| 1965-11-05 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1965 en 05/11/1965
Buenos Aires, 5 de Noviembre de 1965
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí dos o tres sobres tuyos conteniendo recortes de diarios que te agradezco y no sé si te debo carta o eres tú quien me la debe a mí. Es lo mismo. Anteayer se cerró una nueva exposición mía de témperas y estarcidos que tuvo mucho éxito, vendiendo algunas de ellas, y en los primeros días de diciembre sale un nuevo álbum de grabados, 32 refranes criollos que edita EUDEBA, once mil ejemplares la primera edición y cinco mil más reproducidos en edición de bolsillo. Una aventura para la editorial universitaria y para mí que de salir bien puede abrir nuevas posibilidades de trabajo a grabadores argentinos. Se trata de grabados muy populares que ilustran refranes muy conocidos en el país. También a principios de este mes sale una carpeta de gran formato que reúne a diez grabadores de aquí, en ella se incluyen seis grandes grabados míos, nuevos, que hube de hacer conjuntamente con los otros. También para fines de ese mes, diciembre, me encargaron de la municipalidad, sección cultura, los decorados para El Trébol Florido de Alberti a estrenarse en un parque de Buenos Aires en uno de los teatros de verano. Al mismo tiempo que todo dibujé algunas joyas conjuntamente con otros pintores para una joyería de Buenos Aires y destinadas a ser expuestas en el exterior. Te hago un resumen de mi trabajo actual. Estuve con Laxeiro al día siguiente de su regreso, me habló de todos vosotros de quienes viene encantado, de Mimina, de ti, de Camilo, Rosendo y José. También me habló y me lo describió el estudio que me habéis destinado y que os agradezco profundamente, mucho más de lo que pudiera expresaros por carta. Estamos deseando estrenarlo y quizás sea en enero, si consigo hacer todo lo que debo para esa fecha. En todo caso será cuestión de días de diferencia. Laxeiro me habló de la gente que vio ahí y en Madrid y me dio una opinión bastante exacta, creo, sobre la actualidad hispánica. De aquí no tengo nada que decirte en cuanto a la colectividad. Apenas sé nada de ella. A Ramón también lo vi una o dos veces. Como es característico en él no se enteró de nada, o únicamente de lugares comunes y si algo va caracterizando estos últimos años es el repudio a los lugares comunes, de las frases hechas y de las ideas fijas. Cada vez se cree menos en la salvación por las frases. En cuanto a la Argentina estamos como si quisiéramos llegar a alguna costa lo mismo que náufragos sobre una tabla, siempre a punto de que una nueva tormenta o algún tiburón trate de impedirlo. Te supongo enterado de todo esto. Espero el Castelao. El distribuidor tú lo conoces de sobra. Aquí las gentes del ambiente artístico y otras se preparan a hacer un homenaje a Arranz con motivo del 25 aniversario de la fundación por él de la Escuela de Cerámica. El seis de diciembre se proyecta ofrecerle un banquete. Me gustaría que hicieses un artículo sobre él para La Voz de Galicia y mandases tu adhesión. Puedes decir en el artículo que fue muy amigo de A. Machado, Valle Inclán y Azorín en su época de Segovia, de todos los Zuluega y cuñado de Emiliano Barral además de gran amigo. Otras noticias no tengo, únicamente que Antonio Muiño se marcha el día 4 de Diciembre a vivir a Nueva York con un nuevo puesto de periodista. Las que te envío hoy quizás no sean demasiado importantes. Saludos a todos los amigos comunes, a Mincho, Pillado, Bocelo, Barros, Fuentes, etc., a los de la Asociación de artistas y especialmente a los Dieste. De Rafael acabo de recibir su libro, muy bueno, del que tengo que acusarle recibo. Escribe. Dime como está el otoño en Galicia y si las rías guardan recuerdo de nosotros, de todos los que un día las abandonamos. Aquí los fuertes vientos del norte o del sur acaban por llevarse todos los recuerdos. De nada queda memoria.
Un gran abrazo a Mimina, A Camilo, Rosendo y Xosé y a ti, de Maruja y mío. Hasta pronto:
Seoane
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| 1968-06-12 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1968 en 12/06/1968
Castro, 12.6.68
Querido Luis:
Recibí tu carta 24 de mayo. Nos alegra que sigas confirmando eso de que para octubre vendréis. El castigo ese de no fumar, por el contrario, me parece un castigo demasiado fuerte para ti y queremos consolarte con una sonrisa irónica. Esperamos que ese “bloqueo” no tenga mayor importancia y por ello hacemos votos. Las energías fabulosas que gastabas en lo del cigarrillo, ininterrumpido, supongo que aumentarán tus ímpetus discutidores. Tengo que ir entrenándome porque ahora sí que estoy en desventaja. Pero nos levantaremos más cedo.
Ayer recibo carta de Camilo en que me anuncia que casi seguro saldría de ahí el 17 y si es así ya no tengo forma de comunicarme con él. Quería que me trajese un Cruces de pedra de Castelao (da Galiza, claro). Como no me da tiempo de comunicárselo ¿podrías indicarle donde puede conseguirlo? Te lo agradezco.
Te fueron los libros: 20 de ellos por barco ya deben de estar a llegarte. Dieron los permisos. Pillado Director de La Voz: Bocelo director del Ideal. Todos es posible aquí sin ponerse nerviosos.
Estuvimos en Santiago viendo eso de la Estampa Popular. Creo que no es ni bastante popular ni bastante buena en general y me parece equivocado eso de exponer en las tabernas, aunque se está extendiendo, sin duda, por eso de la carestía de los locales de exposiciones, digo yo. Intentaré de todos modos hacerles una nota.
Tomo nota de tu proyecto sobre bienal dibujo/grabado. La idea es magnífica y también difícil de llevar a cabo pero el resultado justificaría el esfuerzo. Primero tienes que venir tú. Luego hablaremos. Yo ya tengo bastante para entretenerme con lo que tengo. Pero la idea está.
Lo de Sargadelos está muy avanzado. Supongo que a primeros del mes que viene estaremos instalando, empezando al menos. Queda muy bien. Pero el esfuerzo que resta para llevar a cabo esta primera etapa es todavía monumental. Se hará.
De Magdalena te contará más Camilo que yo. Villamarín me escribió ya por dos veces urgente y desesperado pidiéndome que retirase el proyecto de traer a Camilo y de que me presentase inmediatamente en Magdalena para dejar las cosas como estaban. A estas alturas no deseo que las cosas vuelvan a estar como estaban. Ahora son necesarias garantías de que no se volverán a repetir las mondeladas. Y no se puede pretender que a estas alturas me fíe de la garantía verbal de N[úñez] Búa, ¡hasta ahí podríamos llegar!
Dejo sin comentar el marcusianismo de la realidad imperante en el mundo porque por sí solos los acontecimientos son bastante elocuentes. Pero el momento es inquietante en el fondo del problema y la incógnita ha crecido.
Nada más por hoy. No dejes de tenerme al corriente de tus planes. Los míos se concretan por el momento en lo de Sargadelos, exclusivamente y aún me faltan muchas horas del día. Ya hace unos 20 días se firmó la escritura de ampliación del capital de Sargadelos en la forma que forma [sic] que te había anunciado en un principio. La sociedad queda ahora en dos millones setecientas mil pesetas. Ya te mandaré una copia.
Muchos éxitos. Un fuerte abrazo para ti y para Maruja
[Díaz Pardo]
Los de Radio Nacional (Ramiro) no cesan de llamarme para que influya sobre ti a ver si les mandas lo que les prometiste. No te conocen. ¿A ver quien influye sobre ti? Pero debías enviarles eso.
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| 1972-01-29 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 29/01/1972
Buenos Aires, 29 de enero de 1972
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tu saludo con la fotocopia del borrador de la Memoria de Sargadelos del 16/I, otras dos líneas del 18 para que te escriba a Sargadelos y no al Castro, y una anterior, del 11(...). Lo mejor de tu carta es el fragmento de poema que acompañas. Creo que puede ser un gran poema. Sobre todo si sacas partido, aparte del trabajo de tu padre y la ayuda de sus familiares, a la belleza del estudio, tal como vagamente lo recuerdo, con la muñeca vestida con traje típico y a los escudos heráldicos que son también diseño y prueban la fantasía de un pueblo, y pergaminos que, con cuadros y dibujos, colgaban de las paredes. Tú, perdóname una vez más, fuiste o debiste haber sido un hijo mimado y desde entonces, desde tu infancia, te habituaste a imponer tu voluntad, a suponer como verdades indiscutibles tu interpretación personal sobre cualquier cuestión. Tú querías discutir duro conmigo, así me decías en una de tus notas y en tu carta me achacas hasta el entrecomillado a una frase tuya que extraigo de tu carta, la de “amigo de otros amigos” y pones una intención que no merezco a la noticia de que al llegar vendí unos cuadros que me libra de preocupaciones económicas por casi todo el 72. Tú sabes bien que no comparo Galicia con Buenos Aires. Que sé perfectamente como vivieron y viven los pintores gallegos para establecer ninguna clase de relación en ese sentido y sabes también, creo que lo he probado en bastantes oportunidades, que tampoco me importa el dinero sino como medio y no fuimos ahí a ganar dinero con la pintura. De quedarme en Galicia no sé qué haría. Tú conoces mi inquietud en cuanto a estas cuestiones, por eso me sorprendió la interpretación gratuita de una noticia que te participábamos para nosotros grata y que ayuda a posibilitar un posible viaje a Galicia en el 73.
En cuanto al calor de Buenos Aires. Efectivamente es un año de mucho calor, no tanto, sin embargo, como el de la aldea Lestedo, donde se casó una pariente nuestra el 4 de septiembre del 71, cerca de Santiago. La ola de calor de diciembre aquí parece ser que no se había repetido desde hace cuarenta años y la prueba de su singularidad fueron los muertos que produjo y las fiebres infantiles.
Dejando todo esto que alienta nuestra susceptibilidad, te diré que estamos aquí sin apenas salir de casa. Estoy pintando y al mismo tiempo preparo otro álbum de grabados, éste muy distinto a todos los anteriores, pienso. Buenos Aires está vacío. Apenas quedan amigos ahí. Todos están en las playas o viajan por Europa. Como siempre mucho cine con buenas películas de todas partes. Teatro de verano y cafés-concerts en su modalidad porteña. Los de más éxito parecen ser “El gallo cojo”, “La gallina embarazada” y “El pollito erótico”. Los nombres de los establecimientos te pueden dar una idea de todo lo que se mezcla con la protesta. Pero Buenos Aires está desierto y los que quedaron en la ciudad están preocupados por la situación política. Creo que en los próximos diez años van a ocurrir modificaciones trascendentales en las estructuras de este continente. Todo está cambiando. De los amigos comunes, Varela se mudó de casa, vive ahora en Charcas entre Florida y San Martín, en un piso 20, con una vista extraordinaria sobre el río, estos días rojo por la influencia de las aguas del Pilcomayo del Bermejo. El día de nuestra llegada estaba violeta. Varela está muy bien, Cuadrado continúa lo mismo y lo mismo los otros que tú conoces. Valentín ocupa un alto cargo en Bienestar Social, lo que prueba, aparte de su cínica ductilidad, que es un político argentino que se sirve de la colectividad para sus propósitos, como le afirmé a María Victoria. El C[entro] Gallego lo mismo, según parece. Todo lo mismo. Creo que llega en marzo Lueiro para intervenir en actos de la Federación. José Luis me escribió. Envió la liquidación de Á[lvarez] Blázquez y me dio noticias sobre el cambio del sistema de las ventanas del departamento de La Coruña. Le escribí a Pillado enviándole nuevos dibujos y un libro que me encargó y hasta ahora no recibí respuesta.
Bueno, esto es todo hoy. Espero que me contestes a las cartas que te envié el 28/XII/71, la del 11/I, y ahora, la del 17/I y ésta. La tuya última es del 18/I/72 en que me pides te escriba a Sargadelos. (...). Nada más lejos de nuestro ánimo como creo que tú sabes. Nunca me escribes demasiado, como afirmas. Más bien escribes poco, pues generalmente te limitas muchas veces a breves notas. Te escribía a El Castro porque tus cartas desde Sargadelos tardan generalmente más en llegar. Escríbeme, dinos como vas de salud, sobre las nuevas obras de Sargadelos, si debo decirle algo al Ing. Díaz, etc. y contesta las cartas aunque, además, te metas conmigo como en la del 11/I/72. Habrás notado que nos escribíamos el mismo día, el día 11 tú desde Sargadelos y yo desde Buenos Aires. Un abrazo muy fuerte para ti y los tuyos de Maruja y mío.
Seoane
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| 1972-05-22 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Vázquez Freire. 1972 en 22/05/1972
Buenos Aires, 22 de Mayo de 1972
Sr. D. José Luis Vázquez Freire
El Castro
Querido José Luis:
Uno de estos días pasados, exactamente el 26, envié por Antonio Fernández Tapia, el yerno de Federico Nogueira, el poder que me pidió a su nombre Santiago Sineiro, para intervenir como apoderado mío en las juntas de socios de Sargadelos y en los términos que él indica en su carta, pues, hasta ahora, venía haciéndolo Isaac y según él no es posible, según leyes de hace pocos años que él cita y yo desconozco, que pueda hacerlo por el “Laboratorio de Formas” y por mí. Sospecho que él habrá comentado con usted sobre la aceptación de este poder y por mi parte no dudé en hacerlo muy complacido, aunque a[ñ]adiéndole nuevas molestias que no sé de qué modo compensar.
Recibí carta de Isaac desde Barcelona, muy entusiasmado con la inauguración de la exposición del libro y con la intervención que tuvieron Del Riego y Piñeiro. Me dice que fue un éxito extraordinario y que se publicaron numerosas notas alrededor de ella y del local. Hoy le contesto felicitándole, felicitación que hago extensa a usted, pues me dice que usted estuvo trabajando con él en Barcelona, lo mismo que José. También me dice que hizo diapositivas de como quedó todo. Bueno, es un paso importante más.
Por aquí estuvieron Francisco Pillado por La Voz de Galicia; el nuevo director de El Ideal Gallego y, como ya dije, Fernández Tapia por su Agencia de Viajes. Fueron invitados por Iberia y pasaron cinco días. Los hemos acompañado lo que hemos podido porque ellos venían con un programa preparado, y creo que marcharon muy contentos de Buenos Aires, aún sin llegar, en tan pocos días, a ver demasiad[as] cosas. Tuvieron unos días de un clima muy agradable, pues este año parece no venir el invierno en Buenos Aires. Los que disfrutaron fueron días primaverales.
Esto es todo por hoy. Reciban María Elena y usted de Maruja y mío un saludo muy amigo y cariñoso y usted un fuerte abrazo de:
[Seoane]
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| 1972-06-19 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 19/06/1972
Buenos Aires, 19 de junio de 1972
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Me encontré con tu carta a mi regreso de Montevideo, donde estuve unos días con motivo de la inauguración, con mucho público y parece que éxito, de una exposición mía. Se inauguró el día 14. Montevideo está desconocida, pobre, muy pobre, su avenida más importante, la 18 de Julio, parece un bazar árabe congestionada de gentes y tenderetes que vende caramelos, trozos de chocolate, frituras, artículos baratos de cuero, calzado barato, etc., los grandes hacendistas brasileiros están adquiriendo sus estancias sobre todo en la frontera y los uruguayos emigran a la Argentina en cantidad. El título de un libro uruguayo actual es Uruguay, nación o provincia?. Temen al Brasil. Todo lo otro puedes imaginártelo a través de las noticias que publican los diarios. Aún con todo esto continúa siendo una bella ciudad con gentes muy agradables.
Me alegro que Antonio, el marido de Manolita, hubiese estado e ido contento de aquí. Maruja y yo no hicimos más que lo que suponemos harían ellos, Pillado y Antonio, o cualquier amigo por nosotros en iguales circunstancias. Estuvo con la gente nuestra en casa y en cuanto a Camilo fuimos ajenos a la conversación que tuvieron pues hicieron un aparte mientras hablábamos con Pillado. La impresión nuestra es que estudia.
Me parece muy buena idea la exposición del libro gallego en el Museo Carlos Maside y en cuanto a sugerencias no tengo que enviar más de las que hice e la carta a Del Riego con motivo de la muestra de Barcelona y que no sé si interesaron o no, pues ninguna respuesta se refiere a ellas. Enviaré una comunicación sobre el libro gallego si tengo tiempo para hacerla, pues depende de la fecha de realización de seminario. También me parece muy bien tu compromiso con Gaspar para las exposiciones. Por mi parte y para que todo no sea tan catalán, enviaré una exposición de grabado argentino y si puedo otra de grabado uruguayo. En lo que no estoy de acuerdo es en el proyecto de constitución del Patronato del Museo Carlos Maside tal como me escribes y lo propones. 1º– No tiene por qué existir un presidente honorario que no se hubiese destacado en sus sacrificios por el arte gallego, que es de la única manera que se justifica tal designación y que aceptaría. Por otra parte si recayese en una persona como la que propones escarneceríamos el nombre de Maside y también el de los artistas que pensaban como él, dejando el Museo de ser la institución independiente que soñamos tú y yo desde hace años. 2º– No tiene por qué incluirse en el Patronato ni la Academia Gallega ni el Patrimonio Artístico Nacional. La primera, aunque yo respeto mucho por lo que significa en general para Galicia, jamás hizo nada por el arte gallego y más bien fue una rémora en muchas cuestiones culturales, aunque en los últimos tiempos parezca con deseos de cambiar. En cuanto al P. Artístico Nacional es una institución y habíamos quedado que el Museo sería exclusivamente gallego, incluso desapareciendo dejamos señalado su destino. En todo caso el museo debiera contribuir algún día, que no veo próximo, con su trabajo para que los ayuntamientos más importantes de Galicia o las diputaciones se mancomunasen para crear una institución parecida de carácter exclusivamente gallego. Lo del catedrático o profesor de la facultad de Filosofía y Letras de Santiago no entiendo qué tienen que ver con un museo de arte gallego, por mucho que se dedique alguno de ellos a la historia del arte, aunque desde que se fundó esa facultad de la que fui alumno, ninguno de ellos que conozca, consagró una parte del curso a impulsar el conocimiento del arte gallego.
Tampoco el Museo puede tener nada que ver con Sargadelos como institución en cuanto a su destino futuro aunque tenga con la fábrica un origen común. Puede formar parte, eso sí, de algo que hagan otras instituciones para crear el Patronato del Conjunto Histórico y Artístico de Sargadelos, pero no patrocinar nada de este tipo por sí mismo y menos con semejante compañía. Siento mucho diferir de ti en todo esto, hemos discutido muchas cuestiones tú y yo hemos estado de acuerdo siempre en todas las fundamentales. Quisiera volver a estarlo hoy, pero yo no puedo, honradamente, suscribir esos proyectos de Patronato.
Es curioso, tú me escribes el día 6 la carta en que me hablas de esto y el 7, sin saber nada, naturalmente, de estas preocupaciones tuyas, le escribí a Álvaro Gil. Habíamos quedado tú y yo de que hablaríamos de ello con Álvaro de paso que embarcaba en Madrid para Buenos Aires. Fue una conversación muy corta y estos días pasados me pareció debía ampliarla. Iba a escribirte a ti sobre esto. A él le indicaba que aprovechase sus vacaciones para decidir contigo sobre la formación del patronato. Te envío fotocopia de la carta que envié a Álvaro. Los nombres que propongo están compuestos de gentes probadas en su preocupación por Galicia.
No me enviaste fotografías de tus decorados Tampoco recibí el cartel de Barcelona. No sé como quedó. Es posible que me estén enviando todas estas cosas por correo ordinario y si es así tardan alrededor de dos meses en llegar pues hay poco tráfico marítimo entre Europa y ésta, casi todo se hace por avión y el correo desde luego. También me gustaría me enviases fotocopias de tus ilustraciones a B[lanco] Amor. No me dices en tu carta si recibiste el boceto de la estrella de mar, un tipo de estrella de mar, para la pileta y si te sirve.
En cuanto a la autorización que me pides para que renuncies al derecho de tanteo que te corresponde cuentas desde luego con ella, si tú así lo quieres. También pienso renunciar, no sé cuando, a mi parte en Sargadelos, mientras tanto tú dispón de ella y de mí para lo que necesites. Que Sineiro te diga cómo debo hacer esa autorización. Creo que basta con que yo le escriba a José Luis a indicación de Sineiro.
Te escribo de prisa. Estoy trabajando en el libro sobre Maside. Creo que va a ser una sorpresa. Se titulará Maside e a súa época. Cito muchos hechos del pasado que parecen olvidados, que no conviene olvidar, y que nos fueron formando a todos. También trabajo en un nuevo álbum de grabados del que creo te hablé en alguna carta pasada.
Un fuerte y grande abrazo de Maruja y mío:
Seoane
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| 1972-08-13 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Alvajar a Luís e Maruxa Seoane. 1972 en 13/08/1972
Ginebra, 13 de agosto de 1972
Queridos Luis y Maruja:
Hasta ahora no he tenido tiempo para poneros unas letras y deciros que recibí una carta de Sargadelos y los catálogos hace tres o cuatro días. Todavía no he podido a los directamente interesados, pero quería que supierais que ya llegó todo eso.
Está aquí Aurora, aunque supongo que ya lo sabéis, puesto que me dijo que había cenado con vosotros poco antes de salir para Buenos Aires. Está viviendo en casa. Pasará aquí un mes y luego irá a París.
Tampoco he tenido tiempo de escribirle a Mireya, pero pienso hacerlo el sábado o el domingo que viene, que son los días en que me queda un rato, aunque el sábado suele ser también un día de mucho atacamiento. Es el único que nos queda para hacer las compras necesarias y todo lo que no se puede hacer durante la semana.
Uno de estos días le mandaré también a Pillado una revista que le había prometido, donde hay textos importantes sobre el movimiento de liberación de la mujer, que al parecer le interesa.
Estamos pasando unos calores que se hacen tremendos a causa de la mucha humedad, pero no hay casi sol.
Aurora os manda grandes saludos. Come bien, duerme mejor y está espléndida. Yo, como siempre.
Mil abrazos
Amparo
Ya están enmarcados y colgados los ángeles de Luis.
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| 1973-02-04 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Alvajar a Seoane. 1973 en 04/02/1973
Ginebra, 4 de febrero de 1973
Querida Marujiña:
Recibí tu carta. No te molestes en certificarlas porque llegan todas y ninguna se pierde. Además, como no hay nadie en casa no las dejan, y te ponen un papelito para que vayas en el término de tantos días (pocos) a buscarlas al correo. Si no vas a tiempo, las devuelven. Y nuestro horarios, que casi coinciden con las del correo, no nos permiten la mayor parte de los días llegar a tiempo.
Antes de pasar a contestar tu carta, y para que no creas que soy como aquel individuo que el día del cumpleaños de sus amigos les regalaba una fotografía de él, te diré que esas fotografías son para que se las hagáis llegar a Domingo Antonio Quiroga Ríos, que tanto os adora y admira, que no pasan quince días sin que se ponga a hacer loas de vosotros por correspondencia. Si no lo veis con frecuencia, las podéis dejar a su nombre en La Voz de Galicia o dárselas a Pillado para que se las pase a él. En el momento que más cómodo os venga. Reconocerás, Maruja, el vestido que me compré en Buenos Aires. El otro está hecho con dos pedazos de trapos de colgar en la pared que vendían en una tienda de cosas típicamente bolivianas que pusieron en el lugar donde estábamos trabajando en Chile y que me costaron cuatro perras. Tienen muchos más colores que los que se ven en las fotos: azules y morados, por ejemplo. Lo negro es un albornoz árabe. Las mando porque son las primeras fotografías de mi vida donde no estoy espantosa, y como los Quiroga “nos ponen en álbum”...
Ahora paso a tu carta, empezando por decirte que cada día estoy más admirada de las cosas que hace la gente ahora a las edades de tu suegra. Es estupendo. En cuanto a lo tuyo, te diré que la gripe de este año agarra generalmente fuerte, con mucha fiebre y secuelas de todas clases. Especialmente deja muy agotada. Yo, por ahora, no la atrapé. Lo que sí atrapé fue un ataque de reuma en el brazo derecho que no me deja ni levantar un cenicero o una taza de café. Felizmente me permite escribir a máquina. Pero, en fin, no me preocupa mucho porque supongo que es cosa pasajera. Otras cosas más permanentes me inquietan más. Ya llegaremos a eso.
Le he escrito ayer a Anita transmitiéndole detalladamente todo lo que me decías en tu carta. Espero respuesta, pero además le he dado vuestra dirección en La Coruña por si quiere, además, escribiros.
Asunto viaje a La Coruña. Excuso deciros cuánto os agradezco la hospitalidad, y sobre todo la buena voluntad, porque ya sé que lo hacéis pensando hacerme bien. Es decir, que es una invitación “activa” y no “pasiva”. Por el momento no puedo contestar concretamente. Pasa esto. Sigo mal, con mi famosa enfermedad, que empezó hace siete años y no quiere dejarme. Va mejor, pero no bien. No empiezo a explicárosla porque se necesitan cinco volúmenes para relatar mis peregrinaciones de médico en médico (que sostenían que no tengo absolutamente nada), y luego de psicólogo en psiquiatra, porque, como no tenía nada, tenía que ser psicólogo. Ahora parece ser que han descubierto que casi todas estas cosas tienen, como yo he sostenido siempre, un origen orgánico, y no psíquico. Parece ser que se trata de depresiones endógenas. Las células de la corteza cerebral se ponen de repente a producir no sé que cosa que anula la acción de no sé qué otras dos, necesarísimas. Los médicos mexicanos, tratando de encontrar un remedio para la tuberculosis, descubrieron unos medicamentos que la tuberculosis no la curaban, pero sí lo otro, y los tuberculosos de las clínicas se sentían de repente animados, vitalizados e inclinados a la organización de terribles bailongos. Desde entonces, tanto en América (Estados Unidos sobre todo) como en otras partes, están utilizando estos medicamentos con gran éxito. Otra de las cosas que da resultados muchas veces, sin que se sepa por qué, es el agua litinada (los antiguos litines), que estoy tomando a litros. Los otros medicamentos no me atrevo a tomarlos sin vigilancia médica, porque tienen efectos secundarios fuertes. Tengo los medicamentos, porque una amiga me los ha dado, pero no los tomo. Mi médico actual se puso furioso cuando le hablé de emplear medicamentos para hacer desaparecer lo que resta de mi enfermedad, porque dice que “está absolutamente seguro” de que lo mío es de origen psicológico: sentimiento de inseguridad, etc. En fin, mentalidad de refugiada. En vista de eso, pedí hora con una delas notabilidades de aquí con la que ya he estado en tratamiento hace años, cuando más grave era la cosa. Pero aunque pedí hora hace tres meses no he podido conseguirla antes del lunes próximo. Iré a verlo, porque es un hombre en cuya inteligencia confío y que tiene todas las calificaciones necesarias para el caso: médico general, neurólogo, psiquiatra y psicólogo, profesor de la Universidad, etc. Claro está que la última cuenta que le pagué cuando estuve en tratamiento con él ( que no pensó para nada en cuestiones psicológicas) fue de cinco mil francos, pero la salud es ante todo. Voy a pedir su opinión y su consejo, y luego obrar en consecuencia. En mi estado no me atrevo a hacer planes de viajes, porque hay días y temporadas largas en que no puedo ni andar, y simplemente me arrastro para venir a la oficina y apenas me las arreglo para seguir trabajando. No digo nada a nadie, pero paso por un verdadero infierno. Cuando fui a Chile lo pasé muy mal; no así en Buenos Aires, donde sólo tuve dos días malos. Durante mucho tiempo he tenido que trabajar sentada en el suelo, disimulando y haciendo pasar eso por una originalidad, porque no me tenía en las sillas. En fin, para que seguir...
Espero, pues, la opinión de Feldmann, aunque esa opinión me cueste un ojo de la mismísima cara. Luego está, además, la cuestión de mi trabajo. En principio, debería seguir trabajando hasta eso del 19 de mayo, y luego tendría que interrumpir un mes, en el cual tengo forzosamente que ir a París por unos días para renovar mis papeles, que caducan. En ese momento, de estar bien, me quedaría cierto tiempo para ir a La Coruña, si vosotros pensáis estar ahí y en ese momento no os estorbo. Vosotros me lo diréis. Si es posible pronto, para poder hablar con mi jefa de estas cuestiones de trabajo y saber con un poco más de seguridad si interrumpo en mayo o si tengo que interrumpir antes (cuestiones reglamentarias largas de explicar). Así que cuando tengáis un momento, contestadme dándome una idea de esto.
Uno de estos días en que me siento mejorcita (hay veces, como os digo, en el que no puedo andar a causa de los vértigos) quiero ir a buscaros dos discos que creo que os gustarían: una canción de Brassens sobre todos y cada uno de los reyes que quedan en el mundo, y otra que me gusta mucho, aunque ésta no sé cómo se llama ni de quién es la mujer que canta, pero estoy segura de que os gusta. Si los encuentro, os lo mandaré.
También, de ir allá, quiero que me digáis si queréis algo de aquí, para buscarlo con tiempo. Pregúntale también a Pillado si quiere o necesita algún libro que pueda llevarle o mandarle, y saludadlo de mi parte.
Espero respuesta vuestra para ir tomando las disposiciones necesarias por si llego a encontrarme bien, y digo “por si” porque ya os imaginaréis lo que es para mí la idea de encontrarme en un aeropuerto sintiendo que me caigo y que, cueste lo que cueste, tengo que aguantar, retirar mis maletas o facturarlas, llegar a donde sea, etc., etc. Os pido información con tiempo porque, dadas las condiciones en que trabajo en las Naciones Unidas, necesito preparar las cosas con bastante anticipación, para que no digan que les creo problemas.
Mil cariños a los dos y muchas gracias.
Amparo
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| 1973-03-20 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Pérez Prado. 1973 en 20/03/1973
La Coruña, 20 de marzo de 1973
Sr. D. Antonio Pérez Prado
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Empiezo a escribir algunas cartas. De cierto modo, estamos pasando el precio de adaptación necesario para sentirme con la debida nostalgia y tener verdadera conciencia de la lejanía de muchas cosas que queremos. Además estoy trabajando para una exposición que se celebrará en Madrid alrededor del 20 de mayo. No sé nada de su libro y estoy realmente interesado en saber si salió, se distribuye y si está a la venta o está esperando abril o mayo para su distribución. En caso de haber salido, le pediría que enviase ejemplares a La Voz de Galicia, a su director Francisco Pillado y al administrador Santiago Rey, es decir, tres ejemplares, pero dos de ellos dedicados. Otro a Miguel González Garcés, Casa de la Cultura. Jardín de San Carlos. La Coruña, que seguramente le dedicará un artículo. Y, por favor, el mío que estoy deseando tenerlo, pues creo, como usted sabe, que este libro es muy importante para crear interés entre los gallegos sobre ellos en relación con Buenos Aires. Si salió, me gustaría conocer la reacción de los primeros lectores.
Aquí todo aparenta estar muy tranquilo. Vive uno en La Coruña en una especie de Nirvana, tal es nuestra quietud reflejo de la ciudad. Maruja encontró dos argentinos que trabajan aquí, uno de ellos un taxista y otra la propietaria de una perfumería. Es posible que constituyamos, de continuar aquí, la Casa Argentina o el Centro Argentino, para enjuagar juntos nuestras nostalgias. Galicia está muy bella, pero demasiado tranquila, aparentemente indiferente y lejos de todo.
Un gran abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
Esta carta se la enviamos a casa de Palmás por ignorar su dirección.
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| 1973-10-19 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Alvajar a Luís e Maruxa Seoane. 1973 en 19/10/1973
Ginebra, 29 de octubre de 1973
Queridos Luis y Maruja:
Me había dicho Quiroga que os habíais ido a Buenos Aires, pero hace unos días recibí una carta suya diciéndome que su proyectado viaje a Ginebra quedaba en la nada y contándome que habéis tenido un accidente de auto y que Luis está todavía con una pata tiesa. Supongo que ya estará pasando todo, porque Quiroga no me lo cuenta con un aire de alarma demasiado grande.
Hace mucho tiempo que tenía que escribiros, y no lo hacía precisamente porque tenía que ser largo y no estaba ni en estado de salud ni con tiempo para hacerlo. Aprovecho hoy, día excepcional. Porque resulta que, renunciando a unas vacaciones que me hacían mucha falta y que tenía ya perfectamente programadas para Túnez, me vine a trabajar este mes al BIT para no perder completamente el contacto con ellos. Querían que viniera por más tiempo, pero no puedo porque tengo que volver a las Naciones Unidas el día 1. Dado que la gente aquí traduce seis páginas por día y que yo he estado haciendo un promedio de 30 diarias, me creo autorizada para robarles estos momentos y escribiros, guardándome un trabajo ya terminado para entregarlo por la tarde, y no por la mañana.
No podré explicar las cosas muy detalladamente, porque por carta no se entienden bien y me arriesgo a que me se dé una mala interpretación, pero trataré de resumir lo sucedido desde la última vez que supe de vosotros, que fue cuando Maruja me telefoneó. Ese mismo día, dos horas después, me tuvieron que llevar de urgencia al hospital, porque no podía dar un paso nin moverme. Estaba casi paralizada. Ni podía llegar al teléfono para pedir auxilio. Sólo arrastrándome. Me tuvieron un día entero en el hospital haciéndome toda clase de análisis, radiografías, exámenes, etc. El Hospital Cantonal de aquí es de lo mejor que existe. Los ricachones vienen de todos los países del mundo a que los examinen aquí, en el Hospital. Diagnóstico: el mismo de siempre, el que vengo oyendo desde hace ocho años a todos los médicos y especialistas que he recorrido. Usted no tiene nada, absolutamente nada. Parece ser que son síntomas simbólicos, de carácter neurótico, es decir psíquico. Y que esa última crisis fue provocada por la inminencia del viaje a España. Dicen los médicos y psicólogos que como a una persona que no puede moverse no se la puede hacer viajar, me defendía contra la enorme resistencia interior que tengo a volver a Galicia, el miedo enorme que le tengo psicológicamente a semejante shock, desarrollando esos síntomas simbólicos de imposibilidad de andar y de moverme. Bueno, el hecho es que la cosa fue muy seria y no me ha quedado más remedio que reemprender el tratamiento de apoyo psicoterapéutico, a ver si con paciencia logro vencer mis problemas interiores y sacarme de encima mil cosas que me hacen la vida imposible. Tuve que ir a París por un solo día a arreglar mis papeles, que caducaban. Mi hermano fue a buscarme al aeropuerto y a llevarme hasta allá nuevamente. Fui en agosto, antes no podía arriesgarme a hacer ninguna clase de viaje por obligatorio que fuera.
Ahora las cosas andan mejor. Ya puedo sentarme en una silla, trabajar y hasta ir al teatro. Pero estoy haciendo una vida de soldado. Primeramente, duermo muy mal. Me han prohibido terminantemente acostarme temprano, apago la luz a media noche o más tarde, y después de haberme despertado cinco o seis veces en la noche ya estoy de pie a las cuatro y media o a las cinco. Media hora d gimnasia fuerte. Todos los días que puedo, esto es, casi todos, media hora de natación por la tarde al volver a casa. Tratamiento médico dos veces por semana. Medicinas para poder resistir. Y trabajo, mucho trabajo. Ya veis que la cosa no es nada divertida. Pero veremos si con paciencia, como os digo, logro resolver dentro de mi misma, con ayuda del psicólogo que es un hombre, gracias a Dios, muy inteligente, multitud de problemas que se han ido acumulando a través de los años y que me hacen la vida muy difícil.
Quise mandarle una nota a Pillado sobre una cosa interesante que había cerca de aquí. Os explicaré lo que era, porque a Luis ha de interesarle, y por qué no puede hacer la nota. Hay aquí cerca, pero en Francia, en un pueblecito llamado Plateau d´Assy (más bien se llama así todo el lugar), una iglesia muy interesante. El cura, hace ya de esto bastantes años, decidió hacer algo distinto. En el frente hay un fresco enorme de Leger, dentro de vidrieras de Chagall, de Rouault, etc. Pinturas murales de Chagall y otros pintores. Una pila bautismal hecha por un judío, y todas cosas por el estilo. Es decir, que recurrió a artistas de distintas religiones. El Cristo del altar mayor despertó verdaderos escándalos, y durante cierto tiempo tuvieron que meterlo en una capillita apenas alumbrada, por lo moderno que era. Ahora lo han vuelto a poner en el altar mayor, pero no en el centro. Las tapicerías son excelentes. Este último año decidieron hacer en ese lugar una cosa que llamaron Escultura en la montaña. Diseminaron por los alrededores, en un paisaje verdaderamente maravilloso de montañas y bosques, toda una serie de esculturas. Desde Calder para abajo. Había dos de Otero, de Santiago de Compostela, y varias de un argentino que me parece recordar que se llama Fernández, que además pintó las carreteras de mil colores. También por las carreteras había pintada poesía. Me pareció que podía interesar una nota sobre eso, sobre todo habiendo mezclado en ello un gallego. Allá me fui, pidiéndole a una amiga que me llevara, porque yo no me atrevo a conducir por la carretera todavía, y sabe Dios cuándo volveré a largarme a mis antiguos viajes de kilómetros y kilómetros. Tengo miedo a los vértigos y miedo a los medicamentos que estoy tomando, de modo que sólo utilizo el automóvil en la ciudad. En el camino se nos echó encima una de esas tormentas de padre y muy señor mío que nos tuvo detenidas en un pueblo dos horas y media. Nos decidimos a seguir, a ver si más lejos hacía mejor tiempo. Efectivamente, mejoró, pero ya habíamos perdido la mañana entera. Al llegar allá nos encontramos con que, como os digo, las esculturas estaban en plena naturaleza y desperdigadas a la redonda en trayectos de treinta o cuarenta kilómetros. El auto de mi amiga era viejísimo y no quería subir esas cuestas empinadas. Preguntamos y nos dijeron que parte de las cosas podríamos verlas yendo a pie. Mentira podrida, como dicen los niños. Anduvimos horas y horas y lo que nos decían que estaba a media hora de distancia a pie estaba a dos o tres horas. Total, que lo que vimos fue lo que estaba en el pueblo mismo y algo de lo más cercano. En tales condiciones no se puede hacer ninguna nota, como os podéis imaginar. Me conformé con comprar fotografías y catálogo, que si le interesa mucho a Luis puedo enviarle. No tenéis más que decírmelo. Ya eran los últimos días de esa exposición, si queréis llamarle así, aunque quedarán algunas cosas, como creo que la puerta de Calder y alguna otra cosa más.
Yo, si sigo mejorando de salud o por lo menos manteniéndome, creo que voy a volver a dirigir teatro. Han dejado llegar aquello del grupo a un punto tan muertísimo que va a costarme mucho trabajo echarlo a andar nuevamente. Por otra parte, tanto ha cambiado el teatro en los últimos diez años que todo hay que encararlo de otra manera. Estoy con los preparativos que, como os digo, van a ser largos. He pedido a España que me busquen algunos textos (todos ellos inéditos) que parecen interesar. Habrá que buscar a los autores uno por uno y pedírselos, y todo esto tendrán que hacerlo otros por mí, y claro está que no le dedicarán todo el interés necesario. Será lento. Tengo pensado hacer una adaptación de La Celestina para hacerla estallar por las cuatro costuras, y eso me llevará sólo de preparación varios meses de trabajo. Tengo que ponerme en contacto con gente de teatro de aquí que yo conozco para ver salas, saber con qué puede contarse y con qué material cuentan esas salas mismas. Ahora es muy difícil. Cada vez hay más teatro y más manifestaciones culturales interesantes en Ginebra, y todo está ocupadísimo... Luego se presentará el problema de los colaboradores, actores, electricistas, etc., que como todos trabajan en otra cosa y además no se lo toman suficientemente en serio es una labor de gigantes. De hacer algo, quiero hacerlo bien. Sólo así compensará el esfuerzo enorme que significará para mí. Para hacer tonterías más vale que descanse y aproveche los pocos momentos que me quedan en el día para reponerme. Marta, mi sobrina, que felizmente es excelente y no me da quebraderos de cabeza, si que da trabajo, y como todo cuesta tan horriblemente aquí, no puedo dejar de trabajar porque se va el dinero que verdaderamente da espeluznos. Como no puedo además mandarla a un colegio público (por circunstancias de residencia aquí, etc.) todo me cuesta un ojo de la cara, y luego está lo de Madrid, el colegio de la otra chica y mil cosas más. De modo que no puedo hacer como otros compañeros que trabajan varios meses al año y se dejan otros varios para hacer sus cosas. A mí no me queda más remedio que seguir tirando.
Compré un piano, bueno, pero de segunda mano, para estudiar que es lo que me distrae. Hace cuatro meses que lo tengo, y sentarme a estudiar, lo que se dice sentarme a estudiar, no he podido hasta ahora hacerlo sino cuatro veces. Me descansa mucho y pienso que si algún día trabajo menos, me sería muy bueno haber hecho dedos cierto tiempo para poder estudiar o tocar algo. Pero creo que lo que me sucederá será lo que a otros refugiados que estaban en condiciones parecidas será lo que a otros refugiados que estaban en condiciones parecidas, que trabajaron hasta la víspera misma de su muerte y cayeron como quien dice fulminamos encima del escritorio.
En fin, ya veremos. Ya que estáis todavía por aquí no pierdo las esperanzas de que se os ocurra hacer un viajecito. A Ginebra, quiero decir. Ya sabéis que, aunque un poco apretados, podéis estar en casa.
Dad mil recuerdos a Rafael y Carmen de mi parte.
Cuando tengáis un poco de tiempo y ganas, escribid y decidme si le interesa a Luis que le mande las fotografías de algunas de las cosas de la iglesia de Plateau d´Assy, el folleto con fotos grandes de Escultura en la Montaña y fotos de las esculturas, que se lo mandaré con mucho gusto.
Mil abrazos a los dos, y a ver si algún día, resueltos mis problemas, se define esta situación y se sabe de una vez por todas si puedo o no puedo volver por ahí. Por el momento es no. Tanto el médico como yo lo consideramos un riesgo psicológico excesivamente grande como para andar haciendo pruebas, dadas las circunstancias de mi caso.
Amparo
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| 1975-07-15 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Alvajar a Luís e Maruxa Seoane. 1975 en 15/07/1975
Ginebra, 15 de julio de 1975
Queridos Luis y Marujiña:
Quiroga acaba de escribirme desde “la aldea” y por él me entero de que estáis ahí, y de que Luis está con una ciática terrible que le impide hasta salir de casa. También yo la tengo. Durante cinco meses fue bastante furiosa, pero ahora es soportable, y aunque supongo que Luis está en buenas manos y sé lo buenos que son los médicos amigos, por si acaso, os digo que la mía proviene de la artrosis, que ha aplastado dos discos de la columna lumbar que pellizcan el nervio, por si no bastara con los seis de la columna cervical que me provocan dolores en el pescuezo y en el brazo. Esto se ha visto, claro está, en las radiografías. Y lo que verdaderamente han hecho soportables los dolores son los masajes que me da un masajista muy bueno, y sobre todo la natación, porque en cuanto la dejo se recrudecen. Os lo digo por si la información vale de algo.
Yo también estoy por el momento prácticamente recluida en casa. Estaba en una buena temporada; los vértigos que me traen constantemente a mal traer parecían desaparecer cuando estando con el automóvil parado vino otro de atrás y me dio un golpe. Como tenía las manos apoyadas en el volante, se produjo lo que los ingleses llaman backlash y los franceses corp du lapin, con una ligerísima conmoción, al parecer, porque el golpe no fue muy grande. Pero el resultado fue la reaparición de los vértigos, con dolores de cabeza. Tuve que quedarme en casa una primera semana, por orden del médico. Reanudé el trabajo, pero no lo pude resistir, y aquí estoy, de nuevo, en casa. Además, lo asustan a uno tanto relatándole las consecuencias a corto y hasta a muy largo plazo de una pequeñísima cosa de éstas que me tienen alarmada. Supongo que me concederán las dos semanas de vacaciones que he pedido luego de esta nueva semana de “permiso por accidente”. A ver si con eso basta. Para los vértigos y demás otros síntomas que me hacen la vida imposible, sigo con el tratamiento de apoyo psicoterapéutico, porque ninguno de los médicos de medicina general ni de los múltiples especialistas en toda clase de cosas que he ido a consultar encuentra nada físico.
¿Qué está haciendo Luis? ¿Cuánto tiempo pensáis quedaros todavía ahí?
Hacedme el favor de dar recuerdos de mi parte a todos los amigos, especialmente a nuestro ilustre Director de La Voz y a los Dieste. ¿Qué sabéis de Mireya? ¿Qué podéis decirme de Arturo? Sobre todo, no dejéis de ponerme aunque sea unas letras, para saber de Luis.
Mil cariños para los dos, de
Amparo
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| 1977-08-02 |
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Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas e co membrete:] JOSÉ NÚÑEZ BÚA
Transcripción da Carta de Núñez Búa a Luís e Maruxa Seoane. 1977 en 02/08/1977
La Plata, 2 de Agosto de 1977
Queridos Maruja y Luis:
Yo sigo siendo galleguista y republicano federal con todas las novedades que quieran poner al día a la doctrina de Pi y Margall. Pareciera que los exquisitos del galleguismo literario entran con todo lo que sea facilidad, incluso admiten senadurías de R. O. Los que padecieron el galleguismo y por él fueron asesinados legal o ilegalmente eran unos pobres románticos equivocados. ¿Qué es el nacionalismo para ellos? ¿Una argallada del pobre Risco que murió arrepentido de sus teorizaciones?... Yo que no soy admirador de la Totora, leí con satisfacción un artículo suyo en La Voz de Galicia en el que, por encima del partido refugallo del franquismo, y de sus compromisos electorales, pone su galleguidad e invoca conceptos de Castelao absolutamente galleguistas. No conozco a los parlamentarios gallegos, sus antecedentes, salvo excepciones. Creo que el único que defenderá sin sordina lo fundamentalmente gallego será Valentín. Lo que plenamente y por sí mismos consiguieron Cataluña y Vasconia, se le concederá a Galicia como una relativa autonomía.
¿Se podrán enviar todavía artículos en gallego a La Voz de Galicia? Me dijo Prada que a Pillado lo suprimieron. Aquí publico algunos artículos, alguno sobre tema gallego. Puedo mandar a La Prensa, pero no lo hago porque tardan más de seis meses en publicarlos. Publico en El Día.
De Galicia no sé nada. Mis informantes asiduos eran Ben Cho Sei y Leuter. Este falleció hace unos días y el otro, el pobre, mal vive. Yo ya soy un auténtico superviviente.
Deseo enviar ahí un artículo sobre tres médicos gallegos fallecidos en Argentina: Baltar, S. Guisande y Carro, este hermano de D. Jesús. Escrito en castellano, ¿a dónde podré mandarle?
Dicto estas líneas y van, así, a la marchanta. Tanto que dejé de decir lo principal, que era el propósito primero. Como los valores de los inmuebles han subido mucho, mandé emitir una póliza hecha hace cinco años y vencida hace unos meses. El valor de la reconstrucción de un departamento como el vuestro está ahora en unos $ m. n. 9 millones el metro cuadrado. La póliza ya está pagada. Mando la copia de la misma. El original está guardado en la Agencia del Instituto en La Plata, en la carpeta correspondiente rotulada con vuestro nombre. Recordaréis que tenéis otra emitida en 1976 por $ Ley 7.000.000 sobre el edificio y $ Ley 12.000.000 sobre mobiliario, cuadros firmados por Seoane y dos de Grosz (éstos en $ 500.000 cada uno). El 20 de Julio de 1979 vencerá esa póliza, que ya me pagásteis oportunamente.
Si un día tenéis un chisco de vagar escribirme unas letras y decir cuando volveréis.
Os ruego hagáis presentes mis lembranzas muy cordiales a los Dieste. Pra vos apertas de
Pepe
[Manuscrito:] A mecanógrafo, ó dictado, aínda en castelán, é cáseque tan ruín coma min
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