| 1947-00-30 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1947 en 30/00/1947
Paranagua, sábado (incógnito), 30 de 1947
Queridos amigos:
Perdonad que escribamos poco, no tanto como reacción contra los excesos pasados como por absorbernos el mundo exterior. Desde hace día y medio nos hallamos en el fondo de una ría fantástica, la ría de Paranagua, para mí insospechada hasta ahora, pero que nunca en adelante olvidaré. Al lado de esta ría, donde entramos para cargar café, el Río de la Plata es una charca sucia y aburrida. Esta ría puede compararse con la de Arosa. Está rodeada de colinas caprichosa: cuenta con muchas islas, con playas, nubes, gaviotas y, sobre todo, con unas aguas tan puras y ricas en luces, en colores, en reflejos que uno se siente maravillado, como si soñara y temiese despertar. Parece que hoy atracaremos para cargar y que saldremos el lunes a la mañana. También pararemos en Pernambuco para cargar más café. Ya os pondremos unas líneas. Nos acordamos de vosotros constantemente y os imaginamos en cubierta contemplando el agua, las riberas lejanas. Las colinas cubiertas de palmeras, los cormoranes. De teneros aquí, la felicidad sería completa. Cuqui está hecha una salvajita y lo mismo sus compañeros de viaje. La comida que nos ofrecen es para hacer palidecer los colores de Colmeiro y Seoane y Palmeiro y Torrallardona juntos. Quesos, paros, salsas, ensaladas, conservas, cremas, galletas, licores, frutas... Al comienzo del viaje pasamos frío y sufrimos unos pequeños trastornos sin llegar a mayores afortunadamente; yo todavía arrastro un pequeño resfrío. Pero el sol empieza a apretar y supongo que no tardará en irse del todo. También nos vamos tostando poco a poco. En cierto modo esta paradita nos vino al pelo para irnos aclimatando e ir olvidando los changadores de Buenos Aires, la gomina, los descamisados de arriba y de abajo, etc. Con todo aún soñamos con cosas de ahí, mezcladas con pesadillas. Así y esta noche soñé con... ¡Pensar! ¡Pensar en persona, que planeaba una revolución antiperonista. Pero en cuanto a sueños, nadie puede competir con los de Alicia: perros de las cabezas recitando poesías y cosas por el estilo. Hasta pronto. Y un gran abrazo de todos para todos sin excepción.
Los Otero
Queridos Luis y Maruja:
No sé si os creeréis que os recordamos constantemente, pero así es. Cuando nos asomamos a cubierta y vemos esta ría de ensueño rodeada de montañas que se meten por entre las nubes, cuando estamos sentados en cubierta contemplando el cielo estrellado y oyendo romper las olas en el casco del barco, cuando nos vamos a proa Ote y yo (nuestro rincón preferido) y allí cantamos cosas españolas que se pierden poco a poco en los recodos de la ría, cuando nos sentamos a la mesa con otros manjares exquisitos... a cada momento decimos: ¡qué cuadro pintaría Luis! O ¡Cómo cantaría Maruja con este fondo! El mar es divino. Buenos Aires nos parece algo remoto, soñado. Ahora no pensamos, ni hacemos planes, ni estudiamos, ni leemos... nos limitamos a vivir y respirar fuerte.
Llevamos varios días en este pueblecito cargando café; luego vamos a Pernambuco, pero tiene calles en cuesta, eso nos alegra mucho. Fuimos al mercado. Yo me enamoré de una cesta (las cestas son mi chifladura), pero me pedían mucho por ella y me resigné a perderla. Mirando desde una esquina de la calle principal y cuesta abajo me acordé de Betanzos ¿cuándo?
Bueno, hijos, me esperan para echar la carta. A todos los amigos, Colmeiro, Salgués, Dieste, Baltar, etc. etc., muchos recuerdos. No perdáis las esperanzas, pronto vais a venir vosotros también.
Un abrazo de
Alicia y Cuqui
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| 1947-10-02 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Waynesburg. Pennsylvania. Estados Unidos
54 N. Richhil St.
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1947 en 02/10/1947
2 de octubre de 1947
Mis queridos amigos:
Estaréis escandalizados de mi tardanza en escribiros y con sobrada razón desde vuestro punto de vista; pero miradas las cosas desde el mío, son un poco distintas. Hemos llegado a nuestro destino medio muertos. La misma tarde que llegamos a Nueva York salimos para Pittsburg, tras una lucha heroica con los equipajes. Los cajones de libros, desflejados en la aduana, se negaron a resistir más y se abrían con el más leve pretexto. Allá están todavía en Nueva York en espera de que se resuelva una huelga de transporte o cosa por el estilo. Waynesburg es para mi gusto divino; sólo le falta el mar. Tiene muchos árboles y unas colinas maravillosas. Todas o casi todas las casas están perdidas por el campo entre árboles y céspedes. De un árbol a otro saltan constantemente las ardillas y, a veces, casi se nos meten en las clases del colegio y hasta en las habitaciones de casa. Ante estos árboles y esta verdura que todo lo bañan nos acordamos muchos de todos vosotros. ¡Qué sitios para pintar, para vaguear, para escribir, para soñar, para vivir, en una palabra..! Las gentes son de lo más curioso. Sin ir más lejos, el President del colegio, un anciano pastor presbiteriano, enseña biología, y pocos son los alumnos que pueden resistir sus carreras a campo a través buscando hongos, plantas raras, lagartijas, fósiles, etc. Su coche está siempre lleno de las cosas más peregrinas, y cuando se sube uno a él tiene que abrirse paso entre ellas. Lo primero que le regaló a Cuqui fue una punta de flecha de sílex de los indios del valle del Missoury. Sus ojos, hundidos entre unas espesas cejas, son una maravilla de candor y de ternura. En general reina una sana franqueza en todo el mundo. Todos están dispuestos a ayudar, pero, si no son necesarios, se mantienen a distancia como la cosa más natural del mundo. Pero lo más sorprendente es la manera de vestir que tienen; se ponen en la cabeza las cosas más inverosímiles, y lo mismo en los pies y en todas partes. Si media docena de los alumnos irrumpiera de pronto en la calle Florida, se movilizaría en el acto toda la policía de Buenos Aires, sin exageración ninguna. Un compañero de clase de Cuqui va a la escuela con el sombrero de su mamá, lleno de colgajos y de colorines, sin que nadie se dé por enterado. Hay unos jerséis fantásticos, unos chaquetones inconcebibles, unas gorras que parecen de Marte, y nada desentona; todo el mundo pasa con las caras más tranquilas, más alegres, más indiferentes a lo que pueda pensar el vecino. Sobre política no he oído todavía hablar, pero me sospecho que las opiniones deben ser parecidas a las indumentarias: muy distintas en detalle e iguales cuando se toman a millones. Ya veremos. Desde luego no parece que haya veneno en el fondo de estas gentes del campo. La comida parece cara, pero es fantástica. Yo nunca vi bananas hasta aquí. Manzanas, naranjas, ciruelas, nueces, leche, pan, manteca... parecen traídos de otro mundo o poco menos. Cuqui, que se zampaba en Buenos Aires hasta tres o cuatro banas de una sentada, rara vez se atreve aquí con una. La botella de la leche tiene cinco dedos de nata por encima cuando llega a casa. La ropa es baratísima en general, sobre todo si se tiene en cuenta su calidad; sólo con ver estos géneros se suda. Alicia compró ayer un abrigo de lana forrado de piel (y con forro separable) creo que por menos de cuarenta dólares. Según su testimonio uno igual en Buenos Aires, –bueno, igual no lo encontraría, pero equivalente– le costaría bastante más de los quinientos pesos. Unos zapatos formidables cuestan aquí alrededor de nueve dólares. Las tiendas, y sobre todos los escaparates, tienen una apariencia modesta, pero no bien se entra y se examina el contenido, se echa de ver la consistencia de todo cuanto se vende en ellas. La acogida fue muy buena. A Alicia le ofrecieron trabajo por dos años al menos no bien llegó; es decir, la obligaron a aceptar un puesto de profesora por existir un número excesivo de alumnos este año. Los alumnos son casi todos unos hombretones desgarbados, con muy buen humor, rudos en apariencia, pero de fondo excelente. Entran cantando en clase si a mano viene, pero no bien se dan cuenta, callan con la misma naturalidad con que empezaron. En general aquí no existe el estudiante señorito; trabajan medio día y estudian la otra mitad muchos de ellos. Con las chicas pasa otro tanto. (En el colegio hay coeducación y hasta estudiantes matrimonios). Es lo más frecuente entrar en una tienda y ver que la mitad de los dependientes de ambos sexos saludan a uno por ser alumnos. Alicia se sintió al comienzo un poco azarada con estos alumnos chungones, pero ya se va dando cuenta del estilo. Por ejemplo, hoy llamó a un muchacho a la pizarra para que escribiese unas palabras, el cual le contestó que era mejor llamar primero a las chicas, simplemente porque they are prettiest to look at. Otro le preguntó si la palabra rubio escrita en la pizarra se refería a él. Expresiones como ésta son comunes hasta en las clases del presidente, el pastor presbiteriano, que le gasta chanzas a su esposa y a su secretaria porque son metodistas y no entienden una papa de asuntos de predestinación. Tenemos una biblioteca espléndida. Como aquí se enseña de todo, desde griego a cálculo infinitesimal, hay libros y revistas de todas clases; de modo que estoy en mis glorias. La calefacción es tal que Alicia, la friolera más empedernida que he conocido, dice que le cuesta trabajo soportarla en el colegio y en casa. El clima es frío, pero seco; aquí no se pega la sal ni el azúcar; los cepillos de dientes están secos a los pocos minutos de haberlos usados. Alicia se ha deshidratado como Torralba: ha perdido cinco kilos sin saber cómo. Yo ni estoy desganado ni tengo hambre. Bueno, os debo una carta sobre el viaje y otros detalles, pero habéis de tener alguna paciencia. Mandadme cuanto podáis de letra impresa en español. Muchos recuerdos de los tres para todos vosotros y escribidme cuanto antes podáis.
Decid a Torrallardona que no pude dar con Homos en Pittsburgh. Es una ciudad muy grande y en una de las casas Kodak no me supieron decir ni donde está la calle. Estuvimos allí muy pocas horas, por otra parte. Pero ya buscaré la ocasión de ponerme en contacto con él. Abrazos de
Otero
[Escrito na marxe dereita da primeira folla:] Nuestras señas son: 54 N. Richhill St.
C/O Mrs. Post
Waynesburg PA. USA
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| 1948-01-01 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948 en 01/01/1948
Waynesburg, 1 de enero de 1948
Queridos Maruja y Luis:
Acabo de regresar del colegio de recoger vuestra carta, que hemos leído en coro los tres al lado del árbol de navidad. En primer término, he de lamentar la pérdida de una carta muy extensa mía, acompañada de unas estupendas fotografías. Ahora comprendemos que ciertos amigos no nos hayan contestado algunas cartas. Tenía interés en mostrarte ciertos aspectos de la naturaleza de por aquí, y aprovechando la coyuntura de haberme regalado Alicia y Cuqui una máquina Kodak por mi cumpleaños, hice unas fotografías, algunas muy buenas, de los árboles de los alrededores, y de ellas os mandé algunas. Se perdieron en algún sitio, como el que tú indicas sin duda, y lo siento todavía más por vosotros que por nosotros, pues una carta nuestra debe ser lo mismo que una vuestra aquí para nosotros. Alicia ha estado un poco enferma y aún lo está como consecuencia de las preocupaciones por su familia en Londres y en España, y del mucho trabajo aquí con charla tras charla en clubs estudiantiles y de señoras. Esperamos que se restablezca pronto, sin embargo, para lo cual solemos hacer paseos bastante largos por los alrededores (a fin de que tome el aire fresco y se distraiga) aprovechando las breves vacaciones de Navidad y Año Nuevo. Hay paisajes nevados espléndidos por estos alrededores, y sobre todo hay unos colores en las vertientes de las colinas y en las cañadas que sorprenden al más acostumbrado a ver paisajes. ¡Verás que cosas te esperan al llegar aquí para pintar! Estoy seguro de que no te vas a saciar de rondar por los alrededores y de pintar y dibujar estos colosos del reino vegetal y este paisaje a la vez fuerte, de grande estructuras, (sobre todo contemplado desde una prominencia) y delicado. No sé cómo aparecerá en primavera y verano, pero en otoño e invierno dominan los tonos leonados, grises y violetas sobre una paleta ocre, sorda, cálida. Yo no soy pintor, por desgracia, pero en presencia de estos bosques y estas colinas, regatos, ríos, cañadas y hasta perspectivas urbanas, me desespero de no serlo y me acuerdo de ti y de Colmeiro no sé si con rabia de no teneros aquí y poder haceros felices o de que el mundo sea tan angosto, tan mezquino y estúpido como para cerrarle las puertas al genio.
He recibido el libro de Colmeiro publicado en Botella al mar, y no puedo menos de felicitaros a los dos, no sólo por haber hecho un libro único a mi modo de entender, sino por esa leal y recíproca admiración que entre ambos existe. No creo que sea necesario hacéroslo ver, pero me permitiréis confesaros cuán hermoso me parece ese gesto de recíproca admiración, tan poco frecuente en todos los momentos entre artistas. Deseo con toda mi alma que este espíritu de colaboración se mantenga siempre entre todos nosotros; que empecemos por superar fuera de España esos rencores, celos, envidias y pobreterías que han arruinado a nuestra patria y nos tienen perdidos por el mundo. Te agradezco muy de veras el obsequio del libro de Hurtado y Palencia; pero no quiero que gastes un centavo más: me remuerde la conciencia que viviendo en esas condiciones en que vosotros vivís, me hagas obsequios de esta clase. Por mi parte, voy a ponerme en contacto con el Museo de Bellas Artes de Nueva York para obtener reproducciones de cuadros; veré cuanto cuestan, cómo son y demás detalles, y te mandaré las que pueda a ver si llegan a tus manos, de lo que, por cuanto me dices, no estoy muy seguro. Estoy esperando la ocasión de ir a Pittsburg y ver el museo de la Carnegie y hablar, si es posible, con el director; el otro día estábamos en camino en el coche de unos amigos, pero Alicia se mareó como consecuencia de su malestar general, y tuvimos que quedarnos en una ciudad intermedia llamada Washington, mucho menor, pero aún así de la talla de La Coruña, salvo el mar. Aún no pude ponerme en contacto con el amigo Torrallardona, Abel Hornos; no sé si le escribiré hoy o mañana mismo. ¿Cómo están Torra, Castañino, Urruchúa, etc? Di a Colmeiro que le escribiremos pronto dándole las gracias; cuando tu libro llegue, te lo comunicaré también. En cuanto cobre, giraré a Trélles el importe de tres libros que me envió. Repítele a Cuadrado que me envíe algún libro de los que publique. ¿Cuándo sale el suyo? ¿Cómo va el tuyo de leyendas? Mucho me gustaría ver tus cosas últimas y poder darte mi parecer sobre ellas. No dejes de dibujar y usar y hasta abusar, si es necesario, de la acuarela. Creo que es un camino de mucho porvenir para ti, sobre todo si vienes a ésta: puede ser que no entiendan tus cuadros fácilmente, pero tus acuarelas te abrirán el camino en el acto. Hazme caso. Una exposición de acuarelas de por aquí te asegura dos años de vida y te acredita inmediatamente. Un abrazo muy, muy grande de los tres para los dos y muchos recuerdos a vuestros padres y comunes amigos.
Espasandín
[Carta manuscrita]
Queridos Maruja y Luis:
¡Qué rabia que se perdió aquella carta nuestra con las fotografías! Creo que lo mejor es certificarlas todas.
Mucho os recordamos, especialmente en nuestros paseos entre la nieve. El otro día anduvimos largo y tendido por una carreterita nevada, en zig-zag, salpicada de granjas con campiñas y caballos, y por donde jugaban los chicos con los trineos. Hemos pasado unas fiestas muy agradables, pero nos faltabais vosotros. Tenemos un arbolito de Navidad de verdad, muy mono, con luces eléctricas y una gran estrella en la punta. Hemos echado de menos el turrón y las almendras. ¡Cuánto nos gustaría ver los cuadros de Luis! Y creo que los veremos. El libro de dibujos de Colmeiro, dedicado a los tres, (lo cual nos ha puesto muy orgullosas a Cuqui y a mí) nos gusta mucho y está en la mesita de nuestra sala para que se vea bien y para poder mirarlo de vez en cuando. No me habléis de conferencias porque estoy de ellas hasta la coronilla. He hablado más en público que antes en toda mi vida. ¡Ya veis lo que es el destino! Ando un poco mal; me cansé mucho y estoy sufriendo las consecuencias. Nada más por hoy.
Escribid, vuestras cartas nos alegran tanto. Recuerdos a todos y para vosotros los mejores deseos de vuestros buenos amigos los
Otero
[Sobre:] From: J. Otero
7501 Democracy Blvd. B-215
Bethesda, Md. 20034. USA
Sr. D. Luis Seoane
Paseo de Ronda, 15, 6º
La Coruña
Spain
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| 1948-02-29 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín e Ortiz Alonso a Seoane. 1948 en 29/02/1948
Nuevas señas: 44, East Wayne Street
Waynesburg, Pa. USA
29 de febrero de 1948
Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Ayer, mientras nos hallábamos con las manos hasta el codo en la tercera mudanza –que no lleva trazas de ser la última– nos llegó tu carta fecha 23 del corriente. Con los riñones medio averiados de cargar libros y todo lo cargable ayudado por dos alumnos y por Alicia y Cuqui, me pongo a escribirte la respuesta en el nuevo mechinal; para colmo me encuentro un tanto resfriado y con la cabeza un tanto hueca, así que no te extrañes si el nivel de la correspondencia se interrumpe con un bache o precipicio mayor de la cuenta. En primer término, debo decirte que llegó el mamotreto de Hurtado y Palencia con todos los atributos de la sacrosanta cochambre nacional. Me va a prestar muy buenos servicios, pese a todos los pesares, y te agradezco como se merece un obsequio de esta monta económica. Estoy leyendo ahora un libro sobre Cervantes publicado por la Universidade de Oklahoma con ocasión del centenario; su autor es un inglés que ha residido muchos años en Portugal y España, donde fue corresponsal de un importante diario londinense; ha escrito muchos libros sobre autores ibéricos, entre ellos uno sobre Gil Vicente, otro sobre Fray Luis, otro sobre Arias Montano; es autor del libro o antología portuguesa publicada por la Universidad de Oxford y similar al de poesía española editado por Fritz–Maurice Kelly y ahora corregido por Trend. Sospecho que el autor es católico, aunque no estoy seguro, pero aun así, ¡qué amplitud de ideas y qué generosidad y documentación ante el autor del Quijote! Nuestros profesores de literatura, aun los de la talla de Hurtado y Palencia, producen una impresión lamentable por comparación con este hombre de letras, ahora residente en la Columbia Británica. Todo cuanto afirma sobre Cervantes va respaldado con multitud de citas al pie de la página tomada a veces de las obras menos leídas de nuestro Manco: el Persiles, los Entremeses, comedias apenas editada, etc. Hay alguna coladura en pequeños detalles, no tanto relativos a Cervantes como a otros aspectos de nuestra literatura, pero se los perdonas con gusto por el horizonte de conjunto y las vías de interpretación cervantina y literaria en general que despliega. Pero no pude terminarlo por culpa de la dichosa mudanza, así que si algo nuevo se me ocurre, te lo diré en la carta siguiente. Aquí, seguimos haciendo nuevas exploraciones. El pasado domingo un señor nos llevó hacia el suroeste, hacia el estado de Virginia del Oeste, a unos cincuenta kilómetros de ésta. Había una luz excelente y tuvimos ocasión de explayar la vista sobre un círculo de colinas dilatado, de espléndidos contrastes y armonías. A veces te encontrabas frente a frente de una cañada de robles y sicómoros, éstos de blanco a la manera de los bidoeiros o de los álamos blancos de Galicia. Otro curioso aspecto del paisaje por esta parte son los derricks del petróleo o del producto afín al petróleo, el gas natural. A esta circunstancia débese que el gas de cocinar sea aquí baratísimo, pues no necesitan extraerlo del carbón, sino del suelo directamente. El dueño de la casa donde ahora vivimos es un técnico de una campaña petrolera y me prometió llevarme consigo cuando vayan a perforar la corteza terrestre en busca de un depósito de este producto. –Hace cosa de una semana Alicia y yo fuimos a dar uno de nuestros frecuentes paseos; por la noche había caído una respetable nevada, pero los días precedentes a la nevada habían sido realmente primaverales. Como consecuencia, habían llegado del sur grandes bandadas de una especie de pájaro de la familia del tordo que aquí llaman robin por tener el pecho colorado como el robin europeo. Los pobres estaban chasqueados, pues el tiempo les había jugado una mala pasada, y se refugiaban a la orilla de los regatos, único sitio donde podían encontrar algo de comer. Ayer una gran bandada se posó delante de nuestra casa; Cuqui fue la primera en advertirlos y dio la voz de alarma, así que inmediatamente salimos a la ventana a verlos. Es un pájaro realmente hermoso con su pecho anaranjado, su cola larga y con una mancha blanca en el arranque de la cola. Esto quiere decir que la primavera está cerca, si bien hoy han caído copos de nieve durante todo el día. Ayer por la noche hizo bastante viento, y como estamos mismo al lado del parque del colegio, durante toda la noche, al despertarme, sentía el zumbar del viento en los árboles, que a Alicia le causaba miedo y a mí una dicha extraordinaria, pues me traía a la memoria el viento otoñal de Galicia. Hace cosa de quince días, dimos otro paseo Alicia y yo hasta un bosque cercano a la ciudad. El suelo estaba seco y por ello pudimos sentarnos a nuestras anchas debajo de los árboles; sin darnos cuenta, rompimos a cantar, mientras el viento balanceaba las copas desnudas de los robles, y de pronto nos acordamos de Maruja. “Si estuviera aquí Maruja –nos dijimos– con qué gusto hubiera cantado canciones gallegas entre estos robles casi gallegos”. Naturalmente, nos dio la rabia de siempre saberos ahí entre esa podredumbre sin el consuelo de un bosque solitario donde recordar, donde soñar, donde cantar, donde pintar, dormir, escuchar el rumor del agua, el cantar de los pájaros, el ruido de una furtiva alimaña... Pero un día será, un día estaréis con nosotros, Maruja podrá cantar a sus anchas y tú pintar, correr, fantasear y maravillarte de que el mundo exista todavía tal como lo hayas podido vivir en la Arzúa o en el Ulla. Es el caso que nosotros casi os necesitamos tanto a vosotros aquí, como vosotros nos necesitáis, de momento al menos, a nosotros, y por eso no cejaremos en nuestro empeño de traeros. Estad seguros. Esos retratos que estás haciendo pueden ser la clave de la venida; acaso se te pueda traer con el pretexto de hacer determinados retratos, y una vez aquí, hacerlos de veras; dinero hay bastante por aquí: todo es que podamos convencerlos de que los retratos bien valen unos centenares o millares de dólares. Esto no es fácil simplemente porque en las pequeñas ciudades no se entiende más de pintura que en la presidencia del Centro Gallego; pero todo es cuestión de empezar: en cuanto una señora encopetada se haga un retrato, se lo hace hasta el moro Muza. Mándame, pues, algunas de esas fotografías cuanto antes, aunque tengas que hacerlas a toda prisa. Poco a poco Alicia y yo nos vamos familiarizando con esto y vamos teniendo mayor autoridad moral y hasta intelectual, lo cual puede el día menos pensado resultar en una solución como la de la sección de arte, la decoración de una sala del colegio o del gimnasio. Éste es el edificio del colegio de grandísimas proporciones con piscina, comedores, pista de basketball y muchas cosas más. ¿Quieres saber que aún no tuve ocasión de ir a Pittsburgh? La cosa parece fácil y lo es, pues muchos de mis alumnos vienen y van todas las semanas en su coche particular, y además hay servicio continuo de ómnibus. Pero hay una cantidad de zarandajas por el medio que mete miedo. Mañana pienso ir, pero saldremos de aquí tarde, y estaremos sólo unas horas: nos lleva un matrimonio en su coche. He recibido hoy unos impresos de Galicia (Santiago) para adquirir acciones de una empresa editorial entre cuyos fundadores está Pedrayo,Varela Radio y otras personas, algunas que yo no conozco. Supongo (que) estarás al tanto de lo que se trata; la idea me parece excelente, y la ocasión casi también. Claro está, no puedo adquirir acciones, pero si pudiera, la cosa no me disgusta, pues es un aspecto de muchos de nuestros proyectos tantas veces discutidos. Bien aconsejada esta editorial puede hacer mucho, sobre todo si las cosas pasan adelante. Espero que me digas por tu parte algo de lo que sepas; ¡quién sabe si Pedrayo no llevó tus proyectos a Galicia! Voy a contestarles de todos modos y darles ánimos. Los poemas de Alvariño me parecen muy buenos, como a ti; tienen hondura y sinceridad lírica, riqueza de lenguaje, todo, en fin, cuanto se pueda exigir de un poeta moderno. Pero creo que Valle Inclán le haría el reproche de eludir los ritmos gallegos, los ritmos de danza, de faena y de molino. Pero el mismo defecto tenía Manuel Antonio y otros escritores jóvenes y hasta viejos, en parte debido a que, con la excepción de Valle Inclán, nuestros ritmos ancestrales pasaron desapercibidos. Es necesario llevar a cabo una investigación a fondo en ferias, romerías, espadelas, mallas, sachas, recuestas, foliadas, etc. y llegar a los elementos puros de nuestros ritmos. Los libros de Valle pueden servir de punto de partida, ¿no crees? Rosalía tenía un oído maravilloso y lo utilizó para enriquecer la versificación castellana; pero a mi modo de ver, en gallego quedó a mil leguas de D. Ramón, como se comprueba en Voces de gesta, por ejemplo. “Un fato de nenas novas –todas elas sin camisa– Eu no medio sin cirolas” ¿Hay algo más netamente gallego que el ritmo de estos versos populares tomados por Valle Inclán con su fino sentido rítmico? Algo de esto echo de menos en Alvariño y en todos los poemas gallegos de última hora. Bueno, Luis, estoy resfriado; tengo la cabeza hueca y estoy cansado de la mudanza. Me alegro de que Nova edite tu libro; es lo menos que Cuadrado y ellos pueden hacer por una persona a la que tanto deben. Me alegro que Colmeiro esté de buen humor y sobre todo de que pinte. ¡Cómo envidio esa visita tuya al estudio y esa revisión de sus lienzos de antaño y de hogaño! Hará bien si sale de ahí y si expone. El exponer es siempre bueno a la larga como tú estarás convencido. Lo malo es que a veces exige sacrificios y dispendios dolorosísimos. ¿Qué hacen Castañino y señora, Torrallardona y demás pintores de por ahí? Bueno, escribe pronto y te contestaré en el acto. Tus cartas son leídas y releídas por los tres –mejor dicho, vuestras cartas–. Saludos míos a los amigos: Dieste, Mariano, Farias, Cuadrado, Antonisen y Nogués, Torrallardona, Merli, Frontini, Sirio y Mallea, Varela, Losada –le voy a escribir para aclarar un asunto relativo a mis libros–, Colmeiro, Viau el joven, etcétera, etc. –Para vosotros dos un abrazo colectivo y un aturuxo
Otero
Queridos Luis y Maruja:
Los maridos se ve que no nos dejan ya nada que decir, lo agotan todo de ganas que tienen de comunicarse. Siempre pensamos en vosotros y casi compramos una casa con la idea de traeros, pero las condiciones resultaron demasiado difíciles y por ahora hemos desistido, pero ya aparecerá alguna para alquilar cuando menos lo pensemos en que quepamos todos. ¿Llamasteis a los Salgués de mi parte? No dejéis de hacerlo y decirles que no tenemos noticias suyas desde hace siglos. ¿Cómo están? Saludos a [manuscrito na marxe dereita por Alicia:] todos los amigos y escribid pronto, no seáis perezosos.
Alicia
[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] Dile a Ascensión que le mandé 27 dólares a Maruca por el poncho que es lo que ella me dijo que valía. Gracias.
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| 1948-03-04 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1948 en 04/03/1948
[Manuscrito:] Cato de Tunfar ¿?, 4-III-48
Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
A su tiempo, nos llegó tu carta de 11-febrero, contestando a mi pregunta respecto a la licencia en el C. G. Hoy te adjunto, de acuerdo a ella, el nuevo pedido por dos meses. Mireya recibió también la carta de Maruja.
En la tuya, se nota el aburrimiento del verano porteño, sin noticias y con pocos amigos. Hemos notado en todas las cartas que recibimos de ahí una gran preocupación por el tiempo atmosférico. Te informaré hoy sobre ese aspecto aquí porque veo vuestra preocupación, aunque expontáneamente no lo hubiese hecho, a causa sin duda de que como el clima hasta ahora nos ha resultado perfectamente tolerable, no se nos ocurriría comentarlo. Así tampoco habla de su estómago quien no sufre de él. Pero bien. La virtud principal del clima en que vivimos es su sequedad. Cuando mucho la humedad alcanza el 20-25%. En general, no pasa del 10%. Por eso aunque hasta ahora en las primeras horas de la tarde (de 2 a 5), si se sale al sol, éste quema, es con una sensación normal de verano y sin que produzca aplastamiento ni haga sudar con esos inagotables manantiales de Buenos Aires. Luego, las noches son frescas cuando el día fue caluroso y hasta casi frías en días normales. Los primeros tiempos sentimos una cierta desazón en forma de fatiga o desgano para movernos, debida a la diferencia de altura, pero pronto desapareció y actualmente nos sentimos ligeros y deshinchados. Yo dejé de fumar. Tal vez sustituya ese vicio con el de la bebida, que parece ser predominante en la región (es frecuente que los enfermos respondan a las preguntas en ese sentido, “sí: bebo dos litros con cada comida y, cuando se puede, otros dos o tres además”. Lo del cambio de vicio es todavía un proyecto, de modo que no debes interpretar mal el que me haya salido del tema climático ni que esta carta está resultando un tanto desordenada (la verdad es que entre unos y otros de los párrafos anteriores he salido a dar la bienvenida a un pequeño minero que llegaba en ese momento al mundo con el minúsculo peso de 1.600 gramos, poco más que una carta amorosa de algún antiguo amante). Y quede con esto terminado el tema meteorológico.
Recibimos carta de Rafael desde La Pedrera, ya próximos al regreso. Nosotros le habíamos escrito a Montevideo, pero ahora dudamos de si la carta habrá llegado después de su paso a la vuelta.
Noticia para Castelao. Uno de los antiguos empleados de la mina es Mariano Dios, primo del padre de aquel (que se llamaba Mariano Rodríguez Dios). Hace años que está aquí y es muy estimado. En tiempos normales, es un hombre callado y circunspecto. Pero en los días de Carnaval se le ha ido un poco la mano en la medida de los líquidos alcohólicos y entonces le afloró el rianxeiro que hablaba gallego y se emocionaba con los recuerdos de Arosa, mezclados al orgullo de y por Daniel y a unas repentinas exhibiciones de cueca y tango que salía a realizar al medio de la pista de baile. Luego supe que es uno de los buenos bailarines de cueca que hay en el campamento y que suele ser designado jurado en los concursos de ese baile.
En mi carta anterior, adjuntaba una nota comentando las noticias sobre el Almanaque y diciéndote que me alegraría recibir un ejemplar. Me gustaría también conocer la opinión de Aznar. Hago intención de poner unas líneas a Salgués en mi calidad de Secretario para que las trasmita oficialmente a todos, pero en todo caso si tú lo ves, adelántale un triple saludo colectivo.
Por otra parte, yo creo que iré a Buenos Aires en este mes o en el que viene. Ya entonces hablaremos. Entretanto darnos siempre alguno las noticias de pequeño o gran volumen, pero que os parezcan de interés. De la enfermedad del Presidente ya nos enteramos por radio cuando estábamos esperando la trasmisión del acto de la toma de posesión de los ferrocarriles. Seguimos con el interés que os podéis imaginar el proceso de la convalecencia.
Escribí a Náñez en relación con asuntos del Centro. Tuve la impresión, a través de una carta que había recibido previamente de él, de que al Dr. Prado no le enviaban sino las biopsias urgentes y dejaban la mayoría irse acumulando por mi regreso. El motivo, supongo, hacer la pequeña economía del importe de mi sueldo, que sólo en mínima parte se emplearía en abonar los casos aislados que hubiesen enviado a resolver. El procedimiento sería imperfecto en cualquier caso: Si yo vuelvo porque me encontraré, acumulado, con un trabajo que no me fue ni me será pagado. Si fuese otro el que se encargase definitivamente, además de encontrarse él en una situación similar, de tener que hacer frente a una tarea extemporánea, se produciría seguramente un cierto desorden en la entrega de informes y archivo de materiales, que iría en perjuicio del servicio. Sugerí a Náñez comentar el asunto con Silva y darle este punto de vista para que lo tuviesen en cuenta. Por otra parte, Náñez se marchaba ahora en estos días a Bolivia. ( A propósito: ¿Decidió Anthonisen algo sobre su reválida?)
Saludos para todos. Mención especial de Torrallardona con quien hemos quedado, lamentándolo, en deuda de una visita.
Mireya –y yo– enviamos nuestros recuerdos a Maruja.
Tú recibe un abrazo de
Antonio
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| 1948-04-19 |
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Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948 en 19/04/1948
Waynesburg College, Pa.
44. E. Wayne Street. Waynesburg.
19 de abril de 1948
Querido Luis:
Hasta la fecha no dispuse de tiempo para contestar tu atenta de fecha de 30 de marzo, recibida aquí cosa de unas dos semanas después. He tenido y tengo muchas ocupaciones, entre ellas pequeñas cosas del colegio –reuniones, conferencias, exámenes, defunciones, fiestas, etc.–, pero sobre todo estoy loco con la primavera. Como sabes, perdimos la primavera del hemisferio sur, de modo que salimos de un otoño para entrar en otro, el cual fue seguido de un invierno de mil diablos por lo frío: con hasta 25 grados bajo cero. Así que ahora no bien la primavera se insinuó, me siento entusiasmado por ella, y me lanzo por estos montes y estos caminos con una avidez como no la sentía desde los tiempos formidables de Ribera. Tengo pensado escribir un artículo para La Nación sobre ciertos rasgos de la primavera aquí en Pensilvania, y en él os diré muchos pormenores que aquí consumirían mucho papel y tiempo. Pero no puedo menos de decirte que esto en primavera es algo espléndido, pujante, tenso, y poderoso. En primer término, hay muchos perales, ciruelos, manzanos, durazneros y otros frutales silvestres. Así pues, los bosques milenarios están sembrados de frutales en flor, y al lado de un roble tremendo aparece la mancha rosada y delicadísima de un melocotonero en flor; algunas laderas de las colinas cercanas aparecen manchadas aquí y allá por los frutales en flor, algunos inmensos, y producen la impresión de que de un momento a otro van a salir volando por los cielos. Los primeros días no nos cansábamos de coger violetas, ramas de botones encarnados de manzanos, varas de melocotonero y otras flores, pero pronto nos dimos cuenta de que lo mejor era lanzarse al campo a disfrutar sus encantos en vez de pretender arramblar con él para casa. Ahora tenemos un minúsculo departamento frente al parque del colegio; desde una de las ventanas vemos los tordos de pecho colorado de aquí, las ardillas, los pájaros carpinteros, los cardenales, los narcisos, los frutales silvestres, el césped tiernísimo, los niños y las parejas de estudiantes todos mezclados. Al amanecer nos despiertan los pájaros, y ya bien entrada la tarde, casi de noche, se oye algún solista más o menos cercano de hacer alardes musicales. Rodeado de una naturaleza así cuesta trabajo meterse dentro de casa y ponerse a escribir cartas, a preparar lecciones, a mascar papel. Ahora mismo desde el sitio en que te escribo puedo percibir un gran sector del paisaje circundante, sentir la borrachera del aire primaveral, oír los cardenales, contemplar la flor amarilla del diente de león, símbolo de las campiñas húmedas de nuestra Galicia y casi sentir el trasiego de la savia en los vasos de los árboles gigantescos.
Dentro de poco tendremos, al fin, una casa para nosotros; la están pintando y acondicionando porque la persona que vivió en ella hasta hace unos días la dejó en muy mal estado; por tal razón aún no hemos podido verla; los dueños se negaron amablemente a enseñárnosla hasta que esté un poco más decente. Sabemos que tiene un sótano, cocina, baño y cinco habitaciones, y está a unos 30 metros de la que tenemos ahora. Pagaremos por ella alrededor de 35 dólares mensuales; pero no está amueblada y el ponerla en condiciones de habitabilidad nos va a costar un pico. Menos mal que aquí es muy frecuente el crédito para todo, en especial para personas con una ocupación fija como la nuestra. Pero ya os daremos detalles más adelante sobre ella. Que Melella te pague bien ese trabajo, y al terminarlo, te vienes con nosotros (con Maruja) a pintar este paisaje y estos tipos, estos granjeros de por aquí, que no carecen de interés. Aparte de esto, creo que el retrato puede dar aquí mucho dinero, entre otras razones porque se trata de un terreno virgen como creo te dije.
¿Qué hacen los Dieste? ¿Se van o no? Recibí un libro de Nova, que agradezco a quien me lo haya mandado. ¿Sigue saliendo Realidad? Estoy traduciendo un estudio sobre Eliot para ella escrito por una profesora de aquí. ¿Que hace Bautista? Dime lo que sepas de los amigos sin excepción. Dile a Dieste que me envíe todos los libros que pueda y, sobre todo, si está en su mano mandarme los dos tomos de la Historia de España de Calpe, editada por Pidal. Han aparecido dos tomos: La España Romana y la España Goda, y aquí me harían un gran avío para los cursos de verano. Que en cuanto los reciba, les enviaré el dinero; pero que no pierdan un día si es posible. Como ves, esta carta va hecha un lío. Pinta tres.
Otero
¿Qué es de Búa, de Villaverde, ..?
[Manuscrito na parte superior:] Acabo de recibir una carta de Pedrayo, muy halagüeña, pero de escaso valor documental. Aquí no tengo mayores noticias sobre publicaciones de arte. Me muevo poco. Abrazos muy cariñosos a Colmeiro, Torra, Castañino.
[Manuscrito na marxe esquerda:] Dile a Melella que le felicito por la idea y que me acuerdo de él y de los suyos. Siento no haber podido despedirme de él, pero tú bien sabes lo que pasó a última hora.
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| 1948-11-02 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 02/11/1948
2 noviembre 1948
Querido Seoane:
Como te dije en mi última carta, vuelvo a escribirte ahora, con mayor frecuencia, ya que me parece que así debemos hacerlo en relación con nuestros proyectos. Además y no sé bien porque irracionado optimismo, en estos últimos días, tengo la impresión de que todo puede salir bien y de que podemos hacer algo interesante tanto en general como para nosotras.
Y ahora quiero darte algunas noticias de carácter concreto. El domingo –hoy es martes y ayer lunes día 1 fue fiesta, de modo que escribo sin perder tiempo– reuní a todo el grupo de pintores españoles en casa de Gondoy para hablarles del proyecto colateral de la posible venta de grabados y dibujos ahí. Los que se hallaban presentes –pues hay algunos en Estocolmo, que el colectivo pictórico español, desde Praga no para y hace exposiciones generales y particulares en toda Europa– asintieron y estuvieron conformes en dar toda clase de facilidades. En principio, en esta semana, tendré preparado un primer envío que te haré en cuanto llegue a mis manos. Con respecto a esto –yo, por mi parte, trataré de volver a escribir acerca de ello en La Nación– creo que será conveniente subrayar por todos los medios un creciente éxito del grupo español de París el cual no sólo recorre toda Europa, como te digo, sino que está creando imitadores y ya hay –aunque informe y sin la fuerza de manifestación del español– de otros grupos nacionales que pretenden ser de su nación en París, el inglés y el húngaro. Están asombrados de la cohesión del grupo español, de su consistencia y su fraternidad –y de su éxito–, naturalmente, de modo que una agrupación por el solo hecho de que está basada, no en algo externo y ajeno a cada uno de sus componentes, sino en la apreciación general que cada uno tiene por los demás, aunque entre ellos, como es lógico, haya sus cosas, pero que no trascienda afuera. Bueno, todo eso digo, así como el éxito del grupo español de la escuela de París, creo que conviene subrayarlo, tanto por motivos generales como en relación al proyecto de introducir sus cosas –pictóricas, se entiende–, ahí.
En dicha reunión, estaba entre otros, Palmeiro, con quien hablé largamente de ti y de tus proyectos. El me confirmó lo que tú me dijiste que te había escrito, pero se mostró dispuesto a echarnos una mano en lo que pueda. Y en todo caso, se comprometió, formalmente, a prestarle su taller, como vivienda, a tu llegada por un tiempo de socorro, hasta que tú veas y busques algo. Desde luego, te repito que la cuestión vivienda es el hueso; pero si tienes donde llegar, luego algún hotel pensión sin la angustia de tener que encontrarlo el día de tu llegada etc., creo que podrás arreglar por ti mismo lo que te convenga. O en el supuesto de que tengas dinero y de que consideres la posibilidad de instalarte aquí en serio, con plata de ahí, podrás comprar un piso o un taller por el mismo precio, o menos de lo que ahí cuesta ahora, alquilar uno. De todo ello, espero que me hables y que no pese en tu ánimo más de lo debido. Que acaso cuando llegues, pueda yo si nos pusiéramos de acuerdo –que sí que nos pondríamos– intentar buscar una solución común, ya veremos, dependerá de varias causas el que yo pueda estar o no en condiciones de volver a hablarte de esto. Por otra parte y en relación con todo esto, dentro de un mes o dos piensa ir ahí otro del grupo, Parra. Si todavía estás tú ahí, ya le daré cartas para ti o en tu falta para los amigos. Lástima que yo no haya sabido antes ni que el se iba ni que tú persistías en tus proyectos, que de otro modo el te hubiera dejado su taller por el tiempo que permaneciese fuera.
Lo digo porque aun cuando me dijo que ya lo tiene comprometido, quizá no sea imposible volver sobre eso. Y, en fin, aunque yo no sepa decirte ahora cómo, tengo la evidencia de que una vez aquí, tras un tiempo no muy largo, conseguirás resolver las cosas. Te repito que no sé cómo, pero que todo el mundo arregla de modo que tú harías como todo el mundo. Bueno, volviendo al envío, el primero incluirá, por lo menos, cosas de Clavé, Domínguez, Palmeiro, Gondoy, Parra, Manuel Peinado y Viñes, mas, eventualmente –o para el segundo– de Flores, Bores, etc. Luego te mandaré cosas de franceses y de un checo, Sokol, muy bueno que ahora expone aquí con mucho éxito.
Con mayor relación o más directa con lo nuestro, quiero decirte dos cosas: una, que lo de Paralelo 50, aunque todavía no se ha resuelto, está por resolverse y casi con toda seguridad, positivamente. Por otra parte, el éxito de la venta anual de libros que aquí realiza el Comité Nacional de Ecrivains, me ha persuadido de que es el momento para hacer lo que proyectamos: no te puedes dar una idea de lo que fue. Elsa Triolet, por ejemplo, en el transcurso de la tarde, vendió libros por valor de un millón setecientos mil francos. Y así mucha gente. Y como entre lo vendido había mucho, por no decir casi todo, el libro de lujo, ya te figuras que me ha dado una especie de índice de nuestras posibilidades que, aunque nunca sería lo mismo, pero de alguna manera tendría que ver con lo que yo vi. Creo, por ejemplo, que con el ofrecimiento que los mismos pintores me han hecho –ilustrar todos un libro mío– ya podría intentarse un negocio o poco menos, por primera vez en mi vida –o si no es que me equivoco de medio a medio– pero, naturalmente, por el momento y mientras no sepa mejor el estado de tu viaje, no pienso hacer nada sin contar contigo y sin volver a hablar de colecciones, etc. Otro dato de interés general es que Octavio Paz, que está aquí, tiene concluido un libro y quiere editarlo sin que por el momento esté decidido a dárselo a nadie. Otro dato es que el embajador de Venezuela aquí ha resultado ser admirador mío; que el encargado de negocios que estos días va a Praga, es un poeta Otto de Sola, muy amigo mío. En fin, que estoy optimista y que lo que necesito es que me des noticias de ahí.
Lo necesito y con urgencia entre otras razones por la siguiente: Ussía piensa permanecer aquí, un plazo que por lo menos irá hasta mediados de diciembre y quizá más; pero nosotros debemos contar conque quizá no se quede más. De tal modo que hasta esa fecha, pero no más tarde, tengo yo para hablar con él de nuestro proyecto. Mas para ello y en función de las razones que te daba en mi última carta, necesito saber, con la urgencia que se pueda, lo que resolvéis ahí. ¿Has hablado con Coppola? ¿Y Torrallardona? ¿Te parece bien –debo o no hacerlo– que yo vuelva a escribir a Cóppola? Creo que te darás cuenta de que el hecho de que Ussía esté aquí es una suerte grande y que, por lo tanto, en principio no podemos perderla, creo; mas por ello, para dar seriedad al asunto, me parece imprescindible poder ofrecerle algo ya concreto, en marcha, de modo que vea él que la suya sería una aportación a algo y no una mera iniciación hecha sólo en nombre de la amistad, ¿no te parece? Contéstame a todo esto, aunque sea dos letras, pero en las que me digas, escuetamente, lo que hay de cada cosa y lo que tú piensas de ellas.
De mis cosas particulares que te hablé el otro día, dos preguntas. Primera –y para que me contestes un poco abultímetro– ¿cuántos ejemplares de Paralelo 50 crees tú que podrían venderse ahí y en Montevideo, contando con una propaganda más o menos buena y con el hecho de saber que tendría buenas colaboraciones de aquí y de ahí? Ya sé que es muy arriesgado decir alguna cifra, pero de todos modos te agradecería que me la digas para tener una idea. La otra pregunta, ¿has podido hacer algo en relación con los ejemplares del Avila Camacho que te pedía en mi anterior? Creo haberte dicho que me los mandases por avión; pero no estoy seguro de haber dado por supuesto, como es natural, que lo que materialmente suponga ese envío –forzosamente caro– corre por mi cuenta y del modo que tú me indiques. A título de indicación o sugerencia, alguien me ha dicho que la Fama de ahí acepta encomiendas aéreas, las que naturalmente saldrían más baratas que el envío por avión normal, siempre que acepten como encomienda algunos libros. Te agradecería mucho que me tengas al corriente de esto también. Y con ello, creo que por hoy no tengo nada que añadir, sino que estoy deseando recibir carta tuya y, mucho más, saber en qué fecha te embarcas. Muchos recuerdos a los amigos. Y para Maruja y para ti, un abrazo de vuestro
Arturo Serrano Plaja
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| 1948-12-09 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 09/12/1948
París, 9-XII-48
Querido Seoane:
Yo sé –y tú sabes, también, puesto que yo mismo incurro en ello– que los españoles escribimos pocas cartas. Pero yo creo que a ti se te va más la mano aún. En fin, no importa que no hayas escrito hasta ahora, pero sí quisiera que me contestes a esta en un plazo algo menor del que sueles.
Alguien que ha llegado por aquí últimamente me ha dicho que tú piensas estar aquí en febrero, pero no sé que fundamento tiene esa noticia. Sin embargo, las que yo te voy a dar tienen el de la experiencia o cosa vista y vivida, como hay que decir en estos casos.
Y es esto que para nuestro plan apremia el tiempo. Primero, porque cada día veo y noto y siento más y mejor que sería ahora el momento super recontra ideal para comenzar algo por el estilo. Mas si por yo no lo sintiera bastante, me lo hacen remarcar como dicen por aquí muchos españoles las casi constantes iniciativas que bordeando la nuestra se producen poco menos que cada día.
Así, por ejemplo, hay unos chicos catalanes que han montado –aún no está terminada– una galería de arte con librería, a todo meter y que será, sin duda, un éxito, pues es de las pocas cosas españolas que hay aquí de cierto tono. Como en sus proyectos entran muchas cosas y como por lo que se ve de la galería –montada nada menos que en plena plaza Vendôme, es decir, el mejor sitio de aquí para eso–no me extrañaría que pronto o tarde –y más bien pronto– dado que son catalanes y con instinto para ello, dan con el quid de lo nuestro, pues está, como te digo, en el aire, en el ambiente hasta un punto que casi le dan a uno ganas de decir, como los chicos: “que te quemas, que te quemas”.
Por otra parte, Manuel Ángeles Ortiz, gran amigo como sabes de Picasso, está gestionando la posibilidad de mandar ahí cosas editadas por la editora suiza Sikra, la cual, influida por el mismo Picasso, si no le ha concedido la exclusiva, le dará muchas facilidades y creo que hará algo en serio.
Por otra parte, ha llegado aquí Sarita Maglione de Lautare. Viene a muchas cosas y, como supongo que sabes que es muy amiga mía, hemos hablado de casi todas. Entre otras, me propone que nos encarguemos, por cuenta de Lautare, de enviar ahí libros de lujo, etc., ya que tiene noticias del éxito comercial que ha conseguido Peuser haciendo eso. Para ello, me ofrece condiciones aceptables en principio, pero aceptables en el sentido de trabajar con capital ajeno. Pero si nosotros echásemos a andar, podríamos hacer lo nuestro, quiero decir, las ediciones, y mandar también cosas por nuestra cuenta, quiero decir, contando no con tal o cual tanto por ciento, sino con el beneficio consiguiente de lo que se consiguiera ahí. Lo cual ya en sí mismo es muy interesante, pero lo es, a mi juicio, más aún, por el hecho de confirmar lo que habíamos pensado, es decir, que ahora es el momento de hacer competencia, desde aquí al libro de ahí, sobre todo a base de ediciones de lujo y con todo nuestro plan en suma.
En otro sentido, he recibido estos días una carta de Horacio, quien me dice que ha hablado contigo varias veces y que todo está claro, pero sin darme mayores precisiones lo cual no me extraña, ya que así es él. Pero como tú no eres así, me gustaría saber lo que hay de nuevo y de concreto: con respecto a tu viaje, con respecto a lo hablado y concretado con Coppola, con relación a la aportación de Torrallardona y, sobre todo, en relación a lo que yo pueda y deba intentar aquí con Ussía, a quien aún no he hablado nada por esperar a tener noticias tuyas, condenado. Insisto mucho en que cada día palpo mejor las posibilidades estupendas que tendríamos. Y, por tanto, te pido que hagas un esfuerzo en serio para estar en contacto. Ya sabes que de siempre me pareció muy buena la idea; pero ahora es que siento que cada día que pasa es un día perdido, y como estas cosas van por rachas, acaso si no aprovechamos la que ahora se presenta, si dejamos que alguien se nos adelante, luego lleguemos tarde y perdamos el tren típico. Por lo tanto, necesito que me contestes aunque sea las consabidas cuatro líneas, dándome noticias tuyas y hablándome de todo esto. Y nada más por hoy para ser ejemplo de laconismo comercial.
Ah, sí, otra cosa y esta de carácter privado: si has tenido tiempo y gana para ocuparte de mi maldito libro sobre Avila Camacho, me gustaría que me lo dijeras, ¿quieres? [Manuscrito:] Un fuerte abrazo para Maruja y para ti de vuestro
Arturo
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| 1949-00-00 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1949 en 00/00/1949
París, 1949
Querido Seoane:
En su ya poco lejano día, recibí tu carta desde Inglaterra. Luego he sabido de ti por diversos amigos: Sabartés me dijo que te había visto y que sabía que te había ido bien en la exposición; que te habías comprado un pequeña imprenta y que no pensabas volver por Europa antes de dos años. Luego Pastor me ha confirmado casi todas esas noticias y me ha precisado que, en efecto, vendiste varias cosas en Londres y que dejaste otras apalabradas, como se dice, y, por tanto, de venta casi segura, y también que habías comprado una imprenta chica para hacer pequeñas tiradas de dibujos, etc. También me dijo que, según el creía, no pensabas volver por aquí hasta bastante tiempo. Esa noticia, repetida, me sorprendió un poco y por eso, si alguna vez me escribes, haz el favor de decirme cómo es la cosa. No porque naturalmente no seas dueño de hacer las cosas como mejor lo creas, sino porque como en principio habíamos pensado las cosas de otra manera, no sé si acaso hay para ti alguna novedad que modifique lo conversado. Me gustaría mucho que me lo dijeras o, en caso contrario, que también me confirmes lo que haya.
Por mi parte, he tardado más de lo que pensaba en contestarte, porque nuestro amigo Gascó Contell tardó en regresar de España más de lo que él mismo pensaba, según me ha dicho; porque yo mismo, por un cambio de liceo y por lo tanto de horarios, he estado estos primeros tiempos sin poder disponer de horas libres que coincidiesen con las indicadas para verlo; porque en dos ocasiones fui a verlo por la mañana y no tuve la suerte de encontrarlo. En fin, al cabo, le he visto y hemos hablado mucho. Y aparte de las cosas que me ha contado de España, sin querer soltar más prenda de lo nuestro, me ha pedido varias y repetidas y subrayadas veces que te escriba con urgencia y que te pida que, con urgencia, contestes sí o no. Hasta donde he podido comprender su prisa por tener esa contestación un tanto lacónica, me parece que en parte se debe a las razones que dices que con la Ilustración piensa ampliar muchas cosas, hacerlo todo en grande y especialmente lo de los números dedicados a otros países, que dice ya tienen proyectados un número sueco, suizo, noruego, danés, etc. Naturalmente, no sé hasta qué punto sea o no cierto. Por otra parte, acaso él, personalmente, Gascó, se siente en efecto con alguna posibilidad, después de su regreso de España, que le convierte en señor importante y que, por lo tanto, lo único que desea es saber realmente si sí o no vamos a hacer algo con el número argentino –dejando entender que él ya no puede estar pendiente de una sola cosa y que en cierto modo no puede perder mucho tiempo... Todo eso adornado con la salsa de amabilidad y marrullería de comerciante y buen hombre, al mismo tiempo, que tú le conoces. Por lo tanto, te digo lo que él me ha dicho sin, por mi parte, hacer la menor ilusión en cuanto a la urgencia con que tú puedas mover ahí las cosas.
En cuanto a la credencial, me dijo que hace tiempo ha salido. Hasta pareció asombrarse un poco cuando yo le hablé de esto, ya que me dijo que hacía mucho tiempo que la había mandado. Con ese motivo, me habló de algo que no entendí yo muy bien. Hizo una alusión vaya y que no aclaró lo suficiente, cuando yo le sugerí que lo hiciese, acerca de ese u otro documento en el que como ya sabía yo por error no figuraba mi nombre. No sé nada ni puedo imaginarlo. Si acaso tú sabes algo, ya me dirás de lo que se trata.
De mí, poco nuevo puedo contarte, ya que tú sabes como transcurre aquí mi vida. Sensiblemente, lo mismo que el invierno pasado. Ahora estoy trabajando un poco más por lo que tengo un poco menos de mal humor que otras veces. Ahora esta apareciendo mi novela Don Manuel del León en Europa. Quizá alcance a publicarla este mismo año en libro y si no, ya parece estar resuelto lo de su publicación para la temporada que viene. De mi libro de poemas, anda mejor de lo que yo suponía y he tenido alguna crítica interesante. Ahora está aquí Aparicio a quien veo con alguna frecuencia. Ángeles Ortiz me dijo ayer que está por llegar Torrallardona. Como ves, no se pierde el contacto con las cosas de ahí. ¿Cómo las has encontrado tú a su regreso? ¿Has visto ya a muchos amigos? Yo, en este momento, me dispongo a poner un poco al día la correspondencia con los amigos de ahí a los que, avergonzado lo digo, hace siglos que no escribo. Como por otra parte hacen ellos y ¡ay! también los Dieste de quienes no he tenido una sola [manuscrito:] letra, ¿sabes tú su dirección? ¿Van a continuar en Londres?
Abrazos de Claudi y míos para Maruja.
Arturo
[Manuscrito na marxe esquerda:] Escribe.
(Información do sobre:)
M. Luis Seoane
Hotel Saint-Michel
19, rue Cujas
París (5e)
Rem. A. Serrano Plaja
L Merigate. Poitiers (Vienne)
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| 1949-02-08 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949 en 08/02/1949
[Manuscrito:] Febrero 8, 1949
Waynesburg, Pa.
Querido Luis:
Tu carta tan esperada no me ha causado sorpresa, pues su desacostumbrada tardanza fue para mí indicio de que lo dicho en la anterior iba adelante; lo que sí me sorprendió fue lo de Dieste, pues aunque admitía la posibilidad de que se fuese, no pude sospechar lo fulminante de la solución. Sin temor de envenenarme, sospecho que me cabe gran parte en el honor y la responsabilidad, si hay lugar a ella, de haber desbaratado el grupo con mi ejemplo primero y con mis cartas después. Debo reiterar, sin embargo, que nunca me he propuesto otra cosa que ser sincero y dar expresión más o menos apasionada a mis sentimientos. Yo me alegro infinito de vuestra salida a la aventura; os esperan grandes emociones, el redescubrimiento del mundo con sus espacios, sus misterios, sus dramas, sus luces y sus noches. Yo hubiera sido feliz si os pudiera haber traído conmigo; mi impotencia, nuestra impotencia, mejor dicho, pues Alicia siente lo que yo en este caso, ha mermado mi felicidad aquí; y aunque con forzada lentitud, no he dejado de hacer indagaciones. Hoy mismo recibí carta de Barbudo desde Washington en la que me expresa su pesimismo sobre vuestra venida, entre otras razones porque la Argentina es para el común de las gentes de aquí algo entre lo posible y lo imposible, entre la realidad y el sueño. También recibí hace días carta de Souto, a quien pedí consejo sobre tu caso, y espero en estos días su contestación a la segunda carta. Como él estuvo aquí y piensa volver y talvez pronto, le hice varias sugerencias y preguntas. La dificultad es que, con carácter permanente, sólo se puede puede entrar como profesor, y aun así, se necesita haber estado enseñando los dos años inmediatamente precedentes. Como pintor acaso sea posible venir también, pero se necesita la mediación de gentes muy especiales; esta es la razón de mi segunda carta a Souto, quien sólo conoce ilustraciones tuyas y que le parecen tan buenas que, una vez aquí, podrías defenderte con ellas. Aparte de mis gestiones, creo que debes escribirles; de seguro le das una gran alegría. Sus señas son: Paseo de la Reforma, 219. México D. F. México. Aunque tú vayas, no está demás atar cabos, sobre todo en momentos como los presentes. Barbudo está disfrutando una beca de la Gugenheim para hacer un estudio de las ideas religiosas de Unamuno. Parece encantado de la vida, pues tiene un buen sueldo aun sin saber hablar inglés. Se queja de faltas de noticias de Nova y de Varela.
Volviendo a lo vuestro tras este rodeo, no de propio descargo, sino para desahogar la pena que me causa ver que no tomáis el rumbo de Nueva York, creo justificada, muy justificada, vuestra decisión. Y ni que decir tiene cuánta suerte os deseamos todos. Europa es muy varia, hay mil sitios donde luchar y vivir; aun reconociendo que París puede ser el ideal para un pintor, no creo que debáis cegaros con él, y cortaros otras posibilidades. Talvez en el campo –ese maravilloso campo francés– podáis trabajar con más desahogo económico y hasta con más comodidades. Con exhibir en París de vez en cuando puede ser suficiente; el mismo Picasso vive ahora fuera. Tu idea de exponer en Londres me parece muy buena; en París puedes procurarte miles de señas e informes sobre galerías, etc. No olvides que hay ciudades muy importantes en Inglaterra además de Londres: Manchester, Birmingham, Edimburgh, etc. Creo que si puedes entrar en Inglaterra, te espera un gran porvenir, pues tus cosas, en especial las menores, te abrirán muchas puertas con los editores. Tendrás también una riqueza asombrosa de tipos ciudadanos y campesinos que estudiar. Es muy conveniente que lleves contigo una colección o varias de los libros; les pondrán los dientes largos a los editores londinenses. Sacrifica otras cosas si es necesario.
Siento mucho estar con los bolsillos vacíos, como Maruja os habrá dicho, como consecuencia de trabajar uno solo y del tratamiento de Alicia; si no os hubiera enviado unos dólares con una satisfacción inmensa. Como acaso sepáis, estamos todavía endeudados y la familia de España se encuentra en la miseria prácticamente. Pero aun así, si en algún caso nos es posible hacer algo, no lo pensaremos un instante. Te aconsejo que dejes todo en orden: nacionalidad, trámites oficiales, etc. No se sabe lo que puede sobrevenir de un momento a otro; es posible y deseable que nada grave pase, que las nubes que hoy cierran el horizonte pasen sin dejar rastro. Pero la prudencia no está reñida con la audacia ni con el heroísmo; te hablo como hablaría a un hermano, sin pusilanimidad, pero un tanto escarmentado. Por aquí hay cientos de españoles con nacionalidad norteamericana que no tienen porque avergonzarse de haberla adoptado, sino que se consideran afortunados por ello; Dieste encuentra ahora unas facilidades como uruguayo muy valiosas; tú harás muy bien si utilizas cuanto te sea de provecho tu nacionalidad argentina. Procura dejar bien tus cosas con el Centro Gallego también; bien que mal ha sido una ayuda y en la revista has hecho cosas que no se pudieran haber hecho de otra manera. Sin renunciar a nada esencial, sin hacer nada que nos abochorne, hay muchas posibilidades que no hay que desperdiciar; y esto es válido no sólo ahí, sino más aún en Europa. Sé firme, pero no te dejes dominar por fanatismos estériles, sobre todo ahora que hay mucha gente dispuesta a sacar partido de ellos mientras les conviene y a saltárselos a la torera cuando conviene.
Espero que no me olvidéis; que me sintáis tan cerca como yo os sentí y siento a todos vosotros. Cada día estoy más convencido de que lo que vale en la vida es lo que comparte, lo que nos liga a nuestros amigos, a nuestros familiares, a lo que a veces pudiera parecer intrascendente. Por eso considero la pérdida de una amistad como lo más grave que puede ocurrirme. Tú tienes amplio campo por delante; tienes juventud, tienes genio o, si quieres, madera de artista de alta calidad; tienes dotes de trabajador; tienes salud; entusiasmos y muchas cosas más. Yo te deseo la suerte, ese algo del que nadie puede estar seguro y tan necesario como lo demás. Creo que debes tratar de sacar partido siempre de tu optimismo y desterrar para siempre, filosóficamente, el desaliento y el malhumor. Si inspiras optimismo al borde mismo del abismo, no caerás en él; si por el contrario, te obstinas en sentirte perdido en una balsa de aceite, te ahogarás. Busca la alegría recóndita en los demás y esta alegría te reconfortará a ti.
Bueno, perdóname estas tonterías, pero no las olvides, aunque solo sea por la intención que las inspira. En cuanto a tu pintura, simplifica, simplifica, aligera, depura, pule, sé paciente, cauto, frío; piensa que el arte es el genio de domar el genio; la fuerza de someter la fuerza hasta el punto de que la fuerza, sin dejar de existir, no se advierta si no a la larga. Una sonrisa puede tener más fuerza que un torso de coloso. Afortunadamente, estás de vuelta de estas cosas, y Francia es el país de la fuerza sometida a razón. Cada día veo más claro que una mantilla de Goya, o un abanico, son más explosivos a la larga que sus toros o sus caballos os sus demonios. Nuestro paisaje gallego puede decirte muchas cosas a tu manera, como se las ha dicho a Colmeiro y hasta a Souto. En Francia vas a encontrar un paisaje muy parecido. Ojo a él, y lo mismo al mar, a ese mar que te va a salir al paso muy pronto como un milagro. ¡Lástima que no vayas en un barco de carga! Para estudiar es ideal. Otro consejo: ¡Oculta tus entusiasmos a quien no puede entenderlos o, peor aún, entenderlos mal!
Creo que debo acabar esta interminable carta, aunque tengo la sensación de no haberte dicho nada que valga la pena. ¡Tanto hay que se nos escapa sin saber cómo de entre las manos! Sobre todo cuando uno siente la necesidad de revelarse en toda su plenitud, sin reserva alguna. Te imagino frente a las costas de nuestra España, aunque no será tan nuestra como lo ha sido, como cuando estaba limpia o más limpia de curas, de beatas, de filibusteros, de adulones... Esos miserables ni aprenden ni olvidan, pero siempre se las arreglan para vivir al amparo de situaciones de excepción.
Me imagino que estarás negro de trabajo, pero quisiera que no olvidaras mandarnos aquella conferencia de Alicia y los números de la Revista en que aparecieron cosas mías. Cualquier amigo del Centro puede hacerlo por ti si se lo encargas bien. Mientras que seguías allí, no nos urgía mucho recuperar estas cosas, pero ahora prácticamente Buenos Aires se queda vacío para nosotros, pues si bien tenemos aún amigos ahí –y no quiero mermar su categoría– no te puedes fiar de ellos para cosas de éstas. ¿Si ves al profesor Vera, quieres darle mis señas y decirle que Trincado acaba de llegar a Nueva York, supongo que huyendo de la quema venezolana? Me lo ha dicho Barbudo. Dile que le agradecería el envío de los libros publicados por él en Buenos Aires –Nova y Losada–, pues aunque tengo la idea de haberlos traído, no sé que ha sido de ellos, y aquí hay algunos matemáticos que han demostrado curiosidad por ellos y quién sabe si algún día pueden ser traducidos. Y tú no dejes de escribir aunque sólo sean tarjetas desde los puertos de toque. Nosotros procuraremos hacer lo mismo tan pronto como tengamos vuestras señas.
De Ayala no tuve carta; pero no te preocupes. Si no escribe él, le escribiré yo.
Muchos saludos a los amigos del grupo: Farias, Varela, Cuadrado, Torrallardona, Mallea, Sirio, Merli, los de López, Romero, Castañino, Alonso, Anthonisen... y así hasta el infinito. Para vosotros dos un gran ¡Hurrah!... y mucha suerte y un abrazo de vuestor
Espasandín
[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Mucha suerte y prosperidad os desean
Alicia y Cuqui
[Manuscrito na marxe esquerda da última folla:] Mandad las señas cuando las tengáis.
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| 1956-05-14 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Muñoz Manzano. 1956 en 14/05/1956
3450, 38th Street, N. W.
Washington 16, D. C.
Mayo 14, 1956
Querida Carmen:
Te agradezco mucho tus dos cartas y creo que aún más la segunda que la primera. Se la mando ahora mismo a Cuqui, quien salió hace unas horas para Nueva York, tras pasar con nosotros el fin de semana. Le encargo que trate de encontrar copia de lo que los diarios han dicho de Luis con la intención de mandársela a él una vez leída. También le encargo que invite a un amigo, profesor de arte en la Columbia y que ya conoce a Luis por referencias nuestras y por haber visto las cosas suyas que nosotros tenemos, para que vaya a ver la exposición e invite a algunos de sus amigos a hacer lo mismo. A nosotros nos pescó la noticia en un mal momento de fondos, lo cual unido a los compromisos burocráticos, hace muy difícil el viaje a Nueva York. Hablé aquí en algunas galerías de los pintores amigos de Buenos Aires, pero me dijeron que le transporte de los cuadros hacía casi prohibitiva una exposición de alguna importancia. Mañana voy a hablar por segunda vez, por si se decidieran a entrar en contacto con Luis para traer los cuadros aquí una vez cerrada la obligación de Nueva York. Aquí no hay el mercado que hay allí y hasta los pintores locales encuentran muchas dificultades para defenderse. Pero nunca está de más que los cuadros hablen por sí mismos y vayan creando su mundo en los ojos de las gentes. Lo ideal sería que la Unión Panamericana se decidiera a hacer una exposición de gente moderna de Buenos Aires; pero los capitostes están ahora en Lima, creo. Uno de los mandamás es un argentino que todos conocéis, pues tuvo ahí la representación del Fondo de Cultura. No me acuerdo ahora del nombre por uno de esos lapsos que me asaltan de vez en cuando. Yo hago muy poca vida social, pero voy a ver si pongo fin a este aislamiento y hablo con la gente de aquí. Creo que en este momento hay una exposición de argentinos en la National Gallery. Me hice el propósito de ir a verla. Quien hizo mucho ruido fue un cuadro de Dalí, una crucifixión, que la National Gallery compró; en el diario vi los grandes bigotes dalinianos en la ceremonia de colgar el cuadro. Claro que no me interesa Dalí, pero sí los argentinos, entre quienes debe haber conocidos. Un chico de Córdoba, que trabaja en mi cuarto, me habló pestes de la tacañería con que se hizo todo. Me dijo que hasta un catálogo roñoso que han hecho los de la embajada lo cobran a buen precio, cosa absurda cuando aquí esas cosas se derrochan y envían a todas partes. Las víctimas de esta conducta son los artistas, por quienes su gobierno ha hecho tan poco.
Decidle a Luis cuánto me alegraron las noticias que Cuqui nos trajo de él y las que ahora sabemos gracias a vuestra generosidad. El público norteamericano es muy desigual; si una cosa cae bien, puede convertirse, en cosa de semanas, en algo apoteósico, y hasta puede exaltar a una persona más allá de lo que a ella le hubiera gustado. Basta a veces que un par de críticos se entusiasmen y digan la Marimorena en Time o en otra publicación de gran tirada, para que todo el país se contagie y no hable de otra cosa por un par de años. Ojalá esto ocurra con Seoane, pues ello supondría una fortuna para él. No sé cuantas cosas expone, pero sería estupendo que tras esta exposición preliminar hiciera una de grandes proporciones aprovechando el éxito de la primera. Decidle que trate de encontrar los recortes de los números de los diarios que se ocupan de él, pues son un arma tremenda para la propaganda aquí de sus cuadros. Como os dije, encargo a Cuqui que haga todo lo posible por encontrar ejemplares de los dueños del salón donde expone. Mañana voy a empezar por mi parte a escudriñar con el mismo fin. Con estas armas, intentaría hablar en varios locales de exposición y en algunos museos, como la Phillips Gallery, y otras. Espero con interés el estudio de Rafael, si bien temo esté más allá de mis entendederas. Ya veremos. Hace tres días estuvo a cenar con nosotros el Dr. Sante Uberto Barbieri y señora, de Buenos Aires, obispo metodista y miembro del Consejo Internacional de Iglesias. Nos contó muchas cosas del cambio de régimen de la Argentina, sobre todo nos dijo cuán profunda fue la reacción popular al anunciarse el derrocamiento de Perón.
De nosotros poco os puedo decir. Cuqui os habrá explicado nuestra vida y milagros, pero necesariamente se habrá quedado corta en cuanto a cuan presentes os tenemos y cuanto contáis todos en nuestra estima y admiración.
Hace unos días solamente me enteré de la muerte de D. Constancio Vigil, lo cual me sorprendió y causó una dolorosa impresión, pues se trataba de esas personas que parecían estar más allá del alcance de la vejez y de la muerte. Si me pudierais enviar unas notas biográficas y bibliográficas escuetas y bien ponderadas, intentaría escribir un artículo sobre él para la revista Las Américas. Intentaría que le diesen cabida y acaso no fuese difícil, pues no creo que anden muy abundantes de colaboración. Pero conviene que nadie sepa nada de esto por si la cosa no llegase a cuajar por cualquier circunstancia. Una vez escrito y aceptado, se harían las gestiones para encontrar buenas ilustraciones, cosa que no será difícil dada la riqueza de cosas que debe haber en los archivos de la Casa Atlántida.
Hace aquí un calor espantoso hoy, y también lo hizo ayer. De pronto la temperatura saltó a 90 grados Farenheit (32,5º C) y creó un estado de depresión insoportable. Esto quiere decir que pongo fin a esta carta. Muchos recuerdos a Ramón Rey y a Baltar y familias, a Seoane, Varela, Frontini, Castañino, Torrallardona, Baudizzone, Cuadrado, Farias... en fin, todos los amigos del Tortoni y de otros grupos. ¿Sigue ahí Bautista? Para vosotros el abrazo colectivo de nosotros dos.
Otero
No me gusta nada esta carta, y la rompería si tuviera fuerzas para escribir otra mejor. Otro día intentaré deciros algo mejor. Pedidle a Varela un ejemplar de su libro para mí. De nuevo, otro abrazo de los
Otero
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| 1963-02-06 |
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Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1963 en 06/02/1963
Buenos Aires, 6 de Febrero de 1963
Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo
Queridos Carmen y Rafael:
Debemos carta, la que debimos haber enviado a nuestra llegada, hace ya cuatro meses y el recibo del libro de Rafael que llegó a Buenos Aires en los primeros días del mes pasado, como regalo de Reyes, como feliz augurio para el año nuevo. A nuestro regreso encontramos a Buenos Aires como siempre, la moneda un poco más deteriorada, sin que impida, parece, a las gentes hacer sus negocios; la ciudad más crecida, aumentando, claro en incomodidad y los amigos todos divididos, tambien como siempre, en optimistas y pesimistas con respecto al futuro, pero sin apenas discutir, parecen haber agotado todas las fórmulas y recetas y abandonarse a una imprevista solución por el posible milagro, al destino, al azar; por eso tu libro, tan implacablemente lógico, escrito en tan bella prosa, en idioma tan racional y limpio llegó en un momento propicio, cuando casi todos parecemos haber perdido –me incluyo– objetividad, conciencia de nosotros mismos y la posibilidad de saber cual es una verdad.
En Lisboa, última etapa de nuestro viaje que no conocéis, buscamos a Espasandín. Fuímos a esa ciudad para estar con él y con Alicia tres o cuatro días y llegamos tarde. Se habían ido no sabemos a dónde. Estuvimos en la aldea cercana a Lisboa, una estación antes de Estoril, donde habían vivido. Llamamos insistentemente a la puerta del departamento que habitó y como nadie respondía dejamos una nota debajo de la puerta con la dirección del hotel en Lisboa, pero extrañados interrogamos a los pobladores de la pequeña población, antes a los vecinos, y luego el dueño de un almacén, de un ultramarinos, recordó a ese matrimonio español cuya mujer le hacía daño el viento, que siempre vestía “calzas”, la conocían más por esta prenda que por otro cualquier detalle, y que se habían marchado hacía poco tiempo, creían que a España, a una ciudad o pueblo que el proveedor, almacenero o lo que fuese, llamaba Santo Andrés de España, porque a ella no le sentaba el clima, aquel viento. Sufrimos una gran tristeza por ellos, nunca nos parecieron más solos que en aquella algo más que aldea de al lado de Estoril, y por nosotros que perdíamos alegría, algo, juventud quizás, con el desencuentro. Aquel viento, el mismo viento de Galicia, era lo que más amaba Espasandín y debía renunciar a él en busca de un clima sin viento, sin tiempo, para Alicia enferma. San Andrés de España nos trajo a la memoria San Andrés de Teixido, tan distinto al San Joao de Estoril de Espasandín, con más viento, más violentas olas y entre montañas escarpadas y donde parece no haber más allá que el mar, surgido el San Andrés de las profundidades de un oscuro y lejano pasado. Pero, ¿cual es este otro San Andrés de España, de clima ideal, capaz de alivar a Alicia? ¿Viajaron realmente a España? ¿A qué país fueron?. Nosotros sufrimos una gran decepción y en cuatro días que pasamos en Lisboa nos venían a la memoria constantemente, manteniendo, hasta que nos fuimos, la esperanza de encontrarles en la calle, en un café, en cualquier parte. Temíamos no conocerlos por el aire de personajes de novela alemana, de extranjeros de Capri, de la descripción del proveedor de San Joao de Estoril. Esta fué la última aventura de nuestro viaje. Unos días después con Varela os recordábamos a todos, y, otros más tarde, un domingo, leíamos en la sección bibliográfica de La Prensa una nota sobre un libro de Espasandín publicado hace, quizás, unos veinte años, en la época vuestra de Atlántida. El tiempo que va a abarcar la exposición retrospectiva mía que se proyecta para el mes de Julio en una gran galería nueva de aquí. Estoy trabajando como puedo y Maruja y yo proyectamos volver a esa en octubre, en el otoño.
Esta es una carta donde apenas se dan noticias. Todos los amigos comunes preguntaron por vosotros, os recuerdan, Varela, Baudizzone, Scheinberg1, Falcini, Frontini... Torrallardona y los suyos os están muy agradecidos y llegaron encantados de Galicia. Nosotros os recordamos siempre, y a todos los amigos.
Saludar de nuestra parte a Mincho, a Díaz Pardo, a quien debo carta, a Mon, a todos. Escribidnos. Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos:
[Seoane]
1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheinberg ou Scheimberg, con eme, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.
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| 1967-01-30 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:]
Transcripción da Carta de Cherniavsky a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 30/01/1967
CONSUL ARGENTINA / DE AUDITORIA Y MANDATOS.
30/1/67
Estimados amigos Maruja y Luis:
Recibimos casi como regalo de fin de año vuestra carta fechada en París además justo en un momento en que, aparte de tratar de localizar vuestra probable dirección a través de Abrasha, que pensamos la tendría en razón de haber estado vinculado al itinerario, estábamos rumiando nuestro descontento de amigos y calmándonos junto a otros comunes amigos que gracias a Dios para ustedes también rumiaban lo que evidentemente impedía que nadie maldiciese a nadie por haber recibido ya carta y en esta agitación casi sin ningún punto ni coma... llegó.
La tormenta pasó, vino casi un calma chicha para dar paso a una furia de llamadas telefónicas de gente que quería hablar –todas ellas al mismo tiempo– para decirle al amigo que había recibido carta de Luis y Maruja... y quedamos todos, egoístas al fin, desinflados y pequeños, todos los amigos habían recibido carta, no existía ningún privilegiado.
Apenas sí en la reunión de los Scheimberg al despedir a la Flia. Torrallardona alguno podía interrumpir al lector de una de vuestras cartas para intercalar alguna otra pequeña nota de la carta propia, interrupción casi siempre que había de hacerla en los momentos en el lector era corregido por una señora, cuyo nombre ahora no recuerdo, quien no perdonaba al mismo la más leve falla, ya que a fuerza de haberla leído ella misma tantas veces la sabía perfectamente de memoria. Vino enero y mil cosas de la importancia de la cabeza de un alfiler, que de todos modos impide que uno se la clave, hizo demorar esta respuesta.
Recuerdo mi primer viaje a París, ciudad a la que no amo, pero gozo tranquilamente, viaje que hice cuando era pichón, mentalmente hablando, y al regreso un amigo checoslovaco diplomático violinista, juerguista me pedía distinta información sobre París, en ese momento hasta que cansado de no recibir realmente ningún informe, muy certero me dijo: “usted no estuvo en París, paso por París”.
Pienso que si Julia y yo pudiéramos ir a España en este momento evidentemente luego también podríamos decir sobre nuestros anteriores 15 o 20 días por España... Habíamos pasado por España.
A página y media de escritura a máquina, con el marginador colocado, el espaciado debidamente regulado, no consigo ni acercarme a la magistral simetría de Luis escribiendo manuscrito... Usted rencarnó el alma de algún copista? Y porque Maruja puede transmitir exactamente esa mezcla de fogosidad y dulzura en justo media página y yo empecé a terminar la segunda sin poder comenzar a decirles que vacíos nos sentimos desde que se fueron.
Hace unos días en una manifestación tucumana, la policía mataba un manifestante y el gremio decidía como símbolo de la situación establecer en pleno bosque Independencia (nuestro Palermo) una olla popular, los veraneantes perdieron ayer 35 millones de pesos en los casinos marplatenses, habiendo jugado 135 millones, los boletos ferroviarios aumentaron 70%, pero ahí mismo en Mar del Plata toda la agresividad de la masa aparece como neurosis y la policía con bastones, gases y perros debe separar en pleno centro millares de manifestantes trabados en lucha en pro y contra de los melenudos, quienes cuando son cazados son rapados (por los manifestantes).
El aprendiz de titiretero sigue haciendo macanas, toda la prensa se hace eco: El valle del Río Negro recibirá 30.000 braceros tucumanos para la cosecha. El ejército gentil decide colaborar y con la aeronáutica tiende un puente aéreo. Llega el segundo avión de los inscriptos en colas de a 20 en fondo durante días y días en todo Tucumán. Y el Gobernador de Río Negro avisa que no le manden más que con unos mil alcanzan... Desmiente el gobernador de Tucumán que dice haber hablado telefónicamente con el de Río Negro... Quedan, en este momento, según los diarios porteños unos 150 tucumanos en Río Negro que no consiguen trabajo y piden la ayuda popular para poder pagarse el viaje de regreso.
Es insoportable el calor. Julia y los chicos se refrescan a veces en una playita a 5 cuadras de casa. Arrancamos por tercera vez del ciruelo del jardín unas frutas rojas que ni un Seoane podría pintar, claro eran muy rojas.
Competencia, libertad de precios y autonomía de las empresas, parece un titular del Wall Street Journal, ningún diario de derecha lo destacó y ninguno de izquierda lo publicó porque esto no pasó en EE.UU., sino fue la decisión del Partido Comunista Checoslovaco que aceptó la reforma propuesta por un teórico de sus propias filas. Apenas si lo descubrí entre perdidas indestacables noticias de un semanario. Y esto para aquellos que conocemos Checoslovaquia, sabemos que significa: más comunista, más inteligente, más vital.
Me siento un charlatán hablando sólo yo todo este rato, porque no me contestan.
[Manuscrito:] Cariños
Isidoro
[Manuscrito na marxe esquerda:] Por correo separado Julia les contesta pero aquí van, por si esta llega primero, sus mejores deseos y un gran abrazo.
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| 1967-02-24 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Torrallardona a Seoane. 1967 en 24/02/1967
BOIS DE BOULOGNE (PARÍS), Febrero 24 de 1967
Mi querido Seoane:
He demorado en escribirte porque no tenía ninguna seguridad del lugar que íbamos a residir y después de muchos cavileos resolvimos tomar una medida heroica, dado lo cara que es la vida en Europa y ha sido comprar una caravana. Esto nos representa una gran economía. Ya hace tres días que vivimos en nuestra caravana y nos parece que vamos a andar bien. Pensamos quedarnos por lo menos un mes aquí en esta dirección: Touring Club de France, 65 Avenue de la Garde-Armée PARÍS (XVIe) Parc de Camping et Caravaning.
De Madrid a San Sebastián tuvimos unos paisajes maravillosos. El País Vasco es formidable, nunca creí que pudiera haber un paisaje tan hermoso. Después pasamos a Francia y durante un trecho muy largo, nos quedamos indiferentes hasta llegar a algunas ciudades como Poitiers, por ejemplo, que tiene un gran encanto.
Nuestro gran bautismo nos lo dio Picasso. Te puedes imaginar lo que fue para nosotros. Hasta el último día hubo unas colas larguísimas a pesar del frío y de la lluvia. Esto era conmovedor. Otro de los milagros de nuestro siglo. Nos encontramos con los Díaz Pardo, fue una gran alegría. También estuvimos con los Russos [Raúl Russo] y los Presas [Leopoldo Presas]
Yo, todavía, no he podido pintar seriamente, he hecho alguna cosita sin importancia.
Siempre recordamos con Matilde y los chicos los días hermosos que pasamos con Uds.
Yo creo que después nos iremos a dar una vuelta por Suiza, Italia, Alemania, volveremos a Francia para seguir a España.
Me gustaría saber qué haces y si trabajas mucho y de Maruja cómo va? con su catarro.
Estoy confundido llevando esta vida que, por momentos, me parece absurda y en otros, me encanta. Bueno, vamos a ver como salimos de todo esto.
Darás saludos a los Valenzuela y tú y Maruja reciban nuestro cariño.
Torrallardona
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| 1967-02-27 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Torrallardona. 1967 en 27/02/1967
Madrid, 27 de febrero de 1967
Sr. Carlos A. Torrallardona
París
Mi querido amigo:
Hemos recibido la carta que nos enviasteis seguramente escrita ya en vuestro hogar rodante, una idea que me parece espléndida. Sabía por Díaz Pardo, que estuvo conmigo en Madrid, que os habíais encontrado en la exposición de Picasso y que juntos celebrasteis al gran pintor. Díaz Pardo vino entusiasmado de las exposiciones, como nos entusiasmó a nosotros y creo que a todo el mundo que las vio. Es una experiencia que recordaremos toda la vida. Yo continúo pintando. Inauguro una exposición en Colonia el día 4 de mayo, con 25 óleos, y debo trabajar todo lo que pueda durante el mes de marzo. Ya en abril iré a Asturias y Galicia. Madrid está ahora muy bien. No hace frío, pasó la lluvia o parece haber pasado; estos días se puede gozar de su atmósfera clara y sol. Si os pareció formidable el paisaje de las Vascongadas, no te van a quedar adjetivos para el de Galicia, pues, puedes creérmelo, de todo el Cantábrico, que es bellísimo, Vascongadas, Santander, Asturias, Galicia, este último país es el más bello, el más matizado de verdes, menos abrupto en sus montañas y en la costa bordado de rías sin igual como no sean, según dicen, los fiordos noruegos. Pero todo esto tenéis que verlo. Si Russo o Presas, a quienes siento no haber visto, regresan por Madrid, dales nuestra dirección. Nos gustaría mucho estar con ellos. Agradecimos mucho a Cristina su paisaje de Burgos, al que pondremos un marco en Buenos Aires, pues está lleno de verdad y gracia, así como las líneas que nos dedicaron Juanita y Cristina. En Burgos, hice, hace muchos años, una vida, siendo tuno como los que visteis en la Plaza Mayor de Madrid, dibujos en los cafés. El primer dibujo se lo hice a un cura que me dio diez céntimos, algo así como una peseta de hoy.
Bueno, enviadnos noticias vuestras, más abajo te pongo la dirección de Galicia en la misma casa de Díaz Pardo, a unos kilómetros de La Coruña. Recibid Matilde, Cristina y Juanita y tú el gran abrazo de Maruja y mío. Os recordamos con cariño:
[Seoane]
El Castro de Osedo
Fábrica de Porcelanas
Sada. La Coruña. España.
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| 1967-10-22 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1967 en 22/10/1967
22.10.67
Querido Luis:
Hoy, por fin, llegaron los Torrellardona (sin remolque). Fuimos a buscar a los Dieste y almorzamos todos en Sada en Beiramar contemplando la ría. Tomamos café en el Castro y luego estuvimos de turistas por Betanzos. Vieron tus cosas y les gustaron mucho. Y las vieron ya colocadas en unos anaqueles que le hicimos para ellas en la exposición. Mañana se irán por las rías hasta Ferrol y pasado vendrán a ver trabajar la fábrica y a almorzar al Castro.
Moret recibió el importe de la factura que te había dado para la Galería alemana. Se conoce que la Galería entendió que debía enviarlo a la imprenta. Moret se queda con ese dinero y lo deduce del importe del cartafol. Sigue Moret: estamos ya con el folleto jarras y Teixido; también con Sargadelos de G[ómez] de la Serna, quien corrigió las pruebas y dio algunas sugerencias, entre ellas aumentar reproducciones. Así el domingo pasado viajamos desde Ribadeo hasta San Ciprián retratando los lugares importantes que vivió el Marqués, y ya se están fotograbando. Los pies se tomarán del texto.
Noticia importante: el Directorio de Celtia en reunión en la que estuvo presente N[úñez] Búa prefirió aceptar mi renuncia antes de conceder lo que yo pedía. Por fin pudieron liberar a Celtia del último ceramista que les quedaba. Si a la empresa no la matan... todo se dará por bien empleado. Te lo digo para que sepas mi situación pero creo que será bien que no te des por enterado, al menos por mí. Esta situación me permite contemplar de otro modo las cosas de aquí, (por eso te la digo). Por lo pronto, ya estuve en Sargadelos para concretar la compra de esos trozos de terrenos que faltaban, y para dar línea a la explanación, que vamos a empezar de inmediato. Ya estuve con Albalat. Me pidió disculpas para contigo. Creo que está a punto de volverse loco con la cantidad de cosas que tiene entre manos. Está conforme con mi programa: luego de todos los permisos, trámites, transformador de energía y abastecimiento de agua, vamos a construir rápidamente un sector de la rosca; justamente el que corresponde a la nave de hornos y la parte correspondiente de oficinas. En ella montaremos un horno y los elementos necesarios para hacer piezas por colado. Esta planta piloto debería estar produciendo dentro de seis meses. En ese momento tendríamos una idea más clara sobre todos los problemas (el arquitecto también) y estaríamos muy cerca de la meta. Esta situación frente a esa posibilidad cambia el enfoque de otras cosas. Por lo pronto en la exposición de Hogarotel se van a presentar piezas elaboradas en la planta piloto de Sargadelos, en cuya concreción de ideas, formas, técnicas, etc., trabaja el Laboratorio de Formas en colaboración con el Castro. Las piezas se marcarán:
SARGADELOS
Pba. Lab. 67
Cuando en el verano vengan los turistas por Galicia comprobarán que Sargadelos está produciendo en Sargadelos.
Estoy trabajando para Hogarotel. El 7 del mes que viene iremos a Barcelona Mimina, Xosé y yo. Te enviaré fotografías de lo que se va a hacer. Quedó poco tiempo. De todos modos hice una colección de botijos, seis, haciendo evolucionar una forma semejante al botijo de Buño (ojo, no es privativo de Buño, se hizo en varios centros de España). Hice también un moucho y un toro (uno jarra y otro cenicero). También hice ocho decorados a juego para vajilla. Todo bajo-cubierta predominando el azul de marras. Ya está todo saliendo del horno y los Torrellardona y los Dieste quedaron muy bien impresionados de estas cosas, que fueron los primeros que las vieron.
Estas son todas las novedades. No sé si te dije que estuvimos en Barcelos, en la feria. Su artesanía es mucho más pujante que la nuestra. Fuimos con los Paz-Andrade. Luego llegamos hasta Oporto. Es necesario conectarse más con Portugal. Manda esa idea que tienes de un juego con entronque portugués. ¿Podría ser para Sargadelos?
Lo del Che nos tiene a todos impresionados. Hoy cuando confirmábamos la noticia de la muerte con los Torrellardona lloramos todos. Todos somos un poco responsables y a todos nos responsabiliza esa fe y esa esperanza en el hombre cuya imagen nos deja el que tiene que morir por ella. Esto no podrá conseguir más que radicalizarnos.
Hasta ayer no le entregó la aduana tus cuadros a Macarrón. Estuve sobre esto. Vienen por el camino. Y unos se volverán a Madrid para la exposición de Zarco. Mándame precios, a ver si llegan a tiempo.
En esta casa pesa vuestra ausencia. Abrazos muy fuertes para ti y para Maruja.
[Díaz Pardo]
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| 1967-11-03 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1967 en 03/11/1967
Buenos Aires, 3 de noviembre de 1967.
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tu carta del 22 de octubre y el catálogo de Formas 1967. Siento no haber estado allí a la llegada de Torrallardona y los suyos. Naturalmente, me hubiesen decepcionado verles llegar sin el acoplado, con el aire que les suponía de gitanos enriquecidos. De cualquier manera estoy contento de que hubiesen ido por Galicia y comprobasen que lo que muchas veces les contamos en Buenos Aires de ese país no era procedente de la fantasía o de la nostalgia. El catálogo bien en general. Lástima la impresión desigual del color y del negro. Hay que exigirle más a Moret y, también, a ti, como fotógrafo publicitario, pues el tono distinto de las fotografías contribuye a destacar la desigualdad de impresión. De todas maneras es un buen catálogo, sobre todo por su contenido. Quizá la culpa no sea la desigualdad de tono en las fotografías sino el mal arreglo de los clisés en la imprenta. Pienso que lo más probable sea esto último. Perdóname la crítica. Me pareció perfecto que de Münster hubiesen girado el dinero a Moret. Es un alivio. Me sorprende la decisión del D. de Celtia. No puedo suponer que harán en el porvenir. N[úñez] Búa estuvo conmigo antes de marchar a Madrid, creo que va por algo de Pescanova, y no me dijo nada. En Villamarín no creo, ya lo sabes, y ahora, bien informado de lo que ocurrió en el C[entro] Gallego, mucho menos. Nos engañó a todos. A Mourente le acaban de pegar dos palizas consecutivas en dos asambleas. En la última, hace cuatro o cinco días, le dejaron los opositores como “chupa de dómine” y le echaron abajo sus proyectos. Hay esperanzas, hasta ahora fundadas, en las próximas elecciones. No sé más. Aquí estuvo una semana o diez días el ballet Gallego. Gustó mucho. Muy buena crítica y gran impresión en el público argentino ajeno a la colectividad gallega. Desde luego visto en un escenario de teatro, como el del Coliseo de Buenos Aires, gana muchísimo, es superior a lo visto en la Coruña, en una carpa de urgencia con escenario atroz, donde lo vimos juntos. Creo que con “Galaxia” y porcelanas del Castro es lo más importante que se hace en Galicia en el orden cultural y que las diputaciones o los ayuntamientos deberían apoyarlo decididamente. Es muy importante para Galicia. El domingo pasado estuvieron en casa Rey de Viana y el hijo de Parga Pondal con sus respectivas mujeres, y José Soto (Pepiño o Gaiteiro). Ayer marcharon a Chile y vuelven a Uruguay y Brasil donde ya estuvieron y actuaron también con mucho éxito.
Me alegra mucho que Sargadelos “ande”. Que Albalat hubiese encontrado algún tiempo para dedicarle. También de la colección de botijos y el toro y el búh. Espero tus fotografías y no dejes de enviarme la colección de jarras medievales. Quizás la decisión de Celtia sea un bien para Galicia y una buena lección que recibimos todos. Una empresa gallega en Buenos Aires no hay que hacerla con gallegos, sino con argentinos o gentes de cualquier otro origen. Yo tengo experiencia suficiente a través de las editoriales y de Galicia Emigrante. En esta última los avisadores eran en su ochenta por ciento ajenos a Galicia. Los gallegos emigrantes no creen en estas cosas, y, si creen, es porque pueden sacarle dinero inmediatamente como a los hoteles o los almacenes. En cuanto a la forma circular de Buño ya sé que puede repetirse en otras partes, pero da la casualidad de que es una forma prehistórica celta que se conserva en Galicia, Irlanda y Bretaña (el círculo y la espiral) y no hay por qué suponer que Buño lo trajo de otras partes como no sea en época remota; lo que a mi juicio hay que hacer es volverla a su pureza formal, antes representativa y ahora sólo decorativa, y es bastante, y sacarle esa función inútil de porrón, simulando al mismo tiempo timones, etc., que no tienen porque simular. Sólo los círculos y los radios que los unen, con la decoración adecuada.
A mí no me gusta la idea de exponer en Don Quixote. Me fastidian las exposiciones colectivas y heterogéneas y no me gusta Don Quixote. Me gustaría que me eliminaseis de ese compromiso con el pretexto de que estoy fuera y no contesté a tus cartas, o lo que se te ocurra. Por otra parte, con esos cuadros y otros que haga, haría, a mi regreso, una exposición en Madrid y de exponerlos ahora no podría hacerlo. Creo que es posible hacerla en Juana Mordó en 1968 o principios de 1969, por una conversación que tuve con ella antes de venirme. De Paz Andrade y el mural de Vigo no sé nada. Es posible que hubiesen creído que estaré muy contento de hacer un mural gratis, o casi gratis por tratarse de Vigo, como si uno a Galicia no le hubiese ofrendado nada más que la posibilidad de un mural. Estoy trabajando poco. No tengo demasiadas ganas. Estos días empezaré. Tengo que hacer estos días un proyecto de mural para aquí, y lo haré, estoy pensando, con el tema de los conquistadores de los siglos XVI y XVIII. Es un tema tan bueno como el de los Arlequines, y tan decorativo. Bueno, eso es todo. Contesta. Abrazos para Carmen y Dieste, y para Mimina, Xosé y tú el más grande y nostálgico de Maruja y mío.
Seoane
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| 1968-04-22 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1968 en 22/04/1968
Buenos Aires, 22 de abril de 1968
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Acabo de recibir tu carta con el prólogo que has escrito para el libro de dibujos míos. Antes de nada quiero felicitarte por dicho prólogo. Me gustó mucho, creo, aparte de las exageraciones, que es el que corresponde y coincide en lo fundamental con el que hice para los otros que se publican aquí. Acertaste perfectamente en la intención de esos dibujos y creo que estos no podían presentarse mejor acompañados. La única observación que se me ocurre es la de mi nombre. Creo que Lois es un arcaísmo. Ya sé que algunos lo usan, pero yo siempre usé Luis, incorporado en Galicia al lenguaje familiar y que equivale a Luiz en Portugués. En cuanto al título te lo decía en mi última carta, Retratos desguello, es más breve y significativo que el otro. Me parece muy bien la tapa, solamente creo que basta simplemente para el texto con poner Seoane, sin el Luis, en todo caso como tú quieras y suprimiendo, esto sí, “apuntes de”. Con la palabra retratos se dice bastante claramente de que se trata. Quizás, sin modificar la estructura de tu boceto, el título debe ir abajo y el autor arriba. Esto es todo. Me gustaría que el libro no se imprima en el famoso papel ilustración, cauché, o como se le llame ahí, pues el tipo de grabado no lo exige y cualquier otro papel es más cálido. Te agradezco mucho todo lo que estás haciendo por este libro. En cuanto a las jarras yo le diré a la gente que vale cada una 600 pesetas, pero tú busca el modo de enviar una factura a ellos por menos precio para los trámites que deban hacer aquí, lo mismo que hiciste con las mías, de modo que envíen todo ahí, el importe me refiero. Las vio poca gente, pero a quienes las vieron gustaron mucho. Creo que en mayo pasarán por ahí Willian Shand, el amigo inglés amigo mío de hace muchos años, que vive aquí, y su mujer Susana. Lleva tu dirección y teléfono. Creo que desembarcan en Lisboa y suben a Galicia. Llévalos o hazlos llevar por las rías hasta El Ferrol. Que vean, si se puede, Chamorro. Quisiera que trajesen una buena impresión de Galicia como trajo Torrallardona. Son también amigos de Dieste. Perdóname por estas visitas pero se trata de promover Galicia en Buenos Aires.
Los juegos florales los patrocina la Academia Gallega. Viene Martínez Risco a ellos e hizo, según parece, cambiar alguno de los temas para que no haya ninguno que tenga carácter político. En la lista de invitados incluyeron a Fraga. Se está formando aquí un fantástico mundo de confusión. Nosotros iremos seguramente en octubre. Estamos con ganas de volver y por mi parte hacer cosas, no sé bien qué: objetos, otras jarras, tapices, cuadros, lo que sea y pueda. Quizás en noviembre se haga otra exposición de óleos en Alemania, hasta ahora no pasa de proyectos y conversaciones. Tengo un proyecto para Magdalena que sólo haría si tú vinieses o se arreglase contigo, que sería hacer una docena de jarras con caudillos populares argentinos del XIX. Creo que tendrían éxito.
Bueno esto es todo. Un gran abrazo de Maruja y mío para Mimina y para ti, Xosé, Rosendo, Hnos. Vázquez, de:
Seoane.
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| 1968-12-12 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] GALERÍA BONINO / DIRECTOR: ALFREDO BONINO / MAIPU 962 / 31-2527 / BUENOS AIRES, ARGENTINA / BARATA RIBEIRO 578 / COPACABANA / RIO DE JANEIRO, BRASIL.
Transcripción da Carta de Whitelow a Seoane. 1968 en 12/12/1968
Buenos Aires, 12 de diciembre de 1968
Querido Luis:
Aunque sé por los Scheimberg que aún no te encuentras en Osedo, lo mismo te escribo para ganar tiempo. El motivo, aparte del placer de retomar contacto contigo y Maruja, es de negocio. Enzo me pide que te transmita lo siguiente:
De acuerdo con lo convenido, habló primeramente con Najmías el 22 de noviembre para irlo preparando para fin de mes. Este manifestó que había quedado contigo en pagarte el 10 de diciembre, y que habían hecho todo lo posible para liquidarte antes de tu viaje. Quedó en llamarlo a Enzo, pero no lo hizo. El 10 de diciembre, Enzo lo llamó directamente a Mallah, y éste le dijo que te pagarían a tu regreso en abril, lo cual pone en evidencia un contrasentido, ya que Najmías puso como fecha el 10 de diciembre. Cada uno por su parte, oportunamente se amosacaron con Enzo, acusándolo de dudar de la palabra de ellos.
En consecuencia, Enzo quiere que le des tu parecer, si debe insistir él, en cuanto tenga tus instrucciones, o debe dar intervención a Sofovich. También me dice que si tú le escribes a Mallah, por favor, le envíes copia.
Aparte de estos dimes y diretes cefardíes, puedo darte en cambio la buena noticia de que ayer Enzo terminó de pagar el nuevo local. Fue un día de calor horroroso. Quiero decir que la nueva galería nace bajo un cálido auspicio. La exposición de los Torrallardona gusta mucho, y te hemos extrañado, ya que fuiste el promotor y Deus ex machina.
¿Cómo está Maruja? Dale nuestros cariños de siempre y para ti un gran abrazo.
Billy
[Manuscrito:] P.S. Laura le entregó a Enzo los 2 grabados que compraste. Vale.
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| 1969-01-16 |
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Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Whitelow. 1969 en 16/01/1969
El Castro, 16 de enero de 1969
Sr. Guillermo Whitelow
Buenos Aires
Querido Billy:
Te escribo tarde, llegué tarde a ésta, pues estuvimos más tiempo del que pensábamos en Asturias y es ahora cuando comienzo a ponerme al día en trabajos, pintura, grabados, etc. y correspondencia. El asunto Mallah me deja perplejo, pues tanto él como Najmías habían quedado en liquidar el 10 de diciembre a Enzo y nada tiene que ver mi viaje con el cobro de ese dinero. Es además absurdo que tenga que depender de mi regreso el cobrar algo que me pertenece. No sé qué hacer. Creo que le escribiré a Mallah, os enviaré copia. Creo, según noticias que tuve, que la exposición de los Torrallardona –menos los padres– fue un éxito, de lo cual me alegra mucho. Se trata de gente que busca, como puede, su propio camino. En España, hasta ahora, gozo de muchas cosas no demasiado nuevas para mí; de interminables discusiones acerca de todo, de las gentes y las calles de las ciudades y, desde que estoy en Galicia, de la maravilla de este paisaje, de sus nieblas, hasta de su lluvia seguida, constante, que lo mantiene con la más variada cantidad de verdes y del mar, el mar tenebroso de los legionarios romanos, de múltiples leyendas de naufragios y el del barco siempre a la deriva del holandés errante. Un mar violento cuyas olas alcanzan en la costa coruñesa de altura de las casas de seis y siete pisos, de 15 a 20 metros. Estoy imprimiendo un pequeño álbum de grabados, Homenaje a un pájaro, el título en gallego igual que el breve texto que le antecede, una cuartilla en el que recuerdo a un hornero consumido por las llamas, en Ranelagh, un hornero que Maruja y yo quisimos salvar. Sin embargo, siento ganas de regresar a Buenos Aires. Me hacen falta los amigos de ésa y el estar metido en mi estudio entre mis cosas. Extraño todo eso. En todo caso, me gustaría repartirme entre Galicia y Buenos Aires, nada más. Creo que todo lo otro no me interesa demasiado. Si se trata del pasado, aquí tengo tanto pasado como en cualquier otra tierra europea y más, incluso que bastantes de ellas, aquí está el puerto más antiguo del mundo calculado en miles de años, el de Bares, y algunos de los más bellos monumentos europeos y si se trata de hoy, de la actualidad, prefiero Buenos Aires a Nueva York y a casi todas las ciudades nuevas o que tienen partes nuevas que tratan de vivir el siglo xx o así lo manifiestan. La pobreza y la suciedad de Nueva York no la tiene Buenos Aires, claro que tampoco tiene sus museos ni sus ricos.
Bueno, ya hablaremos de todo. Escríbeme. Un gran abrazo a todos los amigos y a Enzo –que no escribe– y otro grande para ti de:
[Seoane]
Nota: ¿Qué exposición fue esa mía de Walter Thompson Argentina? ¿Qué expusieron mío? ¿Qué pasó en Mar del Plata con la exposición de óleos proyectada?
Nota 2: Adjunto copia de esta carta a Mallah y Najmías, lo más amable que puedo.
Nota 3: ¿Recogisteis los grabados que compré en la Primera Bienal de Grabado? ¿No te olvidas de comprarme L´Arte Moderna, tal como me prometiste?
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| 1969-08-22 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Azcoaga. 1969 en 22/08/1969
Buenos Aires, 22 de Agosto de 1969
Sr. D. Enrique Azcoaga
Madrid
Querido Enrique:
Te debo carta desde que llegué. Siempre debo carta a los amigos. Sabía por Beatriz Rey del comienzo de tu nueva aventura de “marchand”. Antes tuve aquellas noticias que tu me participaste en Madrid, pero no sabía que era para tan pronto. Te agradezco mucho mi inclusión entre los pintores de esa y me imagino, por lo que dices, el género de comentarios que mi pintura habrá originado. Pero me tracé un camino hace años y no puedo traicionarme. Ahí están los colores planos, solo la materia necesaria y un grafismo que aspira a concretar muy sumariamente un objeto y la luz sola desprendida del color. Sé que esto choca con los gustos de algunos pintores de mi generación y con bastante público pero creo estar en mi época, en lo mío, y, si se trata de tradición, soy muy antiguo, podría entroncarme con las pinturas góticas de Vilar de Donas, en Galicia; o con las románicas de S. Isidoro de León y, más aún, con algunas más sintéticas y rudas que se encuentran en el camino de Santiago. Creo que te va a ir muy bien con la Galería, si te dejan solo, si los “patrones” no opinan. Conoces pintura, tienes una larga experiencia de crítico de arte y vas a tener de tu lado a gran cantidad de pintores. El cliente, en general, se hace solo, creo yo, a poco que le ayude el “marchand”.
Buenos Aires continúa creciendo: más galerías de arte, más teatros, más cines, más conciertos, más todo. Ya no puedo recordar los apellidos de tantos pintores jóvenes como hay y de algunas galerías nuevas. El 15 de setiembre inauguro una exposición de tapices en la Galería “El Sol”, ejecutados por los talleres de esa galería. (Aquí tienes algo que debes estudiar para un galería propia, tuya, hablaremos en Madrid en noviembre o diciembre). El día 10 inauguro una de óleos en “Ática” de Olivos (Allí hay ahora dos galerías y se abrieron otras en el gran Buenos Aires) y estoy exponiendo grabados en la ciudad de Azul, ciudad de la provincia de Buenos Aires, 41.000 habitantes y cuatro galerías de arte; Rosario tiene en la actualidad diecisiete.
De los amigos comunes de aquí, creo que lo sabes todo por tu correspondencia y por los visitantes que te llegan. Varela estuvo bastante enfermo esta temporada. No está bien y continúa apartado, viendo a muy pocos amigos. Laxeiro debe estar por ahí, en Galicia, de regreso, de nuevo, de Buenos Aires. Cuadrado sueña con regresar y en la Avenida de Mayo se hacen cálculos de cuanto debe el Estado español a los que fueron funcionarios. Suman cifras millonarias que créen se les abonará. A Cuatrecasas le ofrecen un banquete el día 28 con motivo de cumplir 70 años. Continúo siendo uno de los más jóvenes, con Varela, entre los que vinimos a ésta sin que la gente recuerde por qué. Noemí Gerstein hizo una retrospectiva muy interesante en Art Gallery, antes había hecho otra en esa misma galería Torrallardona con éxito y ahora inauguró Raquel Forner sus doce años de astronautas. En Bonino hay una exposición internacional, japoneses, ingleses, estadounidenses y argentinos de arte ejecutado por computadoras.
Si no me envías tus Del otro lado y Olmeda no te enviaré el 2º tomo de Retratos furtivos que saldrá, pienso, el mes que viene.
Un gran abrazo para María, los tuyos y para tí de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1974-02-12 |
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Ver [Carta mecanografada co membrete:] SEMINARIO DE ESTUDIOS CERÁMICOS / SARGADELOS – CERVO – LUGO
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1974 en 12/02/1974
12 de febrero de 1974
Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Tengo la tuya del 31 de enero último y yo te confirmo algunas mías en la última de las cuales te iba el catálogo de Patiño. Este inauguró y yo le compré una cosa y José Luis otra.
Tu carta nos trae ese gran notición de que estás totalmente restablecido de la pierna. Nos felicitamos y te felicitamos. Esto era lo principal y ahora a no caerse y no romperse otra.
Ya ves que voy por la séptima línea y aún no te puse lo habitual en mí que es decir que “tomo nota de todo lo que me dices”. En vista de la ironía, desde ahora en adelante, si me acuerdo cuando te conteste no te lo diré, pero ten la seguridad de que lo que me digas no irá a saco roto y que lo leeré con atención. No me pidas, eso sí, que te conteste las cosas que me dices pero que entiendo no son para contestar, que son las que yo despacho con el “tomo buena nota...”. Las que son para contestar creo que siempre las contesté, digo yo.
En mi última creo que se me pasó decirte que estuvieron por el Castro los Torrallardona. Los atendió José Luis y le dijeron que estarían tres días en el Hotel Riazor, pero cuando nosotros llegamos al día siguiente al Hotel habían salido ese mismo día. Lo sentí.
Bueno, el sábado pasado día 9 tuvimos una Junta General extraordinaria en el Castro para considerar diversas cosas. Fue aprovechada para que quedasen recogidas diversas cosas y también para hacer unas precisiones sobre el fabuloso Mora. Asistieron a ella Lobato y Risco. El primero lo hizo en representación de Nogueira y abandonó la Junta por la mitad al ver las cosas que se recogían de su amigo Mora. Esto y otras cosas que se están haciendo, mejor preparando, están destinadas a un posible campanazo. Ellos no tendrán razón ninguna pero se ve que conocen la manera de echar de un banco a cualquiera... No te quiero molestar demasiado refiriéndote cosas de todo este rollo pero quiero consultarte algo que nos interesa a las dos: mientras esto sigue los balances están sin liquidar en Hacienda desde el año 72. La razón ya la conoces, el otro Administrador se niega a firmarlos y o a decir qué es lo que quiere. Lo que quiere lo sabemos hacer todo el daño que pueda. Puede que no pase nada, pero puede pasar. Algún amigo que entiende de estas cosas (no sé si alguien tendrá experiencia de una cosa como esta) dice que Hacienda ya debería estar actuando. Si esto fuese así, luego de los avisos oportunos, un día irían a embargar consecuente con la liquidación que hiciesen. Sólo para el caso de que sucediese esto creo que los fondos del Museo deberían ponerse a salvo. Yo los desmontaría y me los llevaría para casa. No vaya a ser que viendo que los cuadros serían las cosas que menos afectaban a la producción... No es probable creo que se llegue a esto pero por si lo fuese creo que tú me deberías dar tu opinión sobre ello; así conociendo tu pensamiento yo actuaré con más seguridad.
Y por hoy nada más. Va eso del Progreso de Costa Clavell. Te seguiré informando. Abrazos muy fuertes para los dos
[Díaz Pardo]
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| 1976-06-29 |
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Ver [Carta mecanografada con correcións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Dieste. 1976 en 29/06/1976
Buenos Aires, 29 de Junio de 1976
Sr. D. Rafael Dieste
La Coruña
Queridos Carmen y Rafael:
Esta es una carta que debimos haber escrito hace meses y venimos a hacerlo ahora cuando transcurrió bastante tiempo y ocurrieron, al menos para nosotros, muchos sucesos que no comentaremos, fueron públicos, que se añaden a los vividos hace años y repetidos ahora. Todas las noches deseamos que abra el día y luzca el sol, como a fines del 36, y en el 37, y después, durante dos o tres años. Por el día parece no pasar nada. Buenos Aires renueva su ritmo de gran ciudad y se suceden conciertos, conferencias, estrenos, exposiciones... Se renueva el desorden del tráfico y la prisa de sus ciudadanos. En las pizarras de las casas de cambio y de los bancos se siguen como nunca las oscilaciones de la Bolsa y la gente discute delante de los grandes escaparates la suba y baja de los valores de las acciones de las grandes empresas. Parece no pasar nada y la Bolsa parece haberse transformado en ruleta para los que sueñan con la fortuna, que, en general, son todos los habitantes de cualquier país. Pero aquí los sueños, a veces, los consiguen realizar más descaradamente. En muchos aspectos no reconoceríais Buenos Aires. Es otra ciudad. Nosotros sabemos de ahí por Isaac y por alguna carta que venimos recibiendo de algunos parientes. En general son optimistas. Desde aquí no podemos saber bien porque lo son, las noticias resultan confusas. Maruja y yo estamos bastante encerrados en casa, cada día nos suponemos un poco más solos. Varela marchó, está en Madrid. Marika viaja el 30. Cuadrado debió haber llegado hace unos días, pues va por dos meses aproximadamente. Concurre como delegado de la Federación de S. G. al Congreso de la Emigración, en Vigo, y regresa, ya que deja su mujer y dos hijos. Y algunos amigos argentinos que se han marchado a vivir a otros países de América y Europa. Por mi parte trabajo, el 26 de Julio se inaugura en Bonino una nueva exposición mía de oleos y tengo concretadas dos más, en Rosario y Mar del Plata. En este momento se celebra una de grabados y otra, en la Sociedad Central de Arquitectos, de unos treinta bocetos de murales. No creemos que vaya a ser un año de ventas de pintura. La temporada acaba de empezar pero el que tiene dinero lo cuida mucho, gasta lo indispensable para vivir. De momento es menor la inflación y parece haberse logrado cierta estabilidad en la moneda. Esta estabilidad sin embargo no alcanza a otros sectores. Nosotros llegamos a tiempo para contemplar como se repartían descaradamente los últimos dineros del Estado. El representante de la Casa Argentina en Rio de Janeiro cobraba mensualmente 15.000 dólares. El secretario de la C.G.T. tenía un sueldo mensual en pesos equivalente a 21.000 dólares. Esto independientemente de los negociados que se extendían desde la Presidencia hasta, en general, los secretarios de comités y de sindicatos. Los sueldos a que antes aludí son dos ejemplos. Todo entre gritos demagógicos y golpes de bombo, que quizás recordeis de años pasados. Os estoy dando como puedo una visión escueta el clima que hemos vivido. Para pagar diferencias de la herencia de Eva a sus hermanas, la Presidente entrega, de una institución del Estado de la que fué presidente honoraria, un cheque por valor de unos ciento cuarenta mil dólares. De esta manera resolvió un asunto privado como es una herencia de bienes sin desenvolver dinero propio. Se trata del pasado. El presente lo conocéis por los diarios de ahí.
Suponemos que Rafael estará aliviado de su dolencia a la vista. Sé por Isaac que fuísteis a Barcelona a ver a Barraquer. Que Carmen tendrá hecho sus trámites para la jubilación. Jenny y Mincho, ¿continúan aún dudando de si vivir en La Coruña o en O Valiño? A su hijo, Ricardo, le debo carta que contestaré en estos días. Recordamos a todos y esperamos volver a estar dentro de unos meses nuevamente juntos, con Domingo, Dónega, Mincho, Pío, Ramallal, etc. Aquí os recuerdan muchos amigos comunes. Hablamos de vosotros cada vez que nos vemos, Baudizzone, José Luis Romero, Melella, Torrallardona, etc.
Nosotros os extrañamos. Un gran abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
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