| 1963-08-09 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 09/08/1963
El Castro, 9 de agosto de 1963
Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estoy en deuda con usted y con todos los amigos. Desde hace bastantes semanas no escribo a nadie, y no es que me falten novedades que transmitir, pero es que más bien prefiero, cuando llegue el momento, hablar de ellas. Existen ocasiones en que no se debe o no se puede, según se vea, escribir. Estoy muy contento en Galicia. Estoy en mi salsa como quien dice y pasmado, como hoy mismo le escribo a Varela, pasmado una vez más del paisaje que me rodea. Una leyenda gallega, que tiene su correspondiente irlandesa como ocurre con mucha sabiduría popular de este país, expresa que hace muchos siglos un monje salió de su convento hacia el bosque vecino para meditar. Llegando al bosque se distrajo con el canto de un pájaro y quedó encantado por su música durante doscientos o trescientos años. Cuando regresó al monasterio, el prior y los frailes eran otros y había cambiado la arquitectura del edificio. Había transcurrido el tiempo que duró el encantamiento y cuando despertó sólo habían cambiado los hombres y lo que éstos hacen. El paisaje y él habían permanecido eternos e iguales. El monje era san Ero de Armenteiro, un santo gallego no aceptado, que sepa yo, por el Vaticano, como muchos santos de esta tierra, vagabundos, o muy estáticos y románicos como era él, pero están en las leyendas o venera el pueblo. Santos que sólo pueden percibirse en el cielo neblinoso de Galicia. El pájaro fue un ruiseñor y el monasterio de Armenteira existe aún, incorporado, éste sí, al santoral de los monumentos oficiales. Yo estoy encantado como el personaje legendario, pero del canto del paisaje me despiertan a menudo cuestiones de índole real. Pero no es momento de hablar de ellas. Galicia continúa siendo para nosotros una maravilla y más en este verano de lluvias finas y nieblas que convierten en fantasmal el paisaje de las montañas y del mar. Estamos en casa de Díaz Pardo, al lado de la nueva planta que acaba de inaugurar de su fábrica de porcelana y a doce o trece kilómetros de La Coruña. Apenas hemos visto familiares, tan a gusto nos encontramos entre ellos, los amigos, y las gentes del pueblo que les rodea. He trabajado algo. Estos días sale de una imprenta coruñesa un álbum de grabados en madera titulado El toro júbilo, un remoto tema ibérico de Castilla la Vieja, salvaje y pagano como son en general los temas de Castilla, pero que se celebra anualmente. Al san Ero de Galicia algún gallego humorista le buscó correspondiente castellano. Salió el monje de un convento, se dispuso a andar por la llanura de su país meditando y, en un árbol solitario, abrasado por el sol, –allí no había bosque– cantó un pájaro perdido. El monje distraído en su meditación, colérico, levantó una piedra del suelo y mató un pájaro para continuar orando o meditando. Con la versión del fraile castellano se establece la división de caracteres entre Galicia y Castilla. El toro júbilo es una fiesta que corresponde a la Prehistoria. Los campesinos sujetan un toro bravo, cubren su cuerpo de barro y ponen brea a los cuernos que se encienden con fuego. Empavorecido el toro corre por la noche castellana ahuyentando con las llamas los malos espíritus, las brujas, o convocando no sé cuales seres misteriosos. Nos hubiese gustado coincidir aquí con los amigos personales de Buenos Aires. Hubiésemos visto juntos montañas, bosques, mar, y hubiésemos traído a la memoria antiguas leyendas gallegas. Ahora los ingenieros acaban de anegar la laguna Antela, para no sé qué beneficio hidroeléctrico y con ella se anegó la leyenda de la ciudad hundida sobre cuyos techos y campanarios cruzaban peces negros, y desaparecieron innumerables caballeros del rey Arturo que allí se habían convertido en mosquitos.
Perdóneme esta carta bastante disparatada, la leyenda es un refugio y éste es un país maravilloso propicio a ellas. Envíenme noticias de ésa. De los amigos, de arte, de la situación general. Estamos ansiosos de ellas. Le escribí a Sofovich y no me contestó porque le falta tiempo, o no me llegaron sus cartas. Yo estaré aquí hasta el primero de septiembre, luego regresaré a Madrid. A Falcini le escribiré mañana y a los otros amigos.
Un gran abrazo para Aída, usted y los suyos de Maruja y mío. Les recordamos siempre.
Seoane
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| 1971-06-04 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1971 en 04/06/1971
La Coruña, 4 de junio de 1971
Sr. D. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Queridos Elsa y Bernardo:
Estamos en La Coruña desde hace aproximadamente veinte días. Gozamos de la lluvia, de la niebla, del fresco de la primavera y vemos desde las ventanas un mar acerado. Estuvimos en Roma, Barcelona y Madrid, nada más. En Roma, entre muchas visitas a museos y lugares consagrados, volvimos a sentarnos en la Plaza Navona, esa plaza bellísima donde se concentran pintores ingenuos, vendedores ambulantes de juguetes, la paloma que vuela desconcertando a las verdades palomas y a los turistas. Y volvimos al Café Grecco donde está el retrato de Búfalo Bill, que seguramente fue a ese café a fines de siglo, cuando al Café Grecco comenzaba a vivir los recuerdos y aumentar los precios de los años del romanticismo, de los artistas que habían hecho tertulia alrededor de sus mesas y Búfalo Bill disparaba desde un caballo de circo y enlazaba supuestos comanches. ¡Qué bella época ese final de siglo europeo! Paul Klee describe en su diario los caracteres físicos de las bailarinas y tonadilleras de moda en Europa, la Bella Otero y Cleo de Merode. Los anarquistas atentaban contra el Zar, el rey de España y los Presidentes de la República Francesa, y los dibujos satíricos se reían del Papa, de los reyes, del mundo... Pero luego de Roma, de una Roma con más huelgas que en Buenos Aires, nos hemos venido a Barcelona donde gozamos del Museo Picasso ampliado a otro palacio vecino y con toda la obra, 700 u 800 óleos, dibujos, acuarelas, etc., que tenía en Barcelona, donada por él al Museo. Creo que hoy no se puede conocer bien a Picasso sin venir a verle a esta ciudad que además da gusto vivirla con su barrio gótico, su barrio chino, para quien se atreva a entrar en él y las espléndidas ramblas sin contar con sus monumentos y con algunos que rodean a la ciudad. Anduvimos por Madrid bastante cansados, estuvimos con algunos amigos, no hemos podido ver a todos y ya estamos en La Coruña, en mi caso empezando a trabajar. Tengo alguna exposición en proyecto. De ahí no sabemos más que las calamidades que describen los corresponsales de los diarios españoles y las noticias guerrilleras que transmiten las agencias. Nos gustaría mucho saber algo más, sobre todo quisiéramos noticias de los amigos. Nos gustaría que dedicasen una media hora el sábado o del domingo a contarnos lo que ocurre en ésa y lo que hacen todos. En Roma, encontramos todo muy caro. Una gran diferencia de precios con España. Los esperamos. Verán maravillas casi desconocidas del turismo en arquitectura, monasterios, castillos, etc., y hasta es posible que les inviten a desencantar el hada de alguna fuente o de un río, y que los pequeños trasnos (diablillos) juguetones les hagan trastadas por el placer de reírse. Los fantasmas están en todas partes. Si la emigración continúa, pronto será Galicia como el barco holandés errante.
Escríbannos. Un fuerte abrazo de Maruja y mío para Claudia, Pablito y ustedes dos:
[Seoane]
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| 1971-08-13 |
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Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1971 en 13/08/1971
La Coruña, 13 de agosto de 1971
Sr. D. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Queridos amigos:
Nos alegramos mucho del éxito profesional de Bernardo, de sus sesenta años cumplidos, del viaje al Brasil, de las cartas que nos enviaron y de la proximidad del viaje que prometen a Galicia. Pasearemos juntos por algunos sitios extraordinarios. Lázaro Goldstein estuvo unos días con nosotros, apenas una semana, algo menos creo, y le hicimos ver Santiago como hay que verlo en su gloria románica y barroca, con peregrinos que sólo se parecen a los del medioevo en la fertilidad de sus barbas, más turistas que peregrinos, y cubierta la ciudad de nubes y leyendas. Le acompañamos a un monasterio barroco en la montaña. Galicia conserva más de medio centenar de monasterios semirruinosos que serían el orgullo de cualquier país europeo. Los famosos castillos del Loire, tan pulcros, no son competencia para estos monasterios y castillos gallegos cubiertos en parte de maleza, de musgo y de bellas y nerviosas lagartijas que escapan atacadas de pudor de sólo mirarlas tomar el sol. Pero Galicia es, como Irlanda y Sicilia, un país moribundo de Europa, lo afirma un sociólogo italiano, con una tercera parte de su población emigrada y olvidada del centralismo. Van ustedes a ver un pueblo celta de hace más de 2000 años y astilleros que hacen barcos de trescientas mil y pico de toneladas y paisajes de costa con bosques que tienen kilómetros de extensión y caballos salvajes. Un país de gentes apacibles, sin crímenes, sin más ladrones que sus políticos y sus hosteleros y con los más bellos ojos verdes del universo céltico. Veremos juntos algunas de las fuentes donde las hadas transformadas en monstruos esperan al joven que las desencante, pues los encantamientos de hadas y príncipes no fueron exclusiva de Alemania y de Jean Cocteau. Les aguardamos. Por mi parte, continúo trabajando. Hice algunas nuevas piezas de porcelana y además de la jarra-busto de Rosalía de Castro, hice la de Pablo Casals. Al mismo tiempo, hice algunas ilustraciones para libros de amigos y me estuve ocupando del Museo Carlos Maside inaugurado el año pasado. Lo ampliamos con una nueva sala y con una galería de exposiciones importantes, que se inaugura con una de grabados de Picasso y Miró el día 20 de este mes. Todo esto es lo que me hizo atrasar mi correspondencia. Debo carta a todos los amigos. Conocía al dibujante Sabat de Primera Plana que luego dejó, hijo del escritor uruguayo Sabat Ercastey y desde luego con un gran talento, y le agradezco los dibujos que me envió de él. De Buenos Aires se publicaron aquí muchas noticias políticas nada gratas, muy peronistas. En cuanto a este asunto de Perón, tomaré por mi parte una actitud que algunos supondrán de viejo. Pero yo no puedo transigir con quien pudo hacer algo por lo menos una reforma agraria y no la hizo y se considera revolucionario; con quien ordenó la muerte o dejó que mataran a muchos obreros y estudiante; el último, creo, el abogado Ingalinella en Rosario. Con quien fue nazi o partidario de Hitler y de Mussolini y es... no quiero decir ahora más. Su rencor le hace utilizar desde lejos a unas masas ingenuas en contra de sus propios intereses a fuerza de declaraciones contradictorias, de manifiestos absurdos, atizando divisiones partidarias en beneficio no sabe uno de qué fin. Aquí nadie entiende el peronismo de los argentinos. Siquiera este general hubiese sido como Velasco Alvarado, el del Perú, pero no es, es alguien que hizo en la Argentina mientras tuvo tesoro que derrochar, de rey mago, acompañado de una hada madrina, de alguien que alimentaba todas las esperanzas con su sonrisa de felicidad, y que imitaba a Mussolini –uno de sus ídolos– en cuanto a riqueza de disfraces. Todos esos que miran para atrás en política, ¿por qué no releen los discursos de Perón si no los recuerdan? ¿Por qué no se publican sus discursos para los jóvenes que no gustan de informarse? Esto no es tampoco una defensa de los políticos que le siguieron y que hicieron posible esta nostalgia. En todo caso, es una lágrima que suelto por todas las ilusiones que voy perdiendo por los ideales que parecen marchitarse en uno a fuerza de verlos traicionados y desfigurados por aquellos en quienes uno creía.
Termino esta carta. No quiero escribir más de estas cuestiones. Me da asco el Perón de Madrid. Tartarín de Puerta de Hierro. Dejándonos en ridículo a los argentinos con sus multitudes de visitantes que vienen a arrodillarse y esperar de su boca la bendición consagratoria del pequeño puesto en el sindicato o en su partido. Y estoy contra todos los que le siguieron en el poder hasta hacerlo pasar por bueno. Perdóneme Elsa y Bernardo.
Sentí las muertes de los amigos a quienes se refieren: Policastro, Pacenza, Nalé Roxlo, Payró, sobre todo sentí a Payró, fue un verdadero amigo mío al que debo juicios importantes sobre mi obra. Pocos días antes había recibido una muy bella carta suya en la que me narraba recuerdos de su infancia europea. Ahora sí termino. Escríbannos. Aguardamos las cartas de los amigos. Dígannos cuando viajan.
Un fuerte abrazo de los dos para los dos:
[Seoane]
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| 1973-02-02 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1973 en 02/02/1973
La Coruña, 2 de febrero de 1973
Dr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Querido Bernardo:
Llevamos un mes en España, no nos comunicamos todavía con nadie de Buenos Aires. Hemos estado en Barcelona y Madrid. En esta ciudad, Maruja estuvo encerrada en la habitación del hotel con gripe, una gripe fuerte con cuarenta grados y décimas durante cuatro días y, sin aún curarse del todo, viajamos a La Coruña en donde padeció una flebitis en su pierna derecha que tardó una semana en desaparecerle. El invierno se manifiesta, sin embargo, benigno y en Galicia este año no llueve demasiado. No hemos, pues, visto mucho. Galicia está muy bella y ustedes la verán en uno de sus mejores meses sin que la niebla y la lluvia impidan su visión. En Barcelona, hemos estado en algunos de sus museos y entre ellos nuevamente en el de Picasso, soberbio siempre y siempre con alguna nueva obra recientemente incorporada.
Compré para usted Carnet Picasso, París 1900, soberbia edición facsimilar editada por Gustavo Gili y que ha de agotarse pronto seguramente, como ocurrió con el carnet de La Coruña y el otro que no recuerdo su título, creo, que de Barcelona, los dos anteriores también facsimilares, todo lo otro que vi sobre Picasso creo que usted lo tiene. ¿Tiene el de Cirlot, Picasso, el nacimiento de un genio? Le ruego me lo diga para adquirirlo en caso de no tenerlo. Se trata de la obra que hasta ahora compone el Museo Picasso. De política argentina no sabemos apenas nada, únicamente de los ataques a Perón de en general la prensa española y el dibujante sienten sobre problemas propios y no pueden decir. Por otra parte, el pueblo español, en general, el gallego no tanto, como el catalán, venera al héroe y Perón resulta ser todo lo contrario y sin honor en un país como éste donde resultó ser la virtud, nada evangélica, más importante. Aquí ya verán ustedes que paraíso tan pronto se alejen de las rutas de turismo, y de Madrid, construyéndose como el edificio de una empresa. Barcelona es más señorial. Madrid era una aldea cuando Felipe II la hizo Capital de España, y le queda desde entonces a nuestro modo de ver, ese carácter de nueva rica que no puede abandonar. Barcelona se la ve más pobre ahora, pero le quedan los modales de sus ciudadanos y todas esas joyas de calles y arquitecturas que a mí me gustan y que gustan también más a los argentinos en general. Empecé a pintar y es posible que cuando ustedes vengan esté en los comienzos la edificación del Museo que fundamos Díaz Pardo y yo. Encontramos un amigo mío, aficionado a la pintura, poseedor de una gran fortuna e industrial muy importante, dispuesto a ayudarnos. Un arquitecto amigo nuestro está estudiando el proyecto.
Bueno, esto es todo por hoy. Estamos deseando recibir noticias de ahí. ¿Qué pasa con la política argentina? Lanusse anuncia un viaje a España, ¿para qué? Sospechamos para qué, pero nos gustaría saber qué se comenta ahí.
Un gran abrazo para Elsa, Pablito y usted de Maruja y mío. Conteste, por favor:
[Seoane]
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| 1974-01-31 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974 en 31/01/1974
Buenos Aires, 31 de Enero de 1974
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Recibí tu carta el 20 de este mes, y, como escribes habitualmente, “tomo nota de todo lo que me dices”. También recibí tus notas y cartas anteriores acompañadas de distintas fotocopias, entre ellas la de la carta de Patiño referida al fallecimiento de Lugrís y la del artículo de Corredor Matheos sobre mi pintura publicado en Bellas Artes, cuyos envíos te agradezco. Recibí asimismo una carta de Villafranca agradeciendo mi recuerdo sobre su labor de diseñador en Compostela, en Comunicacións mesturadas, y refiriéndose a Lugrís. Quizá de los que quedan en Galicia, aparte de Villafranca que no sé hasta qué punto le conoció en Madrid, el que mejor puede hacer algo sobre él es posiblemente Rafael Dieste, pues fue colaborador de éste en la empresa más importante en que participó seguramente Lugrís, las “Misiones Pedagógicas”, y gran amigo de él. Yo le debo un bello poema que me dedicó con motivo de la exposición de grabados de La Coruña. Por mi parte me alegro mucho de haber hecho en su momento un canje con Patiño de un cuadro mío por un “collage” suyo y quizá algún día escriba algo sobre él. Desde luego lo haré en la monografía sobre Maside que publicaré aquí este año. De momento no puedo hacer nada más, mi homenaje sería personal. De Patiño recibí varias cartas con anécdotas de él y noticias de su entierro. Sobre mi pierna puedo deciros que estoy totalmente restablecido y, en cuanto al calor, como ocurre siempre con el clima de Buenos Aires, varía por días. Estamos pasando un verano bueno, alterándose tormentas con jornadas de lluvia torrencial, días frescos y otros de calor. Por aquí estuvieron Costa Clavell y Fernando Mon casi al mismo tiempo, y estaban sorprendidos del buen verano de Buenos Aires. Las consideraciones sobre el clima de un país también resultan ser personales. El día peor de nuestra vida resultó ser, para Maruja y para mí el que pasamos en Lestedo, cerca de Santiago, y desde luego el calor de Río en Brasil que supera cualquier calor. Esta vez en Buenos Aires lo sufrimos dos o tres días, los de nuestra llegada y alguno más entre tormentas, como dije, y días agradables. Últimamente pasamos unos diez días en Tortuguitas, en una finca de Sofovich y regresamos el lunes día 28. Gozamos de una lluvia torrencial e hice bastantes dibujos.
En este momento resulta una sorpresa el movimiento cultural veraniego de Mar del Plata. Exposiciones de arte, estrenos cinematográficos y más de ochenta espectáculos, muchos de ellos, teatro, que funcionan en carpas inflables, climatizadas y trasladables, una novedad extraordinaria iniciada en Buenos Aire y que se instalan en plazas públicas o en terrenos baldíos. En cuanto a todo lo otro con un año económico que anuncian bueno, está transcurriendo tal como lo preveíamos. Se repite la historia. Desde Madrid me llegaron dos notas en fotocopia, sobre José Suárez, publicadas en La Región de Orense. Una de J. Vázquez Jimeno bastante buena, muy personal, y la otra, de Segundo Alvarado, más referida a su actividad y fallecimiento. Sospecho que se suicidó. Había intentado hacerlo cortándose las venas hace un año o poco más en un sanatorio de Orense y trató esto mismo, dijeron, de perderse entre la nieve de los Pirineos. En el segundo tomo, si lo hago, de Comunicacións mesturadas incorporaré una nota que hice sobre su labor a raíz de su vuelta del Japón.
Un gran abrazo de Maruja y mío para Mimina y para ti.
Seoane
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| 1975-06-12 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Palmás. 1975 en 12/06/1975
La Coruña, 12 de Junio de 1975
Sr. Ricardo Palmás
Buenos Aires
Querido Palmás:
Llevamos algo más de cinco meses de estancia en esta y no hemos escrito a los amigos, luego de una primer carta enviada a los quince o veinte días después de nuestra llegada y que no recibió casi nadie. El silencio que teníamos por respuesta nos hizo hablar por teléfono con mi hermano resultando que no habían llegado nuestras cartas y así ocurrió con Sofovich y con Baudizzone y otros amigos. Ahora, después de tanto tiempo, nos decidimos a escribir nuevamente y parecen estar llegando, puesto que recibimos respuestas.
Estuve trabajando encerrado en el departamento de La Coruña, pintando para una exposición en Madrid que se inauguró el 29 de Abril y se clausuró el 10 de este mes, Junio, y que obtuvo gran éxito de crítica y público. Antes se había inaugurado la Galería Sargadelos en esa ciudad, constituyendo un acontecimiento intelectual. Se realizó en ella una muestra muy importante del libro gallego, con el aporte de la Academia Gallega, Archivo de Galicia, Biblioteca Penzol, etc., desde el siglo XVI hasta la actualidad, conjuntamente se hicieron grandes fotografías de escultura románica, gárgolas, algunas obras de escultura actual, murales góticos, los de la Catedral de Mondoñedo, Vilar de Donas, Sta. María de Melida y, en vitrina especial, objetos prehistóricos cedidos por la Universidad compostelana y de tallas en azabache. Documentos de los siglos XV y XVI y todo presidido por el mapa de Galicia de Fontán. Pronunciaron cuatro conferencias Ramón Piñeiro, García Sabell, Rof Carballo y Rafael Dieste, referidas al hombre gallego, al medio en que se desenvuelve y a la formación de su cultura. Cuatro conferencias extraordinarias. El gran descubrimiento de Madrid y Barcelona es Rafael Dieste. La gente joven que lo desconocía admira su prosa y la originalidad de su pensamiento. Lo consideran el gran prosista de la generación del 27. Por mi parte, independientemente del éxito personal que en mi caso pueda obtener no acaba de atraerme la vida cultural actual de España. Las gentes están en general muy poco informadas, o tienen grandes lagunas en su información que no tratan de evitar y quizás la envidia corroa a una gran parte de sus intelectuales, como si unos estorbasen a los otros y no hubiese sitio para todos. A América en general se la desconoce.
Se admira y se rechaza o se polemiza alrededor de una literatura latinoamericana que a España llegó vía París y Londres más aún que Buenos Aires, Méjico, tratando de probar las influencias europeas que puede haber en sus autores como si esa literatura no tuviese iguales orígenes, comunes, que la de cada país aislado de Europa.
En Galicia los jóvenes están trabajando muy bien y en general todos los conocidos de generaciones anteriores. Blanco Amor representa constantemente su teatro en ciudades gallegas y Barcelona. Sus novelas son tan estimadas en castellano como en gallego, viviendo a saltos entre Galicia, Madrid y Barcelona. No parece tener domicilio fijo, está muy contento, trabaja.
Por mi parte, como dije antes, también trabajo. Dentro de un mes aproximadamente, saldrá un nuevo álbum de dibujos, Ramallos caramuxos, e un epílogo con outros dibuxos, pienso que así se titulará. Tengo el encargo para una editorial de artistas jóvenes de Madrid, en la que está Patiño, de un álbum de grabados que será un Bestiario, y algún que otro encargo más. Veremos todo lo que puedo hacer.
Por favor contésteme y transmítanos noticias, las que se le ocurran interesantes.
Un abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1976-08-08 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Varela. 1976 en 08/08/1976
Buenos Aires, 8 de agosto de 1976
Sr. D. Lorenzo Varela
O Castro
Queridos Lorenzo y Marika:
Nos alegramos que tú, Lorenzo, hubieses comprobado una vez más después de tantos años de ausencia, una vida, que Galicia es hermosa y tú, Marika, que lo hubieses descubierto. Galicia es bellísima, pero los gallegos, entre los que me cuento, no pueden, ya lo sabemos, vivir en ella y los que pueden quedarse, se molestan unos a otros, se comprueba diariamente, como si no cupiesen. Nuestros jóvenes van a París a descubrir a Tomasello y para esto debían venir a Buenos Aires donde hay bastantes, o ir a New York a donde emigraron otros. Éste es un país que se distingue por su ingenio. Pero dejemos esto. No estamos en desacuerdo en que la capital gallega sea París, en esta ciudad quedan restos de gallegos del pasado que allí habitaron, Rodríguez del Padrón; fundadores como un Valladares que ayudó a la fundación de la Iglesia de San Germain de Prés, un banquero del XIX como Calzado y, en los comienzos de ese siglo, un cura gallego, José Fernández Caamaño, Monsieur Camagnó, que secundó al General Malet, jacobino, contra Napoleón y llegó a formar un Directorio de poca duración con otro sacerdote renegado. Tuvo que vivir más tarde en Londres de liberal exilado. Y en nuestro siglo hubo también bastantes gallegos, pero sólo destaco dos, la Bella Otero y María Casares. Tenemos, pues, te lo digo a ti, Varela, ciertos derechos a París sin olvidarnos de los antecedentes célticos comunes y de que Galicia se llamó por los peregrinos, la llama Rodríguez del Padrón, la pequeña Francia. Pero a París le faltan el mar y los Cantones. Rocas como o boi y a vaca donde naufragan barcos petroleros y peñas como la de As Ánimas cuya denominación lo dice todo, olvidándonos de los reyes y conquistadores que descubrieron esa patria de locos que es Irlanda, no tanto Francia, o si los hay en este país igualmente magníficos, son mayoría los muy cuerdos dueños de hoteles y pensiones y los chauvinistas de toda laya. Pero quizás tú esperes noticias de aquí. He estado varias veces con Girri y Barba-Azul Larralde, que os recuerdan lo mismo que Sofovich y los Pirosky, a quienes también vimos dos o tres veces y Bonino, que esta temporada está aquí, etc. Buenos Aires ha cambiado desde marzo. No te puedo explicar esto como quisiera, soy inútil para hacerlo, decirte en qué consiste el cambio. Pero sospecho que ahí estáis al tanto de todo. Yo leo a un portugués de fin de siglo, gran compañero y amigo de Eça de Queirós, Ramalho Ortigão, de quien tengo los XIV tomos de As farpas de espléndida prosa, de humor gallego, el fue un galego de O Porto, que se ríe igual de los inmensos pies de un cantante y de las españolas –sospecho que castellanas de 1880, que comen el pescado con faca– la llevan en la liga para algo, pienso yo, que de Castelar y Alfonso XII y de los reyes portugueses, del Emperador del Brasil y los obispos de su país. Escribe un portugués espléndido, ama a Baudelaire y a Nerval, que citas en tu carta, y se duele de su región miñota que produce emigrantes que se enriquecen en Brasil y hacen desde este país lo que pueden por su desgraciada tierra. Es un consuelo leer en estos días a escritores como Ramalho Ortigão y saber que siempre le queda a uno el arma de la ironía para defenderse de quien abusa de su poder físico o del poder en general.
Por mi parte, trabajo. Estoy exponiendo en Bonino con mucho éxito de crítica y público. ¡Cómo me hubiese gustado que estuvieseis aquí! La exposición creo que queda bien. Antes de ésta hice otra de grabados en una galería nueva que dirige Albino Fernández y está en Lavalle al 1500. Se abrieron nuevas galerías, pero se cerrarán otras al ser liberados los alquileres de departamentos y locales. Me queda una exposición en Rosario para septiembre y otra a final de año de óleos y acuarelas en Art Gallery –desde este mes galería Víctor Najmías–. Estoy pintando óleos de tamaño chico. Hice diez con tema de pájaros de 12 x 10 centímetros y otras diez cabezas de 18 x 18. Se me ocurrió después de la exposición de Berni donde los cuadros medían 4 x 4 metros o alrededor de estas medidas y ampliaba en grande lo que Otto Dix hizo en Berlín en 73 x 60 centímetros, por poner ejemplo de gran tamaño para este pintor social y dadaísta alemán. Los temas de Berni son los de las novelas por folletines o por entregas del XIX, sin la gracia, naturalmente, de Alejandro Dumas padre, o de Eugenio Sue. Ya no existen en el mundo los Juanitos Laguna o Ramona Montiel vistos con ojos tan cándidos y demagógicos, nada realistas.
Bueno, ésta es una carta que si no te dice demasiado es al menos larga. Esperamos el regreso de Cuadrado que supimos llegó sin voz a España, pero lo recobró enseguida, deshaciendo así el bello misterio de lo que no podía expresar. Un gran abrazo para los dos y para todos los amigos comunes. Me alegro que te hubiese gustado la compañía de los Suárez, Pilares, etc. Son grandes amigos.
Otro abrazo de:
[Seoane]
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| 1977-02-09 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1977 en 09/02/1977
La Coruña, 9 de febrero de 1977
Dr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Queridos amigos Elsa y Bernardo:
Salimos hace un mes de Buenos Aires y hace poco más de una semana que llegamos a La Coruña. Estuvimos los otros veinte días en Madrid y Barcelona. Todo mejor, en cierto orden que en el 75, pero la vida más cara y con una gran desconfianza con respecto al porvenir. Madrid está lo mismo. Allí estuvimos con Marika y Varela, intentando establecerse, con perspectivas Varela de trabajo y pensando ir en breve a París. Muchas exposiciones de todas clases, buenas y malas, pero pasado ya el boom que duró hasta el 75. Triunfan en Madrid Nacha y Cipe Lincowsky en un momento en que se realizan buenos espectáculos. En este sentido, cambió mucho todas Españas. Hoy mucha esperanza en el desarrollo cultural en libertad y gran parte de la población trata de olvidar el pasado como una pesadilla que parece imposible hubiese ocurrido. Los más jóvenes lo suponen tan historia como las guerras de Flandes y se sienten absolutamente ajenos a los hechos de su infancia. Los de nuestra edad somos para ellos una especie de supervivientes prehistóricos. Hay quienes creen que esta indiferencia por el pasado inmediato es sana. Por mi parte, no lo creo así. Aunque no crean, tampoco será útil sentirse, en cuanto a ese pasado, los caballeros acompañantes del Rey Arthur. Jóvenes y viejos están esperanzados en lo que resulte de las posibles elecciones. Escribo posibles sin poder concretar bien por qué mi desconfianza en ellas. Se repiten demasiado iguales, quizás sucesos de la Segunda República. Dejemos esto. Todos ello empieza a resultarme ajeno, aquí y en todas partes. Admiro a gentes como Álvarez del Vayo, el gran periodista español, ex-delegado por España en la Sociedad de la Naciones y ex-ministro de Relaciones Exteriores, de quien la Editorial Grijalbo de México acaba de publicar sus memorias. Vivió siempre luchando por sus ideales y el relato que hizo de su vida es extraordinario, se lo recomiendo. Lo admiro porque parece no haber dudado jamás de lo que él consideró desde muy joven su verdad, nunca se desanimó. Conoció las mejores gentes de la Europa desde poco antes de la Primera Guerra Mundial y hasta hace dos o tres años que murió. Fue muy amigo tanto de políticos como de escritores y artistas europeos y de Estados Unidos. De mucha gente que no hubiese deseado conocer.
Estuve en Barcelona viendo algunas buenas exposiciones y la Fundación Miró, realmente extraordinaria, encerrada en una arquitectura muy bella de Sert en la que sigue su estilo que concreta formas mediterráneas. Se realizan en ella actos culturales muy diversos y en el momento en que la visitamos estaba expuesta la participación de España en la Bienal de Venecia. Habían descolgado parte del Museo Miró para la exposición. No tengo, hasta ahora, demasiado que contar. Hoy está un buen día, pero desde que llegamos no hizo más que frío y llovió siempre o con intermitencias en el día. El mar está magnífico con su impetuosidad y todo promete una primavera espléndida.
Nos gustaría mucho que volvieran a La Coruña. Tengo para usted, Bernardo, el Carnet de Madrid de Picasso, 1898, editado por Gili de Barcelona, creo que a finales del año pasado y que, según nos dijeron, está ya casi agotado o agotado. Es una pequeña joya gráfica.
Les ruego nos escriban contándonos lo que ocurre en ésa, aunque sospecho que todos continúan de vacaciones.
Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos y para Pablo.
[Seoane]
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| 1977-04-13 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1977 en 13/04/1977
La Coruña, 13 de abril de 1977
Dr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Querido Sofovich:
Nos alegramos mucho cuando nos habló por teléfono hace muy pocos días. Nadie contestó a las cartas que enviamos lo primeros días de febrero. Esperamos que haya sido por las vacaciones de verano y se decidan a hacerlo ahora. Necesitamos saber de todos los amigos. Tuvimos noticias del fallecimiento de J. L. Romero en el Japón, que nos produjo un gran dolor y también el de Audivert por una carta que nos envió la mujer de Pedro Bermejo, secretario de la embajada de España. Con uno y otro estuvimos unos días antes de venirnos. A Audivert le hice un prólogo para un libro suyo sobre la técnica del grabado a buril, que él me pidió se lo dejase utilizar como texto para una monografía, pues en ese prólogo estudiaba yo su labor y personalidad en relación con el grabado americano en general. Sentimos mucho el fallecimiento de quienes fueron dos grandes amigos nuestros y de quienes, como de todos los amigos, somos deudores de muchas horas gratas de nuestra vida.
Galicia está bellísima. La cantidad de lluvia de este año la convirtió en más rica en matices de verdes. Los frutales y arbustos comenzaron a florecer y el blanco y el amarillo se mezclan con esa gama que va desde el pálido verde limón hasta el oscuro verde gris. El cielo está gris y rosado al atardecer, y el mar, el que vemos desde la ventana, es también casi negro, tenebroso. Siempre que miro para él, pienso que es difícil pintar el mar sin caer en esa especie de praderas agitadas por el viento que constituye el de Courbet y la sabiduría de los japoneses al hacerlo sólo con grandes tonos sin matizar y expresando su movimiento con un muy hábil grafismo, o como en el caso de la ola de Hokusai. Terminé de hacer un álbum de grabados, Imaxens celtas, en madera de camelio, durísima, que me rompió alguna gubia y me hirió varias veces en los dedos que sostenían el taco, al resbalar la herramienta sobre su superficie. Puede ser curioso, pues la moneda celta y sus medallas surgieron imitando las monedas griegas, sobre todo una que representaba a Felipe de Macedonia y un auriga. A partir de esta moneda, casi copiada al principio, fueron esquematizándola, aumentando en ella sus símbolos, convirtiendo en casi signo la figura humana y los animales hasta convertirlas en abstracción. Resulta ser una de las más bellas aventuras estéticas del pasado. El tránsito del realismo a la abstracción duró, creo, tres siglos de la Prehistoria. Esta abstracción no constituyó, que se sepa, un lenguaje, ni tampoco un alfabeto. Este pueblo que adora la piedra, las montañas y el agua, imaginativo y supersticioso, proclive a la parapsicología, no conocía la escritura y transmitía oralmente sus fantasmas y leyendas que llegaron hasta nuestros días, tenía, en cambio, la pasión del ritmo, que es fundamental. Contrariamente al egipcio y al griego, que amaban el realismo y el naturalismo en arte, que humanizaban y bestializaban a sus dioses respetando el cuerpo humano y el de los animales, los celtas trataban de expresar solamente el ritmo que éstos le sugerían y el total en general de la naturaleza. Hicieron un arte simbólico y abstracto. Lo que hice yo fue seguir ese tránsito a través de 20 grabados. Pienso que puede ser interesante.
Por favor, escríbannos. Estamos deseosos de saber de ustedes y de los amigos. También si entre los proyectos de ustedes está el de hacer un viaje por Europa. Nos gustaría verlos aquí antes de nuestro regreso. Y ahora, un gran abrazo de Maruja y mío para usted, Elsa y Pablo.
[Seoane]
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| 1977-08-17 |
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Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1977 en 17/08/1977
La Coruña, 17 de agosto de 1977
Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Querido Sofovich:
Quiero decirle antes de nada que nos alegró mucho la llamada telefónica que nos hizo, hace ya algunos meses, creo que en abril. Desde entonces, ocurrieron bastantes cosas, aparte de esperarles siempre. Trabajé mucho, grabé, dibujé y pinté, esta vez algo menos. Se publicaron tres álbumes, los tres con textos en gallego y, dos de ellos, referidos al pasado. Uno con siete poemas de Álvaro Cunqueiro hechos para un álbum mío que iba a publicarse en el 32 y que constituían el prólogo y una larga crítica de Montero Díaz que serviría de epílogo. Cunqueiro y Montero Díaz se convirtieron en dos grandes personalidades de la literatura y de la enseñanza en España. El primero es un gran prosista en gallego y castellano y el segundo es el profesor erudito más importante dedicado a historia antigua. Los tres éramos muy amigos por el 32 y lo fuimos hasta el 36. El álbum no llegó a publicarse nunca porque los originales se perdieron en ese último año, era unos cuarenta dibujos con influencia dadaísta que sentí mucho haber perdido. Desde entonces, guardé esos poemas y la carta que ahora publico. Otro álbum se denomina Carantoñas e outros dibuxos. Carantoñas significa en gallego caretas, máscaras y se trata de unos pocos de los muchos dibujos que hice en Buenos Aires desde 1937 a 1952 y creo que resulta curioso. El último, que salió hoy, es de grabados en madera, en madera de camelio, durísima, por la que resbalaban los buriles sin lograr algunas veces herirla, hiriéndome, en cambio, la mano izquierda por la fuerza del impulso. Se titula Imaxens celtas. Se trata de un homenaje a uno de los procesos estéticos de la Prehistoria, cuyo desarrollo se realizó en el transcurso de unos 1500 o 2000 años a partir de la imitación de una moneda griega, naturalista, que representaba en el anverso a Filipo de Macedonia y en el reverso a una cuadriga. Primero las medallas y monedas celtas fueron naturalistas como su modelo clásico griego y luego simbolistas y, más tarde, signos, siguiendo un curioso proceso de abstracción. También, con un matrimonio amigo, montamos un pequeño taller de tapices, siguiendo el tejido y normas de los de Madame Cuttoli y Aubusson, hecho a mano en telar, con nudos más gruesos, siguiendo el tapiz medieval y buscando el contraste de colores. Hicimos seis, los dos primeros de prueba y cuatro que consideramos definitivos; tres de los cuatro últimos de 1,50 x 0,78 y el último hecho de 2 metros x 1,20. Este último lleva 12 colores y representa a un grupo de marisqueras. Quiero, antes de regresar, dejar hechos ocho dibujos más, algunos con tema histórico referido a Galicia. Éstas son todas mis novedades. A fines de septiembre expongo en Santiago de Compostela. Una especie de exposición retrospectiva con cuadros desde 1963 a este año, además de grabados y libros ilustrados y álbumes, entre ellos expondré el Bestiario. En Santiago, comencé a exponer en el año 1929, hace casi cincuenta años. En esa ciudad hice dos exposiciones. En la segunda estaban presentes las líneas fundamentales de mi pintura en bastantes años más tarde. Menos dos de la obras expuestas, de pequeño formato, las compró todas en inglés del que no supe más y tampoco del destino de las témperas. Al inglés le gustaba mucho el color. Aplacé las otras exposiciones de Madrid y Barcelona para el otoño de aquí, en 1978.
Entre las exposiciones que vi cuentan una de Picasso, juntamente con Bacon, en la que Picasso dominaba como pintor, dibujante, gracia y color sobre el irlandés-inglés; y otra extraordinaria de Juan Gris. También una muy buena, en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, de acuarelas, dibujos, grabados de propiedad de Olivetti, una gran exposición en la que figuraban obras notables de muchos grandes artistas.
Creo que esto es todo por hoy. Me gustaría mucho reanudar nuestra correspondencia. Nosotros no volveremos hasta noviembre. Reciban un gran abrazo para todos de Maruja y mío:
[Seoane]
Por favor, escriban.
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