|
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Seoane a Varela. Sen data
Querido Varela:
No tenemos de ti más noticias que las alguna vez nos transmite Marika y alguna que otra que le llegó a Cuadrado por los caminos misteriosos que para nosotros apenas lo son. Su fantasía te ha elevado catedrales y has pasado a ser, para los auditores de Cuadrado, entre los que a veces me encuentro desprevenido , un personaje mítico. Un llegada súbita tuya causaría un tremendo daño a esta obra de arte, Cuadrado tendría que conseguir que algún otro amigo se fuera del país para crear un nuevo personaje. Bromas aparte, él y yo y todos los amigos comunes extrañamos tu ausencia y desearíamos por lo menos tener alguna noticia tuya que nos llegase directamente. Nuestra vida transcurre tan monótona como la de los ríos que van a dar a la mar de la copla de Manrique. No ocurre nada aparentemente en ella aunque por dentro para uno mismo tenga nuestro río interior, sus remolinos y a veces adquiriesen estos la turbulencia de salto de agua. Pinto. Siempre pinto sin saber bien para qué, como no sea con la finalidad subconsciente de aturdirme. Tengo algunos óleos nuevos, algunos con motivos de emigrantes, en camarotes, en cubierta, durmiendo, es un tema que pienso continuar desarrollando porque me parece que con él puedo unir las realidades de Galicia y este país. También escribí, sin objeto, unas quince cuartillas de notas sobre arte. Esto es todo. A ésa envié dos cuadros por Bayerthal de Arte Bella destinados a Percivale. Son dos naturalezas muertas. En octubre o noviembre, expondré en ésta y quizás después me dedique a c... seguros o a algún negocio que me dé dinero y prestigio
¿Cuándo nos envías tu obra de teatro? Tengo pensado algunos figurines aprovechando detalles de la ropa campesina gallega que te gustarán cuando los realice. Estos últimos días vi algunos cuadros interesantes, Cossío y otros castellanos y lamenté que los gallegos seamos de la manera que somos. Nuestra pintura de la generación de ellos es superior y más profundamente social, real y preciosa .
Bueno, te ruego que contestes alguna carta. A Marika le di el otro antes de ayer 1.200$ que me pagó Emilio el martes pasado, pues creo que ella piensa viajar a Montevideo la semana que viene o algo así. De los libros, le hice el encargo a Cuadrado, por los descuentos, facilidades de pago que a él le hacían en el Museo y me parece que se ocupó de esto. El lunes, de todos modos, le preguntaré.
Saludos a todos los amigos comunes y tú recibe el saludo de Maruja y el fuerte abrazo de tu amigo.
[Sen firma]
[...]
Lorenzo Varela. Creo que es de los más interesantes, así como uno de los grandes poetas gallegos actuales. Parte de su obra está traducida a varios idiomas europeos y el soneto sobre Roy Xordo o el de María Pita me parecen de lo mejor que se publicó en los últimos años.
Esperamos ansiosos los cuadros de la exposición. Espero que han de tener éxito. Tienes que enviarme al Centro Gallego los datos sobres los artistas y fotos de estos cuadros y las esculturas de Faílde para ir adelantando el catálogo que deseo, espero, sea importante. El 22 de julio han de estrenarse las obras musicales premiadas el año pasado que creemos han de constituir otro éxito y quizá para esa fecha salga el primer número de la nueva revista del Centro Gallego.
Por correo ordinario, te enviaré estos días algunas publicaciones últimas de ésta.
Perdóname esta carta que tenía necesidad de escribir y recibe con el saludo cordial para todos los amigos y con el de Maruja y mío para vosotros dos el gran abrazo de
[Sen firma]
|
| 1954-10-19 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1954 en 19/10/1954
Buenos Aires, 19 de octubre de 1954
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo.
Querido Del Riego:
Como siempre, es irremediable, estoy en deuda contigo. Desde vuestro regreso, hace aproximadamente dos meses, nosotros nos sentimos nuevamente lejos, muy lejos de Galicia. Con vosotros, hablando de los amigos, despertando recuerdos comunes, nos sentíamos como si los años no hubiesen pasado, como si todo hubiera sido lo mismo que entonces y al separarnos nos fuésemos cada uno a nuestra casa compostelana para encontrarnos al día siguiente a la puerta de la Universidad, o en el café, o en el paseo de la Rúa del Villar. Con vuestra visita venía para nosotros un poco Galicia y el pasado, ese pasado que es para los emigrados oro brillante que como el avaro acaricia en la soledad; sumando recuerdo a recuerdo y gozando en cada uno aún en el más triste, aquel que hubiésemos querido olvidar y que ahora, capitalizado en nosotros, nos alegramos en su tristeza no haber olvidado. Cuando marchásteis fuimos al barco para daros a Evelina y a tí un abrazo de despedida. Cuando marcharon Elena y García Sabell hicimos lo mismo y pasamos algún tiempo fuera de nosotros, doliéndonos en ese abrazo que parecía separarnos. No queremos desde entonces que ni siquiera un gesto cariñoso nos separe de Galicia y de vosotros, los amigos. No tenemos que despedirnos. Estamos en Galicia, jamás hemos salido de ella, estamos con vosotros, con todos desde donde tenemos que estar, desde nuestras acciones y desde el fondo de nuestro corazón. Si no la vemos con nuestros ojos es por una incapacidad física, si no sentimos vuestra voz, es por lo mismo, Galicia y vosotros estáis en nosotros y ningún abrazo puedo separarnos.
Supongo que desde entonces habrás ido teniendo noticias de los asuntos de la colectividad. Aquí estuvo Rof Carballo; antes conseguí que la Asociación Medica del Centro Gallego le invitase y se adhiriese a esta invitación la Junta Directiva de la entidad. No pudo pronunciar algunas de las conferencias proyectadas para un público extenso y tuvo que limitarse a las médicas. De cualquier manera su estancia constituyó un éxito. Todo lo otro marcha lo mismo. Se van a editar los libros de poemas de Pura Váquez y de Valentín. Por mi parte continúo con la revista que va obteniendo cada día más éxito y más número de lectores y hace dos semanas iniciamos con motivo de su propaganda, con su nombre, una audición radial de media hora que se transmite todos los domingos a las dos de la tarde (Galicia Emigrante). Necesito que me envíes colaboraciones, reportajes, notas gráficas y literarias que sean inéditas. El artículo de Piñeiro que gustó mucho, era conocido de algunas gentes de aquí porque se había publicado –y yo no lo sabía– en una revista de esa y nosotros lo dimos como original. Tu tienes la lista de encargos. Te ruego que le dediques algún tiempo libre, necesitamos retratos y breves autobiografías o biografías. Diles a todos los amigos que colaboran en las condiciones de que te hablé. Todo es muy urgente pues los meses pasan rápidamente y la revista “traga” en cada número su buena cantidad de colaboraciones. Envíame un reportaje sobre “Galaxia” con fotografías.
En cuanto a mi monografía ya encargué las reproducciones en color, espero enviartelas, dentro de un mes aproximadamente que es cuando pueden estar impresas, por algún propio si tengo la suerte de encontrarlo para entonces. Me gustaría que cuando tuviéseis las pruebas de los grabados que van, me las enviáseis para ponerle los nombres de los propietarios de los cuadros y tambien añadir la fotografía de algunos cuadros últimos, así como del mural que tu viste. Dime si estoy a tiempo. Estoy deseando que salga, tengo una gran curiosidad por verla y me parece que ella, gracias a García Sabell y a vosotros, me incorpora nuevamente a Galicia. Agradezco esta reincorporación con toda el alma.
Te ruego que las noticias que me dabas en tu última carta –la tercera que recibí, no la cuarta como tu dices– sobre los libros proyectados por el Centro Gallego, le des cuenta de ellas al Presidente de la Junta Directiva, alegando el encargo que te hizo la sub-comisión de Ediciones y publicaciones de la Comisión de Cultura. Tambien es urgente que lo hagas para oficializar todas esas gestiones emprendidas. A mi me parece muy bien. En cuanto a los dibujos de los diarios, de Daniel, no hacen falta a mi juicio clisés, sino fotografías de ellos con los pies al dorso. Lo otro sería muy lento y su envío tendría más dificultades. De todas maneras pueden dejar esto para decidir por esa subcomisión. Haré que ella te conteste inmediatamente y que trate de habilitar fondos para estos trabajos, debiendo referirte en la carta tambien a esto.
La Guía de Galicia de Otero Pedrayo no la recibí, espero que quizá llegue alguno de estos días. Recibí las direcciones y los poemas de maldizer. Me alegró mucho el saber que había gustado mi carpeta y el libro de Varela, sobre éste me gustaría que enviases los recortes de las notas que se publiquen para entregárselas a él. Todos los amigos os recuerdan con cariño, Lorenzo y Marika, Novoa y Chela, Rotzait y Perla y Lipa y Esther. Todos tienen para vosotros un recuerdo y preguntan noticias vuestras.
Pongo punto final a esta carta para no hacerla interminable. Continúo pintando, estos días intensamente, y tengo algunos proyectos de los que te daré cuenta.
Recibid Evelina y tu de Maruja y mío el fuerte abrazo de vuestro amigo:
Seoane
|
| 1954-11-23 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1954 en 23/11/1954
Buenos Aires, 23 de noviembre de 1954
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo
Querido Del Riego:
Recibí tus dos cartas con los dibujos de Maside, las notas tuyas, las fotografías del reportaje sobre “Galaxia” y la crónica sobre Otero Pedrayo de Alvarez Blázquez. Todo él constituye un valioso material de interés para la revista, del que estaba muy necesitado. Te adjunto las tres copias de cada uno de los grabados para la monografía con el objeto de adelantar los trámites necesarios para su publicación.
Convenía que en el tomo de [Antonio] Vilar Ponte incluyéseis el discurso de él a la Academia, que fué, lo recuerdo muy lejanamente, un gran discurso. Estoy seguro de que el tomo de Ponte ha de constituir un libro fundamental de nuestra bibliografía. Fué uno de los hombres a quienes todos, sin darnos cuenta muy bien de la deuda a veces, debemos más. No importa que sea grande la cantidad de dibujos de Daniel, es necesario recoger todos los que se puedan. Se pueden hacer fotografías de varios juntos para enviar a ésta y se pueden tambien incluir en una misma página más de uno en la edición que aquí se haga. Si no los recogemos nosotros, probablemente los que vengan atrás nuestro no lo harán y hay que aprovechar tambien hasta donde sea posible el acuerdo del C. Gallego de editar su obra completa. Comunica al Centro todas tus gestiones. Son importantes las breves prosas de Daniel, algunas “cousas”, entre otras las de los domingos de El Pueblo Gallego y creo que de Galicia, no recogidas en sus tomos. Hay que clasificarlas. Tambien los afiches y fotografías, si se encuentran, de los decorados para Valle Inclán y para la Polifónica. Todo lo que se pueda de él es necesario preservarlo de un posible olvido de su labor más importante, la del dibujante y escritor, y tambien de que esa obra se conserve únicamente en unos archivos cuyo destino es siempre incierto.
Siento profundamente la noticia que me dás de Cebreiro, me pareció siempre un valor nuestro malogrado por la pereza y por el escepticismo. Por mi parte le profesé, desde que le conocí, una honda amistad.
Con saludos cariñosos para Evelina y para tí de Maruja y míos, recibe el gran abrazo de:
Seoane
Saludos para los dos de Perla, Enrique [Rotzait], Esther, Lipa, Marika, Lorenzo, etc., de todos los que son en ésta, desde vuestro viaje, amigos vuestros y nuestros. Te agradezco tambien en nombre de Nóvoa y mío la nota de La Noche; por tus crónicas se pueden ir sabiendo que Galicia existe fuera de Galicia. Elena Colmeiro debe de llegar a esa uno de estos días.
[Manuscrito]
|
| 1962-01-23 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1962 en 23/01/1962
Buenos Aires, 23 de enero de 1962
Queridos Rafael y Carmen:
Acabamos de recibir vuestra carta del día 11 del corriente y la tarjeta del 5 y suponemos que vosotros habréis recibido una carta nuestra del mes pasado donde os dábamos sucinta cuenta de lo que ocurría por Buenos Aires, que no era demasiado importante. Pasamos las fiestas despidiendo el año reuniéndonos en nuestra casa y en la de Varela, los seis nostálgicos que aquí quedamos suponiéndole a Marika una especie de nostalgia consorte. Os recordamos a vosotros y a Baltar y Mireya, que nos parecen más lejanos que vosotros ya que viven en una especie de “terra incógnita” para los porteños. Recordamos todos los brindis de los fines de año en vuestra casa, especialmente los del año pasado y brindamos nuevamente por vosotros, porque se cumplan vuestros deseos y los nuestros y por todos los que hemos estado unidos tantos años en Buenos Aires y ahora están lejos. Hubo, como siempre, canciones nostálgicas, incluso los repetidos himnos de Lala que creo que nos gustan por la gracia de ella y por lo que tienen de “Bienvenido Mr. Marshall” y algún rasgo inédito de humor montañés de Laxeiro.
Hemos tenido noticia de los accidentes de Valentín Paz Andrade y Fernández Del Riego y les hemos escrito a los dos, lo mismo que a García Sabell con motivo del fallecimiento de su madre, de lo que nos enteramos al llegar de Ranelagh donde pasamos unos días y donde ahora tenemos, aparte de árboles más crecidos un motor eléctrico que alivia nuestra estancia allí. En cuanto a nuestras preocupaciones más diarias, Varela está trabajando en un posible libro sobre temas de arte y en otro de poemas y Laxeiro está preparando una exposición para enviar a Madrid en el próximo mes de marzo o no sé si en abril; por mi parte estoy pintando y grabando. Tengo el encargo de Losada de ilustrar un libro de Neruda, tambien con grabados en madera como los que hice de Unamuno y Lorca, cuyos ejemplares os van a llegar próximamente. Espero que con el importe de los derechos de los tres tenga para los pasajes del viaje que proyectamos para este fin de año. Sabsay me pidió la dirección vuestra antes de marchar a veranear a Tenerife que prefirió, por este año, a Punta del Este o Mar del Plata. Creo que esto es todo. Vosotros sabéis por propia experiencia que el verano en Buenos Aires es poco pródigo en noticias de cualquier género que no sean policiales y éstas son cada día más alarmantes. Las últimas bandas criminales detenidas están compuestas en su mayoría por chicos de 13 a 15 años que hacen asaltos millonarios y matan. Pero aún no es todo. Estamos pasando un verano de calor insufrible y húmedo. Hoy precisamente es un día de éstos y la misma ciudad y calles y edificios parecen como agobiados por el clima, como si anunciase alguna catástrofe, desapareciese el aire y todo se calcinase.
Esperamos siempre noticias vuestras. Cifras y datos concretos en cuanto a la vida en esa y anuncios de proyectos para el porvenir. Somos seis al menos que esperamos vuestras cartas como haciendo depender de ella nuestros propios planes.
Recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
|
| 1965-03-17 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Muñoz Manzano e Dieste. 1965 en 17/03/1965
Buenos Aires, 17 de Marzo de 1965
Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo
Queridos Carmen y Rafael:
Recibimos hace pocos días tu carta (la de Rafael) en la que acusa recibo de la carpeta de grabados de Homenaje a Venecia. Un recibo como no se usa, generoso y espléndido, por el cual quien recibe da más que lo recibido. Te agradezco mucho tus juicios sobre los grabados y la nacionalización oriental que me tributas, china, japonesa, lo que sea, pues para mí siento que cuanto más occidental es uno, y los gallegos lo somos en Europa por historia, geografía y costumbres, mucho más que otros pueblos, más cerca, o más curiosos, nos encontramos de ese otro mundo del que se empeñan en separarnos. España, Francia, Inglaterra, Holanda, deben mucho a esos mundos, algunas de las más originales formas de su arte y de su cultura. Las porcelanas de Holanda, el teatro de Yeats, las estampas de algunos admirados pintores franceses fin de siglo, la chinerías de España. Siento, sin embargo, que en los grabados míos falta toda la sabia artesanía de los chinos, su larga paciencia, esa propiedad de definir en muy pocos trazos, los indispensables, aquello que caracteriza a un ser, hombre o animal, o a un objeto. Pienso en Rembrandt preocupado en el encierro de su estudio del gheto de Amsterdam por las estampas persas, al igual que, siglos después, Matisse, tan opuesto, en su soleada casa de Niza. Oriente actúa de levadura para todos esas naciones más nuevas que crecieron en las posibles fronteras de la Atlántida, en la perplejidad que ese misterio, y otros misterios, sumió para siempre a estos pueblos. Pero bien, mis grabados no son nada, sino solo recuerdo tosco de una bella ciudad que se hunde y que merece bastante más. Te digo todo esto porque, efectivamente, admiro cada vez más en pintura esa aparente elementalidad de las aguadas y dibujos chinos, precisamente ahora cuando occidente se complace en la acumulación de objetos y materiales extraños y de uso diario como manera de expresión, y tu acertaste, adivinaste, esta mi preocupación actual.
Nos alegró mucho saber del reingreso de Carmen a la inspección escolar, puede ser, dentro de lo posible, muy útil su experiencia y cultura y puede servirle a los mismos compañeros que los supongo a todos con menos conocimiento y sentido de la realidad, éste último seguramente por haber vivido más sumidos en ella sin la enseñanza que se deduce de tantos años por otros países. Nos alegramos tambien que os establezcáis en La Coruña, entre otras razones, descontadas las patrióticas de Maruja y mías, para estar más cerca vuestro a nuestro regreso. En algunos de estos paseos por las calles de las orillas del Orzán, por la coraza, no dejéis de recordarnos. Por allí paseó su ancianidad Pondal y le contaba a sus parientes jóvenes aventuras vividas solo en su imaginación de las que había sido audaz protagonista en los mares de Oriente. Otra vez Oriente. A Pondal, muy abrigado, las manos en los bolsillos, con una gorra visera que le tapaba la frente y ayudaba a destacar aún más su barba, la visión de ese mar de altas olas le servía para trasladarse desde la prehistoria, con sus hadas, druidas y dólmenes hasta los mares de piratas de Salgari y Conrad. Por mi parte, sueño, para mi porvenir, con invenciones parecidas y viajes imaginarios tan remotos. Todos nos hemos alegrado del reingreso de Carmen: Varela, Laxeiro y Lala, Díaz Pardo, etc. Y ahora ahí van algunas noticias nuestras. Varela acaba de llegar con Marika de Punta Ballenas, donde se ennegreció a conciencia. Continúa dedicando su actividad a Hora once, la sección cultural que dirige de los domingos. Creo que estos días va a contestar tu carta. Laxeiro está pintando mejor que nunca y trabaja mucho. El año pasado hizo cuatro exposiciones y el próximo Mayo vuelve a inaugurar otra muestra. Díaz Pardo está encerrado en Magdalena y solo de vez en cuando se deja ver en Buenos Aires. Está haciendo unos grabados en madera muy buenos. Baltar se mudó estos días a un nuevo departamento de una habitación en algo así como un hotel recién construído en el centro, en la calle Paraguay, creo que Paraguay y San Martín, ya os contará él. Proyecta su viaje. Por mi parte hice tres murales nuevos, ahora estoy en el cuarto y pinto y grabo. Apenas salgo de casa y veo muy poca gente. Volveremos a esa en setiembre. Estos días salimos con un matrimonio amigo a una excursión al norte argentino: Tucumán, Salta, Jujuy. Scheinberg1, Baudizzone, Frontini, Ceire, etc., todos os recuerdan y preguntan por vosotros. Buenos Aires continúa creciendo y haciéndose más incómoda. Esto es todo por hoy. Un gran abrazo para Carmen y para ti de Maruja y mío:
[Seoane]
1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheinberg ou Scheimberg, con eme, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.
|
| 1970-12-10 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 10/12/1970
Buenos Aires, 10 de diciembre de 1970
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tu carta del día 2. Me alegro que hubieses percibido lo que escribes sobre Lorenzo: “El está silencioso y parece que no existe, pero cuando hay que hacer algo bueno y solidario está más vivo que los demás”. Así es, añadiendo que es un gran poeta al que mantiene alejado de Galicia, o de la poesía gallega, quienes no tiene sensibilidad para estas cuestiones, por mucho que la tengan para otras o quienes hacen cuestión de compadrazgo la poesía, el arte, todo, porque tampoco son capaces de ser verdaderamente solidarios como si esta virtud hubiese sido solo privilegio de una generación que está pasando y aún de los más viejos. Ahora se trata de cantar canciones de protesta con guitarra usada como mandolina, incapaz de ser cantada a coro, de ser contagiosa. En cuanto a lo de Maruja Mallo pienso que debe incluirse en cualquier antología que se refiera al fundamento popular del arte; posiblemente yo no hubiese escogido ese párrafo, pero no importa, el problema es la tipografía que tampoco ya importa. Ella, con Alberto, no fueron tampoco los únicos en expresar ese deseo de arraigo del artista. Souto lo hizo en forma de poema. Servirá para otro número. Conservo el catálogo de una exposición suya donde se publicó. Formaba parte ese sentimiento del deseo de humanizar el arte, y Alberto y Maruja Mallo, por la misma época, trataban de conseguirlo.
Me alegro se hubiese arreglado parcialmente, así lo entiendo, el problema de Hacienda y ojalá te deje esto más tiempo para otras cuestiones. El libro de Casal creo que quedó muy bien. Lo recibí pero apenas pude verlo. Estos días de diciembre son espantosos por los compromisos que a uno no le queda más remedio que atarse. Por mi parte suspiro por el mes de diciembre gallego y el frío, aunque hasta ahora, aquí, excluyendo esta semana, no hizo verano. Tengo algún trabajo para este mes y luego, tan pronto me libre de ellos saldremos de ahí, no sé cuándo. Trataré de ver si puedo exponer en Barcelona, quizás consiga una sala a través de alguno de los argentinos que allí se dedican a publicidad, a cuestiones editoriales, si aún quedan para entonces. A María Xosé le contesté el día 3 a una carta que me envío con fecha 26/XI. Le escribí que para todas las cuestiones se entendiese contigo y perdóname por esta lata que se te viene a añadir a tus múltiples preocupaciones. Pero yo no puedo hacer nada por correo. Acepté representar a la nueva J[unta] Directiva en la sección cultural del C[entro] G[allego], lo que me obligará a marcharme rápidamente de aquí. Propondré un plan muy amplio, en el que cuenta, como más importante, el Museo de Calcos y Reproducciones de arte gallego para Buenos Aires, que ya había propuesto a través de AGUEA al famoso Congreso de emigración de esta ciudad. Ahora, si tú no te opones y lo aceptas, lo haríamos a través del Laboratorio de Formas. Todo esto en lucha sorda como te imaginas, o puede hacerlo, con Valentín Fernández, “el indecente”, como me escribe E. Blanco Amor. Habría que buscar un hombre capaz de hacer buenos calcos, que debe haber, creo, en Santiago y conseguir una buena colección de fotos muy ampliadas. Se estudiarían todos los detalles. Incluso de poder hacer un museo similar en Santiago o en el mismo Castro, no sé. Se podrían poner a la venta algunos pequeños calcos de esculturas románicas o prehistóricas. Habría que pedir permiso a instituciones, sobre todo al Cardenal y a los Obispos de Galicia. Hay que estudiar con calma todo lo referente a este tipo de museo. Puede ser muy importante. Pienso que debe comenzar en la prehistoria y terminar en el siglo XVIII.
No sabes cuánto disgusto nos produjo la noticia que transmites de la dolencia de Mimina. Recibimos la carta la víspera de venir a casa de Camilo y no le dijimos nada, pues considerábamos que nosotros no debíamos hacerlo, aunque pensamos que es seguro no revista la importancia que pueda parecer.
Te ruego le digas a José Luis que liquide el asunto de la casa y haga la escritura a nombre de los dos, pues tengo entendido que ahora finaliza el plazo para liquidar nuestra deuda.
Creo que no tengo más que decirte. Camilo muy bien. Lo vemos poco, no sale de La Plata pues parece que está estudiando bastante. Maiztegui estuvo hace poco con Falcini en casa, comiendo con nosotros. Os recordamos con mucho cariño. El próximo lunes estaremos nuevamente juntos en la de Marika y Varela. Volveremos a hablar de Galicia, Madrid, el Castro y sobre todo de vosotros.
Un gran abrazo de Maruja y mío para Mimina, para ti, Xosé, para todos, de:
Seoane
|
| 1971-10-19 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Palmás a Seoane. 1971 en 19/10/1971
Buenos Aires, 19 de outubro de 1971
Meu querido Seoane:
Sen dúbida a nosa correspondencia anda desnorteada, xa que debéronse perder cartas suas e miñas. Cómo van Vd. e máis a Maruja? Supoño que o seu traballo co monumento de homaxe ao emigrante debe estar ben adiantado. Eu estou con muito traballo, ademáis do de turismo estou nun equipo que está a elaborar o plan regulador da cidade de Olavarría, unha esperiencia mui interesante ainda que non me deixa muitos cartos. Na faculdade perdeuse cuase totalmente o ano deica hoxe non puiden esaminarme en ningunha das asignaturas que me faltan; o mércoles prósimo poderei esaminarme en Antropoloxía, sempre que non suceda nada denantes.
Pra falar dos nosos vellos “amores”, direille que da coletividade pouco lle podo dicir. Hai unhas semanas atopeime con algúns dos homiños da Irmandade –Cupeiro, Florez e Dapresa– pidíronme contas pola miña conferencia en Barcelona, e dahí orixinouse unha discusión mui forte. O proieto que Vd. presentou no C[entro] Galego caíu xa nas maos da xentiña de sempre, sei por Martínez Romero que andan con el ao lombo o Cupeiro, o Molinari e algún outro que non lembro quen é; consecuencia de todo non farán nada ou farán o de sempre, unha trangallada. Respeito disto teño mentes de falar con Lorenzo Varela pra ver si podo publicar na coleción “La historia popular” do Centro Editor de América Latina un traballiño sobre a nosa emigración na Arxentina (cuio índice temático lle adxunto). Por culpa del estou escribindo uns contos con estorias de emigrantes e de fillos de emigrantes, eu non estou mui conforme, pro Varela pensa que están ben.
Xa estará enterado do golpiño de estado que tivemos a semana derradeira, continuan os rumores sobre posibles levantamentos militares. Antonte correu o rumor da sublevación de Campo de Mayo, pro non pasou de ser un rumor destinado á especulación financeira, o que si houbo foi un asado que pode ser o prólogo dunha conspiración (entre chourizo e chourizo un militar pode matinar muitas falcatruadas). O certo é que semella haber polo menos tres golpes en marcha; un liderado por López Aufranc de corte liberal na liña económica e brasileiro en ideoloxía; outro no que estarian misturados elementos nacionalistas e desenrrolantes con Onganía, Levingston e xente fondicista, e non podía faltar o sempiterno golpe de coroneles supostamente peruanistas. Por outra banda o governo segue xogando ao GAN (Gran Acuerdo Nacional) namentras siguen actuando grupos parapoliciales metendo bombas (tocáronlle duas ao Centro Editor e máis outra á Editorial Galerna) e raptando xente que na mor parte dos casos non aparece nin viva nin morta. O deterioro económico é cada vez maior e non se albisca no horizonte posibilidade de solución. Os militares están mosqueados polo ésito brasileiro, sen se decatar que foron eles mesmos os que botaron abaixo esa posibilidade cando botaron a Frondizi e que hoxe os EEUU teñen xogadas as suas cartas no Brasil onde o rexíme semella ter desartellado á oposición de esquerda legal e aos grupos insurrecionales. Os radicales seguen co seu vello esquema de recrutamento de afiliados e o peronismo participacionista indo e vindo de Madrí –a nosa nova Meca– pra negociar e enfrentar ás liñas supostamente socializantes dese movimento. É tremendo ver muita xente moza universitaria que pensa que unha volta de Perón ao poder pode representar o camiño pra instauración do socialismo ou dun certo tipo de socialismo chamado “nacional” na Arxentina. Cada vez que falo con algún deles –mellor dito que discuto– quédome parvo; cheguei a escuitar cousas tan peleriñas como que o pensamento de Perón, nin que fose Mao, era verdadeiramente dialéctico. Supoño que o poderá ser o día que poida atinxir a síntese. Como verá a cousa élle ben entangarañada.
Mañán estrease Outubro de Eisenstein, e ainda que pareza sorprendente vai nunha sala comercial de Corrientes. Niste intre hai media dúcia de filmes francamente bons. O conformista dun italiano Bertolucci que é unha reflesión sobre o fascismo através dunha historia particular un pouco ao estilo do que fixo Visconti co nazismo, mais con persoaxes pequeno-burgueses. Trampa 22 unha sátira anti-bélica de orixen norteamericano do tipo de MASH. Verán do 42 tamén norteamericana que conta con muita poesia o pasaxe de nenez á adolescencia a través da iniciación sexual dun rapaciño de 15 anos. Leva meses de esibición Morte en Venecia de Visconti, que é unha maravilla, penso que polo tema tan “equívoco” pra un censor non a van dar en España, se cadra cecais nalgunha das prósimas “aberturas” do réxime. A cinemateca continua organizando uns ciclos estupendos e os fins de semana repoñense muitas películas en cine-clubes e outras asociaciós, escollidas con mui bó criterio.
Xa saberá do ésito de Paco Ibáñez e máis Raimon. O primeiro actuou no Opera nunha sala cheiña. Foi pena que dera un único recital. Na miña vida vin tanta xente sentada nun escenario. Sorprendeume ademáis que o público soupera os nomes de canciós e que berraran pedindollas. Pro muito mais me sorprendeu o ésito de Raimon. Os cataláns estaban pasmados, eles contrataran por tres días a saliña do Payro que é ben pequena e atopáronse con que a demanda esedía todo o previsto, tiveron que repetir na semana seguinte os recitales. Por certo hoxe pola noite no Gran Rex preséntase Raimon novamente xunto con Mercedes Sosa, o uruguaio Viglietti e o conxunto chileno Quilapayun.
De esposiciós pouco lle podo falar. Soio fun ver unha de xoias e obxetos de ouro precolombinos, no San Martín e agora quero ir ver a de arte precolombino peruano que se fai en Belas Artes, pra que Marica Varela prestou algunhas pezas.
Se vai polo Castro pídalle ao Xosé ou a Mimina que me manden uns exemplares da bibliografía de Castelao.
Unha forte aperta pra Maruxa e Vd, de
Ricardo
[Manuscrito na marxe esquerda:] Soupen por Martínez Romero da esposición que fixeron con gravados de Picasso e máis Miró. É comovedor pensar que iso se fixo nunha aldeíña.
[Anexo.]
La inmigración gallega
1.- Gallegos, gaitas y yoyegas
2.- La época colonial
2.1.- los primeros gallegos en el Plata
2.2.- los establecimientos patagónicos
2.3.- las invasiones inglesas
2.4.- los “ilustrados” gallegos
2.5.- gallegos por la libertada
3.- El aluvión inmigratorio
3.1.- formación y desarrollo de una colectividad
3.2.- el gallego frente a los argentinos
3.3.- influencias en la vida argentina
4.- Presencia de la Argentina en Galicia
Material gráfico
soldado del Tercio de Galicia
bandera del Tercio de Galicia
pendón del Tercio de Galicia
Casa de Cerviño (Rivadavia y Chacabuco)
Retrato de Cerviño
Deembarco de inmigrantes en Bs. As.
orfeones gallegos en el carnaval de antaño
orfeón gallego en la fundación de la Plata
caracterización de un gallego en el sainete porteño
carátula de la música del tango “Galleguita”
Almacén “La flor de Galicia”
Pizzeria anunciando empanadas gallegas
caricatura de José Ma. Cao
Acto de adhesión a la Rep. Española o autonomía gallega
foto con periódicos y revistas gallegas editadas en Bs. As.
edificio del C. Gallego
Manifestación gallega de adhesión al 150 aniversario de la Rev. de Mayo
Escudos argentinos y otros elementos decorativos del Pasatempo de Betanzos
Escuela “La Argentina” en alguna localidad gallega
[Manuscrito:] Si Ud. sabe de otros materiales hágamelo saber, en especial para graficar la presencia argentina en Galicia
|
| 1972-07-17 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Alvajar a Luís e Maruxa Seoane. 1972 en 17/07/1972
Ginebra, 17 de julio de 1972
Queridos Luis y Maruja:
Ya ha empezado de nuevo esta marcha normal de la existencia, aunque costó trabajo reorganizarse. Llegué muy cansada y me encontré aquí con el fin de curso de mi sobrina Marta, las fiestas de colegios y conservatorios consiguientes, su viaje inmediato a España, a pasar las vacaciones con su madre, la asistenta que se fue de vacaciones, montañas de trabajo en la oficina, etc., etc. El caso es que yo llevo aquí casi cuatro semanas y aún no he podido empezar a ocuparme de los asuntos grandes o serios. El mes de agosto será todavía peor, porque se va de vacaciones el jefe de la división lingüística de otra organización y me deja todo el trabajo de la sección española para hacer por las noches en casa, y, como os digo, es enorme el trabajo que hay en la oficina y vuelvo bastante cansada.
El resto de mi viaje fue muy bien. En cuanto llegué a Lima me di cuenta de que los limeños, poetas y escritores compañeros míos aquí (¡parece mentira!) me habían dado una clase de información que no correspondía a la verdad. Me habían dicho que para ver Lima sobraban dos días. Estuve tres y no vi ni la décima parte de lo que hay que ver. Pero no bien me di cuenta de eso, decidí no llamar ni ver a ningún conocido y dedicarme a los museos y a la ciudad, de la que he quedado verdaderamente enamorada. Corrí por todas partes. Fui a Cuzco, que no me impresionó tanto como esperaba. Sí, en cambio, el paisaje que rodea a Machu Pichu. Volví a Lima y salí por Quito. Allí llamé solamente a un amigo, gran poeta y escritor, compañero nuestro, que ha sido secretario de Relaciones Exteriores en Ecuador y que no me dejó sola ni un instante de los tres días que pasé allí, con un taxi a la puerta del hotel y recorriéndolo todo el día entero en taxi, y sin dejarme pagar nada. Se portó muy bien, puesto que no tenía por qué hacer tanto. Tengo en Quito otros amigos, entre ellos el actual Presidente de la Corte Suprema, que era Embajador de su país y en uno de esos cambios políticos en que lo pusieron en la calle pasó durante cierto tiempo a trabajar con nosotros, aunque yo ya lo conocía de Nueva York. Ni le hablé por teléfono, porque el otro no me dejó ni a sol ni a sombra, con su ansia de hacerme conocer su pueblo, como él le llama.
En el viaje compré varias cosas bonitas o curiosas, tanto para mí como para mis múltiples niños. Todo tuvo un gran éxito.
Cuando llegué aquí me encontré con que A Nosa Galiza que es aquella asociación que quería representar la obra de Castelao, había habido los acostumbrados e inevitables líos internos, y el proyecto se ha quedado en el aire. En cambio, el grupo Artístico Hispanoamericano que es el que yo dirigí in illo tempore y que ahora está dirigiendo (desde el punto de vista escénico, se entiende, porque hay una comisión directiva que es la que al fin y al cabo decide). Sara Ventura (una argentina que es ayudante de dirección en el Gran Teatro de aquí y que monta ella a veces como directora tales o cuales óperas) había decidido poner Fuenteovejuna. Fui a una reunión de los “cabecillas” en que se trataba de la obra y me di cuenta de que esta mujer (que es amiga de amigos míos de ahí, entre ellos Emma González Ledo) no sabe un carajo del teatro clásico español, un pito de Lope y medio pito de Fuenteovejuna. Los otros que allí estaban, incluso un amigo que sí había estudiado la obra y llevaba preparado un plan de adaptación bastante bien hecho si se reduce la obra al punto de vista anecdótico, se pusieron a hablar mal de Lope y del pueblo de Fuenteovejuna (chupacomedias del rey, acciones paralelas en la obra “que (según ellos) no vienen a cuento”, que si escenas inútiles que son un verdadero tostón, etc.). Yo iba dispuesta a callarme la boca, porque la verdad es que no me había puesto a estudiar el asunto en serio, pero en vista de eso no me quedó más remedio que rebatir todas esas estupideces y decirles que había mucho que estudiar la cosa si se quería actualizar la obra, darle el sentido revolucionario que tuvo en su tiempo la propia idea de la monarquía, pensar en el nacimiento de las nacionalidades, no suponer que la toma o no toma de Ciudad Real no tiene un pito que ver con el asunto, porque sí lo tiene, y que una vez estudiado todo eso se podría ver de universalizar y actualizar lo revolucionario de la obra entera, y no solamente tocarle el corazón al público con la anécdota visible, que esa sí que no es más que un pretexto. En vista de lo cual, no se pondrá Fuenteovejuna este año, sino más adelante, y el caso es que me he quedado yo encargada de buscar material, estudiar la obra y discutir la cosa con Sara Ventura (que al parecer no piensa darse ni el mínimo trabajo de esos y esperará a que le den las cosas masticadas) y otros. He pedido algún material a España y yo tengo varias cosas que pueden ayudar, pero me pregunto cuándo y de dónde voy a sacar el tiempo para eso. El caso es que Fuenteovejuna me interesa y prefiero que hagan algo más “consciente”, aunque mi nombre no figure para nada. ¿No os parece?
Además de saludaros y deciros que os tengo mucho cariño, “ésta” tiene otro objeto y ahí va.
Hay aquí unos gallegos que tienen un taller mecánico en el que hacen cajas de relojes finos (oro y piedras preciosas) y otras cosas por el estilo. Es gente de bien, muy gallega y muy obrera , además, de hacer dinero. Tienen también una sociedad de importación y exportación. Hablé con ellos y se mostraron muy interesados en vender aquí y en Francia cosas gallegas, empezando por los productos de vuestras fábricas de cerámica. Respecto de las demás cosas, habría que darles ideas, y yo le he oído a Luis interesado, y mucho, en el fomento de la artesanía y la industria gallega con un sentido moderno y que haga ganar dinero a la gente de allá. Se trataría, si vosotros estáis de acuerdo en vender lo que sea, con buena propaganda, en casas buenas y caras y no en bazares al por mayor o menor. Si vuestras fábricas tienen catálogos con reproducciones o cualquier otro material de propaganda, todo el que sea, y si el asunto os interesa, ¿podríais hacérmelo llegar lo antes posible? Si os interesa el asunto y Luis ve otras posibilidades para Galicia, os pongo en contacto con esta gente, que ha llegado el caso bien puede ir allá, y a lo mejor la cosa marcha bien. Contestadme algo a esto, porque esa gente va a andar preguntándome a todas horas, qué hay de ello.
Decidle a Marika, la mujer de Lorenzo, que pasé dos veces por Guermantes para saludarla y que las dos veces lo encontré cerrado. Después no pude ya volver.
¿Se casó Arturo? Todavía no he podido ocuparme de la separación de bienes, que según me dicen no es cosa tan sencilla en matrimonio ya contraído. También tendré que mandarle copia de esa sentencia de divorcio, pero antes tengo que averiguar si basta una copia fotográfica o si tiene que ser un documento legalizado por el Consulado argentino. Como mi horario de trabajo es el de todo el mundo, no llego a tiempo a ningún sitio, y hasta comprar leche o pan se convierta en un problema. Y luego, con mi sobrina aquí, pese a que está en el colegio, se complican las cosas, porque tengo el triple de trabajo. Aprobó el bachillerato elemental francés (en su examen, de 600 alumnos, franceses en su mayor parte, sólo aprobaron 100), el examen de francés para extranjeros y tuvo 2º premio en matemáticas y en guitarra.
Por favor, contestadme a lo de la exportación, aunque sea para decir que no interesa, y decidme vuestros planes, si ya están más cuajados. Uno de estos días (cuando pueda) le escribiré a Pillado, al que quisiera encomendar un par de artículos. ¿Podré? Aquí seguimos prácticamente en invierno. Tiempo de perros.
Amparo
|
| 1976-06-29 |
|
Ver [Carta mecanografada con correcións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Dieste. 1976 en 29/06/1976
Buenos Aires, 29 de Junio de 1976
Sr. D. Rafael Dieste
La Coruña
Queridos Carmen y Rafael:
Esta es una carta que debimos haber escrito hace meses y venimos a hacerlo ahora cuando transcurrió bastante tiempo y ocurrieron, al menos para nosotros, muchos sucesos que no comentaremos, fueron públicos, que se añaden a los vividos hace años y repetidos ahora. Todas las noches deseamos que abra el día y luzca el sol, como a fines del 36, y en el 37, y después, durante dos o tres años. Por el día parece no pasar nada. Buenos Aires renueva su ritmo de gran ciudad y se suceden conciertos, conferencias, estrenos, exposiciones... Se renueva el desorden del tráfico y la prisa de sus ciudadanos. En las pizarras de las casas de cambio y de los bancos se siguen como nunca las oscilaciones de la Bolsa y la gente discute delante de los grandes escaparates la suba y baja de los valores de las acciones de las grandes empresas. Parece no pasar nada y la Bolsa parece haberse transformado en ruleta para los que sueñan con la fortuna, que, en general, son todos los habitantes de cualquier país. Pero aquí los sueños, a veces, los consiguen realizar más descaradamente. En muchos aspectos no reconoceríais Buenos Aires. Es otra ciudad. Nosotros sabemos de ahí por Isaac y por alguna carta que venimos recibiendo de algunos parientes. En general son optimistas. Desde aquí no podemos saber bien porque lo son, las noticias resultan confusas. Maruja y yo estamos bastante encerrados en casa, cada día nos suponemos un poco más solos. Varela marchó, está en Madrid. Marika viaja el 30. Cuadrado debió haber llegado hace unos días, pues va por dos meses aproximadamente. Concurre como delegado de la Federación de S. G. al Congreso de la Emigración, en Vigo, y regresa, ya que deja su mujer y dos hijos. Y algunos amigos argentinos que se han marchado a vivir a otros países de América y Europa. Por mi parte trabajo, el 26 de Julio se inaugura en Bonino una nueva exposición mía de oleos y tengo concretadas dos más, en Rosario y Mar del Plata. En este momento se celebra una de grabados y otra, en la Sociedad Central de Arquitectos, de unos treinta bocetos de murales. No creemos que vaya a ser un año de ventas de pintura. La temporada acaba de empezar pero el que tiene dinero lo cuida mucho, gasta lo indispensable para vivir. De momento es menor la inflación y parece haberse logrado cierta estabilidad en la moneda. Esta estabilidad sin embargo no alcanza a otros sectores. Nosotros llegamos a tiempo para contemplar como se repartían descaradamente los últimos dineros del Estado. El representante de la Casa Argentina en Rio de Janeiro cobraba mensualmente 15.000 dólares. El secretario de la C.G.T. tenía un sueldo mensual en pesos equivalente a 21.000 dólares. Esto independientemente de los negociados que se extendían desde la Presidencia hasta, en general, los secretarios de comités y de sindicatos. Los sueldos a que antes aludí son dos ejemplos. Todo entre gritos demagógicos y golpes de bombo, que quizás recordeis de años pasados. Os estoy dando como puedo una visión escueta el clima que hemos vivido. Para pagar diferencias de la herencia de Eva a sus hermanas, la Presidente entrega, de una institución del Estado de la que fué presidente honoraria, un cheque por valor de unos ciento cuarenta mil dólares. De esta manera resolvió un asunto privado como es una herencia de bienes sin desenvolver dinero propio. Se trata del pasado. El presente lo conocéis por los diarios de ahí.
Suponemos que Rafael estará aliviado de su dolencia a la vista. Sé por Isaac que fuísteis a Barcelona a ver a Barraquer. Que Carmen tendrá hecho sus trámites para la jubilación. Jenny y Mincho, ¿continúan aún dudando de si vivir en La Coruña o en O Valiño? A su hijo, Ricardo, le debo carta que contestaré en estos días. Recordamos a todos y esperamos volver a estar dentro de unos meses nuevamente juntos, con Domingo, Dónega, Mincho, Pío, Ramallal, etc. Aquí os recuerdan muchos amigos comunes. Hablamos de vosotros cada vez que nos vemos, Baudizzone, José Luis Romero, Melella, Torrallardona, etc.
Nosotros os extrañamos. Un gran abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
|
| 1976-08-05 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Palmás. 1976 en 05/08/1976
Buenos Aires, 5 de Agosto de 1976
Sr. Ricardo Palmás
Londres
Querido Palmás:
Recibí su carta de hace algo más de dos meses que no contesté, hasta ahora que me dispongo a hacerlo, por esa falta de ánimo que muy lentamente va dominando como una enfermedad, lo es, a todos los porteños. La actualidad nos confunde y domina y es bastante peor que la droga más nociva. Recibí estos días su libro Castelao: prosa en el exilio, que es un gran libro. Muy bueno el estudio de su labor literaria en el exilio del prólogo y la reunión de los artículos, breves ensayos y conferencias que fue haciendo a medida que se lo solicitaban las circunstancias que fue viviendo. Lástima no poder decir que Castelao murió a tiempo para no verse injuriado por las gentes de la colectividad, como lo fueron otros, por lo menos desdeñado, al no aceptar el compadrazgo de una minoría con ideas tan ridículas que “meten medo”. Por mi parte continúo apartado de todos ellos. Hace un mes aproximadamente me ofrecieron la presidencia de la sección cultural del Centro Gallego, ni siquiera recuerdo su nombre. No acepté. Continúo encerrado en mi taller trabajando lo que puedo. Estos días estoy exponiendo una colección de óleos en Bonino, con mucho éxito. Creo que es una de las mejores exposiciones que hice en los últimos tiempos y estoy a punto de hacer, juntamente con Alberto Girri, un Bestiario, en mi caso contribuyendo a él con grabados en madera. En el caso de los santos podría hacer, creo, un libro con referencia a los que nacieron en Galicia, a los que adoptaron como el Apóstol Santiago y el dumiense y con los apócrifos. Quizás sería bueno que se hiciese un álbum con grabados en madera míos y textos suyos que se titulase Doce (o los que sean) santos apócrifos galegos, que son aquellos que el pueblo decidió que fuesen santos. Podríamos editarlo en O Castro en una edición reducida. En cuanto a su libro de poemas lo ilustraré con mucho gusto y espero la copia para estudiar sus ilustraciones y presentación. También puede publicarse en O Castro.
De Varela no sé nada más que esta temporada está en Galicia con Marika que se fue de Buenos Aires hace un mes aproximadamente. No escribe, es, creo, su defecto importante. De España tenemos noticias abundantes, aparte [FIN DA PRIMEIRA FOLLA]
[COMEZO DA SEGUNDA FOLLA. NON SE CORRESPONDE COA PRIMEIRA] injusta de grandes figuras españolas. Pita Romero pudo haber sido un candidato extraparlamentario apto para ocupar la presidencia de la Junta de Galicia de no serlo García Sabell o Piñeiro. En cuanto a esa estupidez de Augusto Assía de que el galleguismo no puede ser más que conservador prueba su mala fé e ignorancia. El galleguismo en su rama más numerosa, nació del hundimiento de la primera República con el nombre de regionalismo y lo componían republicanos federales. Al anteponer el problema vamos a decir de la libertad de Galicia, hubo una tregua con los procedentes del carlismo, sabiendo que triunfada esa libertad con la autonomía el P.G. se dividiría en otros en consonancia con los ideales económicos, políticos y sociales del c/u. Esto fue hasta vísperas de la guerra civil en que se separaron del P.G. los elementos de derecha, pues la inmensa mayoría votó en asamblea su entrada en el Frente Popular que no fue precisamente de derechas como sabe A. A.
No, no me envían el periódico. Quizá supongan, creo que tienen razón, que se trata de una generosidad que no será retribuida.
Estoy ya empezando a trabajar. Tengo bastantes encargos para este año en cuanto a grabados. En Mayo inauguro una exposición en Rosario, y, en septiembre expongo en Buenos Aires. Esto es todo. Recibid Chelo, tus hijos y las nietas y desde luego tú, un gran abrazo de:
[Seoane]
|
| 1978-12-14 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1978 en 14/12/1978
Buenos Aires, 14 de Diciembre de 1978
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
No contesto a tus cartas. Están guardadas en otra habitación, metidas en un mueble y no tengo ninguna gana de ir por ellas. Estamos organizando todo para nuestra marcha definitiva, que será, pensamos, en el ochenta. Ahora, en enero o principios de febrero, iremos a pasar unos meses, los que podamos, en esa y, en el transcurso de ellos hablaremos de todo lo que pienso hacer y sobre todo de aquello a que renuncio. Pienso iniciar una nueva vida. Ahora solo quiero hablarte de Varela. Agradecer el telegrama que nos enviasteis anunciando su fallecimiento. Sabíamos que podía ocurrir en cualquier momento. Lo confirmamos después de un viaje al monasterio de Caaveiro, donde disimulaba su gran problema circulatorio, deteniéndose largamente para contemplar el paisaje, según él, pero no podía saber que no nos engañaba. Conocíamos por su médico de Buenos Aires la gravedad de su estado. Sospechábamos también que en su decisión de regresar a esa, escondía la intención de echarse a morir en la tierra que quiso. De este último trance hemos hablado él y yo muchas veces. En los últimos años de Buenos Aires había renunciado a bastantes ideas sostenidas casi desde su adolescencia y a proyectos, algunos de los cuales pensábamos realizar juntos, que teníamos desde que “matamos”, se puede decir así, Correo Literario hasta sus casi últimos días de Buenos Aires. Fuimos como hermanos. Él conocía muy bien mi carácter y yo el suyo y emprendimos muchas obras juntos. Lo que publicó de poesía aquí fue debido sobre todo a instancias mías, como lo saben quienes trabajaron con él y conmigo: Girri, Larralde, Cuadrado... Luego se negó rotundamente a publicar nada que no fuese al servicio de un amigo, un prólogo o un poema que lo sustituía. Fue una de las naturalezas más nobles y tiernas que conocí. Que mejor comprendía las debilidades de sus amigos y de los hombres en general. Fue uno de los mejores poetas de Galicia y de España y pudo ser uno de los mejores prosistas, de sus mejores ensayistas, o también uno de los grandes políticos y fue renunciando a todo ello y, no por falta de capacidad de trabajo, como creyeron algunos imbéciles que necesitan resultados visibles o hechos que pasmen, sino porque hacía y deshacía en lucha consigo mismo, con las ideas, las propias y las de otros. En sus mismos silencios escondía su trabajo. Recuerdo la lectura del original de un gran libro, Sonetos del ruiseñor que, luego de escrito destruyó. Él fue, por lo que sé, comisario en las batallas de la guerra civil designado por su capacidad intelectual y en ella un gran conductor por su respeto a cada hombre, a las diferencias naturales de los hombres, de cada temperamento, por respetar sus iniciativas. Conocí algunos de los diplomáticos que habían hecho la guerra y que eran amigos de Varela. Por todo esto lo quisieron casi todos aquellos que le trataron. Así como fueron sus enemigos quienes no sentían respeto alguno por las particularidades humanas. En los poetas que amó, Garcilaso, Baudelaire, o Iglesia Alvariño entre muchos, se encuentran algunos de los secretos de su temperamento. Era caballeresco como el primero, hondo y misterioso como Baudelaire y su amor se volcaba en la naturaleza, en sus representaciones humildes, en las rosas, el trébol y las hierbas, como Iglesia Alvariño. (En su poema “Ofrenda a los franceses”, recobrada París de los alemanes, él, que no posee nada material, dinero o lo que sea, les da la palabra Cairón, de la montaña de la Galicia donde se crió). A él le debo mucho. En los momentos de duda, cuando me sentía desesperanzado, él me estimuló, a muy pocas personas le debo lo que soy, a Varela, a Dieste y a Otero Espasandín en todos los años que convivimos mucho en Buenos Aires. Algún día haré un libro de agradecimiento, o de recibos en términos comerciales, donde establezca cuanto les debo en tantos años de esta ciudad.
Suspendí esta carta ayer cuando dos obreros gallegos, amigos de Cuadrado y míos, Romero y Lores, obrero el primero de una fábrica de electricidad y metalúrgico Lores, vinieron a hablarme de Varela, de cuanto debían a sus conversaciones y a sus lecturas y recordaban cuando en sus ratos de soledad fue haciendo algunos pequeños muebles y artefactos de madera para el gran departamento que, en los últimos años, tenía con su mujer, Marika, con una gran vista que dominaba el río y la Plaza San Martín y una parte de la ciudad. Lamentaba no haber sido carpintero, simplemente carpintero, un artesano sin más inquietudes que la del trabajo, las de un oficio y no las que había tenido toda su vida, que eran su tortura diaria, que a los ojos de los aparentemente eficaces y prácticos le convertían en un hombre malogrado. Hablamos los tres, Romero, Lores y yo, de Varela y de algunos aspectos de su vida de los últimos años que ellos, como yo, conocen. De su padre, de 88 años actualmente, un hombre de buena posición económica, dueño de una casa de ocho departamentos en un barrio hoy casi céntrico, Nueva Pompeya, en donde Varela había vivido de niño y cuando volvió a Buenos Aires desde Méjico, después de la guerra civil. Un anciano muy lúcido a pesar de su edad que recibió con angustia natural la noticia de su fallecimiento, hablando de su hijo con gran ternura, al que solo reprochaba no le hubiese dado un nieto. Estuvieron a verle Cuadrado y Lores. Yo no pude ir. Le conocí en mis primeros dias de Buenos Aires, en 1937, a través de un vecino de ellos, de Monterroso, Andrés Vázquez. El padre de Varela tenía entonces el cabello rubio y unos ojos azules que se fijaban interrogantes en uno. Su hijo se le parecía solamente en su contextura corpórea y en algunas líneas que se producían en sus cabellos y en la forma de la nuca y del cráneo. Durante años mantuvieron una relación tierna y aislada, como creo debe ser la relación entre padre e hijo, yo no fui padre pero fui hijo y conozco solo, pues, una parte de esa relación, pero sé que debe ser así. Romero y Lores hablaron de lo generoso que había sido con ellos, recogiendo alguna vez sus inquietudes en escritos dirigidos a las sociedades a que pertenecían, a la Federación de Sociedades Gallegas, o a la de El Grove, aconsejándoles en la política interna más justa a seguir.
No quiero continuar. Más adelante, cuando el dolor se convierta en sentimiento melancólico y todo se ennoblezca en el recuerdo, o antes de esto, haré algo sobre él. De momento quedan un retrato que le hice al óleo hace muchos años, otros dibujados y uno acuarelado, fue el último, a lápiz e iluminado con acuarela. Nadie puede saber cuanta amistad y solidaridad existió entre Dieste, Otero Espasandín, Colmeiro, Varela y yo, durante nuestra coincidencia de muchos años de Buenos Aires, trabajando juntos, levantando castillos en el aire; de cuanto hicimos juntos por Galicia y cuanto sacrificamos de nuestra vida en esas cuestiones. Fuimos verdaderos hermanos.
Lo siento, no puedo escribir nada más sobre esto, ni sobre cualquier otro asunto. Estábamos orgullosos unos de otros, cualquiera fuese la importancia del trabajo que realizábamos y durante todo ese tiempo recordábamos permanentemente a los amigos de Galicia, a los de la tertulia del Café Español, o del Derby, a Maside, a García Sabell, a Del Riego, a Paz Andrade... a los injuriados por unos pocos porque no los conocían...
Un gran abrazo a Mimina y a los tuyos, deseándoos unas felices Navidades y Año Nuevo, de Maruja y mío:
[Seoane]
|