| 1949-07-04 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949 en 04/07/1949
Waynesburg, Pa. USA
4 de julio de 1949
Amigos Seoanes:
Hemos recibido vuestra carta de 31 de mayo con la alegría que podéis suponer; temíamos haber cometido alguna indiscreción en nuestras cartas anteriores para explicarnos vuestro silencio, y este temor quedó disipado con la llegada de dicha carta.
No nos es nada difícil comprender vuestra alegría al dejar atrás el Río de la Plata y entrar de nuevo en contacto con un mundo más vasto y más a tono con nuestras tradiciones culturales y personales. Después, ese París, por el que yo pasé sólo una vez como un relámpago con la impresión de perseguido por los gendarmes, debe ser algo fantástico a fuerza de representativo del genio e idiosincrasia del occidente de Europa. Os imagino paseando maravillados de calle en calle, de iglesia en iglesia, de museo en museo, de parque en parque con esos ojos maravillados de quien descubre fuera de sí el mundo interior, los últimos rincones de ese orbe que nos acompaña y que sin embargo ignoramos y necesita ser reiterado a cada paso para que la vida tenga sentido. ¡Cuánto nos alegramos de saberos ahí contentos y maravillados a ratos, después de tantos años de soñar con la salida al mundo que realmente se ama y se anhela profundizar! También yo anhelo ese mundo de aquí, a pesar de encontrarme bien, mejor que nunca, quizá. Con frecuencia, tratamos de descubrir el mundo de allá. Hace una semana nos fuimos los tres por una carretera apartada que corre al pie de un regatillo análogo a los de Galicia, de Asturias, Santander, Vascongadas... Después de un día calurosísimo había refrescado y daba gusto apretar el paso. Los perros de los granjeros salían a darnos el agasajo, un pájaro muy divertido nos dio una especie de serenata a dos metros de nosotros, pero una serenata llena de sorpresas entre irónicas, simplemente cómicas, graves y hasta de una sencilla humildad.
Si –nos decíamos–, esto recuerda lo nuestro, es igualmente maravilloso, más fogoso, más rico... Pero le falta algo, acaso lo humano, el canto de una campesina, el toque de una campana, el humo de unas chimeneas, el canto de un carro, una frase amistosa bien modulada y acordada con el eco devuelto por un cerro o una cañada. Este algo no puede encontrarse en todo este continente, estoy convencido. En cuanto te salta a los ojos una ciudad europea cualquiera, lo comprendes. Pero si bien se piensa, no es de extrañar. Las cosas del espíritu cuajan lentamente, necesitan siglos de siglos para tomar cuerpo, para cristalizar, y aquí puede decirse que, para el caso ayer, vagaban los indios de un lado para otro persiguiendo el búfalo y el pavo silvestre. Cuando en Galicia descubrías una mámoa o un grupo de ellas, te sentías proyectado hacia un pasado tuyo, hacia tu propia cuna, hacia la raíz de tu estirpe. Habían venido e ido tribus, habían nacido y muerto afanes, habían tomado cuerpo mitos y creencias bajo tus propios pies, y con todo aquello te sentías solidarizado. Por el contrario, aquí barrieron todo lo que había, que no era mucho, hace unos siglos, y encima se establecieron unos europeos sin una muy clara noción quizá de lo que dejaban en pos; y sin esa virtud de la vieja pipa que crea el vino auténtico, sin ese poso del tiempo milenario, cuajado en piedras, en labores, en ruinas, librotes, dibujos, cuentos y otras cosas, se dejaron engañar por la riqueza, por una noción somera de progreso, por una libertad no muy necesaria aquí, porque el coeficiente de inquietud es pobre relativamente aún. Cuando los reveses vengan, cuando el dolor haya dado sus frutos, cuando la soberbia sea abatida, que lo será tarde o temprano, no sé si para bien o para mal, América del Norte empezará a ser otra cosa más cercana a Europa, empezará a ahondar en su propio espíritu en busca de lo que esta civilización no tiene ni puede tener. El paisaje se humanizará, será percibido, cantado, pintado, mezclado con los huesos, las cenizas, las ruinas... y el nuevo licor del alma humana empezará a gotear en la roca verdinosa del tiempo, del tiempo histórico, humano, vivo, que ahora Alicia y yo echamos de menos cuando nos lanzamos por estos caminos sin coches de negocios.
Dile a Colmeiro que he recibido su carta, pero que no me es posible darle de momento los informes que me pide. Saint-Guadens, el director de Bellas Artes del Carnegie Institute está casi siempre fuera y sólo por casualidad se le pesca en Pittsburg. De todos modos, si puedo averiguar algo provechoso para vosotros, os lo comentaré en el acto. Por vuestra parte, no tardéis en escribir contando cosas, sean cuales sean. Aquí vuestras cartas son muy bien recibidas por los tres y leídas y releídas. Las cosas de afuera aquí apenas repercuten y si lo hacen cobran un tinte muy especial, pues se interpretan en función de los intereses y opiniones de Norteamérica. ¿Se publican libros por ahí? ¿Cómo se piensa en los círculos españoles? ¿Y en los artísticos? Contad, contad. ¿Qué es de Baltar? ¿Tenéis sus señas? No sabemos nada de Buenos Aires. Sólo Trellez me pone unas letras de vez en cuando. Creo que hay una depresión tremenda por allá, pero este fenómeno se va generalizando por todas partes, hasta por aquí, donde la situación económica del mundo se sigue con ansiedad.
Alicia y Cuqui están bien aunque, como yo, aplanadas con el calor. Estamos pasando una racha de altas temperaturas que hacen particularmente penosas las clases de verano y las labores de la huerta. Os estoy escribiendo en mi mechinal en shorts y zapatillas, las únicas prendas tolerables. Las dos os mandan muchos recuerdos y Cuqui se siente halagada por esa dedicatoria de las flores parisienses. Muchos abrazos a Colmeiro y demás amigos, justamente con los que os envía a vosotros.
Espasandín
[Manuscrito por Alicia:] Un abrazo a los dos. Escribid y contar cosas. Aquí estamos pasando ahora un calor digno de Buenos Aires que nos tiene agotados; aquí todo es por lo grande, cuando hace frío es espantoso y cuando hace calor, te asas.
Alicia
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| 1951-10-08 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Salazar Bondy. 1951 en 08/10/1951
Buenos Aires, 8 de octubre de 1951
Sr. Sebastián Salazar
Lima
Querido Salazar:
Estoy avergonzado por no haber contestado a su tiempo la carta que te agradezco y que hace días, demasiados para mi conciencia que recibí. Antes me había llegado una tarjeta postal reproduciendo una maravilla de fachada barroca, española-americana. El día 2 inauguró mi exposición en Viau, que está obteniendo un gran éxito de público, entre los pintores y también entre los críticos que no tienen diarios donde escribir, como Payró, por ejemplo. Estoy muy contento. La sala constituye realmente un espectáculo y la pintura se destaca en las paredes claramente unida, popular, alegre y fuerte. Hasta Viau está contento y a él mismo le gusta la exposición. La inauguración fue realmente un acontecimiento artístico, otros te podrán decir más. Por mi parte, sólo puedo decirte que estoy muy contento.
A Elisabeth Flower le escribiré uno de estos días. La recuerdo perfectamente. Aquí tuvimos noticias por Inda del éxito de tu obra en Lima y nos alegramos mucho como puedes suponerte y deseando conocer el Rodil, ese personaje terco, duro, bronco, de ese país lunar, amado y odiado, pero que yo quiero como un continente aparte, solo, que es España y allá ellos, los otros países con sus modistos, sus mecánicos, sus físicos y sus heladeras eléctricas. Yo estoy con los apestosos y los mendigos de España y con su grandeza miserable y con el puntapié que cada medio siglo le lanzan los gañanes y astrosos españoles al globo terráqueo. El puntapié puede ser Pablo Picasso, Juan Gris, la Guerra Civil española o también ¿por qué no? el gesto de Rodil. Tengo esperanzas de que algún día los españoles patearán tanto en su parte del globo que hundirán esa parte para hacer un nuevo polo. A luz virá prá caduca Iberia dice una estrofa del himno nacional gallego.
Perdóname Sebastián que no te escriba más extensamente, otro día lo haré. Ahora sólo quiero felicitarte por el éxito de tu estreno. En cuanto a los pesos de ahí, me los mandas como sea... Te extrañamos, incluso alguno para discutir. Saludos de todos los amigos y de Maruja y tú recibe el abrazo de tu amigo.
[Seoane]
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| 1958-06-24 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1958 en 24/06/1958
París (Hôtel Quai Voltaire), 24 de junio [1]958
Amigo Seoane:
Me he tomado esta tarde unas pequeñas vacaciones para escribirle. Pensaba hacerlo en Santander, antes de abandonar España –para despacharle la carta desde Hendaya, por temor a que fuera abierta y que la mención de nombres de los amigos de España pudiera crearles a estos alguna molestia (lo sucedido a a Del Riego es para tenerlo en cuenta); pero las cosas se dieron en tal forma que no pude cumplir con mi deseo. Al llegar a París, el día 19, me enteré de la muerte de Maside y Vd. no se imagina todo lo que me ha conturbado esta noticia. Aunque sólo cambié con él algunas palabras, pues su estado de salud (como se lo dije a Vd. en una postal despachada desde Santiago) le impedía casi hablar y no había mejorado, cuando unos días después fui a despedirme de él, su muerte me impresionó como si se hubiera tratado de un viejo amigo mío. Y es que todos sus amigos, nada más que por serlo nosotros de Vd., nos recibieron, a Aida y a mí, como si hubiéramos sido amigos de toda la vida. Y yo se lo agradezco ahora. Si en toda España no me he sentido en ningún momento extraño, en Santiago nos hemos sentido, Aída y yo, como en n/ propia casa. Cuánta cordialidad y calor humanos hemos hallado en sus amigos! Era a nosotros, si, pero era principal y fundamentalmente a Vd. a quien agasajaban. Aquí –es decir, en Galicia–, se lo quiere a Vd. talvez como a ninguno. Y yo me alegro de que así sea... Cuando cruzamos el Miño, en la frontera que separa a Portugal de España, a Aída y a mí se nos apretó el corazón y casi lloramos de emoción. El Miño, para Aída y para mí, era muchas cosas juntas: era Rosalía de Castro (cuya tumba visitamos e Santiago, en compañía de Bouza Brey) y era Unamuno, en sus Andanzas y visiones de España y Portugal y eran Vds., Vd. y Maruja. Veníamos de Coimbra, donde durante tres días nos sentimos por un momento estudiantes –aunque un poco maduros– Aída y yo y participamos de los festejos de la Quema de las Cintas, tan particulares y tan llenas de encanto. El paisaje era el mismo (Portugal y Galicia forman casi una unidad –no sólo geográfica, sino idiomática) y, sin embargo, nos pareció distinto. Y lo es en verdad. El paisaje parece que se adulzara y el ser humano es más hondo. Sí, creo que se trata de eso en realidad. En el portugués, talvez, haya siempre algo de teatral, como en el andaluz –aunque en menor medida–; en el hombre gallego no hay nada de teatral. Daría la impresión que se mueve siempre como si estuviera entrecasa, con naturalidad, pero con una naturalidad llena de señorío... Pero, por Dios!, no es de eso de lo que yo quería hablarle, sino de la cordialidad de que nos rodearon sus amigos a Aída y a mí. Con Del Riego y su mujer, Evelina, pasamos dos días deliciosos en Vigo... Y sólo estaba en mi plan quedarnos allí algunas horas! Pero quién se separa así como así, de las personas tan agradables e inteligentes ambos, que rivalizan en agasajarlo a uno? Con Evelina caminamos la ciudad y con ambos, conocimos las comedurías típicas y hablamos de tantas cosas que nos eran comunes. Y luego, Santiago... Llegamos allá el 22 de mayo a eso de las 8 de la noche. Dejamos n/ equipaje en el hotel España y salimos a caminar, Aída y yo, debajo de los soportales, a meternos la ciudad en el alma. Es una ciudad viva, donde las piedras llenas de ancianidad no son un obstáculo. El encargado del hotel se empeñó en que esa misma noche me comunicara con Maside y me presentó para eso a un sobrino de éste, un estudiante que está cursando, creo que el último año de sus estudios de medicina y es aficionado a la pintura. Se llama Carlos. A él le entregué la carta suya para Maside –y por él me enteré de la gravedad del estado de su tío. El pobre no quiso dejar de cumplir con su pedido y comprometió al doctor Bouza Brey para que nos acompañara a todas partes. No creo que muchos hayan tenido un más entendido guía que nosotros. Con él caminamos de arriba abajo Santiago. Y a cada momento, nos repetía: “No dejen de decirle a Seoane que conocieron la calle del Preguntoiro y la iglesia de la Ánimas, y..., y....” así toda la ciudad. En el Instituto de Estudios Folclóricos nos presentó a a P. Jesús Carro. Qué viejecito simpático! Allí en el Instituto guardan todas las cosas que Vd. publica. Por primera vez, creo que no me habría costado ningún esfuerzo decirle padre a un cura, a pesar de mi natural resistencia a hacerlo (y de aquellas palabras del Evangelio que dicen más o menos: “No me llaméis padre; Padre hay uno sólo, y está en el cielo”). Sólo la Catedral la quisimos visitar sin Bouza Brey. Qué majestuosa fábrica romana [sic] la Catedral de Santiago! Y luego, su Pórtico de la Gloria... No menos de seis veces volvimos a verla, a distintas horas y tratando, yo, de no dejarme llevar por recuerdos o sugestiones literarias.... Tiene talvez razón Unamuno cuando dice que aquí no se puede, como con el gótico, hacer literatura. Ni aquí caben distracciones. Y, sin embargo, dos misas importantes que allí, en la Catedral, escuchamos –la que se celebra el 23 de mayo en recordación de la batalla de Clavijo, y una misa del Episcopado (creo que el 25), carecieron de unción mística...
Pero vuelvo a sus amigos. El día 24 estuvimos con el matrimonio García Sabell. Le dejé su carta en el consultorio y unas horas más tarde nos llamó al hotel para que fuéramos a tomar el café a su casa. Qué persona extraordinaria es el doctor García Sabell (y qué hermosa y agradable su esposa)! Había muchas personas a la mesa y se habló de muchas cosas –y de todas era de ver y oír con qué precisa exactitud hablaba García Sabell. Al llegar a la casa y ver allí tanta gente reunida casi lamenté haber ido, pero luego sentí –después de casi 3 horas– tener que marcharme. Tiene una extraordinaria biblioteca con raras y lujosas ediciones de literatura y de arte, y pinturas y dibujos seleccionados con un finísimo gusto. Como recuerdo de ese día, para Vd., hizo firmar a los presentes una foto en que él –García Sabell– está en su Consultorio, con la pared del fondo cubierta con los estampados que le editó Bonino a Vd.. No se la envié desde España –y sí lo hago ahora, por temor a que se perdiera. El único que allí desentonaba era un socialista ,Tarul o Marul, que decía una sarta de banalidades en un tono que habría envidiado Lerroux –y a quién García Sabell había pedido que me informara sobre las cosas de España. En un momento dado, García Sabell le corto el discurso para mostrarnos la biblioteca y las pinturas, y todo terminó bien... Felizmente en España hemos tenido mejores informantes que ese presuntuoso y trasnochado socialista: lustrabotas, mozos de café, un changador en La Coruña, un maquinista de la RENFE en el camino de Salamanca a Madrid, un conductor de automóvil en Santander, etc., etc. En la misma mesa de García Sabell, un señor Briones de Villa García de Arosa. Estos socialistas tan fuera de época y que no sirven ni para colgarlos de la pared! (Ahora, al releer las firmas, veo que se llamaba Martul)... Pero me estoy perdiendo en detalles sin interés. Abandonamos Santiago, Aída y yo, con verdadera pena, dejando amigos y cariños. Y me fui a despedir de Maside, sin sospechar que se nos moriría pocos días después. Para Vd. me mandó un gran abrazo, un emocionado abrazo. Ahora, al transmitírselo, pienso que él presentía que era el último...
Y luego según n/ desfile precipitado: La Coruña, con su Torre de Hércules, a cuyo faro ascendí hasta el punto más alto –celebrando así a mi manera lo que Vd. celebró en dibujos de sabia caligrafía y Rafael Alberti en emocionados versos; León, cuya catedral sigue siendo un milagro de ligereza, y su Igl. de San Marcos –de un románico sobrio y cuya capilla funeraria conserva en su cúpula unos frescos sólo equiparables a los del Museo de Arte antiguo de Barcelona. Y luego más, Zamora –en que todo, o casi todo, es románico y en la que el reloj del tiempo pareciera haberse detenido. Y Salamanca, que para mí estaba llena de recuerdo de Unamuno; y, sin embargo, en esta España de Franco sólo se ha salvado de él el hermoso busto en bronce de Victorio Macho (y una cabeza en bronce, de la misma obra, en Madrid, en la Academia de San Fernando). Con quienes intenté hablar de Unamuno, o no sabían mucho de él, o temían hacerlo, y hasta el aula donde en 1920 le escuché dictar una de sus clases de filología ha desaparecido. Sólo el chófer que nos condujo de Santander a Irún tuvo un recuerdo emocionado para Unamuno; y era nada más que un obrero del volante!.. En Madrid estuvimos con Maíztegui (políticamente muy bien ubicado) a quien hicimos llegar su carta y con quien caminamos y hablamos mucho. Debo volver sobre las emociones experimentadas frente a Goya, y Velázquez, y el Greco? En cada sitio nos fuimos despidiendo como si fuera la última vez que vamos a verlo. En Madrid, al salir de San Antonio de la Florida, visitamos una vez más el Manzanares y con Aída nos juramentamos que volveríamos, sí, a España –pero acompañando a los españoles del exilio y para danzar todos juntos sobre los podridos restos de Franco... Yo no sé si se puede crear sobre el odio; pero cuando pienso nada más que en lo que en España tenemos oído sobre este grotesco payaso de la historia que es Franco, empiezo a creer que el odio es casi un deber. Odiar, sí, y hasta la muerte. Hay que formar el gran ejército del odio contra los enemigos de la vida. Cómo se comprendería en España a un nuevo [Mateo] Morral! Pensándolo serenamente, ya sé que no sirve de mucho el atentado individual; pero qué satisfacción se sentiría si alguien hiciese estallar por los aires a esa carroña. O es que solamente los tiranos tendrán derecho a disponer de la vida de los demás y nos hemos de horrorizar si alguien les revienta a ellos los huesos? Desvarío, pero, Seoane, hay que haber oído todo lo que llevamos oído en España y pensar en este pobre pueblo que se muerde los codos de rabia ante su propia impotencia –y que nos venga luego con reflexiones académicas sobre la buena táctica política. El atentado individual, sí, ya lo sé, no es solución –pero a veces puede ser una lección; y el tiranicidio, en cualquier caso y en última instancia, siempre será una medida de higiene para el mundo... Desgraciadamente creo que habrá Franco para rato –y solamente un vuelco total en la política internacional podría precipitar su caída. Se producirá ese vuelco? Lo espero. Pero, cuándo?.. Yo he recogido datos sobre lo que ganan los obreros y los empleados en España y lo que cuestan los artículos de primera necesidad. Pensaba mandárselos a Vd., pero, después de reflexionarlo, me parece tonto hacerlo. De qué le serviría a Vd.? Bástele eso: el pueblo está cada vez peor y las cárceles no se vacían. Todos los días se filtran noticias de nuevos procesos y nuevas condenas, mientras los rufianes de la prensa ensayan nuevos ditirambos para el Gran Payaso. Es un asco! Y termino, Seoane. Lea en los diarios españoles la “interviú” que acaba de hacerle a Franco un periodista de Le Figaro; produce náuseas...
De otras cosas quería hablarle, y ya ve, siempre se cae en lo mismo. Pero algún día eso deberá terminar. Terminar... Es lo único que ya nos queda por pedir.
Si en otro momento llego a estar más tranquilo (y aquí, en Francia, con De Gaulle, no es como para estarlo) le escribiré de otras cosas. Esta vez, perdóneme. Sepan, Vd. y Maruja, que están en nuestro corazón –y que, para Vds. y para nosotros, deseamos un mejor porvenir.
Los abrazamos
Scheimberg
P. D. He retenido esta carta hasta hoy, 25, y al fin me decido a mandarla; no sabría que cambiar en ella, o si destruirla del todo. Esto lo dejo a su arbitrio…Y adiós.
S.
1. O autor éstase a referir ás obras Por tierras de Portugal y España (1911) e Andanzas y visiones españolas (1922) , mesturando os títulos.
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| 1961-10-05 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Muñoz Manzano e Dieste. 1961 en 05/10/1961
Buenos Aires, 5 de octubre de 1961
Queridos Carmen y Rafael:
Hemos recibido hace dos días vuestras cartas que esperábamos con la impaciencia que podéis imaginaros, aún habiendo leído la enviada a Varela y la copia circular de la que enviásteis a Esther. Deseamos vuestras impresiones de Rianjo, de Galicia y de España, porque necesitamos de ellas como sabeis muy bien para ordenar, si se puede, nuestro futuro. Pudimos habernos equivocado, que hasta ahora no creo, en nuestra fugaz visión española. Desde que marchásteis, los seis que quedamos en Buenos Aires incluyendo a Marika, nos vemos con más frecuencia en una u otra casa, como si sintiésemos la necesidad de compartir una soledad acrecentada por tu ausencia y la de Carmen. En los comentarios que hacemos me queda a mí la sensación de que guardase cada uno para sí una elegía que no puede expresar por toda una vida perdida noblemente, pero perdida sin servir realmente a nada, viéndola en cambio cumplida en aquellos que se limitaron a vegetar sin ambición alguna en el rincón de su infancia y de su juventud. Estos quedaron naturalmente incorporados a la historia de su pueblo, aún sin saberlo, mientras que nosotros constituímos una especie de almas en pena y sin arraigo posible. Hablamos de vosotros y estamos deseando que os vaya muy bien y esteis felices en España para que nos sirva y decida. Varela está escribiendo y aceptó ultimamente algunas conferencias y Laxeiro pinta con más intensidad que hace algunos meses, preparando su exposición en Madrid, con la que está muy ilusionado. Por mi parte el próximo sábado cierro otra exposición en Bonino que tuvo mucho éxito de crítica, público y aún de venta y de la que os mandamos por correo aéreo un catálogo, con una espléndida presentación de Varela, firmado por todos los que asistieron a la comida de inauguración, que va resultando tradicional, y en la que se cantaron esas canciones gallegas que van quedando entre nosotros desfiguradas por el tiempo y la nostalgia, como seguramente se fueron quedando los romances ibéricos, en la primera generación de sefardíes, en los puertos del Mediterráneo y del Atlántico. Cantar por no llorar. Díaz Pardo se mantiene solitario en su aislamiento de Magdalena de nuevo en compañía de Mimina, que acaba de llegar. Núñez Bua se droga en conversaciones telefónicas con amigos y posibles clientes. De Antonio tenemos apenas alguna noticia lejana por la que sabemos que insiste en su vocación de Ulyses médico. Los amigos comunes argentinos nos preguntan mucho por vosotros. En Buenos Aires todo continúa aproximadamente lo mismo que en todos los órdenes que cuando os fuísteis. Amenazas de huelgas generales y rumores de posibles cambios tienen estos días a las gentes preocupadas. A veces uno piensa en aquella frase escrita con alquitrán que leí, cuando acababa de llegar a Buenos Aires, en el pedestal de la estátua a Colón y en la cual un gallego emigrado expresó con rencor su desesperanza: “¡Por que non te calaches, idiota!”; quizá a España y a los gallegos y a los otros españoles les hubiese ido mejor limitándose solo a utilizar sus energías en Europa, pero había que contribuir a hacer realidad un sueño, el reino igualitario de Dios, antes que tratar de ir allá en el propio oficio heredado, sedentario. Pero Colón no se guardó más secreto que el de su orígen.
Si volvéis a La Coruña no dejéis de visitar los interiores de las iglesias de la ciudad vieja y hacer el paseo hasta El Ferrol costeando la bahía de los Artabros. Pienso que es uno de los más bellos paisajes de la tierra. Todos esperamos de tí ensayos, teatro y narraciones de tu reencuentro con Galicia y España. Creemos que con todo lo que tu has visto y vivido, con toda tu experiencia acrecentada durante años puedes dar una visión original y única de Galicia. Hablamos entre nosotros de esto. Tienes que relatar la aventura silenciosa de Galicia, los sueños de sus habitantes, la novela de el Berberecho que describe Carmen tan perfectamente y obligar también a que Carmen escriba, con el rigor severo con que parece, según los extranjeros, que tratan a sus mujeres los maridos españoles. Nosotros tenemos muchas ganas de ir el año que viene, aún no sabemos como, trataría de preparar una exposición en Galicia y otra en Madrid de pintura y grabados. Para el mes que viene salen de Losada el Llanto por Sánchez Mejías de Lorca con grabados en madera míos y una plaqueta de poemas religiosos y a Castilla, de Unamuno tambien con grabados míos, que representan Cristos y recuerdos de pueblos castellanos tal como a éstos en la memoria. Se inicia éste último con la mano del Pantocrator en colores. Os mandaré los dos tan pronto salgan.
Tenemos noticias de Carmen, la hermana de Maruja, de la visita que le hicísteis. Quedaron encantados de vosotros. Cuando volváis a Madrid, te recomiendo que no dejes de ir a alguna corrida con Paco, creo que como Hemingway es admirador de Ordóñez, pero es un aficionado que conoce a los toros tan pronto asoman el hocico al ruedo y sabe injuriar con gracia a los toros y a los toreros que resulta la contrapartida del piropo, géneros absolutamente españoles.
Espero que estas líneas no os resulten aburridas y con muy pocas noticias de Buenos Aires, pero es que en realidad no hay casi novedades desde que vosotros marchásteis. La primavera es muy desigual, se alterna el calor con el frío y la humedad y días espléndidos de sol con días de lluvia como el que hoy hace, igual que otras primaveras que vosotros debeis de recordar. Recibid con el recuerdo de los amigos de ésta el fuerte abrazo para Carmen y para tí de Maruja y mío y un ruego, escribidnos.
[Seoane]
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| 1961-11-21 |
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Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1961 en 21/11/1961
Buenos Aires, 21 de noviembre de 1961
Queridos Carmen y Rafael:
Estamos comenzando el verano, caluroso, húmedo y desigual, de Buenos Aires y en este momento la luz, si uno se asoma a la calle, resulta tan implacable, agresiva y deslumbrante que pareciera proyectada para torturarnos. ¿Por qué las autoridades municipales no promulgarán una ordenanza prohibiendo el color blanco para las paredes? Buenos Aires estaría posiblemente mejor en verano si los propietarios de los edificios o los constructores volviesen a usar los tonos de la arquitectura porteña del siglo XIX: el rosa, el azul celeste, así el blanco del cielo en verano sería menos hiriente. Anoche tuvimos una asamblea en casa para leer las dos últimas cartas que me enviásteis. Estuvieron Varela y Marika y Laxeiro y Lala. Otra asamblea fue cuando llegó la de Carmen, y Maruja, en ambos casos, guisó pulpo para festejar la ocasión y sumirnos de algún modo en el ambiente marinero de Rianjo y el estado de ánimo que las cartas que nos enviasteis reflejan de alegría y fiesta. A Mimina y Díaz Pardo no logramos sacarlos de la fábrica donde profesan, en la que Mimina es mártir y Díaz Pardo un extraño ermitaño que se disciplina consagrado a un Dios monstruoso y alemán u oriental de caolín y fuego. Núñez Búa como los ángeles buenos hace muy esporádicas apariciones vigilando muy especialmente la rara ermita industrial. Antes de llegar estas últimas cartas estuvimos pasando algunos días con ellos en Magdalena. Allí decoré cien platos para un mural inspirado en la decoración de unas casas del Sudán e hice cuatro grandes dibujos coloreados para unos mosaicos de porcelana que ejecutó luego Díaz Pardo para un establecimiento de La Plata. En la reunión de ayer tus cartas, las que me enviaste y la copia de la de Souto, produjeron la alegría y esperanza que podéis imaginaros hasta en los más reacios al regreso como pueden ser, por circunstancias particulares, Marika y Laxeiro. Con Laxeiro casi hemos decidido decorar conjuntamente en Galicia un monasterio en lo alto de una montaña, o una iglesia donde quiera que nos la ofrezcan o la encontraremos. La poblaríamos con figuras del pueblo y de animales domésticos hasta el altar y buscaríamos en el santoral gallego aquellos santos que si no fueron reconocidos por la burocracia del Vaticano están impuestos en Galicia por las leyendas y la fé populares y que solo hicieron milagros sencillos, curar un niño o una vaca, conseguir un pan o un vaso de leche, que son los más bellos y hondos milagros. Si tuviésemos que representar un castigo, figuraríamos la emigración, un castigo bíblico. Por nuestra parte, Maruja y yo, aún no sabemos como, tenemos casi decidido volver a España en agosto o setiembre del año próximo. Trataré de hacer algunas exposiciones en Madrid y Barcelona, o donde cuadre, e intentaré defenderme con la esperanza de quedarnos ahí. Estos días próximos salen por fin de la imprenta los libros de Unamuno y Lorca con grabados en madera míos para el homenaje de la Editorial Losada a ambos, creo que van a quedar dignos. Varela está escribiendo poesía. Participó en dos homenajes a Picasso con motivo de cumplir éste 80 años, en uno de ellos leyó una notable conferencia y en el otro cuatro espléndidos poemas que espero que se publiquen. Laxeiro está pintando para su exposición de Madrid que creo que es en mayo. Hace pocos días vi uno de sus nuevos cuadros, una pareja curiosa, el hombre viste algo así como un traje de rayadillo de los que volvieron de la guerra de Filipinas y la mujer resulta tosca e ingénua y como envejecida de esperar. Tambien hizo antes una especie de retablo guiñolesco muy bello de color. A mi me parecen dos obras espléndidas si no insiste demasiado en ellas y sabe dejarlas a punto. Díaz Pardo tambien ha pintado algo, muy poco, una figura recordada de su fábrica del Castro y hecho algunos dibujos. No tiene tiempo. Está en todo en la fábrica y está tratando de conseguir piezas nuevas. Por vosotros preguntan todos los amigos y en el caso de los españoles desean que vengan de vosotros buenas noticias porque alienta en ellos, aunque no lo confiesen, secretas esperanzas de retorno y pienso que en los argentinos se crea en ellos como una especie de conciencia de fracaso de su país para retener a las gentes que no buscan solamente bienes materiales. Todos, sin embargo, preguntan por igual con cariño por vosotros y se alegran de las noticias que les damos y que responden a las cartas. Nos alegramos de la decisión de Souto y celebramos la carta de ánimo que le enviaste.
A Ranelagh hemos vuelto muy poco. Llevamos un mes de huelga de ferrocarriles sin que lleve trazas de resolverse y dependemos, para ir, de algún amigo que quiera hacer un paseo hasta allí de ida y vuelta, para abrir las ventanas, ventilar la casa y estimular al señor Juan. Estos días conseguí el afiche de la exposición de arte románico de Santiago con la fotografía del rey David del pórtico de las Platerías. Me alegró mucho conseguirlo, pues copiando una y otra vez esa figura, con un compañero que murió muy joven, Mayer Méndez, creo que aprendí a dibujar. Antes de hacer apuntes de las torres de la catedral y de los campesinos de las ferias de los jueves.
Creo que no os doy demasiadas noticias de todos nosotros ni de Buenos Aires. La ciudad está igual que cuando os fuísteis. Más cara de precios y tan mal iluminada y sucia. Las gentes cada vez más desilusionadas. Esto es todo por hoy. Escribidnos.
Recibid el abrazo de todos los amigos y uno grande nuestro, de Maruja y mío, para los dos:
[Seoane]
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| 1963-03-27 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 27/03/1963
Basilea, 27 de marzo de 1963
Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Hemos estado en estos días en cuatro ciudades suizas: Ginebra, Zurich, Winterthur y Basilea. Estamos ahora en esta última ciudad, la más agradable de las cuatro, la que mejor se hace querer y dentro de dos o tres días regresaremos a Ginebra, la más antipática para mi gusto y en la cual uno va distinguiendo el calvinismo en el rostro de sus habitantes, en general, unos rostros desabridos. Sin embargo, esta vez nos quedaremos más tiempo en esa ciudad. Se dice que en el siglo XVI Calvino estimuló a los orfebres para que en lugar de imágenes de santos y cálices hiciesen relojes. También cuentan que cuando quemaba a Miguel Servet, éste, entre llamas, le gritó algo así como: “Calvino, eres un miserable, un tacaño, quisiste ahorrarte leña en esta ocasión”. Es posible que el reformista fuese un genio de la economía, tal como la entienden algunos, que ahorrando leña a los condenados al fuego e impulsando la fabricación de relojes en lugar de obras de fantasía, imprimiese fisonomía y carácter práctico a las gentes. Una nariz es sólo para respirar y una boca para comer. Desconcierta que en Ginebra hubiese nacido Rousseau y hubiese vivido Voltaire. A Miguel Servet, quemado con leña, pudieron esculpirlo con tiempo la liga de librepensadores franceses con el gesto español furioso que tiene su estatua en París. Afortunadamente, en Ginebra, hay rostros de todas partes del mundo que hacen olvidar los ginebrinos, y por ellos, y por mis asuntos, nos quedamos de momento en esta ciudad para hacer desde ella viajes frecuentes a Zurich y a Basilea y tal vez a Milán. Hemos visto tres grandes exposiciones igualmente magníficas: de Jawlensky, en Ginebra; Jacques Villón, en Zurich, y de Paul Klee, en Basilea. La menor en cantidad, la de Paul Klee, reúne sesenta y dos obras. Me impresionó enormemente la de Jawlensky, del que ya conocía muchas obras, pero sus cabezas de la última época, de pequeño formato, repetidas como tema, pero creándose nuevos problemas de pintura, me pareció una lección espléndida para un pintor. Le vienen a uno al recuerdo, contemplándola, el carácter obsesivo de los íconos rusos e igual misticismo. Jawlensky en su último período es algo así como un San Juan de la Cruz en pintura. Pienso –otros lo pensaron antes– que sólo Rusia y España produjeron hasta ahora en Europa, temperamentos así de obsesionados, y de fanáticos por igual de claridad y tinieblas. Ni España ni Rusia ahorraron jamás la leña de los condenados, ni cambiaron, cuando la tuvieron, la fantasía por los relojes. Y, sin embargo, en mi caso estaré en Ginebra, no en otra parte, por si los relojes pueden ser útiles a los fines que me propongo. Los Museos de Basilea y Zurich han aumentado en estos últimos tres años con valiosas obras de arte contemporáneo. La última donación, la de un señor multimillonario, La Roche, dueño de una de las firmas más importantes de productos químicos, se está exponiendo actualmente en una de las grandes salas del museo y consta de 1 Picasso (ya había donado cuatro), 1 Juan Gris (anteriormente había donado 11), 11 Braque, 6 Le Courbusier, 20 Ozenfat, 7 Leger y 4 esculturas de Lipschitz, entre otros. El Museo de Basilea es una maravilla y se lo merece esta ciudad por su amor al arte. Estos días en la vidriera de una zapatería se exponen obras primitivas de arte popular australiano que colecciona su dueño y nosotros estamos parando en un hotel que tiene, solamente en su comedor, un Matisse, dos Roualt y una serie de litografías de Manessier, con un Buffet y otros autores. Todas obras originales y, en otras dependencias, Paul Klee, Bonnard y otros pintores, y obras de franceses, alemanes y suizos en los dormitorios. Tiene además una espléndida colección de piezas etruscas, dos grandes vitrinas en el comedor y una en el vestíbulo. El dueño del hotel va él mismo a excavar a Italia y las piezas que encuentra, algunas de valor incalculable por su originalidad, fueron descubiertas por él. Basilea es un centro de arte y fantasía. Lo fue con los alquimistas de la Edad Media, con Holbein que dejó aquí donde vivió gran parte de su obra y con los químicos actuales. Es una de las ciudades que prefirieron siempre los alemanes mejores cuando no podían respirar en su patria, Nietzche, Stefan George, y ahora, desde Hitler, Jaspers.
Refiriéndome a otras cuestiones, la prensa francesa Le Monde y L´Express se refieren con extensión a la polémica sobre literatura y arte en Rusia. L´Express trae en sus últimos números del 610 al 614, correspondientes a este mes de marzo, importantes revelaciones del poeta Evtovchenko sobre la actitud de escritores y artistas, y Le Monde por su parte la crónica de la polémica levantada en Francia en el P. con motivo de negarse los estudiantes afiliados a cualquier clase de autocrítica por considerarla hipócrita y negativa. Con respecto a Buenos Aires tuvimos noticias bastante buenas por este diario y negativa. Con respecto a Buenos Aires, tuvimos noticias bastante buenas por este diario de la actitud de la M. Creo que convendría leer el libro de Evtovchenko que acaba de salir en París, L´autobiographie précoce, además del de poemas Trois minutes de vérité.
Esto es, en general, un resumen de lo que vamos viendo. En cuanto a Buenos Aires, estaremos emocionados por las atenciones de todos los amigos.
Un gran abrazo para Aída, usted y los suyos y otro para los amigos comunes, a algunos de los cuales escribo también hoy, de
Seoane
[Manuscrito:] Nota: Esta carta fue escrita en Basilea hace unos días. La echamos al correo ahora en Ginebra. Las manchas de arriba del papel vienen desde la fábrica. No son salpicaduras de nuestra cena.
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| 1963-06-19 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 19/06/1963
Madrid, 19 de junio de 1963
Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Llevamos algo más de una semana en Madrid. No hemos visto casi nada ni, en general, a nadie que no fuese de nuestra familia. Hoy salieron para Barcelona Esther y Lipa. Con ellos estuvimos una mañana en El Escorial viendo las líneas severas de una arquitectura hecha de razón, contemplando, además, por breves instantes El carro de heno de El Bosco. Me acordé de un amigo que en su apasionamiento político encontraba tétrico este edificio y veía a su través lo negro de España. Confundía severidad y medida con otras cuestiones. España sorprende a las gentes y son los mismos españoles, a mi juicio, los principales creadores de mucha confusión y españolada. Nos hemos habituado como permanentes. Juzgamos a Carlos I o Felipe II, Trastámaras o Austrias, como personajes de hoy, sin calcular la época en que les tocó actuar. Se habla del temperamento de los españoles y se juzga por una de las caras de la moneda dejando de lado la otra cara, el canto, material, decoración, etc. El Escorial es para mí una de las obras más lógicas de la Península Ibérica, representativo además de uno de los períodos de su historia más absolutamente razonable, cuando todo se medía y legislaba haciendo que el cálculo fuese norma de Gobierno. España era entonces fría y flemática y eran otros europeos los que tenían la sangre caliente y voceaban. El fracaso económico cambió más tarde sangre y voces. La economía, todo el mundo lo sabe en nuestros días, altera el temperamento de los pueblos y de los hombres, cambia sus gritos y las virtudes o defectos de la sangre y de la herencia. La teoría de los reflejos es tanto como una ley biológica una ley económica. Cuando alguien dice toma a otro, por lo general, se le produce saliva en la boca. Toma y daca es un principio de economía. Pero me estoy perdiendo con todo esto. Lo que quiero decir es que me maravilló volver a ver El Escorial y juzgarlo pensando luego de lo visto unido a esa capacidad de medida un vigor que tiene algunas veces el español. Herrera, Velázquez, Cervantes, Juan de la Cruz... Y mucho más viéndolo con Esther y Lipa que saben observar muy bien y no se dejan desorientar por juicios precipitados. El Museo de Arte Contemporáneo, el único que vi hasta ahora, tiene a su entrada dos notables obras de escultura en piedra de un escultor gallego, Otero Besteiro, que figuran un cerdo y una vaca. Dentro una preciosa cabeza de caballo. Pero no tuve tiempo realmente a juzgar nada de lo poco que hasta ahora vi. Aquí me encontré con muchos parientes que hacía más de un cuarto de siglo que no veía, de todas las ideas y temperamentos, y con uno sobre todo, un tío mío que lleva el mismo tiempo que yo fuera de España, algo menos, que tiene 82 años y que regresó lleno de nostalgia para volverse para siempre seguramente a México. Estoy con ellos desde hace una semana. No hacemos nada más que hablar y comer. Lipa les contará.
Aquí alquilamos un pequeño departamento como centro de trabajo. Pienso pintar mucho. En Suiza, dejé un contrato en Ginebra con una galería que va a representar mis grabados, me encargaron un mural en Zurich para unas oficinas, que tendré que entregar en septiembre, y se expondrá pintura en Basilea, seguramente en otoño.
Esto es todo. Creo que conseguí bastante hasta ahora.
Un abrazo para todos los amigos comunes, para Aída, usted y los suyos, de Maruja y mío, los recordamos a todos. Y otro más grande de:
[Seoane]
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| 1966-12-26 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1966 en 26/12/1966
Buenos Aires, 26 Diciembre 1966
Señor Luis Seoane
Madrid
Mi querido amigo:
Su hermosa carta de París, fechada 13-12-66, llegó en momentos difíciles para nosotros. Días antes, el 10 de diciembre, perdimos al hijo; después de una larga dolencia y una penosa intervención quirúrgica, un cáncer generalizado se lo llevó, cuando pensábamos que se recuperaba.
Sus cartas del París de Picasso, con la evocación de mis primeros amores con la escultura, confirmándolos, me hizo bien:
La terrible imagen de Rotterdam devastada de Zadkine, la figuración más impresionante de este gran escultor, tan vinculado a cierta escultura gótica y tan saqueado hoy por tantos escultorcitos que pretenden explotar sus soluciones, sin recordarlo. Comparto su impresión y su juicio, Seoane. Lo mismo le digo de la obra total de Barlach. Ignoro aún El ángel de los muertos de Colonia. De Kathe Kollwitz conocía la escultura monumental Los padres de duelo, cuya realización escultórica me impresionó, sin saber que recordaba al hijo muerto en la guerra. Tampoco sabía que Barlach y Kollwitz fueron compañeros de lucha. Las imágenes del dolor humano de Nuestra señora de las ruinas, como la de La cruz de la peste, todas forman un rosario de obras comprometidas por su significación al extremo de su carta me estimula para el trabajo. Tuvo usted Seoane en esta carta el acierto psicológico que yo necesitaba.
Además, su entusiasmo ante lo que va descubriendo en su deambular por el arte del presente y del pasado es muy comunicativo, máxime frente a la exposición de Picasso. Todavía se expone, en Di Tella, 150 grabados del monstruo sagrado, todos de la colección Leirís [?]. Es una muestra impresionante. En estos momentos estamos gestionando la muestra en Bs. As. de los óleos de Picasso que están en Leningrado, di Tella se haría cargo de los gastos.
1966 será y es el año de Picasso, veremos si él autoriza el préstamo de las obras. Yo lo tendré al tanto de las gestiones.
Todavía no me llegó el almanaque con las reproducciones de Barlach que desde ya le agradezco con un gran abrazo para ustedes dos, los mejores votos para 1967.
Falcini
PD: Sus cartas van circulando entre los amigos.
F.
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| 1967-05-11 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Pagano a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 11/05/1967
Mayo, 11, 1967
Queridos Maruja y Luis Seoane:
Desde México y luego de Nueva York, les envié sendas tarjetas para saludarlos y comunicarles el insólito viaje que realizamos Silvia y yo. Y digo insólito porque lo decidí en menos de 48 horas.
Silvia viajaba con su hermano y cuñada; el itinerario me tentó y sin pensarlo demasiado me largué. A último momento Henry, Raquel tuvieron que desistir de viajar y lo hicimos solitas.
La 1ª etapa, México, resultó magnífica. El plan que nos habíamos trazado era muy ambicioso y lo pudimos realizar a costa de una tremenda fatiga. De los 18 días que estuvimos en México, quedamos 10 en el Distrito Federal y sus alrededores.
Aquí quedamos deslumbradas con su Museo Arqueológico, que visitamos varias veces. Existen varias colecciones privadas, entre otras la de Diego Rivera con una riqueza artística increíble. Hemos visitado cuanto edificio tuviera murales de Rivera, Orozco. Seguimos a Tamayo. Me atrevo a decirles que Rivera me aburrió por lo repetido, en cambio el que fue creciendo para mi fue Orozco.
Hemos visitado hermosas iglesias de los siglos XVI, XVII en el interior de México, cerca de Puebla, especialmente, Santa María de Tonantzintla de un barroco popular indígena hermosísima. Su interior está totalmente decorada en blancos, dorados, azules, rojos con cabezas de niños ángeles pintados en forma brillante. (Silvia, trajo diapositivas de esta iglesia y a nuestra vuelta las veremos). Hemos visto a Sequeiros pintando en el Castillo de Chapultepec un mural muy hermoso.
País increíble, México: condena a un artista por participar en un movimiento de maestros a cuatro años de cárcel, luego lo deja en libertad y le encomienda la pintura en los muros de edificios públicos. Al mismo tiempo, está pintando en Cuernavaca un mural de 10.000 m2. Se imaginan? Tendrá que pintar durante todo el tiempo que le falta vivir, que esperemos sea mucho; porque se lo ve muy bien y muy vital. El día que lo vimos había comenzado a trabajar a las 8 de la mañana y regresó a su casa a las 21 horas. Confiesa tener 70 años. Nos invitó a su casa, estuvo cordialísimo y tiene emocionados recuerdos de la Argentina y sus artistas.
En la ciudad de México encontramos a los Baudizzone y luego los volvimos a ver en N. York.
Dejamos la capital y nos fuimos al encuentro del arte maya en Yucatán; Palenque en Talaxo y luego Uxmal y Chichén Itzá en Yucatán. Aquí el segundo descubrimiento.
En verdad, poco conocíamos del arte indígena prehispánico, pero los mayas tenían una riqueza cultural y artística que nos deslumbró. En Chichén Itzá, en medio de castillos y palacios, el juego de pelota, etc., un observatorio astronómico digno de la era electrónica. Sus calendarios, el ritual y el solar con conocimientos de astronomía y matemáticas y su arquitectura. En Palenque, hemos visto la más pura arquitectura maya en medio de una vegetación tropical, de la que se extrajeron estas riquezas artísticas, porque la maleza la había cubierto totalmente.
Yo no conozco América, pero creo que México es América. Todo su pasado es tan auténtico y lo exhibe con tanto orgullo!
Cualquier hombre de la calle, hasta un vigilante, lo orienta al turista al encuentro de la riqueza artística de México.
Hemos tenido muchos contactos humanos. Hemos conocido gente muy interesante, hemos viajado en los camiones, como ellos le llaman al ómnibus, donde viaja la gente del pueblo. Y hemos conversado con ellos. Qué país contradictorio!
Por un lado, nos exhiben con orgullo su pasado histórico y, sin ningún pudor, sus miserias actuales, alternando con los signos del gran progreso la miseria más tremenda. En medio de las lujosas avenidas el mestizo y [la] mestiza descalzos con harapos, envuelta la mestiza con el rebozo y dentro del mismo un niño prendido a su pecho y en las espaldas otro niño casi desnudo.
En Acapulco, donde estuvimos de paso un día, una niñita totalmente desnuda de dos o tres años sucia de tierra, porque seguramente en la choza donde vivía dormía sobre letrinas, cuando me vio pasar, me dijo : “Hellow, one pesos” me pedía la limosna en inglés. Y entonces nos preguntábamos, y la Revolución Mexicana?
Del Yucatán pegamos el salto y llegamos a N. York, EE.UU.: otro país, otro mundo.
Sin pasado cultural ni artístico, posee todo cuanto el hombre puede adquirir con dinero: grandes museos, grandes teatros, grandes salas de conciertos, grandes galerías de arte, grandes colecciones privadas, etc., etc.
Si en el Museo Metropolitano faltan muchos artistas del Renacimiento, en cambio, hay 26 Rembrandts. Si en la sala de escultura griega es pobrísimo, tienes Degas, Monet, Renoir, Gauguin o montones y qué decir del Museo de Arte Moderno?
Además la gente se interesa muchísimo por cualquiera de las manifestaciones del espíritu, la prueba está en que no hemos podido conseguir a ningún precio localidades para el teatro ni para un concierto ni ópera.
Hemos visitado a Bonino y su hermosa galería. Exponía una muchacha, cuyo nombre no recuerdo; el apellido era alemán muy raro, exponía cosas ídem.
Estaban en ese momento Le Parc y Bonevardi, un argentino que tiene gran éxito en EE.UU. y vende mucho.
Hemos visto una gran retrospectiva de Paul Klee en el Guggenheim y, no obstante, haber 10º bajo cero de temperatura en la calle, la gente hacía cola para entrar.
Nueva York como ciudad no me impresionó mayormente. Sí, en cambio, me sentí como sepultada en medio de tanto rascacielo. Yo pienso que así serán las ciudades del futuro, pero desearía que fueran más a la escala humana.
Queridos Seoane: hoy he sentido nostalgia de Uds. por eso me he puesto a escribirles. A la mañana, hojeando el Clarín, leí las noticias de la exposición en Colonia. Yo ya lo sabía por algunas de las cartas de los amigos que he leído. Les deseo mucha suerte.
De estos pagos, creo que no tengo nada que agregar a lo que escriben de aquí los amigos... No obstante, el nuestro es un gran país. Vuelvan, los esperamos. Reciban un fuerte abrazo de
Sarita
Saludos de todos los míos y especialmente de Falcini que, por suerte, está muy bien.
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| 1967-05-24 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Falcini. 1967 en 24/05/1967
Gijón, 24 de Mayo de 1967
Sr. Luis Falcini
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí carta suya hace bastantes días y otra más reciente de Frontini en vísperas de nuestra salida de Madrid. Una carta larga que me alegró mucho, como la suya, como las de todos los amigos de quienes siento ausencias y con los que me gustaría charlar y discutir sobre aquellos asuntos que a todos nos interesan, porque el discutir es tambien algunas veces, prueba de amistad, no se discute con cualquiera, sino con quien se estima o al menos se estima su juicio. En cuestiones de arte se discute ahora muy poco. Más bien se escribe o se habla despreciando lo que no se estima o no se comprende. R.[omero] B.[rest] dá por muerto, en grabado, en una noticia de catálogo, a Picasso o por existente en pasado, así me dijeron, o consideró su aporte poco valioso y, sin embargo, a mí me parece que su aporte en ese género, el del grabado, como en otros, el aporte de Picasso resulta fundamental en nuestra época. En España quienes siguen las nuevas tendencias estéticas no pueden soportar a los que continúan una tradición de la pintura española que tiene ya más de un siglo, la de Goya, y al revés.
A unos les parece que el dibujo de los más jóvenes, totalmente seco, mecánico, técnico, con mucho de “art nouveau”, es preferible a ese dibujo de línea sensible, caligráfico, temperamental, que constituyó la gloria de Toulouse Lautrec, de Bonnard y, antes, de Daumier y Goya. Pero no discuten, se desprecian. Quizá en lo más hondo de ellos se envidien y no comprenden que tanto para unos y para otros lo que puede salvar su obra es la “gracia”, ese algo indefinible que para los cristianos se alcanza en la santidad, lo que los andaluces denominaron “duende” y que es lo que yo encuentro en muchas obras de arte popular.
En el Rastro de Madrid hemos comprado unos ex-votos extremeños, naturalmente anónimos, que tiene eso, “gracia”, algo encantados, inexplicable, que vence a todas las torpezas. No tienen probablemente un gusto establecido por el hábito de repetirse, que es lo que constituye un estilo, pero tienen un candor que me atraen. Eso es lo que tiene todo el arte cultivado que estimamos, junto con otras cualidades de orden distinto, técnicas, y lo que le une a la creación popular realizada sin técnica alguna, una canción, una edificación campesina, una leyenda, etc.
En la zona minera de Asturias por donde pasamos para venir a Gijón, esas casas blancas de cal, en las que destacan como ornamento la cantería de sus aberturas, el color de las puertas y ventanas y la pizarra de sus techos, o la teja roja, en un paisaje verde y negro con un cielo casi siempre gris, tienen la “gracia”, la ingenuidad de los ex-votos que compré en El Rastro y, al mismo tiempo, la de los dibujos de Bonnard o de algún artista sabio como éste. Aquí, en Gijón, queda mucha de esa edificación surgida de los constructores del pueblo y lo que desentona hasta ahora son esas nuevas construcciones al estilo de las revistas de arquitectura en uso la que le hace perder carácter, como ocurre con las nuevas construcciones en casi todas las ciudades europeas que vimos.
Pero esta rotura con un pasado que había alcanzado a distinguirse ya no se discute. Se desprecia ese pasado como los fanáticos de éste desprecian lo bueno, útil y bello de lo nuevo. Vivimos en una época en que parece no tratarse de congeniar en nada. A mi juicio podrían los arquitectos buscar de encontrar coincidencias entre ese acierto de la construcción popular y sus técnicas, pero no, se trata de cambiarlo todo en su totalidad, aunque este cambio borre las características de un pueblo antiguo.
En Gijón la guerra se llevó muchas cosas, entre ellas el espléndido museo de dibujos que había coleccionado Jovellanos y que alcanzaba desde los grandes artistas renacentistas a Goya, del que no quedó nada, y ahora tratan de borrar sus características más visibles.
Un gran abrazo de Maruja y mío para ustedes dos:
[Seoane]
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| 1967-06-01 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1967 en 01/06/1967
Gijón, 1º de junio de 1967
Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estamos en Gijón en casa de mi hermana hasta el martes próximo, día 6, y estamos, como quien dice, lejos de todo lo que viene preocupándome en los últimos tiempos, museos, galerías, etc.; Gijón tuvo antes de la Guerra uno de los museos de dibujos más importantes de Europa, el Jovellanos, con el nombre de este ilustre político asturiano, de aquí, de esta ciudad, cuyas doctrinas se habían nutrido de los enciclopedistas franceses y de Feijóo, como muchos de los grandes americanos de la independencia. El museo fue destruido en la Guerra y poseía centenares de dibujos del Renacimiento italiano, Miguel Ángel, Leonardo, etc., y luego Velázquez, El Greco, Zurbarán, hasta Goya y pintores de su época de finales del XVIII hasta principios del XIX. Cuidador de este Museo en la década del 20 fue Moreno Villa, el notable poeta y pintor que falleció exiliado en México, quien confeccionó un catálogo que ya no se encuentra. Fue una gran pérdida la del Museo Jovellanos. Hoy sólo queda el Museo Municipal que posee algunas obras interesantes sobre todo de artistas de la ciudad, los naturalistas de los últimos años del siglo pasado, Álvarez Sala, Martínez Abades, que fueron muy reproducidos en las páginas artísticas del Blanco y Negro y de La Esfera, de un naturalismo regionalista como entonces se usaba, bastante sentimental muy de acuerdo con las poesías de otro asturiano, Campoamor, con sus Doloras. De esa época también, pero que falleció hace pocos años, fue un gran pintor de aquí, de Gijón, Evaristo Valle, triunfador como dibujante en París en revistas de moda, que repentinamente deja la capital del mundo para encerrarse en ésta, puerto industrial, y pintar escenas mineras, trabajos del puerto y escenas populares, con un humor y desgarro próximo por igual a Ensor y a Solana y a quien Lafuente Ferrari, el historiador de arte madrileño, dedicó un tomo impresionante hace dos o tres años. Otro pintor que aún vive, nonagenario, es Piñole, que pintó esos mismos temas y que aún siendo interesante no alcanza a mi juicio, el humor ni el dramatismo de Evaristo Valle. Esto es todo en cuanto a arte. En lo que se refiere a naturaleza, aquí está el Mar Cantábrico que se extiende hasta el Finisterre gallego, acerado, profundo, tormentoso, poblado de naufragios y leyendas, como todo el Atlántico Norte, donde intervienen por igual sirenas y embarcaciones errantes, apestadas, condenadas a errar para siempre, o marinos corsarios, iguales o muy parecidas leyendas que en la costa gallega. Junto a ese mar un país montañoso, abrupto, verde, cuando no negro de minerales, de carbón, que es uno de los más bellos de Europa. También estas montañas encierran leyendas, hadas, las xanas y brujas y sucesos históricos deformados por el pueblo referidos a los moros, muy presentes en Asturias, porque aquí comienza, en Covadonga, la Reconquista. En una ladera de la costa, casi junto al mar, en una casa solitaria, vivió hasta hace diez o quince años una anciana poeta gallega, Rosario Acuña, que tenía fama de bruja y de quien decían las gentes del pueblo que convocaba a los espíritus. Las gentes evitaban el contacto con ella y se apartaban de la casa y a mí me hubiese gustado conocer su misterio, pero parece imposible. Todos los que conozco dicen lo mismo, que tenía fama de bruja, de echar a las gentes el mar de ojo y de reunirse con los espíritus. Es posible que hubiese contemplado más de un naufragio desde alguna de las ventanas de esa casa blanca y solitaria en que vivía. Me hubiese gustado ser su amigo. Debía ser como una vieja sacerdotisa de tiempos remotos. Le escribo a usted sobre pintores y la naturaleza de Gijón y Asturias y, nada de Rosario Acuña, sobre las gentes, mejor lo hablaremos a nuestro regreso. Impunemente, podría hablarse de los indianos que aquí hay muchos en los cafés, hablan en voz alta y recuerdan todos los acentos de América, pero no vale la pena, el asturiano es, en general, bastante vanidoso. Escríbannos. Pueden hacerlo ya al Castro.
Un abrazo para todos los amigos, para sus hijos y un fuerte abrazo para Aída y usted de Maruja y de:
[Seoane]
Porcelanas del Castro. Osedo. Sada.
La Coruña. España.
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| 1967-08-15 |
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Ver [Carta mecanografada co membrete:] LABORATORIO DE FORMAS / Osedo-LA CORUÑA.
Transcripción da Carta de Seoane a Negri. 1967 en 15/08/1967
El Castro, 15 de Agosto de 1967
Srta. Nélida Negri
Bonn
Querida amiga:
Recibimos su carta con todas las informaciones que le agradecemos: la de la exposición Pettoruti cuyo catálogo, no sé si les dijimos, quedó espléndido y suponemos que muy bien el juicio de Payró que precede a las reproducciones y el de Tomás, que están en alemán. Las referidas a Payró mismo del que nos alegramos se decida a crear el Instituto de Historia del Arte dedicado a la investigación y en el que formarán parte Ketty y usted. Es un modo de continuar la espléndida labor de la Universidad que las circunstancias les obligaron a abandonar. Pienso que ese propósito justifica cualquier sacrificio y enriquece el país. Tambien las noticias de la exposición de grabado, de la que nosotros no teníamos ninguna otra aparte de que iba a realizarse. No conocemos tampoco el catálogo que le agradeceríamos, si usted puede, nos enviase o hiciese enviar. Trabajé bastante. Tallé 20 jarras para porcelana, 18 representando personajes medievales gallegos y además una figura de heroína del siglo XVI que defendió La Coruña contra el navegante inglés Drake y un jarrón grande con gaviotas muy abundantes en esta costa, donde como en toda Galicia, nadie mata un pájaro. Hoy, precisamente, terminé de decorar las últimas jarras de personajes medievales, las que figuran al Maestro Mateo, autor del Pórtico de la Gloria, y la de Inés de Castro que reinó después de muerta en Portugal. Ahora me dispongo a hacer los grabados para la Galería de Munster si me envía prontas noticias Tomás contestándome a la carta que le envié hace cuatro o cinco días, pues nuestra intención es regresar a Buenos Aires a finales de setiembre, cuando se cumple casi el año de nuestra salida de allí. Si usted sabe algo le ruego me lo diga por si Tomás tarda en contestar por su trabajo o por las vacaciones. Tambien le pido igual favor con respecto a la galería de Colonia. Parece que envió los cuadros tan pronto se cerró la exposición pero no han llegado aquí y tengo necesidad, para reclamarlos, de la fecha y datos de envío y medio por donde salieron de Alemania, ferrocarril o lo que sea, itinerario y número de la expedición. Todos los datos que tengan en la galería. Asi mismo si fueron asegurados. Si los enviaron por tren a que ciudad española de la frontera llegaban, Irún o Port-Bou, pues esto es necesario para el despachante de aduanas. Les rogaría a Tomás o a usted que me enviasen estos datos, pues estoy intranquilo con respecto a ellos. Ya sé que no se pierden pero temo que estén en algún depósito del que no tenemos noticia.
En cuanto a nuestra vida aquí aprovechamos el tiempo que podemos para ver todo lo posible del románico y barroco, estilos de los que es muy rica Galicia, aparte del paisaje siempre bellísimo. En el interior es similar al de la Alemania de la Selva Negra y Bavaria, posiblemente en más bosques y en la costa toda esa belleza bordada de rías y mar. Hemos visto algunos monasterios, castillos o iglesias realmente notables. Alguna fachada barroca ornamentada con figuras geométricas absolutamente formalistas, así como capiteles románicos anteriores del mismo carácter. Les recordamos siempre a ustedes. A su hospitalidad y a los días espléndidos que pasamos en Bonn. Recordamos las largas caminatas por Colonia y Duseldorf con su mamá y usted. De los catálogos que usted me ofrece le pediría, si no es abuso, que me enviase alguno que usted considerase de interés, de artistas nuevos alemanes o de esa parte de Europa, siempre que usted me cobre su importe. Escríbanos.
Un saludo muy cariñoso para su madre, Tomás y usted de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1967-08-15 |
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Ver [Carta mecanografada co membrete:] LABORATORIO DE FORMAS / OSEDO-LA CORUÑA.
Transcripción da Carta de Seoane a Whitelow. 1967 en 15/08/1967
El Castro, 15 de Agosto de 1967
Sr. Guillermo Whitelow
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Ahora te debía carta yo. Llevamos bastantes meses en España y supongo que a través de amigos comunes debéis haber tenido, Enzo –que no me escribió– y tú, noticias nuestras. Estuve un mes inválido, con el húmero del brazo derecho astillado por una caída, aún no me repuse el todo, fue en junio y pasé julio y agosto tallando y decorando cabezas de personajes medievales gallegos para jarras de porcelana. Una experiencia nueva que pretendo me sea útil en el porvenir. Ya terminé, pero me quedó el deseo de hacer escultura, algo que siempre me gustó sin que nunca me atreviese intentar hacerla. Estos días comenzaré una carpeta de grabados para la galería de Munster donde expongo hasta el 25 de este mes y de cuya exposición os envié el cartel que supongo habréis colgado muy discretamente en la puerta del patio. Saldremos para ahí a finales de septiembre, luego de terminados los grabados de la carpeta y de haber recibido lo que queda de los cuadros y grabados expuestos en Alemania, pues he vendido bastantes grabados y algún óleo, sin que sepa aún el resultado final de Munster. Las cuatro exposiciones, las tres alemanas y la de Madrid, tuvieron además mucho éxito de crítica. En cuanto a nuestra vida, aparte de estas cuestiones, la desenvolvemos viendo a familiares y amigos y pasando los fines de semana recorriendo Galicia, por la costa, por las rías y villas marineras y por la montaña, con el pretexto de ver un monasterio, una ermita o algún castillo medieval generalmente preciosos ejemplares de arte románico con maravillas de ménsulas, capiteles, portadas y rosetones, o algunos barrocos también ejemplares, muy posteriores, de los siglos XVII y XVIII, barroco muy distinto al del resto de la Península, pues, el material, el duro granito gallego, condicional el estilo. Todos ellos, castillos, monasterios, etc., enclavados en altas montañas, aisladas, entre bosques, de modo que resulta dificultoso al turista poder conocerlos. A veces, hay que subir a pie por senderos transitados casi únicamente por campesinos. Así hemos visto hace dos semanas unos murales góticos en una iglesia con representación de damas del siglo XV, con curiosos peinados y sombreros. Muy cerca de donde nació el apellido Varela, de Lorenzo y de los antepasados de Mujica Láinez. A pesar de toda la belleza que nos rodea, bien aquí en cuanto a trabajo, estamos con nostalgia de Buenos Aires, por mi parte de la visita mañanera a Galatea y al Café Moderno.
De ese cortado, de la 9 o 10 de la mañana, tomando en compañía de Enzo o tuya. Cuando Enzo llega, después de comprar El Mundo en el kiosko de la esquina. Y nostalgia de los cines. De ti sé que tus clases particulares de historia del arte tienen gran éxito, no sé, en cambio, si lograste la cátedra en la Universidad. Espero que sí.
Recibe el saludo de Maruja y mío extensible a Adriana, Julia y Enzo –que no contesta– y el abrazo fuerte de:
[Seoane]
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| 1967-09-04 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1967 en 04/09/1967
El Castro, 4 de septiembre de 1967
Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
No sé si deben ustedes carta o somos nosotros los que estamos en deuda. Es lo mismo. Es posible que la deuda sea nuestra. Ha transcurrido el tiempo estos meses sin apenas haber tomado conciencia de su tránsito, por lo menos en lo que se refiere a días y semanas.
Acabo de terminar los grabados de un nuevo álbum con destino a una colección de la galería Das Schwarzw Schaf, de Munster, donde terminó, según me dicen con bastante éxito, la exposición de grabados. El álbum va a constar de seis grabados, ya hechos, a dos colores con un tema, el pulpo y debo enviarlos estos días a esa ciudad alemana. Tenía el proyecto de hacerlo hace algún tiempo, en realidad desde que había hecho uno de mayor tamaño, también a dos colores, hace algo más de un año en ésa. El pulpo es una especie de animal totémico de los gallegos y se dicen de él aquí muchas cosas interesante, pero lo más importante para mí es que es un elemento indispensable de las grandes reuniones populares y resulta una forma familiar de las gentes de esta tierra. Algunos eruditos dicen que en la antigüedad mercaderes griegos se lo llevaba a ciudades del Mediterráneo y a su país donde tenía una gran aceptación, por lo que es posible que los pulpos representados en sus cerámicas fuesen de origen gallego. Yo no me meto en esto, todo es posible. De cualquier manera, me atrae la idea de que así hubiese ocurrido. Venir a esta costa de tormentas, la costa del olvido que le decían los romanos, para llevarse pulpos no me parece demasiado descabellado. Con otros medios, antes de hacerse popular en Buenos Aires, se lo hacían llevar hasta ahí los emigrantes de Galicia y como recuerdo de esto queda desde el siglo XVIII la palabra pulpería. Los antiguos pulperos colgaban el pulpo seco junto a las cuerdas, los rebenques, las velas y los baldes del techo de esos establecimientos, como se colgaban aquí, sin los rebenques de las tabernas. Pues bien, hice seis grabados de ellos y es lo último que por esta vez hago en Galicia, pues a mediados de este mes salimos para Madrid dispuestos a emprender el regreso a Buenos Aires luego de estar dos o tres días en Barcelona y uno o dos en Salamanca. Creo que este viaje fue fecundo en trabajos. Lástima del mes perdido con motivo del accidente del brazo. De ahí no sabemos apenas nada. Los diarios de aquí sólo destacan las grandes desgracias latinoamericanas y la Argentina no parece haber entrado, al menos para la prensa española, en un período de grandes desgracias. Sus mejores páginas están dedicadas a grandes relatos, memorias, reportajes, etc., de exdirigentes de la última guerra mundial, o de príncipes en el destierro, o de artistas de la canción y del cine. Sustituyen así a las novelas por entregas de mediados de fines del XIX. Uno vive como en una isla remota y a veces tiene uno la sensación de estar toda Galicia poblada de Robinsones Crusoes. Pero de todo esto ya hablaremos con calma a nuestro regreso. Aquí todo parece eterno e inmodificable, aunque crezcan las ciudades y la costa se pueble cada vez más de viveros de mariscos. La belleza del país contribuye a esta impresión y el carácter bondadoso, escéptico y cortés del pueblo.
Esta carta, como casi todas las mías, dicen muy poco, pero el caso era monologar con ustedes desde lejos, aunque sólo fuese del pulpo y de los diarios. El diálogo será muy próximamente sobre otros muchos temas y más fundamentales. Hasta entonces reciban Aída y usted, sus hijos y los amigos comunes, el gran abrazo de:
[Seoane]
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| 1970-01-21 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Rafael e Emma Lifschitz. 1970 en 21/01/1970
La Coruña, 21 de Enero de 1970
Sres. Emma y Rafael Lifschitz
Buenos Aires
Queridos Emma y Rafael:
Hace un poco más de un mes que salimos de Buenos Aires y aún no hemos escrito a nadie. Hoy empezamos a hacerlo. Estamos instalados en La Coruña y, por mi parte, empezando a trabajar. El día 1º de abril expongo en Madrid y creo, si aceptan las condiciones, que comenzaré pronto a ilustrar el Martín Fierro para una empresa editorial también de Madrid. Es posible que las acepten. Desde que salimos de Buenos Aires no dejó de llover, en Londres, en Barcelona, en Madrid y ahora aquí. Contábamos con lluvia en Londres y La Coruña, pero no en Barcelona y Madrid; este año la lluvia desacredita la “costa del sol” de España. Para mí es un magnífico invierno, con lluvia y días de frío como debe ser un invierno, y en cuanto a ésta, nuestro clima de Galicia siempre ofrece al turista unos espléndidos inviernos sobre todo con abundantes lluvias y grandes temporales en su costa. Pero quiero primero referirme a Londres. Somos dos sobrevivientes de la peste de Londres. En los días que estuvimos allí, parece que murieron en la ciudad unas trescientas personas de gripe y nos hemos venido a España cuando la gente acudía al trabajo con una especie de bozales, o algo parecido, para evitar contagios. Los que llamo bozales deben tener un nombre sanitario que no recuerdo, pero visualmente parecen bozales. Los médicos del siglo XV o del XVI, los famosos de Montpellier, los convertían en una especie de picos de aves y le añadían grandes gafas y una especie de bonete, llevaban también un largo guardapolvo y guantes y unos zapatones muy cerrados de modo que el virus de lo que fuese no encontrase ningún resquicio por donde atacarlo. De esto debe saber mucho Carlos. A parte de esto y del gran resfrío de Maruja, lo pasamos muy bien. Volvimos a ver los museos que no veíamos desde el año 49, gozando extraordinariamente del Museo Británico y de lo que quedaba de arte moderno en la Tate Gallery, pues una parte muy importante de él estaba consagrada a una exposición del arte Isabelino, naturalmente inglés. Londres continúa gustándome mucho a pesar del racismo incipiente que se observa por la cantidad de indúes y negros que viven allí y que, sin embargo, deben ser relativamente más felices que en sus tierras que no les dan para vivir, pues, para las autoridades y leyes inglesas aún se trata de personas, sin discriminación de color de piel. El arte isabelino muestra un predominio del dibujo sobre el color y el cuidado conque el artista se detenía en los detalles de ornamentación de ropas y muebles. Trataba de señalar el rango del retratado, en general se trata de retratos, a través del diseño de las joyas, de los vestidos, de los cortinados, de los sillones y otros muebles y de los escudos heráldicos. Comenzaba la prosperidad inglesa. Pirateaban sobre todo en el Atlántico, en las costas de la colonias españolas de América y entre África y España. Nacía un gran imperio y sin quererlo se reflejaba en el arte de los pintores a solicitud de los príncipes y de los nobles que la reina extraía de entre corsarios y piratas. La pintura no importaba aún mucho, sino lo que ella podía representar y la competencia social reflejada en la riqueza de los retratados. En muchos casos, se trata de bastante buenos artesanos más que de artistas con el significado actual, el que se lo da, que para mí no tiene, pues el artista es siempre un hombre de oficio, un artesano, las artes son las del oficio, las artes de un pescador son las redes y los anzuelos y las trampas de mimbre o de lo que sea, y, la del carpintero, la mesa de trabajo y los útiles de que se vale. Así, al menos, se continúa entendiendo en los pueblos. Todo esto es para hablarlo, lo haremos el próximo otoño ahí. Hasta ahora solamente estas noticias nuestras y un gran abrazo para todos los amigos, Martínez Vallerga, Noemí, los Edelstein, el ingeniero Herman y Sra, y Carlos, Eduardo y vosotros, Emma y Rafael, un fuerte y fraternal abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1970-01-21 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1970 en 21/01/1970
La Coruña, 21 de enero de 1970
Sres. Aída y Simón Scheinberg
Buenos Aires
Queridos Aída y Scheinberg:
Hoy empezamos a escribir cartas a los amigos. Entre resfríos, yo no lo tuve, Maruja sí, viajes, visitas a los parientes y amigos, no nos quedó tiempo para escribirles aunque siempre les recordamos. Volvimos a Londres después de veinte años. Habíamos estado en 1949. Todo está muy cambiado, pero continúa gustándonos mucho, es una gran ciudad en la que creo podríamos vivir con gusto. Es la misma sensación que experimentábamos en 1949. Los ingleses tienen muchos defectos, pero tienen fantasía, humor y son acogedores, claro que no me olvido de Gibraltar y las Malvinas, pero sospecho que ese peñón y estas islas las tienen para que los gobiernos español y argentino tengan pretexto, a cuenta del imperialismo inglés, para esconder, cuando conviene a esos gobiernos, otras cuestiones. No me entiendan mal, por mi parte no renuncio a reivindicar ambos territorios, pero me gustaría que antes esos gobiernos resolvieran los múltiples problemas de las naciones a que se deben. Por ejemplo, no acabo de entender por qué se ofrece cooficializar el inglés y castellano a los gibraltareños y un grado de autonomía que ni siquiera éstos piden y eso no se hace con los idiomas gallego, catalán y vasco y no se les da la autonomía a que tienen derecho y piden, pues se trata de países con territorio más importante que el de Gibraltar y que vienen solicitando sus libertades desde hace mucho. Tampoco entiendo por qué se aspira a incorporar las Malvinas cuando se tiene una inmensa tierra sin poblar y una de las mayores costas del mundo sin explotar. Claro que no tiene porque tenerlas Inglaterra, pero creo que debe existir un orden de preferencias en las reclamaciones y, en este caso, me parece más oportuno rescatar para la Argentina, por ejemplo, la Patagonia de los Menéndez. Behety y yanquis y en España no reclama Gibraltar cuando se vende la Península entera. Pero no era de esto de lo que quería escribirles, sino de los museos que volvimos a ver en Londres invirtiendo más tiempo que otros en el Museo Británico y en la Tate Gallery, esta vez ocupaba muchas de sus salas por una exposición de arte isabelino inglés, (hay también un isabelino español más reciente y pertenece a la picaresca) interesante, pero me hubiese gustado volver a ver la Tate Gallery completa. El Museo Británico siempre deslumbrante sobre todo con el arte de las antiguas culturas. Afortunadamente, los escultores asirios y egipcios no conocieron los nuevos materiales y alcanzaron con la piedra tallada un arte eterno y esto ocurre con el arte de otras civilizaciones, el griego, la de oriente, las de Roma las que proceden de la Prehistoria. Vivimos una época de transición y de experimentos. Es posible que de nuestra cultura queda muy poco para los próximos 5.000 o 10.000 años, solamente lo que ese escriba sobre ella y, en todo caso, ejemplos técnicos de como se dio comienzo a muchas aventuras del futuro que ni siquiera podemos soñar. Una lámpara eléctrica, un transistor o un televisor de hoy será motivo de curiosidad como lo son ahora, a sólo medio siglo, un automóvil de la década del 10 al 20, o un gramófono. Pero esos egipcios sentados, tallados pacientemente en piedra, esos dioses griegos o esos leones alados asirios, estarán lo mismo que hoy, estoy seguro, sorprendiendo la sensibilidad de los hombres futuros. Es posible que no quede para entonces nada de Kósice, se levantarán Iguazúes en cualquier parte mucho más importantes que unos chorros de agua, siempre la misma agua o sólo unas gotas, también siempre las mismas. En Galicia estamos gozando de la lluvia, un material imposible de encerrar de momento y una escultura hidráulica que sería inconcebible, pero, en cambio, que bien vendría mucha más piedra que la que hasta ahora se labró, brillando con la lluvia, criando musgo sobre la pátina que ella crea. Figuras como las egipcias o las orientales o las románicas que representasen a las gentes de ahora hieráticas, como absortas ante lo que vendrá y que ni siquiera sueñan. Aída y Scheinberg, perdonen el disparate de esta carta, sólo quería saludar a ustedes y a todos los amigos. En la próxima, les escribiré sobre España.
Un abrazo para Falcini, Sarita, Ana, María, hijos y nietos, a todos los amigos comunes, etc. Y uno muy fuerte de Maruja y mío para ustedes dos:
[Seoane]
N/D es: Paseo de Ronda 15, 6º izquierda. La Coruña. España
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| 1970-02-04 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Shand. 1970 en 04/02/1970
La Coruña, 4 de febrero de 1970
Sres. Susana y William Shand
Buenos Aires
Mis queridos amigos:
Llevamos mes y medio fuera de Buenos Aires y somos, Maruja y yo, dos de los supervivientes de la gripe inglesa. Estuvimos en Londres menos tiempo del que pensábamos, solamente diez días, pero los suficientes para volver a ver los espléndidos museos de la ciudad, lástima que en la Tate Gallery nos tocó una exposición de pintura isabelina relativamente interesante, muy buena artesanía, muchos retratos y, a través de ellos, la estampa general del imperio que se iniciaba. Bastantes piratas vestidos de señores. En España, la pintura se hacía al mismo tiempo más negra. Claudio Coello, en la Península y Moro en Flandes es posible que previesen la decadencia a través de sus retratos de reyes, los duques de Alba, etc. En Flandes, en cambio, también aproximadamente por la misma época, los pintores se ocupaban de hacer una pintura costumbrista, de más humor, con escenas campesinas y burguesas, y con algún cuadro muy pequeño de guerra contra los imperialistas españoles. No pongo imperialistas en comillas porque no lo fuesen. No los disculpo, sino simplemente porque la denominación imperialistas y la conciencia de subordinación a un imperialismo vino después, comenzó contra los ingleses en época reciente y ahora forma parte del lenguaje común pudiendo referirnos con el término a varios Estados, juntos o separados, según nuestras simpatías; hasta un Estado imperialista puede denominar imperialista a otro en el juego diplomático de, llamo para que no me llamen. Lo cierto es que volvió a gustarnos mucho en Londres las calles y los ciudadanos a pesar del mal tiempo constante, de la gripe y de haber encontrado un Londres distinto, lo esperábamos, al de 1949, con muchos negros, indúes y latinos, comprendiéndonos a los gallegos entre los latinos. Estuvimos después den Barcelona y Madrid hasta venirnos a La Coruña el día 15 del mes pasado instalándonos en el departamento que amueblamos y en el que me puse a trabajar para la fábrica de porcelanas de Sargadelos, en el norte de Galicia. Tengo nuevas grandes jarras hechas, tres más, entre ellas una de Picasso, alguna otra pieza en proyecto y preparo la exposición de pintura que se celebrará en abril en Madrid. Trabajo. Llueve, como es natural, todos los días, en algunos solamente unas horas y desde la ventana del estudio, puedo ver el oleaje del que se llamó Mar de los Ártabros, de donde salieron los reyes Breogán, Gael, que invadieron Irlanda y dieron lugar al nacimiento de los gnomos. De noche veo la luz del faro de Hércules, el más antiguo del mundo fundado no se sabe bien por quién, reedificado por los romanos, vuelto a modificar en el siglo XVIII y electrificado en el XX. Las olas alcanzan alturas gigantescas. Ésta es toda nuestra vida en el mes y medio que salimos de Buenos Aires. Comentaremos muchas más observaciones hechas, exposiciones vistas, ocurridos políticos en próximas cartas, siempre que Shand no discuta algo de lo que ya puse en esta carta y polemice, como creo que hizo alguna vez con motivo de alguna carta mía, de otro viaje. Necesitamos noticias de ahí, alguna buena, las malas en general se leen en la prensa española gozosa de situarnos en un desastroso tercer mundo para brindarnos un generoso apoyo, o dar a sus lectores la sensación de que lo brindan. Envíennos noticias, por favor.
Grandes abrazos de Maruja y míos para todos los amigos, para Bernardo, y especialmente para los dos:
[Seoane]
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| 1970-02-11 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Negri. 1970 en 11/02/1970
La Coruña, 11 de Febrero de 1970
Dr. Tomás A. Negri
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estamos sin escribir apenas a nadie. Maruja estuvo con un gran resfrío en Londres. A mí me tocó en Madrid y desde que llegamos a La Coruña estoy trabajando. Hice cuatro grandes jarras para la serie de Valle Inclán, Unamuno, etc., que corresponden a Pérez Galdós, Pablo Picasso, León Felipe y el Marqués de Sargadelos, esta última una extraordinaria figura de la Ilustración, en la época de Carlos III, un “déspota ilustrado”, que fundó en el norte del país gallego, en Sargadelos, unos altos hornos, los primeros que tuvo España, y una fábrica de loza, cuya obra, con un amigo, Isaac Díaz Pardo, tratamos de continuar haciendo porcelana. Los altos hornos y la vida del Marqués de Sargadelos fueron destruídos como consecuencia de la invasión a España de Napoleón y los sucesos que siguieron. Desde que salimos de Buenos Aires solamente hemos tenido unos pocos días de sol. La lluvia aquí, en Galicia, es casi permanente en estos meses, ya se sabe, pero no así en Madrid y Barcelona y este año parece que tambien a ellos les cae en cantidad. De Buenos Aires no tenemos apenas noticias. A Payró le he escrito hace un poco más de una semana pero sospecho estará en Mar del Plata o alguna playa como lo están casi todos los amigos. González Lanuza debe estar en el Uruguay. A Nélida le hemos escrito. Nos contestó y ahora le debemos carta. Le hablamos por teléfono desde Barcelona para encontrarnos allí por Navidad pero no pudo ser. Esperamos que se anime a venir a La Coruña y pase con nosotros unos días, así verá una de las regiones más bellas de Europa con un pasado extraordinario y con un presente desdichado.
En Abril expongo en Madrid sin ganas, estoy arrepentido de haber aceptado y, antes del 15 de marzo, debo entregar las ilustraciones al Martín Fierro para una editorial madrileña. La idea de ilustrar el Martín Fierro me gusta y, sobre todo, hacerlo para una editorial española.
Esto es todo, o una parte del todo, porque dejo de escribirle sobre la emoción de estar nuevamente en Londres después de veinte años, volver a ver sus extraordinarios museos y respirar ese aire de libertad y seguridad en uno mismo que Londres infunde. Me correspondió ver en la Tate Gallery una gran exposición de arte isabelino, perdiendo algunas salas de arte del siglo XIX y de los ingleses de este siglo que me hubiese gustado volver a ver. Es una mala costumbre levantar salas de un museo para hacer una exposición por muy interesante que ésta sea. Debiera haber un edificio para exposiciones de esta naturaleza. A mi personalmente me interesaban las salas habituales de la Tate Gallery y muy poco el arte isabelino y sospecho que les ocurría a la mayoría de los visitantes. Sin embargo me dediqué a estudiarlos, se trata de una época muy importante de Inglaterra, nacía el imperio y los piratas y corsarios se transformaban en nobles y se hacían retratar solos o con sus mujeres y los muebles. Existía un gozo muy curioso por el ornamento y el dibujo de los detalles que importaba más que el color.
Por favor escríbame. Un saludo de Maruja y mío para su madre y para usted y reciba el abrazo de su amigo:
[Seoane]
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| 1971-05-26 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Alberti. 1971 en 26/05/1971
La Coruña, 26 de Mayo de 1971
Sr. D. Rafael Alberti
Roma
Querido Rafael:
Nos fuímos de Roma sin poder despedirnos. Hablamos por teléfono la tarde siguiente a nuestra visita y no os encontramos. Lo mismo ocurrió la mañana de nuestra salida de Roma. Os agradecemos mucho, a María Teresa y a tí, las amabilidades que tuvísteis con Maruja y conmigo.
Hablando con vosotros, me referí al Museo Carlos Maside de Arte Contemporáneo gallego, que Díaz Pardo y yo fundamos en El Castro, a unos 12 kilómetros de La Coruña, junto a una de las fábricas de porcelana de las que tambien os hablé. El Museo, muy visitado, posee al año de inaugurado excelentes obras y resulta ser el único en Galicia de ese carácter y dirigido con rigor. Ahora se va a inaugurar una sala de muestras internacionales y de obras de artistas de toda la península, incluímos Portugal, y, para ella, queremos una exposición de grabados y dibujos tuyos. Creo que aún tienes en Barcelona lo que enviaste para la muestra del Colegio de Arquitectos, en este caso podríamos, si tu lo aceptas, trasladar lo que allí tengas a El Castro de acuerdo con Corredor Matheos, si no prefieres enviarnos directamente tu obra grabada. Pensamos que se puede vender bien una parte de la muestra. Si fuese posible organizaríamos tu exposición durante los meses de verano, julio o agosto.
Te ruego me contestes lo más rápidamente posible a esta petición, y, si aceptas, imponnos las condiciones que creas justas.
Un gran abrazo de Maruja y mío para María Teresa y para tí de:
Aparte te enviaré la cabeza prometida de Valle Inclán.
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| 1971-06-04 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1971 en 04/06/1971
La Coruña, 4 de junio de 1971
Sr. D. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Queridos Elsa y Bernardo:
Estamos en La Coruña desde hace aproximadamente veinte días. Gozamos de la lluvia, de la niebla, del fresco de la primavera y vemos desde las ventanas un mar acerado. Estuvimos en Roma, Barcelona y Madrid, nada más. En Roma, entre muchas visitas a museos y lugares consagrados, volvimos a sentarnos en la Plaza Navona, esa plaza bellísima donde se concentran pintores ingenuos, vendedores ambulantes de juguetes, la paloma que vuela desconcertando a las verdades palomas y a los turistas. Y volvimos al Café Grecco donde está el retrato de Búfalo Bill, que seguramente fue a ese café a fines de siglo, cuando al Café Grecco comenzaba a vivir los recuerdos y aumentar los precios de los años del romanticismo, de los artistas que habían hecho tertulia alrededor de sus mesas y Búfalo Bill disparaba desde un caballo de circo y enlazaba supuestos comanches. ¡Qué bella época ese final de siglo europeo! Paul Klee describe en su diario los caracteres físicos de las bailarinas y tonadilleras de moda en Europa, la Bella Otero y Cleo de Merode. Los anarquistas atentaban contra el Zar, el rey de España y los Presidentes de la República Francesa, y los dibujos satíricos se reían del Papa, de los reyes, del mundo... Pero luego de Roma, de una Roma con más huelgas que en Buenos Aires, nos hemos venido a Barcelona donde gozamos del Museo Picasso ampliado a otro palacio vecino y con toda la obra, 700 u 800 óleos, dibujos, acuarelas, etc., que tenía en Barcelona, donada por él al Museo. Creo que hoy no se puede conocer bien a Picasso sin venir a verle a esta ciudad que además da gusto vivirla con su barrio gótico, su barrio chino, para quien se atreva a entrar en él y las espléndidas ramblas sin contar con sus monumentos y con algunos que rodean a la ciudad. Anduvimos por Madrid bastante cansados, estuvimos con algunos amigos, no hemos podido ver a todos y ya estamos en La Coruña, en mi caso empezando a trabajar. Tengo alguna exposición en proyecto. De ahí no sabemos más que las calamidades que describen los corresponsales de los diarios españoles y las noticias guerrilleras que transmiten las agencias. Nos gustaría mucho saber algo más, sobre todo quisiéramos noticias de los amigos. Nos gustaría que dedicasen una media hora el sábado o del domingo a contarnos lo que ocurre en ésa y lo que hacen todos. En Roma, encontramos todo muy caro. Una gran diferencia de precios con España. Los esperamos. Verán maravillas casi desconocidas del turismo en arquitectura, monasterios, castillos, etc., y hasta es posible que les inviten a desencantar el hada de alguna fuente o de un río, y que los pequeños trasnos (diablillos) juguetones les hagan trastadas por el placer de reírse. Los fantasmas están en todas partes. Si la emigración continúa, pronto será Galicia como el barco holandés errante.
Escríbannos. Un fuerte abrazo de Maruja y mío para Claudia, Pablito y ustedes dos:
[Seoane]
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| 1971-06-12 |
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Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Payró. 1971 en 12/06/1971
La Coruña, 12 de Junio de 1971
Sr.
D. Julio E. Payró
Buenos Aires
Mi querido amigo:
No sé por donde comenzar. Quizás lo haga por el principio como parece debe ser. Estuvimos unos días en Roma. La ciudad estaba llena de flores, en la Plaza de España flores y hippies. Volvimos a ver todo lo visto. Nos sentamos más de una vez en uno de los cafés de la Plaza Navona, una de las más bellas de Italia, frente a cuadros pintados para vender al turismo, vendedores de caramelos, de juguetes, etc., viendo volar palomas artificiales que lanzaban al aire algunos de esos vendedores y mirando para las fuentes y las casas que teníamos enfrente. Cuando no descansábamos en esta plaza lo hacíamos en algún café, el Grecco, aquí nos sentábamos frente a un Fortuny que hay en una de sus paredes, entre tanto dibujo y cuadro del siglo XIX, o frente al retrato de Búffalo Bill de cuando éste pasó por Roma empleado de un circo para cabalgar y tirar el lazo como en las praderas o montañas del oeste de Estados Unidos. A mi, Roma me encanta, y Alberti, de orígen florentino, creo, está allí como en su salsa. Está haciendo un notable alfabeto grabado. De Roma nos fuímos a Barcelona donde vimos la ampliación del Museo Picasso con las 800 obras que tenía depositadas en casas de familiares suyos en España, dibujos, acuarelas, óleos, grabados de todas las épocas aproximadamente hasta el año 25. Resulta un Museo extraordinario. Pienso que se podrán hacer otros museos Picasso pero ninguno tendrá la riqueza de éste de Barcelona, que constituya tan verdadera historia de su evolución. El palacio que estaba pared por medio del que constituía el antiguo Museo Picasso es igualmente bello y los arquitectos del Ayuntamiento de Barcelona supieron incorporarlo muy bien. Resulta uno de los mejores museos de Europa. Se abrió en esta ciudad otro museo. Museo de Calzado antiguo. Realmente Barcelona es extraordinaria y la gente argentina se siente muy a gusto en esta ciudad. En Madrid todo está lo mismo en cuanto a Museos pero se han abierto muchas galerías de arte. Existen actualmente como unas cincuenta. Y Galicia está lo mismo, aumenta en fantasmas. La gente se marcha a trabajar a otros países de Europa. Cuando pueda, tenga libertad para orientarse económicamente, la dejen, será como un país del Báltico, no le faltan nieblas y sus habitantes son igualmente pacientes, liberales y trabajadores. Por otra parte en toda la tierra gallega abundan los diablillos juguetones, las hadas y un batallón de santos que resultaron apócrifos según la sección del Vaticano dedicado a estas cuestiones, pero una parte del pueblo continúa creyendo en ellos y en los misteriosos milagros que les hicieron santos. Desde luego yo simpatizo con estos santos desterrados de las listas del Vaticano, santos a partir de ahora desterrados, vagabundos a quienes van a mirar de reojo los otros santos, una especie de santos burgueses que disfrutan de todas las oraciones, representaciones, aderezos y otras prerrogativas eclesiásticas.
De Buenos Aires no sabemos más que las noticias de atracos y conversaciones peronistas-gubernamentales que aquí se publican. Lamentamos no haber podido ver la exposición de Calder. Nos hubiese gustado verla. Nos gustaría que nos enviasen algunas noticias.
Un gran abrazo de Maruja y mío para María Inés, Silvia y usted:
Luis Seoane
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| 1971-06-18 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Payró a Seoane. 1971 en 18/06/1971
Buenos Aires, Junio 18 de 1971
Sr. D. Luis Seoane
A Cruña
Mi querido amigo:
Recibí con alegría tu carta del 12 de este mes. Observo que apenas cruzas el Atlántico olvidas que nos tuteamos y reviertes al tratamiento de usted. Y eso que vives en el país del tú. ¿Será que renacen en ti los pudores al recordar al venerable anciano?
Viste el retrato de Buffalo Bill. Yo lo ví a ÉL, en carne y hueso, al mismísimo William F. Cody, montado en un alazán y todo vestido de blanco, botas, pantalones, chaqueta, camisa, pañuelo, sombrero, blanca también la larga cabellera, blanco el bigote y blanca la “pera” o imperial. Mi encuentro con ese ser de leyenda acaeció el año en que tú naciste, 1910, en Bruselas, en la Gran Exposición Internacional, donde Buffalo Bill actuaba en un espectáculo maravilloso de guerra entre indios y blancos, insuperado por el cinematógrafo. Primero, como en las corridas de toros, salía el elenco –pieles rojas, exploradores, militares–, encabezado por el hombre de blanco, que recorría toda la pista saludando con grandioso ademán. Después, ¡qué de galopes y de tiros! No es para contar. Mis hijos, uno tras otro, cuando les decía haber visto a Buffalo Bill, no me creían, y con razón, porque un tipo como ese es algo parecido a los santos gallegos de que me hablas: “ese animal no existe”.
Hablando de santos no admitidos por la Rota, creo que uno de estos días vas a integrar tú mismo el santoral galaico, que bien lo mereces por tus obras y milagros americanos y europeos. Aunque sólo fuera por ser tan gallego un porteño nativo como tú, o por resucitar el acento de Don José de San Martín. Sin hablar de la creación de museos en villorrios ignotos, ni de donaciones de grabados, ni de otras muchas generosidades.
Bueno, me hizo bien tu carta, en momentos en que estoy bastante deprimido por motivos que yo me sé y que son un poco los de todos nosotros cuando nos ponemos a reflexionar, mirando para atrás.
En estos tiempos, he salido muy poco por motivos de salud y no he visto casi nada de lo que se ha mostrado en las galerías. Me gustó la exposición de Calder, aunque era muy inferior a la que vi en Berlín en 1967, admiré la donación de Mercedes Santamarina, así como una muestra de afiches polacos que organizó Whitelow y otra de tapices argentinos que se mostró en Sívori. En el cine, he visto dos cosas soberbias: la italiana Investigación acerca de una persona insospechable y la magnífica Tristana de Buñuel, que me hizo revivir ambientes y personajes de mi infancia barcelonesa. Qué impresión, entre muchas otras, la de ver a la criada preparando el chocolate espeso, y la de contemplar a los tres curas y al ex-liberal sentados a la mesa metiendo azucarillos en las tazas. Me parece que Buñuel se ha superado al desprenderse un poco bastante de sus pasados superrealismos. El “clima” español 1890, Toledo y sus puertas y callejas, el café de la Plaza de Alcodover, todo eso me parece espléndido.
Los amigos te echan de menos, como yo. Gracias por tus noticias. Espero que trabajes mucho.
Cariños a ambos, de nosotros tres.
Payró
P.S. En 1910, vi otro portento: el cometa Halley.
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| 1971-08-13 |
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Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1971 en 13/08/1971
La Coruña, 13 de agosto de 1971
Sr. D. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Queridos amigos:
Nos alegramos mucho del éxito profesional de Bernardo, de sus sesenta años cumplidos, del viaje al Brasil, de las cartas que nos enviaron y de la proximidad del viaje que prometen a Galicia. Pasearemos juntos por algunos sitios extraordinarios. Lázaro Goldstein estuvo unos días con nosotros, apenas una semana, algo menos creo, y le hicimos ver Santiago como hay que verlo en su gloria románica y barroca, con peregrinos que sólo se parecen a los del medioevo en la fertilidad de sus barbas, más turistas que peregrinos, y cubierta la ciudad de nubes y leyendas. Le acompañamos a un monasterio barroco en la montaña. Galicia conserva más de medio centenar de monasterios semirruinosos que serían el orgullo de cualquier país europeo. Los famosos castillos del Loire, tan pulcros, no son competencia para estos monasterios y castillos gallegos cubiertos en parte de maleza, de musgo y de bellas y nerviosas lagartijas que escapan atacadas de pudor de sólo mirarlas tomar el sol. Pero Galicia es, como Irlanda y Sicilia, un país moribundo de Europa, lo afirma un sociólogo italiano, con una tercera parte de su población emigrada y olvidada del centralismo. Van ustedes a ver un pueblo celta de hace más de 2000 años y astilleros que hacen barcos de trescientas mil y pico de toneladas y paisajes de costa con bosques que tienen kilómetros de extensión y caballos salvajes. Un país de gentes apacibles, sin crímenes, sin más ladrones que sus políticos y sus hosteleros y con los más bellos ojos verdes del universo céltico. Veremos juntos algunas de las fuentes donde las hadas transformadas en monstruos esperan al joven que las desencante, pues los encantamientos de hadas y príncipes no fueron exclusiva de Alemania y de Jean Cocteau. Les aguardamos. Por mi parte, continúo trabajando. Hice algunas nuevas piezas de porcelana y además de la jarra-busto de Rosalía de Castro, hice la de Pablo Casals. Al mismo tiempo, hice algunas ilustraciones para libros de amigos y me estuve ocupando del Museo Carlos Maside inaugurado el año pasado. Lo ampliamos con una nueva sala y con una galería de exposiciones importantes, que se inaugura con una de grabados de Picasso y Miró el día 20 de este mes. Todo esto es lo que me hizo atrasar mi correspondencia. Debo carta a todos los amigos. Conocía al dibujante Sabat de Primera Plana que luego dejó, hijo del escritor uruguayo Sabat Ercastey y desde luego con un gran talento, y le agradezco los dibujos que me envió de él. De Buenos Aires se publicaron aquí muchas noticias políticas nada gratas, muy peronistas. En cuanto a este asunto de Perón, tomaré por mi parte una actitud que algunos supondrán de viejo. Pero yo no puedo transigir con quien pudo hacer algo por lo menos una reforma agraria y no la hizo y se considera revolucionario; con quien ordenó la muerte o dejó que mataran a muchos obreros y estudiante; el último, creo, el abogado Ingalinella en Rosario. Con quien fue nazi o partidario de Hitler y de Mussolini y es... no quiero decir ahora más. Su rencor le hace utilizar desde lejos a unas masas ingenuas en contra de sus propios intereses a fuerza de declaraciones contradictorias, de manifiestos absurdos, atizando divisiones partidarias en beneficio no sabe uno de qué fin. Aquí nadie entiende el peronismo de los argentinos. Siquiera este general hubiese sido como Velasco Alvarado, el del Perú, pero no es, es alguien que hizo en la Argentina mientras tuvo tesoro que derrochar, de rey mago, acompañado de una hada madrina, de alguien que alimentaba todas las esperanzas con su sonrisa de felicidad, y que imitaba a Mussolini –uno de sus ídolos– en cuanto a riqueza de disfraces. Todos esos que miran para atrás en política, ¿por qué no releen los discursos de Perón si no los recuerdan? ¿Por qué no se publican sus discursos para los jóvenes que no gustan de informarse? Esto no es tampoco una defensa de los políticos que le siguieron y que hicieron posible esta nostalgia. En todo caso, es una lágrima que suelto por todas las ilusiones que voy perdiendo por los ideales que parecen marchitarse en uno a fuerza de verlos traicionados y desfigurados por aquellos en quienes uno creía.
Termino esta carta. No quiero escribir más de estas cuestiones. Me da asco el Perón de Madrid. Tartarín de Puerta de Hierro. Dejándonos en ridículo a los argentinos con sus multitudes de visitantes que vienen a arrodillarse y esperar de su boca la bendición consagratoria del pequeño puesto en el sindicato o en su partido. Y estoy contra todos los que le siguieron en el poder hasta hacerlo pasar por bueno. Perdóneme Elsa y Bernardo.
Sentí las muertes de los amigos a quienes se refieren: Policastro, Pacenza, Nalé Roxlo, Payró, sobre todo sentí a Payró, fue un verdadero amigo mío al que debo juicios importantes sobre mi obra. Pocos días antes había recibido una muy bella carta suya en la que me narraba recuerdos de su infancia europea. Ahora sí termino. Escríbannos. Aguardamos las cartas de los amigos. Dígannos cuando viajan.
Un fuerte abrazo de los dos para los dos:
[Seoane]
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| 1971-09-03 |
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Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Parker. 1971 en 03/09/1971
La Coruña, 3 de setiembre de 1971
Sra. Margot Parker
Buenos Aires
Querida amiga:
Hemos tenido noticias de la inauguración en El Triángulo de tu exposición y deseamos de todo corazón que fuese un éxito. Suponemos que así fué. Nosotros estamos en Galicia desde Mayo o algo así y no hemos escrito muchas cartas. Estoy trabajando en cosas muy diversas y nos encontramos con ganas de recibir noticias de Buenos Aires pero sin tener demasiado, poco, que transmitir de aquí como no sea referirme siempre a la belleza de este país, cargado de historia como todos los europeos, y de leyendas, como muy pocos y con tantos monasterios, castillos e iglesias y ermitas en su pequeño territorio casi como toda Francia, y creo que más milagros y más hadas conservándose en el tiempo, o en ruínas, pero siempre escondidas entre los bosques o en lugares difíciles de llegar de las montañas, porque hay que echarse a andar, subir cuestas y bajarlas y que están a kilómetros de las carreteras.
Castillos en ruínas levantados en lugares estratégicos de la costa para la defensa de ésta contra los wikingos, los normandos y los ingleses, nidos ahora de aves de rapiña y monasterios que nacieron en los siglos X y XI y antes, que terminaron siendo barrocos, pero que conservan, en su interior, ejemplos de todos los estilos que se sucedieron, algunos conservados y restaurados y otros cubiertos de maleza como en las páginas de los románticos. Y algún que otro dólmen salvado de la rapiña de los buscadores de tesoros del siglo XVIII. Pero no quiero escribir más sobre esto. Me gustaría escribir un libro sobre Galicia, si fuese capaz de hacerlo, sobre las mejillas de los niños, los ojos verdes y gris azules de las mujeres, los esqueletos anchos de los hombres y los pómulos de todos, pero es muy difícil.
Un abrazo muy grande de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1972-01-23 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972 en 23/01/1972
23.1.72
Sr. Don Luis Seoane; - Bs. Aires.-
Querido Luis:
He leído, por fin, tu carta del 11 en la que me riñes mucho. Voy a tratar de contestar por orden:
Corredor Matheos.- A su propuesta, no nueva claro, me limitaba a preguntarle si podría ser el M[useo] C[arlos] Maside el intermediario porque ello facilitaría, en su caso, las cosas. Pensaba en ese momento, también y además, en algo de prestigio para el Museo, pues las muestras que hace el Colegio de Arquitectos son las más importantes que se hacen en España: Bauhaus, Picasso, Gatepac, etc. Él hablaba de arte, diseño, arquitectura, etc. no de arte solo. En el aspecto este, si no pensaba por lo menos no se me olvidaba que si los alemanes no tuvieron inconveniente en sacar las obras de la Bauhaus de su Museo para exponerlas en el Colegio de Arquitectos de Barcelona, al Museo C. Maside no le podía rebajar su categoría prestar una parte de su obra y de su colaboración para tal muestra. Tampoco podía ocurrírseme en ese momento pensar que eras enemigo de las exposiciones colectivas cuando en estos momentos y desde hacía varios meses están circulando por España muestras de arte gallego colectivo en el que tú aportas la mayor colaboración, supongo que voluntariamente. Me refiero a lo de la serigrafía. E incluso tú ofreciste la sala del Museo para que se realizase una de esas muestras. Y por otra parte para dos exposiciones colectivas que había organizado el Círculo de las Artes de Lugo tú pediste por carta que se enviaran cosas tuyas, incluso indicando cuales. (Además el mismo M. C. Maside es una exposición colectiva) (1) [Nota manuscrita na marxe esquerda: (1) Y yo tengo una carta tuya del año pasado mostrando tu conformidad con que, con las obras del M. Maside, se hiciese una exposición en el Círculo de las Artes de Lugo]. Pero aunque yo fuese contrario a hacer colaborar al M. C. M. en lo de Barcelona, hubiese contestado a C[orredor] Matheos exactamente lo mismo, pues en ese momento yo tenía la idea de que estaba interpretando tu pensamiento (y creo que no puede caber la menor duda que he respetado absolutamente todo lo que tú has hecho y que estuvo de mi parte el respetarlo, sin preguntarme si yo estaba de acuerdo con lo que estaba respetando). Y tenía esta idea de que estaba interpretando tu pensamiento porque el día que trajimos a Sargadelos a C. Matheos, tú y yo con José Luis al volante, C. Matheos nos expuso la idea, cuya aceptación por el Colegio luego nos confirmó, idea con la que tú te mostraste conforme, si es que los que íbamos hemos interpretado bien, que veo que todo es posible. ---- Pero no debes preocuparte porque puedes tener la seguridad de que eso queda en proyecto, como quedan tantas cosas, si no se les pone un motor, y yo el mío, desde luego no se lo voy a poner al saber que no estaba interpretando bien tu pensamiento, y que lo que podía armar era una “trangallada”, máximo cuando mi motor me está haciendo tanta falta emplearlo en mí mismo.
------ Para no perder el hilo del Museo: ayer me dijo Xosé que tú no querías que la exposición de Clavé se celebrase antes de marzo. Incidentalmente me entero de que cambiaste de manera de pensar. Mañana mismo llamaré a Gaspar.
Ejecutivo.- Estamos trabajando arduamente en su elección o selección. La cosa es muy difícil y me tiene molido. Ayer sábado tuve aquí durante todo el día a uno sometiéndolo a la última prueba y mañana voy a tener a otro. (La selección previa, a nivel psicotécnico, la hizo una empresa especializada en eso, con la que todos estuvimos conformes).
Pileta.- (Habría que buscarle un nombre más consecuente, más semántico, ni aquí ni ahí se denominan bien. Aunque sea denominar esta nuestra con un nombre propio. El lugar se llama Rato y el río del que se va a tomar el agua Xunco. A ver qué se te ocurre; Lagoa do Rato, etc.).- Bueno. Ten en cuenta, como te decía, que la pileta está ya excavada en la roca a golpe de dinamita y de topadora, y que las medidas de ella son 33,33 m. por 15 m., en forma rectangular, porque se trata de una pileta para competiciones deportivas, y entre las normas reglamentarias internacionales están las medidas y la forma. Como ves en el croquis que te mandé está situada paralelamente a la parte recta de la explanada. Cuando en mi carta te decía que acaso algún ingeniero de ahí te podía decir algo te estaba hablando de la permisión de las paredes rugosas. Ahora ya sé que los revestimientos han de ser de cantos romos. Pero este problema al darle más luz ya vimos que hay que aplazarlo para otro año, pues caso de que nuestros recursos nos permitan llevarla a cabo para este verano ni tiempo material habría que pensar en otra cosa que no fuese pintarla con cementos blancos y negros (como hicimos en la parte baja de los murales de los Irmandiños) y luego, pasado el verano estudiábamos su recubrimiento con pizarra y cerámica, pero ya no podrían ser trozos porque son cortantes y habría que pensar en unas cuantas formas de teselas troquela[da]s con cantos romos. Fíjate que son más de 700 m2 de superficie. Si el Ing[eniero] Díaz hace alguna cosa, y en formas curvas, pienso que podría ser una pileta para niños colocada cerca de la cabeza de la rectangular. Me parece muy bueno que el Ing. Díaz haga alguna cosa para esta industria del norte de Lugo y desde ahí (al Ing. Díaz y a su obra en el Lucense de Olivos y en lo que iba a ser lo de Belgrano lo conocí antes que tú y fui yo quien le sugerí tu colaboración en este último, lo que sigo solo para testimoniar el aprecio que le tengo). Pero en lo general creo que no podemos perder de vista a Albalat, autor del proyecto de la F[ábri]ca, miembro del L[aboratorio de] F[ormas] y otras cosas. Y tampoco puedo dejar de considerar a los demás socios de esta empresa para recabar su apoyo.
Cartas y velocidad.- No puedo contestarte a esa carta que dices de fecha 2 del XII, por cuanto no la he recibido. Tu primer carta tiene fecha del 10-XII-71, y parece ser que es la primera que escribiste en esta temporada. Todas tus cartas que recibí las he contestado. La mía del 2 cte., que era domingo, salió no antes del lunes 3 y a ti debió llegarte el sábado 8, a juzgar por las gestiones que ya habías hecho antes de contestarla el 11 del cte.; pero aún cuando la recibieses el 10 lunes habría tardado 7 días que es lo normal. Y, casualmente, Camilo nos dice en sus cartas que le llegan antes las de Sargadelos que las del Castro. De todos modos yo no dispongo de otro medio que enviarlas desde aquí, y como te decía en una nota que te puse a mediados de la semana última te suplico que me escribas aquí, para obviar lo que te exponía.
Mis acúfenos.- Me hicieron en Coruña una exploración completa hasta el octavo par del oído (dos horas de torturas inquisitoriales entre las que entró un intento de electrocutación). Hace un momento me acaba de llamar Domingo, a quien le quedó la documentación de tal investigación, para confirmarme que por ahí no hay nada como ya nos suponíamos. También para decirme que yo tengo razón en todo y darme confianza. La razón, claro está, puede dársele a los locos. Si así no es, la buena intención de Domingo no me hace feliz. Lo malo es que yo tenga razón y no sea yo el equivocado. Me “agonea” comprobar luego que la realidad es como uno la sospechaba.
Esto se hace muy largo y soy yo el que te estoy “agoneando” a ti. Perdóname. Un abrazo muy fuerte para ti y para Maruja, vuestro
[Díaz Pardo]
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| 1972-09-29 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 29/09/1972
Buenos Aires, 29 de Septiembre de 1972
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Suponemos operada a Mimina, que todo haya ido bien, y por lo menos tú de vuelta en Sargadelos. Nosotros haciendo la vida de Buenos Aires post-exposición, sacando o tratando de sacar adelante el mucho trabajo acumulado. Contesto un poco rápidamente tu carta del 20/IX/72. Me parece muy bien el anteproyecto de actividades prácticas y pedagógicas para Sargadelos. De acuerdo a lo que hemos conversado muchas veces creo que faltarían algunos temas muy importantes y en relación con la vida en Galicia que, en definitiva, es a quien se dedica todo esfuerzo y que aún no pudiendo comprenderlos en los apartados del anteproyecto deben ser tenidos en cuenta y están en relación con la cultura de un país. Por ejemplo un cursillo anual sobre alimentación y la parte de agricultura que le corresponde. La gente debe conocer el valor de lo que “su” tierra produce. En Galicia las gentes campesinas no solamente no comen alimentos que son corrientes en la ciudad, como remolacha, zanahorias, calabacines, tomates, etc., sino que desconocen el valor nutritivo del hinojo, del cardo, de la acelga, de la espinaca, del apio, etc., de las algas entre los productos del mar, que son en cambio casi fundamento de la alimentación del mediterráneo y de Oriente. Están perdiendo noción del valor alimenticio de la fruta. En el siglo XV tuvieron que ir campesinos belgas a enseñar agricultura a Galicia y la conquista de América le proveyó de la mayor parte de su alimentación actual. Hoy, cinco siglos después, lo que fue novedad entonces se convirtió en rutina y medio de empobrecimiento al negarse las gentes a innovar métodos, por esta rutina, por falta de curiosidad, quizás por fatalismo y la comida, tan importante para la salud del hombre y para su economía, está absolutamente descuidada. Esta labor sería, a mi juicio, el primer propósito de una verdadera y elemental acción cultural, unido, naturalmente, a los que se refieren al espíritu y al ocio o al juego pero ocupando un primer lugar. Poner al día, por el procedimiento de cursillos si tú quieres, los programas de enseñanza artesanal, de la viejas escuelas de Artes y Oficios o de las Sociedades Económicas de Amigos del País, tan extraordinarias cuando se fundaron y que hicieron posible la existencia de cantidad de artesanos de la madera, de los metales, del modelado, la talla, etc., en algún centro como Santiago, cuyos efectos se hicieron notar en América, en Buenos Aires concretamente. Pero bueno, aceptado el plan tal como tú lo propones creo que hace falta incluir algunos apartados como cursillos sobre nuevos materiales. Ampliar lo que se refiere a sistemas de comunicación, el libro ocupa el cuarto o quinto lugar en cuanto a los medios. Hoy le preceden el diario, la revista, la radio, la televisión, el cine. La letra impresa cede cada vez más terreno a la imagen y al sonido. Creo que es muy importante, y estoy seguro que lleva camino de convertirse en una nueva ciencia y en una metodología para la enseñanza es la fundación de lo que se puede denominar un taller de juegos, o de diversión, donde a los grandes como a los chicos se les puede enseñar a divertirse creando, aprendiendo oficios, utilizando distintos materiales, los de siempre: el metal, la madera, el barro, la pintura, la piedra, el yeso, etc., y los nuevos, como los derivados plásticos en general, procedimientos técnicos derivados de la electricidad, del aprovechamiento del agua, etc. Te escribo todo esto pensando que más importante que atraer al japonés o al norteamericano a ese centro es atraer al mozo campesino de la aldea de al lado, como fue nuestro propósito primero al crear el Laboratorio de Formas. Ayudando al turismo ayudamos a la emigración. Nosotros hablamos en el pasado de aprovechar al “zoqueiro”, al cartero, a la bordadora, etc., de crear para ellos iniciativas y formas. Te propongo todo esto, a que extiendas tu programa a la enseñanza de: A) Alimentos y agricultura; B) Materiales y manufactura; C) Nuevas artes de comunicación masiva: Diarios, revistas, radio, televisión, cine, publicidad; D) Taller de diversión, debe estudiarse el nombre. Este último apartado me parece el posible fundamento de todo. Por mi partiría de él para desarrollar todo el plan. En cuanto al Consejo Asesor si no tiene más función que la de asesoría creo que los representantes deben ser solamente de instituciones gallegas, y, de patrocinado por el Laboratorio de Formas, un representante de éste, tú a Albalat, deben integrar dicho Consejo. Siempre el Laboratorio de Formas debe estar presente, precisamente por su carácter de patrocinador de iniciativas, que, naturalmente, nunca debe detenerse con la primera que inicia un trabajo.
No me enviaste el catálogo de la exposición Clavé ni el afiche. Me gustaría ir teniendo estas cosas para mi archivo referente a cuestiones del Museo y de Sargadelos, aparte de que quiero tener todo cuanto hago. Para ahí salió Geno Díaz que va a trabajar, creo, en algo a España. Ya está de regreso Jorge Arranz. Todo lo mismo. Trato de ayudarle. Nos gustaría que nos dijeses como fue la operación de Mimina.
Piensa en el posible viaje a Méjico. Preveo todas esas dificultades de trabajo pero creo que sería muy útil para ti y para Mimina y para nosotros. ¿Qué quieren Rey y Nogueira? Pienso que haces muy bien en querer en llevar adelante tus planes.
Te dejo por hoy. Recibid Mimina y tú un abrazo muy grande y fuerte.
Seoane
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| 1973-02-02 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1973 en 02/02/1973
La Coruña, 2 de febrero de 1973
Dr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Querido Bernardo:
Llevamos un mes en España, no nos comunicamos todavía con nadie de Buenos Aires. Hemos estado en Barcelona y Madrid. En esta ciudad, Maruja estuvo encerrada en la habitación del hotel con gripe, una gripe fuerte con cuarenta grados y décimas durante cuatro días y, sin aún curarse del todo, viajamos a La Coruña en donde padeció una flebitis en su pierna derecha que tardó una semana en desaparecerle. El invierno se manifiesta, sin embargo, benigno y en Galicia este año no llueve demasiado. No hemos, pues, visto mucho. Galicia está muy bella y ustedes la verán en uno de sus mejores meses sin que la niebla y la lluvia impidan su visión. En Barcelona, hemos estado en algunos de sus museos y entre ellos nuevamente en el de Picasso, soberbio siempre y siempre con alguna nueva obra recientemente incorporada.
Compré para usted Carnet Picasso, París 1900, soberbia edición facsimilar editada por Gustavo Gili y que ha de agotarse pronto seguramente, como ocurrió con el carnet de La Coruña y el otro que no recuerdo su título, creo, que de Barcelona, los dos anteriores también facsimilares, todo lo otro que vi sobre Picasso creo que usted lo tiene. ¿Tiene el de Cirlot, Picasso, el nacimiento de un genio? Le ruego me lo diga para adquirirlo en caso de no tenerlo. Se trata de la obra que hasta ahora compone el Museo Picasso. De política argentina no sabemos apenas nada, únicamente de los ataques a Perón de en general la prensa española y el dibujante sienten sobre problemas propios y no pueden decir. Por otra parte, el pueblo español, en general, el gallego no tanto, como el catalán, venera al héroe y Perón resulta ser todo lo contrario y sin honor en un país como éste donde resultó ser la virtud, nada evangélica, más importante. Aquí ya verán ustedes que paraíso tan pronto se alejen de las rutas de turismo, y de Madrid, construyéndose como el edificio de una empresa. Barcelona es más señorial. Madrid era una aldea cuando Felipe II la hizo Capital de España, y le queda desde entonces a nuestro modo de ver, ese carácter de nueva rica que no puede abandonar. Barcelona se la ve más pobre ahora, pero le quedan los modales de sus ciudadanos y todas esas joyas de calles y arquitecturas que a mí me gustan y que gustan también más a los argentinos en general. Empecé a pintar y es posible que cuando ustedes vengan esté en los comienzos la edificación del Museo que fundamos Díaz Pardo y yo. Encontramos un amigo mío, aficionado a la pintura, poseedor de una gran fortuna e industrial muy importante, dispuesto a ayudarnos. Un arquitecto amigo nuestro está estudiando el proyecto.
Bueno, esto es todo por hoy. Estamos deseando recibir noticias de ahí. ¿Qué pasa con la política argentina? Lanusse anuncia un viaje a España, ¿para qué? Sospechamos para qué, pero nos gustaría saber qué se comenta ahí.
Un gran abrazo para Elsa, Pablito y usted de Maruja y mío. Conteste, por favor:
[Seoane]
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| 1973-02-14 |
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Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1973 en 14/02/1973
La Coruña, 14 de febrero de 1973
Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Querido Scheinberg:
Estamos en España desde hace algo más de un mes y no tenemos demasiado que contar. Todo está como si fuese ayer desde muchos puntos de vista en cuanto a las cuestiones que siempre nos interesaron más. En Barcelona, volvimos a ver algunos de sus museos, algunos mejorados o engrandecidos como el de Picasso, por ejemplo, con nuevas y muy valiosas piezas y terminado el arreglo de la unión de los dos palacios, casi terminado hace dos años, pero que ahora lo vimos terminado totalmente. En Madrid, se puede decir que vi yo solo la ciudad, pues Maruja padeció una fuerte gripe que le obligó a guardar cama en el hotel durante cuatro días. Madrid está en pleno desarrollo. Es una ciudad convertida a la fuerza en gran ciudad, sin que el destino ni los ciudadanos hubiesen hecho nada por engrandecerla. Se engrandece a la fuerza porque así conviene al Estado, tratando de hacer de ella la capital de España sin que una otra ciudad pueda parangonársele. Aquí se trató en estos últimos años de que Madrid fuese más importante que Barcelona, y las ciudades de Castilla, Valladolid, Burgos, fuesen más importantes de lo que fueron en los últimos siglos. Para esto las convierten en ciudades industriales. Se puede afirmar las convirtieron. Desde hace medio siglo y más, concretamente, hoy un Estado puede disponer el porvenir de un país haciendo que se instalen grandes industrias en determinadas zonas para que progresen y esto se vino haciendo aquí. En el caso de Galicia, nos toca la peor parte. El Mediterráneo y Castilla absorben todo lo que significa riqueza industrial. Sobre ella se proyecta la maldición de Isabel la Católica y la política aragonesa de su esposo Fernando, ahora centralista. Domaron Galicia, según expresión del Padre Zurita, el cronista de ellos y si no la domaron, porque esto no ocurrió, la arruinaron y hoy continúa el destino incierto de Bretaña e Irlanda, sus hermanas de origen. Se conserva bellísima, pero muy pobre y hasta los secaderos de pescado y las fábricas de salazón de pescado disponen de arriba, se instalan en ciudades castellanas. En cuanto a problemas culturales, se me ocurrió ayer un dibujo donde representase a dos campesinos gallegos hablando entre ellos diciéndole uno al otro, “¡Qué suerte tienen los castellanos que pueden estudiar su idioma en la escuela..!” Esto dicho en gallego, claro está.
En Madrid, aumentaron las galerías de arte, hoy hay muchas. Ocurre el mismo fenómeno de hace unos años en Buenos Aires y se hacen remates con obras representativas sobre todo de fines de siglo y los primeros años de éste. Los precios que la pintura española en los remates de ahí se alcanzan en pesos se pagan aquí las mismas cifras en pesetas, lo que resulta un negocio espléndido para los negociantes, veinte veces más o algo así, de lo que se paga en Buenos Aires. Ahí los nietos se deshacen de los cuadros que compraron los abuelos y, en Madrid, otros nietos nuevos ricos, compran los cuadros que les hubiese gustado comprar a los abuelos. Así ocurre.
Escríbannos. Reciban un abrazo muy fuerte de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1973-03-05 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Parker. 1973 en 05/03/1973
La Coruña, 5 de Marzo de 1973
Sra. Margot Parker
Buenos Aires
Querida Margot:
Estamos aquí en La Coruña desde hace poco más de un mes. Madrid esta vez lo gozamos, en cuanto a lo que tiene que ver del pasado, poco, pues Maruja estuvo con una gripe fuerte dese el día siguiente de nuestra llegada encerrada en la habitación de un hotel y a nosotros, si no es el pasado, Madrid no nos gusta. Es una ciudad hecha de favores, a la fuerza por Felipe II y ahora, en los últimos años, para crearle un vértice a España en la cual la periferia, los países diferenciados de Castilla, Galicia, Cataluña, etc., sean la base que sostiene ese vértice de una unidad que no existe. Gozamos de Barcelona, en cambio. Una ciudad que tu quieres y nosotros tambien. Apenas hemos visto gente. Estuvimos pocos días. Pero vimos nuevamente alguno de sus museos, el de Picasso por ejemplo, cada vez más extraordinario, con nuevas obras y nuevos arreglos en los palacios góticos que ocupan. Es, efectivamente, creémos, uno de los más bellos museos de Europa, aparte el pequeño y modesto museo de arte gallego que fundamos con otro amigo en una aldea cercana a esta ciudad. Suponemos que es uno de los pocos museos, si no el único, que está situado junto a una fábrica de porcelana, entre montes, a pocos kilómetros del mar que llega a verse desde una de sus ventanas, y entre campesinos que trabajan la tierra con arados romanos aún, con sus pobres trajes de campesinos aparentemente libres, no vestidos de mecánicos sujetos a un patrón, y escuchándose desde el mismo museo el mujido sostenido de las vacas. Tambien la pintura que se encierra en ese museo, la mayoría de las obras de jóvenes artistas gallegos, es, en general, una pintura ruda que recuerda en sus figuraciones la de los capiteles románicos o no sabe uno por qué la de las muy antiguas inscripciones de las rocas. Hay en ella ironía y humor y está presente la desgracia de esta tierra. Ayer nos encontramos con una señora correntina que vive desde hace algunos años en la montaña gallega y nos habló de un fantasma, el de una vieja casera muerta hace años que se había posesionado de una parte de su casa y que, al emplazamiento del párroco que hizo las exorciones correspondientes, solicitó unas misas por su alma. Dichas esas misas aparentemente desapareció. La gente teme, nunca se sabe si para siempre. Parece que ese fantasma se añadió a la historia de otros fantasmas de esa zona muy poblada de ellos que se manifiestan permanentemente, pues no tienen solucionada su pena eterna. Quizás algún día volvamos Maruja y yo de fantasmas a esta tierra. Apareceremos a las doce de la noche como corresponde, nos lamentaremos de algo, aún no podemos saber de qué, y desapareceremos en la niebla, esta bella niebla de Galicia, al nacer el sol.
Estoy trabajando. En Mayo expongo en Madrid. Tengo unos pocos cuadros nuevos y hasta entonces pienso trabajar lo más posible. Recordamos a todos los amigos. Siempre sentimos nostalgias de Buenos Aires. Quizás nuestros fantasmas cuando lo sean tenga[n] que aparecerse en dos lugares de la tierra lejanos entre sí, pero a ellos debe serles más fácil viajar. Será el único modo de que nosotros, pobres infelices, atemoricemos a los demás.
Ésta es una carta un poco extraña pero así te va tal como salió, la culpa la tiene este país encantado que pena desde los malditos Reyes Católicos.
Con saludos a los tuyos y a los amigos comunes, un gran abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1973-04-27 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] V. Paz-Andrade / Abogado / Policarpo Sanz, 22. Tel. 1562 / Vigo
Transcripción da Carta de Paz Andrade a Seoane. 1973 en 27/04/1973
Vigo, 27 de abril de 1973
Sr. Don
LUIS SEOANE
Pintor
Paseo de Ronda 5-6º izd.
Torre de La Coruña
LA CORUÑA
Querido Luis:
A voltas coa figura de Añón, pra completar o texto d-unha conferencia que fixen hai tempo, volvin a tomar nas maos El álbum de El Miño. N-ésta rarísima colección, sen intuito de atopalo, din co artigo que ti i-eu viramos hai tempo, sobre un Museo de Pinturas en Ourense.
Mandei facer algunhas copias, e como sei do teu intrés por recuperar un rastro tan atraente, envíoche unha d-elas. O autor, como sabes, foi unha figura de gran relevancia na política liberal do seu tempo. Foi defensor de Curros na apelación do seu proceso, e estuvo proposto como Ministro da primeira República. A primeira parte do artigo revela ben a sua formación cultural, mais agora o que pode ter mas intrés son as referencias que fai do Museo de Pinturas d-Ourense, do que hoxe non se conoce nin rastro.
Aproveito a oportunidade pra decirche que temos un neto. Fai catro dias que naceu, e a os ollos d-un abó primeirizo promete sair a raza.
Nosas mellores lembranzas pra Maruxa, que Pilar, Alfonso e Gloria tamen mandan pra ti, coa mais forte aperta do te[u] sempre incondicional amigo,
Valentín
[Anexo.]
[Mecanografado.]
BELLAS ARTES
MUSEO DE PINTURAS DE ORENSE
Las relaciones que hay entre lo bello, lo verdadero y lo bueno, dan a las bellas artes una parte esencial y una influencia sobre las costumbres, que no puede ser omitida sino por el legislador que ignora o no sabe aprovecharse de estas relaciones.
(Filangieri, Ciencia de la legislación).
El esplendor de las bellas artes es un símbolo de prosperidad en las naciones. Cuando la civilización antigua, aislada como el oasis en la inmensidad de los desiertos, se fijaba en un país determinado para derramar en él la semilla de la verdad, la vida de los pueblos estaba como la del hombre sometida a una marcha fatal e inevitable, porque eran desconocidos, o no se desarrollaron aun, los elementos sociales consignados en el evangelio. La libertad del hombre, la igualdad de todos ante Dios, dieron por resultados la soberanía de los pueblos y el dogma sagrado de la fraternidad universal, fin a cuya consecución marchan las naciones realizando la idea del progreso, uniéndose en estrecha alianza para romper de una vez el círculo fatal de Vico, y aspirar constantemente al bien por esa senda misteriosa, de límites desconocidos, trazadas por la mano de Dios en el solemne día de la creación.
Los pueblos antiguos podían morir, porque su vida se alimentaba de conquistas, sus fundamentos eran las cabezas de numerosas falanjes [sic] de esclavos, el sunmun jus de sus legislaciones, era la fuerza o la voluntad de los señores.
Los pueblos de hoy no morirán como los de ayer; en la mente de todos los hombres no hay más que una patria, que es el mundo; ni más fundamentos sociales que el derecho; ni más naciones que una sola, la humanidad.
Pero los primeros tuvieron en el desarrollo de su vida un periodo brillante; igual a la juventud del hombre llenos de glorias e ilusiones de triunfos y conquistas, de expansión y de placeres. Entonces aparece el Genio de las artes, cantando al son de arpa las victorias, trasladando al lienzo los ejércitos de la patria en los momentos del combate, reanimando con los himnos el valor de los guerreros, y fundidendo al mármol inanimado el fuego inmortal de la belleza, y dando a la estatua, el secreto de la espresión [sic].
Y Grecia, coronada con los laureles de Salamina, y tendida en la falda del Olimpo, ó en las plazas del Egeo, escucha con sonrisa en los labios los cantos de sus poetas, contempla las creaciones de Fidias y las pinturas de Apeles el divino.
Y Roma, heredera del genio de la Grecia, llora al percibir las lamentaciones del vate desterrado, mira con dulce arrobamiento al Cesar que entra triunfante en la ciudad, orgulloso con el botín de los vencidos, y acoge en su regazo un libro en cuyas páginas consignara Virgilio el origen divino de la señora del mundo.
Y después del gran cataclismo de la invención bárbara renace el arte, espiritualizado por el Evangelio. Más tarde, Italia reconoce en el Dante a su poeta predilecto, y en Rafael de Urbino, al pintor del Cristianismo, y en Miguel Ángel, ve un segundo creador que dá [sic] a la idea nueva una bóveda inmensa como el cielo, destinado a recibir tal vez por siempre el incienso sagrado del sacrificio.
España, al escuchar los suaves acentos de Garcilaso, amante ruiseñor que anuncia el Siglo de Oro: se levanta hermosa como las zágalas del poeta, toma proporciones gigantescas, lucha, vence, y se duerme después, abrumada con el paso de cien coronas, y arrullada por el deleitoso aliento de sus célebres artistas.
Todos los pueblos, en fin, cuentan ese día de dulzura precursor de la noche de su muerte.
También Galicia ha sido grande.
Durante un largo periodo inaugurado, podemos decir, en el siglo IX con la aparición de las sagradas cenizas de Santiago en Compostela, la religión es dominante. La fé de nuestros mayores erige templos y monasterios, edificios sorprendentes por su lujo artístico. Testigos, la gran Basílica del Zebedeo; el Convento de S. Martín de Santiago, convertido por nuestra edad en Palacio de la Industria; el Monasterio de Osera, llamado el Escorial de Galicia, perla escondida entre montañas, los claustros monumentales de Celanova, y otros mil recuerdos, himnos en piedra, poemas de una edad grande por sus virtudes y sus vicios.
La ciencia no residía en los castillos, donde hablaba la fuerza, su mísera enemiga, pero el monasterio se encargó de alimentarla como a paloma fugitiva de los campos de batalla. El monasterio agrupó en rededor de sí la población; a su sombra se desarrolla el comercio en las ferias y mercados, celebrándolos el día de alguna festividad religiosa; enemigo a veces de los monarcas, les ayuda después de una importante obra, la consolidación de las nacionalidades; alimenta al pueblo con la sana doctrina del Evangelio, y ejerce, en fin, durante cierta época, una influencia saludable en el probreso. No descuidó las bellas artes; en su retiro se desarrolla libremente la inspiración de los artistas, alimentada por la idea cristiana, virgen de celestial sonrisa, que arroja al mundo munumentos [sic] como arroja perlas a la orilla el insondable mar.
Velázquez y Murillo, Zurbarán, y Alonso Cano, Juan de Juanes, y el divino Morales y Rivera, nombres ilustres en la historia de las artes españolas; fueron apóstoles de la verdad, como los que marchan a remotos países en busca de la palma del martirio. Toda idea, antes de ser apreciada por la inteligencia, es sentida por el corazón; el cristianismo para encarnarse en la mente de las naciones, necesitaba escitar [sic] el sentimiento; entonces, del mundo de la luz, brotaron esos genios para revelar al hombre la verdad con su pincel civilizador.
Alzad la frente de la tumba, artistas venerandos, para escuchar una verdad que el buen sentido de mi siglo hace circular de boca en boca; siempre a las grandes almas se han unido grandes desventuras; unos habéis muerto fallecidos por el hambre; a otros, la miseria os obligó a ser el juguete de la voluntad de los monarcas, que se llamaron vuestros protectores para exigir de vosotros la adulación y la mentira; la amargura acibaró vuestra agonía y el olvido veló vuestros sepulcros; pero la nueva generación que nace y se levanta para enarbolar sobre los escombros de la inquidad el pendón de la justicia, al borrar de la memoria los nombres de los que se creyeron superiores a vosotros, os bendicirán como los grandes hombres de vuestro siglo, como los obreros incansables de la civilización.
Quién desconozca la misión social de las bellas artes, desconoce al hombre y las condiciones necesarias para su desenvolvimiento en el tiempo. Las bellas artes bastan por sí solas para darnos a conocer una época dada de la historia. Aquel periodo de fé en que Galicia aparece como madre cariñosa que purifica las conciencias de millares de peregrinos, con el bálsamo de la religión, está escrito en preciosos lienzos que nuestra edad recoge cuidadosa y no destruye, porque es mentira que nuestro siglo haga escisión con lo pasado, siendo la acumulación de vida, la obra constante de progreso.
La provincia de Orense, ese bello florón de la península, ha visto alzarse durante la edad media, sobre la alfombra de sus campos, y al pie de sus montañas, monumentos de grandeza en cuyos pacíficos recintos se desarrolló notablemente la pintura.
Si al cruzar por nuestros valles divisáis las ruinas de algún convento solitario, no profanéis los claustros, habitados por el silencio de los siglos, y en donde no se escucha otro ruido que el murmullo de las fuentes; derramad sobre ellos una palabra de bendición porque han sido el refugio del saber hasta el día en que la ciencia desplegó sus alas de oro y rompió su sepultura. No busquéis allí los lienzos de que os he hablado; venid a la ciudad.
En un gran eficio moderno, destinado a las dependencias oficiales, existe como un centenar de cuadros, procedentes de los monasterios de Osera, Celanova, Melón y San Francisco.
Los límites de un artista no permiten estenderme [sic] acerca del mérito de cada uno de ellos; así me fijaré tan solo en los más notables [En nota: Debo estas indicaciones al distinguido artista Don Constancio López Corona, Director de la Escuela de Bellas Artes de esta capital.]
Llaman la atención dos grandes colecciones, representando una la vida de San Francisco y otra el Apostolado: la primera es de la escuela flamenca, y la segunda pertenece a la española; ésta última debe ser obra de algún discípulo de Rivera, el Españoleto, y al parecer de los inteligentes, el santo Tomé, pertenece al mismo Rivera, según lo indica lo riguroso de su entonación.
Existe otra colección de grandes cuadros que representa la familia de San Rosendo. Todos éstos parecen ser de don Diego de Fierro, pintor de Cámara de Carlos IV, según una inscripción que se ve en el dorso de uno de ellos.
Más que por la ejecución, aunque hay en él bellas cabezas, es notable por el asunto un cuadro de grandes dimensiones. Es el árbol genealógico de la orden de San Francisco. En él están representados por categorías los P.P. que alcanzaron el don de Santidad, los mártires, los pontífices, los cardenales y obispos.
En la esquina izquierda interior se ve el retrato bien ejecutado de Fr. Damián Cornejo, Obispo de Orense; y esta circunstancia ha ce sospechar que el cuadro, de autor desconocido, ha sido pintado de su orden.
Entre los infinitos retratos, citaré tan solo el del R. P. Maestro Fr. Manso Izquierdo, Genral de la congregación de San Benito; y el de nuestro ilustre compatriota, el venerable y erudito Feijóo; el primero muy notable por la ejecución; el segundo por la exactitud.
En otro cuadro de tamaño natural se ve a San Francisco meditando sobre la pasión de Jesucristo; sobresale por el misticismo y es del estilo de Zurbarán.
Vese en un lienzo bastante deteriorado, una pintura que representa a San Bernardo, arrodillado ante la imagen de María; me ha llamado la atención por el colorido, y porque el apellido de su autor, me hace creer que es uno de los muchos hijos dignos de Galicia, ignorados como todo lo de nuestro país. En una esquina del lienzo se conserva esta inscripción: J.A. Amoedo, 1751.
Sobre el mismo asunto hay otro cuadro muy bueno, muy superior al primero, de la escuela sevillana. Es notable también una Virgen de Alonso Cano, digna de estudio por la excelencia de sus paños y la delicadeza de los contornos, en especial de las manos.
Pero lo superior a todo elogio es una bellísima Virgen de la Ascensión, que se sospecha con fundamento sea obra del pincel de Mateo Cerezo. Sobresale este cuadro por la actitud, las sombras, la expresión y el colorido. No tiene inscripción alguna que pueda darnos luz sobre el artista que la pintó: la perla del Museo es de un autor desconocido.
Basta lo dicho para dar a conocerse algunos de los monumentos del museo de Orense. También es suficiente para que nuestro patriotismo no se satisfaga con la conservación de dichos cuadros en las salas y pasillos de una casa de oficinas; es necesario un salón especial, grande y decoroso para conservarlos, no como muebles de adornos, sino como restos de un periodo de grandezas, no unicamente para conservarlos, sino también para que el joven inspirado pueda cultivar el gusto, y desarrollar imitando, el sentimiento de lo bello. Pero en esta cuestión, como en otras muchas, se tropieza con una dificultad gravísima; cuando se despilfarra dinero en sueldos y pensiones la digna comisión de monumentos a duras penas [h]a podido conseguir la pequeña cantidad de 3.000 reales anuales, con los que tiene que atender a los gastos de secretaría y a la conservación de tantos lienzos. Séame lícito deplorar aquí la escasa significación política de las provincias y recordar al gobierno de la nación el imprescindible deber de fomentar el desarrollo de las artes. En este punto es donde conviene imitar el ejemplo de la Francia; hay en sus departamentos museos tan notables como en la cabeza del imperio.
No desdeñen los gobiernos las palabras del célebre juriconsulto Filangieri: un pueblo apreciador de la belleza está más dispuesto que otro para conocer la verdad y practicar el bien.
Y si llegase un día en que las cuatro provincias gallegas se uniesen para formar con sus tesoros un museo de antigüedades y bellas artes. Galicia entonces daría al resto de la península un elocuente ejemplo. Y puede hacerlo, tenemos monumentos que atestiguan la dominación de los celtas y los suevos, inscripciones, torres, puentes, bustos, columnas miliarias que nos prueban la de la reina de las naciones; por todas partes encontramos ruinas, tradiciones y cantares poéticos, recuerdos del poder feudal; y en la cuna de los Moures, Castros, y Villamiles, de los Feijos, Aguirres y Faraldos, nacen genios, que mueren muchas veces por falta de aire que respirar.
Abrazaos provincias hermanas, al percibir el cántico lisonjero del genio del porvenir; que ese abrazo de santa fraternidad, oh Galicia, ha de salir un día, yo lo espero, el ángel de tu redención y tu ventura.
JUAN MANUEL PAZ.
Orense, se[p]tiembre de 1859
Artículo publicado en ALBUM DE EL MIÑO, páginas 492 a 495. Se editó en Vigo, en 1858, establecimiento tipográfico de D.J. Compañel, c/ Real núm. 14. El autor, aunque no firma con el segundo apellido es Don Juan Manuel Paz Novoa.
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| 1974-05-09 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] SEMINARIO DE ESTUDIOS CERÁMICOS / ATALLO AO CAMIÑO DOS MORTOS, N.º 1 / SARGADELOS – CERVO – LUGO
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1974 en 09/05/1974
9 de mayo de 1974
Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Recibo tu carta del 26 de abril último. Yo te confirmo otras mías que se habrán cruzado, informándote de lo que veo es de tu interés. Tomo buena nota de lo que ahora me dices.
Estoy en que en una de mis cartas te dije que Alonso Montero había estado aquí por la semanasanta y coincidió con Dieste, con Dónega y no sé con quién más. Lo que no recuerdo es si te dije que me había traído una gran colección de fotocopias, principalmente de Ser pero también de varios números de Guieiro y de Resol. No sé si me dijo que lo de Ser estaba casi completo. No me quiso cobrar nada y son unos 5 kilos de fotocopias. Irá todo para el Museo Carlos Maside y hasta no recuerdo si él no dijo que era con este fin, pues tanta gente me cayó en esos momentos superpuesta al desbordamiento de problemas que tengo encima que no me es posible poner atención en todo. Puse a la secretaria del Seminario a buscar todo lo que en Ser se refería a ti, independientemente del aviso que viene, no sé si en todas, de tu despacho de abogado, y me acaba de dar esas fotocopias que te adjunto.
En cuando a lo que me dices de esa carta que te apareció de Celso Emilio por supuesto que yo no me pongo al lado de nadie en luchas de tipo bizantino. Mi admiración hacia ti no está por este lado, y creo que en esto coincidimos muchas personas que te admiran y quieren y a las que tú correspondes. De lo que no estoy tan seguro es de si todas las personas te manifestarán a ti lo que piensan o más bien las peleas de los demás les divierten, pues es bastante extendido el campo de la afición en este deporte que a mí me repele.
Desde la última Junta del Castro sobre la separación del Museo no se pudo hacer más en esto pues Dónega se marchó para Andalucía, en donde tiene un hijo, y ayer aún no sabían nada de él. Y ahora es él que tiene que hacer la minuta de constitución de la Fundación para llevar al notario.
En menos de una semana tuve que viajar tres veces a La Coruña. La situación conflictiva se enconó con motivo de la liquidación de impuestos indirectos y pagos al personal, ya que Rey se había marchado para Inglaterra y desde el 15 del mes pasado se le había requerido para firmar los cheques y los impuestos no se pudieron ingresar en tér[mino] ni pagar la nómina a tiempo. El Jurado de empresa terminó cansándose y presentó denuncia al Gobernador y autoridades laborales, y Nogueira se presentó en la fábrica con notario y abogado pretendiendo relevar a Rey de culpa y que todo era una tramoya mía para levantar al personal. Creo que tuvo su contestación adecuada por el mismo notario que levantaba el acta, pero el Lobato fue a ¿denunciar? al Juez de que yo era un socialista. Al Juez parece que esto no le hizo mucha mella pero llamó a Risco y al Lobato poco menos que para conminarnos a que llegásemos a un acuerdo antes de que dictase sentencia. ¿Qué hay detrás de todo esto? A mí no me cabe la menor duda de que el Juez tiene presiones que lo desbordan. Parece ser que es inusitado, insólito, esto de que el juez llame a las partes para que se arreglen y que más bien con ello estaría faltando a su deber, lo que parecería decir con mayor claridad que algún respaldo tiene para hacer esto. ---- Aunque ya te la di, no es mi intención darte demasiado la lata con esto. Más bien quiero darte una idea a grandes rasgos de como están de mal las cosas y como está saliendo aquello en un señor que se llamaba tiernogalvanista. No sé en qué va a terminar todo esto y si no estará mereciendo la pena dar un escándalo sonado.
Nada más por hoy. Te seguiré informando. Abrazos muy fuertes a los dos.
Isaac
[Manuscrito:] Bueno, María tuvo una niña que le llamarán Carolina. Soy abuelo [ILEXIBLE] no me hace esto alguna ilusión en estos momentos.
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| 1974-06-10 |
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Ver [Carta mecanografada, con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Dónega a Seoane. 1974 en 10/06/1974
A Cruña, 10.6.74
Luis Seoane
Bs. As.
Meu querido e ademirado Seoane:
Contesto a tua do 23 do mes pasado. Debíache carta, sí. Ben vexo que levas unha boa contabilidade. Mais non o fixen denantes por mor dunha viaxata que argallamos polas terras do Al-Andalus pra lle facer unha visita ao noso fillo. E, xa sabes, entre o previaxe, o viaxe e o postviaxe ficóu todo demorado. Pasámolo mo ben. Impresionounos, especialmente, Córdoba. Alí batemos con vellos e conocidos amigos. Séneca, Averroes, Ibn Hassam, Maimónides, Góngora, Duque de Rivas e... mesmo Manolete, deixámolos, previo o conocemento abstracto que deles tiñamos, cáseque vivencialmente incorporados a nós. E Granada, Motril, Málaga, Ronda, Arcos, Sevilla, Cádiz, Huelva, Rábida, Palos, Moguer, pra voltar por Itálica, Mérida, Trujillo, Cáceres, Yuste, Guadalupe, Plasencia, Salamanca e Zamora. Como verás, polos camiños da millor historia galega. Porque xa sabemos, –tí nolo dixeches– que sempre haberá un paisán noso remexendo nos feitos que aqueles nomes evocan. E, claro está, non deixamos de lembrarte ao noso paso pola serranía xienense, afogada a súa soedade e desertización polos colonos galegos e cataláns –e alemáns católicos– asentados no XVIII por Carlos III nas vellas “Nuevas poblaciones...” Mais, vaiamos ao noso.
Fai xa máis de vinte días que fixen entrega ao noso amigo do anteproiecto dos Estatutos polos que se ha gobernar a nova Fundación. Entreguéillo pra que fixera nél as observacións que a ben tivera. Estóu en agarda das mesmas. Polo de pronto, vexo que do tidúo desaparez o nome de Castelao. Que era, si mal non recordo, idea túa incorporalo ao nome da Fundación. Tan axiña teña algunha nova verbo do choio, faréicha saber. Deica o de agora somentes falou de comenencia de estudar a incorporación ao Consello ou Padroado da Fundación dun representante dunha nonnata asociación de “Amigos” que, naturalmente, habería que constituír. Ben se ve que a simplicidade, que a sinxeleza e que a esencialidade non entran no canón estético e social do noso amigo. A impronta do seu delirante barroquismo fica sempre ben patente onde queira que toque. Con todo, téñolle lei.
O Día das Letras foi un éisito. Tivo moi boa acollida tanto nos medios populares como nos culturais e nos de comunicación social. Semella que é festa que callóu na concencia do país. O nome de Viqueira, cáseque esquecido, foi unha revelación pra moitos.
Tamén estivemos en Padrón co gallo da imposición a Álvaro Gil desa trapallada do Pedrón de Ouro. Vímonos amigos de toda Galicia. O Álvaro estivo algo amolado coa “festa”, mais non a puido refugar. Seica foi presionado por compromisos que non foi quen de vencer. O Isaac lanzou, no nome do Museo Maside, unha fermosa medalla conmemorativa. O etnógrafo portugués Santos Junior foi o mantedor do acto. E no xantar, en Rois, falou don Ramón Otero.
E pra rematar, queremos que seipades da nosa ledicia pola noticia do voso próisimo viaxe á Terra. Entramentras, de nolos dous pra volos dous, cinguidas apertas
Dónega
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| 1974-11-11 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Dónega. 1974 en 11/11/1974
Buenos Aires, 11 de Novembro de 1974
Sr. D. Marino Dónega Rozas
A Cruña
Meu querido amigo:
Déboche carta dende non sei cando, mais, si vou á Cruña nos primeiros días do ano que ven, teño que traballar arreo, e, entre o traballo e a vida de Buenos Aires, axitada como poucas, e onde cada saída leva ás veces duas horas de ida e volta, e o tempo da xestión, e todo o que pasa, réstalle a un azos pra escribir, añadindo enmais a correspondencia con Isaac que non fai mais que aguilloar dende Sargadelos. Estou moi canso. Protestei pola escritura pois tiña de lle dar ó notario os elementos que caracterizaron a fundación do Museo Carlos Maside e destacar os nomes dos donantes, pois nengún museo do mundo faise en xeral sen éstes e todos síntense obrigados a destacar a súa donación. Por outra parte todos os outros elementos. Nós non fixemos un museo pra recoller o pasado galego senón soio o que nos consideramos un arte inquedo do noso tempo. Falamos desto en moitas oportunidades e, enmais, pubriquéi no caderno número 1 de Laboratorio de Formas un traballo falando do noso propósito, naturalmente de acordo os dous. O museo reúne as obras de artistas galegos a partir da xeneración do 30, Maside, Souto, Colmeiro, Torres, Eiroa... senón ¿pra qué se quere un museo na Cruña, si pra reunir a Juan Luis, Mosquera, Camino, Quintas Goyanes, etc., xa existe o Museo da Cruña e outros museos galegos? Incluíamos a Castelao porque él, enmais de un artista de intención galega, proieitou a posibilidade de un arte galego, e tiñámolo no Museo como exempro da xeneración anterior. Mais non vou a repetir o que está escrito e creo coñeces. Agora insísteme que a culpa a tes tí e mais eu. Eu, porque según as súas cartas, deixéiche instrucciós pra o que se tiña de facer con arreglo ó Museo. Na que recibín fai uns días insiste, “no solo instruiste a Dónega, sino que él te leyó en casa de Álvaro, ya en Vivero, la minuta del acta fundacional...” E xa leva duas ou tres cartas insistíndome no mesmo, e, naturalmente, eu teño que lle responder. E esta correspondencia a min enférmame. Respondinlle que non deixei instrucciós a tí nin a ninguén, que mal podía deixarchas posto que eu non coñecía os trámites e que a situación do Museo ti a coñecías por él e por mín. Pois non, acabo de recibir unha carta…
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| 1975-03-04 |
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Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1975 en 04/03/1975
La Coruña, 4 de Marzo de 1975
Sres. Esther y Lipa Burd
París
Queridos Esther y Lipa:
Os debemos carta desde que llegamos a esta a fines de Enero. De Buenos Aires salimos el día 10 y la vuestra fué del 4. Desde entonces no hice más que pintar, pues tengo la exposición en Madrid el 29 de Abril. Marcharemos a esa ciudad alrededor del 15 y estaremos en ella unas tres semanas aproximadamente. La exposición la tengo casi hecha. De Buenos Aires tenemos las noticias que seguramente tendréis vosotros ahí. Hoy el diario local publica la que se refiere a la devaluación del peso, un 50%, lo que nos reduce considerablemente todo lo que nos quedaron a deber las galerías de Buenos Aires y Mar del Plata. Art Gallery por un álbum de serigrafías que le hice y Mar del Plata por la exposición que se inauguró en Cassará en el mes de enero que se vendió integramente el primer día y cuyo pago la realizan a partir del 10 de Marzo. Antes de venirnos, alguien, no recordamos quien, nos dijo que habíais comprado un departamento en París. Enhorabuena, creemos que hicísteis bien en comprarlo. A Aurora no la vimos. Tampoco a Girri, sospechamos que estarían en Punta del Este, pues llamamos a casa de ambos. Nuestra vida aquí resulta muy tranquila. Trabajo, pinto y no hago más que eso. Estos días tengo que empezar con algunos encargos referentes a la fábrica de porcelana. Tengo tambien un álbum para publicar que es posible que salga a mediados del mes que viene, etc.
La colección de Peggy Guggenheim de que nos escribís ¿es la de Venecia?, porque ésta la conozco aunque es seguro que no completa, pues desde que la vimos suponemos habrán adquirido bastantes nuevas obras. Desde luego que me hubiese gustado volver a verla. Nosotros vimos las exposiciones que había en Barcelona y Madrid a nuestra llegada. Un muy completa de artistas de la Galería Maeght de París que montó una extraordinaria sucursal en la capital catalana, en un palacio gótico a no muchos metros del Museo Picasso, y otra, pocos días después, de Tapies tambien artista de esa galería. En Madrid, se abrieron nuevas galerías y en una de ellas, Multitudes, se hizo una completísima y muy sorprendente de la vanguardia artística española hasta la guerra civil. Ahora se está haciendo en esa misma galería de decorados, figurines, carteles, fotografías, etc., de La Barraca, creación de la Federación Universitaria Española del año 32 aproximadamente y que resulta una sorpresa para el público joven por su audacia y desconocimiento de su existencia. El director de La Barraca era García Lorca. Las exposiciones estas y las de Barcelona muy bien presentadas y de verdadero interés. De espectáculos no hemos vista nada. Quizás ahora cuando vayamos a Madrid y me libere del trabajo veamos algún cine y teatro.
Galicia con lluvias y mar tempestuoso está muy bella y la vemos desde nuestras ventanas colorida de paraguas. Lástima que todo lo veamos, en general, desde las ventanas. Estuvo por aquí Sabat con su familia, el gran dibujante que presentó en Buenos Aires poco antes de terminar el año un excelente album dedicado al jazz con dibujos extraordinarios y un texto de él no menos extraordinario. Anduvimos juntos tres o cuatro días por Galicia, mejor dicho por esta parte del norte de Galicia. Ahora sospecho que debe estar en Londres. El album lo publicaron los Salesianos, creo que deben ser casi los únicos que tienen papel para este género de ediciones. La presentación del libro fué un acontecimiento. Pero allí, en Buenos Aires, empiezan a pulular los hiperrealistas, que abundan en España como resultado del academicismo de la Escuela de Bellas Artes de Madrid sobre todo muy parecida a la de París y Roma pero sospecho que aún más tradicional. Empiezo a creer que se trata de una escuela muy representativa de nueva época, pues se trata casi siempre de miembros y torsos separados, un solo brazo, o un brazo y una pierna independientes uno del otro, medio rostro, el torso de una mujer o de un hombre, etc., que recuerdan seguramente meses de disección, comida de caníbales o el resultado de un descuartizamiento antes de que el asesino haga los paquetes para su reparto.
La leyenda sobre la creación del hombre según los etíopes que nos contáis al final de vuestra carta tambien se cuenta en España por los gitanos, es posible que su orígen sea etíope. Nosotros la conocíamos. De cualquier forma si aún hoy los hombres salen cocidos en exceso o crudos en los hornos de Dios es posible que por voluntad de los hombres en unos siglos más de continuar las cosas de la tierra como deben saldrán todos a punto. Claro que los demasiado crudos se resisten, pero llegará un momento, está llegando, que será inútil toda resistencia.
Escribimos muy de prisa y no podemos enviaros tantas noticias interesantes como las que nos transmite vuestra carta y solo nos queda que deciros que os esperamos. Escribid, por favor, no toméis en cuenta este retraso nuestro de esta vez en contestaros.
Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío. Os extrañamos el 31 de Diciembre. Las sirenas en el Río de la Plata sonaron muy tristes.
[Seoane]
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| 1975-06-12 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Palmás. 1975 en 12/06/1975
La Coruña, 12 de Junio de 1975
Sr. Ricardo Palmás
Buenos Aires
Querido Palmás:
Llevamos algo más de cinco meses de estancia en esta y no hemos escrito a los amigos, luego de una primer carta enviada a los quince o veinte días después de nuestra llegada y que no recibió casi nadie. El silencio que teníamos por respuesta nos hizo hablar por teléfono con mi hermano resultando que no habían llegado nuestras cartas y así ocurrió con Sofovich y con Baudizzone y otros amigos. Ahora, después de tanto tiempo, nos decidimos a escribir nuevamente y parecen estar llegando, puesto que recibimos respuestas.
Estuve trabajando encerrado en el departamento de La Coruña, pintando para una exposición en Madrid que se inauguró el 29 de Abril y se clausuró el 10 de este mes, Junio, y que obtuvo gran éxito de crítica y público. Antes se había inaugurado la Galería Sargadelos en esa ciudad, constituyendo un acontecimiento intelectual. Se realizó en ella una muestra muy importante del libro gallego, con el aporte de la Academia Gallega, Archivo de Galicia, Biblioteca Penzol, etc., desde el siglo XVI hasta la actualidad, conjuntamente se hicieron grandes fotografías de escultura románica, gárgolas, algunas obras de escultura actual, murales góticos, los de la Catedral de Mondoñedo, Vilar de Donas, Sta. María de Melida y, en vitrina especial, objetos prehistóricos cedidos por la Universidad compostelana y de tallas en azabache. Documentos de los siglos XV y XVI y todo presidido por el mapa de Galicia de Fontán. Pronunciaron cuatro conferencias Ramón Piñeiro, García Sabell, Rof Carballo y Rafael Dieste, referidas al hombre gallego, al medio en que se desenvuelve y a la formación de su cultura. Cuatro conferencias extraordinarias. El gran descubrimiento de Madrid y Barcelona es Rafael Dieste. La gente joven que lo desconocía admira su prosa y la originalidad de su pensamiento. Lo consideran el gran prosista de la generación del 27. Por mi parte, independientemente del éxito personal que en mi caso pueda obtener no acaba de atraerme la vida cultural actual de España. Las gentes están en general muy poco informadas, o tienen grandes lagunas en su información que no tratan de evitar y quizás la envidia corroa a una gran parte de sus intelectuales, como si unos estorbasen a los otros y no hubiese sitio para todos. A América en general se la desconoce.
Se admira y se rechaza o se polemiza alrededor de una literatura latinoamericana que a España llegó vía París y Londres más aún que Buenos Aires, Méjico, tratando de probar las influencias europeas que puede haber en sus autores como si esa literatura no tuviese iguales orígenes, comunes, que la de cada país aislado de Europa.
En Galicia los jóvenes están trabajando muy bien y en general todos los conocidos de generaciones anteriores. Blanco Amor representa constantemente su teatro en ciudades gallegas y Barcelona. Sus novelas son tan estimadas en castellano como en gallego, viviendo a saltos entre Galicia, Madrid y Barcelona. No parece tener domicilio fijo, está muy contento, trabaja.
Por mi parte, como dije antes, también trabajo. Dentro de un mes aproximadamente, saldrá un nuevo álbum de dibujos, Ramallos caramuxos, e un epílogo con outros dibuxos, pienso que así se titulará. Tengo el encargo para una editorial de artistas jóvenes de Madrid, en la que está Patiño, de un álbum de grabados que será un Bestiario, y algún que otro encargo más. Veremos todo lo que puedo hacer.
Por favor contésteme y transmítanos noticias, las que se le ocurran interesantes.
Un abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1976-03-09 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 09/03/1976
Buenos Aires, 9 de Marzo de 1976
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Acabo casi, hace tres días me llegó abierta, quizá porque prácticamente era un paquete, de recibir tu carta del 22, de la que me informé, así como del catálogo hecho para la exposición de fotografías de galerías, copia de carta a Nogueira, carta de Sineiro, etc. Me pareció muy bien tu carta a Nogueira, justa y hábil, y las aclaraciones que me haces en la tuya de asuntos alrededor de Rosenthal y Sargadelos con intermediarios “cipayos” que yo no conocía. Ahora bien, en tu carta hay un párrafo que no entendí, que no entiendo: “Por otra parte estando Iglesias por detrás está visto que no te perdona a ti alguna cosa”, y esto debe aclararse, a mí no me tiene nada que perdonarme Iglesias Corral, pues jamás he tenido nada personalmente con él. En caso de tener que perdonar sería yo a él que debería hacerlo por los seis meses perdidos como pasante en su estudio y esto fue hace 43 años. No existe, pues, nada entre él y yo. Me compró un grabado en la primera exposición mía en La Coruña, quizás tú lo recuerdas y, en el 73, en el Derby de Santiago, insistió para que fuese a comer con él a su casa del Camino Nuevo. Nos saludamos nuevamente en un viaje en avión de Madrid a La Coruña, volvió a insistir en invitarme. No hubo nada, nunca, personal entre él y yo. Existe, sí, el juicio que yo me hice de él y que tú eres el único que conoce, pues eres también el único que conocí que lo defendía y tuvo esperanza en él. Añades: “Yo doy por no oído nada, sería absurdo escuchar algo que está sólo orientado a dividirnos” ¿A qué se refiere esta frase? ¿a ti y a mí? No entiendo su sentido pues entre tú y yo creo que siempre hemos actuado con claridad y con respeto del uno para el oro. Te ruego, pues, que me la aclares. En cuanto a mi exposición de La Coruña lamento mucho que teniendo tantos amigos como creo tener, hubiese sido un fracaso su inauguración y que López Calvo hubiese encontrado que hacer precisamente en las horas de esa inauguración. A éste le dices de mi parte, aparte si quieres, esa lamentación mía, que creo que si aún piensa venir a Buenos Aires por estas fechas por las propiedades de su familia que no lo haga pues nadie vende ahora, todo el mundo quiere comprar pero nadie vender porque perdió mucho valor la propiedad por la situación del peso. Te acompaño la crítica del diario alemán de Buenos Aires sobre mi pequeño Grosz hecho para el Museo.
El óleo que envié por Mimina y que tú me hiciste el favor de entregar en la galería Aele ya se vendió. Recibí carta, al mismo tiempo que la tuya, de la dueña de la galería. Todo esto está muy triste. Por mi parte trabajo todo lo que puedo. Me gustaría ir a Méjico nuevamente. No sé qué hacer. Tengo media exposición hecha. Una pregunta ¿Crees que debo continuar haciendo figuraciones para La Voz? ¿Le interesa a alguien el que continúe haciéndolas? Dime qué te parece. Desde aquí no puedo enviar nada más que personalidades universales y alguna que otra argentina y gallega. Dime sinceramente qué te parece. Tengo hecho más de 200 retratos y notas, unas 215 o 220 y me cansa estar pendiente de esto, únicamente si existe un público que siga este trabajo, pero es que dudo que alguien lo siga.
Esto es todo por hoy. Debiste haber recibido una mía anterior.
Un gran abrazo para Mimina, para José, María, la pequeña Carolina y para ti de Maruja y mío.
Seoane
Nota: Te ruego me hagas enviar el N.º de L[aboratorio de] F[ormas] que dejé hecho y debió haber salido en la segunda quincena de Diciembre. Entonces te pedí que me lo enviaseis. La semana que viene sale Varela para Madrid.
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| 1976-10-15 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Palmás. 1976 en 15/10/1976
Buenos Aires, 15 de octubre de 1976
Sr. Ricardo Palmás
Londres
Querido Palmás:
Recibí su carta del 18 de agosto, que nos alegró mucho y estos días recibirá usted una monografía sobre mi pintura que hizo Squirru para una colección sobre arte, que dudo perdure, pues nada aquí lleva camino de ser regularmente permanente en el orden cultural. Tuve carta de Lorenzo Varela, parecía contento, y, en los últimos días otra de Cuadrado que fue como delegado de la Federación a un congreso de emigración gallega, y consiguió, al paso, el retiro como jefe de negociado que fue del ayuntamiento de Santiago. Gana dinero pronunciando conferencias y regresará pronto, según dice, pues tiene aquí a su mujer y dos hijos. Estoy de acuerdo con lo que dice sobre el problema español. También tengo yo miedo de participar en Galicia en luchas en las que no creo y de asistir con mi presencia a decisiones planteadas queriendo que tome partido. De todas maneras aceptaría la proposición de Beiras. La Universidad, creo, pasa por un gran momento y su inquietud está pesando mucho en España. Por otra parte no acepto que España sea un país más desarrollado que Argentina. Este es un país, igual que aquel, con regiones desarrolladas, aparte la capital y el gran Buenos Aires, con un desarrollo cultural al menos superior al de muchas capitales del mundo, desde luego a Madrid, y regiones subdesarrolladas. Campesinos españoles viven en la prehistoria, o casi en ella, igual que los elementos indígenas del norte o del oeste argentino. Esto ocurre también en muchas partes de Europa. Por otra parte los campesinos vivieron igualmente con muchos siglos de atraso en toda Europa. Todo cambió en algunas partes en lo que va de siglo. Estúdiese a los campesinos alemanes, ingleses o franceses de 1900 aproximadamente. Ahora mismo las condiciones de vida campesinas de algunas zonas en los países que se tienen por más adelantados. No hay que olvidar que el televisor y los electrodomésticos significan confort, igualmente el automóvil, y no desarrollo. Creo que nos veremos en Galicia o en Londres, pues calculamos pasar unos días en esa ciudad, quizás en la próxima primavera europea, si para entonces queda primavera o las estaciones del año vuelven a corresponderse con los meses. Aquí sobreviviendo. Trabajo. Expongo. Expuse con mucho éxito en Tucumán donde hay una minoría cultural sorprendente y dejaré antes de marcharme una exposición en Art Gallery y otra en Mar del Plata, en la Galería Cassará. Esto es todo. Espero noticias de los santos. Un gran abrazo de Maruja y mío para usted a quien deseamos ver:
[Seoane]
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| 1977-02-09 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1977 en 09/02/1977
La Coruña, 9 de febrero de 1977
Dr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Queridos amigos Elsa y Bernardo:
Salimos hace un mes de Buenos Aires y hace poco más de una semana que llegamos a La Coruña. Estuvimos los otros veinte días en Madrid y Barcelona. Todo mejor, en cierto orden que en el 75, pero la vida más cara y con una gran desconfianza con respecto al porvenir. Madrid está lo mismo. Allí estuvimos con Marika y Varela, intentando establecerse, con perspectivas Varela de trabajo y pensando ir en breve a París. Muchas exposiciones de todas clases, buenas y malas, pero pasado ya el boom que duró hasta el 75. Triunfan en Madrid Nacha y Cipe Lincowsky en un momento en que se realizan buenos espectáculos. En este sentido, cambió mucho todas Españas. Hoy mucha esperanza en el desarrollo cultural en libertad y gran parte de la población trata de olvidar el pasado como una pesadilla que parece imposible hubiese ocurrido. Los más jóvenes lo suponen tan historia como las guerras de Flandes y se sienten absolutamente ajenos a los hechos de su infancia. Los de nuestra edad somos para ellos una especie de supervivientes prehistóricos. Hay quienes creen que esta indiferencia por el pasado inmediato es sana. Por mi parte, no lo creo así. Aunque no crean, tampoco será útil sentirse, en cuanto a ese pasado, los caballeros acompañantes del Rey Arthur. Jóvenes y viejos están esperanzados en lo que resulte de las posibles elecciones. Escribo posibles sin poder concretar bien por qué mi desconfianza en ellas. Se repiten demasiado iguales, quizás sucesos de la Segunda República. Dejemos esto. Todos ello empieza a resultarme ajeno, aquí y en todas partes. Admiro a gentes como Álvarez del Vayo, el gran periodista español, ex-delegado por España en la Sociedad de la Naciones y ex-ministro de Relaciones Exteriores, de quien la Editorial Grijalbo de México acaba de publicar sus memorias. Vivió siempre luchando por sus ideales y el relato que hizo de su vida es extraordinario, se lo recomiendo. Lo admiro porque parece no haber dudado jamás de lo que él consideró desde muy joven su verdad, nunca se desanimó. Conoció las mejores gentes de la Europa desde poco antes de la Primera Guerra Mundial y hasta hace dos o tres años que murió. Fue muy amigo tanto de políticos como de escritores y artistas europeos y de Estados Unidos. De mucha gente que no hubiese deseado conocer.
Estuve en Barcelona viendo algunas buenas exposiciones y la Fundación Miró, realmente extraordinaria, encerrada en una arquitectura muy bella de Sert en la que sigue su estilo que concreta formas mediterráneas. Se realizan en ella actos culturales muy diversos y en el momento en que la visitamos estaba expuesta la participación de España en la Bienal de Venecia. Habían descolgado parte del Museo Miró para la exposición. No tengo, hasta ahora, demasiado que contar. Hoy está un buen día, pero desde que llegamos no hizo más que frío y llovió siempre o con intermitencias en el día. El mar está magnífico con su impetuosidad y todo promete una primavera espléndida.
Nos gustaría mucho que volvieran a La Coruña. Tengo para usted, Bernardo, el Carnet de Madrid de Picasso, 1898, editado por Gili de Barcelona, creo que a finales del año pasado y que, según nos dijeron, está ya casi agotado o agotado. Es una pequeña joya gráfica.
Les ruego nos escriban contándonos lo que ocurre en ésa, aunque sospecho que todos continúan de vacaciones.
Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos y para Pablo.
[Seoane]
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| 1977-05-16 |
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Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Parker. 1977 en 16/05/1977
La Coruña, 16 de Mayo de 1977
A Margot Parker
Buenos Aires
Querida Margot:
Nos alegramos mucho que estés pintando, aunque te parezca broma, es uno de los modos de luchar contra la bronquitis y contra todo, y, trabajando, vas realizando tu propio homenaje a los que has querido y quieres, al mundo. Todos estamos de paso pero tenemos la esperanza de que quede algo nuestro; quienes somos de naturaleza gallega tenemos el oscuro presentimiento de continuar de alguna manera poblando un espacio entre la niebla, o acompañando a un ser de otra especie que peregrinará, porque no lo hizo en vida, a una ermita de la costa del norte de Galicia, donde creo termina el Mar de los Ártabros, que se llama San Andrés de Teixido. Este país está cubierto por la más rica variedad de verdes que puedas imaginarte y el mar y la cima de las montañas se diluyen en nieblas. Así, casi siempre, es el mes de Mayo en cuyos días se alternan las lluvias. Yo estoy muy metido en casa y trabajo.
A otros amigos les digo que hice una serie de grabados. Veinte de ellos están destinados a un álbum, Imaxens celtas, del que hablaremos a nuestro regreso, pues se trata de figurar un desarrollo estético realizado en la prehistoria por los celtas a través de medallas y monedas partiendo de la figuración naturalista. Los celtas no expresaban literariamente su pensamiento. No poseían alfabeto alguno y su sentimiento lo fijaban a través de sus figuraciones y con el tiempo de los signos que las recordaban.
Galicia posee un tesoro de insculturas abstractas grabadas en sus rocas, en joyas y en algunas rudas esculturas de guerreros. Las medallas y monedas son de los celtas de Europa oriental, de los de ambas orillas del Rhin y de los galos, los irlandeses, bretones y gallegos no hicieron monedas, eran orfebres o al menos no tuvieron el sentido del ahorro de los galos por ejemplo y por eso no perduraron sus monedas. A orillas del Rhin estaba establecido un orfebre celta gallego cuando llegaron las tropas romanas, creo que en época de Cesar o éste dirigía esas tropas, así lo cuenta un cronista de entonces.
A ese mundo dedico este álbum que grabé en madera de camelio, la madera más dura que trabajé nunca, haciendo que me hiriese constantemente con la gubia la mano que sujetaba el taco de madera. Efectivamente, la Fundación Miró es una maravilla pero tambien lo es como ciudad y por amor a la cultura, Barcelona, que mantiene dentro de su recinto 26 museos, acabo de leerlo, de los cuales yo sólo conozco seis o siete. Y uno piensa que vive en ciudades cuatro o cinco veces más grandes que apenas pueden sostener dos o tres.
De no haber nacido de origen gallego me hubiese gustado serlo de origen catalán. Creo que de ser de otro origen español –perdóname esta digresión– me gustaría ser de Cataluña, de León o de Andalucía, o tambien de Castilla la Vieja, no de la Nueva, ni de La Mancha, ni del Mediterráneo, con la excepción de Cataluña. A todos, sin embargo, prefiero Galicia. Somos un misterio para el resto de los españoles. Tenemos hadas, nieblas y un cielo poblado de muertos, aparte de los fantasmas, y, personalmente, tres pensamientos a un tiempo en la cabeza, según fama, o como dicen los madrileños somos el hombre que estando en una escalera, los ajenos a Galicia no saben si sube o baja. A mi me gustaría saber que los demás no saben si subo o bajo, si voy o vengo y en cambio saber yo todo eso de ellos. Es un buen modo de defenderse.
Creo que he escrito mucho. Te mandamos, Maruja y yo muchos abrazos:
[Seoane]
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| 1977-08-17 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Burd. 1977 en 17/08/1977
La Coruña, 17 de Agosto de 1977
Sr. Lipa Burd.
Buenos Aires
Queridos Lipa y Esther:
No quiero comenzar protestando, pero no sabemos nada de vosotros y nos gustaría mucho tener noticias de vuestra vida. De si Lipa está pintando, de la vida que hacéis, si veis cine, teatro, escucháis música, vais a exposiciones, etc. Nosotros os recordamos mucho y añoramos vuestra amistad, los diálogos de muchos días, el cambio de toda clase de inquietudes, todo lo que verdaderamente justifica, aunque a algunos no les parezca así, una parte importante de la vida. Maruja y yo continuamos nuestra vida coruñesa que a veces le depara a uno sorpresas, como la de la salida de la embarcación de cuero que sale hoy o mañana de este puerto hacia Gales e Irlanda para luego regresar por Bretaña, itinerario que ex seguido por los celtas gallegos para, después de invadir Irlanda, hacer comercio entre ellos. Sus tripulantes son casi todos jóvenes arqueólogos ingleses, irlandeses, galeses, bretones y gallegos. Esperan el viento sur que les guiará hasta esas costas impulsando las pieles de la vela. La barca es una reproducción de aquellas de la prehistoria y uno siente respeto por todo ese pasado misterioso que el hombre trata de develar. Hace muy pocos días vimos Maruja y yo, algo que no habíamos visto antes, en un pequeño Museo arqueológico que hay en esta ciudad, enclavado en la exisla de San Antón, un bellísimo casco de oro, celta, dicen que de ceremonias, de finísimo oro labrado con los ornamentos circulares que caracteriza esta cultura. Lo encontró un campesino en las cercanías de Rianxo, el pueblo de Dieste, encerrado en una olla de barro que no pudo conservarse, pues la rompió, sin quererlo, el labrador al trabajar la tierra. Es posible que el poseedor de ese casco lo hubiese escondido en el cántaro de barro y enterrado por temor a que fuese saqueado por los guerreros de alguna tribu enemiga o de otro pueblo que llegara por mar dispuesto a invadir. El miedo hizo que la gente, en la antigüedad, ocultase sus bienes más queridos o valiosos, y siempre. Aún se encuentran por aquí pistolones de las tropas de Napoleón y Maruja, de niña, encontró, escarbando para plantar unas flores en la aldea de su padre y junto a la casa, un anillo de entonces, primeros años del siglo XIX, que decía “Souvenir”. Ese casco, dicen los arqueólogos que es el más bello y el mejor cuidado de entre los encontrados celtas. No quisieron las autoridades de aquí que se lo llevasen para Madrid.
Hemos hecho algunas excursiones por zonas que no conocíamos y cada vez más nos maravilla el paisaje de Galicia. Hemos viajado a un cabo de la costa gallega, Corrubedo, y atravesado una sierra, Outes, y, en el transcurso del viaje pasamos entre montañas de grandes bosques que nunca habíamos visto y que son una maravilla. Lo mismo que el paisaje de San Andrés de Teixido, del que alguna vez ya os hemos hablado, donde hacen las figuras de San Andrés y los objetos atribuídos al santo en miga de pan cocido y policromado, en un lugar de muy altos acantilados, un mar violento y una tierra abrupta y legendaria. Si me gustase la soledad y necesitase aislarme en las gentes, trataría de vivir en sitios como estos en los que además parece demostrado que no se encuentran más reumáticos que en la Costa del Sol o en la Azul. En esto puede desmentirme Esther. Son paisajes de cuervos, grandes lechuzas y brujerías que se prestan a la experimentación de grandes miedos.
Lipa, Esther, escribidnos. Necesitamos de vuestras cartas, de las de todos los amigos.
Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1977-08-17 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1977 en 17/08/1977
La Coruña, 17 de agosto de 1977
Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Querido Sofovich:
Quiero decirle antes de nada que nos alegró mucho la llamada telefónica que nos hizo, hace ya algunos meses, creo que en abril. Desde entonces, ocurrieron bastantes cosas, aparte de esperarles siempre. Trabajé mucho, grabé, dibujé y pinté, esta vez algo menos. Se publicaron tres álbumes, los tres con textos en gallego y, dos de ellos, referidos al pasado. Uno con siete poemas de Álvaro Cunqueiro hechos para un álbum mío que iba a publicarse en el 32 y que constituían el prólogo y una larga crítica de Montero Díaz que serviría de epílogo. Cunqueiro y Montero Díaz se convirtieron en dos grandes personalidades de la literatura y de la enseñanza en España. El primero es un gran prosista en gallego y castellano y el segundo es el profesor erudito más importante dedicado a historia antigua. Los tres éramos muy amigos por el 32 y lo fuimos hasta el 36. El álbum no llegó a publicarse nunca porque los originales se perdieron en ese último año, era unos cuarenta dibujos con influencia dadaísta que sentí mucho haber perdido. Desde entonces, guardé esos poemas y la carta que ahora publico. Otro álbum se denomina Carantoñas e outros dibuxos. Carantoñas significa en gallego caretas, máscaras y se trata de unos pocos de los muchos dibujos que hice en Buenos Aires desde 1937 a 1952 y creo que resulta curioso. El último, que salió hoy, es de grabados en madera, en madera de camelio, durísima, por la que resbalaban los buriles sin lograr algunas veces herirla, hiriéndome, en cambio, la mano izquierda por la fuerza del impulso. Se titula Imaxens celtas. Se trata de un homenaje a uno de los procesos estéticos de la Prehistoria, cuyo desarrollo se realizó en el transcurso de unos 1500 o 2000 años a partir de la imitación de una moneda griega, naturalista, que representaba en el anverso a Filipo de Macedonia y en el reverso a una cuadriga. Primero las medallas y monedas celtas fueron naturalistas como su modelo clásico griego y luego simbolistas y, más tarde, signos, siguiendo un curioso proceso de abstracción. También, con un matrimonio amigo, montamos un pequeño taller de tapices, siguiendo el tejido y normas de los de Madame Cuttoli y Aubusson, hecho a mano en telar, con nudos más gruesos, siguiendo el tapiz medieval y buscando el contraste de colores. Hicimos seis, los dos primeros de prueba y cuatro que consideramos definitivos; tres de los cuatro últimos de 1,50 x 0,78 y el último hecho de 2 metros x 1,20. Este último lleva 12 colores y representa a un grupo de marisqueras. Quiero, antes de regresar, dejar hechos ocho dibujos más, algunos con tema histórico referido a Galicia. Éstas son todas mis novedades. A fines de septiembre expongo en Santiago de Compostela. Una especie de exposición retrospectiva con cuadros desde 1963 a este año, además de grabados y libros ilustrados y álbumes, entre ellos expondré el Bestiario. En Santiago, comencé a exponer en el año 1929, hace casi cincuenta años. En esa ciudad hice dos exposiciones. En la segunda estaban presentes las líneas fundamentales de mi pintura en bastantes años más tarde. Menos dos de la obras expuestas, de pequeño formato, las compró todas en inglés del que no supe más y tampoco del destino de las témperas. Al inglés le gustaba mucho el color. Aplacé las otras exposiciones de Madrid y Barcelona para el otoño de aquí, en 1978.
Entre las exposiciones que vi cuentan una de Picasso, juntamente con Bacon, en la que Picasso dominaba como pintor, dibujante, gracia y color sobre el irlandés-inglés; y otra extraordinaria de Juan Gris. También una muy buena, en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, de acuarelas, dibujos, grabados de propiedad de Olivetti, una gran exposición en la que figuraban obras notables de muchos grandes artistas.
Creo que esto es todo por hoy. Me gustaría mucho reanudar nuestra correspondencia. Nosotros no volveremos hasta noviembre. Reciban un gran abrazo para todos de Maruja y mío:
[Seoane]
Por favor, escriban.
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