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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949 en 08/02/1949
[Manuscrito:] Febrero 8, 1949
Waynesburg, Pa.
Querido Luis:
Tu carta tan esperada no me ha causado sorpresa, pues su desacostumbrada tardanza fue para mí indicio de que lo dicho en la anterior iba adelante; lo que sí me sorprendió fue lo de Dieste, pues aunque admitía la posibilidad de que se fuese, no pude sospechar lo fulminante de la solución. Sin temor de envenenarme, sospecho que me cabe gran parte en el honor y la responsabilidad, si hay lugar a ella, de haber desbaratado el grupo con mi ejemplo primero y con mis cartas después. Debo reiterar, sin embargo, que nunca me he propuesto otra cosa que ser sincero y dar expresión más o menos apasionada a mis sentimientos. Yo me alegro infinito de vuestra salida a la aventura; os esperan grandes emociones, el redescubrimiento del mundo con sus espacios, sus misterios, sus dramas, sus luces y sus noches. Yo hubiera sido feliz si os pudiera haber traído conmigo; mi impotencia, nuestra impotencia, mejor dicho, pues Alicia siente lo que yo en este caso, ha mermado mi felicidad aquí; y aunque con forzada lentitud, no he dejado de hacer indagaciones. Hoy mismo recibí carta de Barbudo desde Washington en la que me expresa su pesimismo sobre vuestra venida, entre otras razones porque la Argentina es para el común de las gentes de aquí algo entre lo posible y lo imposible, entre la realidad y el sueño. También recibí hace días carta de Souto, a quien pedí consejo sobre tu caso, y espero en estos días su contestación a la segunda carta. Como él estuvo aquí y piensa volver y talvez pronto, le hice varias sugerencias y preguntas. La dificultad es que, con carácter permanente, sólo se puede puede entrar como profesor, y aun así, se necesita haber estado enseñando los dos años inmediatamente precedentes. Como pintor acaso sea posible venir también, pero se necesita la mediación de gentes muy especiales; esta es la razón de mi segunda carta a Souto, quien sólo conoce ilustraciones tuyas y que le parecen tan buenas que, una vez aquí, podrías defenderte con ellas. Aparte de mis gestiones, creo que debes escribirles; de seguro le das una gran alegría. Sus señas son: Paseo de la Reforma, 219. México D. F. México. Aunque tú vayas, no está demás atar cabos, sobre todo en momentos como los presentes. Barbudo está disfrutando una beca de la Gugenheim para hacer un estudio de las ideas religiosas de Unamuno. Parece encantado de la vida, pues tiene un buen sueldo aun sin saber hablar inglés. Se queja de faltas de noticias de Nova y de Varela.
Volviendo a lo vuestro tras este rodeo, no de propio descargo, sino para desahogar la pena que me causa ver que no tomáis el rumbo de Nueva York, creo justificada, muy justificada, vuestra decisión. Y ni que decir tiene cuánta suerte os deseamos todos. Europa es muy varia, hay mil sitios donde luchar y vivir; aun reconociendo que París puede ser el ideal para un pintor, no creo que debáis cegaros con él, y cortaros otras posibilidades. Talvez en el campo –ese maravilloso campo francés– podáis trabajar con más desahogo económico y hasta con más comodidades. Con exhibir en París de vez en cuando puede ser suficiente; el mismo Picasso vive ahora fuera. Tu idea de exponer en Londres me parece muy buena; en París puedes procurarte miles de señas e informes sobre galerías, etc. No olvides que hay ciudades muy importantes en Inglaterra además de Londres: Manchester, Birmingham, Edimburgh, etc. Creo que si puedes entrar en Inglaterra, te espera un gran porvenir, pues tus cosas, en especial las menores, te abrirán muchas puertas con los editores. Tendrás también una riqueza asombrosa de tipos ciudadanos y campesinos que estudiar. Es muy conveniente que lleves contigo una colección o varias de los libros; les pondrán los dientes largos a los editores londinenses. Sacrifica otras cosas si es necesario.
Siento mucho estar con los bolsillos vacíos, como Maruja os habrá dicho, como consecuencia de trabajar uno solo y del tratamiento de Alicia; si no os hubiera enviado unos dólares con una satisfacción inmensa. Como acaso sepáis, estamos todavía endeudados y la familia de España se encuentra en la miseria prácticamente. Pero aun así, si en algún caso nos es posible hacer algo, no lo pensaremos un instante. Te aconsejo que dejes todo en orden: nacionalidad, trámites oficiales, etc. No se sabe lo que puede sobrevenir de un momento a otro; es posible y deseable que nada grave pase, que las nubes que hoy cierran el horizonte pasen sin dejar rastro. Pero la prudencia no está reñida con la audacia ni con el heroísmo; te hablo como hablaría a un hermano, sin pusilanimidad, pero un tanto escarmentado. Por aquí hay cientos de españoles con nacionalidad norteamericana que no tienen porque avergonzarse de haberla adoptado, sino que se consideran afortunados por ello; Dieste encuentra ahora unas facilidades como uruguayo muy valiosas; tú harás muy bien si utilizas cuanto te sea de provecho tu nacionalidad argentina. Procura dejar bien tus cosas con el Centro Gallego también; bien que mal ha sido una ayuda y en la revista has hecho cosas que no se pudieran haber hecho de otra manera. Sin renunciar a nada esencial, sin hacer nada que nos abochorne, hay muchas posibilidades que no hay que desperdiciar; y esto es válido no sólo ahí, sino más aún en Europa. Sé firme, pero no te dejes dominar por fanatismos estériles, sobre todo ahora que hay mucha gente dispuesta a sacar partido de ellos mientras les conviene y a saltárselos a la torera cuando conviene.
Espero que no me olvidéis; que me sintáis tan cerca como yo os sentí y siento a todos vosotros. Cada día estoy más convencido de que lo que vale en la vida es lo que comparte, lo que nos liga a nuestros amigos, a nuestros familiares, a lo que a veces pudiera parecer intrascendente. Por eso considero la pérdida de una amistad como lo más grave que puede ocurrirme. Tú tienes amplio campo por delante; tienes juventud, tienes genio o, si quieres, madera de artista de alta calidad; tienes dotes de trabajador; tienes salud; entusiasmos y muchas cosas más. Yo te deseo la suerte, ese algo del que nadie puede estar seguro y tan necesario como lo demás. Creo que debes tratar de sacar partido siempre de tu optimismo y desterrar para siempre, filosóficamente, el desaliento y el malhumor. Si inspiras optimismo al borde mismo del abismo, no caerás en él; si por el contrario, te obstinas en sentirte perdido en una balsa de aceite, te ahogarás. Busca la alegría recóndita en los demás y esta alegría te reconfortará a ti.
Bueno, perdóname estas tonterías, pero no las olvides, aunque solo sea por la intención que las inspira. En cuanto a tu pintura, simplifica, simplifica, aligera, depura, pule, sé paciente, cauto, frío; piensa que el arte es el genio de domar el genio; la fuerza de someter la fuerza hasta el punto de que la fuerza, sin dejar de existir, no se advierta si no a la larga. Una sonrisa puede tener más fuerza que un torso de coloso. Afortunadamente, estás de vuelta de estas cosas, y Francia es el país de la fuerza sometida a razón. Cada día veo más claro que una mantilla de Goya, o un abanico, son más explosivos a la larga que sus toros o sus caballos os sus demonios. Nuestro paisaje gallego puede decirte muchas cosas a tu manera, como se las ha dicho a Colmeiro y hasta a Souto. En Francia vas a encontrar un paisaje muy parecido. Ojo a él, y lo mismo al mar, a ese mar que te va a salir al paso muy pronto como un milagro. ¡Lástima que no vayas en un barco de carga! Para estudiar es ideal. Otro consejo: ¡Oculta tus entusiasmos a quien no puede entenderlos o, peor aún, entenderlos mal!
Creo que debo acabar esta interminable carta, aunque tengo la sensación de no haberte dicho nada que valga la pena. ¡Tanto hay que se nos escapa sin saber cómo de entre las manos! Sobre todo cuando uno siente la necesidad de revelarse en toda su plenitud, sin reserva alguna. Te imagino frente a las costas de nuestra España, aunque no será tan nuestra como lo ha sido, como cuando estaba limpia o más limpia de curas, de beatas, de filibusteros, de adulones... Esos miserables ni aprenden ni olvidan, pero siempre se las arreglan para vivir al amparo de situaciones de excepción.
Me imagino que estarás negro de trabajo, pero quisiera que no olvidaras mandarnos aquella conferencia de Alicia y los números de la Revista en que aparecieron cosas mías. Cualquier amigo del Centro puede hacerlo por ti si se lo encargas bien. Mientras que seguías allí, no nos urgía mucho recuperar estas cosas, pero ahora prácticamente Buenos Aires se queda vacío para nosotros, pues si bien tenemos aún amigos ahí –y no quiero mermar su categoría– no te puedes fiar de ellos para cosas de éstas. ¿Si ves al profesor Vera, quieres darle mis señas y decirle que Trincado acaba de llegar a Nueva York, supongo que huyendo de la quema venezolana? Me lo ha dicho Barbudo. Dile que le agradecería el envío de los libros publicados por él en Buenos Aires –Nova y Losada–, pues aunque tengo la idea de haberlos traído, no sé que ha sido de ellos, y aquí hay algunos matemáticos que han demostrado curiosidad por ellos y quién sabe si algún día pueden ser traducidos. Y tú no dejes de escribir aunque sólo sean tarjetas desde los puertos de toque. Nosotros procuraremos hacer lo mismo tan pronto como tengamos vuestras señas.
De Ayala no tuve carta; pero no te preocupes. Si no escribe él, le escribiré yo.
Muchos saludos a los amigos del grupo: Farias, Varela, Cuadrado, Torrallardona, Mallea, Sirio, Merli, los de López, Romero, Castañino, Alonso, Anthonisen... y así hasta el infinito. Para vosotros dos un gran ¡Hurrah!... y mucha suerte y un abrazo de vuestor
Espasandín
[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Mucha suerte y prosperidad os desean
Alicia y Cuqui
[Manuscrito na marxe esquerda da última folla:] Mandad las señas cuando las tengáis.
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| 1962-11-06 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Muñoz Manzano a Luís e Maruxa Seoane. 1962 en 06/11/1962
Rianjo, 6 de noviembre, 1962
Muy queridos Maruja y Luis:
¿Cuántos meses van ya desde que recibimos vuestra última carta? ¿Cuántos, pues, aguantando las ganas de escribiros? ¿Y por qué, entonces, no lo hemos hecho? (Estoy usando el plural sin consultar con Rafael, pero creo que puedo usarlo). La única explicación verdadera en este caso –cosas accidentales aparte– es que se va aplazando el hacerlo por la esperanza de que habrá un momento propicio, en que se tendrá el humor adecuado y más claro lo que se quisiera decir. Pero resulta que en las actuales circunstancias, personales, nacionales, e internacionales, si se deja transcurrir más tiempo, lo único que se logra es que se acreciente la complejidad de lo que podría ser tema de comunicación o de comentario.
Así pues, hoy, abandonado todo propósito de cargar muchas cosas en el barquito de esta carta, voy a limitarme a que os lleve como carga fundamental la seguridad de nuestro –si es posible– acrecentado afecto, y después, al acaso, las noticias y comentarios que vayan viniendo, en el orden que se presenten...
Recuerdo que dije en Buenos Aires: “Estaremos, por lo menos, un año en España. Las impresiones de la primera temporada seguramente son demasiado optimistas; después debe haber una reacción, quizá demasiado pesimista, y hay que esperar un tiempo más para tener una opinión un poco equilibrada de cómo son ahora las gentes de España y cómo es la vida española”. Acerté aproximadamente en la valoración temporal de las dos primeras fases; pero no en la de la última. Resulta que no basta un año: parece que es necesaria la vida. Un extranjero puede entender las coas más pronto, quizá no en profundidad, pero sí en un esquema útil; pero yo, con mi pequeña cabeza, fracaso irremediablemente, porque el sentir –sobre todo ese sentir colectivo que rodea y envuelve y modifica el sentir personal– el sentir no me deja pensar. Aquí, en España, no puedo pensar sobre España. A veces me rebelo un poco de ser más pueblo de lo que realmente quisiera, por un instinto de regateo, de no hacer total e incondicional entrega de sí. Hemos pasado muchos años fuera; somos –queramos o no– extraños a muchas cosas; sentimos nosotros esa extrañeza y sentimos que, en cierta medida, la sienten los demás. Gustaría entonces –y no creo que por simple egoísmo– disfrutar de las cosas buenas: la maravilla de sentirse en el propio estupendo país, con su naturaleza, con sus gentes, y con las obras de los que nos precedieron; y también sufrir las aciagas: las muertes, naturales o por accidente, las desgracias en que no interviene el hombre como animal político. Pero, se quiera o no, hay que sentir también otras muchas cosas, que pertenecen a un tejido en que tienes que renunciar –para no ser injusto– a mantener tus fronteras entre bien y mal, y encomendarte a tu brújula intuitiva. La mía es muy fina, y así y todo –o quizá por eso– hay veces que oscila, como entre dos Nortes.
Bueno, no divaguemos. En una carta reciente –y después de varios meses de incomunicación desde que estuvieron aquí en febrero– nos pregunta Barbudo: “¿Seguís estando contento de haber vuelto a España? No le hemos contestado todavía, y no hemos hablado del asunto, pero la respuesta es: sí. Es decir, si ahora, después de haber vivido aquí, nos encontrásemos de nuevo en Buenos Aires –y aun descontando lo que haya empeorado la situación argentina desde entonces– volveríamos a hacer nuestros equipajes para venirnos a ser felices o desgraciados, según cuadre. Y conste que echamos mucho de menos Buenos Aires, y que nos encantaría ser ricos para poder ir de visita frecuente.
Desde luego, a los pocos meses de estar aquí (nosotros llegamos a Rianjo coincidiendo con una época de gran prosperidad) vimos claramente que Magdalena tenía, en general, mucha razón. Entre otros males, España, país de buenos artesanos, está decayendo en ese sentido rápidamente. De Rianjo es una sangría continua hacia Holanda, Alemaña, Bilbao. Excelentes artesanos se van de marineros, y cada vez se labran menos tierras y peor. De momento traen dinero, se hace su casita o arreglan la vieja y hay una prosperidad como de lotería; pero las tareas y oficios fundamentales desmejoran en cantidad y calidad de mes en mes. Nosotros, simplemente, no hemos podido conseguir en todo el verano que nos arreglen a fondo el tejado de la casa. Lo que se ve por aquí es una mezcla rarísima de prosperidad y pobreza, de progreso y de rutina, de capacidad personal y escaso rendimiento, de inteligencia y dispersión.
A los pocos meses de haber venido –todavía en luna de miel con el país y con las gentes– un episodio de orden particular y doméstico nos afectó de un modo que podría parecer desproporcionado (prueba de que para nosotros no era sólo particular y doméstico o no lo era superficialmente). Me refiero a la injustificada marcha del matrimonio que había estado al cuidado de Olegarita y de la casa; gentes a las que creíamos fundamentalmente buenas y fieles y a las que considerábamos como de familia. El desconcierto que nos produjo su comportamiento fue muy doloroso, porque venía a ser una especie de demostración de que se nos consideraba como intrusos: por mucho afecto y consideración que mostrásemos veníamos a ocupar un sitio que ya otros consideraban como suyo. Y esto que sucedía en la propia casa, se adivinaba entonces como amenazando en torno.
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Han pasado unos días y he perdido la pista de lo que quería decir. Me parece que lo último lo había traído especialmente a cuento para explicar nuestra prolongada permanencia en Rianjo. Como tuve que encargarme de la casa y del cuidado de Olegarita, a quien de ninguna manera queríamos dejar en manos extrañas sin tantear primero hasta dar con alguien de plena confianza, tuvimos que quedarnos aquí en Rianjo, sin poner casa en Madrid. (Creo que lo intentaremos en enero, aunque nos intimida un poco la merma de nuestros ingresos por la baja del peso argentino). Esa ha sido también la causa de que no hayamos entrado en relación más frecuente y directa con el ambiente intelectual español. Hemos hecho una vida un poco retirada, que es a lo que tendemos si no hay especiales solicitaciones de fuera. En muchos aspectos, pues, no tenemos experiencia. ¿Es eso beneficioso o perjudicial? No sé. En otros tenemos una experiencia rica y honda, no fácilmente comunicable quizá, pero que no es pesimista.
Bueno, mejor es que salga esta carta tan aplazada otra vez. Ya Rafael os dice cuánto nos gustaron los hermosos libros de Unamuno y Lorca y cómo nos hemos alegrado del premio Palanza para Luis. También nos alegramos mucho –en otro origen de cosas– de las mejoras de Ranelagh. ¿Cómo os va en el nuevo y espacioso departamento?
Escribidnos. No os venguéis.
Saludos a todos los amigos, sin olvidar al ingeniero Díaz, aunque no nos visitó por segunda vez como había prometido. Para vosotros, con muchas felicitaciones, un fuerte abrazo de
Carmen
[Manuscrito:] Que se consideren nombrados todos los buenos amigos, pues a todos los tengo muy en el recuerdo.
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| 1962-11-06 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1962 en 06/11/1962
Rianjo, 6 de noviembre, 1962
Queridos Luis y Maruja:
Sin noticias precisas, pero atenidos a un cálculo razonable, os suponemos ya instalados en el nuevo departamento. Estuvieron por aquí Prada y el ingeniero Díaz –éste con las hermosas ediciones de Lorca y Unamuno– y, si mal no recuerdo, algo dijeron de mudanza. También Virginia, aunque no muy segura, y creo que también Lala en alguna carta de hace tiempo.
Hemos sabido de la prolongada huelga de correos y algún amigo navegante nos dijo –lo oiría en un bar de Buenos Aires– que hay aproximadamente un millón de cartas atrasadas y sin repartir. Unas sin repartir ahí, presumo, y otras sin enviar el resto del mundo. Entre éstas pudiera ser que hubiese alguna vuestra o de algún amigo, con vuestra nueva dirección. Como no nos fiamos de la antigua, van estas líneas por mediación de Lala.
Prada y el ingeniero Díaz os habrán dado ya noticias nuestras. Nada importante o decisivo. Pequeños rasgos de ambiente, ánimo, etc., que habrán completado un poco la impresión general que intentábamos daros en cartas anteriores. Hay cosas, sin embargo, que sólo podríamos concretar en diálogo, irreductibles a expresión esquemática, sutiles, huidizas, y que son las que más importaría poder comunicaros. Quizá no es indispensable, pues estuvisteis por aquí...
Este verano tuvimos en Rianjo a los hermanos de Carmen, con parte de sus respectivas familias. Visitas breves y en dos tandas. Enseguida llegó Eladio, que estuvo aquí unos veinte días. Poco después, mi hermano Antonio con su hijo Antonio; y a esta visita sucedió la de Esther, pero de esta vez no en Rianjo, sino en Madrid, adonde nos citó desde Nueva York, pues a punto de regresar a Montevideo en avión, había resuelto hacerlo con escala en España para encontrarse con nosotros. También estuvo aquí, en casa, Colmeiro. Y otro día Souto. ¡Ah! Faltaban por mencionar Barbudo y Ángela, que estuvieron aquí alrededor de una semana, antes de los hermanos de Carmen, y se fueron maravillados y con proyectos de retorno y hasta de relativo afincamiento, hablando de hacer por estas riberas una casa en cuanto junten los dólares. ¿Qué más? ¡Gabriel anuncia ahora su llegada de un momento a otro!
Con Eladio hicimos unas cuantas excursiones. Sería importante que hablaseis con él. Como era de esperar, vio con perfecta lucidez, y con amor directo, natural, impremeditado, los valores de España y singularmente de Galicia, en la cual acabó por reconocer no sólo la tierra de sus abuelos, sino la suya personalísima. Como ya supondréis, se volvían así más misteriosos y entrañables para él –más asistidos de fundamentos y responsabilidades– sus firmísimos vínculos con la Banda Oriental. Descubrir y sentir las clases de valores a que él se refería es sentirse, también, preocupado y consternado por todo lo que los amenaza... Resulta, pues, que se fue de aquí muy entusiasmado y, al mismo tiempo, con muy graves problemas que ya no tendrá más remedio que ayudarnos a resolver.
Esther estuvo muy animosa. Como sólo pensaba estar dos o tres días en Madrid, no vino a Galicia. Luego sintiéndose muy a gusto en España, se fue dilatando el plazo. A última hora estuvo a punto de resolverse a venir; pero optó finalmente por volver ahora a Montevideo –pensando ante todo en Alfredo–, para venir los dos sin prisa el año próximo. Tiene ya en orden, presto para editar, un espléndido libro de poemas. Se fue de aquí con la intención de encomendarlo a Losada y muy feliz con la posibilidad de que Luis tuviese alguna parte en la decoración o en la vigilancia. Con rasgo ingenuo, debo deciros que espera mucho de nuestra recomendación en tal sentido. Os la recomendamos, pues, de todo corazón, aun pensando que su influencia directa sería suficiente. Quizá os haya escrito ya sobre el particular y también –contando de todos modos con vuestra mediación– al mismo Losada.
Mientras os escribo, llega una carta de Mimina por la cual nos enteramos de que Isaac está en el Castro. Anuncian que vendrán a buscarnos.
Con el ingeniero Díaz y luego con Prada estuvimos viendo los grabados del Llanto de Lorca y de la selección del Diario de Unamuno. Quizá os hayan comunicado en términos generales algo de la magnífica impresión que nos causaron. Después los vimos más despacio, adentrándonos en sus finuras gráficas y de alusión poética. Los del Llanto valen para mí como una sutilísima exégesis de Lorca, como un vivo retrato de su poesía –hecho, naturalmente, a la luz del bellísimo poema. En adelante, cuando se estudie a Lorca, convendrá tenerlos en cuenta... Los del Diario cumplen en gran medida análoga función respecto a Unamuno, pero aquí el retrato se ve como intrincado por las luces oblicuas de un espejo roto. Probablemente a causa de la índole del texto. De todos modos, el efecto de conjunto –una vez lograda la síntesis con un poco de atención– es para mí interesantísimo.
Tuve que suspender ayer esta carta porque la llenaba de estornudos. Me alcanzó la racha de constipados que anda por ahí. Ya estoy casi bien; pero tengo que concluir a toda prisa porque acaba de llegar un telegrama de Gabriel, según el cual estará en Santiago con el primer avión. Nos hablará por teléfono. No sabemos si iremos a buscarlo o si le daremos instrucciones para que se venga solo. En cualquier caso, es inminente su llegada y con ella –al menos por unos días– la crisis de mis actividades epistolares que tan formalito y empezando por vosotros me había propuesto reanudar. Vaya, pues, en estilo telegráfico algo de lo que quedaba por decir.
Está hace tiempo en manos del censor, si no ha pasado a la imprenta sin nuevas noticias de la primera edición y algunos otros, entre ellos los que hallé de aquellas fechas en El Pueblo Gallego. Hice una cuidadosa revisión, unificando con algunos toques y con el orden oportuno la atmósfera general del libro. Mencioné, hablando con del Riego, tu proyecto de ilustrarlo, pero sin insistir en la cuestión por no estar seguro de que estuvieses ahora en buena coyuntura –tiempo, tranquilidad, etc.– para hacerlo a gusto. Sospecho que para abreviar acudirán como de costumbre a Xoán Ledo.
Recibí –el año pasado– unas simpáticas líneas de Sabsay y señora, escritas desde Canarias. Les contesté, y unos meses después, por Navidad les escribí de nuevo brevemente. No me pareció oportuno en aquel momento preguntar nada a Sabsay sobre el libro de ensayos que dejé en sus manos. Y como la situación argentina –que afectará, supongo, a las editoriales– no da señales de mejoría, no sé bien que hacer. ¿Querrías tú preguntarle algo? Él me había hablado de Taurus, con cuyas gentes parecía tener relaciones –no sé bien si amistosas o también financieras–, brindándose, si no entendí mal, a encauzar por ese lado el asunto si ahí surgían dificultades o dilaciones excesivas. Esperaré para escribirle a conocer la impresión que recibas del diálogo con él.
Asistí en Madrid a la apertura de la exposición de Souto. El efecto de conjunto era de gran esplendor. Figuraban ya algunas cosas pintadas en Galicia, un tanto improvisadas, pero que ya atestiguan, por sus valores de gracia y simpatía humana, el saludable efecto del retorno.
Acaba de llegar una carta de Lala. Nos da muy alegremente la noticia de que le ha sido otorgado a Luis con toda justicia el premio Palanza. Apenas necesitamos decir cuánto lo celebramos. Con todo el entusiasmo de esta noticia y el cariño de siempre, os abrazan Carmen y
Rafael
Saludos nostálgicos a Lala y Laxeiro, Lorenzo y Marika, Antonio y Mireya (si están por ahí), los Scheimberg...
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| 1962-12-17 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1962 en 17/12/1962
Buenos Aires, 17 de diciembre de 1962
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tus cartas de evocaciones magdalenianas y es posible que tengas razón de querer volver si quieres escapar de la historia y del mundo actual. Nada más tranquilo y mortal que Magdalena, aún por hacer y con mucho suelo a su alrededor jamás pisado por nadie. Nosotros en cambio proyectamos nuestro viaje para febrero o principios de marzo hacia Suiza primero y luego a España. Estamos arreglando nuestros asuntos en ésta y ya ni siquiera nos conmueven los “planteamientos” que se suceden y los remiendos económicos que se proyectan. Quisiéramos verte en Suiza o España mejor que aquí. Nuestra primera salida es por diez meses o un año, no sabemos bien. Tampoco sé bien que es lo que puedo hacer en este tiempo, pero trataré de hacer algo. Sobre todo me gustaría mucho trabajar en algo útil a Galicia de donde no tuve más noticias que las cartas últimas de Carmen y Dieste, aparte de la tuyas. Deseamos salir de aquí. Esto se torna cada vez más irrespirable y no existen posibilidades de cambio. Naturalmente es el paraíso de los pagarés y de los cheques a cobrar con plazos diferidos. Nadie o casi nadie paga. Supongo que tendrás noticias de la extensión de la crisis. Pero dejemos esto. ¿Qué fue de las noticias de Galicia que prometiste mandarme? Supongo que habrás tenido tiempo para ocuparte de enviarlas. De todas maneras si tienes algún rato libre durante el mes que viene envíame algunas que pueden utilizarse en la radio. La única que llegó que la de que la Academia designó miembro correspondiente a Víctor Luís Molinari. Felicita a los académicos que encuentres. Es una gran noticia que revela una finísima percepción de esa corporación de lo que ocurre y se hace en Buenos Aires. Ya eran académicos además de Molinari, Estévez, Villar y Cándido González. Prueba además la prodigalidad de que son capaces.
Estos días salieron los libros de Neruda y Alberti ilustrados por mí y creo que resultan más importantes que los de Unamuno y Lorca. Me gustaría que los viésemos juntos. ¿Cuáles son tus planes? ¿Cómo está Mimina y los niños? Por lo de pronto quiero que recibáis Mimina y tú, de Maruja y míos, nuestros abrazos y felicidades en las próximas fiestas y entrada del año próximo. Ojalá sea un buen año para todos el de 1963. Si es posible que nos encontremos ahí, en El Castro, todos juntos. Mientras tanto recibe un fuerte abrazo de tu amigo:
Seoane
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| 1962-12-27 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1962 en 27/12/1962
Buenos Aires, 27 de Diciembre de 1962
Queridos Rafael y Carmen:
Recibimos hace un mes aproximadamente las cartas que nos enviásteis desde Rianjo y El Castro después de un largo silencio que comenzaba a inquietarnos, y al que no debió ser ajeno el correo de aquí, pues, parece, que no debió llegaros una carta nuestra de marzo o abril con la nueva dirección. Las últimas noticias que teníamos de vosotros, muy poco anteriores a estas cartas de ahora, nos la trajeron el ingeniero Díaz y Prada y unos jóvenes que os visitaron en esa, pero ninguno llegó a darnos una versión de cual era vuestro ánimo. El ingeniero Díaz fué el más explícito y exacto en su juicio y los jóvenes los más cuidadosos de conservar la anécdota de su visita. Pero todos ellos llegaron encantados de vosotros y de Rianjo. Ahora, hace unos diez días, nos llegó la nueva edición de Dos arquivos do trasno con una tapa y dibujos que me gustaron mucho de Xohan Ledo. Del libro ampliado y corregido no he de decirte nada más que tus cuentos, en su belleza y misterio metafísico, resultan como precursores de los de Ray Bradbury, el norteamericano que presentó Borges hace algunos años aquí, pero sin la angustia desesperada de éste y sin lo que éste tiene de Maine Reyd, de película del oeste para transmitirnos su versión de la conquista de otros planetas. Tus conquistas son de otro tipo, de planetas interiores, los que todos llevamos dentro de nosotros, y están, además, construídos y narrados magistralmente. Creo que pasados tantos años continúan siendo de una gran novedad y ejemplares en la literatura peninsular, no solo gallega. Prescinde de este juicio, si tu quieres, pero quiero que sepas que me encantó volver a leer este libro con los añadidos que no conocía o no recordaba y pienso que ese encanto y lección lo habrán experimentado los nuevos lectores y que ha de ser útil a los jóvenes escritores de Galicia. Por mi parte hice numerosos grabados e ilustré, nuevamente para Losada y con las mismas características de los libros de Unamuno y Lorca, La insepulta de Paita, un nuevo poema de Neruda dedicado a la amante de Bolívar, y Sobre los Angeles, de Alberti. Creo que estos dos son superiores a los anteriores. Hice tambien algún mural nuevo pintado y uno de canto rodado que resultó muy curioso. Asimismo hice unos veinte o treinta cuadros al óleo. Ahora, con el estreno de todos estos años, es posible que me encuentre en condiciones de poder empezar a crear algo muy propio y distinto. Me falta regresar al mar de Galicia y a Europa. En marzo, como primer paso, vamos a Suíza, esta vez estaremos dos o tres meses en Ginebra y luego pensamos irnos a España, sin más vueltas, primero por ocho meses o algo más antes de decidir nada definitivo con respecto a Buenos Aires. Lala y Laxeiro tambien preparan su viaje. Laxeiro ha pintado nuevos cuadros muy buenos arriesgándose en conquistar nuevas expresiones por el color, e hizo algunos dibujos espléndidos, de una mayor riqueza gráfica. Varela trabaja en una audición radial que él fundó hace muy pocas semanas dedicada a crítica literaria y artística y a información sobre cuestiones culturales. Nos reunimos casi cada semana los seis y siempre os recordamos. Nuestras conversaciones actuales están sin embargo dedicadas más que a ningún otro tema a la actualidad argentina, cada vez más desastrosa en su política y economía. Se producen numerosas quiebras diariamente, muchas industrias están paralizadas: textiles, metalurgia, construcción, barrios enteros y poblaciones del gran Buenos Aires padecen por falta de energía eléctrica y de agua y en el comercio todo pretende venderse a crédito. A la crisis económica hay que añadirle los numerosos pronunciamientos y la desorientación política sin que nadie vea una salida clara. Existen brotes de nacionalismo agresivo y antisemitismo. Ese es el panorama sintético de Buenos Aires de fines de 1962. Baltar viene de vez en cuando desde San Juan con el fin sobre todo de cobrar atrasos en los sueldos.
Hablé con Sabsay, él va a escribirte sobre tu libro, me dijo que en estos días. Olvidaba deciros que hoy embarca para España Maruja Mallo. Estuvo en casa para despedirse y va con muchos proyectos de trabajo. Su teléfono, por si queréis verla en Madrid, es: 2-258644.
Creo que os transmití bastantes noticias. Escribidnos y decidnos cuando debemos hacerlo nosotros a Madrid y a que dirección. De Díaz Pardo sabemos que regresa en la primera quincena del mes que viene. No lo comprendo.
Recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío y el deseo de que paséis un feliz fin de año:
[Seoane]
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| 1963-01-12 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa co membrete:] V. Paz-Andrade / Abogado / Policarpo Sanz, 22. Tel. 1562 /Vigo
Transcripción da Carta de Paz Andrade a Seoane. 1963 en 12/01/1963
12
enero
1963
Sr. D. Luis Seoane López
Montevideo, 1985, piso 13, Dtº 61
BUENOS AIRES
Querido Luis:
Nos ha producido una viva satisfacción tu carta del 23. No necesitas formular excusas, porque todos sabemos el abrumador trabajo que pesa sobre ti, como sobre tantos otros encadenados a la angustia del tiempo que pasa, con una celeridad anuladora.
Sería una gran suerte para Galicia y para nosotros, que se lograra la posibilidad de retenerte definitivamente. El proyecto de fundar una gran editora en Galicia, lo estimo viable. Días pasados, con ocasión de acompañar a Orense, al donador del premio “Galicia”, que se entregó a Vicente Risco, el tema volvió a ser motivo de conversación. Feliciano Barrera, el mecenas a quien me refiero, y Manuel G. Cerezales, el actual Director de Faro de Vigo, casado con Carmen Laforet como sabes, eran los otros interlocutores.
Barrera tiene una posición económica muy fuerte, y se halla implicado en negocios de gran envergadura. Es hombre de extracción humilde, surgido en una aldea de Ponteareas, que siente atracción por la economía y la mejora social de Galicia. Parece dispuesto a apoyar o fundar una empresa cultural, abierta al exterior, propicia a canalizar los valores gallegos.
Procuraré continuar en contacto con estos elementos, especialmente para cercionarme bien de que no les mueve cualquier finalidad política, o cuando menos partidista. De cualquier modo, juzgo viable la posibilidad de llegar a algo. Creo que Álvaro Gil, bien emplazado en el mundo financiero, y con un espíritu sensible y abierto, podría ser un elemento importante en la tarea.
Te felicito cordialmente por el premio “Palanza”, así como tendría que hacerlo por tantos otros motivos. Conozco el libro de Lorca, que recibí oportunamente, y que me produjo una viva satisfacción, no solo por los estupendos grabados que has incorporado a la obra, como también porque el nombre de Federico, el tuyo y el de Gonzalo Losada quedarán en la historia de la cultura ligados en una forma tan gentil y justiciera.
Gonzalo Losada me anunció también el envío del libro de Unamuno, y ahora el de Alberti. No he recibido el de D. Miguel, ni conozco el de Pablo Neruda, que sigue produciendo como un gigante. Del homenaje a Alberti he tenido noticias por Blanco Amor, que dentro de unos días debe llegar a Madrid.
Tocas en tu carta un tema que me interesa vivamente, me refiero a las viejas artesanías descuidadas, que están esperando unas manos nuevas para cobrar vida otra vez. He visto en Atenas y especialmente en Roma, piezas elaboradas en los países del Danubio y más al Norte, verdaderamente extraordinarias.
Una vieja predicación mía, en relación con las fábricas de cerámica de aquí, Pontesa y Álvarez, que pertenecen al mismo dueño, pudieran fructificar en forma interesante. Se trata de fábricas de gran producción, que han expuesto recientemente en Hanover. Se encuentran, como yo le había vaticinado, en la inferioridad de la falta de originalidad en la decoración y modelaje, y comenzaron a preocuparse por adquirir elementos técnicos, a base de artistas gallegos. Sería muy importante que pudiera llegarse a orientar en un sentido de mayor nobleza artística y mayor autenticidad una fabricación en gran escala, como la que aquí se ha emprendido en este ramo.
Isaac con su familia estuvo recientemente almorzando con nosotros. Supongo que ya habrá aterrizado en Magdalenta. De Dieste, pocas noticias. Es una lástima que no colabore asiduamente en los periódicos gallegos, a pesar de que ha sido invitado con insistencia, según me dicen. Supongo que estará preparando en el rincón natal alguna obra importante.
Con motivo del acto a que antes me he referido, estuve un momento con Risco. Le encontré al pie de la camilla, arrebujado en una butaca, mas esquelético que en su anterior apariencia, pero con vivacidad de espíritu. Los médicos están inquietos, porque de vez en cuando el sistema circulatorio hace crisis y es necesario apelar a remedios heroicos para restablecerle. Es posible, aunque muy difícil, que remonte la claudicación actual.
Espero que nos informéis más concretamente sobre vuestro viaje y punto de aterrizaje en Europa.
Pilar, que pasó últimamente una temporada poco satisfactoria, se encuentra ahora bastante mejorada. Os envía, lo mismo que Alfonso, sus más encendidos afectos, que harás presente a Maruja con los míos.
Recibe el más cordial abrazo de tu siempre incondicional amigo,
Valentín
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| 1968-04-19 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Azcoaga. 1968 en 19/04/1968
Buenos Aires, 19 de Abril de 1968
Sr. D. Enrique Azcoaga
Madrid
Mi querido amigo:
Te debo carta desde que llegué hace ya muchos meses, cinco o seis, y te debo noticias de aquí, no sé muchas que puedan interesarte. Buenos Aires continúa creciendo, crece el número de sus galerías de arte, de su comercio, de sus “torres”, de sus artistas, etc., crece y uno no acaba de comprender cual es el fenómeno de este crecimiento. Galerías se han abierto algunas nuevas, Art Galery International1, un piso fabuloso en Florida entre Viamonte y Tucumán, donde, de acuerdo con Bonino, haré una exposición retrospectiva de aproximadamente 110 óleos en el mes de Julio. La de Perla Figari, la mujer de Nagel, que abrió una muy bien presentada y espaciosa en la calle Maipú casi frente a Bonino, dedicada exclusivamente a dibujo y grabado, donde expondré grabados en Agosto y luego una pequeña de Makarius el fotógrafo, tambien dedicada a grabados, donde expondré estarcidos el mes próximo. Se abrieron otras diez o doce entre 1967 y lo que transmitió de este año que evito citarte. Asimismo Olejaveska compró la de Pissarro y entró en el gremio de los “marchands”. Aparte de estas noticias generales, otras de índole personal. Preparo un tomo de dibujos de café, hay muchos de Madrid, Retratos furtivos, hechos en las mesas de café y dos pequeños álbumes ilustrando con grabados de madera dos cuentos de Kafka, El buitre y Un suceso cotidiano. En Galicia saldrá el de las cabezas de cafés hechas allí, Retratos desguello, es decir, de reojo y en octubre seguramente, estaré de vuelta en España. En Bonn la exposición mía de grabados que se cerró el 7 de este mes, estaba abierta desde el 5 de marzo, constituyó, según parece, un acontecimiento. Estas son mis noticias personales. Pero ahora te escribo por otra cuestión. Se trata de un informe que me pidieron para el Centro Editor de América Latina, compuesto por la gente salida de EUDEBA, sobre una lista de posibles autores para pequeñas biografías de las siguientes personalidades literarias españolas: A. Machado, Valle Inclán, P. Baroja, M. de Unamuno, García Lorca, R. Alberti, Aleixandre, J. R. Jiménez, Luis Cernuda, Pérez Galdós, Juan Maragall y Rosalía de Castro. Es decir sobre doce españoles estudiados en su vida y obra por otros doce escritores españoles. Quisiera que te incluyeses tu en alguna de ellas, Alberti, por ejemplo, e hicieras lo mismo con Marcial Suárez, Unamuno o Rosalía, o el que fuese. Creo que son algo más breves que la francesa Ecrivains de toujours de las Editions du Seuil, pero de un carácter parecido con un gran tiraje. Esto es muy urgente y pienso que muy importante. Envíame nombres y direcciones para que escriban directamente. Mejor es que tu hagas la lista sin que los posibles autores se enteren. Los libros de C.E.A.L. se están vendiendo mucho, es en este momento seguramente la editorial que más vende. Establecerían contacto con cada autor, así me informaron.
Sin más hoy, recibe para María, tus hijos y tú el fuerte abrazo de:
[Seoane]
1. O nome correcto é Art Gallery International.
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| 1969-03-05 |
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Ver [Carta mecanografada co membrete:] LABORATORIO DE FORMAS / OSEDO-LA CORUÑA / TELEFONO 23 (SADA).
Transcripción da Carta de Seoane a Rafael e Emma Lifschitz. 1969 en 05/03/1969
El Castro, 5 de Marzo de 1969
Sres. Emma y Rafael Lifschitz
Buenos Aires
Mis queridos amigos:
Pasamos hace unos días un temblor de tierra cuyo epicentro fue en alta mar, al sur de la Península Ibérica, pero que hizo temblar de madrugada tierra y edificios del centro y oeste, hasta en Galicia, donde las gentes no están habituadas a este tipo de convulsiones y se alarmaron bastante. Ésta fue la única emoción de la temporada, pues nuestra vida transcurre muy tranquila y, en mi caso, trabajando bastante, pues, aparte el pequeño álbum que vosotros recibisteis, pinté unos ocho o nueve cuadros, hice en colaboración con Díaz Pardo unos cuantos objetos de porcelana y por mi cuenta tres bustos-jarras de Valle Inclán, Unamuno y Castelao, el gran dibujante y escritor gallego fallecido en Buenos Aires. Todo esto se lo cuento en una carta a Julia* e Isidoro, como también que estuve haciendo, terminé anteayer, los bocetos de decorados, figurines y proyectos de caretas para una obra de teatro de Castelao que se estrenará en Coimbra, creo que a mediados o finales de abril. Aún me faltan las ilustraciones para un libro de un escritor amigo y alguna obra más destinada a la fábrica de porcelana. Estuvimos en Portugal y pasamos unos días espléndidos en Coimbra, una antigua ciudad universitaria portuguesa, cargada de historia, con calles bellísimas y entre otros monumentos medievales un espléndido monasterio donde están enterrados algunos de los reyes fundadores del Estado portugués. Todo en Portugal está muy unido a Galicia, pues, como dijo alguien en el siglo XVII, allí lo que no es de origen gallego es de origen moro, pues la Galicia histórica abarca algunas de las provincias del norte portugués y la Reconquista contra los mahometanos la hicieron en los siglos medios, los gallegos que más tarde, siendo Portugal independiente, dieron a ese país algunos de sus mejores políticos y navegantes. Todo es historia aquí en Galicia muy conocida, un poco olvidada en Portugal, por razones patrióticas, y olvidada absolutamente en la historia general de España, porque las Historias se escriben con arreglo a las conveniencias políticas de cada Estado, no de cada país o de cada pueblo. Y en el caso de España, hay que ocultar en su historia la particular de gallegos y catalanes, entre otras historias, para no fomentar separatismos. Galicia lloviendo casi siempre, o alternando lluvia y sol en el mismo día y a diferentes horas, casi podríamos decir que alternando por horas lluvia y sol en el día, está bellísima y cuenta además como algo privado con los más nítidos arco-iris del mundo. Lástima que a los colores del arco-iris se les convirtió en colores representativos del apoyo mutuo y ahora al ver el arco-iris en el cielo no hago más que ver la bandera o la escarapela que se exhibe en el día del mutualismo. Así, unos cuantos señores, o uno solo por una ocurrencia momentánea, estropean la visión poética que hasta ellos o él nos ofrecía la naturaleza a los hombres. Un arco-iris pintado ahora en un cuadro se vería ya como una bandera más, en este caso, la del día del mutualismo unida a discursos conmemorativos. Claro que no sé de ningún gran pintor al que se le hubiese ocurrido pintar el arco-iris, a pesar de su belleza. En todo caso, la pintura que hicieron surgió siempre del arco-iris de su paleta, pues no otra cosa eran los colores reunidos en la paleta. Quizás la bandera del mutualismo debió haber sido la de la pintura, y al mutualismo representarlo simplemente con una cadena, un para todos y todo para uno, que es el caso del eslabón y la cadena. Así, además, se reivindicaba a la cadena, de prestigio bastante deteriorado desde la antigüedad. De Buenos Aires tenemos pocas noticias, quizás porque ahora en verano no ocurre nada y la gente está fuera de la ciudad, en todo caso solamente cada quince días la noticia de algún atraco. Pero aún siendo en este caso, el de los atracos, siempre nos da gusto ver en letras de imprenta estando aquí el nombre de Buenos Aires. En cuanto a España, no sabemos nada, no se dan noticias ni siquiera de los atracos si los hay. Apenas son noticias que puedan satisfacer nuestra curiosidad. En general, los diarios están muy preocupados por las intimidades de las princesas y de los artistas de cine. Creo que aumentan las primeras y les intercambian intimidades y anécdotas terminando en confusión artistas de cine, siempre más que princesas, y princesas. En todo caso, en esto consiste en parte el realismo español. Francia es mas clara y por eso, para mi gusto, menos atractiva. No se confunden jamás princesas y artistas de cine y cada cual tiene su intimidad y anécdotas inconfundibles. Pero a un pueblo, como el pueblo español, cuyo personaje literario más importante, Don Quijote, confunde una fregona con una princesa, hay que darle, para su lectura, confusiones diarias. La verdad aunque sea a título informativo, parece ser siempre nociva. No sabemos, pues, nada a través de la prensa de la Argentina ni de España. De la Argentina, sólo los atracos.
Bueno, quizás esta carta sea toda ella un disparate, pero tenía ganas de escribir así, sin más, como si estuviésemos cenando juntos en un restaurante cualquiera de Buenos Aires. Cuando lleguemos, ya habrá pasado la época de los helados en Saverio, (aunque creo que los hay todo el año), pero, de todas maneras, lo celebraremos con un helado o con un postre, por mi parte creo que estoy deseando llegar para estar con vosotros y con todos los amigos. Para los Martínez Vallerga, para los amigos todos y para vosotros, Emma, Rafael, Carlos y Eduardo, un gran abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1969-05-14 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1969 en 14/05/1969
Buenos Aires, 14 de mayo de 1969
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Llevamos algo más de una semana en Buenos Aires. Volvimos a nuestra vida habitual y andamos, como puedes imaginar, de un lado para otro, de cena en cena, de casa de amigo en casa de amigo. Me preguntan por ti, por vosotros, y a todos les damos noticias, las que podemos. Nosotros pasamos en esa unos meses espléndidos, de lo que estamos agradecidos y en los que una vez más se puso a prueba la generosidad de Mimina y tuya. El lunes hicimos el poder, Maruja y yo, a nombre tuyo y de José Luis, para adquirir el departamento de la Torre Coruña, se trata del que está en el piso 6º, izquierda, que da al Paseo de Ronda, es decir, el lado contrario de la casa donde vive Dieste. Ayer giramos por intermedio del Banco Santander 700.000 pesetas. En la administración dijeron que se entregaba al contado al 50% y el otro 50% en 18 meses. Cuesta en total 1.100.000 pesetas. Antes de fin de año giraremos el resto. Creo que todo está en orden, pero, si por cualquier motivo hace falta más dinero inmediatamente me lo escribes. Supongo que el poder y el dinero estarán ahí dentro de ocho o diez días. El poder lo envía Palazón, ayer mismo debió haber salido, por valija diplomática.
El sábado a la noche estuvo Camilo en casa y le entregamos las 10.000 pesetas. Está muy bien y parece seguro de sí mismo. Le informaremos de vosotros, de las reformas de la fábrica del Castro, del estado del edificio de Sargadelos y lo que sabíamos de la construcción de la casa del pazo. Le hablamos de vosotros, de Rosendo y de José, de Mariluz, de las tías, etc. Todo cuanto recordábamos que pudiera interesarle se lo participamos. El, me habló de la asamblea y nos dijo de la actuación de Sofovich. La confirmó luego éste y me expresó que te enviaría uno de estos días una larga carta sobre su transcurso. En el Centro Gallego renunciaron Mourente y todos los suyos a raíz de la visita del ministro, y las agrupaciones opositoras parecen continuar unidas. De momento Villamarín y los ex pertenecientes a la agrupación Galicia se quedaron sin el nombre de esta. Villamarín, por supuesto, amenazó, antes de irse a España, (parece que se encuentra por ahí) con terminar para siempre con las actuales agrupaciones vencedoras “aunque tuviese que cerrar el Centro Gallego” (palabras, según parece, textuales). Quien no renunció fue José Blanco Amor, que servilmente mendiga el puesto a los actuales directivos. Quisiera que me mandases de ahí, me acuerdo por José Blanco Amor, de Naya, los trabajos de éste sobre las galerías coruñesas y las cartas de Murguía a su hijo. Te agradeceré el envío. Las cabezas de V[alle] Inclán, Unamuno y Castelao gustan mucho pero no les recomiendo a nadie que las traiga. Recibid tú, Mimina, José y Mariluz, que suponemos estará ahí, un abrazo de Maruja y mío y para José Luis, Ángel, Marentes, etc., el saludo nuestro:
Seoane
Aparte, y por correo aéreo, te envío el dibujo para la tapa del Catón.
La empresa que se encargó de enviarle el cajón a Inés Canosa no le envió el conocimiento de embarque y ella no sabe, no puede saberlo, si llegó o no al aeropuerto de Buenos Aires. Por favor, ocúpate de esto. Quizás Marentes debe saber algo de esto. S.
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| 1969-05-29 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Zegrí. 1969 en 29/05/1969
Buenos Aires, 29 de mayo de 1969
Sr. Armando Zegrí
New York
Mi querido amigo:
Acabo de llegar de Galicia donde estuve pintando y grabando y haciendo unas jarras de porcelana que representan a Valle Inclán, a Unamuno y a Castelao, éste último un pintor, escritor y político autonomista gallego, fallecido en el exilio, y me encuentro con una carta enviada por usted, inserta en un sobre de su galería, dirigida a señas que no son las mías y que yo distraídamente abrí, encontrándome con dos cheques de los que, evidentemente, no soy yo el destinatario. Sospecho que fue un error suyo el envío, seguramente un cambio de sobres. Como esta carta la abrí ahora al llegar –debe llevar aquí meses– y seguramente a usted debió producirle algún dolor de cabeza y quizá también algún trastorno económico, me apresuro a enviárselos de vuelta. También recibí el catálogo de la exposición de grabados de la galería en el mes de enero, que le agradezco mucho. Nosotros hicimos un viaje relámpago por Alemania e Italia –en este país, sólo estuvimos en Roma– y luego pasamos unos cuatro meses en Galicia donde trabajé, como le dije, lo que pude. Ahora, en Buenos Aires, estoy preparándome para ponerme a trabajar nuevamente. En New York, lo pasamos muy bien y les estamos Maruja y yo muy agradecidos a Mildred y a usted. Lástima que no nos ofrezcan la oportunidad de devolver en Buenos Aires las atenciones que ustedes tuvieron con nosotros en dos estancias sucesivas en New York. Tan pronto haga nuevas obras grabadas y que me parezcan aceptables, se las enviaré. Por lo de pronto, envío aparte un pequeño álbum, Homenaje a un pájaro, el texto está en gallego, lo hice en Galicia y es uno de los ejemplares que me reservé.
Reciba con el saludo de Maruja y mío para Mildred y usted un fuerte abrazo de su amigo:
[Seoane]
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| 1972-02-21 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Ortiz Alonso e Otero Espasandín. 1972 en 21/02/1972
Buenos Aires, 21 de febrero de 1972
Sr. D. José Otero Espasandín
Washington
Queridos Espasandín y Alicia:
Creo que no podéis daros cuenta de la emoción que nos produjo vuestra carta. Igual que vosotros estuvimos durante mucho tiempo pendiente de los Dieste por vuestra dirección, pero siempre se olvidan de dárnosla, seguramente por las razones que tú mismo expresas. Creo que fue en 1966 cuando recibimos una carta de Espasandín dirigida al Centro Gallego en la que daba noticia de haberse jubilado en la Organización Mundial de la Salud. En 1967, nos parece, fuimos a San João de Estoril para encontrarnos y estar con vosotros, pero acababais de marchar, no supieron decirnos hacia dónde, hacia San Andrés de España nos dijo el dueño de un ultramarinos y nosotros no conocíamos más que San Andrés de Teixido. Pensamos que sería Santander y nos pareció muy extraño que nadie tuviese noticia de esto. La dirección de Portugal nos la había dado Mincho. En otro viaje anterior habíamos estado con Cuqui y su esposo en La Coruña. En Lisboa, a nuestro regreso de San João de Estoril, nos sentimos decepcionados, pues estábamos seguros de encontrarnos. De España hay mucho que escribir, que hablar. Todo cambió mucho, pero continúa existiendo la división profunda que hizo posible la guerra. Todos los problemas que España heredó de la monarquía continúan sin solucionar, subyacen ocultos en el crecimiento de las ciudades, sobre todo de las que eran ya ciudades grandes, Madrid, Barcelona, Valencia, etc., y en el relativo bienestar de una parte de la clase media que luego de los años de hambre producidos después de la guerra, hasta alrededor del 55, pudo proveerse de todo lo que era popular en la sociedad de consumo en que vivimos. Pero el pueblo tiene que emigrar y esta vez emigran gentes de toda España. Los países que encabezan la emigración son Galicia, siempre primera en las desgracias, y Andalucía, con Extremadura, son las regiones que peor están. En Galicia, quedan aldeas desiertas. No hay quien trabaje la tierra y la gente de mar emigra a otras partes. Toda la flota mercante noruega está compuesta de tripulantes gallegos y los pescadores trabajan para empresas holandesas, alemanas, etc. En Terranova, hay unos tres mil pescadores gallegos según leí no hace mucho en un diario gallego. Es verdad que los ánimos se aflojan poco a poco en los que no es fundamental. Tú puedes escribir cartas libremente. Puedes opinar sobre muchas cuestiones que no amenazan en absoluto los fundamentos económicos, sociales y políticos del Estado español. Incluso los dirigentes de ese Estado hacen declaraciones sorprendentes en su supuesto liberalismo. Puede entrar quienquiera hubiese salido por razones políticas de España, porque, ¿qué importa la opinión de una persona en general ya anciana, que salió de España hace más de treinta años y es desconocida de todo el mundo o sólo conocida de una minoría intelectual? Pueden hacer elogios de Machado, de Hernández, de Unamuno y se editan libros de éstos y de otros heterodoxos políticos que por sus precios pueden comprar únicamente una minoría, profesionales y universitarios, que la Dirección General de Seguridad conoce sobradamente y sabe que no cambiarán jamás sus ideas. Los funcionarios de Bellas Artes pueden reclamar el Guernica de Picasso para un Museo de Madrid. Se legisla para Castilla. Se convierte a la capital oficial y a Valladolid en dos grandes ciudades industriales. Hundieron en lo posible a Cataluña. Se enseñan los otros idiomas españoles. En la Facultad de Filosofía y Letras que tiene ahora su sección de lenguas románicas, se enseña y estudia el gallego, pero, en cambio, se le niega a Galicia industrias vitales y se aplica una ley de concentración agraria que hace huir a los campesinos de su tierra. Todo es muy complejo y conviene analizarlo en España mismo. Desde fuera es imposible. Se han publicado algunos libros sobre el idioma gallego, el último que sepa es precisamente de la Facultad de Letras y se titula Gallego, Gallego 1, le dicen en las librerías porque es el número 1 de una serie sobre el idioma que prometen aparecerá. Se publican muchos libros gallegos, pero la editorial más importante continúa siendo Galaxia. Hay muchos escritores jóvenes, algunos de mucha calidad, Méndez Ferrín, Xohana Torres, etc. En cuanto a la Academia, actúa con la parsimonia de todas las Academias, pero en el caso de la Gallega no cuenta siquiera con el dinero para regularizar la publicación de algo tan indispensable como su boletín. Además de García Sabell y Dieste están Piñeiro, Fernández Del Riego, Carballo Calero y otras gentes igualmente valiosas y dinámicas, pero que no pueden hacer demasiado. Tiene, esto sí, una buena biblioteca y algunos ejemplares raros.
De nuestra vida, apenas puedo decirte otra cosas que Maruja y yo continuamos con las implacables variantes que produce en todos la edad, lo mismo. Tenemos muchos amigos, trabajo todo lo que puedo, he hecho muchas cosas, pintado, grabado, editado revistas, libros, etc., y hasta una audición radial, Galicia emigrante, que duró 17 años, para la que hacía todo el texto y en la que alguna vez te dediqué algunas notas. Luego de Londres, en 1949, vivimos en una oportunidad seis meses en Basilea y en otro viaje otros seis meses en Ginebra. Hice varias exposiciones en Alemania y otros países europeos, e hice una de más de cien obras en Madrid. Pero siempre volvemos a Buenos Aires. Esto acabó por gustarnos y hoy es en exposiciones, conciertos, teatro, cine, la ciudad que en Occidente sigue a París, Londres, Nueva York, por su enorme movimiento cultural. Resulta ya una ciudad monstruosa que no conoceríais con sus ocho millones y medio de habitantes. Varela está aquí, trabaja mucho en traducciones, estos días precisamente le acaban de encargar la traducción de las obras completas de Gil Vicente. De mi familia, falleció hace años mi padre. Mi madre tiene 85 años y mi hermano continúa trabajando en su profesión y tiene dos hijos, uno que estudia ingeniería y una chica que estudia bachillerato. De los amigos comunes venidos de España, quedan pocos. Fallecieron, además de Farias y entre muchos, Cimorra, Julián Bautista, Viladrich, Mariano Perla muchas grandes figuras de la República, políticas y militares, entre ellos Jiménez de Asúa y el general Martínez Monje. Maruja Mallo regresó a España y vive en Madrid. Cuadrado se conserva como siempre. Buenos Aires es verdad que fue muy duro con vosotros, pero en algunos años, la década del 50 al 60 todo cambió , en parte, creo que contribuyeron mucho los emigrados españoles, alemanes e italianos que tuvieron parecidos comienzos duros, y una juventud que ahora tiene alrededor de 40 años que se exigió mucho a sí misma. A Attilio Rossi lo vimos en Milán en el año 60, vive bien y está contento. Alberti está en Roma, muy bien, estuvimos con los dos, con él y María Teresa, dos o tres veces en distintas oportunidades.
Con Varela os hemos recordado muchas veces y Maruja y yo recordamos vuestra casa de Belgrano, las reuniones que hacíamos, los proyectos que forjábamos, algo que quedó atrás, pero de que continuaremos escribiéndonos. El año pasado realicé una exposición retrospectiva de grabados en el Museo de Arte Moderno y en el catálogo publiqué el retrato que hice en litografía de Espasandín. Era una especie de homenaje a unos amigos muy queridos de los que hacía muchos años no teníamos noticias. Ahora, al fin, tuvimos noticias de ellos y nos alegró como no podéis imaginaros.
Escribid. Un gran abrazo para Alicia y para ti de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1972-05-20 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Ortiz Alonso a Seoane. 1972 en 20/05/1972
Mayo 20, 1972
Washington, D. C.
Querida Maruja:
Tanto Ote como yo, os prometimos una carta algo más explicativa que la anterior y, francamente, después del larguísimo silencio de no sé cuantísimos años, tenemos que contarnos algo, pero... ¿por dónde empezar? Ya, por agradeceros los folletos que, naturalmente, nos han gustado mucho y nos ha dado mucha alegría el ver que Luis se ha abierto camino y que ha llegado a lo que un artista como él debe llegar. No me cabe en la cabeza el que haya expuesto en Washington y no lo hayamos sabido; tan ocupados estamos, tan preocupados también y tan embrutecidos, que no nos enteramos de lo que más importa. La vida da tantos giros imprevistos y tiene tantas sorpresitas... Hemos perdido muchos contactos, no digo amigos, porque los buenos amigos no se pierden nunca; pero estamos en la higuera. Estoy segura de que si nos viésemos mañana continuaríamos: “decíamos ayer”, como si efectivamente hubiese sido ayer y... ayer fue, pues la vida tan corta que tenemos, casi ya se nos marchó sin apenas darnos cuenta.
Tuvimos dos cartas de los Dieste: de Carmen y de Rafael. Muy simpáticas y muy interesantes y muy como son ellos. No coinciden en muchas cosas con vuestra versión ni con otras. “Cada quien es cada quien”, como dicen los mejicanos, peor están contentos y optimistas y como se ven con familiares y amigos tienen gente con quien hablar de intereses mutuos. Nosotros estamos alejados del mundanal calor y encanto de las personas que entiendes y te entienden y metidos en un barullo de todos los demonios y ganándonos la vida con el sudor de todo el cuerpo. Amén.
Tuvimos aquí a Cuqui y a la nieta de 10 años que es una criatura angelical y preciosa. Si Luis la viera, tendría que pintarla. Es algo inaudito esa niña. Tiene una personalidad extraña, pero maravillosa y se ha portado como la persona más madura y más delicada y discreta de la tierra. ¿Serán cosas de abuela? Al niño también le adoro, pero no se parece a su hermana ni en físico, ni en personalidad. Va a hacer 16 años en agosto y está alto y guapísimo. Los dos son muy inteligentes y hablan 4 lenguas, pero no les gusta la escuela, por lo que creo que van a resultar genios. ¿A qué genio le gustó la escuela?
Estoy dando clases de español otra vez después de un montón de años en los que he estado metida en otros problemas e incluso cuidando del nieto. Cuando a los americanos nos iba bien, nos íbamos pescar y nos echábamos en la hierba a soñar muy tranquilamente; ahora que nos va bastante mal, estamos un tanto histéricos. ¿Qué hacer con los seres humanos? Se me va la cabeza en todas direcciones y tengo que confesar que estoy muy pesimista. Esas bombas atómicas... ¿nos llevarán a un cosmocidio? Y allá va el planetita con todo el tinglado y... tinglado es.
Leo mucho y releo también; todo lo bueno que se me presenta. Desde Américo Castro, Ortega, Unamuno, Juan Ramón, etc., hasta Moliére, Platón, etc., ¡Qué lástima! El hombre ha sido más o menos lo mismo desde los albores de la historia.
Vamos al campo todos los días y eso nos serena algo y nos envigoriza el alma y el cuerpo; los americanos han descubierto la naturaleza y se están dando cuenta de que tienen un país hermosísimo; salen a las afueras ávidos de aire, de sol, de ejercicio, de paz, de desmaquinización... y con un montón de sandwiches y de coca-colas.
De salud vamos pasablemente, por el momento.
Termino porque Ote va a echar la carta al correo.
Abrazos,
Alicia
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| 1974-10-28 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Ellena. 1974 en 28/10/1974
Buenos Aires, 28 de Octubre de 1974
Sr. Emilio Ellena
Santiago
Mi querido amigo:
Contesto rápida y brevemente a su carta del 21 de este mes. Recibí la carta conjuntamente con las diapositivas de los Bagaría que agradezco mucho, alegrándome la promesa de Romera de algunos datos que seguramente desconozco. Tambien agradezco el catálogo de Roser Bru, su dedicatoria y el mensaje que significa para nosotros las palabras de Unamuno en Salamanca. En cuanto al cuadrito lo haré estos días, pueden venir a retirarlo cualquier día después del 9 ó 10, pues estará seco, posiblemente antes. Se tratará de un alcaucil y quizá otro elemento, o nada más. Cada vez pienso más en el orgullo de pintor Morandi aparentemente tan humilde. En cuanto al precio ya hablaremos, de momento no lo tiene, quizás lo intercambiemos por algo que se nos ocurra, un libro, por ejemplo.
Muchos saludos para Roser y los suyos y para usted y su madre el abrazo afectuoso de Maruja y mío.
[Seoane]
El cuadro medirá 30 x 18 cms.
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