa, me reencontré con la dedicatoria a Alicia y a mí de un libro tuyo. Esto me sobresaltó en gran medida, porque mil veces debimos escribirte y pensamos hacerlo y no hicimos por pura estupidez, por excusas externas, por desidia y nunca, gracias al cielo, porque nuestro cariño y admiración por tu persona y por tu obra se hayan entibiado, sino todo lo contrario. En parte, no sabíamos por donde andabas: Suiza, Galicia... lejos de Buenos Aires? Dieste nos dijo que regresabas para siempre a tu Coruña; Ghirrú, que estabas en Buenos Aires muy feliz con tu trabajo y tus proyectos... En fin –no escribimos y me duele muchísimo– el no haberlo hecho. Nosotros pensamos dar uno de estos días próximos el salto a Lisboa. Me he jubilado, tenemos que vivir de una pequeña pensión y hemos decidido ir a ver si nos basta para ir tirando en cualquier rincón del oeste de Europa: donde viven nuestra hija y sus hijos, los hermanos de Alicia, etc. Aquí tendríamos que batallar bastante para defendernos y la batalla no tendría dimensiones espirituales como puede tenerlas en otras partes; dada la economía de este país, al que sin reservas admiramos por muchas razones. En Portugal podemos estudiar muchas cosas que, a mí al menos, me interesaron desde la infancia. En cierto modo, voy allá para ahondar mi vida infantil y juvenil. Como me interesan los hombres, las plantas, las aves, el paisaje, la historia, la leyenda, el mar, allá nos vemos a pesar de gobiernos y sistemas políticos. Qué hagan los portugueses lo que puedan o quieran, no es asunto mío. Sentiré que sufran; me alegraré de sus alegrías como es lógico. Si allí nos quedamos y encontramos una casa espaciosa donde vivir, será nuestra mayor alegría que vengáis a pasar temporadas con nosotros. Estos encuentros nos serán muy valiosos a todos. Tú pintarás tu mar, yo escribiré mis versos contra el fondo del mar, de los ríos, de los bosques. Cuando te sientas nostálgico de tu tierra o tus tierras, vuelves a ellas, y lo mismo haremos nosotros. ¿Qué os parece nuestro plan? Sería hermoso que pasados tantos años de lucha, de esperanzas fallidas o cumplidas, volver a juntarnos, a encontrarnos y recorrer juntos playas, costas, valles, ciudades como Braga, Coimbra, Salamanca, Santiago.... aunque poco, sigo escribiendo versos con la esperanza de cumplir la promesa que te hice hace muchos años: brindarte un libro de versos –un libro bilingüe, pues tanto el español como el gallego me atraen y absorben.
¿Cómo están tus padres, tu hermano, Maruja y los amigos de antaño y de siempre: Varela, Farias, Laxeiro, R. Baltar? A todos recuerdo y acabo de saber por una tarjeta de Año Nuevo que los otros Baltares –Antonio y Mireya– están en Galicia. Espera mi carta desde Portugal, Bruselas, Londres... de donde sea. Perdónanos este horrendo silencio y recibid los dos, Maruja y tú, un abrazo inmenso y jubiloso de
Alicia y Otero
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| 1972-10-22 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Alvajar a Luís e Maruxa Seoane. 1972 en 22/10/1972
Ginebra, 22 de octubre de 1972.
Queridos Luis y Maruja:
Sigue la marea de trabajo, en forma tal que no me queda tiempo para descansar. Pero debo escribiros, aunque la carta será menos personal que imaginarse pueda, por lo que a continuación veréis.
Sale en estos días para Buenos Aires Anita Neugebauer, periodista y fotógrafa de Basilea. Hace tiempo vivió en la Argentina durante años, pero se ha quedado completamente desvinculada ahora. Una gran revista de la Suiza alemana le reserva varias páginas para publicarle un reportaje sobre la vida cultural de Buenos Aires. Es mujer muy vinculada con el teatro. Ha estado y sigue estando vinculada con galerías de pintura de Basilea, y en una de ellas está su hijo. Esta mañana de domingo, sacando tiempo al tiempo, me he sentado a escribirles a algunas personas para ver si la pueden orientar. Yo sé que vosotros pensáis como yo que Buenos Aires no está muerto, sino todo lo contrario. Muchos hay por aquí que andan diciendo que todo eso se acabó, que no se hace nada interesante, etc., etc., y para mí que confunden los sentimientos políticos con otras cosas que nada tienen que ver con ello. Yo me paso el tiempo discutiendo con esa gente, porque opino lo contrario, y en el poco tiempo que ahí estuve, saqué una impresión muy diferente de las cosas, de manera que me tomo un interés casi personal, por el cariño que le tengo a esa ciudad que tanto ha sido para nosotros, en ese reportaje. Os ruego que la orientéis. Tal vez podríais explicarle lo que se está haciendo ahí en todos los aspectos. Habría que decirle entre otras cosas dónde están los murales de los grandes pintores argentinos, no sólo en edificios oficiales sino en galerías comerciales y casas de departamentos. La última exposición de Luis. Lo que se hace en teatro. Tal vez, en poesía, podríais ponerla en contacto con Girri, que también le podría explicar algunos de los programas de radio que se están haciendo por Radio Municipal. En fin, mil cosas, que vosotros sabéis mejor que yo.
Quisiera tener tiempo para comentar detalladamente con vosotros la representación aquí de Hair por la gente de París, y sobre todo el paso muy reciente del grupo argentino TSE, que hacen cosas verdaderamente interesantísimas. Todo esto me llevaría el día entero, y bien lamento no poder pasármelo relatándoos lo que creo que os interesaría.
Veré a Anita el miércoles, día en que pasará fugazmente por aquí. Y no tendremos ni una hora para charlar de Buenos Aires antes de su marcha. Ella tiene que volver a Basilea esa misma noche y yo tengo que pasarme el día en la oficina. Desde que llegué, no he hecho más que trabajar, tanto en la oficina como en casa, porque no puedo decir que no a los trabajos que me ofrecen, para no desvincularme de otras organizaciones y por deber para conmigo misma de no rechazar trabajo. El caso es que estoy cansadísima, porque ya llegué cansada de Buenos Aires y del viaje posterior, y no he tenido ni un día de descanso. Parece ser que dentro de tres o cuatro semanas podré contar con cuatro o cinco días para mí, pero es demasiado poco para irme a una playa a tenderme al sol, de modo que me quedaré en casa y trataré de dormir. Estoy en pie a fuerza de vitaminas, tónicos, reconstituyentes y estimulantes cerebrales, pero me pregunto cuánto tiempo se puede o es sensato vivir a base de eso. Miro las pildoritas y pienso con ansiedad cuándo será el día en que desaparezcan de la mesa de la cocina en que me esperan todas las semanas, pero materialmente no puedo prescindir por el momento de ellas. ¡No saben Rafael y Carmen la suerte que tienen pudiendo vivir en Rianjo! Además, el clima de Ginebra es desvitalizador en grado sumo, y es verdaderamente necesario cortar de vez en cuando todo esto para marcharse al mar, que es la única forma de poder luego resistir otros cuantos meses, y yo pocas veces puedo hacerlo. Siempre hay algo urgente o necesario, o algo que te retiene aquí, o tienes unos cuantos días en el momento más inoportuno del año, cuando llegar al sol te cuesta tanto dinero que es verdaderamente insensato.
En fin, no hay que quejarse, porque lo principal es tener trabajo y fuerzas para hacerlo. Le he escrito hoy a Arturo, porque non lo había hecho desde que salí de ahí, y ya sé que se casó de verdad, porque me lo dijo Aurora, que ha pasado un mes aquí en casa. Ahora está en París y volverá a Buenos Aires a finales de año.
Os recuerdo mucho y os abrazo muy fuerte.
Amparo
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| 1973-06-11 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Girri. 1973 en 11/06/1973
La Coruña, 11 de Junio de 1973
Sr. Alberto Girri
Buenos Aires
Querido Girri:
Te contesto a una carta de hace tiempo, creo que no te la contesté, no lo sé, pues tengo mi correspondencia embarullada –de barullo, palabra gallega que pasa al lenguaje porteño– y en todo este tiempo las noticias que venían de ahí, las que procedían de la actitud política de algunos amigos sin memoria, o masoquistas, tampoco lo sé, me restaban ánimos para hacerlo. Perdóname y no te desquites. Trabajé mucho, hice en todos estos meses una exposición que está abierta en Madrid con bastante éxito y en la que vendí algunos cuadros, cerrándose el jueves que viene, el día 14. Tu carta, pesimista, expresa buenas razones en cuanto a la posición política de las clases media y oligárquica argentinas, por otra parte muy consecuente con la moral de nuestra sociedad de consumo, muy unida como es natural a la moral del éxito económico. El criterio ético de nuestra época dejó de ser monolítico, como lo fué en general desde la prehistoria, desde la sociedad tribal y no se establece otro sobre los supuestos de la crisis de la vieja moralidad tradicional, o en la sociedad de mercado de hoy se desarrollan criterios éticos distintos y nosotros, por lo menos yo, no podemos entenderlos.
Hace veinte años nada más nos importaban tanto las condiciones morales del que nos representaba políticamente como su acción política, administrativa, etc. Esto hoy no cuenta. Antes, un guía para nosotros era quien en nombre de una ética aceptada se enfrentaba con la multitud. Recuerdo a Juan José Castro* y su carta de renuncia publicada en los diarios del 47 o el 48, o no sé cual fecha. Pero la gente que tiene menos de cuarenta años, queramos o no, nos guste o no, y aunque no hubiésemos recurrido a las medidas rejuvenecedoras de la Dra. Aslánd, piensa de un modo distinto a nosotros y tampoco se trata de pasar la vida adaptándose al pensamiento de los más jóvenes. Tu y yo, y los de nuestra generación, tenemos una obra que estamos realizando en la medida que podemos y esto es lo que cuenta. Creo que es a mi edad cuando el pintor, el escritor, etc., se encierra en una torre de marfil y sólo trabaja, se ocupa de su trabajo y de lo rápido que pasa el tiempo. Si tiene suerte, puede no tener una torre, sino varias torres como Picasso, llevando de una a otra su soledad, su trabajo y su insatisfacción.
Tu poema Inesperada, clara relación, el que me has enviado por tu carta, me parece espléndido y me gusta, además, conceptualmente. Se trata de crear tú, yo, nosotros, aquellos que nos mueven iguales inquietudes, “formas que habrán de moverse en el tiempo” como quería Hokusai, según los versos tuyos, aunque estemos sumidos en la hosquedad que supusiste dominando a Picasso, y, en otras cuestiones, las que nos competen como integrantes de un pueblo, nos domine la desilusión. Tu poema es muy bello. Pues a eso. En tu caso, a escribir, en el mío a pintar y escribiendo y pintando pacientemente a esperar al igual que esos orientales sentados a que antes pensé referirme. Lástima que no aprendimos el hábito de sentarnos sobre las piernas cruzadas para tomar la actitud de un Buda. Nuestro ombligo es lo que que parece que sólo cuenta, ahora en la época de las desilusiones.
Escríbeme, no te vengues. Un gran abrazo para Aurora y para ti de Maruja y el mío.
Perdóname si esta carta resulta por vez primera, desde que tenía 17 o 18 años, creo, egoísta y desdeñosa.
[Seoane]
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| 1976-00-00 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Girri a Seoane. 1976 en 00/00/1976
[1976]
Querido Partisano del color:
Esta vez la caldera ha hervido como nunca, me parecen admirables tus verduras y tus rocas.
Un abrazo.
Alberto Girri
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| 1976-09-11 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 11/09/1976
Buenos Aires, 11 de Septiembre de 1976
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Recibí tus cartas del día 15 y 25 de agosto y de ellas me sorprendieron las noticias referidas al Museo. No conocía tus intenciones ni te creía capaz de sustituir al Patronato que nosotros mismos designamos, que es nuestro Patronato, esté o no registrado por el Estado, citando por tu cuenta, personalmente, en lugar de que sus autoridades citasen a sus componentes, entre los cuales están incluidos los representantes del Laboratorio de Formas y Cerámicas del Castro. Tú sabes, lo has publicado, que el Museo es algo que a mí me importa mucho, más que todo el resto de proyectos que hicimos juntos y de todo aquello otro en lo que no intervine a partir de inaugurado Sargadelos. Con él no quise proyectar un Museo más al uso corriente, sino un centro de cultura gallega y en esto estuvimos de acuerdo. Entregué todo lo que pude para él y conseguí mucho de mis amigos de siempre. Creo, pues, que deberías haberme escrito sobre tus intenciones por si tenía, por mi parte, alguna proposición que hacer. Bueno, esto es algo consumado y que yo no deseo discutir. Pero dime por lo menos qué es el “Laboratorio de Industria y Comunicación”, dónde está situado y quienes lo componen, si puedes decírmelo. En tus cartas siempre adviertes que tomas nota de las mías pero casi nunca las contestas. En la última te manifestaba la posibilidad de que necesitase un documento, sin poder explicarte más, y no me has contestado a eso, si podía o no contar contigo para ello. Ya no me contestes. Durante más de un mes esperé una respuesta que no llegó. Trataré de resolver cualquier problema que se presente en un momento en que a uno le acosan los trabajos y problemas. En cuanto al folleto para el Museo lo tengo muy pensado desde hace años, tendrá que ser un pequeño folleto en lugar de un tomo como tenía proyectado. No voy a pensar algo, como tú escribes, en esto. He pensado años en el Museo de Arte Gallego y lo único que me faltó siempre fue capacidad ejecutiva y dinero para hacerlo como soñé. Sé para qué puede servir y tengo muchísimas notas tomadas en cuanto a su eficacia con respecto a Galicia. Pero en Diciembre o Enero hablaremos de esto. Cuando regresemos y, toma nota, por vez primera digo “Si Dios quiere”, por no sustituir la palabra Dios con alguna otra, destino, fortuna, azar, buena estrella, etc.
Perdóname esta carta. Te estoy escribiendo con todo mi fastidio por tu actitud, por suponerme ajeno o casi ajeno al Museo, o a los problemas de él, o por decidir por ti mismo lo que debiera haber constituido un motivo de diálogo entre los dos, que somos los fundadores, escrituras aparte.
Te ruego ahora que nos digas como están Varela y Marika, si continúan en El Castro y qué proyectan.
Trabajo mucho. Ya ni siquiera vamos al cine. Estos días terminé de grabar un bestiario que hago con el poeta Alberto Girri para un edición de bibliófilos, trescientos ejemplares. El 18 expongo en Tucumán, en octubre en Rosario, en Diciembre en Art Gallery de Buenos Aires y en Enero Mar del Plata. En las dos últimas si podemos no estaremos presentes. Pensamos marchar en Diciembre, ya te lo escribí, si podemos. Ahora expone Laxeiro en una Galería de La Boca. Muy buenas las obras que envió. Estos días te enviaré la monografía que salió sobre mí. Como puedes notar la participación de Castelao y Souto en la Bienal no se registra en parte alguna.
Un gran abrazo para Mimina y para ti de Maruja mío.
Seoane
Recibimos ahora mismo un tu carta y la de Mimina con el pésame por el fallecimiento de Emilio que os agradecemos mucho. Fue una noticia absolutamente inesperada. Creemos que La Coruña perdió una persona que le fue eficaz por su cariño hacia ella. Quedamos desolados. Agradecemos el saludo de Mari Luz. La carta de Varela que contestaré en los próximos días. Otro abrazo.
Seoane
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| 1976-10-01 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 01/10/1976
Buenos Aires, 1º de Octubre de 1976
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Recibí tu carta del 21 del mes pasado, que no contesté antes por la huelga de correos de España. Sólo quiero decirte que no busco pretexto para atacarte como sostienes en la tuya, sino que te participaba mi sorpresa de que convocases tú una reunión y no lo hiciesen Álvaro Gil y Dónega Rozas, como a mi juicio corresponde, a pedido tuyo si tú lo querías. De que yo no supiese nada del Laboratorio de Industria y Comunicación ni dónde estaba situada esta institución, que no recuerdo se llamase así, pues por mi parte, aún sin tener nada que ver con ella, hubiese objetado la palabra Laboratorio y además no estaba seguro de si era la institución proyectada para El Castro o si se trataba de una nueva asociación que habías fundado en Sargadelos y en este caso estaba dispuesto a no querer saber nada más del Museo ni de ninguna clase de compromiso contigo. Me alegré pues, de la carta tuya por esta aclaración, airada sin motivo, puesto que el ofendido por participarle los resultados sin consulta alguna anterior, que creo se me debe de parte tuya, debo ser yo. Ya hablaremos de todo esto cuando regrese. En cuanto al contrato me referí a él de la única manera que supe procurando que entendieses. Supongo lees los diarios, y por años y pleitos, etc., debes estar entrenado en sobreentendidos. Volveremos, si podemos, seguramente en Diciembre, a fines. Comprendo que no me entiendas. Tampoco te entiendo yo a ti, ni tu afán de hacer todo por tu cuenta lo que deben hacer los demás, seguramente creyendo aliviarles trabajo. Tú no me entiendes ni yo tampoco te entiendo. Sin embargo pienso que algo nos une y es la amistad profunda que nos profesamos. También estamos deseando veros y te ruego no hables más de apartarte del Museo, pues también me apartaría yo. Pero tampoco creo que las obras puedan trasladarse a un local recién construido y sin condiciones climáticas, con humedad en las paredes, etc., más o menos inmediatamente como parecía sugerir la carta que da lugar a estas explicaciones. Pienso que podría buscarse otro local provisional en Sada o en La Coruña y mientras tanto hacer una selección de las obras y exponerlas en todas las ciudades gallegas. No fuera de Galicia, con el título de “Obras del Museo Carlos Maside”, comenzando, naturalmente, por La Coruña y organizando conferencias en cada ciudad. Todo ello con un catálogo general para todas ellas con una nota nuestra como prólogo, solamente en idioma gallego y pequeñas fotografías de las obras.
Esto es todo por hoy. Estoy exponiendo en la ciudad de Tucumán, con mucho éxito. Fui recibido de una manera extraordinaria. Renuncié a exponer en Rosario. Lo haré a mi regreso de España. Expongo en Enero en Mar del Plata y en Diciembre en Art Gallery de Buenos Aires, acuarelas, pequeños óleos y ejemplos de mi obra gráfica desde la década del cuarenta. En Noviembre sale mi Bestiario junto con poemas de Alberto Girri sobre el mismo tema. Espero que sea una edición extraordinaria y original.
Abrazos de Maruja y míos para Mimina; María, José y Carolina, si ya los recibe, y para ti de
Seoane
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| 1976-12-15 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 15/12/1976
Buenos Aires, 15 de Diciembre de 1976
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Unas letras para decirte que recibimos tu carta del 22/XI y un saludo posterior de fin de año de Mimina y tuyo. Pues bien, Maruja y yo os deseamos un feliz 1977 y que paséis con dicha los últimos días de este año. Nosotros las pasaremos solos y estaremos en Madrid en los primeros días de Enero, del 3 al 5 probablemente. Os llamaremos por teléfono el día de llegada. A José Luis le escribo hoy. Te envío fotocopia de la nota que se publicó con motivo del último libro mío y de Girri que salió, Bestiario, destinado a bibliófilos y es del más importante teórico del diseño, junto con Maldonado, de aquí. Dirige algo que se llama “Instituto Nacional de Diseño” o algo así, Basilio Uribe. Esta edición de Bestiario constituye, efectivamente, como él dice, una especie de sátira contra la bibliofilia y contra los imitadores en general de lo hecho por otros, los que copian formatos y características de libros ya hechos, sobre todo libros franceses. No podré llevar a esa más de un ejemplar. Pero es el resultado de los muchos años de experiencia gráfica. Esto es todo. Es la última carta de este año. Un gran abrazo para Mimina, para ti y para los tuyos de Maruja y mío.
Seoane
Recibí la nota de Azcoaga sobre esa exposición de pintura argentina. Gracias.
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| 1977-07-26 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Girri a Seoane. 1977 en 26/07/1977
Buenos Aires, 26 de julio (un día después del de Galicia) [1977]
Caro Luis:
Te agradezco tu carta y te agradezco que conserves, como lo conservarás hasta el fin, tu sentido de lo fantástico como real y tu sentido de lo concreto como más fantástico que lo fantástico mismo. No creo que haya posibilidades de definir lo que es un artista sino en esos términos. De allí que para mí, directa o indirectamente, hayas salido siempre uno de los poquísimos ejemplos para tener en cuenta y seguir, sea como sea. Hay un punto en el curso de nuestras vidas en que uno ya no sabe bien qué es su esencia y qué es su personalidad, lo adquirido, donde comienza una y donde lo otro; y creo que este momento es el más fértil, tanto en las relaciones personales y con el mundo cuanto en los vínculos que el arte o la vocación a la que ha entregado su vida, en parte a los tanteos, en parte a sabiendas, en parte llevado vaya uno a saber por qué elementos irracionales, genéticos, etc. Esa es, creo la paradoja en que nos encontramos –me encuentro– y en que empiezo a ver con algo de claridad algunas cosas; cómo lo de adentro y lo de afuera de uno son contradictorios y a la vez complementarios, cómo el acto de escribir un poema no es lo opuesto al acto físico de estrecharle físicamente la mano a alguien, sino que es estrecharle la mano; cómo las renuncias que en el orden personal uno ha tenido que hacer, pues siempre optamos (aunque en el fondo pareciera que todo está decidido desde el vamos), han dado a nuestra vida una pérdida en la inmediatez para hacernos ganar en vastedad. La conciencia de eso es, creo, un principio de armonía. Vos la conseguiste porque tuviste la lucidez siempre de obrar con lo real, eso que es, sea material, sea imaginado: pintar un zapallo, un campesino, o ver en la niebla esas figuras es exactamente lo mismo: a condición de que quien lo hace tenga la apertura interna adecuada para conectarse. Aunque la palabra suela estar desmonetizada, eso se llama Espíritu; “Estar bien con Dios” también, si lo prefieres. A mí me costó más y los resultados no sé si son comparables a los tuyos. Creo que ni de lejos. Figúrate, sin tener un ánimo de luchador ante las durezas del mundo, sino casi exclusivamente de contemplador, me tocó desde muy chico de resolver esa contradicción interna, ese espejismo, que la extrema pobreza material plantea: suponer que todo, desde el fracaso de mi padre (fracasó como músico, como comerciante, como sastre), hasta la imposibilidad de asistir a eso que con un siniestro eufemismo se llama “buenos colegios”, se hubiera resuelto por un poco más de dinero. Cuando la verdad es muy otra: el verdadero fracaso es no saber mínimamente qué es uno y a partir de ahí hacer con ese uno mismo ese que le está destinado ser. Creo, en momentos de optimismo, o de dorarme la píldora, o de suponer que soy lo que los demás estimen de mí, que algo he logrado; pero con gravísimos baches, la tristeza de que cada cosa sea siempre el precio de otra, la memoria de lo inmodificable para siempre (verdadera trampa demoníaca) etc. Y no sigo más con esta cháchara sentimentaloide. Pero es que estoy todavía bajo los efectos de haber tenido que hojear ese primer de mi (sic) Obra Poética, y detrás de cada poema hay mucho más, en otro orden de cosas, que lo que allí se lee. Espero que mi próxima sea más divertida. Por lo pronto, quiero le mandes mis saludos, y de los amigos comunes, a Caruncho, excelente pintor y gran persona, transformado en 24 en un porteño total. Buenos Aires, con el mismo fermento de toda clase de actividades culturales que bien conocés, y yo trabajando ahora en mi nuevo libro, del cual tengo ya el título: Árbol de la estirpe humana.
Un gran abrazo para Maruja y para vos.
Girri
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| 1977-08-02 |
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Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Rafael e Emma Lifschitz. 1977 en 02/08/1977
La Coruña, 2 de Agosto de 1977
Sres. Emma y Rafael Lifschitz
Buenos Aires
Queridos Emma y Rafael:
Tenemos muy poco que contar por esta vez. Trabajamos e hicimos en este tiempo unos pocos arreglos en el departamento precisamente para que fuese más cómodo para el trabajo. Creo que quedó bastante cómodo aunque me hubiese gustado que el estudio tuviese un par de metros más de largo para que lo fuese realmente. Hemos recorrido bastante Galicia internándonos en sus montañas, viajando por ellas y gozando de los enormes bosques de robles, avellanos, álamos centenarios y castaños no menos centenarios que aún se encuentran en su interior. El verde continúa siendo el color más importante de este paisaje, el verde con todos sus matices. Le siguen el amarillo y el gris de las nieblas. En las costas, todos los tonos del azul del mar. Nos hubiese gustado que hubieseis estado con nosotros.
Recibimos vuestras cartas que agradecimos mucho. Estamos deseosos de noticias de los amigos. Algunos seguramente estarán viajando por Europa y nos gustaría que se acercasen a Galicia. Pero no sabemos de ellos. Recibimos algunos libros de amigos de ahí, entre ellos el primer tomo de la poesía de Girri, al que le agradecí la dedicatoria y a quien le escribí. También recibimos una carta de Margot a la que contestaremos estos días. La única noticia interesante de estos días en Galicia es la de la salida de una embarcación de cuero que viajará hacia Irlanda, Inglaterra y Bretaña, haciendo el camino celta prehistórico y por el cual, aparte cuestiones de comercio de entonces de las emigraciones, llevaron desde Galicia el vaso campaniforme, uno de los aportes notables de hace 2.500 años, transmitiendo además una cultura que encontramos reflejada en joyas, inscripciones, monumentos de piedra y algunas ex-poblaciones circulares de piedra y techo de paja derruidas, semejantes en uno y otro lado. De todo lo cual quedan semejanzas en costumbres, en la música y hasta en las creencias, leyendas y el humor de las gentes. Supersticiones con respecto al más allá, a la transmigración de las almas y el amor a los muertos. Hablaremos de todas estas cuestiones y del arte y la literatura que se hace y de todas las otras cuestiones que nos preocupan. De Buenos Aires sabemos algunas noticias, no demasiadas, por la edición de La Nación para el exterior. La prensa de aquí está dedicada últimamente más que nada a España y bien lo vale, pues todo cambia. Os recordamos a todos. Un gran abrazo para vosotros y para Paloma y Eduardo. De Carlos y Malena recibimos carta y se iban a los Estados Unidos.
Otro abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1978-03-31 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Otero Espasandín. 1978 en 31/03/1978
Buenos Aires, 31 de marzo de 1978
Sr. D. José Otero Espasandín
Londres
Querido amigo:
Unas pocas líneas para decirte de nuestra solidaridad contigo y con Cuqui, con motivo del fallecimiento de Alicia, a quien, Maruja y yo, siempre recordamos con cariño. Lamento escribirte en estas circunstancias. Siempre tuve pensado hacerlo con calma y daros noticias nuestras. En Buenos Aires hablamos de vosotros a menudo con algún argentino, Girri entre ellos, que estuvieron contigo en Washington. Y, en Galicia, los Dieste, Mincho y García Sabell. Desde aquel viaje a Lisboa, mejor, a Estoril, hecho con el propósito de veros, siempre tuvimos la esperanza de encontrarnos en España, o en los Estados Unidos, pero, por circunstancias muy diversas y que siempre han tenido que ver con el trabajo, no pudo ser. Nos hubiese gustado que fuese en Galicia, una tierra bellísima, misteriosa, de alma de luna como dijo Huidobro, y de gentes corteses y bondadosas que todos queremos. Quizás ahora, estando tan próximo a Galicia, decidas irte a vivir allí y podamos vernos y charlar como lo hacíamos en nuestra casa, en la vuestra del barrio Belgrano, o en el Tortoni. Tengo escrito bastantes cuartillas sobre esas reuniones y sobre ti, a quien todos admiramos por tu talento e inquietud. Mas un día hablaremos sobre aquellos años muy duros que pasamos juntos con la dureza que exige una tierra que está haciéndose, nacida y desarrollada con viejos defectos y que trata de hacerse a sí misma, tal como otras la dejan ir modelándose. Aprendimos mucho en todos estos años y hemos hecho una obra que, si nos satisface y no sabemos si es buena o mala, la sabemos nuestra, inspirada en los mejores deseos y puesta al servicio de nuestros gustos. Aquel grupo de amigos que nos reuníamos en el Tortoni empezó a disolverse con tu marcha, fuiste el primero en irte, y nos quedamos sólo Varela y yo hasta el año 76, viéndonos a menudo, pero ya sin tertulia a que acudir. Os recordamos siempre a todos. Varela ahora vive en Madrid. Estuve con él en Galicia y luego los primeros días de enero, cuando Maruja y yo regresamos a Buenos Aires. Nuestro destino está marcado entre esta ciudad y La Coruña, en una de las dos ciudades quedaremos definitivamente algún día. Uno no se desprende fácilmente de sus hábitos, de sus trabajos y de los amigos.
No sé si estas líneas constituyen una carta. No quiero, desde luego, que fuese una carta de circunstancias, sí, en cambio, que de alguna manera hiciese nuestra nostalgia y nuestra amistad por ti, por vosotros, y el recuerdo para siempre de tantas conversaciones con Alicia y contigo, de Maruja y mías.
Un gran abrazo a Cuqui, saludos a su esposo y para ti uno fuerte y cariñoso de:
[Seoane]
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| 1978-07-04 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Varela e Gerstein. 1978 en 04/07/1978
Buenos Aires, 4 de julio de 1978
Sres. Marika y Lorenzo Varela
Madrid
Queridos Lorenzo y Marika:
Después de seis meses de silencio, unas cuantas noticias nuestras. 1978 comenzó siendo un mal año para mí. Salí enfermo de Madrid y estuve mal en Buenos Aires. Trabajé poco en relación a otros años, apenas salimos y no vemos demasiada gente. Creo que el mal año comenzó a fines de 1977, en La Coruña. Buenos Aires, la ciudad, los amigos en ella, lo mismo que cuando marchasteis. Arturo, desde su regreso, se inició en una nueva vida. Cuida de sus jubilaciones, tiene ahorros en un banco donde cuenta con un bancario amigo que lo asesora en inversiones, está rigurosamente al tanto de los intereses que ofrecen, desde el Banco de la Nación y todos los Bancos y sociedades financieras, en cuentas a interés a plazo fijo. Poco a poco deja de ser el bohemio que se supone era y se convierte en un personaje de Balzac que hubiese extendido su vida hasta nuestros días. Nos vemos de vez en cuando. Le dieron un banquete con las Ediciones Botella al mar, por cumplirse 30 años. Fui ajeno a él, sólo un invitado. A Larralde no lo vi todavía. Veo a Girri, a Shand, al Dr. Pirosky, a Julio y Sofovich, a Noemí, a Baudizzone y a los que siempre veo desde hace años. Todos os recuerdan. En septiembre haré otra nueva exposición en Bonino. Expuse en Rosario, firmé con contrato para hacer cuatro grabados, de 74,5 x 53 centímetros a dos colores, con una casa pequeña editora de grabados y reproducciones y, con todo, trabajo poco y no sabemos que hacer de nuestra vida. Continuamos pensando en La Coruña y en una casa pequeña donde quedamos los cuadros, unos pocos libros de nosotros, en Muxía, o en cualquier lugar de la Costa de la Muerte. Después de todo de esto se trata, pero no hablemos de ello. Continúo mandándole dibujos para tapices a María Elena. Creo que deben estar hechos alrededor de dieciséis tapices, quizás diecisiete; en los últimos incorporé temas nuevos referidos a leyendas y creencias populares gallegas. El último con os nubeiros, personajes de la mitología gallega que andan por el cielo acumulando nubes y rayos para lanzar sobre la tierra. El anterior fue el obispo Pedro Monís, que vino volando desde Roma a Santiago para asistir a la misa de maitines un día de Navidad. Asuntos nunca presentados y que, sin embargo, señalan nuestras diferencias y fantasía popular.
Esto es un breve resumen de nuestra vida. Sin vosotros, nos falta una amistad que nos apoyaba. Nos sentimos cada vez un poco más solos. “París era una fiesta”, escribió Hemingway. Todo lo pasado fue una fiesta. Quizás estos días triste de invierno porteño nos parezcan una fiesta en el futuro.
Hasta ahora se han hecho exposiciones muy buenas, la primera de todas la de Noemí.
Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos y un saludo para los amigos comunes:
[Seoane]
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| 1978-12-14 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1978 en 14/12/1978
Buenos Aires, 14 de Diciembre de 1978
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
No contesto a tus cartas. Están guardadas en otra habitación, metidas en un mueble y no tengo ninguna gana de ir por ellas. Estamos organizando todo para nuestra marcha definitiva, que será, pensamos, en el ochenta. Ahora, en enero o principios de febrero, iremos a pasar unos meses, los que podamos, en esa y, en el transcurso de ellos hablaremos de todo lo que pienso hacer y sobre todo de aquello a que renuncio. Pienso iniciar una nueva vida. Ahora solo quiero hablarte de Varela. Agradecer el telegrama que nos enviasteis anunciando su fallecimiento. Sabíamos que podía ocurrir en cualquier momento. Lo confirmamos después de un viaje al monasterio de Caaveiro, donde disimulaba su gran problema circulatorio, deteniéndose largamente para contemplar el paisaje, según él, pero no podía saber que no nos engañaba. Conocíamos por su médico de Buenos Aires la gravedad de su estado. Sospechábamos también que en su decisión de regresar a esa, escondía la intención de echarse a morir en la tierra que quiso. De este último trance hemos hablado él y yo muchas veces. En los últimos años de Buenos Aires había renunciado a bastantes ideas sostenidas casi desde su adolescencia y a proyectos, algunos de los cuales pensábamos realizar juntos, que teníamos desde que “matamos”, se puede decir así, Correo Literario hasta sus casi últimos días de Buenos Aires. Fuimos como hermanos. Él conocía muy bien mi carácter y yo el suyo y emprendimos muchas obras juntos. Lo que publicó de poesía aquí fue debido sobre todo a instancias mías, como lo saben quienes trabajaron con él y conmigo: Girri, Larralde, Cuadrado... Luego se negó rotundamente a publicar nada que no fuese al servicio de un amigo, un prólogo o un poema que lo sustituía. Fue una de las naturalezas más nobles y tiernas que conocí. Que mejor comprendía las debilidades de sus amigos y de los hombres en general. Fue uno de los mejores poetas de Galicia y de España y pudo ser uno de los mejores prosistas, de sus mejores ensayistas, o también uno de los grandes políticos y fue renunciando a todo ello y, no por falta de capacidad de trabajo, como creyeron algunos imbéciles que necesitan resultados visibles o hechos que pasmen, sino porque hacía y deshacía en lucha consigo mismo, con las ideas, las propias y las de otros. En sus mismos silencios escondía su trabajo. Recuerdo la lectura del original de un gran libro, Sonetos del ruiseñor que, luego de escrito destruyó. Él fue, por lo que sé, comisario en las batallas de la guerra civil designado por su capacidad intelectual y en ella un gran conductor por su respeto a cada hombre, a las diferencias naturales de los hombres, de cada temperamento, por respetar sus iniciativas. Conocí algunos de los diplomáticos que habían hecho la guerra y que eran amigos de Varela. Por todo esto lo quisieron casi todos aquellos que le trataron. Así como fueron sus enemigos quienes no sentían respeto alguno por las particularidades humanas. En los poetas que amó, Garcilaso, Baudelaire, o Iglesia Alvariño entre muchos, se encuentran algunos de los secretos de su temperamento. Era caballeresco como el primero, hondo y misterioso como Baudelaire y su amor se volcaba en la naturaleza, en sus representaciones humildes, en las rosas, el trébol y las hierbas, como Iglesia Alvariño. (En su poema “Ofrenda a los franceses”, recobrada París de los alemanes, él, que no posee nada material, dinero o lo que sea, les da la palabra Cairón, de la montaña de la Galicia donde se crió). A él le debo mucho. En los momentos de duda, cuando me sentía desesperanzado, él me estimuló, a muy pocas personas le debo lo que soy, a Varela, a Dieste y a Otero Espasandín en todos los años que convivimos mucho en Buenos Aires. Algún día haré un libro de agradecimiento, o de recibos en términos comerciales, donde establezca cuanto les debo en tantos años de esta ciudad.
Suspendí esta carta ayer cuando dos obreros gallegos, amigos de Cuadrado y míos, Romero y Lores, obrero el primero de una fábrica de electricidad y metalúrgico Lores, vinieron a hablarme de Varela, de cuanto debían a sus conversaciones y a sus lecturas y recordaban cuando en sus ratos de soledad fue haciendo algunos pequeños muebles y artefactos de madera para el gran departamento que, en los últimos años, tenía con su mujer, Marika, con una gran vista que dominaba el río y la Plaza San Martín y una parte de la ciudad. Lamentaba no haber sido carpintero, simplemente carpintero, un artesano sin más inquietudes que la del trabajo, las de un oficio y no las que había tenido toda su vida, que eran su tortura diaria, que a los ojos de los aparentemente eficaces y prácticos le convertían en un hombre malogrado. Hablamos los tres, Romero, Lores y yo, de Varela y de algunos aspectos de su vida de los últimos años que ellos, como yo, conocen. De su padre, de 88 años actualmente, un hombre de buena posición económica, dueño de una casa de ocho departamentos en un barrio hoy casi céntrico, Nueva Pompeya, en donde Varela había vivido de niño y cuando volvió a Buenos Aires desde Méjico, después de la guerra civil. Un anciano muy lúcido a pesar de su edad que recibió con angustia natural la noticia de su fallecimiento, hablando de su hijo con gran ternura, al que solo reprochaba no le hubiese dado un nieto. Estuvieron a verle Cuadrado y Lores. Yo no pude ir. Le conocí en mis primeros dias de Buenos Aires, en 1937, a través de un vecino de ellos, de Monterroso, Andrés Vázquez. El padre de Varela tenía entonces el cabello rubio y unos ojos azules que se fijaban interrogantes en uno. Su hijo se le parecía solamente en su contextura corpórea y en algunas líneas que se producían en sus cabellos y en la forma de la nuca y del cráneo. Durante años mantuvieron una relación tierna y aislada, como creo debe ser la relación entre padre e hijo, yo no fui padre pero fui hijo y conozco solo, pues, una parte de esa relación, pero sé que debe ser así. Romero y Lores hablaron de lo generoso que había sido con ellos, recogiendo alguna vez sus inquietudes en escritos dirigidos a las sociedades a que pertenecían, a la Federación de Sociedades Gallegas, o a la de El Grove, aconsejándoles en la política interna más justa a seguir.
No quiero continuar. Más adelante, cuando el dolor se convierta en sentimiento melancólico y todo se ennoblezca en el recuerdo, o antes de esto, haré algo sobre él. De momento quedan un retrato que le hice al óleo hace muchos años, otros dibujados y uno acuarelado, fue el último, a lápiz e iluminado con acuarela. Nadie puede saber cuanta amistad y solidaridad existió entre Dieste, Otero Espasandín, Colmeiro, Varela y yo, durante nuestra coincidencia de muchos años de Buenos Aires, trabajando juntos, levantando castillos en el aire; de cuanto hicimos juntos por Galicia y cuanto sacrificamos de nuestra vida en esas cuestiones. Fuimos verdaderos hermanos.
Lo siento, no puedo escribir nada más sobre esto, ni sobre cualquier otro asunto. Estábamos orgullosos unos de otros, cualquiera fuese la importancia del trabajo que realizábamos y durante todo ese tiempo recordábamos permanentemente a los amigos de Galicia, a los de la tertulia del Café Español, o del Derby, a Maside, a García Sabell, a Del Riego, a Paz Andrade... a los injuriados por unos pocos porque no los conocían...
Un gran abrazo a Mimina y a los tuyos, deseándoos unas felices Navidades y Año Nuevo, de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1979-01-07 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Zuleta. 1979 en 07/01/1979
Buenos Aires, 7 de enero de 1979
Sra. Emilia de Zuleta
Mendoza
Apreciada amiga:
Recibí sus dos cartas del 3 y del 17 del mes pasado, que no pude contestar por todo el tiempo que tuve que invertir en acelerar trabajos que tenía encomendados y trámites para que podamos viajar a Galicia por una gran parte del año. Agradezco mucho las frases que dedicó en una de ellas a Lorenzo Varela, que para mí fue como un hermano. Nos unían ideales muy próximos e igual amor a Galicia, ese país del que escribió un escritor esotérico francés, Charpentier, “Galicia es el castillo de la Bella Durmiente del bosque”, para nosotros fue eso, es para mí eso. Un país misterioso, olvidado en su misterio. Me alegro que sea usted de sangre gallega. De Geve, es uno de los jóvenes autores de teatro que más ruido causó en EE.UU., José Ruibal, y su hermana, la pintora Mercedes Ruibal. De Armenteira es una de las leyendas más bellas de Galicia, la de San Ero de Armenteira, el monje que se encanta con el canto de un ruiseñor. Geve es tierra de canteros y constructores. Mi familia procede de Arca, cerca de Santiago, que significa dolmen y que se enorgullece de su banda de música y de sus gaiteros.
El 28 de este mes, salimos para La Coruña mi mujer y yo, ella es de La Coruña. Nuestra dirección en esta ciudad es Paseo de Ronda 15, 6º izquierda. Allí editaremos su trabajo ilustrado con algunas fotografías de páginas de Correo Literario y si usted cree oportuno hacer alguna corrección o ampliarlo en algo, le ruego me escriba. La de Botella al mar, si usted me lo permite y si desea hacerlo, le haré una breve nota. El prólogo se referirá más que nada a las condiciones en que fue hecha esa revista y las que le sucedieron.
De mar a mar, Cabalgata, etc., como a las publicaciones políticas referidas a España. Será muy breve. Alberto Girri acaba también de referirse a Correo Literario en una larga encuesta sobre su poesía en las páginas culturales de Convicción, la del 31 del mes pasado.
Deseándole a ustedes un feliz año 79, les saluda muy cordialmente:
[Seoane]
Nota:
Mi dirección en La Coruña, la repito, es: Paseo de Ronda 15, 6º izquierda. La Coruña. España.
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| 1979-03-30 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Parker. 1979 en 30/03/1979
La Coruña, 30 de Marzo de 1979
Sra. Margot Parker
Buenos Aires
Querida Margot:
Perdona este silencio de dos meses. Creo que nos hacía falta. Aún no hemos visto aquí algunos parientes ni amigos. Nos hemos encerrado en casa y desde ella veo el mar. El trozo muy pequeño, para nuestro gusto, que nos corresponde, de grandes tormentas, naufragios y seres misteriosos, hombres y peces o mezcla de ellos, que algunas veces surgieron a las playas. Una sirena se casó con un hidalgo en la costa gallega y de ahí surgen los de apellido Mariño de Lobeira y Padín. En el fondo del mar de esta costa abundan las ciudades sumergidas, sobre ellas viven multitud de alimañas, hay infinidad de barcos hundidos y los peces son en su mayoría negros. Los cristianos medievales y los paganos de la antigua Roma creyeron que las fronteras del Hades estaban en Galicia. Agua adentro vivían los gigantes, tritones, serpientes y hombres con cola de pez que son “os homes mariños”. Todo esto parece verse desde aquí en el poco mar que vemos desde nuestras ventanas y uno espera el dia en que se revelen a nuestros ojos.
De esta costa de los Ártabros y de la montaña que encierra, procedemos Maruja y yo. Pero todo lo que sentimos es muy dificil de explicar, pues no tiene nada que ver con mapas administrativos, incluso escandalizaríamos a muchos si dijésemos que una roca grabada con signos prehistóricos de los que desconocemos su significado, nos emociona más que mucha obra de arte del pasado o del presente. Me atrae su misterio. Te escribo todas estas cosas que siento como verdaderas y que de algún modo me pertenecen, vengo heredando, y constituyen mi antigüedad.
Estos dias se le hace aquí un homenaje a Lorenzo Varela, en el que participará bastante gente.
Trabajo bastante. Hice una buena cantidad de acuarelas y pasteles que se expondrán en Buenos Aires, creo que a fin de temporada en la galería de Julia y en la de Gordon, y, muy pronto empezaré a hacer los ocho dibujos para tapices que tengo que enviar a la Galería El Sol.
El frío, la lluvia, temporales y nieve ayudan a trabajar. No puede haber, creo, un país legendario sin un tiempo así. De la niebla surgen fantasmas y leyendas, y los oculta. Todo esto te impulsa a trabajar y a encerrarse en uno mismo.
No escribo más. Por favor contéstame. Tenemos ganas de noticias de Buenos Aires, de saber de los amigos, etc. Tambien saber si pintas. Quisiéramos que lo hicieses.
Un abrazo de Maruja y mío, con saludos a los amigos comunes (a Girri le escribiré estos días).
[Seoane]
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