| 1948-02-29 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín e Ortiz Alonso a Seoane. 1948 en 29/02/1948
Nuevas señas: 44, East Wayne Street
Waynesburg, Pa. USA
29 de febrero de 1948
Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Ayer, mientras nos hallábamos con las manos hasta el codo en la tercera mudanza –que no lleva trazas de ser la última– nos llegó tu carta fecha 23 del corriente. Con los riñones medio averiados de cargar libros y todo lo cargable ayudado por dos alumnos y por Alicia y Cuqui, me pongo a escribirte la respuesta en el nuevo mechinal; para colmo me encuentro un tanto resfriado y con la cabeza un tanto hueca, así que no te extrañes si el nivel de la correspondencia se interrumpe con un bache o precipicio mayor de la cuenta. En primer término, debo decirte que llegó el mamotreto de Hurtado y Palencia con todos los atributos de la sacrosanta cochambre nacional. Me va a prestar muy buenos servicios, pese a todos los pesares, y te agradezco como se merece un obsequio de esta monta económica. Estoy leyendo ahora un libro sobre Cervantes publicado por la Universidade de Oklahoma con ocasión del centenario; su autor es un inglés que ha residido muchos años en Portugal y España, donde fue corresponsal de un importante diario londinense; ha escrito muchos libros sobre autores ibéricos, entre ellos uno sobre Gil Vicente, otro sobre Fray Luis, otro sobre Arias Montano; es autor del libro o antología portuguesa publicada por la Universidad de Oxford y similar al de poesía española editado por Fritz–Maurice Kelly y ahora corregido por Trend. Sospecho que el autor es católico, aunque no estoy seguro, pero aun así, ¡qué amplitud de ideas y qué generosidad y documentación ante el autor del Quijote! Nuestros profesores de literatura, aun los de la talla de Hurtado y Palencia, producen una impresión lamentable por comparación con este hombre de letras, ahora residente en la Columbia Británica. Todo cuanto afirma sobre Cervantes va respaldado con multitud de citas al pie de la página tomada a veces de las obras menos leídas de nuestro Manco: el Persiles, los Entremeses, comedias apenas editada, etc. Hay alguna coladura en pequeños detalles, no tanto relativos a Cervantes como a otros aspectos de nuestra literatura, pero se los perdonas con gusto por el horizonte de conjunto y las vías de interpretación cervantina y literaria en general que despliega. Pero no pude terminarlo por culpa de la dichosa mudanza, así que si algo nuevo se me ocurre, te lo diré en la carta siguiente. Aquí, seguimos haciendo nuevas exploraciones. El pasado domingo un señor nos llevó hacia el suroeste, hacia el estado de Virginia del Oeste, a unos cincuenta kilómetros de ésta. Había una luz excelente y tuvimos ocasión de explayar la vista sobre un círculo de colinas dilatado, de espléndidos contrastes y armonías. A veces te encontrabas frente a frente de una cañada de robles y sicómoros, éstos de blanco a la manera de los bidoeiros o de los álamos blancos de Galicia. Otro curioso aspecto del paisaje por esta parte son los derricks del petróleo o del producto afín al petróleo, el gas natural. A esta circunstancia débese que el gas de cocinar sea aquí baratísimo, pues no necesitan extraerlo del carbón, sino del suelo directamente. El dueño de la casa donde ahora vivimos es un técnico de una campaña petrolera y me prometió llevarme consigo cuando vayan a perforar la corteza terrestre en busca de un depósito de este producto. –Hace cosa de una semana Alicia y yo fuimos a dar uno de nuestros frecuentes paseos; por la noche había caído una respetable nevada, pero los días precedentes a la nevada habían sido realmente primaverales. Como consecuencia, habían llegado del sur grandes bandadas de una especie de pájaro de la familia del tordo que aquí llaman robin por tener el pecho colorado como el robin europeo. Los pobres estaban chasqueados, pues el tiempo les había jugado una mala pasada, y se refugiaban a la orilla de los regatos, único sitio donde podían encontrar algo de comer. Ayer una gran bandada se posó delante de nuestra casa; Cuqui fue la primera en advertirlos y dio la voz de alarma, así que inmediatamente salimos a la ventana a verlos. Es un pájaro realmente hermoso con su pecho anaranjado, su cola larga y con una mancha blanca en el arranque de la cola. Esto quiere decir que la primavera está cerca, si bien hoy han caído copos de nieve durante todo el día. Ayer por la noche hizo bastante viento, y como estamos mismo al lado del parque del colegio, durante toda la noche, al despertarme, sentía el zumbar del viento en los árboles, que a Alicia le causaba miedo y a mí una dicha extraordinaria, pues me traía a la memoria el viento otoñal de Galicia. Hace cosa de quince días, dimos otro paseo Alicia y yo hasta un bosque cercano a la ciudad. El suelo estaba seco y por ello pudimos sentarnos a nuestras anchas debajo de los árboles; sin darnos cuenta, rompimos a cantar, mientras el viento balanceaba las copas desnudas de los robles, y de pronto nos acordamos de Maruja. “Si estuviera aquí Maruja –nos dijimos– con qué gusto hubiera cantado canciones gallegas entre estos robles casi gallegos”. Naturalmente, nos dio la rabia de siempre saberos ahí entre esa podredumbre sin el consuelo de un bosque solitario donde recordar, donde soñar, donde cantar, donde pintar, dormir, escuchar el rumor del agua, el cantar de los pájaros, el ruido de una furtiva alimaña... Pero un día será, un día estaréis con nosotros, Maruja podrá cantar a sus anchas y tú pintar, correr, fantasear y maravillarte de que el mundo exista todavía tal como lo hayas podido vivir en la Arzúa o en el Ulla. Es el caso que nosotros casi os necesitamos tanto a vosotros aquí, como vosotros nos necesitáis, de momento al menos, a nosotros, y por eso no cejaremos en nuestro empeño de traeros. Estad seguros. Esos retratos que estás haciendo pueden ser la clave de la venida; acaso se te pueda traer con el pretexto de hacer determinados retratos, y una vez aquí, hacerlos de veras; dinero hay bastante por aquí: todo es que podamos convencerlos de que los retratos bien valen unos centenares o millares de dólares. Esto no es fácil simplemente porque en las pequeñas ciudades no se entiende más de pintura que en la presidencia del Centro Gallego; pero todo es cuestión de empezar: en cuanto una señora encopetada se haga un retrato, se lo hace hasta el moro Muza. Mándame, pues, algunas de esas fotografías cuanto antes, aunque tengas que hacerlas a toda prisa. Poco a poco Alicia y yo nos vamos familiarizando con esto y vamos teniendo mayor autoridad moral y hasta intelectual, lo cual puede el día menos pensado resultar en una solución como la de la sección de arte, la decoración de una sala del colegio o del gimnasio. Éste es el edificio del colegio de grandísimas proporciones con piscina, comedores, pista de basketball y muchas cosas más. ¿Quieres saber que aún no tuve ocasión de ir a Pittsburgh? La cosa parece fácil y lo es, pues muchos de mis alumnos vienen y van todas las semanas en su coche particular, y además hay servicio continuo de ómnibus. Pero hay una cantidad de zarandajas por el medio que mete miedo. Mañana pienso ir, pero saldremos de aquí tarde, y estaremos sólo unas horas: nos lleva un matrimonio en su coche. He recibido hoy unos impresos de Galicia (Santiago) para adquirir acciones de una empresa editorial entre cuyos fundadores está Pedrayo,Varela Radio y otras personas, algunas que yo no conozco. Supongo (que) estarás al tanto de lo que se trata; la idea me parece excelente, y la ocasión casi también. Claro está, no puedo adquirir acciones, pero si pudiera, la cosa no me disgusta, pues es un aspecto de muchos de nuestros proyectos tantas veces discutidos. Bien aconsejada esta editorial puede hacer mucho, sobre todo si las cosas pasan adelante. Espero que me digas por tu parte algo de lo que sepas; ¡quién sabe si Pedrayo no llevó tus proyectos a Galicia! Voy a contestarles de todos modos y darles ánimos. Los poemas de Alvariño me parecen muy buenos, como a ti; tienen hondura y sinceridad lírica, riqueza de lenguaje, todo, en fin, cuanto se pueda exigir de un poeta moderno. Pero creo que Valle Inclán le haría el reproche de eludir los ritmos gallegos, los ritmos de danza, de faena y de molino. Pero el mismo defecto tenía Manuel Antonio y otros escritores jóvenes y hasta viejos, en parte debido a que, con la excepción de Valle Inclán, nuestros ritmos ancestrales pasaron desapercibidos. Es necesario llevar a cabo una investigación a fondo en ferias, romerías, espadelas, mallas, sachas, recuestas, foliadas, etc. y llegar a los elementos puros de nuestros ritmos. Los libros de Valle pueden servir de punto de partida, ¿no crees? Rosalía tenía un oído maravilloso y lo utilizó para enriquecer la versificación castellana; pero a mi modo de ver, en gallego quedó a mil leguas de D. Ramón, como se comprueba en Voces de gesta, por ejemplo. “Un fato de nenas novas –todas elas sin camisa– Eu no medio sin cirolas” ¿Hay algo más netamente gallego que el ritmo de estos versos populares tomados por Valle Inclán con su fino sentido rítmico? Algo de esto echo de menos en Alvariño y en todos los poemas gallegos de última hora. Bueno, Luis, estoy resfriado; tengo la cabeza hueca y estoy cansado de la mudanza. Me alegro de que Nova edite tu libro; es lo menos que Cuadrado y ellos pueden hacer por una persona a la que tanto deben. Me alegro que Colmeiro esté de buen humor y sobre todo de que pinte. ¡Cómo envidio esa visita tuya al estudio y esa revisión de sus lienzos de antaño y de hogaño! Hará bien si sale de ahí y si expone. El exponer es siempre bueno a la larga como tú estarás convencido. Lo malo es que a veces exige sacrificios y dispendios dolorosísimos. ¿Qué hacen Castañino y señora, Torrallardona y demás pintores de por ahí? Bueno, escribe pronto y te contestaré en el acto. Tus cartas son leídas y releídas por los tres –mejor dicho, vuestras cartas–. Saludos míos a los amigos: Dieste, Mariano, Farias, Cuadrado, Antonisen y Nogués, Torrallardona, Merli, Frontini, Sirio y Mallea, Varela, Losada –le voy a escribir para aclarar un asunto relativo a mis libros–, Colmeiro, Viau el joven, etcétera, etc. –Para vosotros dos un abrazo colectivo y un aturuxo
Otero
Queridos Luis y Maruja:
Los maridos se ve que no nos dejan ya nada que decir, lo agotan todo de ganas que tienen de comunicarse. Siempre pensamos en vosotros y casi compramos una casa con la idea de traeros, pero las condiciones resultaron demasiado difíciles y por ahora hemos desistido, pero ya aparecerá alguna para alquilar cuando menos lo pensemos en que quepamos todos. ¿Llamasteis a los Salgués de mi parte? No dejéis de hacerlo y decirles que no tenemos noticias suyas desde hace siglos. ¿Cómo están? Saludos a [manuscrito na marxe dereita por Alicia:] todos los amigos y escribid pronto, no seáis perezosos.
Alicia
[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] Dile a Ascensión que le mandé 27 dólares a Maruca por el poncho que es lo que ella me dijo que valía. Gracias.
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| 1949-05-21 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Frontini a Seoane. 1949 en 21/05/1949
Buenos Aires, mayo 21 de 1949
[Manuscrito:] Sábado, 16 horas
Sr. Luis Seoane
París
Querido Seoane:
Recibí tu segunda carta que en parte destiné a [Luis] Falcini como continuación de la que me escribiste. Antes había recibido otra fechada en Dackar. Luego leí la carta que enviaste a Falcini. Me doy cuenta de que tu destinatario porteño actual es una persona colectiva y que lo que escribes –tus impresiones– lo escribes pensando en todos. Fenómeno de nostalgia, tal vez; de distancia y por ende de agrupamiento, quizá. Te imagino fervorizado ante el espectáculo de una ciudad y unas cosas con solera, soñadas durante muchos años. Yo también pienso en París un poco porque me gustaría vivirla con profundidad y otro poco porque querría huir de esta ciudad tan llena de falsedades y tan gruesa. No lo digo por señoritismo de gustos; lo digo por cansancio de estar entre gentes pesadas e inmorales. Por más que uno se aísle entre sus iguales, la boñiga del contorno huele de manera insoportable.
Eso que dices de las gentes de Francia acerca de su don de simpatía o de su calidad humana debe ser fruto de sus largos recientes sufrimientos y de pensar su propia realidad con menos soberbia o con ninguna. No era así antes. Y no debió serlo, seguramente, porque era tradicional la opinión de que el francés (acaso el de París, el francés cosmopolita y resentido por la prepotencia del americano rico y atropellador) miraba con menosprecio todo lo que no procediese de Francia. Jules Romains descubre esa llaneza, esa condición de humanidad predispuesta a la comprensión y a la inteligencia, a su regreso de Estados Unidos luego de acabada la guerra. Pero de todos modos, es indiscutible que el pueblo francés, como el italiano y como el español se nos presenta enterizo, agradable y noble. Eso lo experimenté en España y en todas partes con las gentes trabajadoras del campo y de la ciudad.
Tengo la responsabilidad de haber lanzado la idea de que te designasen para el Congreso de la Paz. De eso hablé con Giudice y con Thenon cuando me vinieron a comunicar que yo había sido designado para ir como delegado. Me tuvieron medio loco en los trámites del pasaporte y el pasaje. Yo había dispuesto lanzarme a París por un mes, pero fallaron las finanzas. Giudice me dijo que Marianetti había llevado las credenciales para ti. No sé que hubo de cierto. Y la idea de haberte propuesto se la transmití a Falcini, quien carga con la responsabilidad de haberte propuesto en la S. de A. P. Lamento mi fracasado viaje que dejaré para otra ocasión. Todo lo relativo al Congreso aquí estuvo lleno de improvisación. Sospecho que, como dices, las cosas no debieron estar muy bien organizadas y que el enfoque de la paz con respecto a los problemas sudamericanos pudo haber sido mejor. Leí todos los boletines. Algunos discursos fueron magníficos. Aquí formamos un comité por la paz y esperamos poder juntar el dinero para editar todos los discursos.
Desde que te fuiste las cosas de aquí han seguido el mismo estilo y el país está barranca abajo. Sospecho que te interesará saber si ocurrió algo con tus inquilinos. Creo que repetí varias veces algunas malas palabras –como decimos los descendientes de italianos– porque no hiciste las cosas como te las aconsejé; me habría sido más fácil mi gestión. Con todo te cuento en pocas palabras: el tío a quien le diste el departamento metió dos matrimonios; una mujer churra de mal genio armó varias broncas a la otra mujer y los hombres ídem. La portera, sin saber que hacer ante las quejas de las vecinas. La churra solía ir a la puerta de calle en ropas trasparentes... Melella sin dar pie con bola y temiendo que perdieras el dep. porque el dueño de la casa solía hacer guardia para pescar alguno de los escandaletes que, aunque a puertas cerradas, dejaba escapar la altisonancia. Total: que en un día de lluvia tuve que ir al departamento. Hablé con la portera y con los esposos –digo con la pareja– más accesibles, que estaban decididos a dejar el sitio. Les aconsejé que lo dejasen, pensando que de esta manera uno de los interlocutores de las broncas al desaparecer las habría hecho imposible en adelante. Así fue. Todos contentos. Pero al día siguiente entró a ocupar la habitación desocupada una señora con un gran mastín. El perro, en ausencia de la dama, armaba sus broncas particulares y soliloquistas ladrando a todo trapo y los vecinos... otra vez. Y la portera y Mellela. Entonces llamé al tío y le expliqué: 1º que se trataba de ponerle bozal al perro; 2º de salvar él los 7.000$ y tú el Dto. Lo comprendió. Me dijo que el matrimonio restante dejaría la casa a fin de mes (abril) y que entrarían en sustitución dos obreros. Le hice toda clase de recomendaciones acerca del comportamiento que debían seguir y le expliqué que yo podía hacerle abandonar la casa en un periquete. (Yo sé que no puedo hacer nada porque no tengo ninguno de los papeles que te aconsejé...). Parece que todo está bien ahora porque no he tenido noticias catastróficas.
Expuso [Orlando] Pierri.
IMPORTANTE. Los francos. Hablé con Losada. Diez días antes de recibir tu carta (tu carta no tenía fecha). Losada me había enterado de las dificultades puestas por el gobierno francés a la entrega de fondos. Cuando Losada te prometió la entrega en francos, se fundaba en sus propias experiencias de poco tiempo antes. Ahora espera ver la manera de hacértelos llegar. O la bolsa negra o el giro bancario con las mermas consiguientes; o la compra de dólares aquí y que alguna persona te los lleve. O alguna otra solución que no te reduzca considerablemente la suma que esperabas recibir. Quedamos así: que tú me escribirías o le escribirías directamente diciéndonos cuanto tiempo puedes esperar; tiempo mediante podría darse alguna buena solución. Si transcurrido ese tiempo no se alcanza la solución mejor (la que se desea como mejor entre varias posibles), te enviaría los francos, (es decir, los 1.300 pesos en francos por giro de bolsa negra o bancario). Contesta, pues, enseguida.
Yo estoy en estos días muy atareado porque he iniciado los trámites para el remate de la casa de mi madre, y el de los muebles, y con el problema de mi vivienda. Todo un lío engorroso y con gripe...
Los amigos bien.
Saludos a [Manuel] Colmeiro y a [Rafael] Dieste y también a [Carlos] Castagnino a quien no vi el día de la despedida en casa de [Simon] Scheimberg porque no pude ir. Un abrazo cordial para ti y Maruja. Hablan ya francés?
(Fecha las cartas, escribe a destinatario individual y dinos las cosas que haces...)
No dejes de ver a Genevieve y Simone
Frontini
[Manuscrito:] Sábado 19,30 horas. Falcini, con quien hablé por teléfono hace un momento, me pidió que te diga que pronto te escribiría.
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| 1955-05-02 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa, escudo en relevo de Colombia e membrete:] PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA / COMITÉ NACIONAL DE PLANEACIÓN / OFICINAS: BANCO DE LA REPÚBLICA, 5º PISO [Oficina 502] BOGOTÁ / TELÉFONOS. SECRETARIA GENERAL 20542-18062. SECCIÓN TÉCNICA 28370. 18069-15095-18060
Transcripción da Carta de Paz Andrade a Seoane. 1955 en 02/05/1955
Bogotá, 2 maio 1955
Sr. don LUIS SEOANE LÓPEZ
Bartolomé Mitre 3793, 2º, F
Buenos Aires
Querido Luís:
Acabo de recibir o primeiro exemprar de Pranto Matricial que chega as miñas maos. Demoróu mais de coarenta dias en vir desde Buenos Aires, pol-a via ordinaria. Chega cando xa perdera a espranza de ollar eiquí a obra.
Moito me comprace a beleza, sobriedade e modernidá da presentazón gráfica, na que unha vez mais, a tua experta ourentazón e participación, ten conquerido un novo e positivo acerto. Estóu plenamente satisfeito da edición; agradezo vivamente o teu desvelo e ben quixera que o contido responderá o rango do continente.
Non voltéi a ollar ningun numaro de Galicia Emigrante. Teño unhas notas sobre Jesus Bal e agardaba recibir as referentes a Souto, pra facer o artigo. Non chegaron ainda ao meu poder. Penso escribirlle dende eiquí, e recordareille o choio. Si non o fixen denantes foi por agardar a poder decirlle algunha cousa da edición, e si fora doado, remitirlle algun exemprar. De calquera xeito, podo si tes necesidade de orixinal mandar outros traballos, e ainda encarregarme de algunha colaboración en serie, sobre economia galega ou d-outra temática axeitada ao tipo da Revista.
Na primeira quincena de San Johan penso retornar a Galiza, dando por rematada a misión que veño ourentando n-esta terra. Cecais se deriven algunhas relacións economicas importantes antre Galiza e Colombia, pra desenrolar n-este pais unha industria –a da pesca– que ainda non sahiu da prehistoria. Pesca coma na edade de pedra.
Dende hai meses non teño novas da Arxentina. Ao menos, da vosa actividade. Teño conversado moito eiquí con Gonzalo Losada, que debeu chegar n-estes dias a Buenos Aires. Ten unha fonda admiración por tí, e unha viva devoción, o que me produxo moita compracencia. Penso escribirlle n-estes dias, mandandolle un mal deseño do escudo dos Losadas, que recibín de Pilar.
Moitas lembranzas a Maruxa, e unha cordial aperta pra ti do teu sempre amigo incondicioal,
Valentín
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| 1963-01-12 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa co membrete:] V. Paz-Andrade / Abogado / Policarpo Sanz, 22. Tel. 1562 /Vigo
Transcripción da Carta de Paz Andrade a Seoane. 1963 en 12/01/1963
12
enero
1963
Sr. D. Luis Seoane López
Montevideo, 1985, piso 13, Dtº 61
BUENOS AIRES
Querido Luis:
Nos ha producido una viva satisfacción tu carta del 23. No necesitas formular excusas, porque todos sabemos el abrumador trabajo que pesa sobre ti, como sobre tantos otros encadenados a la angustia del tiempo que pasa, con una celeridad anuladora.
Sería una gran suerte para Galicia y para nosotros, que se lograra la posibilidad de retenerte definitivamente. El proyecto de fundar una gran editora en Galicia, lo estimo viable. Días pasados, con ocasión de acompañar a Orense, al donador del premio “Galicia”, que se entregó a Vicente Risco, el tema volvió a ser motivo de conversación. Feliciano Barrera, el mecenas a quien me refiero, y Manuel G. Cerezales, el actual Director de Faro de Vigo, casado con Carmen Laforet como sabes, eran los otros interlocutores.
Barrera tiene una posición económica muy fuerte, y se halla implicado en negocios de gran envergadura. Es hombre de extracción humilde, surgido en una aldea de Ponteareas, que siente atracción por la economía y la mejora social de Galicia. Parece dispuesto a apoyar o fundar una empresa cultural, abierta al exterior, propicia a canalizar los valores gallegos.
Procuraré continuar en contacto con estos elementos, especialmente para cercionarme bien de que no les mueve cualquier finalidad política, o cuando menos partidista. De cualquier modo, juzgo viable la posibilidad de llegar a algo. Creo que Álvaro Gil, bien emplazado en el mundo financiero, y con un espíritu sensible y abierto, podría ser un elemento importante en la tarea.
Te felicito cordialmente por el premio “Palanza”, así como tendría que hacerlo por tantos otros motivos. Conozco el libro de Lorca, que recibí oportunamente, y que me produjo una viva satisfacción, no solo por los estupendos grabados que has incorporado a la obra, como también porque el nombre de Federico, el tuyo y el de Gonzalo Losada quedarán en la historia de la cultura ligados en una forma tan gentil y justiciera.
Gonzalo Losada me anunció también el envío del libro de Unamuno, y ahora el de Alberti. No he recibido el de D. Miguel, ni conozco el de Pablo Neruda, que sigue produciendo como un gigante. Del homenaje a Alberti he tenido noticias por Blanco Amor, que dentro de unos días debe llegar a Madrid.
Tocas en tu carta un tema que me interesa vivamente, me refiero a las viejas artesanías descuidadas, que están esperando unas manos nuevas para cobrar vida otra vez. He visto en Atenas y especialmente en Roma, piezas elaboradas en los países del Danubio y más al Norte, verdaderamente extraordinarias.
Una vieja predicación mía, en relación con las fábricas de cerámica de aquí, Pontesa y Álvarez, que pertenecen al mismo dueño, pudieran fructificar en forma interesante. Se trata de fábricas de gran producción, que han expuesto recientemente en Hanover. Se encuentran, como yo le había vaticinado, en la inferioridad de la falta de originalidad en la decoración y modelaje, y comenzaron a preocuparse por adquirir elementos técnicos, a base de artistas gallegos. Sería muy importante que pudiera llegarse a orientar en un sentido de mayor nobleza artística y mayor autenticidad una fabricación en gran escala, como la que aquí se ha emprendido en este ramo.
Isaac con su familia estuvo recientemente almorzando con nosotros. Supongo que ya habrá aterrizado en Magdalenta. De Dieste, pocas noticias. Es una lástima que no colabore asiduamente en los periódicos gallegos, a pesar de que ha sido invitado con insistencia, según me dicen. Supongo que estará preparando en el rincón natal alguna obra importante.
Con motivo del acto a que antes me he referido, estuve un momento con Risco. Le encontré al pie de la camilla, arrebujado en una butaca, mas esquelético que en su anterior apariencia, pero con vivacidad de espíritu. Los médicos están inquietos, porque de vez en cuando el sistema circulatorio hace crisis y es necesario apelar a remedios heroicos para restablecerle. Es posible, aunque muy difícil, que remonte la claudicación actual.
Espero que nos informéis más concretamente sobre vuestro viaje y punto de aterrizaje en Europa.
Pilar, que pasó últimamente una temporada poco satisfactoria, se encuentra ahora bastante mejorada. Os envía, lo mismo que Alfonso, sus más encendidos afectos, que harás presente a Maruja con los míos.
Recibe el más cordial abrazo de tu siempre incondicional amigo,
Valentín
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| 1963-05-17 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Azcoaga a Seoane. 1963 en 17/05/1963
Madrid, 17 de mayo de 1963
Luis Seoane
Ginebra
Querido Luis:
A la vuelta de un viajecillo –el sexto en dos meses– para ver la “Medea” de Eurípides realizada en Mérida por el “Piraikon Theatron” y de una incursión fugaz en Elvas (Portugal) donde pasamos el día de ayer con mis compadres, me encuentro con la tuya del 13, largo tiempo esperada. Con Pepe Núñez Bua, que ahora está por Madrid camino de Sevilla nos hemos preguntado algunas noches –visitando el Madrid antiguo–, cómo no nos habías escrito antes. Llegamos el 14 de marzo a Valencia y el 17 a Madrid, después de darnos una vuelta por Ifach, Altea y Benidorm, lugar este último de nuestra “luna de miel” remota. Y desde entonces, pues a disfrutar de la tierra como podéis imaginaros, y a soportar los encuentros y desencuentros naturales de quienes vivieron lejos de ella, once años y medio.
Me alegra mucho que me recuerdes a Petere... El día de la inauguración en este del “Fondo de Cultura Económica”, tuve el gusto de charlar un rato con su mujer. Parece que la misma ha vuelto a Ginebra, sin tiempo para pasar un nuevo rato con nosotros. Cosa que lamenté infinito, por mi antigua amistad con el poeta, y porque la galleguita me produjo una impresión estupenda.
No me parece nada mal que continúes pensando en tus proyectos de edición y en lo conveniente de una exposición tuya en estos pagos. Yo voy tomando contacto con amigos de las artes, con galerías, etc., etc., pero no paso por ahora de ahí... No sé en realidad como enfocaré mi vida, vale decir, de qué manera ganaré lo antes posible mi urgente subsistencia. Pero te confieso que tengo una calma como millonario, sencillamente improcedente.
Con Trabazo, con Cristino Mallo, con otros pintores y con tantas gentes, voy haciéndote relaciones públicas. Cosa un poco inútil, pues aquí toda la gente con la que me encuentro, considera “naturalísimo” que los españoles peregrinos, sentemos un poco la cabeza y continuemos nuestra tarea por estos pagos.
La vida, mucho más cara de lo que supuse, sale triple que en América, pero cuesta bastante. Mi hija Isabel, deseando incorporarse al clan sigue anunciando viaje para noviembre, mientras su hermana Clara suspira por el Johnny lejano, y los pequeños –Myriam y Rafaelillo– preparan sus estudios con discreto entusiasmo. María, a quien virtualmente no veo, en vista de lo bien que la tratan –esta tarde, por ejemplo, está en los toros–, está radiante de satisfacción en su nueva –y un poco vieja– casa. El que te escribe, contento de haber hecho lo que hizo, ve las cosas con la calma que más o menos consiguió en la “trepidante Argentina”, de la que tenemos las peores noticias.
Conozco la edición de Seghers de que me hablas... No me parece la pena ni enfadarme: en literatura y en arte, las cosas desgraciadamente son casi siempre así, y no merece la pena de tomarlo en serio. Aunque...
Por mi parte, en vista de que Gonzalo Losada no publicará mi ESPAÑA ES UN SABOR, le he escrito una carta diciéndole que me diga algo definitivo, y copio mi libro para endilgárselo a TAURUS. Luis López Anglada, capitán de la correspondiente sección poética, me lo ha pedido con un afecto extraordinario. Veremos a ver.
De eso de la nostalgia, me parece estúpido hablar... Si no fuera porque tenemos en Buenos Aires a nuestra hija, y porque en aquel “pandemónium" tenemos muy buenos amigos, no nos acordamos ni del santo de su nombre. Es decir; no nos acordamos durante el día... Porque todas las mañanas leemos en la prensa lo que allí pasa, aparte informes directamente por el correo, de lo que pasa, no pasa y puede desgraciadamente pasar...
Escribí a Rafael Dieste anunciándole que habíamos llegado. Aún no me ha contestado. He visto cosas de Arturo Serrano Plaja en Poesía española y en los Papeles de Camilo José Cela, a quien he entregado algunos poemas de mi nuevo libro. También entregué un par de cosas a José Ortega para la Revista de Occidente, cuyo segundo número –segunda época– está en los quioscos. Debería entregarme el “colaboracioneo” por lo menudo, con el fin de ganar y no gastar, operación a la que entusiásticamente nos dedicamos. Pues aunque la vida está por las nubes, sobre todo para quienes no ganamos aún las 20.000 pesetas imprescindibles, esto es un ir y un venir; un llegarse a Logroño a celebrar la llegada de la primavera; es un pasarse la Semana Santa en la sierra y un acercarse a La Mancha, a Toledo, al Escorial, etc., etc., que nos tiene enloquecidos.
Nos han llegado noticias de Buenos Aires referentes al divorcio de Noemí Gerstein y Franco Di Segni, así como de la escena que se organizó el día que el concreto Capristo sorprendió a su señora esposa en delito de adulterino... Porque vienen constantemente gentes de aquellas latitudes –los Trosman, la directora de El Pórtico, la hermana medio polaca, medio brasilera de Alicia Giangrande, etc., etc– que son portadoras de tan extrañas nuevas. Ya sabréis que Squirru está en Nueva York, encargado de la Dirección de Asuntos Latinoamericanos, o algo así, de la O.E.A. Y que Romualdito Brughetti ocupa el cargo que antes tenía en el Ministerio de la Plaza de San Martín, el bueno y un tanto extraño Francisco Luis Bernárdez, actual embajador de Argentina en Portugal... Hugo Parpagnoli dirige el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Y como consecuencia de estos y otros sucesos, el bueno de Héctor Blas González no contesta a una carta mía en la que le solicitaba noticias de mi “Spilimbergo”. Nuestro buen amigo vive en París, Rue Henrion de Pensey 23, distrito 14, según me informó en el Gijón el amigo Burnichon, editor barbado. A quien un día me encontré de palique con el enfurecido Arturo Soria, compañero matutino de Pepe Bergamín, en Loto, bonito local de la calle Serrano. Me dicen que Rosa Chacel pasa temporada en Madrid y que regresa a los Nuevayores. (Yo no la he visto). El amigo Burnichon dijo también que nuestro entrañable Lorenzo Varela piensa venirse con Marika a las Españas, cosa que yo realmente no creo... Mi hija me manda a veces Primera página y leo cosas suyas. Aún no he escrito al galaico y enloquecido muchacho, como me pidió al final de una temporada argentina durante la que tan mal cultivamos nuestra amistad después de nombrarme corresponsal de su semanal emisión radiofónica...
Escribo poquísimo, como me lo sospechaba. Los poemas “cotidianos” que por las buenas me salen, y alguna colaboración para El día uruguayo y La prensa bonaerense. La parte económica, me resulta desoladora... Mil pesos argentinos, que es lo que siguen pagando los Gaínza Paz todavía, se convierten en 432,90 pesetas. (Aquí, parece que pagan 500 con alguna facilidad, y los colegas no están conformes). Paco Leal Insua solicitó mis servicios como director de Mundo Hispánico, pidiéndome una cosa sobre la Antología de Sorolla que se celebra en el Casón del Retiro. Y...
La casa, que en principio nos parecía horriblemente pequeña, va ajustándose a nuestra destartalada y un tanto híspida idiosincrasia. A ella llegan amigos, conocidos, cartas y telefonazos... Está manga por hombro, porque como os digo, no nos queda un minuto para respirar plácidamente. Aunque sospecho que el cuarto desde que os escribo, con algo de rastro madrileño o de “mercado de las pulgas” parisino, se ordenará próximamente... Todos los amigos situados nos llevan y nos traen con sus coches... Uno, como me decía en Buenos Aires Julián Marías, tendrá que pertenecer a “infantería” mientras las cosas no varíen... En lo expansivo, arquitectónico y aparente, España ha variado de manera considerable en estos once años y medio. En lo otro, ni parole de plus... Las gentes, más dispersas y desparramadas como consecuencia de las exigencias vitales, van apareciendo con una cordialidad y generosidad generales, que a mí me honran y sorprenden. Pero si te he de ser franco, mucho me temo que cuando uno comience a buscar el corrusco las cosas no sean tan plácidas. Se me ha sugerido hacer la crítica de arte mensual en Índice, aunque no he concretado nada... Hablé con los Bioscas, sin que mis entrevistas cuajaran en ningún resultado... Como yo me vine dispuesto a todo y pensando que pasarían seis meses hasta que nuestro caudal familiar y creador se encauzara no grito S.O.S... Pero, sólo los ricos como vosotros –no me peguéis–, que llegaréis con dinero fuerte, encontráis esto fácil y posible.
Un día aparecen por el café Pucciarelli y el Greco, personaje este último que vive, protesta y dice que pinta en casa de Manuel Viola. Otro, se me asegura desde Buenos Aires que Barragán llegó, taciturno y maltrecho... La vida sigue, queridos Maruja y Luis, y vuestro amigo de hace algunos años, está siempre encantado de reencontraros. No necesita jurároslo.
Enrique Azcoaga
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| 1963-08-07 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Canzani a Seoane. 1963 en 07/08/1963
Golfo de Vizcaya, miércoles 7 de agosto de 1963
A Luis Seoane
La Coruña
Estimado Seoane:
Después de una terrible corta estadía en Vigo, nos hemos largado nuevamente a la mar en busca de Dunkerque. Los benditos barcos, como de costumbre, nos manejan y hacen de nosotros lo que quieren. Los sueños eran permanecer en Vigo un día completo o dos, pero ello no fue posible, después de 12 horas de estadía la proa del Lago Lacar volvió a su salado cautiverio.
Llevaba en mente llegarme hasta Santiago y de allí ir a La Coruña a saludarlo. Todo quedó en el aire de Vigo, pequeña Galicia que me cautivara con su belleza y la amabilidad de vuestros amigos.
Llevaba cartas para Paz Andrade, que le entregué personalmente. También para Castroviejo, que no pude ver, pues estaba en la otra costa de la ría, el compañero de redacción de Faro de Vigo Benedicto Conde le entregará las palabras de Arturo (todas estas líneas se mueven sobre el tema de David Álvarez, al cual yo le traje unos presentes de los gallegos de Argentina)
Mi mayor dolor es no haber podido llegar a Santiago, tenía unas líneas para la Mamá de Arturo, que al igual que las suyas, remitiré por posta desde Francia.
Me imagino que su estadía gallega y Europea marchará a las mil maravillas, sobre todo ahora que está respirando el aire que usted tanto quiere. Hace un tiempo, recibí carta de Citadella di Padova, mi buen amigo Bino Rebellato lo espera, no deje de visitarlo.
Desde Buenos Aires le envían muchos saludos Lorenzo, Arturo, don Gonzalo, Vázquez, Baldessari. Esto fue el día 18 de julio, hubiese sido hermoso darle estos saludos personalmente, el tiempo marino no lo permitió.
Estimado don Luis, será hasta la próxima o hasta su regreso, reciba de su incondicional admirador y amigo un cariñoso abrazo y el deseo que los buenos vientos continúen para usted, para Maruja un gran recuerdo.
Ariel Canzani
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| 1964-05-18 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Azcoaga a Seoane. 1964 en 18/05/1964
Madrid, 18 de mayo de 1964
Luis Seoane
Buenos Aires
Queridos amigos:
No ha pasado nada para contestaros tan tarde... Es decir, el 31 de marzo, mi madre no dio un susto de muerte... Todo se ha superado por ahora. El 2, me tocó charlar en Melilla, invitado por la Biblioteca Municipal del lugar, vale decir, por los poetas Miguel Fernández y Jacinto López Gorgé. A la vuelta de mis 48 horas africanas, me robaron en plena calle del Caballero de Gracia, después del correspondiente atraco, dejándome sin blanca... La cosa me hizo pedir árnica en TAURUS. Y como a veces, no siempre, hay males que vienen muy bien, me dieron el anticipo de un posible libro sobre Dibujantes de Madrid. Después hicimos una escapada a Toledo... Y el día de San Isidro, aprovechando el puente, hemos estado con mi hija mayor por Zaragoza, Huesca y Monzón –tierra de Costa, el olvidado– para ver a todos nuestros parientes, a quienes debíamos visitar desde que llegamos de Buenos Aires...
En estas idas y vueltas, un día recibimos carta de Lala. Me decía que Laxeiro estaba muy nervioso y que no dormía porque sus “marchands” le habían cobrado un cuadro para pagar el almacenaje. Me decía, un poco puerilmente, que escribiese a Pepe, que hiciera gestiones, yo no sé cuantas cosas... He preferido no contestarla. Y como lo quiero y desearía que no se enfadasen, te encarezco Luis que le digas algo... Entre otras cosas, que el que arregló todo el asunto fue Gutiérrez, y que no era cosa de interferir poderes...
Muchas gracias por la gestión que hicisteis con Feinsilberg. Nunca me escribió. Tampoco lo han hecho aún los Rotzait, a quienes encargué lo vieran y resolviesen... Sin embargo, fueron muy amables haciéndolo desde Roma, desde Grecia, y desde Londres, donde se vieron con Clara Eugenia.
De exposiciones, seguimos con el ritmo que conoces. En la sala donde tu lo hiciste, expone esta veintena Rafael Benet, el conocido neoimpresionista catalán. En la Mordó, lo hace el Greco (argentino). El día del vernissage se le ocurrió poner un anuncio en algún periódico, reclamando “mocitas” para bailar flamenco a las 7:30, en las señas donde exponía. Y cuando fuimos los invitados, nos encontramos con medio mundo de “flamencas vacacionales”, aparte mamás de los pueblos próximos dispuestas a ofrecer a sus hijas... La dueña de la galería hacía como se (sic) sufría. Todos estábamos en el secreto que esto lo había hecho el mismo Alberto Greco. En Biosca, expone el hijo de los Duques de Alba. Y... Se prepara la inauguración de la Nacional.
De Alberto Girri, de quién me contabas algo, me han dicho cosas enormes entre él, Primera Plana, Nélida Baigorria, etc., etc. Te lo comento sin dar a la cosa la menor importancia. Aparte que...
El llamado Lorenzo Varela sigue sin contestar la que le escribí al Uruguay estando vosotros. ¿Tiene la cenestesia por los suelos...? ¿Le toca una depresión de semestre...? ¡Qué se le va a hacer...! Pero lo cierto es que no llegan noticias si por casualidad...
Los Dieste volaron a Rianjo. El primero de los dos días que estuvimos en el Festival Shakespeare, Enrique Casal Chapi me lo dijo. Músico que como es natural estaba contra los ingleses, contra los dibujantes y contra el lucero del alba... Hubo un momento que me habló positivamente de Cristóbal Halffter. Lo anoté...
Souto y Climent se marcharon a México. El primero para arreglar los líos con su mujer y volverse. El segundo, esperando una monografía que le dejó encargada a Ángel Crespo y con la que estaba bastante encantado. No he vuelto a tener la menor noticia del uno ni del otro.
Las cosas literarias siguen como las dejaste. Personalmente...creo que me queda menos para que aparezca el primer libro mío de la segunda vuelta. Camilo Cela ha publicado un folleto de lujo con fotografías del Barrio Chino de Barcelona. Y una hetaira le ha armado un pleito, mientras la declaran “honoris causa en Siracusa”. Estuvo por aquí antes de irse a Estados Unidos. Le despedimos en Lhardy. Días antes, publicó en sus Papeles siete de los poemas que figuran en mi libro.
Todos los colegas andan demasiado pendientes de los premios. Es natural. O haces eso, o tienes que vivir como yo del dichoso segundo oficio. Que cada día me quita más tiempo. Aunque nunca he sabido cómo arreglarlo. O lo cultivo, o me muero de hambre. Y no es cosa de cultivar semejante broma.
Gonzalo Losada, aparte anunciarme un viaje de mes y medio por México, tuvo la bondad de mandarme las Obras Completas de León Felipe. También me ha enviado Tango de Sábato, una cosa de Bernárdez y alguna cosa más... También me hizo la primera liquidación de mi Cancionero. Está realmente hecho un caballero.
Estos días se ha puesto a la venta el volumen de las 22 comedias escogidas de Molière que traduje el verano pasado, con el correspondiente prólogo. Para ver cómo resuelvo el veraneo, me apresto o dispongo a hacer una traducción parecida de Verlaine para mi editorial. Por cierto que, hablando de verano, me alegró que Díaz Pardo me llamase de regreso de Buenos Aires. Ofreciéndome muy gentilmente su casa del Castro por si quería utilizarla... No pude ni verle. Lo hicimos sólo por teléfono.
Como supongo que veréis a Núñez Búa, decidle que por aquí, lo mismo se dice que viene, que no viene...Nosotros siempre le esperamos. Pero... él dirá. Hace días, con motivo de iniciar una serie de colaboraciones con La Gaceta de México, estuve charlando con María Elena la del Fondo. Y le dedicamos los más cariñosos recuerdos...
¿Y vosotros? ¿Qué hacéis? ¿Cómo organizáis el regreso? Me parecería casi bizantino preguntaros que cómo habéis encontrado Buenos Aires. Aunque, como decía mi hija Isabel, se te fue un poco la mano cuando te referías en la tuya a la capital Federal. Lo triste, lo verdaderamente triste es que una vez fuera de “aquel lugar” no te acuerdas de que has vivido en él casi doce años…Eso es lo triste. Pero por lo demás, ¡gran plaza! No hará horas, charlaba con Barón Castro, el gran amigo que han hecho casi jefe de la UNESCO. Pues bien; me decía de Buenos Aires, lo que tú y yo tantas veces hemos comentado. Es inevitable. Pese a la problemática de Illía, a la que no veo ninguna solución...
Se prepara para octubre una magnífica muestra de Zurbarán. Quien sabe si habrá que hacer algo. Biosca no me ha vuelto a hablar de aquella revista sobre la que te di noticias. Un verano que ha comenzado en abril, yo creo que tiene a los indígenas algo pajilacios. Y aunque Dionisio Ridruejo o Moreno Galván estén detenidos, en la calle sólo se habla de la corrida de Bienvenida en Vista Alegre, y de si El Cordobés armará pasado mañana el alboroto...
Aplacé mi viaje a Poitiers. Lo haré en noviembre. El problema es que mis compadres, encargados de llevarme, andan por los Nuevayores. Donde –que nadie se equivoque– los Picassos no son “cedidos”, sino adquiridos por las autoridades de la Feria donde se exponen...
Y nada más. Deseo que me recordéis a quienes me recuerden. Y que no os olvidéis de que siempre os quiere.
Enrique
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| 1968-07-29 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Azcoaga a Seoane. 1968 en 29/07/1968
Madrid, 29 de julio de 1968
Luis Seoane
Buenos Aires
Mi querido Luis:
Sigo siendo un correcto corresponsal... Lo que pasa es que de tres cartas que me has escrito por lo que me dices, sólo he recibido la de fecha 24 de julio... La leímos con María y los chicos en nuestra casita de Olmeda de las Fuentes. El lugar, paisajísticamente inefable, lo encontraron Álvaro Delgado y sus gentes. Y allí tenemos el refugio de fin de semana. En este lugar, concretamente, aguantan los rigores de la canícula Clara Eugenia, mi hija, y Carolina, mi nieta. Se trata de un prodigio rubio, de ojos azules, que tiene a estas alturas tres meses y un día. Y no hay que deciros que se os recordó, y muy cordialmente.
Celebro extraordinariamente tu exposición retrospectiva, por lo que tiene de gloria ideal y fiduiciaria. Uno, en lo que a lo artístico se refiere, sólo tiene que contaros: que lo echaron una vez más, del vertical y sindicalista PUEBLO; que luego hizo algunas cosas en el BLANCO Y NEGRO y que ahora –¡oh descanso!– no tiene tribuna en este plano de cosas. Sin embargo, fuimos también este año invitados a LA CRÍTICA DE LAS ARTES, el cursillo que se celebró en la Magdalena (Santander), al que acudió todo el conjunto de fuerzas vivas calificado en el país –te recordamos con Castro Arines–, donde pasamos la veintena primera de julio.
Bianco evidentemente me escribió proponiéndome, después de un cambio de cartas, que me ocupe en sendos libros de Juan Ramón Jiménez y Cernuda. La tarea primera la iniciaré lo antes posible. Pero no puedo dejar mis dos artículos mensuales de ABC, mis ocho o diez de la radio, mis dos de la ESTAFETA LITERARIA –donde me gustaría escribir algo sobre tus retratos furtivos cuando los reciba–, y últimamente mi frecuente colaboración en una página literaria que ha iniciado INFORMACIONES, en donde ya he publicado DESDE UN MIÉRCOLES CENICIENTO (cuento) y EL ESCRITOR Y SU PROPAGANDA. Ando metido, con la novela MANUEL –¡aquella que el señor Asturias, mi amigo Losada y otros, declararon complicada y llena de peligro en un concurso, según Beatriz Guido– en algo que si se resolviera a mi favor me haría un hombre. No lo creo. Y sigo como siempre dándole a esto de la tecla, porque lo piden y porque gusta.
Una noticia, familiarmente sensacional, es la de Myriam: quiere casarse a mediados de octubre. Está en relaciones hace poco más de un año con un chico aparejador, que trabaja en cosas de la construcción, y les ha dado muy fuerte. ¡Otra que se nos va! Isabel anuncia boda para más adelante, pero informalísticamente. Rafael dejó sólo una asignatura para septiembre de su carrera de médico, iniciada este año.
¿Qué sabéis de Núñez Búa? ¿Salió para su viajazo el bueno de Norberto Frontini? Lamento que no me llegara tu primera carta al regreso, porque parece que me hablabas de sucesos y amigos. Insiste, hombre; no trabajes demasiado. Noticias hispanoargentinas, tengo pocas. Recibí un libro de Rossler, donde vi un poema dedicado a ti; llegaron tres o cuatro, mas bien inominados... La Bulrich pasó para París, pero no tocó Barajas... Lo más importante es ese presunto ejército porteño-montevideano. Del que prefiero no hablarte.
Hay malas noticias respecto a la salud de Blas de Otero y la Albornoz. Ayer murió Antonio Oliver Belmás, el marido de Carmen Conde. De los Barbudo, que pasaron larga temporada entre nosotros, no he vuelto a tener noticias desde que los supongo en Wisconsin. Plaja estuvo en Madrid, y ni siquiera me vio.
Por lo demás, continuamos en la misma tensión y estilo que cuando nos dejasteis. Tristes a veces con nuestra gran cantidad de problemas. Y con coraje y alegría en las restantes ocasiones.
Con muchos saludos para Maruja de los dos y los chicos, lo que quieras para ti de quien contesta en cuanto recibe cartas. Un abrazo
Enrique
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