| 1962-11-06 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Muñoz Manzano a Luís e Maruxa Seoane. 1962 en 06/11/1962
Rianjo, 6 de noviembre, 1962
Muy queridos Maruja y Luis:
¿Cuántos meses van ya desde que recibimos vuestra última carta? ¿Cuántos, pues, aguantando las ganas de escribiros? ¿Y por qué, entonces, no lo hemos hecho? (Estoy usando el plural sin consultar con Rafael, pero creo que puedo usarlo). La única explicación verdadera en este caso –cosas accidentales aparte– es que se va aplazando el hacerlo por la esperanza de que habrá un momento propicio, en que se tendrá el humor adecuado y más claro lo que se quisiera decir. Pero resulta que en las actuales circunstancias, personales, nacionales, e internacionales, si se deja transcurrir más tiempo, lo único que se logra es que se acreciente la complejidad de lo que podría ser tema de comunicación o de comentario.
Así pues, hoy, abandonado todo propósito de cargar muchas cosas en el barquito de esta carta, voy a limitarme a que os lleve como carga fundamental la seguridad de nuestro –si es posible– acrecentado afecto, y después, al acaso, las noticias y comentarios que vayan viniendo, en el orden que se presenten...
Recuerdo que dije en Buenos Aires: “Estaremos, por lo menos, un año en España. Las impresiones de la primera temporada seguramente son demasiado optimistas; después debe haber una reacción, quizá demasiado pesimista, y hay que esperar un tiempo más para tener una opinión un poco equilibrada de cómo son ahora las gentes de España y cómo es la vida española”. Acerté aproximadamente en la valoración temporal de las dos primeras fases; pero no en la de la última. Resulta que no basta un año: parece que es necesaria la vida. Un extranjero puede entender las coas más pronto, quizá no en profundidad, pero sí en un esquema útil; pero yo, con mi pequeña cabeza, fracaso irremediablemente, porque el sentir –sobre todo ese sentir colectivo que rodea y envuelve y modifica el sentir personal– el sentir no me deja pensar. Aquí, en España, no puedo pensar sobre España. A veces me rebelo un poco de ser más pueblo de lo que realmente quisiera, por un instinto de regateo, de no hacer total e incondicional entrega de sí. Hemos pasado muchos años fuera; somos –queramos o no– extraños a muchas cosas; sentimos nosotros esa extrañeza y sentimos que, en cierta medida, la sienten los demás. Gustaría entonces –y no creo que por simple egoísmo– disfrutar de las cosas buenas: la maravilla de sentirse en el propio estupendo país, con su naturaleza, con sus gentes, y con las obras de los que nos precedieron; y también sufrir las aciagas: las muertes, naturales o por accidente, las desgracias en que no interviene el hombre como animal político. Pero, se quiera o no, hay que sentir también otras muchas cosas, que pertenecen a un tejido en que tienes que renunciar –para no ser injusto– a mantener tus fronteras entre bien y mal, y encomendarte a tu brújula intuitiva. La mía es muy fina, y así y todo –o quizá por eso– hay veces que oscila, como entre dos Nortes.
Bueno, no divaguemos. En una carta reciente –y después de varios meses de incomunicación desde que estuvieron aquí en febrero– nos pregunta Barbudo: “¿Seguís estando contento de haber vuelto a España? No le hemos contestado todavía, y no hemos hablado del asunto, pero la respuesta es: sí. Es decir, si ahora, después de haber vivido aquí, nos encontrásemos de nuevo en Buenos Aires –y aun descontando lo que haya empeorado la situación argentina desde entonces– volveríamos a hacer nuestros equipajes para venirnos a ser felices o desgraciados, según cuadre. Y conste que echamos mucho de menos Buenos Aires, y que nos encantaría ser ricos para poder ir de visita frecuente.
Desde luego, a los pocos meses de estar aquí (nosotros llegamos a Rianjo coincidiendo con una época de gran prosperidad) vimos claramente que Magdalena tenía, en general, mucha razón. Entre otros males, España, país de buenos artesanos, está decayendo en ese sentido rápidamente. De Rianjo es una sangría continua hacia Holanda, Alemaña, Bilbao. Excelentes artesanos se van de marineros, y cada vez se labran menos tierras y peor. De momento traen dinero, se hace su casita o arreglan la vieja y hay una prosperidad como de lotería; pero las tareas y oficios fundamentales desmejoran en cantidad y calidad de mes en mes. Nosotros, simplemente, no hemos podido conseguir en todo el verano que nos arreglen a fondo el tejado de la casa. Lo que se ve por aquí es una mezcla rarísima de prosperidad y pobreza, de progreso y de rutina, de capacidad personal y escaso rendimiento, de inteligencia y dispersión.
A los pocos meses de haber venido –todavía en luna de miel con el país y con las gentes– un episodio de orden particular y doméstico nos afectó de un modo que podría parecer desproporcionado (prueba de que para nosotros no era sólo particular y doméstico o no lo era superficialmente). Me refiero a la injustificada marcha del matrimonio que había estado al cuidado de Olegarita y de la casa; gentes a las que creíamos fundamentalmente buenas y fieles y a las que considerábamos como de familia. El desconcierto que nos produjo su comportamiento fue muy doloroso, porque venía a ser una especie de demostración de que se nos consideraba como intrusos: por mucho afecto y consideración que mostrásemos veníamos a ocupar un sitio que ya otros consideraban como suyo. Y esto que sucedía en la propia casa, se adivinaba entonces como amenazando en torno.
*
Han pasado unos días y he perdido la pista de lo que quería decir. Me parece que lo último lo había traído especialmente a cuento para explicar nuestra prolongada permanencia en Rianjo. Como tuve que encargarme de la casa y del cuidado de Olegarita, a quien de ninguna manera queríamos dejar en manos extrañas sin tantear primero hasta dar con alguien de plena confianza, tuvimos que quedarnos aquí en Rianjo, sin poner casa en Madrid. (Creo que lo intentaremos en enero, aunque nos intimida un poco la merma de nuestros ingresos por la baja del peso argentino). Esa ha sido también la causa de que no hayamos entrado en relación más frecuente y directa con el ambiente intelectual español. Hemos hecho una vida un poco retirada, que es a lo que tendemos si no hay especiales solicitaciones de fuera. En muchos aspectos, pues, no tenemos experiencia. ¿Es eso beneficioso o perjudicial? No sé. En otros tenemos una experiencia rica y honda, no fácilmente comunicable quizá, pero que no es pesimista.
Bueno, mejor es que salga esta carta tan aplazada otra vez. Ya Rafael os dice cuánto nos gustaron los hermosos libros de Unamuno y Lorca y cómo nos hemos alegrado del premio Palanza para Luis. También nos alegramos mucho –en otro origen de cosas– de las mejoras de Ranelagh. ¿Cómo os va en el nuevo y espacioso departamento?
Escribidnos. No os venguéis.
Saludos a todos los amigos, sin olvidar al ingeniero Díaz, aunque no nos visitó por segunda vez como había prometido. Para vosotros, con muchas felicitaciones, un fuerte abrazo de
Carmen
[Manuscrito:] Que se consideren nombrados todos los buenos amigos, pues a todos los tengo muy en el recuerdo.
|
| 1962-11-06 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1962 en 06/11/1962
Rianjo, 6 de noviembre, 1962
Queridos Luis y Maruja:
Sin noticias precisas, pero atenidos a un cálculo razonable, os suponemos ya instalados en el nuevo departamento. Estuvieron por aquí Prada y el ingeniero Díaz –éste con las hermosas ediciones de Lorca y Unamuno– y, si mal no recuerdo, algo dijeron de mudanza. También Virginia, aunque no muy segura, y creo que también Lala en alguna carta de hace tiempo.
Hemos sabido de la prolongada huelga de correos y algún amigo navegante nos dijo –lo oiría en un bar de Buenos Aires– que hay aproximadamente un millón de cartas atrasadas y sin repartir. Unas sin repartir ahí, presumo, y otras sin enviar el resto del mundo. Entre éstas pudiera ser que hubiese alguna vuestra o de algún amigo, con vuestra nueva dirección. Como no nos fiamos de la antigua, van estas líneas por mediación de Lala.
Prada y el ingeniero Díaz os habrán dado ya noticias nuestras. Nada importante o decisivo. Pequeños rasgos de ambiente, ánimo, etc., que habrán completado un poco la impresión general que intentábamos daros en cartas anteriores. Hay cosas, sin embargo, que sólo podríamos concretar en diálogo, irreductibles a expresión esquemática, sutiles, huidizas, y que son las que más importaría poder comunicaros. Quizá no es indispensable, pues estuvisteis por aquí...
Este verano tuvimos en Rianjo a los hermanos de Carmen, con parte de sus respectivas familias. Visitas breves y en dos tandas. Enseguida llegó Eladio, que estuvo aquí unos veinte días. Poco después, mi hermano Antonio con su hijo Antonio; y a esta visita sucedió la de Esther, pero de esta vez no en Rianjo, sino en Madrid, adonde nos citó desde Nueva York, pues a punto de regresar a Montevideo en avión, había resuelto hacerlo con escala en España para encontrarse con nosotros. También estuvo aquí, en casa, Colmeiro. Y otro día Souto. ¡Ah! Faltaban por mencionar Barbudo y Ángela, que estuvieron aquí alrededor de una semana, antes de los hermanos de Carmen, y se fueron maravillados y con proyectos de retorno y hasta de relativo afincamiento, hablando de hacer por estas riberas una casa en cuanto junten los dólares. ¿Qué más? ¡Gabriel anuncia ahora su llegada de un momento a otro!
Con Eladio hicimos unas cuantas excursiones. Sería importante que hablaseis con él. Como era de esperar, vio con perfecta lucidez, y con amor directo, natural, impremeditado, los valores de España y singularmente de Galicia, en la cual acabó por reconocer no sólo la tierra de sus abuelos, sino la suya personalísima. Como ya supondréis, se volvían así más misteriosos y entrañables para él –más asistidos de fundamentos y responsabilidades– sus firmísimos vínculos con la Banda Oriental. Descubrir y sentir las clases de valores a que él se refería es sentirse, también, preocupado y consternado por todo lo que los amenaza... Resulta, pues, que se fue de aquí muy entusiasmado y, al mismo tiempo, con muy graves problemas que ya no tendrá más remedio que ayudarnos a resolver.
Esther estuvo muy animosa. Como sólo pensaba estar dos o tres días en Madrid, no vino a Galicia. Luego sintiéndose muy a gusto en España, se fue dilatando el plazo. A última hora estuvo a punto de resolverse a venir; pero optó finalmente por volver ahora a Montevideo –pensando ante todo en Alfredo–, para venir los dos sin prisa el año próximo. Tiene ya en orden, presto para editar, un espléndido libro de poemas. Se fue de aquí con la intención de encomendarlo a Losada y muy feliz con la posibilidad de que Luis tuviese alguna parte en la decoración o en la vigilancia. Con rasgo ingenuo, debo deciros que espera mucho de nuestra recomendación en tal sentido. Os la recomendamos, pues, de todo corazón, aun pensando que su influencia directa sería suficiente. Quizá os haya escrito ya sobre el particular y también –contando de todos modos con vuestra mediación– al mismo Losada.
Mientras os escribo, llega una carta de Mimina por la cual nos enteramos de que Isaac está en el Castro. Anuncian que vendrán a buscarnos.
Con el ingeniero Díaz y luego con Prada estuvimos viendo los grabados del Llanto de Lorca y de la selección del Diario de Unamuno. Quizá os hayan comunicado en términos generales algo de la magnífica impresión que nos causaron. Después los vimos más despacio, adentrándonos en sus finuras gráficas y de alusión poética. Los del Llanto valen para mí como una sutilísima exégesis de Lorca, como un vivo retrato de su poesía –hecho, naturalmente, a la luz del bellísimo poema. En adelante, cuando se estudie a Lorca, convendrá tenerlos en cuenta... Los del Diario cumplen en gran medida análoga función respecto a Unamuno, pero aquí el retrato se ve como intrincado por las luces oblicuas de un espejo roto. Probablemente a causa de la índole del texto. De todos modos, el efecto de conjunto –una vez lograda la síntesis con un poco de atención– es para mí interesantísimo.
Tuve que suspender ayer esta carta porque la llenaba de estornudos. Me alcanzó la racha de constipados que anda por ahí. Ya estoy casi bien; pero tengo que concluir a toda prisa porque acaba de llegar un telegrama de Gabriel, según el cual estará en Santiago con el primer avión. Nos hablará por teléfono. No sabemos si iremos a buscarlo o si le daremos instrucciones para que se venga solo. En cualquier caso, es inminente su llegada y con ella –al menos por unos días– la crisis de mis actividades epistolares que tan formalito y empezando por vosotros me había propuesto reanudar. Vaya, pues, en estilo telegráfico algo de lo que quedaba por decir.
Está hace tiempo en manos del censor, si no ha pasado a la imprenta sin nuevas noticias de la primera edición y algunos otros, entre ellos los que hallé de aquellas fechas en El Pueblo Gallego. Hice una cuidadosa revisión, unificando con algunos toques y con el orden oportuno la atmósfera general del libro. Mencioné, hablando con del Riego, tu proyecto de ilustrarlo, pero sin insistir en la cuestión por no estar seguro de que estuvieses ahora en buena coyuntura –tiempo, tranquilidad, etc.– para hacerlo a gusto. Sospecho que para abreviar acudirán como de costumbre a Xoán Ledo.
Recibí –el año pasado– unas simpáticas líneas de Sabsay y señora, escritas desde Canarias. Les contesté, y unos meses después, por Navidad les escribí de nuevo brevemente. No me pareció oportuno en aquel momento preguntar nada a Sabsay sobre el libro de ensayos que dejé en sus manos. Y como la situación argentina –que afectará, supongo, a las editoriales– no da señales de mejoría, no sé bien que hacer. ¿Querrías tú preguntarle algo? Él me había hablado de Taurus, con cuyas gentes parecía tener relaciones –no sé bien si amistosas o también financieras–, brindándose, si no entendí mal, a encauzar por ese lado el asunto si ahí surgían dificultades o dilaciones excesivas. Esperaré para escribirle a conocer la impresión que recibas del diálogo con él.
Asistí en Madrid a la apertura de la exposición de Souto. El efecto de conjunto era de gran esplendor. Figuraban ya algunas cosas pintadas en Galicia, un tanto improvisadas, pero que ya atestiguan, por sus valores de gracia y simpatía humana, el saludable efecto del retorno.
Acaba de llegar una carta de Lala. Nos da muy alegremente la noticia de que le ha sido otorgado a Luis con toda justicia el premio Palanza. Apenas necesitamos decir cuánto lo celebramos. Con todo el entusiasmo de esta noticia y el cariño de siempre, os abrazan Carmen y
Rafael
Saludos nostálgicos a Lala y Laxeiro, Lorenzo y Marika, Antonio y Mireya (si están por ahí), los Scheimberg...
|
| 1962-12-27 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1962 en 27/12/1962
Buenos Aires, 27 de Diciembre de 1962
Queridos Rafael y Carmen:
Recibimos hace un mes aproximadamente las cartas que nos enviásteis desde Rianjo y El Castro después de un largo silencio que comenzaba a inquietarnos, y al que no debió ser ajeno el correo de aquí, pues, parece, que no debió llegaros una carta nuestra de marzo o abril con la nueva dirección. Las últimas noticias que teníamos de vosotros, muy poco anteriores a estas cartas de ahora, nos la trajeron el ingeniero Díaz y Prada y unos jóvenes que os visitaron en esa, pero ninguno llegó a darnos una versión de cual era vuestro ánimo. El ingeniero Díaz fué el más explícito y exacto en su juicio y los jóvenes los más cuidadosos de conservar la anécdota de su visita. Pero todos ellos llegaron encantados de vosotros y de Rianjo. Ahora, hace unos diez días, nos llegó la nueva edición de Dos arquivos do trasno con una tapa y dibujos que me gustaron mucho de Xohan Ledo. Del libro ampliado y corregido no he de decirte nada más que tus cuentos, en su belleza y misterio metafísico, resultan como precursores de los de Ray Bradbury, el norteamericano que presentó Borges hace algunos años aquí, pero sin la angustia desesperada de éste y sin lo que éste tiene de Maine Reyd, de película del oeste para transmitirnos su versión de la conquista de otros planetas. Tus conquistas son de otro tipo, de planetas interiores, los que todos llevamos dentro de nosotros, y están, además, construídos y narrados magistralmente. Creo que pasados tantos años continúan siendo de una gran novedad y ejemplares en la literatura peninsular, no solo gallega. Prescinde de este juicio, si tu quieres, pero quiero que sepas que me encantó volver a leer este libro con los añadidos que no conocía o no recordaba y pienso que ese encanto y lección lo habrán experimentado los nuevos lectores y que ha de ser útil a los jóvenes escritores de Galicia. Por mi parte hice numerosos grabados e ilustré, nuevamente para Losada y con las mismas características de los libros de Unamuno y Lorca, La insepulta de Paita, un nuevo poema de Neruda dedicado a la amante de Bolívar, y Sobre los Angeles, de Alberti. Creo que estos dos son superiores a los anteriores. Hice tambien algún mural nuevo pintado y uno de canto rodado que resultó muy curioso. Asimismo hice unos veinte o treinta cuadros al óleo. Ahora, con el estreno de todos estos años, es posible que me encuentre en condiciones de poder empezar a crear algo muy propio y distinto. Me falta regresar al mar de Galicia y a Europa. En marzo, como primer paso, vamos a Suíza, esta vez estaremos dos o tres meses en Ginebra y luego pensamos irnos a España, sin más vueltas, primero por ocho meses o algo más antes de decidir nada definitivo con respecto a Buenos Aires. Lala y Laxeiro tambien preparan su viaje. Laxeiro ha pintado nuevos cuadros muy buenos arriesgándose en conquistar nuevas expresiones por el color, e hizo algunos dibujos espléndidos, de una mayor riqueza gráfica. Varela trabaja en una audición radial que él fundó hace muy pocas semanas dedicada a crítica literaria y artística y a información sobre cuestiones culturales. Nos reunimos casi cada semana los seis y siempre os recordamos. Nuestras conversaciones actuales están sin embargo dedicadas más que a ningún otro tema a la actualidad argentina, cada vez más desastrosa en su política y economía. Se producen numerosas quiebras diariamente, muchas industrias están paralizadas: textiles, metalurgia, construcción, barrios enteros y poblaciones del gran Buenos Aires padecen por falta de energía eléctrica y de agua y en el comercio todo pretende venderse a crédito. A la crisis económica hay que añadirle los numerosos pronunciamientos y la desorientación política sin que nadie vea una salida clara. Existen brotes de nacionalismo agresivo y antisemitismo. Ese es el panorama sintético de Buenos Aires de fines de 1962. Baltar viene de vez en cuando desde San Juan con el fin sobre todo de cobrar atrasos en los sueldos.
Hablé con Sabsay, él va a escribirte sobre tu libro, me dijo que en estos días. Olvidaba deciros que hoy embarca para España Maruja Mallo. Estuvo en casa para despedirse y va con muchos proyectos de trabajo. Su teléfono, por si queréis verla en Madrid, es: 2-258644.
Creo que os transmití bastantes noticias. Escribidnos y decidnos cuando debemos hacerlo nosotros a Madrid y a que dirección. De Díaz Pardo sabemos que regresa en la primera quincena del mes que viene. No lo comprendo.
Recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío y el deseo de que paséis un feliz fin de año:
[Seoane]
|
| 1967-04-12 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Prada a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 12/04/1967
Buenos Aires, 12-4-67
Queridos amigos Maruja y Luis:
Espero que esta carta llegue par la inauguración, queriendo tengas mucha suerte y que os vaya todo muy bien. Ya os contaría Laxeiro mi llegada a esta ciudad, que no fue muy tranquila, pues nos encontramos con una tormenta terrible y tuvimos muchos inconvenientes para aterrizar.
Cumplí con todos vuestros encargos, sólo me falta de encontrar Sofovich y el ingeniero Díaz. Cuando los llamo, no han llegado y cuando insisto, se han ido, pero como no era cosa urgente, los veré en cualquier momento.
He tenido mucho que hacer y constantemente salgo y entro a la casa para hacer gestiones, así que la gente tampoco me encuentra a mí.
Me acuerdo mucho de todo lo de ahí. Te cautiva esta tierra una vez que has vuelto a pesar de que tenga muchos defectos.
Maccio se quería volver tan pronto llegó a Ezeiza porque, la verdad, todo aquello y el camino hasta llegar al Centro es deprimente comparado con lo que acabamos de dejar ahí. Luego lo he encontrado varias veces y me dice que está procurando adaptarse.
Ya empezaron las exposiciones, todas malísimas, pero esto sirve de motivo para encontrarse con los amigos. Mañana hay una exposición en Galatea de obra de la colección Scheimberg y, como es natural, ya tenemos cita para encontrarnos.
Ayer cenamos con los Baltar en casa de los Varela y os recordamos mucho. Lorenzo, siempre con deseos de ir a esa, pero es tan difícil lograr esto, con esta moneda de porquería, como dicen los argentinos, que es casi imposible. Está más gordo y me sorprendí viéndole comer un bife. Los Baltar, con nostalgia de eso, pues esto es muy aburrido si no andas invitado a casa de los amigos. Ésta es la tragedia de nuestros amigos, que me supongo les pasa como a mí.
Yo quiero tanto a la Argentina que pienso que es mi país, esta sensación tuve cuando llegué, pero, al mismo tiempo, quisiera vivir ahí y disfrutar de todo lo que tiene de bello esa tierra. Espero lograr vivir en los dos, que sería una felicidad.
Llegó María Antonia cargada de cartas. Ya sabéis para quien, creo que la irá muy bien si lleva a cabo sus gestiones. Yo le dije que aquí no es como ahí, pero no me he querido meter mucho, cada uno con lo suyo. La vida se fue por las nubes; el pollo aquí es artículo de lujo, un café vale 25$ y los restaurantes están con un 40% más de cuando yo me fui. Ahora hay impuesto a todo y el teléfono lo van a subir el doble, menos mal que todo lo van a arreglar en Punta del Este. Hace unos momentos, estuve oyendo noticias que decían que Arosamena el del Ecuador le dijo a Johnson que mientras ellos estaban defendiendo la democracia, entre comillas, en Vietnam y gastándose allí millones, América Latina la estaban perdiendo y precipitándose acontecimientos que le iban a costar muy caro. En Uruguay hay un lío enorme con huelgas, manifestaciones y atentados contra la conferencia; este continente está muy convulsionado, no sé qué pasará mientras la gente en Buenos Aires, tranquila, pero la encuentro triste. Estoy indignada con Laxeiro, él me recomendó que le escribiera enseguida. Así lo hice, pero él no ha contestado a ninguna de mis cartas.
Está haciendo unos días de calor increíble.
[...]
Todos los amigos y para vosotros un fuerte abrazo de
Lala
|
| 1967-05-26 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1967 en 26/05/1967
Gijón, 26 de mayo de 1967
Ing. Diego Díaz Dorado
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Hace mucho tiempo que le he escrito, ya no recuerdo desde donde, y siempre pensé en volver a escribirle con motivo de algo nuevo que veía y que me hubiese gustado contarle, pero lo fuí dejando hasta ahora. Expuse grabados en Bonn y en Madrid con gran éxito de crítica, público e incluso venta, óleos en Colonia, con el mismo éxito, en la galería Boisserée, en una exposición que termina mañana y que el dueño de la galería donde se exhibe pasa a otra de Hamburgo. La de grabados, reforzada con algunos más de los expuestos en Bonn que envié de Madrid, pasa a exhibirse a la galería “Das Schwarzw”, algo así como “La oveja negra”, en Münster. Ahora, cuando deje Asturias, en la primera semana de Junio, me encerraré en El Castro nuevamente a trabajar. Toda la exposición de óleos que expongo en Alemania la hice en Madrid, trabajando cuanto pude que fué diariamente y durante bastantes horas cada día. Esto es todo lo que se refiere a mi actividad. De Buenos Aires sé lo que cuenta algún amigo y lo que leo en los diarios que no es demasiado, lo que prueba su felicidad o por lo menos de que no ocurren demasiado desgracias que son las que con más frecuencia se destacan en la prensa diaria de cada país.
Hemos visto museos extraordinarios en diversas ciudades de Alemania, galerías con exposiciones notables en Bonn, Colonia, Dusseldorf, Francfort, Munich y Berlín. Pudimos ver en Francfort una exposición muy completa de los constructivistas rusos y holandeses de la segunda década del siglo. En París alcanzamos a ver las tres grandes exposiciones del homenaje a Picasso y una extraordinaria de los “dadás” completada con otra de Roma, aparte de los museos extraordinarios de Nueva York y el antropológico de Méjico. En Madrid alguna que otra exposición regular, una muy buena, ésta sí, de “ingénuos” de toda América. En esta ciudad está comenzando ahora el comercio de arte. Dos buenas muestras, la de un escultor, Serrano, y de un pintor, Lucio Muñoz, que usted seguramente conoce de Bonino en Buenos Aires. Lo que más me impresionó en este viaje fué el “Museo de arte abstracto español” de Cuenca, uno de los más bellos y logrados de cuantos he visto, hecho por iniciativa particular en una de las casas colgadas de esa ciudad y conservando detalles mozárabes del edificio, artesonado, puertas, etc., y un mural gótico del siglo XV en lo que debió haber sido comedor. Este museo me impresionó y me hizo pensar como podría hacerse en un viejo caserón criollo de San Telmo, con muy pocas modificaciones, un excelente museo tambien de arte contemporáneo argentino, donde la gracia de su acondicionamiento sustituya la riqueza, que es lo que en definitiva consiguieron en la antigua casa de Cuenca. Pero de todo esto hablaremos con tiempo a nuestro regreso, como de otras cuestiones a la que ahora no quiero referirme. No sé si usted hizo o no el mural de la sucursal del Banco Español y como quedó, ni tengo noticias de usted, ¿por qué no me escribe? Ahora quiero pedirle un favor, que me renueve en el Banco de Galicia, en la sucursal de Callao, el alquiler de la caja de seguridad que vence el dia 30 de Junio, está a nombre de Maruja y mío, usted tiene el contrato. Tambien nos gustaría saber si el viento no afectó en el departamento de Montevideo el toldo metálico. Le agradeceríamos nos escribiese al Castro, donde vamos a estar hasta finalizar agosto o principios de setiembre.
Reciban sus padres, Carmen y usted el saludo de Maruja y mío, igualmente Lamela y señora y usted el abrazo fuerte de:
[Seoane]
|
| 1967-07-03 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1967 en 03/07/1967
El Castro, 3 de Julio de 1967
Ing. Diego Díaz Dorado
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estamos desde hace un mes aproximadamente en El Castro, en el estudio que me presta Díaz Pardo y en el que hasta ahora no pude hacer nada, pues al día siguiente de llegar me caí en La Coruña y me astillé el húmero en el brazo derecho con desgarramiento de tendones, de modo que anduve unos veinte días con el brazo en cabestrillo y ahora trato de recuperar los movimientos. En estos días empiezo a hacer algunos dibujos y a escribir cartas. A pesar de esto hemos estado en algunos lugares de la costa norte de Galicia. Estuvimos en Laxe con Parga Pondal, en su laboratorio de Geología, realmente extraordinario, donde comprobamos lo que puede hacer un hombre solo en beneficio de su país con solo muy pocos recursos; en Buño, viendo como un pueblo de alfareros que resistió dos mil años se hunde en muy pocos. De setenta alfareros que existían sólo quedan siete en condiciones lamentables; y en San Andrés de Teixido, otro lugar milenario, en el que guardan creencias y leyendas similares a algunas de Holanda y Bretaña. Aquí adquirí algunos ejemplos de arte popular, lo poco que allí hay en esta época del año, pues, creo que en setiembre es cuando acuden en mayor cantidad de romeros de Galicia, norte de Portugal y Asturias. Tuvimos que escalar diez kilómetros de montañas entre ida y vuelta por caminos pedregosos donde es imposible, hasta ahora, que se pueda ir en vehículo normal alguno. Se trata de las montañas de la Sierra da Capelada que se asoman al Cantábrico. Pasándolas y en una costa de altos acantilados, está San Andrés de Teixido, una aldea con muy pocos vecinos, creo que unos veinte, y una capilla, ahora en reparación, tiene un altar barroco muy popular e ingénuo del siglo XVII según me dijeron, policromado con colores vivos y oro de acuerdo con las figuras que modelan en miga de pan y que iluminan con anilinas. Aquí, en El Castro, estaremos seguramente hasta setiembre que regresaremos a Buenos Aires. Trabajaré todo lo que pueda, esta vez tratando de estimular, con Díaz Pardo, algunas artesanías, de acuerdo con aquello de que tanto hablamos en esa.
Espero que usted haya recibido las cartas nuestras anteriores, sobre todo la última en la que pedíamos nos renovase en el Banco de Galicia, sucursal Callao, el alquiler de la caja de seguridad que vencía el 30 de Junio. ¿Por qué no nos escribe unas líneas? Nos gustaría saber de todos ustedes y de Lamela. De lo que está haciendo usted. De su versión sobre el Buenos Aires actual que se engrandece para mí con la distancia.
El día 25 de Junio se inauguró una nueva exposición mía en Munster, Alemania, es la cuarta exposición de este año: Bonn, Colonia, Madrid y ésta. A su casa enviamos algunos paquetes de libros, ¿llegaron? Perdóneme estas preguntas y esta insistencia en tener noticias de ustedes, pero tenemos nostalgia de todos los amigos de esa.
Con saludos para sus padres, Carmen y usted de Maruja y míos reciba el abrazo grande de:
[Seoane]
|
| 1968-02-19 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1968 en 19/02/1968
Buenos Aires, 19 de febrero de 1968
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Acabo de recibir tu otra carta cuando terminaba de escribir a Varela y me disponía a contestar la anterior tuya. Y los recortes, que trataré de pasar a N[úñez] Búa. En cuanto a M[artínez] Risco no lo justifiques, no vale la pena. Así ocurre todo en esa. Igual da J[osé] Blanco Amor, Valentín Paz Andrade, Estévez, etc., el problema es hacer cada uno su política personal. Al banquete pudo haber ido en nombre de la Academia, ya que se trata de un correspondiente, el Sr. Vales Villamarín por ejemplo. Pero a mí todo esto no me interesa, o mejor, cada vez me interesa menos. Ahora se proyecta por Valentín Fernández y Manuel Puente unos juegos florales creo que para julio, y se habla de que serán invitados especiales Otero Pedrayo y Martínez Risco. Van a ser, si se celebran, una maravilla de cursilería. En esto también anda Molinari. A P[az] Andrade le escribo algo sobre esto. Pienso que debería hacerse algo desde ahí para impedirlo. No es tiempo de Juegos Florales y, aparte de no tener tradición gallega –sólo fueron importantes los del Álbum de la Caridad en La Coruña– nos puede pensar ahora en “reinas” para esos juegos, en mantenedores ni en posibles cantos a Galicia, a la virtud, al trabajo o a lo que sea. A mí personalmente, se lo digo a P[az] Andrade, me hubiera parecido mejor un Juicio de Dios entre V[alentín] Fernández y Mourente, un torneo a lanza por ejemplo, vestido de armadura y en el estadio de Boca o River. Serían más populares y tan medievales o más, pues los Juegos Florales se reducían a Provenza en esa Edad.
En cuanto a tu carta anterior, aparte de la buena noticia de la puesta en marcha la edificación de la fábrica de Sargadelos y de su coste, que me parece considerable, y la mala del Banco de La Coruña, pienso que luego que el Laboratorio de Formas esté suficientemente legalizado y puesto en marcha es cuando se podría proyectar, quizás, la incorporación de un equipo asociado o colaborador en el que desde luego deberían formara parte un núcleo de arquitectos y artistas, entre ellos Albalat y Núñez. Antes creo que debemos darle forma nosotros.
En lo que se refiere a Ediciones del Castro creo que mientras resuelven podría irse haciendo una colección Sargadelos, Laboratorio de F[ormas], o algo así que se fuesen imprimiendo mientras no deciden aquellos a quien depende. Me gustaría desde luego que se hiciese el libro de las cabezas para la exposición mía de aquí. Puedes, si quieres, ponerte en contacto con Del Riego. Pero antes tienes que hacer el prólogo. Supe lo de Ferrín e hice con ese motivo una larga nota radial No pienso discutir más el asunto bajo-cubierta-sobre-cubierta y menos sobre la cuestión del parentesco que pueda existir entre la realidad y el deseo. Existen, sí, aparte, sin que se confundan, realidad, algo que se concreta, y deseo, algo a que se aspira y que, en general, por fortuna, nunca alcanza forma real, lo que obliga al hombre a buscar, inventar y descubrir. Pero este no es tema que me importe discutir. Allá cada uno con su realidad y con su deseo. Lo importante es el resultado que alcance. En mi caso mis deseos superan con mucho mis realidades y esto sí me preocupa, pero no es asunto discutible sino conmigo mismo. No sé si te contesto a todo. Lamentamos tu gripe, esperamos que estés repuesto del todo. Aquí el verano se va pasando en una mezcla de días frescos y calurosos con una pequeña tormenta casi semanal, muy aparatosa y de poca lluvia. Nosotros apenas salimos de casa. Trabajo bastante. El 5 del mes que viene, marzo, se inaugura una gran exposición mía de grabados en el Museo de Bonn. Se cierra el 4 de abril y la Biblioteca del Congreso de Washington me compró uno grande que estuvo expuesto en la Bienal de Yugoslavia. Hice también un mural de hierro para una obra del Ingeniero Díaz, que ya está colocado. Envíame noticias y dime si pintas y qué pasa en cuanto a, exposiciones por La Coruña y Galicia en general. ¿Quién es éste Martínez-Anido de Radio Nacional de La Coruña? ¿Debo contestar o esperar que me escriba?
Un gran abrazo de Maruja y mío para Minina, para ti y Xosé y todos los vuestros incluidos Ángel y José Luis. Otro abrazo:
Seoane
|
| 1970-10-02 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 02/10/1970
Buenos Aires, 2 de octubre de 1970
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Te escribí dos breves notas con motivo del fallecimiento de Antonio Baltar, y de la nota canalla sobre Rafael Dieste en A Nosa Terra. Me gustaría saber quién fue el informante que estuvo el día de la inauguración en esa. El que lo contó aquí fue Moisés da Presa, con seudónimo. Te enviaré la ficha de Cao tan pronto pueda encontrar la revista en Buenos Aires. Tiene que ser en la primera época de El Eco de Galicia, mil ochocientos ochenta y pico, cuando él la dirigía, antes que cediese la dirección y propiedad de la publicación a Castro López. Recibí una carta muy simpática de Xosé sobre el Museo, le contestaré estos días. No te preocupes por la revista del C[entro] Gallego. En general vistas las notas publicadas ahí y a falta de ellas en Buenos Aires puede uno suponer que no sea necesario un nuevo museo en Galicia, ni los otros que existían, ni una fábrica como Sargadelos, ni nada. Pero es que creo que los periodistas y los escritores tienen sus propios temas que desarrollar y no hay motivo alguno que los aparte de ellos. Por otra parte por esas notas que vine leyendo de los que escribieron hasta ahora sobre su inauguración nadie sabe lo que es un museo, o parece no saberlo, ni la importancia que esta institución tiene en la vida cultural contemporánea. Pasa en esto como en cuestiones de arte. Se repiten los nombres de las gentes por inercia y por falta de juicio propio. Era más cómodo alrededor de 1920. Todo estaba clasificado, existían el escultor de la raza, el escritor de la raza, el pintor de la raza, etc. Era mucho más cómodo. También el caso del museo. Un museo antes era una colección de obras de arte del pasado, y un director tan museable, tan del pasado, como las obras que cuidaba. Siento las dificultades que tienes con la fábrica y tu sujeción a ella. Cuéntame cómo vas resolviendo los problemas. Llegó el Ingeniero Díaz, viene entusiasmado de la fábrica y del museo. Ahora acaba de salir para Galicia Vilanova, va a ver a su familia a Orense aprovechando las vacaciones de su Universidad. Estas son las noticias últimas. Con éstas te va la colaboración terminada para L[aboratorio de] F[ormas]. El título en general es “Notas encol do arte galego e sobre o Museo Carlos Maside” y se divide en dos partes, la primera esta que te envío hoy con el subtítulo de “Encol do arte galego”, y la segunda la que ya te envié con el de “O Museo Carlos Maside”. Creo que esta de hoy queda interesante y sirve más, supongo, de levadura para despertar inquietudes que de historia, aunque doy muchas noticias que puedan servirla, algunas absolutamente desconocidas o por lo menos olvidadas.
Esto es todo por hoy. Tienes ahí una carta sin contestar. A lo mejor llega respuesta estos días, cruzándose con esta.
Un abrazo fuerte para todos y para Mimina y para ti de Maruja y mío:
Seoane
|
| 1970-11-14 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 14/11/1970
Buenos Aires, 14 de noviembre de 1970
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Contesto, tarde, tu carta del 28. Clausuré mi exposición de óleos el día 31 de octubre; me fue muy bien, e inauguro el 16 una de estarcidos, y en estos quince días pasados debí hacer unos bocetos para un mural, otro para un objeto con figuras que se realizará en acero inoxidable mate y bronce patinado, encargo de un industrial metalúrgico, y una estampa para fin de año para Ferrocarriles Argentinos y otras. Desde que llegué no hago más que luchar contra el tiempo. De la colectividad, nada. Aparte del éxito de las elecciones del C[entro] Gallego todo lo demás un puro desastre que no merece calificativos. Por mi parte no me queda tiempo para ocuparme de ella y procuro rechazar cualquier compromiso que me aleje de mi trabajo. Colaboro en lo que puedo únicamente con la Federación para cuestiones que puede imaginarte. La vida aquí en Buenos Aires es la normal desde hace tiempo. Hoy es el segundo día de huelga general en toda la república con más del 90 por ciento de paro. Desde nuestras ventanas vemos las locomotoras y vagones de Retiro absolutamente inmóviles. En Tucumán los estudiantes son dueños del centro de la ciudad desde hace dos días, como lo fueron en Córdoba el año pasado. Como se pude ver desde ahí un país “blando” donde es posible que esté surgiendo algo distinto que quizás alcancemos a ver. Los mismos estudiantes que levantaron barricadas el miércoles a la noche, festejaban dos días antes el cuarto campeonato argentino del mundo en boxeo y otros dos días anteriores el Premio Nobel de Química, al mismo tiempo que celebraban en una localidad de la provincia un festival de música “beat” con camisas floreadas, collares hasta la cintura, melenas masculinas, corbatas de todas clases, maxifaldas, minifaldas, colores rojo y violeta, flores y las palabras paz y amor que indignan a mucha gente. Todo esto con las noticias que se destacan ahí de la “hispano-américa” que hay que proteger.
Te agradezco que cuides del catálogo y de la exposición mía de Vigo. La hago por lo que tú supones. Sé que desde mi punto de vista, el de mi pintura, es inútil una exposición mía en esa. Pero en esta ocasión no se trata de esto. De un pintor no se puede ver un cuadro aislado, ni el desarrollo de un tema, sino el despliegue de su obra, de su mundo, la proyección de un pueblo a través de su pintura, de su arte. A mi manera hice prehistoria, Homenaje a la Torre de Hércules; historia, María Pita e tres retratos medievais; folklore, Muiñeira; costumbres campesinas, Figurando recuerdos, etc., en los prólogos de casi todos los álbumes y libros míos me refiero a Galicia y a lo que de gallego hay en ellos. En mi pintura, como en los grabados y dibujos, los temas fueron campesinos, mendigos, personajes de leyenda, etc. Pinté siempre mi recuerdo o el presente que acababa de ver, un pasado solamente de hacía días o meses. Pinté o dibujé la noticia venida de Galicia, publicada en un periódico cualquiera, en 1940, 1948, o en 1950. Son cuarenta años y centenares de obras pintadas, grabadas, etc., que no van a poder verse en unos pocos cuadros y grabados. Todo esto además independientemente de todo cuanto pinté en paredes de edificios con temas de trabajos campesinos. Aquí y en San Juan, bien lejos de Galicia, lo recuerdo en el primer poema de Na brétema, Santiago y todo lo que llevo escrito sobre Galicia, malo, bueno, regular, libros, artículos, éstos últimos pasan del millas. Todo esto no evita que Torres me trate como un “americano” cuando voy a verle, y que Grandío, por ejemplo, divulgue con la intención que te puedes imaginar, que nací en Buenos Aires, que no soy gallego... Bueno, no te voy a describir mi resentimiento y mis decepciones. Tengo, es verdad, muchas otras satisfacciones que me obligan a continuar trabajando como siempre, leal, además, a mi generación.
Recibí la fotocopia de Galicia Turística. Y siento la situación porque pasas en cuanto a los problemas de Sargadelos con la burocracia y con algo más que ésta. Creo que te escribí que el Ing. Díaz vino entusiasmado con Sargadelos y estos días vino a casa la persona de El Grove, de la Federación, que estuvo en El Castro con Montero y Lueiro. También viene entusiasmado del Museo. Lueiro me escribió unas letras en una de las tarjetas de Maside que envió por correo.
Esto es todo por hoy. No es muy interesante, pero a uno no se le ocurre nada con la huelga. Saludos para todos, para los Dieste y Mincho si lo ves, para todos los del Castro, y Mimina, Xosé y tú recibid el fuerte abrazo de:
Seoane
|
| 1971-08-07 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Díaz Dorado a Seoane. 1971 en 07/08/1971
Buenos Aires, 7 de Agosto de 1971
Queridos amigos:
Perdón por no haberles escrito antes, no tengo excusas, pero no será porque no les recordemos, y no estemos deseando vuestro regreso.
Las novedades de ésta, como ya Vds. se informarán con tanto turista como anda por ahí, son cada vez desalentadoras, el peronismo está resurgiendo con sus mejores fuerzas y pareciera que hay una puja en todos los medios por no quedarse atrás en el halago. Los canales de televisión, por ejemplo, se ocupan de recordar las bondades del régimen, el día del último aniversario de la muerte de Evita, se exhumaron los noticiosos de la época, para demostrar la extraordinaria adhesión del pueblo que habían tenido. Ningún ambiente se sustrae a la marea, ni el estudiantil, ni el artístico, ni el literario, por ejemplo, a una aclaración pública de Borges sobre lo que significó Perón para la cultura, salió Sábato a refutarlo violentamente, en fin, las perspectivas no son nada halagüeñas, sumando a ello también que diariamente hay varios asaltos multimillonarios y dos o tres actos terroristas, que se atribuyen a si los peronistas.
En este momento, acabo de llegar de Montevideo, todo anda normal, excepto que todavía no hemos logrado que hicieran el arreglo del techo, lo han prometido para los próximos días.
La revista Nuestra Arquitectura, que dentro de las del género es relativamente buena, se interesó en la publicación de los Bancos, y al informarse y conocer los trabajos suyos, desean hacer un artículo por separado con fotografías poniendo de manifiesto esa labor. Me pidieron que le solicitara su anuencia y que les escribiera el aspecto formal del artículo, para ello le pido auxilio, porque literariamente mis carencias son muchas.
Creo que estarán disfrutando el fresco verano gallego, por aquí estamos teniendo un benigno invierno.
Bueno, quedamos a la espera de vuestras noticias. Saludos de Carmen y los Martínez Lamela y reciban el mayor afecto de
Díaz Dorado
|
| 1972-01-11 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 11/01/1972
Buenos Aires, 11 de enero de 1972
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tu carta del día 2 y tú debes tener en tu poder una mía del 28 de XII que seguramente se cruzó con la tuya. También recibí tus notas anteriores y las serocopias. No, en cambio, el librito de García Sabell La nota del homenaje a Jota Blanco Amor que también me enviaste, es una prueba más de la falta de conocimiento sobre la labor de los emigrantes, en Galicia. El señor ese no fue Premio Nacional de Literatura aquí, sino segundo premio compartido de ensayo y para ello debió volcar seguramente la influencia de su diario. Esto es todo. Quizá Bergondo se mereciese más. Leí tu carta de respuesta a Corredor Matheos y la carta de éste proponiendo una exposición posible de arte, diseño y arquitectura gallega. Lamento decirte que por mi parte estoy en contra de la exposición en cuanto a arte y diseño. Fui siempre enemigo, tú sabes, de las exposiciones colectivas que sirven para desorientar al público y en este caso, de que el Museo Carlos Maside se meta en esas “trangalladas”. Quizá puedan hacer una suya los arquitectos y lo que sería mejor es que la hiciese Albalat con su proyecto de la ciudad de las Rías. En lo que se refiere a diseño todo está muy confuso y por aclarar en uno y otro lado de la península y casi me atrevería a escribir de la tierra. A Barcelona, pienso, hay que llevarles proyectos de lámparas y de objetos caseros que es en lo que parecen estar los que se fueron al Congreso de Sargadelos y los gallegos no tenemos nada de eso. Habría que estar con los ingenieros de los astilleros que es casi lo único que queda en Galicia, desaparecida la industria carrocera y de motores de Vivero y los anacrónicos muebleros de Santiago y de La Coruña que remendaban el pasado. Y nosotros no fuimos capaces de que alguien hubiese adscrito sobre la embarcación pesquera Vigo, y el aporte que significó, en su época para la publicación del Laboratorio de Formas. Pero sobre todo creo que el Museo no debe meterse en estas cuestiones, que siempre acarrean disgustos, aparte que no puede tener criterio en cuanto a quien debe ser seleccionado para presentar una muestra en el exterior de Galicia. Puedes hacerlo tú personalmente con una comisión de pintores y críticos que se forme al efecto, o quizá de la mejor manera que a ti se te ocurra. Por mi parte soy ajeno a cualquier intento de una muestra colectiva. Desde la década del 10 al 20 con la exposición de Buenos Aires de entonces, hasta la muestra de Madrid de hace dos o tres años, vinieron haciéndose intentos que fueron fracasos. ¿Para qué insistir, y precisamente nosotros que aspiramos a renovar en lo posible la vida cultural gallega con nuevas ideas, o así nos parece?
Comprendo las dificultades que debéis tener para seleccionar al director de empresa. Desde luego tiene que ser un hombre capaz y con ideas actuales en cuanto al comercio, la industria y al resto de las cuestiones de nuestra época.
Es muy importante la compra que hicisteis del monte y muy bueno tu plan de urbanización con respecto a toda esa parte. Se lo pasé al Ing. Díaz para que haga un proyecto de pileta de acuerdo con lo que tú me pides. Por mi parte haré el dibujo para la decoración que pienso puede hacerse con iguales elementos, la pizarra y la cerámica, que las paredes de “Os irmandiños”. Pues aquí todas las piletas tiene el piso y paredes laterales de baldosas, mosaico, vidriado o piedra. Le dije al ingeniero Díaz que pensase en una forma que siguiese la circular de la fábrica, usando las líneas curvas. Tienes que estudiar el problema sanitario. Pues en las piletas se trasmiten diversas enfermedades, cuando son públicas, como sospecho será esa, y por eso exigen médicos que revisen a los que concurren a ellas. De todas maneras, además de la pileta en ese terreno, establecería algunos juegos, como una cancha de bolos por ejemplo, otros que están en la tradición gallega e incluso una de tenis. Creo que constituiría un medio de atracción a la fábrica. La de tenis también sería importante para sacarle a éste juego el aire de ser en Galicia un juego de la clase acomodada cuando en el mundo lo es de las gentes procedentes de las diversas clases través de los clubs y de campos municipales o del Estado. También sería interesante se instalase un cine que proyectase películas dos veces a la semana, jueves y domingos, por ejemplo, alquilando las películas que fuese posible conseguir. Habría que hablar de esto con Fernando Mon o algún otro distribuidor. Podría instalarse en el mismo local “Os irmandiños”.
Las cartas que envías desde Sargadelos tardan en llegar aquí de 10 a 15 días. Te lo digo para que calcules mi respuesta. Quisiera que en la próxima tuya me contestases a la del 2 del XII y a ésta, pues si no va a resultar nuestra correspondencia un diálogo de monologuistas. Un abrazo a García Sabell y confía en este. Un fuerte abrazo para Mimina y los tuyos y para ti de Maruja y mío:
Seoane
Nota: No sé si en “Os irmandiños” tenéis juegos de Damas y Ajedrez, algo que se fomenta en todas partes y que también puede interesar a una docena o dos de personas. Estos juegos y los al aire libre de que te escribo antes pueden convertir en Club “Os irmandiños”. También sería interesante ir creando una biblioteca en idiomas gallego y castellano. Historias de Galicia, locales, de ciudades, comarcas, etc., geografía gallega, literatura, arte, etc., para que quienes quieran, uno, dos, los que sean, tengan en la fábrica una fuente de información.
Otro abrazo:
Seoane
|
| 1972-01-17 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 17/01/1972
Buenos Aires, 17 de Enero de 1972
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tu carta escrita a la una y media de la mañana del día 7 y con ella las serocopias de la carta de Fdez. de la Vega, las de A. Fernández y las tuyas. Yo no te puedo decir nada sobre ellas. Creo que harán lo posible por utilizar dicha casa ahora, aunque no sea más que para dar cumplimiento al refrán aquel tan verdadero del perro del hortelano. Quizás la solución se encontrase en Madrid. No lo sé. Te envío el proyecto del Ing. Díaz para la pileta. Creo que la forma tiene más relación con la planta de la fábrica que la rectangular y está de acuerdo con el paisaje de Sargadelos, como la misma fábrica. Continúo escribiéndote a El Castro. Tu carta desde la Coruña llegó en cinco días. Desde Sargadelos tarda de 13 a 15 días e igual, naturalmente, tienen que tardar las respuestas. Mientras estuve ahí iban una o dos veces en la semana desde El Castro a Sargadelos y mis cartas, siguiendo este razonamiento, deben llegarte a Sargadelos más rápidamente. Ahora tienes otra carta mía de la que no tengo respuesta. Son dos: la del 28/XII/71 y la del 11/I. Recibe con los tuyos el fuerte abrazo de Maruja y mío:
Seoane
|
| 1972-01-29 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 29/01/1972
Buenos Aires, 29 de enero de 1972
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tu saludo con la fotocopia del borrador de la Memoria de Sargadelos del 16/I, otras dos líneas del 18 para que te escriba a Sargadelos y no al Castro, y una anterior, del 11(...). Lo mejor de tu carta es el fragmento de poema que acompañas. Creo que puede ser un gran poema. Sobre todo si sacas partido, aparte del trabajo de tu padre y la ayuda de sus familiares, a la belleza del estudio, tal como vagamente lo recuerdo, con la muñeca vestida con traje típico y a los escudos heráldicos que son también diseño y prueban la fantasía de un pueblo, y pergaminos que, con cuadros y dibujos, colgaban de las paredes. Tú, perdóname una vez más, fuiste o debiste haber sido un hijo mimado y desde entonces, desde tu infancia, te habituaste a imponer tu voluntad, a suponer como verdades indiscutibles tu interpretación personal sobre cualquier cuestión. Tú querías discutir duro conmigo, así me decías en una de tus notas y en tu carta me achacas hasta el entrecomillado a una frase tuya que extraigo de tu carta, la de “amigo de otros amigos” y pones una intención que no merezco a la noticia de que al llegar vendí unos cuadros que me libra de preocupaciones económicas por casi todo el 72. Tú sabes bien que no comparo Galicia con Buenos Aires. Que sé perfectamente como vivieron y viven los pintores gallegos para establecer ninguna clase de relación en ese sentido y sabes también, creo que lo he probado en bastantes oportunidades, que tampoco me importa el dinero sino como medio y no fuimos ahí a ganar dinero con la pintura. De quedarme en Galicia no sé qué haría. Tú conoces mi inquietud en cuanto a estas cuestiones, por eso me sorprendió la interpretación gratuita de una noticia que te participábamos para nosotros grata y que ayuda a posibilitar un posible viaje a Galicia en el 73.
En cuanto al calor de Buenos Aires. Efectivamente es un año de mucho calor, no tanto, sin embargo, como el de la aldea Lestedo, donde se casó una pariente nuestra el 4 de septiembre del 71, cerca de Santiago. La ola de calor de diciembre aquí parece ser que no se había repetido desde hace cuarenta años y la prueba de su singularidad fueron los muertos que produjo y las fiebres infantiles.
Dejando todo esto que alienta nuestra susceptibilidad, te diré que estamos aquí sin apenas salir de casa. Estoy pintando y al mismo tiempo preparo otro álbum de grabados, éste muy distinto a todos los anteriores, pienso. Buenos Aires está vacío. Apenas quedan amigos ahí. Todos están en las playas o viajan por Europa. Como siempre mucho cine con buenas películas de todas partes. Teatro de verano y cafés-concerts en su modalidad porteña. Los de más éxito parecen ser “El gallo cojo”, “La gallina embarazada” y “El pollito erótico”. Los nombres de los establecimientos te pueden dar una idea de todo lo que se mezcla con la protesta. Pero Buenos Aires está desierto y los que quedaron en la ciudad están preocupados por la situación política. Creo que en los próximos diez años van a ocurrir modificaciones trascendentales en las estructuras de este continente. Todo está cambiando. De los amigos comunes, Varela se mudó de casa, vive ahora en Charcas entre Florida y San Martín, en un piso 20, con una vista extraordinaria sobre el río, estos días rojo por la influencia de las aguas del Pilcomayo del Bermejo. El día de nuestra llegada estaba violeta. Varela está muy bien, Cuadrado continúa lo mismo y lo mismo los otros que tú conoces. Valentín ocupa un alto cargo en Bienestar Social, lo que prueba, aparte de su cínica ductilidad, que es un político argentino que se sirve de la colectividad para sus propósitos, como le afirmé a María Victoria. El C[entro] Gallego lo mismo, según parece. Todo lo mismo. Creo que llega en marzo Lueiro para intervenir en actos de la Federación. José Luis me escribió. Envió la liquidación de Á[lvarez] Blázquez y me dio noticias sobre el cambio del sistema de las ventanas del departamento de La Coruña. Le escribí a Pillado enviándole nuevos dibujos y un libro que me encargó y hasta ahora no recibí respuesta.
Bueno, esto es todo hoy. Espero que me contestes a las cartas que te envié el 28/XII/71, la del 11/I, y ahora, la del 17/I y ésta. La tuya última es del 18/I/72 en que me pides te escriba a Sargadelos. (...). Nada más lejos de nuestro ánimo como creo que tú sabes. Nunca me escribes demasiado, como afirmas. Más bien escribes poco, pues generalmente te limitas muchas veces a breves notas. Te escribía a El Castro porque tus cartas desde Sargadelos tardan generalmente más en llegar. Escríbeme, dinos como vas de salud, sobre las nuevas obras de Sargadelos, si debo decirle algo al Ing. Díaz, etc. y contesta las cartas aunque, además, te metas conmigo como en la del 11/I/72. Habrás notado que nos escribíamos el mismo día, el día 11 tú desde Sargadelos y yo desde Buenos Aires. Un abrazo muy fuerte para ti y los tuyos de Maruja y mío.
Seoane
|
| 1972-08-06 |
|
Ver [Carta manuscrita co membrete:] SEMINARIO DE ESTUDIOS CERÁMICOS / ATALLO AO CAMIÑO DOS MORTOS, N.º1 / SARGADELOS – CERVO – LUGO
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972 en 06/08/1972
6-8-72
Querido Luis:
Sé que el Ing[eniero]Díaz estuvo aquí el día que se inauguró lo de Clavé. Parece ser que hizo una película con la PIA y con mi casita. - Se está intentando traer también a Torroella. Castro Arines da su conferencia el 25.- El 13 se inaugura la PÍA DO XUNCO.- Esto, en largas discusiones con los representantes técnicos de Nogueira y Rey. Creo se veñen ao rego. El poner en duda mi autoridad con mis hijos, fue socavar la concordia familiar y [ILEXIBLE] monada como esa carta de Xosé que te va para que veas algo más del panorama.- [ILEXIBLE] Contestaré tus cartas luego del 15. Abrazos muy tensos a entramos.
Isaac
|
| 1972-08-21 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 21/08/1972
Buenos Aires, 21 de Agosto de 1972
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Recibí tus dos notas, la del I/VIII y la del VI/VIII, (…).
Estoy trabajando bastante. Inauguro el día 3 una exposición de óleos en Bonino. Están en marcha un álbum de grabados y terminé estos días otros 18 grabados para ilustrar el Martín Fierro en una edición limitada. Esto es todo. A comienzos de año rechacé dos muestras en el exterior de grabados y óleos y sólo participo en exposiciones de solidaridad. Las que ya puedes imaginarte. Creo que el Ing. Díaz, de quien lamento no te viese, debe llegar esta semana. Por tu nota que se refiere a él me entero que has hecho una casa para ti pues no me habías escrito nada sobre esto. Enhorabuena. Supongo que estará muy bien, sospecho que encerrará un gran estudio y que estará situada en el monte de rocas que rodean la fábrica.
Bueno, te ruego me contestes a mi carta ya lejana del 27/VII. Mientras tanto recibe un fuerte abrazo de Maruja y mío.
Seoane
|
| 1972-09-11 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 11/09/1972
Buenos Aires, 11 de Septiembre de 1972
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Recibí hace unos días tu carta del 28/VIII acompañada de las foto grafías de la pileta y de tu nueva casa y la fotocopia de un artículo de Castro Arines. También recibí la fotocopia del artículo que te censuraron en Barcelona, el programa de Barcelona de la obra de teatro de Valle Inclán y la colección de diapositivas de la exposición del libro que da idea perfecta de lo magnífica que debió haber sido. Me falta por recibir, supongo que ya habrás enviado, el catálogo y afiche para la exposición de Clavé que dejé hechos antes de venirme.
(…)
Tu casa, de cuya construcción no me habías enviado noticia alguna, a pesar de lo que creas, y no tenías además si no querías por qué mandármelas, parece ser que es estupenda según me dijo el Ingeniero Díaz, que acaba de llegar y que viene entusiasmado de todo lo que vio, de la fábrica, de la pileta y de tu casa. Creo que tienes razón en desistir de decorar las partes laterales de la pileta o la lateral que tú decías. Para cuando vayamos te llevaré algunos proyectos referidos a ese terreno de la pileta. Digo cuando vayamos. Tú preguntas cuando vamos. Esperamos hacerlo seguramente en febrero, antes no podemos salir de Buenos Aires, pero faltan pocos meses y en febrero estoy invitado a exponer y quieren que vaya a Puerto Rico y entonces Maruja y a mí se nos ocurrió un plan que me gustaría se realizase y que consiste el pasar juntos, vosotros dos y nosotros, quince o veinte días en Méjico, un país espléndido por muchos motivos y del que estoy seguro que gozarás por todas sus creaciones del pasado y aún actuales. Vosotros irías de Madrid y nosotros lo haríamos desde Puerto Rico. Regresaríamos juntos. Creo que sería un viaje provechoso y nosotros estaríamos contentísimos de hacerlo con vosotros. Además te prometo que tendríamos largas discusiones sobre las cuestiones más diversas. La exposición mía va muy bien. Estoy vendiendo bastante y tiene mucho éxito de público y crítica. Dentro de unos días sale mi carpeta de grabados, Intentando matar ideas muy pocos ejemplares, 40, y el mes que viene o el otro saldrá un pequeño libro de poemas, A maior abondamento y estoy trabajando en una antología de las 900 crónicas que hice para la audición Galicia emigrante y de las que creo hay bastantes que realmente interesan por tratarse de gentes y sucesos desconocidos en esa, aparte las que se refieren a arte o literatura. Quiero, sobre todo, dar idea de la diversidad de cuestiones que fui tratando en tantos años como duró esa audición. Para ahí tengo otros proyectos de los que ya hablaré contigo. Lástima que tenga la vida dividida entre Buenos Aires y Galicia. Creo que será siempre así, por desgracia para nosotros, pero así es el destino de los emigrantes. Lo fue de mis padres. Me alegro también mucho de que se resuelvan los problemas con Nogueira y Rey. No me enteré en qué consistía la oposición o la posición de ellos. Supongo que lo más importante y también lo que más conviene es que crezcan Sargadelos y El Castro. Ninguna fábrica de Galicia ni en España, creo, llegó a tener en tan poco tiempo el prestigio, por ejemplo, de Sargadelos, su trascendencia cultural y el favor del público. Todo esto justifica holgadamente su conducción.
En cuanto al Cuaderno de L[aboratorio de] F[ormas]: te enviaré una nueva tapa, y, con una próxima, a partir de esta semana que termino la exposición y creo que también el cuidado de la edición del Martín Fierro, para el que hice veinte grabados, te mandaré el plan completo del cuaderno.
Siento hubiesen llegado tarde mis figurines a pesar de que te los envié casi a vuelta de correo de acuerdo con tu pedido de ellos. Me complace que te hubiesen gustado. Cuando vaya a esa ya hablaremos sobre esto. Maruja se encuentra mucho mejor, gracias por vuestra preocupación, creo que ahora para estar del todo bien es cosa de un poco de tiempo.
Buenos Aires está culturalmente espléndido. Lástima que no tenemos tiempo para seguir todo cuanto se ofrece. Se están haciendo muchas obras importantes en distintos terrenos sin que en esto tenga nada que ver el Estado. Bueno, estudiar lo de Méjico. Nos gustaría mucho que nos reuniésemos allí. No te justifiques con el trabajo. De aquí a febrero puedes hacer lo posible para tener quince o veinte días de libertad. Una visita a ese país puede ser de gran utilidad, excuso decirte, para diversas cuestiones. (…)
Muchos abrazos muy fuertes de Maruja y míos para los dos.
Seoane
|
| 1973-10-31 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Díaz Dorado a Seoane. 1973 en 31/10/1973
Buenos Aires, 31 de Octubre de 1973
Sr. Luis Seoane
Queridos amigos:
Acabamos de recibir una carta de Vds. que nos ha sorprendido mucho. Les habíamos escrito 2 cartas y no tuvimos contestación, la última carta recibida fue en el mes de Junio, nos imaginamos que quizás estuvieran fuera de Coruña y por eso no nos contestaban. Pero lo que no sospechábamos es que estaban mal de salud. Nos hablan de una carta que no recibimos y en la que seguramente nos informaban. Por lo que dicen, han sufrido fracturas y contusiones por lo que imaginamos que habrá sido un accidente de tránsito. Afortunadamente, están ya mejorados.
Por aquí, estamos asistiendo, después del triunfo de Perón, a los ajustes de cuentas entre sus partidarios, es decir, la pronta demolición de los que, por alguna circunstancia, han tenido alguna figuración, por ejemplo, Campora, que de modelo de lealtad está ahora cuestionado por traidor, y así muchos más.
Esperamos entonces tenerlos aquí en Noviembre. No olviden escribirnos indicándonos la fecha de llegada, reciban mientras tanto lo mejor de los Martínez Lamela y de nosotros un fuerte abrazo
Carmen y Díaz Dorado
|
| 1974-08-01 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974 en 01/08/1974
Buenos Aires, 1 de Agosto de 1974
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Te presento a mi amigo, y del Ing. Díaz, Ricardo Núñez que quiere conocer Sargadelos. Te ruego lo atiendas en lo que puedas. Se trata de una gran persona a quien muchos le debemos atenciones.
Un gran abrazo de
Seoane
1-VIII-74. Bs- Aires
|
| 1975-07-18 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Díaz Dorado a Seoane. 1975 en 18/07/1975
Buenos Aires, 18 de Julio de 1975
Sr. Luis Seoane y Sra.
Queridos amigos:
He tardado unos días en escribirles, esperando una definición de la situación en ésta, pero como todo sigue enbrollándose, y no se le ve la punta, me ha decidido a hacerlo en este momento.
La inestabilidad política y el descalabro económico parece no tener fin. Después del alejamiento de López Rega, hace unos días, y con la renuncia del equipo económico en el día de ayer, parece que se le ha dado jaque total a la presidenta, la que según se rumorea, ha de pedir licencia, sucediéndola un senador, recientemente nombrado Presidente de la Cámara. Se llama Italo Argentino Luder, y es un viejo peronista, con mucha prestancia, pero no sé si con muchas ideas.
Mientras tanto, la inflación parece no tener límites; el dólar subió ayer casi a $8.000 y se habla de $10.000, como su valor real. La distorsión es total y a pesar de los aumentos que van desde el 50% en el Estado hasta el 170% en los metalúrgicos, los sueldos no alcanzan.
Por supuesto, los que están aguantando el chubasco y sufriendo las consecuencias son los de la clase media (empleados y profesionales), porque parece que con su nivel de vida eran los que “perturbaban el equilibrio económico”.
No sé si sabrán que ayer el Gobierno redujo aún más la magra cuota de dólares que daban a los viajeros, reduciéndolo a 200 dólares, al precio de $5.400 por cada dólar, de manera que los viajes al exterior son sólo para funcionarios del gobierno y sindicales y, por supuesto, para los muy pudientes.
Cuándo regresan? Esperamos que sea antes de fin de año y que para entonces se haya estabilizado en alguna forma esta situación.
Por otra parte, les reitero que tanto la renovación en el Banco de Galicia, como el resto de los gastos, están al día.
No se ha presentado, hasta el momento, novedad en el departamento de Montevideo. La señora que lo limpia lo mantiene muy bien, y por supuesto Enrique es también una persona de confianza.
He sido una sorpresa el escucharlos por teléfono, y saber que están al alcance de una llamada.
Manuel y su familia me encargan que les transmita su recuerdo y Carmen y yo, les enviamos lo mejor nuestro.
Un abrazo
Díaz Dorado
|
| 1976-01-12 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 12/01/1976
Buenos Aires, 12 de Enero de 1976
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Estamos en Buenos Aires desde hace algunos días, más de veinte, no sé cuantos. Creo que desde entonces te hice llegar la carpeta de grabados a través de Inés, que firmaron además Patiño y Ramos, una tarjeta de año Nuevo con un grabado mío, que para sí había hecho Baudizzone y unas líneas, cuatro o cinco, de llegada. Desde entonces estuvieron con nosotros Mimina y Mariluz al día siguiente de su llegada y en vísperas de marcharse a La Dulce, con Camilo y Adriana. Unos días antes habían venido los dos últimos muy animados y contentos por la llegada de Mimina. Estas son las noticias más importantes. Las otras, las nuestras, son apenas comunicables. Estamos metidos en casa. Yo pintando y Maruja haciendo nuevas cortinas para la galería del departamento. Vimos algunos amigos, muy pocos, pues casi todos están afuera, Punta del Este, Mar del Plata, etc. Buenos Aires está lleno de turistas brasileños, yankis, paraguayos, bolivianos, etc., que vienen a comprar aprovechando la desvalorización de la moneda y que le dan un tono muy particular a la calle Florida. De la colectividad no vi a nadie, Prada está en Chile con su hijo y familia. De fuera de ella vi a Varela, a Pérez Prado, cuya película de Castelao dura unas dos horas la veré en estos días, luego de terminada, creo que estará lista esta semana; a Palmás, que marchó por un año a Londres, pasará por España, y Vilanova que habló conmigo por teléfono, pues, por razones de familia, salió para España hace algo más de una semana. De afuera de Buenos Aires vi a José Luis, de Magdalena, que me dio la noticia de que venías en Marzo, que nos alegró mucho. Esto es todo, como ves no es nada, o casi nada. Suponemos que Mimina vendrá estos días con Mariluz, las esperamos. De aquí te mandan saludos los Baudizzone que vi a fin de año, están en Pinamar; Frontini, que me hizo ese encargo antes de irse a Río de Janeiro, el de los saludos; en meses próximos marchará a España, y Lipa Burd que es uno de los pocos que veo permanentemente, lo mismo que al ingeniero Díaz que también preguntó por ti y te envía saludos. Recibe un abrazo de Maruja y mío y reparte otros más entre los amigos comunes.
Seoane
|
| 1977-04-13 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1977 en 13/04/1977
La Coruña, 13 de Abril de 1977
Ingeniero Diego Díaz Dorado
Buenos Aires
Querido amigo:
No tenemos noticias de ustedes. Le he escrito los primeros días de febrero, el 10 para ser exacto y no tuvimos respuesta. Intenté hablar por teléfono uno de estos días últimos y no contestaba nadie al teléfono de ustedes, por lo que suponemos que estaban de vacaciones o había salido el fin de semana. Estamos muy bien, gozando de Galicia y trabajando.
Terminé de hacer un album de grabados, Imáxens celtas, en durísima madera de camelio, se puede afirmar en este caso que fué hecha con sangre por las veces que me herí los dedos al clavarse en ellos alguna gubia, que además se rompía por la dureza de la madera. La madera de un árbol que produce una flor tan bella y delicada. Galicia, gracias a lluvia copiosa de este año y del anterior está más verde y matizada que en los últimos años. Está sorprendente de color y estaríamos gozosos de su paisaje si no nos preocupase la falta de respuesta a nuestras cartas de todos los amigos a quienes hemos escrito.
Nos enteramos del fallecimiento de algunos de ellos, como José Luis Romero y Audivert, por La Nación aérea. Nos dolió mucho ambos fallecimientos por inesperados y, en el caso de Romero, además, por haberse producido lejos de los suyos, en el Japón. Habíamos cenado con él unos días antes de salir de esa en su casa de Adrogué, y, a Audivert, tambien por esos días le hice un prólogo para el libro que acababa de terminar sobre el grabado en buril. Prólogo que le pareció muy bien y quería editarlo en monografía sobre él acompañándola de numerosos ejemplos de grabados suyos. Fué una verdadera pérdida para la ciencia y el arte argentinos. El último libro de Romero sobre las ciudades medievales, es ejemplo y prueba de su sabiduría. Falleció cuando tenía por ejecutar una cantidad de proyectos muy importantes de su especialidad, del pasado medieval y de historia argentina del XIX.
Esto es todo por hoy. Me gustaría que me escribiese aunque sólo sea unas líneas.
Un gran abrazo de Maruja y mío para Carmen y usted:
[Seoane]
|
| 1979-04-02 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1979 en 02/04/1979
La Coruña, 2 de Abril de 1979
Ingeniero Diego Díaz Dorado
Buenos Aires
Querido amigo:
Escribo luego de dos meses de estancia en ésta, quizás algo más y sin mucho más que hablar que del tiempo. Tormentas marítimas, algún que otro naufragio, lluvias, frío, nieve... y todo esto en primavera. El tiempo está así desde que llegamos. Apenas hemos salido de La Coruña, solamente un dia a Santiago. Las carreteras están imposibles, baches enormes, brotan fuentes en cualquier lugar de ellas, y vino, personalmente, autoridad en estas cuestiones, de Madrid, que prometió su arreglo inmediato y que parece haberse asombrado de su estado actual. Estos dias se inaugura la autopista La Coruña-Santiago, y continúa muy lentamente la de Vigo-Pontevedra.
Si algo caracteriza a España en estos momentos, es la lentitud con que se llevan a cabo las obras públicas agilizándose en cambio las polémicas que se desencadenan, que son a veces justas, pero otras, la mayoría, pienso, no. Los caminos siempre, en nuestra época, se han abierto contra la voluntad de los propietarios de la tierra, sobre todo en las que predomina el minifundio. Nunca se pagaron bien con arreglo a las peticiones de los propietarios que aspiran a que ellas les sirvan para enriquecerse, no pensando, en ningún momento, en el beneficio colectivo que significan. Pero estos males no podemos remediarlos solo con sentido común. Forman parte de los males de la época y nos hace pensar en un tiempo pasado en que el mundo se reducía, para gran parte de la población, solo en unos kilómetros. Un mundo que no sabemos si era más feliz pero en el que se observaba más atentamente la naturaleza y los miniadores medievales poblaban su obra de una buena cantidad de pájaros.
No sabemos nada de Buenos Aires. Tampoco tuvimos noticia de los amigos. Algunos viajaban por Europa. Esperemos que todo esté lo mismo. Si tiene un poco de tiempo le rogamos nos escriba unas líneas.
Aquí, desde la ventana, vemos las tormentas que destrozaron una buena cantidad de muelles en las villas marineras. Creo que esto es todo.
Un gran abrazo de Maruja y mío para Carmen y usted, extensivo a los Martínez Lamela. (Creo que la Exposición del Libro de este año obtuvo un gran éxito. Esta noticia llegó a nosotros).
[Seoane]
|