Persoa: Rodolfo Prada

Persoa: Rodolfo Prada [10]

Data Material Ver
Data Material Ver
1948-12-13
Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948 en 13/12/1948


Waynesburg, Pa
13 diciembre, 1948

Querido Luis:

Si me juzgas por algunas de mis cartas anteriores al pie de la letra, no dejarás de encontrar razones para reprocharme. Por ejemplo, te he dicho que procuraría enterarme de algunas señas a las que debía enviar un ejemplar de tu monografía. Ahora por una de esas venas de españolismo que nos dan a los españoles y que no sé si tenemos derecho a reprochar en muchos casos, resulta que acabo de obtener algunos datos que te envío con mucho gusto y con el remordimiento de no haberlo hecho antes. Art Museum, Boston, Mass. –Museum of Modern Art, W. 53 St. New York City, N. Y., Art Institute of Chicago, Michigan & Adams Streets, Chicago, Ill. –Revista Artnews, 136 E. 57 St. New York 22, N. Y. –Philadelphia Art Museum, Philadelphia, Pa. –The Brooklyn Museum, New York City, N. Y. –The Museum of Art, San Francisco, Cal. –The Whitney Museum of Art, New York City. Esto es lo que ahora sé: más adelante talvez pueda enviarte más.
Ayer, sábado 12 de diciembre, recibimos tu carta del seis del mismo mes. Nos ha causado una gran alegría por todo lo que en ella decís, y particularmente te agradezco los elogios que me dedicas como escritor. Son tan calurosos, sinceros y extremados que me considero en la obligación de corresponder a ellos escribiendo ese libro de que me hablas. Desde hace más de un año me viene rondando la idea de acometer la tarea, pero si bien soy de tu parecer con respecto a Dieste, a quién un afán de perfección inhibe en detrimento de los lectores y de la Historia de la Literatura, mi caso es diferente. Una obra mía, donde no hay como en los demás libros un campo de saber más o menos organizado que me dé la pauta, requiere una cierta elaboración formal, si no ha de naufragar en un amasijo de recuerdos y anécdotas. Acaso rebase tus ilusiones en cuanto al aliento de la empresa y escriba una especie de biografía novelada cuyo primer volumen sea lo que tú anhelas: la vida global de mi aldea tal como yo la he vivido: con cohetes, gaitas, sequías, inundaciones, nieves, faenas de mil clases, nidos, escuela, iglesia, campaneros, tipos sobresalientes, el río, el monte, los juegos de la estornela, de la porca, etcétera. Otro tomo sería mi vida de estudiante en Santiago y en Madrid; otro estaría dedicado a Ribeira, con recuerdos de Dieste, Valle Inclán, Caraminas, Mosteiro, Val, Maside, Manuel Antonio, con todo aquel mar salvaje, aquellas playas, aquel Barbanza, aquellos pinos, dólmenes, mámoas, nataciones, gaviotas... Otro tomo comprendería mis peregrinaciones por el norte de África, por España durante las misiones y la guerra, por Francia, Inglaterra hasta llegar a la Argentina, que bien merece tomo aparte... Ya ves, si pienso en todo esto de que me hablas. No me lleva a escribir otra cosa que ofrecer una faceta del mundo que me ha tocado vivir que ningún otro puede hacer por mí. Ofrecer la suya mejor que yo, pero no lo que he sentido y vivido con una vehemencia que muy pocos sospechan simplemente porque, como acaso sepas, no soy muy dado a la confidencia. Justamente esto es lo que me preocupa un poco. Tendré que apelar a un recurso novelesco para hablar de mis reacciones ante el mundo como si fueran ajenas a fin de vencer un tanto esta reserva que siempre he tenido, incluso con los mejores amigos y con los familiares. Quién sabe si no inventaré un pintor que me describa, una especie de Luis Seoane que, desesperado de ver que un hipotético amigo se niega a contar su vida, se arriesga a narrarla por su cuenta y riesgo. ¡Hermosa trastada, eh! Claro está, una biografía así daría pie a trazar una hermosa galería de tipos, tales como Souto, Colmeiro, los Dieste, tú, Maside, Manuel Antonio y muchos otros que tú conoces y no conoces. Toda esa generación trágica que ahora lucha por salvarse de esta gran hecatombe que se desencadenó con la guerra de España sería en buena medida el protagonista de esta obra un tanto ambiciosa, demasiado ambiciosa para quien jamás abrigó ambiciones de escritor, ¿no crees? Pero una de las cosas que ha dejado huellas más hondas en mi alma ha sido la amistad, esa amistad sentida tan sin cálculos como se siente el paisaje, el mar, el arte, un cielo fugaz, el canto de un ruiseñor o de uno de aquellos mirlos de los aledaños de nuestras aldeas. Esta amistado estos vínculos amistosos con mil gentes en mil lugares, aún sin proponérmelo, ocuparía sin duda los alveolos más íntimos de cualquier intento de esta naturaleza y acaso fuese el móvil decisivo de la empresa misma... Ya veremos.
Estoy leyendo cosas y estudiando en relación con mi nueva tarea; sobre todo reviso los clásicos y no me falta ocasión de revalorar autores y de condenar a perpetuo desdén otros. Por ejemplo, acabo de releer las Confesiones de un pequeño filósofo, de Azorín, y me ha producido un gozo singularísimo. Hay autores que hay que leerlos un poco al margen de la pelea brutal en que estamos envueltos, dejando de lado este tono polémico que nos encrespa y las palabras fuertes que suscita. Azorín es uno. Con todas sus chocheces, con sus manías seniles, con sus resentimientos, sus pifias y otras cosas, no puede negarse que ha alcanzado finuras de sensibilidad no superadas a mi juicio por nadie desde Garcilaso acá. Por otra parte, no ha de olvidarse la sagacidad con que ha sabido valorar lo mejor de nuestra literatura, sin excluir a Rosalía, otra antena poética cuya cima penetra hondo en las regiones quietas y serenas de las almas escogidas. (Bueno, esto es un poco cursi). La Biblioteca del Colegio acaba de adquirir la colección de Clásicos Castellanos por mi consejo y mediación. Ciento diecisiete volúmenes por menos de cien dólares y con una comisión de casi un quince por cien para nuestro amigo común Trelles, que buena falta le hace. El colegio necesita libros de esta calidad para su prestigio, sobre todo ahora que celebra su centenario; pero a mí me van a ser más útiles aún. De los libros impresos en Buenos Aires no te puedes fiar. Justamente uno de estos días acaba de pasarme uno de esos incidentes de que ya me había olvidado, y es el siguiente: Estaba leyendo un trozo de la estupenda Antología de prosistas españoles de M. Pidal en la edición Austral, cuando de pronto noto que estoy en el aire. Examino el libro con el natural desconcierto pensando que sería cosa de unas líneas trastocadas, cuando advierto que falta un pliego íntegro y en su lugar hay otro repetido. Y esto se lo hacen a M. P. con toda desfachatez. ¡Qué no harán con Perico el de los Palotes! Me produjo una rabia atroz, tanto más cuando que carezco de una edición como Dios manda.
Bueno; la Navidad y Año Nuevo están en puertas. No hacemos más que explorar el horizonte de los recuerdos y localizar a los amigos. Vivimos los tres en un estado de tensión emotiva, mezcla extraña de alegría y dolor. Sobre todo nos sacan el sueño los amigos de Buenos Aires, sin frío, sin pinos nevados, sin horizonte claro, sudando indignación, retórica, hastío... Ni siquiera nos atrevemos a aconsejarles paciencia, y una sensación de fracaso o de impotencia nos abochorna. Sin embargo, no nos cabe la menor duda de que las cosas cambiarán pronto ante la fuerza de los hechos, algunos demasiado fuertes para olvidarlos. Alicia, Cuqui y yo os deseamos a los dos unas fiestas animosas, realmente alegres y esperanzadas en compañía de vuestros familiares y amigos. Piensa que, pese a todos los pesares, estás haciendo tu obra y te estás haciendo a ti mismo como artista, como escritor y en general como hombre, mientras un vacío moral y una sensación de fracaso reinan por doquier. Las cartas que nos llegan de Francia, de Inglaterra, de España y de otros puntos no dejan de convencernos de cuan afortunados hemos sido cuantos presenciamos la hecatombe pasada (y presente) desde el lado de acá. Nosotros mismos aquí, donde nada fundamental nos falta, sentimos nuestras nostalgias. Hoy mismo Alicia, (que está aquí a mi lado mientras escribo, estudiando sus cosas) me decía cuanto echa de menos esos contados amigos de Buenos Aires donde uno se explayaba a sus anchas, dejando volar corazón y cabeza atolondradamente sin temor de ser incomprendido simplemente porque un mundo común nos ligaba y unas esperanzas comunes nos sostenían. Aquí no se encuentra esta comprensión sencillamente porque nuestro mundo es un enigma para todos. Aun con el mejor deseo de entender, no pueden por carecer de ese terrible Himalaya de gozos, sobresaltos, dudas, ansias, sueños, fatigas, fracasos... Creo que Alicia comprende esto todavía mejor que yo por más generosa, más idealista, más sensible al contorno moral y con un instinto mucho más sagaz para valorar las gentes. Hay personas que se sostienen en gran medida, en medida preponderante con la cabeza, y creo que yo pertenezco a esta clase; hay otras, por el contrario, que se sostienen en la vida por cables afectivos, por el corazón. Y a este grupo pertenece Alicia, perteneces tú, Luis, y muchas otras personas entre nuestros conocidos. Para estas personas, Estados Unidos es un riesgo, hay que reconocerlo. Y si también lo es Buenos Aires o España, siempre hay una fuerte representación del mismo polo. Una de aquellas reuniones un tanto improvisadas en mi casa o en la tuya en que estábamos mano a mano unas cuatro o cinco personas durante cinco o seis horas es algo que no olvidaremos nunca, y menos Alicia, pese a todos los Clubs, donde por otra parte, la quieren y admiran y hasta envidian, y con mucha razón. ¿Comprendéis lo que son para nosotros vuestras cartas y lo que sería con mayor razón el teneros aquí?
Bueno: ¿Hablaste con Ayala? Perdóname que insista; ya te dije que estoy en una situación violenta con esta profesora, pues tuve la mala ocurrencia de aconsejarle que escribiese el artículo. Creo que Paco lo comprenderá bien, si tiene, como no dudo, instinto de escritoras nóveles. No tengo nada que reprocharle, pues es un amigo a quien estimo como sabes. Pero quisiera verme libre del asunto de una vez.
Dime las señas de Melella, que las perdí o cambió de casa. Le escribí una carta creo que a French, y no creo que la haya recibido. No te olvides llevado de tu entusiasmo por mis dotes de escritor. ¿Llegan libros de Galicia? ¿Hay por ahí la Gramática de Saco y Arce? ¿Y el Valladares? ¿Qué hace el Centro Gallego? ¿Y Castelao? ¿Y Prada y demás amigos? ¿Y Mariano Gómez? ¿Y Cuadrado? Dile que espero su libro. ¿Cómo va Nova? Dile a Perrota que aquí gustaron mucho Mar Dulce, la Cantata, y otros libros impresos por ellos. Ahora estoy exponiendo, en complicidad con la Bibliotecaria, varios libros ilustrados sobre la naturaleza. A continuación, haré una exposición de tus libros si me dejan como espero la vitrina. Habrá que ocultar ciertos desnudos por tratarse de una [manuscrito na marxe esquerda:] ciudad y hasta de un país no muy fogueado en estas cosas. Muchos abrazos, Luis y Maruja, de los tres y nuestros cariñosos saludos para vuestros padres.

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla por Alicia:] Ardemos en curiosidad por saber cuando os vais, a que parte de Francia, que planes tenéis, cuando venís a vernos... no nos contáis las cosas a la mitad. Felices Pascuas a todos de

Alicia


1962-11-06
Carta de Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1962
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1962 en 06/11/1962

Rianjo, 6 de noviembre, 1962

Queridos Luis y Maruja:

Sin noticias precisas, pero atenidos a un cálculo razonable, os suponemos ya instalados en el nuevo departamento. Estuvieron por aquí Prada y el ingeniero Díaz –éste con las hermosas ediciones de Lorca y Unamuno– y, si mal no recuerdo, algo dijeron de mudanza. También Virginia, aunque no muy segura, y creo que también Lala en alguna carta de hace tiempo.
Hemos sabido de la prolongada huelga de correos y algún amigo navegante nos dijo –lo oiría en un bar de Buenos Aires– que hay aproximadamente un millón de cartas atrasadas y sin repartir. Unas sin repartir ahí, presumo, y otras sin enviar el resto del mundo. Entre éstas pudiera ser que hubiese alguna vuestra o de algún amigo, con vuestra nueva dirección. Como no nos fiamos de la antigua, van estas líneas por mediación de Lala.
Prada y el ingeniero Díaz os habrán dado ya noticias nuestras. Nada importante o decisivo. Pequeños rasgos de ambiente, ánimo, etc., que habrán completado un poco la impresión general que intentábamos daros en cartas anteriores. Hay cosas, sin embargo, que sólo podríamos concretar en diálogo, irreductibles a expresión esquemática, sutiles, huidizas, y que son las que más importaría poder comunicaros. Quizá no es indispensable, pues estuvisteis por aquí...
Este verano tuvimos en Rianjo a los hermanos de Carmen, con parte de sus respectivas familias. Visitas breves y en dos tandas. Enseguida llegó Eladio, que estuvo aquí unos veinte días. Poco después, mi hermano Antonio con su hijo Antonio; y a esta visita sucedió la de Esther, pero de esta vez no en Rianjo, sino en Madrid, adonde nos citó desde Nueva York, pues a punto de regresar a Montevideo en avión, había resuelto hacerlo con escala en España para encontrarse con nosotros. También estuvo aquí, en casa, Colmeiro. Y otro día Souto. ¡Ah! Faltaban por mencionar Barbudo y Ángela, que estuvieron aquí alrededor de una semana, antes de los hermanos de Carmen, y se fueron maravillados y con proyectos de retorno y hasta de relativo afincamiento, hablando de hacer por estas riberas una casa en cuanto junten los dólares. ¿Qué más? ¡Gabriel anuncia ahora su llegada de un momento a otro!
Con Eladio hicimos unas cuantas excursiones. Sería importante que hablaseis con él. Como era de esperar, vio con perfecta lucidez, y con amor directo, natural, impremeditado, los valores de España y singularmente de Galicia, en la cual acabó por reconocer no sólo la tierra de sus abuelos, sino la suya personalísima. Como ya supondréis, se volvían así más misteriosos y entrañables para él –más asistidos de fundamentos y responsabilidades– sus firmísimos vínculos con la Banda Oriental. Descubrir y sentir las clases de valores a que él se refería es sentirse, también, preocupado y consternado por todo lo que los amenaza... Resulta, pues, que se fue de aquí muy entusiasmado y, al mismo tiempo, con muy graves problemas que ya no tendrá más remedio que ayudarnos a resolver.
Esther estuvo muy animosa. Como sólo pensaba estar dos o tres días en Madrid, no vino a Galicia. Luego sintiéndose muy a gusto en España, se fue dilatando el plazo. A última hora estuvo a punto de resolverse a venir; pero optó finalmente por volver ahora a Montevideo –pensando ante todo en Alfredo–, para venir los dos sin prisa el año próximo. Tiene ya en orden, presto para editar, un espléndido libro de poemas. Se fue de aquí con la intención de encomendarlo a Losada y muy feliz con la posibilidad de que Luis tuviese alguna parte en la decoración o en la vigilancia. Con rasgo ingenuo, debo deciros que espera mucho de nuestra recomendación en tal sentido. Os la recomendamos, pues, de todo corazón, aun pensando que su influencia directa sería suficiente. Quizá os haya escrito ya sobre el particular y también –contando de todos modos con vuestra mediación– al mismo Losada.
Mientras os escribo, llega una carta de Mimina por la cual nos enteramos de que Isaac está en el Castro. Anuncian que vendrán a buscarnos.
Con el ingeniero Díaz y luego con Prada estuvimos viendo los grabados del Llanto de Lorca y de la selección del Diario de Unamuno. Quizá os hayan comunicado en términos generales algo de la magnífica impresión que nos causaron. Después los vimos más despacio, adentrándonos en sus finuras gráficas y de alusión poética. Los del Llanto valen para mí como una sutilísima exégesis de Lorca, como un vivo retrato de su poesía –hecho, naturalmente, a la luz del bellísimo poema. En adelante, cuando se estudie a Lorca, convendrá tenerlos en cuenta... Los del Diario cumplen en gran medida análoga función respecto a Unamuno, pero aquí el retrato se ve como intrincado por las luces oblicuas de un espejo roto. Probablemente a causa de la índole del texto. De todos modos, el efecto de conjunto –una vez lograda la síntesis con un poco de atención– es para mí interesantísimo.
Tuve que suspender ayer esta carta porque la llenaba de estornudos. Me alcanzó la racha de constipados que anda por ahí. Ya estoy casi bien; pero tengo que concluir a toda prisa porque acaba de llegar un telegrama de Gabriel, según el cual estará en Santiago con el primer avión. Nos hablará por teléfono. No sabemos si iremos a buscarlo o si le daremos instrucciones para que se venga solo. En cualquier caso, es inminente su llegada y con ella –al menos por unos días– la crisis de mis actividades epistolares que tan formalito y empezando por vosotros me había propuesto reanudar. Vaya, pues, en estilo telegráfico algo de lo que quedaba por decir.
Está hace tiempo en manos del censor, si no ha pasado a la imprenta sin nuevas noticias de la primera edición y algunos otros, entre ellos los que hallé de aquellas fechas en El Pueblo Gallego. Hice una cuidadosa revisión, unificando con algunos toques y con el orden oportuno la atmósfera general del libro. Mencioné, hablando con del Riego, tu proyecto de ilustrarlo, pero sin insistir en la cuestión por no estar seguro de que estuvieses ahora en buena coyuntura –tiempo, tranquilidad, etc.– para hacerlo a gusto. Sospecho que para abreviar acudirán como de costumbre a Xoán Ledo.
Recibí –el año pasado– unas simpáticas líneas de Sabsay y señora, escritas desde Canarias. Les contesté, y unos meses después, por Navidad les escribí de nuevo brevemente. No me pareció oportuno en aquel momento preguntar nada a Sabsay sobre el libro de ensayos que dejé en sus manos. Y como la situación argentina –que afectará, supongo, a las editoriales– no da señales de mejoría, no sé bien que hacer. ¿Querrías tú preguntarle algo? Él me había hablado de Taurus, con cuyas gentes parecía tener relaciones –no sé bien si amistosas o también financieras–, brindándose, si no entendí mal, a encauzar por ese lado el asunto si ahí surgían dificultades o dilaciones excesivas. Esperaré para escribirle a conocer la impresión que recibas del diálogo con él.
Asistí en Madrid a la apertura de la exposición de Souto. El efecto de conjunto era de gran esplendor. Figuraban ya algunas cosas pintadas en Galicia, un tanto improvisadas, pero que ya atestiguan, por sus valores de gracia y simpatía humana, el saludable efecto del retorno.
Acaba de llegar una carta de Lala. Nos da muy alegremente la noticia de que le ha sido otorgado a Luis con toda justicia el premio Palanza. Apenas necesitamos decir cuánto lo celebramos. Con todo el entusiasmo de esta noticia y el cariño de siempre, os abrazan Carmen y

Rafael

Saludos nostálgicos a Lala y Laxeiro, Lorenzo y Marika, Antonio y Mireya (si están por ahí), los Scheimberg...


1962-12-27
Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1962
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1962 en 27/12/1962


Buenos Aires, 27 de Diciembre de 1962

Queridos Rafael y Carmen:

Recibimos hace un mes aproximadamente las cartas que nos enviásteis desde Rianjo y El Castro después de un largo silencio que comenzaba a inquietarnos, y al que no debió ser ajeno el correo de aquí, pues, parece, que no debió llegaros una carta nuestra de marzo o abril con la nueva dirección. Las últimas noticias que teníamos de vosotros, muy poco anteriores a estas cartas de ahora, nos la trajeron el ingeniero Díaz y Prada y unos jóvenes que os visitaron en esa, pero ninguno llegó a darnos una versión de cual era vuestro ánimo. El ingeniero Díaz fué el más explícito y exacto en su juicio y los jóvenes los más cuidadosos de conservar la anécdota de su visita. Pero todos ellos llegaron encantados de vosotros y de Rianjo. Ahora, hace unos diez días, nos llegó la nueva edición de Dos arquivos do trasno con una tapa y dibujos que me gustaron mucho de Xohan Ledo. Del libro ampliado y corregido no he de decirte nada más que tus cuentos, en su belleza y misterio metafísico, resultan como precursores de los de Ray Bradbury, el norteamericano que presentó Borges hace algunos años aquí, pero sin la angustia desesperada de éste y sin lo que éste tiene de Maine Reyd, de película del oeste para transmitirnos su versión de la conquista de otros planetas. Tus conquistas son de otro tipo, de planetas interiores, los que todos llevamos dentro de nosotros, y están, además, construídos y narrados magistralmente. Creo que pasados tantos años continúan siendo de una gran novedad y ejemplares en la literatura peninsular, no solo gallega. Prescinde de este juicio, si tu quieres, pero quiero que sepas que me encantó volver a leer este libro con los añadidos que no conocía o no recordaba y pienso que ese encanto y lección lo habrán experimentado los nuevos lectores y que ha de ser útil a los jóvenes escritores de Galicia. Por mi parte hice numerosos grabados e ilustré, nuevamente para Losada y con las mismas características de los libros de Unamuno y Lorca, La insepulta de Paita, un nuevo poema de Neruda dedicado a la amante de Bolívar, y Sobre los Angeles, de Alberti. Creo que estos dos son superiores a los anteriores. Hice tambien algún mural nuevo pintado y uno de canto rodado que resultó muy curioso. Asimismo hice unos veinte o treinta cuadros al óleo. Ahora, con el estreno de todos estos años, es posible que me encuentre en condiciones de poder empezar a crear algo muy propio y distinto. Me falta regresar al mar de Galicia y a Europa. En marzo, como primer paso, vamos a Suíza, esta vez estaremos dos o tres meses en Ginebra y luego pensamos irnos a España, sin más vueltas, primero por ocho meses o algo más antes de decidir nada definitivo con respecto a Buenos Aires. Lala y Laxeiro tambien preparan su viaje. Laxeiro ha pintado nuevos cuadros muy buenos arriesgándose en conquistar nuevas expresiones por el color, e hizo algunos dibujos espléndidos, de una mayor riqueza gráfica. Varela trabaja en una audición radial que él fundó hace muy pocas semanas dedicada a crítica literaria y artística y a información sobre cuestiones culturales. Nos reunimos casi cada semana los seis y siempre os recordamos. Nuestras conversaciones actuales están sin embargo dedicadas más que a ningún otro tema a la actualidad argentina, cada vez más desastrosa en su política y economía. Se producen numerosas quiebras diariamente, muchas industrias están paralizadas: textiles, metalurgia, construcción, barrios enteros y poblaciones del gran Buenos Aires padecen por falta de energía eléctrica y de agua y en el comercio todo pretende venderse a crédito. A la crisis económica hay que añadirle los numerosos pronunciamientos y la desorientación política sin que nadie vea una salida clara. Existen brotes de nacionalismo agresivo y antisemitismo. Ese es el panorama sintético de Buenos Aires de fines de 1962. Baltar viene de vez en cuando desde San Juan con el fin sobre todo de cobrar atrasos en los sueldos.
Hablé con Sabsay, él va a escribirte sobre tu libro, me dijo que en estos días. Olvidaba deciros que hoy embarca para España Maruja Mallo. Estuvo en casa para despedirse y va con muchos proyectos de trabajo. Su teléfono, por si queréis verla en Madrid, es: 2-258644.
Creo que os transmití bastantes noticias. Escribidnos y decidnos cuando debemos hacerlo nosotros a Madrid y a que dirección. De Díaz Pardo sabemos que regresa en la primera quincena del mes que viene. No lo comprendo.

Recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío y el deseo de que paséis un feliz fin de año:

[Seoane]


1966-12-26
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1966
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1966 en 26/12/1966

Roma 26-Xll-66

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Magdalena

Mi querido amigo:

Estoy en Roma desde hace unos días y desde Méjico al menos siempre me propuse escribirte sin en que ningún momento, por una u otra razón, lo hubiese hecho. No sé en donde, en Nueva York o en Alemania, nos enteramos por una carta de Mimina de que estabas en Magdalena y lo sentimos mucho porque este viaje que hicimos Maruja y yo proyectábamos hacerlo con vosotros dos en la parte europea. Ahora mañana o pasado marcho a Madrid. No sé el tiempo que estaremos en España. Estoy muy cansado y sin ti, sin las discusiones diarias a que me sometías, creo que España no es lo mismo. En Méjico estuve con Luis Soto e hice algunos proyectos con él referidos a Galicia. Escríbele. Méjico es un desastre en el terreno político referido a Galicia y todo se le debe a Prada y compañía. En París estuve con Martínez y con Alvajar. El primero parece estar muy contento con el porvenir de Ruedo Ibérico. Estuve alrededor de una hora con él. Te escribiré con más tiempo sobre todas estas cuestiones o hablaré personalmente contigo de ellas si regresas a España en el próximo mes. ¿Para qué quieres que me ocupe de Sargadelos si tú piensas quedarte residiendo en Magdalena? A mí me interesa este asunto en la medida que tú estés comprometido con él, si no.... creo que renuncio a Galicia. He luchado como pude por ella desde estudiante, hace casi cuarenta años y no puedo más. No se puede luchar con molinos de viento. No hay Quijote que resista la realidad. Y la realidad es que un país cuya dirección está en manos de los Barrié de la Maza en el caso peor y de los Fernández o los de “Pescanova” en el mejor, solo noto por la mediocridad con ideas trasnochadas y con un pueblo desgraciado e indiferente incapaz de iniciativas. En este viaje he visto todo lo que pierde de hacer Galicia por la mezquindad de sus hijos afortunados. Por mi parte renuncio a todo. Allí la dirige Barrié de la Maza, un mentecato afortunado de La Coruña y en Buenos Aires capital de la emigración gallega un sujeto como Mourente por la traición, no sólo de Estévez, sino del mismo Villamarín. No sé puede juzgar al margen de unas elecciones del Centro Gallego ponga a candidato una persona que no es......, como quedó. Escríbeme pronto el jueves o viernes a Madrid. Al domicilio de la hermana de Maruja, a mi nombre. Es Avenida Ibáñez de Ibero nº 1-2 –Madrid 3. Escribe con todo cuidado. Más tarde te mandaré la nueva dirección si consigo departamento. Creo que estaré poco tiempo en España. Expongo en Alemania, En Bonn el día 12 de enero.

Un gran abrazo para Camilo y para ti. Saludos a todos los amigos:

Seoane y Maruja


1969-08-09
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1969
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1969 en 09/08/1969

Sargadelos, 9.8.69

Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Llevo lo que va de mes encerrado en Sargadelos en donde me trajeron tu carta del 25.7, de cuyo contenido tomo buena nota. También me trajeron una carta de los de Montevideo atrasada del día que me pusieron el cable en la que incluyen un programa general das Xornadas, pobremente hecho y en el que se ve que tú no has intervenido. Espero ese catálogo del que me hablas. Sobre esto y otras cosas ya te he escrito a ti y a ellos y a ver si volvemos a preparar otra vez ese material del Castro y Sargadelos y lo enviamos con mejor suerte.
Tomo buena nota de lo que me dices sobre el mural. Naturalmente que gusta y la gente lo mira con gran respeto. También procuraré complacerte informándote sobre la suerte que corrieron las cosas de Vigo en manos de nuestros amigos que prometen mucho pero cumplen poco.
En el Castro dejé montada la exposición con lo de Sargadelos y la colección de cerámica popular gallega. Colgué algunos cuadros por las paredes y me permití colgar algunos tuyos, que hacen extraordinariamente bien, para que la gente se vaya familiarizando con tu pintura. El día anterior a venirme apareció Álvaro Gil con su mujer y almorzaron con nosotros. Estaba también Blanco Amor que llevaba unos cuantos días en el Castro (y allí quedaba cuando me vine). Más tarde vino Rodolfo Prada con su mujer y nos fuimos a cenar a Coruña. Anteayer tuve aquí en Sargadelos romería de gente pues vino Álvaro con una recua grande de gente. También estuvo Penzol y Santamarina (de N. York) y Maciñeira, y Blanco Amor con Maciñeira (que lo fue a buscar al Castro para que lo acompañase aquí), y al final Prada, Álvaro Gil tiene un gran entusiasmo con esto de Sargadelos, está entusiasmado con la construcción (con la que a decir verdad todo el mundo queda asombrado). Álvaro compró todo lo que se hizo en Sargadelos. Ya te puedes dar idea que toda esta gente pregunta insistentemente por ti.
Aquí tenemos 14 personas produciendo además de los 4 o 5 del Castro que estamos consta[nte]mente aquí en plan de jefes. Y ya tenemos una pequeña producción. En un principio son muchos los problemas que hay que resolver y todos los esfuerzos son pocos. Xosé está aquí ayudando en lo de la decoración. Viene mucha gente a visitarnos y hay mucho entusiasmo por esto. Pero la Delegación de Industria sigue sin autorizar esto o por lo menos sin notificarnos a nosotros si lo ha autorizado o no. Y el Ministro sigue sin contestar. Se habla de cambios en el Consejo de Ministros el próximo día 14 y que todo estaría en un compás de espera sin tocar las cuestiones principales. Pero hoy me llamaron del Castro para darme una noticia buena... En una muestra de artesanía que celebraron el mes pasado en Vigo, semejante a aquella que habías visto tú en Valencia, nos concedieron al Castro una placa de plata y en su día nos comunicaron por nota la invitación al acto en que el gobernador nos entregaría los trofeos (la invitación era a mí, no a la empresa). La nota se fue al cesto.
Bien: pues ahora quiere entregármela a mí el ministro. ¿Para qué te voy a decir que ando con una descomposición de vientre terrible? ¿Para qué te voy a decir que adivines mecanismos que conectan negativas con premios si tú ya los estarás sospechando con exactitud? Por alguna de estas cosas es por lo que más lamento la canallada de N[úñez] Búa, porque aunque no sirviese para más, Magdalena era para mí la cura científica de muchos de estos problemas, y solo por esta terapéutica y no por lo de ir a ganar dinero u otra cosa a América, me propuse hacer aquello.
Nada más por hoy. Estaré aquí hasta el día 15 y volveré el 18.

[Manuscrito na marxe esquerda:]
Abrazos muy fuertes a entrambos. Vuestro

Isaac


1971-03-03
Carta de Seoane a Palmás. 1971
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Palmás. 1971 en 03/03/1971


Buenos Aires, 3 de Marzo de 1971

Sr. D. Ricardo Palmás
El Castro

Querido amigo:

Recibín as suas cartas, a de Barcelona e a do Castro, que non respondín por acumulación e desorden do meu traballo e polo disgusto que me ocasionóu o ataque estúpido de A Nosa Terra, que ten coma oríxen o ter saído en defensa de Dieste. Non sospeitei endexamáis tanta vileza disfrazada de patriotismo nesa xente. O meu xeito respondinlle con unha carta aberta que remito hoxe a Díaz Pardo, na que respondo a algunhas das aseveraciós déles e, naturalmente, non podo responder a eso de que teño que acercarme ó pobo, pois aínda sen sabere ben que [é] o pobo, dende logo sei que non é unha “patota” que se reúne todolos días a beber unha chiquita no Centro Ourensán, ou no Centro Pontevedrés, ou en calquera dos centros onde cinco ou seis matinan como gobernare a coleitividade, entre malidicencias e noticias encol dos precios por exempro, das roupas de home ou do calzado, en xeral do mercado porteño. Todo esto tróuxome mal, e renuncio dende logo ó Instituto Arxentino de Cultura etc., do Centro Galego, e a todo o que teña que ver coa coleitividade. O autor do artigo máis inxuriante de A Nosa Terra, “Olimpo de palla”, é Cupeiro, con quén non teño falado duas verbas seguidas dende que o coñezo. Galeguista porque nasceu loiro. Mais detrás déles está, sospeito, a man de Valentín, Val Capone, coma lle alcuma Vilanova. De calquer xeito dinlle o meu plan a Martínez Lamela e Prada para que o fagan seu.
Alegróume moito de que teña atopado material pro seu traballo e que lle tivese sido útil o coñecemento de Martínez Barbeito, pra mín o estudoso mais serio do século XVIII galego e de menos prexuicios. Conviña que esas noticias se unisen ó estado económico e social de Galicia nese século, e vive na Cruña un profesor, cuio nome non me lembro neste intre, amigo ou coñecido de Díaz Pardo, que ten pubricado algún libro encol destes probremas. Chámase, penso, Meijide Pardo, ou algo eisí. Eu traballo bastante e o día seis de abril inaugúrase no Museo de Arte Moderno unha retrospeitiva de grabados meus, 200 grabados, unha afición burguesa. Supoño que a xente que vai coñecendo e que son amigos meus protestarán pola miña falla na correspondencia. Gostaríame, de calquer xeito, que vostede trouxera a versión encol da miña aitividade nesa coma testimuño. De todalas cousas a que renunciéi por lealtade ás miñas ideias e por temor a non ser comprendido eiquí. Que o leven a Elviña a ver o sitio onde queren que faga un mural ó Auntamento de A Cruña, logo de renunciar a facelo no Pazo dos Deportes.
Un saúdo de Maruja e meu pra todolos amigos. Pra Mimina, Isaac e Xosé, e unha aperta pra vostede:

Recibín a súa adhesión, que lle agradezo e, xunto con unha de Díaz Pardo e outra carta que me remite dende o Castro onde me escribe encol dos seus traballos. Non sei si coñece o libro La población de Galicia de Javier Ruiz Almansa editado polo Instituto Balmes de Sociología, “Consejo Superior de Investigaciones Científicas” de Madrid. É moi importante. Ten moitos datos referidos ós séculos XVI e XVII, que poden estenderse ó XVIII. Tamén conviña buscare traballos sobre as amortizaciós dos bés da Igrexa na época de Carlos III. Mejide Pardo ten un libro encol da emigración galega intrapeninsular. Apertas:

[Seoane]


1971-03-08
Carta de Blanco Amor a Seoane. 1971
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa, correccións manuscritas e co membrete:] Eduardo Blanco Amor.

Transcripción da Carta de Blanco Amor a Seoane. 1971 en 08/03/1971

Barcelona, 8 de marzo de 1971

Querido Luis:

Eiquí sigo cinchando á beira do Salvat, gran rapaz e verdadeiramente ilustre direitor. Os textos de ambentación histórica deixoumos todos pola miña conta, e toda a “ornamentación lírica”: festa dos maios e presencias populares. Na crónica prefacial que fai o coro, hai unha longa alusión o alzamento irmandiño, e na romería de Olmedo pasan dous jograres falando miñoto. E moi audaz de conceición e imos a vere o que deixa a censura. Onte fíxose o pirmeiro ensaio con masas e contamos empezar o 18 que vén. Istas son noticias pra ti, xa che mandérei programas e reseñas.
Tamen a propósito de Salvat che escribo. Xa sabes que ten feita unha notable peza titulada Castelao e o seu tempo. Dispúñase a estrenala en Coimbra cando o puxeron na fronteira... Agora, como direitor de Teatro Nacional de Barcelona, ten mais medios prá levala ó púbrico. Non ten direitos acordados pra esta representación polos herdeiros ou albaceas de Castelao. Fala disto con Prada pra que outros mais lixeiros ou mais frescos non lle “pisen” a intención, si á mau ben pra facelo mal como se adoita nistas improvisaciós. Dentro do espeitáculo Castelao-Salvat, van Os vellos non deben namorarse. Coido que é bastante unha carta. Ei vos vai o pedido tal como iste gran amigo noso mo formula.
Mandoume o Pepe Núñez uns recortes de prensa meténdose contigo e co Cuco rei. A capacidade de negación, de ingratitude e de insolencia da nosa coleitividade somella non tere fondo. É algo estoxante e indignante. Istas cousas esplican que en lugar de quedarme eí a debullar en pace os derraceiros anos da miña madureza –porque, finalmente, ese ambente tería que sere a miña patria inteleitual, xa que ei pasei toda a miña vida– tivera que esiliarme ó revés e afrontar o aprendizaxe novo e penoso da vida cibdadana nun ambente desaxeitado e difícile. Coido que nin saben o dano que fai sua soberbia e sua simplicidade ó xulgar os feitos dos demáis. Si hai algo evidente e conmovedor, é a túa participación única no prestixio dunha coleitividade á que nada lle debes e dunha terra á que lle debes tan pouco. Si ti necesitaras conforto pra seguires adiante, abondariache con saber, como sabes, que os que podemos xulgar, incruso co noso propio door de rexeitados tamén polos “imbéciles e oscuros”, estamos ó teu carón agora coma decote.

Agarimos a Maruxa e unha grande e vella aperta pra ti.

Eduardo

Apertas do Basilio.


1976-01-12
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 12/01/1976

Buenos Aires, 12 de Enero de 1976

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Estamos en Buenos Aires desde hace algunos días, más de veinte, no sé cuantos. Creo que desde entonces te hice llegar la carpeta de grabados a través de Inés, que firmaron además Patiño y Ramos, una tarjeta de año Nuevo con un grabado mío, que para sí había hecho Baudizzone y unas líneas, cuatro o cinco, de llegada. Desde entonces estuvieron con nosotros Mimina y Mariluz al día siguiente de su llegada y en vísperas de marcharse a La Dulce, con Camilo y Adriana. Unos días antes habían venido los dos últimos muy animados y contentos por la llegada de Mimina. Estas son las noticias más importantes. Las otras, las nuestras, son apenas comunicables. Estamos metidos en casa. Yo pintando y Maruja haciendo nuevas cortinas para la galería del departamento. Vimos algunos amigos, muy pocos, pues casi todos están afuera, Punta del Este, Mar del Plata, etc. Buenos Aires está lleno de turistas brasileños, yankis, paraguayos, bolivianos, etc., que vienen a comprar aprovechando la desvalorización de la moneda y que le dan un tono muy particular a la calle Florida. De la colectividad no vi a nadie, Prada está en Chile con su hijo y familia. De fuera de ella vi a Varela, a Pérez Prado, cuya película de Castelao dura unas dos horas la veré en estos días, luego de terminada, creo que estará lista esta semana; a Palmás, que marchó por un año a Londres, pasará por España, y Vilanova que habló conmigo por teléfono, pues, por razones de familia, salió para España hace algo más de una semana. De afuera de Buenos Aires vi a José Luis, de Magdalena, que me dio la noticia de que venías en Marzo, que nos alegró mucho. Esto es todo, como ves no es nada, o casi nada. Suponemos que Mimina vendrá estos días con Mariluz, las esperamos. De aquí te mandan saludos los Baudizzone que vi a fin de año, están en Pinamar; Frontini, que me hizo ese encargo antes de irse a Río de Janeiro, el de los saludos; en meses próximos marchará a España, y Lipa Burd que es uno de los pocos que veo permanentemente, lo mismo que al ingeniero Díaz que también preguntó por ti y te envía saludos. Recibe un abrazo de Maruja y mío y reparte otros más entre los amigos comunes.

Seoane


1976-02-02
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 02/02/1976

Buenos Aires, 2 de Febrero de 1976

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Recibí dos cartas tuyas, del 17 y del 21 de Enero y unas fotocopias aparte. Sospecho que Mimina y Mariluz os habrán transmitido noticias nuestras, de nuestra vida aquí. Apenas salimos de casa. Trabajo, no hay nada más que hacer en verano en Buenos Aires. Tengo ocho o diez cuadros nuevos. Dibujo y siento una gran pereza de escribir. Tan pronto llegué, una semana o diez días después, escribí a algunos amigos, no recibí respuesta de ellos, no sé si recibieron los álbumes, Insectario aquellos pocos a quienes se lo envié. Sé, únicamente, que tú lo recibiste, José Luis y Domingo, y sé por ti que les fue enviado a todos. Creo que estamos regresando a la época de la correspondencia enviada a través del charque, del propio. Aquí, en cuanto a esa, funciona el disparate. En cuanto a esto y a muchas otras cuestiones. Algunas cartas tardaron en llegar diecisiete días, la tuya, la última, salida el 22 de Cervo llegó el 30, la de José Luis salida el 18 de La Coruña había llegado la víspera y la de Domingo, salida el 22 llegó también el 30, al mismo tiempo que la tuya, habiendo salido el mismo día. Lo normal era que desde España una carta tardase solamente cinco días, llegando a menudo en cuatro. Por Mimina envié un cuadro para Aele de Madrid, el que querían para un cliente que adquirió uno de formato grande en 1974. Desde que ella y Mariluz se fueron hicimos reformas en el departamento. Encargamos un nuevo mueble para los libros de arte, pues estaban de tal modo amontonados, ocupando casi todos los placards, que no teníamos ni donde guardar la ropa, que nos decidimos a hacer una nueva biblioteca. Ordenarlos nos llevó tres días y menos mal que la temperatura, hasta ayer, durante quince días seguidos fue otoñal, con noches frías y con grandes desastres de inundaciones en el interior. En la Pampa, en los días que estuvo Mimina, ardieron más de un millón quinientas mil hectáreas de bosques y maleza, desapareciendo con el fuego millares de vacas y ciervos. Algo menos fue en San Luis hasta donde se extendió el fuego. Una superficie quemada mayor a la superficie de alguna región española.
Los álbumes de dibujos y grabados se venden con tiempo. Estoy seguro que el de Ledo tiene que venderse por su calidad. Por otra parte todos ellos ofrecen la imagen de un país y Galicia poco a poco, por los álbumes y libros de dibujos de Castelao; de Prada, el grabador orensano, de R[eimundo] Patiño, los tuyos, el de Ledo, los míos, etc., señalan una época de Galicia juntamente con la otra producción intelectual. El de Ledo es un gran álbum. Es una pena que la nota de La Voz no transmita lo que dijeron los tres oradores en la presentación de Arenas.
No puedo comprender a Rey, ni el por qué de ese deseo de buscar los cuatro pies al gato en cualquier cuestión y perder la vida pleiteando, aún tratándose, como en el caso de él, de la vida de un desocupado. En cuanto al Museo no tiene esta responsabilidad alguna con respecto al Castro, únicamente agradecimiento por el acuerdo de ayuda. Yo no hablé con Dónega sobre estas cuestiones. El acta supongo que debe estar hecha, pues luego de aquella única sesión no tenías más que sentarse a redactarla y darla para firmar. Supongo habrás hablado con él. Comprendo tu desesperación. ¿Qué sabes del Álvaro Gil? Cuando salí de Madrid estaba muy mal, así al menos lo veíamos todos. Uno de los días últimos de Madrid lloraba y se despedía de mí. Odio la vejez, ver como a las gentes las destruye el tiempo y se destruyen a sí mismas. Simone de Beauvoir, la compañera de Sartre, escribió un libro tremendo sobre la vejez. Es la historia de la degradación física y mental del hombre, analizándolo de la misma manera que un entomólogo analiza un insecto. Quizás la declinación de la mujer sea en general más trágica que la del hombre, así lo hace sospechar Simone de Beauvoir, por tener un mayor sentido del propio cuerpo y del valor de éste.
Estos días estuvieron Camilo y Adriana y otro día Camilo. Están felices. Camilo vino a recoger a Buenos Aires materiales para el horno. Trabaja con entusiasmo. Algunos amigos empiezan a volver de sus vacaciones, otros salen estos días para distintos puntos del mapa. No parece ocurrir nada en el país. Sin embargo éste encierra la locura en todos sus aspectos, la Demagogia, que es la enfermedad política peor, lo está hundiendo. La gente emigra, desde los físicos, matemáticos y hombres de ciencia en general, hasta los artistas de todas clases. Mimina te habrá contado lo que le ocurrió a N[acha] Guevara, de la que te envié los discos que encontré, ya se transformaron en piezas de colección, y así ocurre diariamente.
No te escribo más. Entre lo que ocurre, lo que uno ve en los amigos envejecidos, la pena que producen, y los sucesos políticos, o mejor, derivados de la política, nos invade el pesimismo.

Recibid todos un abrazo de Maruja y mío y tú otro de.

Seoane

Nota: Por favor pon en el sobre el número postal correspondiente antes del Buenos Aires, es decir, 1021-Buenos Aires, es obligatorio desde comienzos de año.


1977-08-02
Carta de Núñez Búa a Luís e Maruxa Seoane. 1977
Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas e co membrete:] JOSÉ NÚÑEZ BÚA

Transcripción da Carta de Núñez Búa a Luís e Maruxa Seoane. 1977 en 02/08/1977

La Plata, 2 de Agosto de 1977

Queridos Maruja y Luis:

Yo sigo siendo galleguista y republicano federal con todas las novedades que quieran poner al día a la doctrina de Pi y Margall. Pareciera que los exquisitos del galleguismo literario entran con todo lo que sea facilidad, incluso admiten senadurías de R. O. Los que padecieron el galleguismo y por él fueron asesinados legal o ilegalmente eran unos pobres románticos equivocados. ¿Qué es el nacionalismo para ellos? ¿Una argallada del pobre Risco que murió arrepentido de sus teorizaciones?... Yo que no soy admirador de la Totora, leí con satisfacción un artículo suyo en La Voz de Galicia en el que, por encima del partido refugallo del franquismo, y de sus compromisos electorales, pone su galleguidad e invoca conceptos de Castelao absolutamente galleguistas. No conozco a los parlamentarios gallegos, sus antecedentes, salvo excepciones. Creo que el único que defenderá sin sordina lo fundamentalmente gallego será Valentín. Lo que plenamente y por sí mismos consiguieron Cataluña y Vasconia, se le concederá a Galicia como una relativa autonomía.
¿Se podrán enviar todavía artículos en gallego a La Voz de Galicia? Me dijo Prada que a Pillado lo suprimieron. Aquí publico algunos artículos, alguno sobre tema gallego. Puedo mandar a La Prensa, pero no lo hago porque tardan más de seis meses en publicarlos. Publico en El Día.
De Galicia no sé nada. Mis informantes asiduos eran Ben Cho Sei y Leuter. Este falleció hace unos días y el otro, el pobre, mal vive. Yo ya soy un auténtico superviviente.
Deseo enviar ahí un artículo sobre tres médicos gallegos fallecidos en Argentina: Baltar, S. Guisande y Carro, este hermano de D. Jesús. Escrito en castellano, ¿a dónde podré mandarle?
Dicto estas líneas y van, así, a la marchanta. Tanto que dejé de decir lo principal, que era el propósito primero. Como los valores de los inmuebles han subido mucho, mandé emitir una póliza hecha hace cinco años y vencida hace unos meses. El valor de la reconstrucción de un departamento como el vuestro está ahora en unos $ m. n. 9 millones el metro cuadrado. La póliza ya está pagada. Mando la copia de la misma. El original está guardado en la Agencia del Instituto en La Plata, en la carpeta correspondiente rotulada con vuestro nombre. Recordaréis que tenéis otra emitida en 1976 por $ Ley 7.000.000 sobre el edificio y $ Ley 12.000.000 sobre mobiliario, cuadros firmados por Seoane y dos de Grosz (éstos en $ 500.000 cada uno). El 20 de Julio de 1979 vencerá esa póliza, que ya me pagásteis oportunamente.
Si un día tenéis un chisco de vagar escribirme unas letras y decir cuando volveréis.
Os ruego hagáis presentes mis lembranzas muy cordiales a los Dieste. Pra vos apertas de

Pepe

[Manuscrito:] A mecanógrafo, ó dictado, aínda en castelán, é cáseque tan ruín coma min


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaDíaz Pardo, IsaacOtero Pedrayo, RamónPaz-Andrade, ValentínCarballo Calero, RicardoDieste, RafaelVarela Vázquez, LorenzoArias “Mimina”, CarmenGarcía-Sabell, DomingoFernández del Riego, FranciscoDíaz, XoséCastelao, Cuadrado, ArturoDónega, MarinoGerstein, MarikaMuñoz Manzano, CarmenNúñez Búa, XoséLaxeiro, Scheimberg, SimónVázquez Freire, José LuísGil Varela, ÁlvaroRey Romero, JoséDíaz Arias de Castro, CamiloSofovich, BernardoPiñeiro López, RamónFrontini, NorbertoBurd, LipaPicasso, PabloLifschitz, RafaelBlanco Amor, EduardoBaltar Domínguez, AntonioGerstein, NoemíBaudizzone, LuísBurd, EstherColmeiro, ManuelLifschitz, EmmaRónai Pal, PauloOtero Espasandín, XoséRodríguez de Prada, PilarFernández-Albalat Lois, AndrésNogueira, FedericoFalcini, LuísDíaz Arias de Castro, RosendoMaside, CarlosAlvajar, AmparoSuárez, MarcialLifschitz, CarlosPondal, EduardoDieste, Mireia Temáticas: Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artesliteraturaartes visuaisColección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoaneespazos artísticos Colección: Otero Pedrayo e Carballo Calero A nova Sargadelosautores/asmigracións Fondo: Valentín Paz-Andrade no seu arquivo persoalemigraciónpolíticamedios de comunicaciónprensa escritaFábrica de Porcelanas La MagdalenaColección: Paulo Rónai con Paz-AndradeHistoria da Literatura Galega ContemporáneahistoriaGalería Boninoartes escénicasNadal [festa]Álbum de GaliciaColección: Valentín Paz Andrade con Isaac Díaz PardocineGalería Sargadelos de BarcelonaviaxeexiliopremiosradioEdiciós do CastroenfermidadeSeminario de Estudos GalegosExposición de Luís Seoane. Colonia. 1967Pedrón de OuroInsectarioCeltia S. A.PescanovaCuadernos del Seminario de Estudios Cerámicos de SargadelosMundial de Fútbol de 1978defunciónsHomenaje a la Torre de HérculesA galecidade na obra de Guimarães RosaCastelao na luz e na sombraMar de histórias: antologia do conto mundial Epistolario de Ricardo Carballo CaleroPoliclínico da RosaledaExposicion de Luís Seoane. Madrid. 1967Exposición de Luís Seoane. Bonn. 1967Martín Fierro

Warning: Unknown: 2 result set(s) not freed. Use mysql_free_result to free result sets which were requested using mysql_query() in Unknown on line 0