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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1964 en 18/05/1964
Buenos Aires, 18 de mayo de 1964
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Mí querido amigo:
Recibí tus dos cartas con los recortes de diarios de ahí. Continuamos pensando lo mismo que cuando llegamos, sin que la creación de Bancos de Galicia, ni la actitud de sus ricos, incluyo entre éstos a los que tú quieras, nos haga modificar de opinión. Cuando podamos, lo más pronto posible, nos vamos a esa. El trabajo en todo caso lo inventamos nosotros e inventaremos también los medios de continuar trabajando. Si ahí no pasa nada aquí tampoco y artículos como ese que envías de ese hereje señor Ribagorza que figuran a Dios como arrojando terremotos en lugar de atómicas y desconociendo geografía – Alaska en los lugares del terremoto está más lejos que Berlín occidental del país maldito y en esta ciudad no hubo terremotos – se publican en todas partes y aquí abundan en la prensa diaria, se escuchan por radio y se convierten en imágenes en los documentales cinematográficos. Con esos artículos contamos y contamos con mucho más, todos los que los imbéciles pueden publicar en el porvenir. Las ventajas son de otro orden. También sabemos que el clima de Galicia es propicio para el reuma y los fuertes catarros, pero el hígado y el corazón resultan aquí más vulnerables. Todo esto es verdad. Como es verdad que la gente ahí emigra como en el siglo XVIII o en XIX, o en 1900. Casi nunca se dejó de emigrar a Galicia. En la Argentina comienzan a emigrar ahora. Cerca de 4000 médicos argentinos trabajan en Estados Unidos, quién puede regresa a Europa, se va a trabajar a Alemania como los gallegos, o más lejos en Asia, a Israel. Si tú vuelves a Magdalena vente dispuesto a robar a los clientes, sin piedad, hasta dejarles sin nada, no pagar a los acreedores, burlar a otros comerciantes e industriales y convertir lo que ganes en dólares para invertirlo en otra parte, que es lo que viene haciéndose aquí desde hace años. El nuevo banco de La Coruña invierte el dinero del pueblo gallego en Zaragoza. Los bancos de Buenos Aires hace mucho que envían dinero al exterior y luego el Estado solicita préstamos al Fondo Monetario o a Estados Unidos. Si no los Bancos los más importantes industriales del país. 600 millones de dólares salieron en 1963 para el exterior sin control de ninguna clase. Querido Isaac, no compares un país a otro. No se trata de comparar. Se trata de darle un sentido a lo que uno hace incorporarlo a un pueblo y a una historia. Ni el artículo del diario, ni los proyectos de Paz Andrade, ni el banco que puedan crear un grupo de coruñeses para beneficiarse ellos, importándoles un rábano Galicia, pueden cambiarnos. Allá ellos. (A Paz Andrade continúo pensando en escribirle). Esta temporada tenemos aquí noticias que por lo visto no te llegan al Castro. Es una lástima porque crecería tu optimismo. En ésta los comerciantes e industriales venden sus productos unos a otros y unos a otros se pagan con pagarés y así llevan años intercambiándose productos y pagarés intentando incluirnos en ese círculo trágico. Un lugar cualquiera de la tierra es lo que uno quiera que sea. No tratamos de alcanzar el paraíso sino de enriquecer nuestra vida viendo de manera nueva el mundo que nos rodea. Uno puede alcanzar aquí, como quizá en otras partes, fortuna personal. Una riqueza que nos permita comprar muebles ricamente labrados, joyas y gobelinos, tener un confort de rey de minerales. Pero no podemos tener un tapiz tan deslumbrante como una niebla caída sobre las montañas de Galicia, alfombra tan lujosa como una ría, muebles que se equiparen a una mesa de pino blanqueada con lejía, ni un montón de joyas que puedan ser iguales en su belleza a una bandada de gaviotas o cuervos marinos. A ese mirlo que escuchaba desde tu estudio. Todo ese es un lujo supremo del que no podemos ahora gozar y es una riqueza que, cuando la siente, cuando la ve, tiene cualquier habitante de ahí. Siento que marche la gente de Galicia. Mis padres fueron también emigrantes en Buenos Aires y yo, a mi manera, también lo soy. Se trata de una enfermedad económica y mental de la que tienen la culpa los afortunados de Galicia. Los mejores están esperando tener Bancos para hacer algo que se pueda hacer sin casi dinero, en parte importante con dinero y con fe. Las mejores gentes se duermen con historia, alcohol y humor y reposan confiadamente en que el Estado les resuelva las industrias o los Bancos quieren tener un Estado al gusto de sus intereses. El Sr. Jesús, pescador de Rianjo, amigo de Dieste, es más importante que Illia. Tiene más talento y fantasía y sabe entenderse mejor que éste con un grupo de diputados o miembros del comité, con un cardumen de peces o con los delfines, lo que resulta más difícil y maravilloso. Yo no sé que voy a hacer regresando, no cuento desde luego con vender mi pintura ahí pues no la hago para satisfacer los ojos de los posibles compradores de esa, ni quiero que me den el dinero como a un mendigo vergonzante. Buscaré algo para vivir, encantaré merluzas en lugar de matarlas y hacerles ataúdes de plástico para conservarlas en frigorífico. Allá Álvaro Gil o los que son peores que él con su paraíso de vacas muertas y peces muertos queriendo unirlos a la memoria de –Alonso de Fonseca o del Mariscal Pardo de Cela. Yo me quedo con el Sr. Jesús o con el capellán radomante que busca agua para los pozos de sus vecinos con una plomada alemana. Todo esto lo escribo para responder a tu pesimismo, el que reflejas en tus cartas. De nuestra vida todo está lo mismo. Tengo que hacer dos murales nuevos y un álbum de grabados que me encargaron y al mismo tiempo continúo pintando. Me ofrecieron un banquete inusitado con discursos y todo. Laxeiro está realizando con éxito una exposición de óleos y hace quince días clausuró una de dibujos. Varela continua trabajando en su audición y Núñez Búa viene de vez en cuando a visitarnos y olvidarse algo, una pluma o los lentes. De vosotros todos y del Castro hablamos siempre. Estamos seguros que a vuestro lado hemos pasado los días más felices de nuestra vida de adultos. Os recordaremos siempre a todos, no olvidamos a nadie ni siquiera al perseguido Edoardo ni a la comadreja Ramoniña. Cuéntanos, no te olvides, si aparece a la venta algún terreno o alguna casa sobre la ría. Un abrazo de Maruja y mío para Mimina, para ti, Camilo, Rosendo y José y otro fuerte para ti de:
Seoane
Saludos a todos.
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| 1964-09-03 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1964 en 03/09/1964
Buenos Aires, 3 de septiembre de 1964
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tus cartas y las notas de la exposición tuya, bien merecidas y que me alegra por si ellas, junto a la exposición coruñesa, sirven para alentarte a pintar más de lo que vienes haciéndolo en los últimos años. Yo estoy también exponiendo aquí con bastante suerte y por este año me quedaré tranquilo en cuanto a muestras, trabajando más lentamente en grabado y murales. Rematé, creo que te dije en otra carta, dos álbumes nuevos de grabados: Homenaje a Venecia y Bestiario. El primero sale en este mes y el segundo en diciembre. Son distintos a todos los otros, pues el de Venecia son solo paisajes y el segundo son animales inventados y, algunos, alusivos a cuestiones de nuestro tiempo. A Dieste le he escrito hace pocos días, supongo que habrá recibido mi carta y de Valentín no tengo noticias, como tampoco del asunto de los cuadros Supongo que todo irá bien. Por aquí está pronunciando conferencias Laín Entralgo. Hace unos días dijo una espléndida sobre Picasso, con alusiones a la actualidad. El público aplaudió hasta no poder más. También estuvo Chueca Goitía pronunciando otras, un cursillo en Tucumán, en la Facultad de Arquitectura, y estuvo según dicen, muy bien. Nuevamente es España que se levanta en América después de un cuarto de siglo de silencio, y, cuando nosotros, los que tenemos la edad de ellos, me refiero a los de mi edad, estamos gastados y cansados sintiendo la inutilidad de tantos años en América. Todo cuanto hicimos parece haber quedado a los lados de los caminos, sintiendo solo el ladrido de los perros. Sabemos lo de la emigración. Es verdad. Pero también lo es que siempre, ahora y antes, las gentes gallegas pretenden revolver su solución con el Estado en ligar de fomentar nuevas industrias y de ingeniarse recursos para evitarla. ¿Por qué los obreros han de trabajar ahí por un sueldo miserable si pueden vivir mejor en otros países? Las conservas gallegas, por poner un ejemplo, se venden al exterior a los mismos precios que las alemanas, pero a los obreros les pagan más, según parece, los conserveros de Hamburgo. De aquí también se marcha gente en cantidad a Estados Unidos, profesionales, técnicos y obreros cualificados. Se hacen campañas para evitar esta emigración, pero hasta ahora resulta inútil. ¿Qué se hace ahí? El mismo Valentín aprovechó el asunto de los emigrantes para acometer contra la ley de despidos. ¿Quién se molesta en modificar las condiciones de vida de los campesinos? No todo debe hacerlo el Estado. De algo deben servir, Ayuntamientos, Diputaciones, Cámaras de Comercio y de Industria y la iniciativa particular. Tú mismo te quejas de eso y te vienes aquí a perder la vida. Estoy decepcionado. Por mi parte cada año que pasa lo siento como algo precioso que no puedo aprovechar como quisiera. Las gentes se marchan de esa y otros quisiéramos irnos para ahí y no podemos. Es la locura.
Nos acordamos mucho de todos vosotros, de la fiesta de Sada y del globo del Castro. Nos acordamos de todo. Sentimos nostalgia del departamento minúsculo de Madrid y de algunas horas nuestras pasadas en La Coruña paseando a lo largo de Riazor. Cuando uno sueña con todo esto, como nos pasa a todos los que no hemos venido a hacer la América, siente su vida como un enorme fracaso. Somos ajenos a esa tierra no por ella, sino porque sus habitantes no necesitan de nosotros, no les importamos. Vale más una hora de vida en la pequeña playa de Fontán viendo los montes lejanos y el mar, sabiendo que esa tierra es la de la sangre de uno, que un año en Buenos Aires. Ahí le crecen a uno fantasías imposibles en esa otra tierra, seca y sin historia que le interese a uno. Bueno, creo que te di bastante la lata, pero estoy contento de distraerte de la fábrica y de que no estés de acuerdo conmigo y no puedas discutirme.
Un abrazo de Maruja y mío para Mimina, Camilo y José y para ti de:
Seoane
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| 1965-00-00 |
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| 1973-02-02 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1973 en 02/02/1973
La Coruña, 2 de febrero de 1973
Dr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Querido Bernardo:
Llevamos un mes en España, no nos comunicamos todavía con nadie de Buenos Aires. Hemos estado en Barcelona y Madrid. En esta ciudad, Maruja estuvo encerrada en la habitación del hotel con gripe, una gripe fuerte con cuarenta grados y décimas durante cuatro días y, sin aún curarse del todo, viajamos a La Coruña en donde padeció una flebitis en su pierna derecha que tardó una semana en desaparecerle. El invierno se manifiesta, sin embargo, benigno y en Galicia este año no llueve demasiado. No hemos, pues, visto mucho. Galicia está muy bella y ustedes la verán en uno de sus mejores meses sin que la niebla y la lluvia impidan su visión. En Barcelona, hemos estado en algunos de sus museos y entre ellos nuevamente en el de Picasso, soberbio siempre y siempre con alguna nueva obra recientemente incorporada.
Compré para usted Carnet Picasso, París 1900, soberbia edición facsimilar editada por Gustavo Gili y que ha de agotarse pronto seguramente, como ocurrió con el carnet de La Coruña y el otro que no recuerdo su título, creo, que de Barcelona, los dos anteriores también facsimilares, todo lo otro que vi sobre Picasso creo que usted lo tiene. ¿Tiene el de Cirlot, Picasso, el nacimiento de un genio? Le ruego me lo diga para adquirirlo en caso de no tenerlo. Se trata de la obra que hasta ahora compone el Museo Picasso. De política argentina no sabemos apenas nada, únicamente de los ataques a Perón de en general la prensa española y el dibujante sienten sobre problemas propios y no pueden decir. Por otra parte, el pueblo español, en general, el gallego no tanto, como el catalán, venera al héroe y Perón resulta ser todo lo contrario y sin honor en un país como éste donde resultó ser la virtud, nada evangélica, más importante. Aquí ya verán ustedes que paraíso tan pronto se alejen de las rutas de turismo, y de Madrid, construyéndose como el edificio de una empresa. Barcelona es más señorial. Madrid era una aldea cuando Felipe II la hizo Capital de España, y le queda desde entonces a nuestro modo de ver, ese carácter de nueva rica que no puede abandonar. Barcelona se la ve más pobre ahora, pero le quedan los modales de sus ciudadanos y todas esas joyas de calles y arquitecturas que a mí me gustan y que gustan también más a los argentinos en general. Empecé a pintar y es posible que cuando ustedes vengan esté en los comienzos la edificación del Museo que fundamos Díaz Pardo y yo. Encontramos un amigo mío, aficionado a la pintura, poseedor de una gran fortuna e industrial muy importante, dispuesto a ayudarnos. Un arquitecto amigo nuestro está estudiando el proyecto.
Bueno, esto es todo por hoy. Estamos deseando recibir noticias de ahí. ¿Qué pasa con la política argentina? Lanusse anuncia un viaje a España, ¿para qué? Sospechamos para qué, pero nos gustaría saber qué se comenta ahí.
Un gran abrazo para Elsa, Pablito y usted de Maruja y mío. Conteste, por favor:
[Seoane]
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| 1973-04-27 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] V. Paz-Andrade / Abogado / Policarpo Sanz, 22. Tel. 1562 / Vigo
Transcripción da Carta de Paz Andrade a Seoane. 1973 en 27/04/1973
Vigo, 27 de abril de 1973
Sr. Don
LUIS SEOANE
Pintor
Paseo de Ronda 5-6º izd.
Torre de La Coruña
LA CORUÑA
Querido Luis:
A voltas coa figura de Añón, pra completar o texto d-unha conferencia que fixen hai tempo, volvin a tomar nas maos El álbum de El Miño. N-ésta rarísima colección, sen intuito de atopalo, din co artigo que ti i-eu viramos hai tempo, sobre un Museo de Pinturas en Ourense.
Mandei facer algunhas copias, e como sei do teu intrés por recuperar un rastro tan atraente, envíoche unha d-elas. O autor, como sabes, foi unha figura de gran relevancia na política liberal do seu tempo. Foi defensor de Curros na apelación do seu proceso, e estuvo proposto como Ministro da primeira República. A primeira parte do artigo revela ben a sua formación cultural, mais agora o que pode ter mas intrés son as referencias que fai do Museo de Pinturas d-Ourense, do que hoxe non se conoce nin rastro.
Aproveito a oportunidade pra decirche que temos un neto. Fai catro dias que naceu, e a os ollos d-un abó primeirizo promete sair a raza.
Nosas mellores lembranzas pra Maruxa, que Pilar, Alfonso e Gloria tamen mandan pra ti, coa mais forte aperta do te[u] sempre incondicional amigo,
Valentín
[Anexo.]
[Mecanografado.]
BELLAS ARTES
MUSEO DE PINTURAS DE ORENSE
Las relaciones que hay entre lo bello, lo verdadero y lo bueno, dan a las bellas artes una parte esencial y una influencia sobre las costumbres, que no puede ser omitida sino por el legislador que ignora o no sabe aprovecharse de estas relaciones.
(Filangieri, Ciencia de la legislación).
El esplendor de las bellas artes es un símbolo de prosperidad en las naciones. Cuando la civilización antigua, aislada como el oasis en la inmensidad de los desiertos, se fijaba en un país determinado para derramar en él la semilla de la verdad, la vida de los pueblos estaba como la del hombre sometida a una marcha fatal e inevitable, porque eran desconocidos, o no se desarrollaron aun, los elementos sociales consignados en el evangelio. La libertad del hombre, la igualdad de todos ante Dios, dieron por resultados la soberanía de los pueblos y el dogma sagrado de la fraternidad universal, fin a cuya consecución marchan las naciones realizando la idea del progreso, uniéndose en estrecha alianza para romper de una vez el círculo fatal de Vico, y aspirar constantemente al bien por esa senda misteriosa, de límites desconocidos, trazadas por la mano de Dios en el solemne día de la creación.
Los pueblos antiguos podían morir, porque su vida se alimentaba de conquistas, sus fundamentos eran las cabezas de numerosas falanjes [sic] de esclavos, el sunmun jus de sus legislaciones, era la fuerza o la voluntad de los señores.
Los pueblos de hoy no morirán como los de ayer; en la mente de todos los hombres no hay más que una patria, que es el mundo; ni más fundamentos sociales que el derecho; ni más naciones que una sola, la humanidad.
Pero los primeros tuvieron en el desarrollo de su vida un periodo brillante; igual a la juventud del hombre llenos de glorias e ilusiones de triunfos y conquistas, de expansión y de placeres. Entonces aparece el Genio de las artes, cantando al son de arpa las victorias, trasladando al lienzo los ejércitos de la patria en los momentos del combate, reanimando con los himnos el valor de los guerreros, y fundidendo al mármol inanimado el fuego inmortal de la belleza, y dando a la estatua, el secreto de la espresión [sic].
Y Grecia, coronada con los laureles de Salamina, y tendida en la falda del Olimpo, ó en las plazas del Egeo, escucha con sonrisa en los labios los cantos de sus poetas, contempla las creaciones de Fidias y las pinturas de Apeles el divino.
Y Roma, heredera del genio de la Grecia, llora al percibir las lamentaciones del vate desterrado, mira con dulce arrobamiento al Cesar que entra triunfante en la ciudad, orgulloso con el botín de los vencidos, y acoge en su regazo un libro en cuyas páginas consignara Virgilio el origen divino de la señora del mundo.
Y después del gran cataclismo de la invención bárbara renace el arte, espiritualizado por el Evangelio. Más tarde, Italia reconoce en el Dante a su poeta predilecto, y en Rafael de Urbino, al pintor del Cristianismo, y en Miguel Ángel, ve un segundo creador que dá [sic] a la idea nueva una bóveda inmensa como el cielo, destinado a recibir tal vez por siempre el incienso sagrado del sacrificio.
España, al escuchar los suaves acentos de Garcilaso, amante ruiseñor que anuncia el Siglo de Oro: se levanta hermosa como las zágalas del poeta, toma proporciones gigantescas, lucha, vence, y se duerme después, abrumada con el paso de cien coronas, y arrullada por el deleitoso aliento de sus célebres artistas.
Todos los pueblos, en fin, cuentan ese día de dulzura precursor de la noche de su muerte.
También Galicia ha sido grande.
Durante un largo periodo inaugurado, podemos decir, en el siglo IX con la aparición de las sagradas cenizas de Santiago en Compostela, la religión es dominante. La fé de nuestros mayores erige templos y monasterios, edificios sorprendentes por su lujo artístico. Testigos, la gran Basílica del Zebedeo; el Convento de S. Martín de Santiago, convertido por nuestra edad en Palacio de la Industria; el Monasterio de Osera, llamado el Escorial de Galicia, perla escondida entre montañas, los claustros monumentales de Celanova, y otros mil recuerdos, himnos en piedra, poemas de una edad grande por sus virtudes y sus vicios.
La ciencia no residía en los castillos, donde hablaba la fuerza, su mísera enemiga, pero el monasterio se encargó de alimentarla como a paloma fugitiva de los campos de batalla. El monasterio agrupó en rededor de sí la población; a su sombra se desarrolla el comercio en las ferias y mercados, celebrándolos el día de alguna festividad religiosa; enemigo a veces de los monarcas, les ayuda después de una importante obra, la consolidación de las nacionalidades; alimenta al pueblo con la sana doctrina del Evangelio, y ejerce, en fin, durante cierta época, una influencia saludable en el probreso. No descuidó las bellas artes; en su retiro se desarrolla libremente la inspiración de los artistas, alimentada por la idea cristiana, virgen de celestial sonrisa, que arroja al mundo munumentos [sic] como arroja perlas a la orilla el insondable mar.
Velázquez y Murillo, Zurbarán, y Alonso Cano, Juan de Juanes, y el divino Morales y Rivera, nombres ilustres en la historia de las artes españolas; fueron apóstoles de la verdad, como los que marchan a remotos países en busca de la palma del martirio. Toda idea, antes de ser apreciada por la inteligencia, es sentida por el corazón; el cristianismo para encarnarse en la mente de las naciones, necesitaba escitar [sic] el sentimiento; entonces, del mundo de la luz, brotaron esos genios para revelar al hombre la verdad con su pincel civilizador.
Alzad la frente de la tumba, artistas venerandos, para escuchar una verdad que el buen sentido de mi siglo hace circular de boca en boca; siempre a las grandes almas se han unido grandes desventuras; unos habéis muerto fallecidos por el hambre; a otros, la miseria os obligó a ser el juguete de la voluntad de los monarcas, que se llamaron vuestros protectores para exigir de vosotros la adulación y la mentira; la amargura acibaró vuestra agonía y el olvido veló vuestros sepulcros; pero la nueva generación que nace y se levanta para enarbolar sobre los escombros de la inquidad el pendón de la justicia, al borrar de la memoria los nombres de los que se creyeron superiores a vosotros, os bendicirán como los grandes hombres de vuestro siglo, como los obreros incansables de la civilización.
Quién desconozca la misión social de las bellas artes, desconoce al hombre y las condiciones necesarias para su desenvolvimiento en el tiempo. Las bellas artes bastan por sí solas para darnos a conocer una época dada de la historia. Aquel periodo de fé en que Galicia aparece como madre cariñosa que purifica las conciencias de millares de peregrinos, con el bálsamo de la religión, está escrito en preciosos lienzos que nuestra edad recoge cuidadosa y no destruye, porque es mentira que nuestro siglo haga escisión con lo pasado, siendo la acumulación de vida, la obra constante de progreso.
La provincia de Orense, ese bello florón de la península, ha visto alzarse durante la edad media, sobre la alfombra de sus campos, y al pie de sus montañas, monumentos de grandeza en cuyos pacíficos recintos se desarrolló notablemente la pintura.
Si al cruzar por nuestros valles divisáis las ruinas de algún convento solitario, no profanéis los claustros, habitados por el silencio de los siglos, y en donde no se escucha otro ruido que el murmullo de las fuentes; derramad sobre ellos una palabra de bendición porque han sido el refugio del saber hasta el día en que la ciencia desplegó sus alas de oro y rompió su sepultura. No busquéis allí los lienzos de que os he hablado; venid a la ciudad.
En un gran eficio moderno, destinado a las dependencias oficiales, existe como un centenar de cuadros, procedentes de los monasterios de Osera, Celanova, Melón y San Francisco.
Los límites de un artista no permiten estenderme [sic] acerca del mérito de cada uno de ellos; así me fijaré tan solo en los más notables [En nota: Debo estas indicaciones al distinguido artista Don Constancio López Corona, Director de la Escuela de Bellas Artes de esta capital.]
Llaman la atención dos grandes colecciones, representando una la vida de San Francisco y otra el Apostolado: la primera es de la escuela flamenca, y la segunda pertenece a la española; ésta última debe ser obra de algún discípulo de Rivera, el Españoleto, y al parecer de los inteligentes, el santo Tomé, pertenece al mismo Rivera, según lo indica lo riguroso de su entonación.
Existe otra colección de grandes cuadros que representa la familia de San Rosendo. Todos éstos parecen ser de don Diego de Fierro, pintor de Cámara de Carlos IV, según una inscripción que se ve en el dorso de uno de ellos.
Más que por la ejecución, aunque hay en él bellas cabezas, es notable por el asunto un cuadro de grandes dimensiones. Es el árbol genealógico de la orden de San Francisco. En él están representados por categorías los P.P. que alcanzaron el don de Santidad, los mártires, los pontífices, los cardenales y obispos.
En la esquina izquierda interior se ve el retrato bien ejecutado de Fr. Damián Cornejo, Obispo de Orense; y esta circunstancia ha ce sospechar que el cuadro, de autor desconocido, ha sido pintado de su orden.
Entre los infinitos retratos, citaré tan solo el del R. P. Maestro Fr. Manso Izquierdo, Genral de la congregación de San Benito; y el de nuestro ilustre compatriota, el venerable y erudito Feijóo; el primero muy notable por la ejecución; el segundo por la exactitud.
En otro cuadro de tamaño natural se ve a San Francisco meditando sobre la pasión de Jesucristo; sobresale por el misticismo y es del estilo de Zurbarán.
Vese en un lienzo bastante deteriorado, una pintura que representa a San Bernardo, arrodillado ante la imagen de María; me ha llamado la atención por el colorido, y porque el apellido de su autor, me hace creer que es uno de los muchos hijos dignos de Galicia, ignorados como todo lo de nuestro país. En una esquina del lienzo se conserva esta inscripción: J.A. Amoedo, 1751.
Sobre el mismo asunto hay otro cuadro muy bueno, muy superior al primero, de la escuela sevillana. Es notable también una Virgen de Alonso Cano, digna de estudio por la excelencia de sus paños y la delicadeza de los contornos, en especial de las manos.
Pero lo superior a todo elogio es una bellísima Virgen de la Ascensión, que se sospecha con fundamento sea obra del pincel de Mateo Cerezo. Sobresale este cuadro por la actitud, las sombras, la expresión y el colorido. No tiene inscripción alguna que pueda darnos luz sobre el artista que la pintó: la perla del Museo es de un autor desconocido.
Basta lo dicho para dar a conocerse algunos de los monumentos del museo de Orense. También es suficiente para que nuestro patriotismo no se satisfaga con la conservación de dichos cuadros en las salas y pasillos de una casa de oficinas; es necesario un salón especial, grande y decoroso para conservarlos, no como muebles de adornos, sino como restos de un periodo de grandezas, no unicamente para conservarlos, sino también para que el joven inspirado pueda cultivar el gusto, y desarrollar imitando, el sentimiento de lo bello. Pero en esta cuestión, como en otras muchas, se tropieza con una dificultad gravísima; cuando se despilfarra dinero en sueldos y pensiones la digna comisión de monumentos a duras penas [h]a podido conseguir la pequeña cantidad de 3.000 reales anuales, con los que tiene que atender a los gastos de secretaría y a la conservación de tantos lienzos. Séame lícito deplorar aquí la escasa significación política de las provincias y recordar al gobierno de la nación el imprescindible deber de fomentar el desarrollo de las artes. En este punto es donde conviene imitar el ejemplo de la Francia; hay en sus departamentos museos tan notables como en la cabeza del imperio.
No desdeñen los gobiernos las palabras del célebre juriconsulto Filangieri: un pueblo apreciador de la belleza está más dispuesto que otro para conocer la verdad y practicar el bien.
Y si llegase un día en que las cuatro provincias gallegas se uniesen para formar con sus tesoros un museo de antigüedades y bellas artes. Galicia entonces daría al resto de la península un elocuente ejemplo. Y puede hacerlo, tenemos monumentos que atestiguan la dominación de los celtas y los suevos, inscripciones, torres, puentes, bustos, columnas miliarias que nos prueban la de la reina de las naciones; por todas partes encontramos ruinas, tradiciones y cantares poéticos, recuerdos del poder feudal; y en la cuna de los Moures, Castros, y Villamiles, de los Feijos, Aguirres y Faraldos, nacen genios, que mueren muchas veces por falta de aire que respirar.
Abrazaos provincias hermanas, al percibir el cántico lisonjero del genio del porvenir; que ese abrazo de santa fraternidad, oh Galicia, ha de salir un día, yo lo espero, el ángel de tu redención y tu ventura.
JUAN MANUEL PAZ.
Orense, se[p]tiembre de 1859
Artículo publicado en ALBUM DE EL MIÑO, páginas 492 a 495. Se editó en Vigo, en 1858, establecimiento tipográfico de D.J. Compañel, c/ Real núm. 14. El autor, aunque no firma con el segundo apellido es Don Juan Manuel Paz Novoa.
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| 1976-03-06 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa:]
Transcripción da Carta de Rodrigues Lapa a Paz Andrade. 1976 en 06/03/1976
Anadia, 6/3/1976
Meu estimado Amigo
Muito obrigado pela sua carta. O recorte que lhe enviei, como o meu parecer sobre a União Ibérica (que é, afinal, o parecer de 3 ilustres nacionalistas galegos), foi publicado no jornal lisboeta da tarde Diário Popular. Mando-lhe também hoje, acedendo ao seu pedido, as peças fundamentais deste processo, ou seja os artigos de Oliveira Marques no Expresso de 6/12/1975 e 7/2/76, e a entrevista de Oliveira Marques como o jornalista do Diário Popular, João Paulo de Oliveira, que é quem tem animado este debate, publicada nesse jornal em 20/2/76. Estive para tirar aqui em Coimbra fotocópia desses artigos, mais infelizmente em Coimbra não achei ninguém que as tirasse com perfeição, motivo por que lhe peço o favor de me devolver os artigos que lhe mando, quando já não lhe forem precisos. Se, entretanto, se publicar mais alguma coisa sobre o assunto, eu lho enviarei.
Creia-me amigo atento e obrigado.
Manuel Rodrigues Lapa
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| 1978-04-05 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Piñeiro. 1978 en 05/04/1978
Buenos Aires, 5 de Abril de 1978
Sr. D. Ramón Piñeiro
Santiago
Querido Piñeiro:
Recibín os recortes que me enviaches e unha nota na que evocas o plebiscito do 36. Pasaron, efectivamente, 42 anos dende entón e si ben a idea da autonomía é mais popular, matino, en troques, que as testas que a sosteñen son menos sabias, senón, ¿cómo é posible que o descoñecido señor Rosón, do que falan mal políticamente seus veciños emigrantes, sexa presidente da Xunta de Galicia, e non tí, que tanto traballaches nun medio tan dificil como o universitario durante trinta anos, ou Domingo, cuias dotes políticas eu coñezo dende a época da F.U.E. e cuia laboura de ensaísta, de conferenciante, etc., feita tamén dende entón é da mais importante da sua xeneración, e tamén é un parlamentario? ¿É que Galicia vai ter sempre en cada unha das provincias catro ou cinco concellos de cuios votos poder dispoñerse en unha elección pra erguer a categoría de parlamentarios a calquera? E posibre que dentro dun ano Galicia teña a sua autonomía. Mais ¿terá de ser con xente como a que agora compón a sua Xunta? Fágoche estas preguntas, non as contestes si queres. Eu, logo de ter traballado casi soio, sin medios, eiquí, e feito moitos plans que nunca se cumplirán para ahí, xa non espero nada senón o continuar grabando e pintando que parece ser o meu. Tampouco estou xa seguro. Agradezoche os recortes. Hoxe recibín o número 3 de A Nosa Terra, seguramente porque trae unha carta do lector Xosé Abraira, referíndose a A Nosa Terra de Buenos Aires, unha caricatura de aquela feita polas Irmandades da Fala e logo do Partido Galeguista. Ou cecáis pra que vexamos como se meten con Valentín, porque a historia da vida dos homes non conta.
Unha gran aperta pra Isabel, Sara e tí de Maruxa e miña:
[Escrito a man]
Agradezoche moito o envío dos recortes e a única información miña de Galicia.
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| 1979-06-26 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa:]
Transcripción da Carta de Rodrigues Lapa a Paz Andrade. 1979 en 26/06/1979
Anadia, 26/6/79
Meu bom e prezado Amigo
Desculpe a demora em agradecer a oferta do seu livro, Cem chaves de sombra, onde, mais uma vez, o homem destemido faz da poesia a arma da sua luta pela Terra que o viu nascer. O «Pequeno testamento» é, a tal respeito, uma peça antológica. Parabéns pelo seu livro. A Galiza está precisando de homens assim: que vejam claro e obrem consequentemente, e sobretudo rapidamente; quando não, a cultura e a língua têm os dias contados.
O Sá da Costa mandou-me a fotocópia da sua carta, que muito apreciei. Diz muito bem: cumpre reabrir o triálogo. É o que venho fazendo de há muito. Como prova disso, envio-lhe o recorte de um artigo publicado no dia de Camões, o nosso santo padroeiro, que uma vez chamou «sórdidos» aos galegos, por atraiçoarem a fraternidade que deve sempre existir entre eles e os portugueses. Foi em nome desse ideal que amaldiçoou desse jeito os seus próprios avós galegos, um (Vasco Peres de Camões), prisioneiro, outro (Airas Peres de Camões), morto na batalha de Aljubarrota. É indispensável esclarecer todos estes incidentes históricos e varrer a estrada para a nossa reconciliação. O antilusismo recalcado parece ter ressurgido, de modo selvagem, na polemica desencadeada nos jornais em torno do problema da língua. A imagem da Galiza e sua cultura não fica honrada com tais destemperos. Tenho as peças fundamentais desse processo. O que não sei é se as terei de deitar ao lixo, ou se as terei de aproveitar para fazer o estudo da intelectualidade galega dos nossos dias.
Cumprimenta-o cordialmente o amigo obrigado,
Manuel Rodrigues Lapa
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