Temática: autores/as

Temática: autores/as [39]

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1932-10-25
Carta de Cuadrado a Seoane. 1932
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] Ayuntamiento de Santiago.

Transcripción da Carta de Cuadrado a Seoane. 1932 en 25/10/1932

25 de octubre de 1932

Sr. D. Luis Seoane
La Coruña

Amigo:

Hace unas horas que acaba de llegar una carta de Cunqueiro –Cunqueiro es un amigo poeta– que dice: “Cuadrado escribe en papel del Concejo”. Hace unas horas que acaba de llegar una carta en cuyo membrete figura; “Cuadrado –Teniente Alcalde del ayuntamiento de Santiago”. No necesito hacer comentarios puesto que la vida lo es todo. Así que cuando viene tu carta, que es una canción de alegría y que hay que masticarla entre este cobarde medio de vivir, lo mejor es soñar y soñar es encontrarse solo entre los colores de Resol. Tú también llegas a rebelarte, pensando en mi humorismo y juntos bailamos esa honda realidad que nosotros vivimos en este estado social en que nos encontramos ausentes, ausentes como el negro Langston Hughes. Gracias a que en el mundo aún hay un atisbo de verdad y esa verdad es la que íntimamente lanzamos al mundo a la cara.
Por eso tu carta es difícil de contestar. Viene llena de problemas que soy incapaz de lograr. Coruña tiene que ser un gran campo para Resol. No te preocupe la recaudación. Pasea por la calle Real y entrégalos a la voracidad de las manos ausentes de ansiedad. Ellos llegarán. Resol debe pasar por todos esos sinsabores para retozar y renegar de ser intelectual. Resol sale en francés porque así lo reclama el público de Francia, como saldrá también lleno de sangre porque así lo reclaman nuestros hermanos los hambrientos. Resol lo es todo. América dice: ¡Gallego! y Resol va preparando su gran caudal de sensibilidad para llenar todos los ámbitos en donde haya luz y en donde haya obscuridad. Yo descanso en ti como descanso en esta gran tranquilidad del mundo. Con esa paz libertaria de ¡Viva la Libertad! Resol está preparado para salir. Un número dedicado a Goethe íntegro. Algo maravilloso. De homenaje. Y suena la voz de propaganda, propaganda...
Para Yunque mandé el artículo que hice para el Pueblo Gallego dedicado a Souto y que en el Pueblo no, seguro, lo publicaron diciendo que era propio de Mundo Obrero. Así está Galicia y toda su Autonomía. Yunque sale pronto y Fole crece. Crece como toda esta generación que debe estar profundamente unida para esta gran batalla que debemos dar a todo lo que nos atosiga y pretende ahogar.
Me parece bien lo de hacer el retrato de la peña y quien debía hacerlo eres tú, ya que eres un hombre bárbaramente sincero y esto es el único patrimonio de los escritores revolucionarios. Nosotros, los demás, llenaremos todo de literatura y no seremos capaces de ilustrarlo con esos pequeños juguetes que nos rodean en todo instante.
El Comité dio un acto a cargo del abogado D. Luis Hoyos sobre un viaje por Rusia. –En la universidad está Fidelino de Figueiredo dando un cursillo muy bueno sobre literatura portuguesa. García Lorca me anuncia su llegada. Sainz de la Maza también quiere volver. Y la vida de Santiago está girando alrededor de nosotros. Estamos organizando un núcleo encargado de recitales poéticos. Apareció en el periódico y supondrías quienes andamos por medio. Mony Harmelo vendrá a Santiago y recitará sobre los nuevos poetas argentinos y vivirá unas horas con esta peña que dice Ramón no la encontró en el mundo. Modestia aparte por lo que nos toca.
Manda cosas para Resol. El presupuesto que das me parece muy barato y aceptable. Puntualiza más sobre clase de papel, tipo de letra y grabados. Y forma de pago. No olvides que Resol no tiene dinero y que gracias al actual editor vamos tirando, ya que voy pagando poco a poco, y se debe bastante. Pero tengo confianza en el porvenir y ganaremos en nuestros oficios correspondientes dinero y triunfaremos. Y haremos un esfuerzo y tiraremos ese Millón de ejemplares necesarios para nublar al sol y dar un nuevo matiz a los corazones. Contesta sobre esta parte legal de la vida, la económica.
De América vino un paquete dirigido al director de Resol en donde me mandan la Antología de César Tiempo. No sé quien será algún admirador de nuestra hojilla, ya que recibí distintas cartas haciendo elogios de nuestra obra.
Dile a Plácido R. Castro que ponga su gran sentimiento en nuestra obra y envíe alguna traducción irlandesa. No te olvides.
Colmeiro está en Santiago y no va a La Coruña. Estamos proyectando lo de Lisboa y pasamos con él esas horas dulces de su color puesto en su gran y sincera amistad, pasando constantemente ese recuerdo de la ausencia de Seoane.
Puse en mi solapa un letrero que dice: “No me hable usted de política”. Y aun Fole de vez en cuando tiene su frase en ese círculo viciado de unas elecciones. Tuve carta de Dedalus y le escribiré. Que no se olvide de Resol.
Hay que hacer la lista de Resol para ir a los 10.000 ejemplares de Coruña. Hay que ir seguros. Pregunté al Gobernador por su hijo y me dijo que actualmente está en Orense. Será un buen elemento y hay que esperarle cuando vaya por ahí.
Sale Universitarios de la mano de Domínguez y Riego, y ya el S. J. prepara su pluma para buscar la verdad.
De Barbeito el madrileño no sé nada. Quería su dirección para mandarle Resol.

Y nada más. Un abrazo.

Arturo Cuadrado


1948-04-00
Carta de Otero Pedrayo a Seoane. 1948
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Otero Pedrayo a Seoane. 1948 en 00/04/1948

Trasalba (Orense), Abril de 1948

Muy querido y recordado amigo Seoane:sss

Con ésta pereza primaveral, apenas tiene uno energía para escribir. Sé que me voy haciendo viejo. Vuelvo a sentir los días calmizos de Abril como a los 15 años. Vds. no pueden figurarse, y muy poca gente nueva en estos tiempos los encantos y el orgullo un poco petulante de gastar las horas a lo millonario, propio de señoritos de aldea de cuya casta soy uno de los últimos tipos aunque nada valleinclanesca ni siquiera a lo Pardo Bazán . De los escritores que se ocupan actualmente de Galicia en castellano, casi todos están en un período de optimismo de barra de bar o de comida de aldea en casa grande de extraperlista y día de entierro: todo se vuelve exaltar el vino del Ribeiro y cantan mil proezas de borrachos de que se reirían los buenos bebedores de cerne de la aldea. Aquí se hace erudición. En general bien. Se publican muchos documentos, se afina poco a poco en el conocimiento literario de épocas antes incógnitas como el xvii. Algún día surgirá el historiador de profundas y evocadoras temáticas. En la aldea se nota la baja del ganado y del vino, lo que trastorna rapidamente la Economía. Las Fiestas se convierten en campeonatos de engullir y el paisano se pone serio. Serio a lo burgués. Se aburguesa. El ideal es: un negocito, un camión, concejalía y respetabilidad en la capital de la provincia. Vigo sigue atrayendo pintores. Se habla de una gran exposición de Pintores Gallegos en Madrid. De Orense ha salido un chico muy bueno, de leal pintura, maestro en el gris de los retratos y en las actitudes que reflejan o un cansancio melancólico sin complicaciones, o una pausa germinal: Prego de Oliver .

Creo que el joven maestro, indiscutible, no captado por su provechosa y estupenda maestría clásica es Díaz Pardo, Isaac Díaz Pardo. De nuestros amigos, poco puedo decirte. En todo el invierno sólo salí, creo que dos veces, a La Coruña. Mucho me acordé de Vd., como le decía en mi anterior, a lo que pude recordar, y saludé a la Torre en representación de su prodigioso mitógrafo que es Vds... Es posible que vuelva por el Jardín de San Carlos dentro de unos días. Es curioso, pero, según vamos llegando al verano, me represento con mayor claridad las dichosas horas pasadas con Vds. Le pido un saludo para Colmeiro. Ahora están los centenos como él solía pintarlos para el Dr. Baltar. Escribiré en éstos días a Rafael Dieste. Afecto de Fita, mi esposa, para la suya, a las que uno mi saludo respetuoso. Y Vd. Muchas veces hablamos en este viejo silencio de la casa de los momentos que pasamos reunidos.


Un gran abrazo de


Ramón Otero Pedrayo


1949-07-04
Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949 en 04/07/1949


Waynesburg, Pa. USA
4 de julio de 1949

Amigos Seoanes:

Hemos recibido vuestra carta de 31 de mayo con la alegría que podéis suponer; temíamos haber cometido alguna indiscreción en nuestras cartas anteriores para explicarnos vuestro silencio, y este temor quedó disipado con la llegada de dicha carta.
No nos es nada difícil comprender vuestra alegría al dejar atrás el Río de la Plata y entrar de nuevo en contacto con un mundo más vasto y más a tono con nuestras tradiciones culturales y personales. Después, ese París, por el que yo pasé sólo una vez como un relámpago con la impresión de perseguido por los gendarmes, debe ser algo fantástico a fuerza de representativo del genio e idiosincrasia del occidente de Europa. Os imagino paseando maravillados de calle en calle, de iglesia en iglesia, de museo en museo, de parque en parque con esos ojos maravillados de quien descubre fuera de sí el mundo interior, los últimos rincones de ese orbe que nos acompaña y que sin embargo ignoramos y necesita ser reiterado a cada paso para que la vida tenga sentido. ¡Cuánto nos alegramos de saberos ahí contentos y maravillados a ratos, después de tantos años de soñar con la salida al mundo que realmente se ama y se anhela profundizar! También yo anhelo ese mundo de aquí, a pesar de encontrarme bien, mejor que nunca, quizá. Con frecuencia, tratamos de descubrir el mundo de allá. Hace una semana nos fuimos los tres por una carretera apartada que corre al pie de un regatillo análogo a los de Galicia, de Asturias, Santander, Vascongadas... Después de un día calurosísimo había refrescado y daba gusto apretar el paso. Los perros de los granjeros salían a darnos el agasajo, un pájaro muy divertido nos dio una especie de serenata a dos metros de nosotros, pero una serenata llena de sorpresas entre irónicas, simplemente cómicas, graves y hasta de una sencilla humildad.
Si –nos decíamos–, esto recuerda lo nuestro, es igualmente maravilloso, más fogoso, más rico... Pero le falta algo, acaso lo humano, el canto de una campesina, el toque de una campana, el humo de unas chimeneas, el canto de un carro, una frase amistosa bien modulada y acordada con el eco devuelto por un cerro o una cañada. Este algo no puede encontrarse en todo este continente, estoy convencido. En cuanto te salta a los ojos una ciudad europea cualquiera, lo comprendes. Pero si bien se piensa, no es de extrañar. Las cosas del espíritu cuajan lentamente, necesitan siglos de siglos para tomar cuerpo, para cristalizar, y aquí puede decirse que, para el caso ayer, vagaban los indios de un lado para otro persiguiendo el búfalo y el pavo silvestre. Cuando en Galicia descubrías una mámoa o un grupo de ellas, te sentías proyectado hacia un pasado tuyo, hacia tu propia cuna, hacia la raíz de tu estirpe. Habían venido e ido tribus, habían nacido y muerto afanes, habían tomado cuerpo mitos y creencias bajo tus propios pies, y con todo aquello te sentías solidarizado. Por el contrario, aquí barrieron todo lo que había, que no era mucho, hace unos siglos, y encima se establecieron unos europeos sin una muy clara noción quizá de lo que dejaban en pos; y sin esa virtud de la vieja pipa que crea el vino auténtico, sin ese poso del tiempo milenario, cuajado en piedras, en labores, en ruinas, librotes, dibujos, cuentos y otras cosas, se dejaron engañar por la riqueza, por una noción somera de progreso, por una libertad no muy necesaria aquí, porque el coeficiente de inquietud es pobre relativamente aún. Cuando los reveses vengan, cuando el dolor haya dado sus frutos, cuando la soberbia sea abatida, que lo será tarde o temprano, no sé si para bien o para mal, América del Norte empezará a ser otra cosa más cercana a Europa, empezará a ahondar en su propio espíritu en busca de lo que esta civilización no tiene ni puede tener. El paisaje se humanizará, será percibido, cantado, pintado, mezclado con los huesos, las cenizas, las ruinas... y el nuevo licor del alma humana empezará a gotear en la roca verdinosa del tiempo, del tiempo histórico, humano, vivo, que ahora Alicia y yo echamos de menos cuando nos lanzamos por estos caminos sin coches de negocios.
Dile a Colmeiro que he recibido su carta, pero que no me es posible darle de momento los informes que me pide. Saint-Guadens, el director de Bellas Artes del Carnegie Institute está casi siempre fuera y sólo por casualidad se le pesca en Pittsburg. De todos modos, si puedo averiguar algo provechoso para vosotros, os lo comentaré en el acto. Por vuestra parte, no tardéis en escribir contando cosas, sean cuales sean. Aquí vuestras cartas son muy bien recibidas por los tres y leídas y releídas. Las cosas de afuera aquí apenas repercuten y si lo hacen cobran un tinte muy especial, pues se interpretan en función de los intereses y opiniones de Norteamérica. ¿Se publican libros por ahí? ¿Cómo se piensa en los círculos españoles? ¿Y en los artísticos? Contad, contad. ¿Qué es de Baltar? ¿Tenéis sus señas? No sabemos nada de Buenos Aires. Sólo Trellez me pone unas letras de vez en cuando. Creo que hay una depresión tremenda por allá, pero este fenómeno se va generalizando por todas partes, hasta por aquí, donde la situación económica del mundo se sigue con ansiedad.
Alicia y Cuqui están bien aunque, como yo, aplanadas con el calor. Estamos pasando una racha de altas temperaturas que hacen particularmente penosas las clases de verano y las labores de la huerta. Os estoy escribiendo en mi mechinal en shorts y zapatillas, las únicas prendas tolerables. Las dos os mandan muchos recuerdos y Cuqui se siente halagada por esa dedicatoria de las flores parisienses. Muchos abrazos a Colmeiro y demás amigos, justamente con los que os envía a vosotros.

Espasandín

[Manuscrito por Alicia:] Un abrazo a los dos. Escribid y contar cosas. Aquí estamos pasando ahora un calor digno de Buenos Aires que nos tiene agotados; aquí todo es por lo grande, cuando hace frío es espantoso y cuando hace calor, te asas.

Alicia


1951-10-08
Carta de Seoane a Salazar Bondy. 1951
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Salazar Bondy. 1951 en 08/10/1951


Buenos Aires, 8 de octubre de 1951

Sr. Sebastián Salazar
Lima

Querido Salazar:

Estoy avergonzado por no haber contestado a su tiempo la carta que te agradezco y que hace días, demasiados para mi conciencia que recibí. Antes me había llegado una tarjeta postal reproduciendo una maravilla de fachada barroca, española-americana. El día 2 inauguró mi exposición en Viau, que está obteniendo un gran éxito de público, entre los pintores y también entre los críticos que no tienen diarios donde escribir, como Payró, por ejemplo. Estoy muy contento. La sala constituye realmente un espectáculo y la pintura se destaca en las paredes claramente unida, popular, alegre y fuerte. Hasta Viau está contento y a él mismo le gusta la exposición. La inauguración fue realmente un acontecimiento artístico, otros te podrán decir más. Por mi parte, sólo puedo decirte que estoy muy contento.
A Elisabeth Flower le escribiré uno de estos días. La recuerdo perfectamente. Aquí tuvimos noticias por Inda del éxito de tu obra en Lima y nos alegramos mucho como puedes suponerte y deseando conocer el Rodil, ese personaje terco, duro, bronco, de ese país lunar, amado y odiado, pero que yo quiero como un continente aparte, solo, que es España y allá ellos, los otros países con sus modistos, sus mecánicos, sus físicos y sus heladeras eléctricas. Yo estoy con los apestosos y los mendigos de España y con su grandeza miserable y con el puntapié que cada medio siglo le lanzan los gañanes y astrosos españoles al globo terráqueo. El puntapié puede ser Pablo Picasso, Juan Gris, la Guerra Civil española o también ¿por qué no? el gesto de Rodil. Tengo esperanzas de que algún día los españoles patearán tanto en su parte del globo que hundirán esa parte para hacer un nuevo polo. A luz virá prá caduca Iberia dice una estrofa del himno nacional gallego.
Perdóname Sebastián que no te escriba más extensamente, otro día lo haré. Ahora sólo quiero felicitarte por el éxito de tu estreno. En cuanto a los pesos de ahí, me los mandas como sea... Te extrañamos, incluso alguno para discutir. Saludos de todos los amigos y de Maruja y tú recibe el abrazo de tu amigo.

[Seoane]


1958-06-24
Carta de Scheimberg a Seoane. 1958
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1958 en 24/06/1958

París (Hôtel Quai Voltaire), 24 de junio [1]958

Amigo Seoane:

Me he tomado esta tarde unas pequeñas vacaciones para escribirle. Pensaba hacerlo en Santander, antes de abandonar España –para despacharle la carta desde Hendaya, por temor a que fuera abierta y que la mención de nombres de los amigos de España pudiera crearles a estos alguna molestia (lo sucedido a a Del Riego es para tenerlo en cuenta); pero las cosas se dieron en tal forma que no pude cumplir con mi deseo. Al llegar a París, el día 19, me enteré de la muerte de Maside y Vd. no se imagina todo lo que me ha conturbado esta noticia. Aunque sólo cambié con él algunas palabras, pues su estado de salud (como se lo dije a Vd. en una postal despachada desde Santiago) le impedía casi hablar y no había mejorado, cuando unos días después fui a despedirme de él, su muerte me impresionó como si se hubiera tratado de un viejo amigo mío. Y es que todos sus amigos, nada más que por serlo nosotros de Vd., nos recibieron, a Aida y a mí, como si hubiéramos sido amigos de toda la vida. Y yo se lo agradezco ahora. Si en toda España no me he sentido en ningún momento extraño, en Santiago nos hemos sentido, Aída y yo, como en n/ propia casa. Cuánta cordialidad y calor humanos hemos hallado en sus amigos! Era a nosotros, si, pero era principal y fundamentalmente a Vd. a quien agasajaban. Aquí –es decir, en Galicia–, se lo quiere a Vd. talvez como a ninguno. Y yo me alegro de que así sea... Cuando cruzamos el Miño, en la frontera que separa a Portugal de España, a Aída y a mí se nos apretó el corazón y casi lloramos de emoción. El Miño, para Aída y para mí, era muchas cosas juntas: era Rosalía de Castro (cuya tumba visitamos e Santiago, en compañía de Bouza Brey) y era Unamuno, en sus Andanzas y visiones de España y Portugal y eran Vds., Vd. y Maruja. Veníamos de Coimbra, donde durante tres días nos sentimos por un momento estudiantes –aunque un poco maduros– Aída y yo y participamos de los festejos de la Quema de las Cintas, tan particulares y tan llenas de encanto. El paisaje era el mismo (Portugal y Galicia forman casi una unidad –no sólo geográfica, sino idiomática) y, sin embargo, nos pareció distinto. Y lo es en verdad. El paisaje parece que se adulzara y el ser humano es más hondo. Sí, creo que se trata de eso en realidad. En el portugués, talvez, haya siempre algo de teatral, como en el andaluz –aunque en menor medida–; en el hombre gallego no hay nada de teatral. Daría la impresión que se mueve siempre como si estuviera entrecasa, con naturalidad, pero con una naturalidad llena de señorío... Pero, por Dios!, no es de eso de lo que yo quería hablarle, sino de la cordialidad de que nos rodearon sus amigos a Aída y a mí. Con Del Riego y su mujer, Evelina, pasamos dos días deliciosos en Vigo... Y sólo estaba en mi plan quedarnos allí algunas horas! Pero quién se separa así como así, de las personas tan agradables e inteligentes ambos, que rivalizan en agasajarlo a uno? Con Evelina caminamos la ciudad y con ambos, conocimos las comedurías típicas y hablamos de tantas cosas que nos eran comunes. Y luego, Santiago... Llegamos allá el 22 de mayo a eso de las 8 de la noche. Dejamos n/ equipaje en el hotel España y salimos a caminar, Aída y yo, debajo de los soportales, a meternos la ciudad en el alma. Es una ciudad viva, donde las piedras llenas de ancianidad no son un obstáculo. El encargado del hotel se empeñó en que esa misma noche me comunicara con Maside y me presentó para eso a un sobrino de éste, un estudiante que está cursando, creo que el último año de sus estudios de medicina y es aficionado a la pintura. Se llama Carlos. A él le entregué la carta suya para Maside –y por él me enteré de la gravedad del estado de su tío. El pobre no quiso dejar de cumplir con su pedido y comprometió al doctor Bouza Brey para que nos acompañara a todas partes. No creo que muchos hayan tenido un más entendido guía que nosotros. Con él caminamos de arriba abajo Santiago. Y a cada momento, nos repetía: “No dejen de decirle a Seoane que conocieron la calle del Preguntoiro y la iglesia de la Ánimas, y..., y....” así toda la ciudad. En el Instituto de Estudios Folclóricos nos presentó a a P. Jesús Carro. Qué viejecito simpático! Allí en el Instituto guardan todas las cosas que Vd. publica. Por primera vez, creo que no me habría costado ningún esfuerzo decirle padre a un cura, a pesar de mi natural resistencia a hacerlo (y de aquellas palabras del Evangelio que dicen más o menos: “No me llaméis padre; Padre hay uno sólo, y está en el cielo”). Sólo la Catedral la quisimos visitar sin Bouza Brey. Qué majestuosa fábrica romana [sic] la Catedral de Santiago! Y luego, su Pórtico de la Gloria... No menos de seis veces volvimos a verla, a distintas horas y tratando, yo, de no dejarme llevar por recuerdos o sugestiones literarias.... Tiene talvez razón Unamuno cuando dice que aquí no se puede, como con el gótico, hacer literatura. Ni aquí caben distracciones. Y, sin embargo, dos misas importantes que allí, en la Catedral, escuchamos –la que se celebra el 23 de mayo en recordación de la batalla de Clavijo, y una misa del Episcopado (creo que el 25), carecieron de unción mística...
Pero vuelvo a sus amigos. El día 24 estuvimos con el matrimonio García Sabell. Le dejé su carta en el consultorio y unas horas más tarde nos llamó al hotel para que fuéramos a tomar el café a su casa. Qué persona extraordinaria es el doctor García Sabell (y qué hermosa y agradable su esposa)! Había muchas personas a la mesa y se habló de muchas cosas –y de todas era de ver y oír con qué precisa exactitud hablaba García Sabell. Al llegar a la casa y ver allí tanta gente reunida casi lamenté haber ido, pero luego sentí –después de casi 3 horas– tener que marcharme. Tiene una extraordinaria biblioteca con raras y lujosas ediciones de literatura y de arte, y pinturas y dibujos seleccionados con un finísimo gusto. Como recuerdo de ese día, para Vd., hizo firmar a los presentes una foto en que él –García Sabell– está en su Consultorio, con la pared del fondo cubierta con los estampados que le editó Bonino a Vd.. No se la envié desde España –y sí lo hago ahora, por temor a que se perdiera. El único que allí desentonaba era un socialista ,Tarul o Marul, que decía una sarta de banalidades en un tono que habría envidiado Lerroux –y a quién García Sabell había pedido que me informara sobre las cosas de España. En un momento dado, García Sabell le corto el discurso para mostrarnos la biblioteca y las pinturas, y todo terminó bien... Felizmente en España hemos tenido mejores informantes que ese presuntuoso y trasnochado socialista: lustrabotas, mozos de café, un changador en La Coruña, un maquinista de la RENFE en el camino de Salamanca a Madrid, un conductor de automóvil en Santander, etc., etc. En la misma mesa de García Sabell, un señor Briones de Villa García de Arosa. Estos socialistas tan fuera de época y que no sirven ni para colgarlos de la pared! (Ahora, al releer las firmas, veo que se llamaba Martul)... Pero me estoy perdiendo en detalles sin interés. Abandonamos Santiago, Aída y yo, con verdadera pena, dejando amigos y cariños. Y me fui a despedir de Maside, sin sospechar que se nos moriría pocos días después. Para Vd. me mandó un gran abrazo, un emocionado abrazo. Ahora, al transmitírselo, pienso que él presentía que era el último...
Y luego según n/ desfile precipitado: La Coruña, con su Torre de Hércules, a cuyo faro ascendí hasta el punto más alto –celebrando así a mi manera lo que Vd. celebró en dibujos de sabia caligrafía y Rafael Alberti en emocionados versos; León, cuya catedral sigue siendo un milagro de ligereza, y su Igl. de San Marcos –de un románico sobrio y cuya capilla funeraria conserva en su cúpula unos frescos sólo equiparables a los del Museo de Arte antiguo de Barcelona. Y luego más, Zamora –en que todo, o casi todo, es románico y en la que el reloj del tiempo pareciera haberse detenido. Y Salamanca, que para mí estaba llena de recuerdo de Unamuno; y, sin embargo, en esta España de Franco sólo se ha salvado de él el hermoso busto en bronce de Victorio Macho (y una cabeza en bronce, de la misma obra, en Madrid, en la Academia de San Fernando). Con quienes intenté hablar de Unamuno, o no sabían mucho de él, o temían hacerlo, y hasta el aula donde en 1920 le escuché dictar una de sus clases de filología ha desaparecido. Sólo el chófer que nos condujo de Santander a Irún tuvo un recuerdo emocionado para Unamuno; y era nada más que un obrero del volante!.. En Madrid estuvimos con Maíztegui (políticamente muy bien ubicado) a quien hicimos llegar su carta y con quien caminamos y hablamos mucho. Debo volver sobre las emociones experimentadas frente a Goya, y Velázquez, y el Greco? En cada sitio nos fuimos despidiendo como si fuera la última vez que vamos a verlo. En Madrid, al salir de San Antonio de la Florida, visitamos una vez más el Manzanares y con Aída nos juramentamos que volveríamos, sí, a España –pero acompañando a los españoles del exilio y para danzar todos juntos sobre los podridos restos de Franco... Yo no sé si se puede crear sobre el odio; pero cuando pienso nada más que en lo que en España tenemos oído sobre este grotesco payaso de la historia que es Franco, empiezo a creer que el odio es casi un deber. Odiar, sí, y hasta la muerte. Hay que formar el gran ejército del odio contra los enemigos de la vida. Cómo se comprendería en España a un nuevo [Mateo] Morral! Pensándolo serenamente, ya sé que no sirve de mucho el atentado individual; pero qué satisfacción se sentiría si alguien hiciese estallar por los aires a esa carroña. O es que solamente los tiranos tendrán derecho a disponer de la vida de los demás y nos hemos de horrorizar si alguien les revienta a ellos los huesos? Desvarío, pero, Seoane, hay que haber oído todo lo que llevamos oído en España y pensar en este pobre pueblo que se muerde los codos de rabia ante su propia impotencia –y que nos venga luego con reflexiones académicas sobre la buena táctica política. El atentado individual, sí, ya lo sé, no es solución –pero a veces puede ser una lección; y el tiranicidio, en cualquier caso y en última instancia, siempre será una medida de higiene para el mundo... Desgraciadamente creo que habrá Franco para rato –y solamente un vuelco total en la política internacional podría precipitar su caída. Se producirá ese vuelco? Lo espero. Pero, cuándo?.. Yo he recogido datos sobre lo que ganan los obreros y los empleados en España y lo que cuestan los artículos de primera necesidad. Pensaba mandárselos a Vd., pero, después de reflexionarlo, me parece tonto hacerlo. De qué le serviría a Vd.? Bástele eso: el pueblo está cada vez peor y las cárceles no se vacían. Todos los días se filtran noticias de nuevos procesos y nuevas condenas, mientras los rufianes de la prensa ensayan nuevos ditirambos para el Gran Payaso. Es un asco! Y termino, Seoane. Lea en los diarios españoles la “interviú” que acaba de hacerle a Franco un periodista de Le Figaro; produce náuseas...
De otras cosas quería hablarle, y ya ve, siempre se cae en lo mismo. Pero algún día eso deberá terminar. Terminar... Es lo único que ya nos queda por pedir.
Si en otro momento llego a estar más tranquilo (y aquí, en Francia, con De Gaulle, no es como para estarlo) le escribiré de otras cosas. Esta vez, perdóneme. Sepan, Vd. y Maruja, que están en nuestro corazón –y que, para Vds. y para nosotros, deseamos un mejor porvenir.

Los abrazamos

Scheimberg

P. D. He retenido esta carta hasta hoy, 25, y al fin me decido a mandarla; no sabría que cambiar en ella, o si destruirla del todo. Esto lo dejo a su arbitrio…Y adiós.

S.
1. O autor éstase a referir ás obras Por tierras de Portugal y España (1911) e Andanzas y visiones españolas (1922) , mesturando os títulos.


1960-02-22
Carta de Seoane, a Laxeiro e Prada. 1960
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane, a Laxeiro e Prada. 1960 en 22/02/1960

Basilea, 22 de febrero de 1960

Sres. Lala y Laxeiro
Buenos Aires

Queridos amigos:

Aquí estamos desde hace más de veinte días, muy contentos de esta ciudad que nos parece espléndida, así como Zurich, que está a una hora de viaje, y las dos con museos notables, sobre todo en arte primitivo europeo y, en el caso de Basilea, con una cantidad considerable de obras de Holbein que vivió aquí. Luego, ambos museos, cuentan con grandes colecciones de impresionistas franceses, expresionistas alemanes y, desde el cubismo hasta el manchismo norteamericano, están representadas sus figuras más importantes, sobre todo Picasso, Braque, Juan Gris, Léger, Chagall, Paul Klee; de todos ellos hay bellos ejemplos en los museos de ambas ciudades. De Juan Gris existen solamente en el museo de Basilea once cuadros bellísimos en una sala, así como otra grande con Braque, Picasso y otra con Léger y Chagall. De todo esto gozo como podéis imaginaros. Seguimos como podemos desde aquí, y con esperanza, las últimas noticias de España y también las de Buenos Aires, donde las últimas películas yankis de la guerra, con submarinos y hombres rana, parecen haber influido notablemente en la imaginación de sus autoridades. Por aquí, la gente está indignada con el estallido de la bomba atómica francesa que les parece inoportuna y pedante. Los sucesos de Árgel, así como la política de Adenauer, tiene muy intranquilos a los suizos. Éste es el resumen político sintético que pude deducir de conversaciones, muy parcas, con algunas gentes de aquí. Pareciera que todos desean, por temor a una guerra o a situaciones políticas desesperadas, marchar a América del Sur, donde suponen una tranquilidad paradisíaca. La visión es, unos cuantos indios saltando alegres como también en algunas películas yankis, o fumando muy tranquilos, pipas de la paz con los rubios europeos que pueden ir de Centroeuropa (no cuentan España y Portugal), sirviendo a éstos para hacerse millonarios y comprar lujosos coches norteamericanos que en estas ciudades de Europa, a su regreso, tropiezan los lados con las dos hileras de casas en las calles estrechas. Son gentes que, como las autoridades argentinas, también está influenciadas por el cine yanki, en este caso con respecto a América. Unos rubios de origen alemán, claro está, en Nueva York, muy listos, y un continente de negros e indios hacia el sur, no tan listos. Su conocimiento sobre América, si no leyesen de vez en cuando algún folleto o aviso de agencias de viajes o de compañías de aviación, corresponde exactamente al que podían tener los españoles en el año 1500, luego del segundo viaje de Colón. Todo esto que te escribo es seguramente un poco exagerado, más responde bastante al pensamiento del tipo medio suizo y tienen la culpa los países americanos por no saber poner en valor su realidad.

Bueno, por nuestra parte, estamos muy contentos y ya os iremos contando de nosotros. Recibid el gran abrazo de Maruja y mío para vosotros y todos los amigos, y tú, Laxeiro, otro muy fuerte de:

[Seoane]


1961-07-11
Carta de Seoane a Winizky. 1961
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Winizky. 1961 en 11/07/1961


Buenos Aires, 11 de julio de 1961

Dr.
Ignacio Winisky
Capital

Querido amigo:

Aquí van cuatro líneas sobre Martínez Risco. A los que vienen de España a la Argentina sin apoyo oficial, les resulta siempre difícil darse a conocer, aún cuando vengan invitados por el pueblo español emigrado y defiendan causas tan remotas para los argentinos como puede ser la del derecho y la libertad de Galicia. España, lo que ocurre en España, los españoles, no son, en general, populares en 1961. El prestigio va unido al poder de los cañones.
El Dr. Sebastián Martínez Risco terminó su carrera en la Facultad de Derecho de Madrid. Hizo oposiciones a judicatura y fue magistrado durante aproximadamente veinte años, en distintas capitales españolas siguiendo normalmente su carrera judicial que tiene características especiales en España, entre ellas la inmovilidad de los jueces, algo que debe señalarse en Buenos Aires. Se especializó en Derecho Civil y en problemas de Derecho Foral Gallego. Publicó diversas monografías sobre asuntos de esta índole cuyos títulos no recuerdo –yo me olvidé del Derecho– y es miembro de asociaciones jurídicas españolas y portuguesas. Es colaborador asiduo de Scientia Iuridica de Braga y de publicaciones españolas. Estudia el sentimiento de la justicia en la literatura y en los pueblos. Es un tema que le apasiona. Fue Decano del Colegio de Abogados de La Coruña. La colegiación es obligatoria en España y para poder ejercer la profesión y La Coruña es una de las ciudades de más cantidad de abogados y más sutiles de la Península entera, me atrevería a decir de Europa. Es la capital de un país minifundista y el minifundo es, por fortuna para los abogados, buena fuente de pleitos muy complicados. Escritor notable en idioma gallego, un idioma perseguido desde el siglo xv, no oficial, pero idioma del pueblo, y en idioma castellano, es desde hace algunos años Presidente de la Academia Gallega. Pertenece a una familia ilustre en valores intelectuales. Su hermano Manuel que falleció desterrado en Francia, fue un ilustre físico. Desempeñaba en París el cargo de Maitre de Recherches Scientifiques en la Sorbona. Quien nos visita es un magnífico orador. Por mi parte, no haría esta gestión si no me sintiese solidario de una colectividad de gentes modestas en Buenos Aires, en general, de trabajadores, a quienes se mira con conmiseración y que está deseosa de poder mostrar los valores de su país que vienen a ésta. Si fuese irlandés o bretón que es lo mismo que ser gallego por su antigua cultura común y por su común origen, en Buenos Aires no existirían problemas y yo no tendría que rogarle a usted su intervención. El Decano es posible que fuese al puerto a esperarle y algún edecán de nuestro honrado Presidente. Como no es irlandés ni bretón aunque es lo mismo, yo le ruego, Dr. Winisky, que me ayude. Sé que si dependiese de usted no existiría problema alguno con respecto a esta gestión y estoy seguro que es posible que así ocurra con el profesor de Derecho Civil.

Un saludo muy cordial de su amigo:

[Seoane]


1961-10-05
Carta de Seoane a Muñoz Manzano e Dieste. 1961
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Muñoz Manzano e Dieste. 1961 en 05/10/1961

Buenos Aires, 5 de octubre de 1961

Queridos Carmen y Rafael:

Hemos recibido hace dos días vuestras cartas que esperábamos con la impaciencia que podéis imaginaros, aún habiendo leído la enviada a Varela y la copia circular de la que enviásteis a Esther. Deseamos vuestras impresiones de Rianjo, de Galicia y de España, porque necesitamos de ellas como sabeis muy bien para ordenar, si se puede, nuestro futuro. Pudimos habernos equivocado, que hasta ahora no creo, en nuestra fugaz visión española. Desde que marchásteis, los seis que quedamos en Buenos Aires incluyendo a Marika, nos vemos con más frecuencia en una u otra casa, como si sintiésemos la necesidad de compartir una soledad acrecentada por tu ausencia y la de Carmen. En los comentarios que hacemos me queda a mí la sensación de que guardase cada uno para sí una elegía que no puede expresar por toda una vida perdida noblemente, pero perdida sin servir realmente a nada, viéndola en cambio cumplida en aquellos que se limitaron a vegetar sin ambición alguna en el rincón de su infancia y de su juventud. Estos quedaron naturalmente incorporados a la historia de su pueblo, aún sin saberlo, mientras que nosotros constituímos una especie de almas en pena y sin arraigo posible. Hablamos de vosotros y estamos deseando que os vaya muy bien y esteis felices en España para que nos sirva y decida. Varela está escribiendo y aceptó ultimamente algunas conferencias y Laxeiro pinta con más intensidad que hace algunos meses, preparando su exposición en Madrid, con la que está muy ilusionado. Por mi parte el próximo sábado cierro otra exposición en Bonino que tuvo mucho éxito de crítica, público y aún de venta y de la que os mandamos por correo aéreo un catálogo, con una espléndida presentación de Varela, firmado por todos los que asistieron a la comida de inauguración, que va resultando tradicional, y en la que se cantaron esas canciones gallegas que van quedando entre nosotros desfiguradas por el tiempo y la nostalgia, como seguramente se fueron quedando los romances ibéricos, en la primera generación de sefardíes, en los puertos del Mediterráneo y del Atlántico. Cantar por no llorar. Díaz Pardo se mantiene solitario en su aislamiento de Magdalena de nuevo en compañía de Mimina, que acaba de llegar. Núñez Bua se droga en conversaciones telefónicas con amigos y posibles clientes. De Antonio tenemos apenas alguna noticia lejana por la que sabemos que insiste en su vocación de Ulyses médico. Los amigos comunes argentinos nos preguntan mucho por vosotros. En Buenos Aires todo continúa aproximadamente lo mismo que en todos los órdenes que cuando os fuísteis. Amenazas de huelgas generales y rumores de posibles cambios tienen estos días a las gentes preocupadas. A veces uno piensa en aquella frase escrita con alquitrán que leí, cuando acababa de llegar a Buenos Aires, en el pedestal de la estátua a Colón y en la cual un gallego emigrado expresó con rencor su desesperanza: “¡Por que non te calaches, idiota!”; quizá a España y a los gallegos y a los otros españoles les hubiese ido mejor limitándose solo a utilizar sus energías en Europa, pero había que contribuir a hacer realidad un sueño, el reino igualitario de Dios, antes que tratar de ir allá en el propio oficio heredado, sedentario. Pero Colón no se guardó más secreto que el de su orígen.
Si volvéis a La Coruña no dejéis de visitar los interiores de las iglesias de la ciudad vieja y hacer el paseo hasta El Ferrol costeando la bahía de los Artabros. Pienso que es uno de los más bellos paisajes de la tierra. Todos esperamos de tí ensayos, teatro y narraciones de tu reencuentro con Galicia y España. Creemos que con todo lo que tu has visto y vivido, con toda tu experiencia acrecentada durante años puedes dar una visión original y única de Galicia. Hablamos entre nosotros de esto. Tienes que relatar la aventura silenciosa de Galicia, los sueños de sus habitantes, la novela de el Berberecho que describe Carmen tan perfectamente y obligar también a que Carmen escriba, con el rigor severo con que parece, según los extranjeros, que tratan a sus mujeres los maridos españoles. Nosotros tenemos muchas ganas de ir el año que viene, aún no sabemos como, trataría de preparar una exposición en Galicia y otra en Madrid de pintura y grabados. Para el mes que viene salen de Losada el Llanto por Sánchez Mejías de Lorca con grabados en madera míos y una plaqueta de poemas religiosos y a Castilla, de Unamuno tambien con grabados míos, que representan Cristos y recuerdos de pueblos castellanos tal como a éstos en la memoria. Se inicia éste último con la mano del Pantocrator en colores. Os mandaré los dos tan pronto salgan.
Tenemos noticias de Carmen, la hermana de Maruja, de la visita que le hicísteis. Quedaron encantados de vosotros. Cuando volváis a Madrid, te recomiendo que no dejes de ir a alguna corrida con Paco, creo que como Hemingway es admirador de Ordóñez, pero es un aficionado que conoce a los toros tan pronto asoman el hocico al ruedo y sabe injuriar con gracia a los toros y a los toreros que resulta la contrapartida del piropo, géneros absolutamente españoles.
Espero que estas líneas no os resulten aburridas y con muy pocas noticias de Buenos Aires, pero es que en realidad no hay casi novedades desde que vosotros marchásteis. La primavera es muy desigual, se alterna el calor con el frío y la humedad y días espléndidos de sol con días de lluvia como el que hoy hace, igual que otras primaveras que vosotros debeis de recordar. Recibid con el recuerdo de los amigos de ésta el fuerte abrazo para Carmen y para tí de Maruja y mío y un ruego, escribidnos.

[Seoane]


1961-11-21
Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1961
Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1961 en 21/11/1961


Buenos Aires, 21 de noviembre de 1961

Queridos Carmen y Rafael:

Estamos comenzando el verano, caluroso, húmedo y desigual, de Buenos Aires y en este momento la luz, si uno se asoma a la calle, resulta tan implacable, agresiva y deslumbrante que pareciera proyectada para torturarnos. ¿Por qué las autoridades municipales no promulgarán una ordenanza prohibiendo el color blanco para las paredes? Buenos Aires estaría posiblemente mejor en verano si los propietarios de los edificios o los constructores volviesen a usar los tonos de la arquitectura porteña del siglo XIX: el rosa, el azul celeste, así el blanco del cielo en verano sería menos hiriente. Anoche tuvimos una asamblea en casa para leer las dos últimas cartas que me enviásteis. Estuvieron Varela y Marika y Laxeiro y Lala. Otra asamblea fue cuando llegó la de Carmen, y Maruja, en ambos casos, guisó pulpo para festejar la ocasión y sumirnos de algún modo en el ambiente marinero de Rianjo y el estado de ánimo que las cartas que nos enviasteis reflejan de alegría y fiesta. A Mimina y Díaz Pardo no logramos sacarlos de la fábrica donde profesan, en la que Mimina es mártir y Díaz Pardo un extraño ermitaño que se disciplina consagrado a un Dios monstruoso y alemán u oriental de caolín y fuego. Núñez Búa como los ángeles buenos hace muy esporádicas apariciones vigilando muy especialmente la rara ermita industrial. Antes de llegar estas últimas cartas estuvimos pasando algunos días con ellos en Magdalena. Allí decoré cien platos para un mural inspirado en la decoración de unas casas del Sudán e hice cuatro grandes dibujos coloreados para unos mosaicos de porcelana que ejecutó luego Díaz Pardo para un establecimiento de La Plata. En la reunión de ayer tus cartas, las que me enviaste y la copia de la de Souto, produjeron la alegría y esperanza que podéis imaginaros hasta en los más reacios al regreso como pueden ser, por circunstancias particulares, Marika y Laxeiro. Con Laxeiro casi hemos decidido decorar conjuntamente en Galicia un monasterio en lo alto de una montaña, o una iglesia donde quiera que nos la ofrezcan o la encontraremos. La poblaríamos con figuras del pueblo y de animales domésticos hasta el altar y buscaríamos en el santoral gallego aquellos santos que si no fueron reconocidos por la burocracia del Vaticano están impuestos en Galicia por las leyendas y la fé populares y que solo hicieron milagros sencillos, curar un niño o una vaca, conseguir un pan o un vaso de leche, que son los más bellos y hondos milagros. Si tuviésemos que representar un castigo, figuraríamos la emigración, un castigo bíblico. Por nuestra parte, Maruja y yo, aún no sabemos como, tenemos casi decidido volver a España en agosto o setiembre del año próximo. Trataré de hacer algunas exposiciones en Madrid y Barcelona, o donde cuadre, e intentaré defenderme con la esperanza de quedarnos ahí. Estos días próximos salen por fin de la imprenta los libros de Unamuno y Lorca con grabados en madera míos para el homenaje de la Editorial Losada a ambos, creo que van a quedar dignos. Varela está escribiendo poesía. Participó en dos homenajes a Picasso con motivo de cumplir éste 80 años, en uno de ellos leyó una notable conferencia y en el otro cuatro espléndidos poemas que espero que se publiquen. Laxeiro está pintando para su exposición de Madrid que creo que es en mayo. Hace pocos días vi uno de sus nuevos cuadros, una pareja curiosa, el hombre viste algo así como un traje de rayadillo de los que volvieron de la guerra de Filipinas y la mujer resulta tosca e ingénua y como envejecida de esperar. Tambien hizo antes una especie de retablo guiñolesco muy bello de color. A mi me parecen dos obras espléndidas si no insiste demasiado en ellas y sabe dejarlas a punto. Díaz Pardo tambien ha pintado algo, muy poco, una figura recordada de su fábrica del Castro y hecho algunos dibujos. No tiene tiempo. Está en todo en la fábrica y está tratando de conseguir piezas nuevas. Por vosotros preguntan todos los amigos y en el caso de los españoles desean que vengan de vosotros buenas noticias porque alienta en ellos, aunque no lo confiesen, secretas esperanzas de retorno y pienso que en los argentinos se crea en ellos como una especie de conciencia de fracaso de su país para retener a las gentes que no buscan solamente bienes materiales. Todos, sin embargo, preguntan por igual con cariño por vosotros y se alegran de las noticias que les damos y que responden a las cartas. Nos alegramos de la decisión de Souto y celebramos la carta de ánimo que le enviaste.
A Ranelagh hemos vuelto muy poco. Llevamos un mes de huelga de ferrocarriles sin que lleve trazas de resolverse y dependemos, para ir, de algún amigo que quiera hacer un paseo hasta allí de ida y vuelta, para abrir las ventanas, ventilar la casa y estimular al señor Juan. Estos días conseguí el afiche de la exposición de arte románico de Santiago con la fotografía del rey David del pórtico de las Platerías. Me alegró mucho conseguirlo, pues copiando una y otra vez esa figura, con un compañero que murió muy joven, Mayer Méndez, creo que aprendí a dibujar. Antes de hacer apuntes de las torres de la catedral y de los campesinos de las ferias de los jueves.
Creo que no os doy demasiadas noticias de todos nosotros ni de Buenos Aires. La ciudad está igual que cuando os fuísteis. Más cara de precios y tan mal iluminada y sucia. Las gentes cada vez más desilusionadas. Esto es todo por hoy. Escribidnos.

Recibid el abrazo de todos los amigos y uno grande nuestro, de Maruja y mío, para los dos:

[Seoane]


1963-03-27
Carta de Seoane a Scheimberg. 1963
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 27/03/1963


Basilea, 27 de marzo de 1963

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hemos estado en estos días en cuatro ciudades suizas: Ginebra, Zurich, Winterthur y Basilea. Estamos ahora en esta última ciudad, la más agradable de las cuatro, la que mejor se hace querer y dentro de dos o tres días regresaremos a Ginebra, la más antipática para mi gusto y en la cual uno va distinguiendo el calvinismo en el rostro de sus habitantes, en general, unos rostros desabridos. Sin embargo, esta vez nos quedaremos más tiempo en esa ciudad. Se dice que en el siglo XVI Calvino estimuló a los orfebres para que en lugar de imágenes de santos y cálices hiciesen relojes. También cuentan que cuando quemaba a Miguel Servet, éste, entre llamas, le gritó algo así como: “Calvino, eres un miserable, un tacaño, quisiste ahorrarte leña en esta ocasión”. Es posible que el reformista fuese un genio de la economía, tal como la entienden algunos, que ahorrando leña a los condenados al fuego e impulsando la fabricación de relojes en lugar de obras de fantasía, imprimiese fisonomía y carácter práctico a las gentes. Una nariz es sólo para respirar y una boca para comer. Desconcierta que en Ginebra hubiese nacido Rousseau y hubiese vivido Voltaire. A Miguel Servet, quemado con leña, pudieron esculpirlo con tiempo la liga de librepensadores franceses con el gesto español furioso que tiene su estatua en París. Afortunadamente, en Ginebra, hay rostros de todas partes del mundo que hacen olvidar los ginebrinos, y por ellos, y por mis asuntos, nos quedamos de momento en esta ciudad para hacer desde ella viajes frecuentes a Zurich y a Basilea y tal vez a Milán. Hemos visto tres grandes exposiciones igualmente magníficas: de Jawlensky, en Ginebra; Jacques Villón, en Zurich, y de Paul Klee, en Basilea. La menor en cantidad, la de Paul Klee, reúne sesenta y dos obras. Me impresionó enormemente la de Jawlensky, del que ya conocía muchas obras, pero sus cabezas de la última época, de pequeño formato, repetidas como tema, pero creándose nuevos problemas de pintura, me pareció una lección espléndida para un pintor. Le vienen a uno al recuerdo, contemplándola, el carácter obsesivo de los íconos rusos e igual misticismo. Jawlensky en su último período es algo así como un San Juan de la Cruz en pintura. Pienso –otros lo pensaron antes– que sólo Rusia y España produjeron hasta ahora en Europa, temperamentos así de obsesionados, y de fanáticos por igual de claridad y tinieblas. Ni España ni Rusia ahorraron jamás la leña de los condenados, ni cambiaron, cuando la tuvieron, la fantasía por los relojes. Y, sin embargo, en mi caso estaré en Ginebra, no en otra parte, por si los relojes pueden ser útiles a los fines que me propongo. Los Museos de Basilea y Zurich han aumentado en estos últimos tres años con valiosas obras de arte contemporáneo. La última donación, la de un señor multimillonario, La Roche, dueño de una de las firmas más importantes de productos químicos, se está exponiendo actualmente en una de las grandes salas del museo y consta de 1 Picasso (ya había donado cuatro), 1 Juan Gris (anteriormente había donado 11), 11 Braque, 6 Le Courbusier, 20 Ozenfat, 7 Leger y 4 esculturas de Lipschitz, entre otros. El Museo de Basilea es una maravilla y se lo merece esta ciudad por su amor al arte. Estos días en la vidriera de una zapatería se exponen obras primitivas de arte popular australiano que colecciona su dueño y nosotros estamos parando en un hotel que tiene, solamente en su comedor, un Matisse, dos Roualt y una serie de litografías de Manessier, con un Buffet y otros autores. Todas obras originales y, en otras dependencias, Paul Klee, Bonnard y otros pintores, y obras de franceses, alemanes y suizos en los dormitorios. Tiene además una espléndida colección de piezas etruscas, dos grandes vitrinas en el comedor y una en el vestíbulo. El dueño del hotel va él mismo a excavar a Italia y las piezas que encuentra, algunas de valor incalculable por su originalidad, fueron descubiertas por él. Basilea es un centro de arte y fantasía. Lo fue con los alquimistas de la Edad Media, con Holbein que dejó aquí donde vivió gran parte de su obra y con los químicos actuales. Es una de las ciudades que prefirieron siempre los alemanes mejores cuando no podían respirar en su patria, Nietzche, Stefan George, y ahora, desde Hitler, Jaspers.
Refiriéndome a otras cuestiones, la prensa francesa Le Monde y L´Express se refieren con extensión a la polémica sobre literatura y arte en Rusia. L´Express trae en sus últimos números del 610 al 614, correspondientes a este mes de marzo, importantes revelaciones del poeta Evtovchenko sobre la actitud de escritores y artistas, y Le Monde por su parte la crónica de la polémica levantada en Francia en el P. con motivo de negarse los estudiantes afiliados a cualquier clase de autocrítica por considerarla hipócrita y negativa. Con respecto a Buenos Aires tuvimos noticias bastante buenas por este diario y negativa. Con respecto a Buenos Aires, tuvimos noticias bastante buenas por este diario de la actitud de la M. Creo que convendría leer el libro de Evtovchenko que acaba de salir en París, L´autobiographie précoce, además del de poemas Trois minutes de vérité.
Esto es, en general, un resumen de lo que vamos viendo. En cuanto a Buenos Aires, estaremos emocionados por las atenciones de todos los amigos.

Un gran abrazo para Aída, usted y los suyos y otro para los amigos comunes, a algunos de los cuales escribo también hoy, de

Seoane

[Manuscrito:] Nota: Esta carta fue escrita en Basilea hace unos días. La echamos al correo ahora en Ginebra. Las manchas de arriba del papel vienen desde la fábrica. No son salpicaduras de nuestra cena.


1963-05-13
Carta de Seoane a Azcoaga. 1963
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Azcoaga. 1963 en 13/05/1963


Ginebra, 13 de Mayo de 1963

Sr. D.
Enrique Azcoaga
Madrid

Mi querido amigo:

Estamos en Suíza desde hace dos meses viajando de una ciudad a otra pero instalados, momentáneamente, en Ginebra, hasta el mes que viene que iremos a París, donde solo estaremos unos días, antes de irnos a España que es donde realmente tenemos ganas de estar. Nos reunimos muy de vez en cuando con algunos españoles y argentinos que trabajan en organizaciones internacionales y más a menudo con Herrera Petere. Por Ginebra pasó Núñez Búa con quien paseamos de un lado al otro de la ciudad los dos días de su estancia en ésta y quien nos dió noticias tuyas. Continúo pensando en aquellos proyectos de ediciones de que hablamos en Buenos Aires para realizar en colaboración y también en alguna exposición en esa. Tienes que orientarme. Aquí gustan mucho mis cosas y creo que van a quedar organizadas para la próxima temporada dos o tres exposiciones entre Basilea y Zurich, no sé aún Ginebra, de grabados y óleos. Trabajé bastante en este último mes y tengo nuevos cuadros además de otros que haré que lleguen a Madrid o a Vigo alrededor de Julio. Ayer, domingo, ví en una vidriera el tomo de Seghers, de París, dedicado a la poesía española. Por los nombres que cita en la cubierta, la antología reúne poemas desde fragmentos del Cid hasta nuestros días y me pareció absolutamente arbitraria la selección. Es posible que tu ya lo conozcas. Todas estas ciudades están llenas de emigrantes españoles. Dicen que solamente en Ginebra hay 16.000, y por las calles se puede escuchar todos los acentos de España. Igual ocurre en Francia por las pequeñas ciudades de la Saboya, que recorrimos en estos últimos días. Vosotros debéis tener ya seguramente organizada vuestra vida. ¿Qué haces? ¿Se concretó alguno de los proyectos que tenías? Escríbenos unas letras, simplemente para decirnos si estáis contentos y cuales son vuestros planes. Si han variado o no. Si María se encuentra a gusto en Madrid y no lejos de Aragón, y si sentís alguna nostalgia de Buenos Aires. Maruja y yo no sentimos nada más que la lejanía de familiares y amigos. Estamos muy contentos en Europa. Las noticias que vienen de la Argentina no dan ganas de regresar. Núñez Búa se marcha creo que con ganas de volver a vivir en España. Escríbeme.
Un gran abrazo de Maruja y mío para María, para tí y los chicos. Otro fuerte para tí de:

[Seoane]

N/dirección es: 4-6 Rue du Lac. Ap. 59. Ginebra


1963-06-19
Carta de Seoane a Scheimberg. 1963
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 19/06/1963


Madrid, 19 de junio de 1963

Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Llevamos algo más de una semana en Madrid. No hemos visto casi nada ni, en general, a nadie que no fuese de nuestra familia. Hoy salieron para Barcelona Esther y Lipa. Con ellos estuvimos una mañana en El Escorial viendo las líneas severas de una arquitectura hecha de razón, contemplando, además, por breves instantes El carro de heno de El Bosco. Me acordé de un amigo que en su apasionamiento político encontraba tétrico este edificio y veía a su través lo negro de España. Confundía severidad y medida con otras cuestiones. España sorprende a las gentes y son los mismos españoles, a mi juicio, los principales creadores de mucha confusión y españolada. Nos hemos habituado como permanentes. Juzgamos a Carlos I o Felipe II, Trastámaras o Austrias, como personajes de hoy, sin calcular la época en que les tocó actuar. Se habla del temperamento de los españoles y se juzga por una de las caras de la moneda dejando de lado la otra cara, el canto, material, decoración, etc. El Escorial es para mí una de las obras más lógicas de la Península Ibérica, representativo además de uno de los períodos de su historia más absolutamente razonable, cuando todo se medía y legislaba haciendo que el cálculo fuese norma de Gobierno. España era entonces fría y flemática y eran otros europeos los que tenían la sangre caliente y voceaban. El fracaso económico cambió más tarde sangre y voces. La economía, todo el mundo lo sabe en nuestros días, altera el temperamento de los pueblos y de los hombres, cambia sus gritos y las virtudes o defectos de la sangre y de la herencia. La teoría de los reflejos es tanto como una ley biológica una ley económica. Cuando alguien dice toma a otro, por lo general, se le produce saliva en la boca. Toma y daca es un principio de economía. Pero me estoy perdiendo con todo esto. Lo que quiero decir es que me maravilló volver a ver El Escorial y juzgarlo pensando luego de lo visto unido a esa capacidad de medida un vigor que tiene algunas veces el español. Herrera, Velázquez, Cervantes, Juan de la Cruz... Y mucho más viéndolo con Esther y Lipa que saben observar muy bien y no se dejan desorientar por juicios precipitados. El Museo de Arte Contemporáneo, el único que vi hasta ahora, tiene a su entrada dos notables obras de escultura en piedra de un escultor gallego, Otero Besteiro, que figuran un cerdo y una vaca. Dentro una preciosa cabeza de caballo. Pero no tuve tiempo realmente a juzgar nada de lo poco que hasta ahora vi. Aquí me encontré con muchos parientes que hacía más de un cuarto de siglo que no veía, de todas las ideas y temperamentos, y con uno sobre todo, un tío mío que lleva el mismo tiempo que yo fuera de España, algo menos, que tiene 82 años y que regresó lleno de nostalgia para volverse para siempre seguramente a México. Estoy con ellos desde hace una semana. No hacemos nada más que hablar y comer. Lipa les contará.
Aquí alquilamos un pequeño departamento como centro de trabajo. Pienso pintar mucho. En Suiza, dejé un contrato en Ginebra con una galería que va a representar mis grabados, me encargaron un mural en Zurich para unas oficinas, que tendré que entregar en septiembre, y se expondrá pintura en Basilea, seguramente en otoño.
Esto es todo. Creo que conseguí bastante hasta ahora.

Un abrazo para todos los amigos comunes, para Aída, usted y los suyos, de Maruja y mío, los recordamos a todos. Y otro más grande de:

[Seoane]


1965-12-03
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1965
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1965 en 03/12/1965

Buenos Aires, 3 de diciembre de 1965

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Querido Isaac:

Anteayer llegó Camilo. Entró en la ciudad húmeda después de un día de traída por Sánchez. Nos reunimos con él en casa, Sánchez, de Magdalena, Núñez Búa y su hija Tilita, Laxeiro y Lala, Valenzuela y Mariví. Apenas dos horas de preguntas de parte nuestra y respuestas de Camilo. Queríamos que se quedase en Buenos Aires pero no fue posible, Sánchez y él tenían urgencia en ir a Magdalena. Esperamos que venga uno de estos días. Llegó muy bien y animado. Esto es todo lo que puedo decirte hoy. A nosotros nos devolvió, por muy poco tiempo, los días pasados en El Castro y creo que lo mismo a Laxeiro e a Núñez Búa. Os veíamos a todos vosotros y estábamos con todos en el comedor de vuestra casa o en la biblioteca. Nos trajo el recuerdo de todo el cariño que nos brindasteis y que os agradecemos. Mi casa, con Camilo, pretendió ser por un instante tan abierta y cordial como la vuestra, pero creemos que no lo logró. Antes de la llegada de Camilo recibí dos cartas tuyas, la primera con la copia del capítulo histórico sobre Galicia. Está bien, creo sin embargo que faltan las rebeliones burguesas de la Edad Media en Santiago, Lugo, Orense. Muy importante en la historia europea, y la Asamblea de Santiago, casi en nuestros días, y el plebiscito, también muy importante. La semana que viene mandaré los dibujos y creo que también Laxeiro a quién se los pedí. Recibí con la segunda la copia del contrato de Sargadelos que te agradezco. Trataré de hacer un plan de trabajo de acuerdo con la finalidad de la empresa, tratando de convertir a Galicia en un país piloto en España en cuestiones de diseño. Hablaremos de esto a tu regreso. Yo trabajo mucho, pinté muy poco, grabé bastante y estos días sale el libro 32 refranes criollos editado por Eudeba, once mil ejemplares impresos con el taco original, algo nunca hecho hasta la fecha por lo menos en ningún país latino, y, en enero o febrero, salen en otra edición esos mismos grabados, reproducidos en offset en un formato de bolsillo, para integrar la colección Siglo y medio, que cuesta treinta pesos.

Ahora estoy con los decorados para El trébol florido de Alberti. Pienso hacer algo muy fuerte de color y muy plano, seguramente lo contrario de Andalucía. Estos días también recibí el tomo de Sargadelos muy bueno, útil y muy bien editado. Muy bien asimismo tu nota preliminar y el excelente trabajo de Bello Piñeiro que yo no conocía. Creo que es de gran utilidad su publicación. Lástima que otras facetas del arte gallego no cuenten con monografías como esa. Ya hice sobre el libro una nota para la radio que se transmitió. Por aquí no pasa nada, todo encarece notablemente, no hay eso que dicen circulante, pero la gente no se priva de proyectar sus vacaciones en Punta del Este o en las playas argentinas. Nosotros pensamos resistir como hasta ahora los días de calor, trabajando y aprovechando la refrigeración de los cines.
Esto es todo por hoy. Un abrazo grande a Mimina, a ti, a Rosendo y Xosé de Maruja y mío. Escribe. Otro abrazo de:

Seoane


1966-12-26
Carta de Falcini a Seoane. 1966
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1966 en 26/12/1966

Buenos Aires, 26 Diciembre 1966

Señor Luis Seoane
Madrid

Mi querido amigo:

Su hermosa carta de París, fechada 13-12-66, llegó en momentos difíciles para nosotros. Días antes, el 10 de diciembre, perdimos al hijo; después de una larga dolencia y una penosa intervención quirúrgica, un cáncer generalizado se lo llevó, cuando pensábamos que se recuperaba.
Sus cartas del París de Picasso, con la evocación de mis primeros amores con la escultura, confirmándolos, me hizo bien:
La terrible imagen de Rotterdam devastada de Zadkine, la figuración más impresionante de este gran escultor, tan vinculado a cierta escultura gótica y tan saqueado hoy por tantos escultorcitos que pretenden explotar sus soluciones, sin recordarlo. Comparto su impresión y su juicio, Seoane. Lo mismo le digo de la obra total de Barlach. Ignoro aún El ángel de los muertos de Colonia. De Kathe Kollwitz conocía la escultura monumental Los padres de duelo, cuya realización escultórica me impresionó, sin saber que recordaba al hijo muerto en la guerra. Tampoco sabía que Barlach y Kollwitz fueron compañeros de lucha. Las imágenes del dolor humano de Nuestra señora de las ruinas, como la de La cruz de la peste, todas forman un rosario de obras comprometidas por su significación al extremo de su carta me estimula para el trabajo. Tuvo usted Seoane en esta carta el acierto psicológico que yo necesitaba.
Además, su entusiasmo ante lo que va descubriendo en su deambular por el arte del presente y del pasado es muy comunicativo, máxime frente a la exposición de Picasso. Todavía se expone, en Di Tella, 150 grabados del monstruo sagrado, todos de la colección Leirís [?]. Es una muestra impresionante. En estos momentos estamos gestionando la muestra en Bs. As. de los óleos de Picasso que están en Leningrado, di Tella se haría cargo de los gastos.
1966 será y es el año de Picasso, veremos si él autoriza el préstamo de las obras. Yo lo tendré al tanto de las gestiones.
Todavía no me llegó el almanaque con las reproducciones de Barlach que desde ya le agradezco con un gran abrazo para ustedes dos, los mejores votos para 1967.

Falcini

PD: Sus cartas van circulando entre los amigos.

F.


1967-02-11
Carta de Seoane a Azcoaga. 1967
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Azcoaga. 1967 en 11/02/1967

[Manuscrito:] Para Azcoaga: reportaje
[Manuscrito:] Madrid. 11-II-67

El arte mural contribuye a la arquitectura. Esto es algo de lo que siempre se habló mucho, por lo menos en lo que va de siglo, y no se hizo demasiado. Se hicieron en todas partes de América y Europa congresos y coloquios sobre arte mural e integración de las artes, pero parecen haber servido de muy poco. Los arquitectos y constructores en general, a la hora de los proyectos, parecen olvidarse de las hermosas teorías sostenidas por ellos referentes a integración de las artes y en el mejor de los casos cuentan con el pintor y el escultor a último momento como recurso para resolver el problema de un vestíbulo, de una pared. Sin embargo el escultor y el pintor debieran estar presentes desde el comienzo mismo, cuando se pergeñan los anteproyectos. De esto se quejaron, hace mucho, Leger y Henry Moore, artistas con vocación de muralistas y que en este género realizaron grandes obras. Por mi parte asistí como espontáneo curioso a un congreso de integración de las artes que se celebró en Londres en 1949, donde intervenían Herbert Read y Henry Moore y donde se repitieron, con los mismo[s] argumentos que se habían dicho en un congreso anterior de París, en el que intervino Le Corbussier, no recuerdo si provocado por éste, y se dijeron más tarde en otros congresos. El pintor y el escultor, los dos o uno de ellos al menos, deben estudiar con el arquitecto los problemas de arte mural, de ornamento, desde el comienzo mismo del proyecto. En muchas etapas de la obra puede surgir la posibilidad de intervención del artista y la naturaleza que rodea al solar y la luz pueden ser ayudantes importantes de su labor. Otra cuestión es encargar la obra a último momento para una pared o un espacio que, en los comienzos, no se había pensado utilizar con ninguna obra de arte. Sobre fue publiqué un ensayo en la Revista de la Universidad de Buenos Aires hace unos tres o cuatro años. Lo escribí a solicitud de su director, José Luis Romero, y valido de la experiencia propia luego de haber hecho numerosos murales con distintos procedimientos. Porque, otra cuestión es ésta, la de los procedimientos a usarse. No se trata de pintura y escultura sino de la utilización de otras artesanías como se hizo en distintas épocas, pero sobre todo con el manierismo y el barroco, las más brillantes, a mi juicio, en la Edad Moderna. Y como se había hecho antes, en Egipto, en Grecia, con el románico y con el gótico. El pintor y el escultor estuvieron presentes orientando al constructor cuando no existían verdaderas especialidades tituladas para la erección de un edificio. En Méjico y en España, he visto verdaderas “herejías” de “desintegración de las artes”, palacios y monasterios que constituyen importantísimas obras arquitectónicas donde el pintor no fue capaz de respetar la arquitectura en su afán de expresarse únicamente como pintor, de acuerdo a temas y no relaciones formales. Tambien he visto como arquitectos, verdaderamente irresponsables en éstas cuestiones, encargan murales a pintores de caballete, a ilustradores, para realizar una pared y así se pueden ver numerosos disparates que en lugar de acrecentar la belleza en las ciudades, la disminuyen. La obra mural debe respetar el edificio y la naturaleza que lo rodea. Hay que volver, además, como en la Edad Media, a trabajar con los materiales. En esa edad el Maestro, el arquitecto, tenía unas ideas generales que expresaba en geometría, luego los artesanos humanizaban contribuyendo con su arte e iniciativa, las obras monumentales. Se trabajaba más con la intuición y se sabía que un edificio se enseña y se pueden conceder títulos, como una ciencia, pero que nadie puede enseñar a nadie a ser artista. Sobre éstos expresó razonamientos muy hondos el gran arquitecto Wright, que nunca quiso enseñar. Pienso, pues, que hay que integrar las artes en arquitectura uniendo intuiciones y despojándose arquitectos y artistas de los títulos para poder colaborar.

[Seoane]


1967-05-11
Carta de Pagano a Luís e Maruxa Seoane. 1967
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Pagano a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 11/05/1967

Mayo, 11, 1967

Queridos Maruja y Luis Seoane:

Desde México y luego de Nueva York, les envié sendas tarjetas para saludarlos y comunicarles el insólito viaje que realizamos Silvia y yo. Y digo insólito porque lo decidí en menos de 48 horas.
Silvia viajaba con su hermano y cuñada; el itinerario me tentó y sin pensarlo demasiado me largué. A último momento Henry, Raquel tuvieron que desistir de viajar y lo hicimos solitas.
La 1ª etapa, México, resultó magnífica. El plan que nos habíamos trazado era muy ambicioso y lo pudimos realizar a costa de una tremenda fatiga. De los 18 días que estuvimos en México, quedamos 10 en el Distrito Federal y sus alrededores.
Aquí quedamos deslumbradas con su Museo Arqueológico, que visitamos varias veces. Existen varias colecciones privadas, entre otras la de Diego Rivera con una riqueza artística increíble. Hemos visitado cuanto edificio tuviera murales de Rivera, Orozco. Seguimos a Tamayo. Me atrevo a decirles que Rivera me aburrió por lo repetido, en cambio el que fue creciendo para mi fue Orozco.
Hemos visitado hermosas iglesias de los siglos XVI, XVII en el interior de México, cerca de Puebla, especialmente, Santa María de Tonantzintla de un barroco popular indígena hermosísima. Su interior está totalmente decorada en blancos, dorados, azules, rojos con cabezas de niños ángeles pintados en forma brillante. (Silvia, trajo diapositivas de esta iglesia y a nuestra vuelta las veremos). Hemos visto a Sequeiros pintando en el Castillo de Chapultepec un mural muy hermoso.
País increíble, México: condena a un artista por participar en un movimiento de maestros a cuatro años de cárcel, luego lo deja en libertad y le encomienda la pintura en los muros de edificios públicos. Al mismo tiempo, está pintando en Cuernavaca un mural de 10.000 m2. Se imaginan? Tendrá que pintar durante todo el tiempo que le falta vivir, que esperemos sea mucho; porque se lo ve muy bien y muy vital. El día que lo vimos había comenzado a trabajar a las 8 de la mañana y regresó a su casa a las 21 horas. Confiesa tener 70 años. Nos invitó a su casa, estuvo cordialísimo y tiene emocionados recuerdos de la Argentina y sus artistas.
En la ciudad de México encontramos a los Baudizzone y luego los volvimos a ver en N. York.
Dejamos la capital y nos fuimos al encuentro del arte maya en Yucatán; Palenque en Talaxo y luego Uxmal y Chichén Itzá en Yucatán. Aquí el segundo descubrimiento.
En verdad, poco conocíamos del arte indígena prehispánico, pero los mayas tenían una riqueza cultural y artística que nos deslumbró. En Chichén Itzá, en medio de castillos y palacios, el juego de pelota, etc., un observatorio astronómico digno de la era electrónica. Sus calendarios, el ritual y el solar con conocimientos de astronomía y matemáticas y su arquitectura. En Palenque, hemos visto la más pura arquitectura maya en medio de una vegetación tropical, de la que se extrajeron estas riquezas artísticas, porque la maleza la había cubierto totalmente.
Yo no conozco América, pero creo que México es América. Todo su pasado es tan auténtico y lo exhibe con tanto orgullo!
Cualquier hombre de la calle, hasta un vigilante, lo orienta al turista al encuentro de la riqueza artística de México.
Hemos tenido muchos contactos humanos. Hemos conocido gente muy interesante, hemos viajado en los camiones, como ellos le llaman al ómnibus, donde viaja la gente del pueblo. Y hemos conversado con ellos. Qué país contradictorio!
Por un lado, nos exhiben con orgullo su pasado histórico y, sin ningún pudor, sus miserias actuales, alternando con los signos del gran progreso la miseria más tremenda. En medio de las lujosas avenidas el mestizo y [la] mestiza descalzos con harapos, envuelta la mestiza con el rebozo y dentro del mismo un niño prendido a su pecho y en las espaldas otro niño casi desnudo.
En Acapulco, donde estuvimos de paso un día, una niñita totalmente desnuda de dos o tres años sucia de tierra, porque seguramente en la choza donde vivía dormía sobre letrinas, cuando me vio pasar, me dijo : “Hellow, one pesos” me pedía la limosna en inglés. Y entonces nos preguntábamos, y la Revolución Mexicana?
Del Yucatán pegamos el salto y llegamos a N. York, EE.UU.: otro país, otro mundo.
Sin pasado cultural ni artístico, posee todo cuanto el hombre puede adquirir con dinero: grandes museos, grandes teatros, grandes salas de conciertos, grandes galerías de arte, grandes colecciones privadas, etc., etc.
Si en el Museo Metropolitano faltan muchos artistas del Renacimiento, en cambio, hay 26 Rembrandts. Si en la sala de escultura griega es pobrísimo, tienes Degas, Monet, Renoir, Gauguin o montones y qué decir del Museo de Arte Moderno?
Además la gente se interesa muchísimo por cualquiera de las manifestaciones del espíritu, la prueba está en que no hemos podido conseguir a ningún precio localidades para el teatro ni para un concierto ni ópera.
Hemos visitado a Bonino y su hermosa galería. Exponía una muchacha, cuyo nombre no recuerdo; el apellido era alemán muy raro, exponía cosas ídem.
Estaban en ese momento Le Parc y Bonevardi, un argentino que tiene gran éxito en EE.UU. y vende mucho.
Hemos visto una gran retrospectiva de Paul Klee en el Guggenheim y, no obstante, haber 10º bajo cero de temperatura en la calle, la gente hacía cola para entrar.
Nueva York como ciudad no me impresionó mayormente. Sí, en cambio, me sentí como sepultada en medio de tanto rascacielo. Yo pienso que así serán las ciudades del futuro, pero desearía que fueran más a la escala humana.
Queridos Seoane: hoy he sentido nostalgia de Uds. por eso me he puesto a escribirles. A la mañana, hojeando el Clarín, leí las noticias de la exposición en Colonia. Yo ya lo sabía por algunas de las cartas de los amigos que he leído. Les deseo mucha suerte.
De estos pagos, creo que no tengo nada que agregar a lo que escriben de aquí los amigos... No obstante, el nuestro es un gran país. Vuelvan, los esperamos. Reciban un fuerte abrazo de

Sarita

Saludos de todos los míos y especialmente de Falcini que, por suerte, está muy bien.


1967-06-01
Carta de Seoane a Scheimberg. 1967
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1967 en 01/06/1967


Gijón, 1º de junio de 1967

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos en Gijón en casa de mi hermana hasta el martes próximo, día 6, y estamos, como quien dice, lejos de todo lo que viene preocupándome en los últimos tiempos, museos, galerías, etc.; Gijón tuvo antes de la Guerra uno de los museos de dibujos más importantes de Europa, el Jovellanos, con el nombre de este ilustre político asturiano, de aquí, de esta ciudad, cuyas doctrinas se habían nutrido de los enciclopedistas franceses y de Feijóo, como muchos de los grandes americanos de la independencia. El museo fue destruido en la Guerra y poseía centenares de dibujos del Renacimiento italiano, Miguel Ángel, Leonardo, etc., y luego Velázquez, El Greco, Zurbarán, hasta Goya y pintores de su época de finales del XVIII hasta principios del XIX. Cuidador de este Museo en la década del 20 fue Moreno Villa, el notable poeta y pintor que falleció exiliado en México, quien confeccionó un catálogo que ya no se encuentra. Fue una gran pérdida la del Museo Jovellanos. Hoy sólo queda el Museo Municipal que posee algunas obras interesantes sobre todo de artistas de la ciudad, los naturalistas de los últimos años del siglo pasado, Álvarez Sala, Martínez Abades, que fueron muy reproducidos en las páginas artísticas del Blanco y Negro y de La Esfera, de un naturalismo regionalista como entonces se usaba, bastante sentimental muy de acuerdo con las poesías de otro asturiano, Campoamor, con sus Doloras. De esa época también, pero que falleció hace pocos años, fue un gran pintor de aquí, de Gijón, Evaristo Valle, triunfador como dibujante en París en revistas de moda, que repentinamente deja la capital del mundo para encerrarse en ésta, puerto industrial, y pintar escenas mineras, trabajos del puerto y escenas populares, con un humor y desgarro próximo por igual a Ensor y a Solana y a quien Lafuente Ferrari, el historiador de arte madrileño, dedicó un tomo impresionante hace dos o tres años. Otro pintor que aún vive, nonagenario, es Piñole, que pintó esos mismos temas y que aún siendo interesante no alcanza a mi juicio, el humor ni el dramatismo de Evaristo Valle. Esto es todo en cuanto a arte. En lo que se refiere a naturaleza, aquí está el Mar Cantábrico que se extiende hasta el Finisterre gallego, acerado, profundo, tormentoso, poblado de naufragios y leyendas, como todo el Atlántico Norte, donde intervienen por igual sirenas y embarcaciones errantes, apestadas, condenadas a errar para siempre, o marinos corsarios, iguales o muy parecidas leyendas que en la costa gallega. Junto a ese mar un país montañoso, abrupto, verde, cuando no negro de minerales, de carbón, que es uno de los más bellos de Europa. También estas montañas encierran leyendas, hadas, las xanas y brujas y sucesos históricos deformados por el pueblo referidos a los moros, muy presentes en Asturias, porque aquí comienza, en Covadonga, la Reconquista. En una ladera de la costa, casi junto al mar, en una casa solitaria, vivió hasta hace diez o quince años una anciana poeta gallega, Rosario Acuña, que tenía fama de bruja y de quien decían las gentes del pueblo que convocaba a los espíritus. Las gentes evitaban el contacto con ella y se apartaban de la casa y a mí me hubiese gustado conocer su misterio, pero parece imposible. Todos los que conozco dicen lo mismo, que tenía fama de bruja, de echar a las gentes el mar de ojo y de reunirse con los espíritus. Es posible que hubiese contemplado más de un naufragio desde alguna de las ventanas de esa casa blanca y solitaria en que vivía. Me hubiese gustado ser su amigo. Debía ser como una vieja sacerdotisa de tiempos remotos. Le escribo a usted sobre pintores y la naturaleza de Gijón y Asturias y, nada de Rosario Acuña, sobre las gentes, mejor lo hablaremos a nuestro regreso. Impunemente, podría hablarse de los indianos que aquí hay muchos en los cafés, hablan en voz alta y recuerdan todos los acentos de América, pero no vale la pena, el asturiano es, en general, bastante vanidoso. Escríbannos. Pueden hacerlo ya al Castro.

Un abrazo para todos los amigos, para sus hijos y un fuerte abrazo para Aída y usted de Maruja y de:

[Seoane]

Porcelanas del Castro. Osedo. Sada.
La Coruña. España.


1969-03-20
Carta de Seoane a Scheimberg. 1969
Ver [Carta mecanografada co membrete:] LABORATORIO DE FORMAS / OSEDO-LA CORUÑA / TELEFONO 23 (SADA).

Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1969 en 20/03/1969

El Castro, 20 de marzo de 1969

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Acabo de escribir a Falcini y le hago mención de cruceros gallegos hechos por canteros del pueblo que se conservan policromados y de algunos monasterios que voy viendo que se encuentran diseminados por la montaña y la costa gallega y que Maruja y yo, acompañados por los Díaz Pardo, mejor dicho, llevados por éstos, vemos los sábados a la tarde y domingos. Es impresionante ir constatando el centro cultural que llegó a ser Galicia hasta que los Reyes Católicos la domaron, como dice el cronista de ellos. Durante tres siglos crearon los cancioneros, uno de los monumentos literarios más importantes de la Edad Media, impulsaron la escultura románica hasta crear su mejor ejemplo con el Pórtico de la Gloria y desarrollaron la arquitectura hasta sembrar Galicia de iglesias y monasterios de ese estilo. De ahí casi se salta al barroco, pues los ejemplos góticos y neoclásicos son muy pocos, aunque algunos, como el Hospital Real de Santiago, hoy Hostal, es un excelente ejemplo de plateresco. Pero el barroco vuelve a ser el otro gran estilo gallego, que los gallegos adoptan porque se aviene a su temperamento, como se avino antes el románico. Y románica y barroca es Galicia, siempre libre, y romántica como seguramente pocos pueblos. La comida continúa siendo románica, como la vida y la conversación, y la literatura es en gran parte barroca. Valle Inclán es un buen ejemplo de lo último y Camba y Castelao de lo primero. El clasicismo es el estilo que no parece venirle bien a los gallegos. En general, se trata de un país anárquico, aún en el siglo XX, de tribus y clanes, de parroquias, que son heredadas de los viejos castros célticos, con iglesias asentadas sobre piedras de dólmenes, que cree en las propiedades de la luna, adora al sol, quizás porque llueve mucho, cree en la transmigración de las almas y cuando no ponen a la puerta de las casas un ramo de flores silvestres que le ahuyenten el mal de ojo y el aire de muerto, clavan en los hastiales de las casas astas de vaca con conjuros. Algo que podría decribir Walter Scott de su Escocia. Ambos países, muy viejos y misteriosos. Misterioso porque su historia conocida, la de Galicia, comienza con Roma y todo lo anterior es leyenda y mito. Me gustaría vivir en un país que uniese todo esto a la inquietud cultural de Buenos Aires y que reuniese para mi egoísmo a los amigos de uno y otro sitio. En cuanto a los jóvenes, de los que hablamos en otras cartas usted y yo, es posible que no sepan a donde les lleva su rebeldía, pero lo importante es que éstas existan; siempre llevan a alguna parte. Nadie sabía en qué iban a parar las dos revoluciones más importantes del siglo XVIII, pero ellas se hicieron y mejoraron el mundo, aunque, luego de realizadas, los burócratas, tecnócratas, etc., hubiesen formulado cánones y creado disciplinas y se hubiesen convertido en conservadoras.
Bueno, esto es todo por hoy. Está lloviendo seguido desde hace días. Todo el paisaje que se ve desde mi estudio, las montañas y el mar, lo cubre a lo lejos la niebla y de cerca el verde de los prados y las huertas. De vez en cuando pasan por el camino unas vacas muy mojadas conducidas por una mujer o un niño, ambos de botas y que cubren su cabeza y sus cuerpos con paños. La lluvia para ellos no tiene importancia, están habituados a ella. Como los cuervos y las gaviotas. Saben, además, que ella es la pobre riqueza de Galicia. La otra riqueza, la opulenta, la van a buscar los hombres sobre todo al norte de Europa, a otras partes menos lluviosas, pero más frías.

Un gran abrazo para Aída, Augusto, Rosita, Olika, Schtirbu, los amigos comunes, y usted y Aída reciban otro además de Maruja y mío:

[Seoane]


1969-04-19
Carta de Seoane a Kornblith. 1969
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Kornblith. 1969 en 19/04/1969


Gijón, 19 de abril de 1969

Sr. D. Isaac Kornblith
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos en Asturias y a muy pocos días, 10 o 15, de regresar a Buenos Aires, pasando unos días con mi hermana. Aquí, en Gijón, tengo una hermana y un cuñado, farmacéuticos ambos, con sendas farmacias, que aún tienen tarros antiguos con nombres medicinales en latín. Estamos a pocos kilómetros de la cuenca minera donde también tengo una prima hermana farmacéutica. En la ciudad, de muy vieja tradición y más que milenaria, todo está negro de carbón, las fachadas de los edificios, las calles y el puerto. Todo huele a carbón. Los antiguos escudos heráldicos, de rancios palacios de piedra carcomidos por la sal del mar, tienen carbón. Como si el carbón lo fuese aquí todo, y lo es, o, mejor dicho, lo fue hasta hace muy pocos años. Ahora se están cerrando minas en una y otra parte de Asturias y se crean fábricas de otros productos que dependen en parte de grandes empresas europeas o yankis y que no rinden lo que se espera. Gijón tiene una gran playa, unas estatuas de sus hombres más ilustres, el rey Pelayo, supuestamente asturiano, lo disputan los gallegos, el de la Reconquista contra los mahometanos, y la de Jovellanos, un gran prócer de la Ilustración Española de fines del XVIII y comienzos del XIX, en sus comienzos jacobino y afrancesado, amigo de Goya, preso y desterrado por la Inquisición y que escribió muy bien sobre casi todo: economía, sociología, política... y que, naturalmente, influyó en España y en los que libertaron América, lo mismo que Feijóo, tanto como los enciclopedistas franceses, y los libros prohibidos que, en el caso de la Argentina, iban de La Coruña a Buenos Aires en el “Correo del Río de la Plata”. Pero todo esto es historia. En la mentalidad de las gentes para la vida diaria esto no cambió demasiado desde los tiempos de Jovellanos. Solamente se incorporaron a los hábitos ciudadanos los nuevos productos industriales y el automóvil para pasear el ocio de los días de fiesta. Pero la mentalidad es casi la misma, treinta años de una política les hizo volver atrás un siglo o dos, en cuanto a determinadas cuestiones y la gente de aquí como la de toda España, marcha al norte de Europa. Es curioso este irse de la gente al norte en Europa. En cierto modo, pasadas muchas generaciones es una vuelta en parte a los lugares de orígen, pues en las múltiples mezclas de las sangres españolas están las de los pueblos que vinieron del norte, de las orillas del Báltico, o del que que se llamó Germania, de los godos, de los vándalos, los suevos, alanos... Ahora vuelven los nietos, los tartaranietos de una parte de esa sangre a servir de peones y el éxodo parece no tener fin. Pero de todo esto ya hablaremos a nuestro próximo regreso. Estos días, el lunes, saldremos para Madrid donde esperamos encontrarnos con Frontini.

Reciban Sima y usted, y todos los amigos comunes, un abrazo grande de Maruja y mío:

[Seoane]


1970-02-04
Carta de Seoane a Shand. 1970
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Shand. 1970 en 04/02/1970

La Coruña, 4 de febrero de 1970

Sres. Susana y William Shand
Buenos Aires

Mis queridos amigos:

Llevamos mes y medio fuera de Buenos Aires y somos, Maruja y yo, dos de los supervivientes de la gripe inglesa. Estuvimos en Londres menos tiempo del que pensábamos, solamente diez días, pero los suficientes para volver a ver los espléndidos museos de la ciudad, lástima que en la Tate Gallery nos tocó una exposición de pintura isabelina relativamente interesante, muy buena artesanía, muchos retratos y, a través de ellos, la estampa general del imperio que se iniciaba. Bastantes piratas vestidos de señores. En España, la pintura se hacía al mismo tiempo más negra. Claudio Coello, en la Península y Moro en Flandes es posible que previesen la decadencia a través de sus retratos de reyes, los duques de Alba, etc. En Flandes, en cambio, también aproximadamente por la misma época, los pintores se ocupaban de hacer una pintura costumbrista, de más humor, con escenas campesinas y burguesas, y con algún cuadro muy pequeño de guerra contra los imperialistas españoles. No pongo imperialistas en comillas porque no lo fuesen. No los disculpo, sino simplemente porque la denominación imperialistas y la conciencia de subordinación a un imperialismo vino después, comenzó contra los ingleses en época reciente y ahora forma parte del lenguaje común pudiendo referirnos con el término a varios Estados, juntos o separados, según nuestras simpatías; hasta un Estado imperialista puede denominar imperialista a otro en el juego diplomático de, llamo para que no me llamen. Lo cierto es que volvió a gustarnos mucho en Londres las calles y los ciudadanos a pesar del mal tiempo constante, de la gripe y de haber encontrado un Londres distinto, lo esperábamos, al de 1949, con muchos negros, indúes y latinos, comprendiéndonos a los gallegos entre los latinos. Estuvimos después den Barcelona y Madrid hasta venirnos a La Coruña el día 15 del mes pasado instalándonos en el departamento que amueblamos y en el que me puse a trabajar para la fábrica de porcelanas de Sargadelos, en el norte de Galicia. Tengo nuevas grandes jarras hechas, tres más, entre ellas una de Picasso, alguna otra pieza en proyecto y preparo la exposición de pintura que se celebrará en abril en Madrid. Trabajo. Llueve, como es natural, todos los días, en algunos solamente unas horas y desde la ventana del estudio, puedo ver el oleaje del que se llamó Mar de los Ártabros, de donde salieron los reyes Breogán, Gael, que invadieron Irlanda y dieron lugar al nacimiento de los gnomos. De noche veo la luz del faro de Hércules, el más antiguo del mundo fundado no se sabe bien por quién, reedificado por los romanos, vuelto a modificar en el siglo XVIII y electrificado en el XX. Las olas alcanzan alturas gigantescas. Ésta es toda nuestra vida en el mes y medio que salimos de Buenos Aires. Comentaremos muchas más observaciones hechas, exposiciones vistas, ocurridos políticos en próximas cartas, siempre que Shand no discuta algo de lo que ya puse en esta carta y polemice, como creo que hizo alguna vez con motivo de alguna carta mía, de otro viaje. Necesitamos noticias de ahí, alguna buena, las malas en general se leen en la prensa española gozosa de situarnos en un desastroso tercer mundo para brindarnos un generoso apoyo, o dar a sus lectores la sensación de que lo brindan. Envíennos noticias, por favor.

Grandes abrazos de Maruja y míos para todos los amigos, para Bernardo, y especialmente para los dos:

[Seoane]


1970-02-11
Carta de Seoane a Negri. 1970
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Negri. 1970 en 11/02/1970


La Coruña, 11 de Febrero de 1970

Dr. Tomás A. Negri
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos sin escribir apenas a nadie. Maruja estuvo con un gran resfrío en Londres. A mí me tocó en Madrid y desde que llegamos a La Coruña estoy trabajando. Hice cuatro grandes jarras para la serie de Valle Inclán, Unamuno, etc., que corresponden a Pérez Galdós, Pablo Picasso, León Felipe y el Marqués de Sargadelos, esta última una extraordinaria figura de la Ilustración, en la época de Carlos III, un “déspota ilustrado”, que fundó en el norte del país gallego, en Sargadelos, unos altos hornos, los primeros que tuvo España, y una fábrica de loza, cuya obra, con un amigo, Isaac Díaz Pardo, tratamos de continuar haciendo porcelana. Los altos hornos y la vida del Marqués de Sargadelos fueron destruídos como consecuencia de la invasión a España de Napoleón y los sucesos que siguieron. Desde que salimos de Buenos Aires solamente hemos tenido unos pocos días de sol. La lluvia aquí, en Galicia, es casi permanente en estos meses, ya se sabe, pero no así en Madrid y Barcelona y este año parece que tambien a ellos les cae en cantidad. De Buenos Aires no tenemos apenas noticias. A Payró le he escrito hace un poco más de una semana pero sospecho estará en Mar del Plata o alguna playa como lo están casi todos los amigos. González Lanuza debe estar en el Uruguay. A Nélida le hemos escrito. Nos contestó y ahora le debemos carta. Le hablamos por teléfono desde Barcelona para encontrarnos allí por Navidad pero no pudo ser. Esperamos que se anime a venir a La Coruña y pase con nosotros unos días, así verá una de las regiones más bellas de Europa con un pasado extraordinario y con un presente desdichado.
En Abril expongo en Madrid sin ganas, estoy arrepentido de haber aceptado y, antes del 15 de marzo, debo entregar las ilustraciones al Martín Fierro para una editorial madrileña. La idea de ilustrar el Martín Fierro me gusta y, sobre todo, hacerlo para una editorial española.
Esto es todo, o una parte del todo, porque dejo de escribirle sobre la emoción de estar nuevamente en Londres después de veinte años, volver a ver sus extraordinarios museos y respirar ese aire de libertad y seguridad en uno mismo que Londres infunde. Me correspondió ver en la Tate Gallery una gran exposición de arte isabelino, perdiendo algunas salas de arte del siglo XIX y de los ingleses de este siglo que me hubiese gustado volver a ver. Es una mala costumbre levantar salas de un museo para hacer una exposición por muy interesante que ésta sea. Debiera haber un edificio para exposiciones de esta naturaleza. A mi personalmente me interesaban las salas habituales de la Tate Gallery y muy poco el arte isabelino y sospecho que les ocurría a la mayoría de los visitantes. Sin embargo me dediqué a estudiarlos, se trata de una época muy importante de Inglaterra, nacía el imperio y los piratas y corsarios se transformaban en nobles y se hacían retratar solos o con sus mujeres y los muebles. Existía un gozo muy curioso por el ornamento y el dibujo de los detalles que importaba más que el color.
Por favor escríbame. Un saludo de Maruja y mío para su madre y para usted y reciba el abrazo de su amigo:

[Seoane]


1971-06-04
Carta de Seoane a Sofovich. 1971
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1971 en 04/06/1971


La Coruña, 4 de junio de 1971

Sr. D. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Queridos Elsa y Bernardo:

Estamos en La Coruña desde hace aproximadamente veinte días. Gozamos de la lluvia, de la niebla, del fresco de la primavera y vemos desde las ventanas un mar acerado. Estuvimos en Roma, Barcelona y Madrid, nada más. En Roma, entre muchas visitas a museos y lugares consagrados, volvimos a sentarnos en la Plaza Navona, esa plaza bellísima donde se concentran pintores ingenuos, vendedores ambulantes de juguetes, la paloma que vuela desconcertando a las verdades palomas y a los turistas. Y volvimos al Café Grecco donde está el retrato de Búfalo Bill, que seguramente fue a ese café a fines de siglo, cuando al Café Grecco comenzaba a vivir los recuerdos y aumentar los precios de los años del romanticismo, de los artistas que habían hecho tertulia alrededor de sus mesas y Búfalo Bill disparaba desde un caballo de circo y enlazaba supuestos comanches. ¡Qué bella época ese final de siglo europeo! Paul Klee describe en su diario los caracteres físicos de las bailarinas y tonadilleras de moda en Europa, la Bella Otero y Cleo de Merode. Los anarquistas atentaban contra el Zar, el rey de España y los Presidentes de la República Francesa, y los dibujos satíricos se reían del Papa, de los reyes, del mundo... Pero luego de Roma, de una Roma con más huelgas que en Buenos Aires, nos hemos venido a Barcelona donde gozamos del Museo Picasso ampliado a otro palacio vecino y con toda la obra, 700 u 800 óleos, dibujos, acuarelas, etc., que tenía en Barcelona, donada por él al Museo. Creo que hoy no se puede conocer bien a Picasso sin venir a verle a esta ciudad que además da gusto vivirla con su barrio gótico, su barrio chino, para quien se atreva a entrar en él y las espléndidas ramblas sin contar con sus monumentos y con algunos que rodean a la ciudad. Anduvimos por Madrid bastante cansados, estuvimos con algunos amigos, no hemos podido ver a todos y ya estamos en La Coruña, en mi caso empezando a trabajar. Tengo alguna exposición en proyecto. De ahí no sabemos más que las calamidades que describen los corresponsales de los diarios españoles y las noticias guerrilleras que transmiten las agencias. Nos gustaría mucho saber algo más, sobre todo quisiéramos noticias de los amigos. Nos gustaría que dedicasen una media hora el sábado o del domingo a contarnos lo que ocurre en ésa y lo que hacen todos. En Roma, encontramos todo muy caro. Una gran diferencia de precios con España. Los esperamos. Verán maravillas casi desconocidas del turismo en arquitectura, monasterios, castillos, etc., y hasta es posible que les inviten a desencantar el hada de alguna fuente o de un río, y que los pequeños trasnos (diablillos) juguetones les hagan trastadas por el placer de reírse. Los fantasmas están en todas partes. Si la emigración continúa, pronto será Galicia como el barco holandés errante.

Escríbannos. Un fuerte abrazo de Maruja y mío para Claudia, Pablito y ustedes dos:

[Seoane]


1971-06-12
Carta de Seoane a Payró. 1971
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]

Transcripción da Carta de Seoane a Payró. 1971 en 12/06/1971


La Coruña, 12 de Junio de 1971

Sr.
D. Julio E. Payró
Buenos Aires

Mi querido amigo:

No sé por donde comenzar. Quizás lo haga por el principio como parece debe ser. Estuvimos unos días en Roma. La ciudad estaba llena de flores, en la Plaza de España flores y hippies. Volvimos a ver todo lo visto. Nos sentamos más de una vez en uno de los cafés de la Plaza Navona, una de las más bellas de Italia, frente a cuadros pintados para vender al turismo, vendedores de caramelos, de juguetes, etc., viendo volar palomas artificiales que lanzaban al aire algunos de esos vendedores y mirando para las fuentes y las casas que teníamos enfrente. Cuando no descansábamos en esta plaza lo hacíamos en algún café, el Grecco, aquí nos sentábamos frente a un Fortuny que hay en una de sus paredes, entre tanto dibujo y cuadro del siglo XIX, o frente al retrato de Búffalo Bill de cuando éste pasó por Roma empleado de un circo para cabalgar y tirar el lazo como en las praderas o montañas del oeste de Estados Unidos. A mi, Roma me encanta, y Alberti, de orígen florentino, creo, está allí como en su salsa. Está haciendo un notable alfabeto grabado. De Roma nos fuímos a Barcelona donde vimos la ampliación del Museo Picasso con las 800 obras que tenía depositadas en casas de familiares suyos en España, dibujos, acuarelas, óleos, grabados de todas las épocas aproximadamente hasta el año 25. Resulta un Museo extraordinario. Pienso que se podrán hacer otros museos Picasso pero ninguno tendrá la riqueza de éste de Barcelona, que constituya tan verdadera historia de su evolución. El palacio que estaba pared por medio del que constituía el antiguo Museo Picasso es igualmente bello y los arquitectos del Ayuntamiento de Barcelona supieron incorporarlo muy bien. Resulta uno de los mejores museos de Europa. Se abrió en esta ciudad otro museo. Museo de Calzado antiguo. Realmente Barcelona es extraordinaria y la gente argentina se siente muy a gusto en esta ciudad. En Madrid todo está lo mismo en cuanto a Museos pero se han abierto muchas galerías de arte. Existen actualmente como unas cincuenta. Y Galicia está lo mismo, aumenta en fantasmas. La gente se marcha a trabajar a otros países de Europa. Cuando pueda, tenga libertad para orientarse económicamente, la dejen, será como un país del Báltico, no le faltan nieblas y sus habitantes son igualmente pacientes, liberales y trabajadores. Por otra parte en toda la tierra gallega abundan los diablillos juguetones, las hadas y un batallón de santos que resultaron apócrifos según la sección del Vaticano dedicado a estas cuestiones, pero una parte del pueblo continúa creyendo en ellos y en los misteriosos milagros que les hicieron santos. Desde luego yo simpatizo con estos santos desterrados de las listas del Vaticano, santos a partir de ahora desterrados, vagabundos a quienes van a mirar de reojo los otros santos, una especie de santos burgueses que disfrutan de todas las oraciones, representaciones, aderezos y otras prerrogativas eclesiásticas.
De Buenos Aires no sabemos más que las noticias de atracos y conversaciones peronistas-gubernamentales que aquí se publican. Lamentamos no haber podido ver la exposición de Calder. Nos hubiese gustado verla. Nos gustaría que nos enviasen algunas noticias.

Un gran abrazo de Maruja y mío para María Inés, Silvia y usted:

Luis Seoane


1971-08-13
Carta de Seoane a Sofovich. 1971
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Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1971 en 13/08/1971


La Coruña, 13 de agosto de 1971

Sr. D. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Queridos amigos:

Nos alegramos mucho del éxito profesional de Bernardo, de sus sesenta años cumplidos, del viaje al Brasil, de las cartas que nos enviaron y de la proximidad del viaje que prometen a Galicia. Pasearemos juntos por algunos sitios extraordinarios. Lázaro Goldstein estuvo unos días con nosotros, apenas una semana, algo menos creo, y le hicimos ver Santiago como hay que verlo en su gloria románica y barroca, con peregrinos que sólo se parecen a los del medioevo en la fertilidad de sus barbas, más turistas que peregrinos, y cubierta la ciudad de nubes y leyendas. Le acompañamos a un monasterio barroco en la montaña. Galicia conserva más de medio centenar de monasterios semirruinosos que serían el orgullo de cualquier país europeo. Los famosos castillos del Loire, tan pulcros, no son competencia para estos monasterios y castillos gallegos cubiertos en parte de maleza, de musgo y de bellas y nerviosas lagartijas que escapan atacadas de pudor de sólo mirarlas tomar el sol. Pero Galicia es, como Irlanda y Sicilia, un país moribundo de Europa, lo afirma un sociólogo italiano, con una tercera parte de su población emigrada y olvidada del centralismo. Van ustedes a ver un pueblo celta de hace más de 2000 años y astilleros que hacen barcos de trescientas mil y pico de toneladas y paisajes de costa con bosques que tienen kilómetros de extensión y caballos salvajes. Un país de gentes apacibles, sin crímenes, sin más ladrones que sus políticos y sus hosteleros y con los más bellos ojos verdes del universo céltico. Veremos juntos algunas de las fuentes donde las hadas transformadas en monstruos esperan al joven que las desencante, pues los encantamientos de hadas y príncipes no fueron exclusiva de Alemania y de Jean Cocteau. Les aguardamos. Por mi parte, continúo trabajando. Hice algunas nuevas piezas de porcelana y además de la jarra-busto de Rosalía de Castro, hice la de Pablo Casals. Al mismo tiempo, hice algunas ilustraciones para libros de amigos y me estuve ocupando del Museo Carlos Maside inaugurado el año pasado. Lo ampliamos con una nueva sala y con una galería de exposiciones importantes, que se inaugura con una de grabados de Picasso y Miró el día 20 de este mes. Todo esto es lo que me hizo atrasar mi correspondencia. Debo carta a todos los amigos. Conocía al dibujante Sabat de Primera Plana que luego dejó, hijo del escritor uruguayo Sabat Ercastey y desde luego con un gran talento, y le agradezco los dibujos que me envió de él. De Buenos Aires se publicaron aquí muchas noticias políticas nada gratas, muy peronistas. En cuanto a este asunto de Perón, tomaré por mi parte una actitud que algunos supondrán de viejo. Pero yo no puedo transigir con quien pudo hacer algo por lo menos una reforma agraria y no la hizo y se considera revolucionario; con quien ordenó la muerte o dejó que mataran a muchos obreros y estudiante; el último, creo, el abogado Ingalinella en Rosario. Con quien fue nazi o partidario de Hitler y de Mussolini y es... no quiero decir ahora más. Su rencor le hace utilizar desde lejos a unas masas ingenuas en contra de sus propios intereses a fuerza de declaraciones contradictorias, de manifiestos absurdos, atizando divisiones partidarias en beneficio no sabe uno de qué fin. Aquí nadie entiende el peronismo de los argentinos. Siquiera este general hubiese sido como Velasco Alvarado, el del Perú, pero no es, es alguien que hizo en la Argentina mientras tuvo tesoro que derrochar, de rey mago, acompañado de una hada madrina, de alguien que alimentaba todas las esperanzas con su sonrisa de felicidad, y que imitaba a Mussolini –uno de sus ídolos– en cuanto a riqueza de disfraces. Todos esos que miran para atrás en política, ¿por qué no releen los discursos de Perón si no los recuerdan? ¿Por qué no se publican sus discursos para los jóvenes que no gustan de informarse? Esto no es tampoco una defensa de los políticos que le siguieron y que hicieron posible esta nostalgia. En todo caso, es una lágrima que suelto por todas las ilusiones que voy perdiendo por los ideales que parecen marchitarse en uno a fuerza de verlos traicionados y desfigurados por aquellos en quienes uno creía.
Termino esta carta. No quiero escribir más de estas cuestiones. Me da asco el Perón de Madrid. Tartarín de Puerta de Hierro. Dejándonos en ridículo a los argentinos con sus multitudes de visitantes que vienen a arrodillarse y esperar de su boca la bendición consagratoria del pequeño puesto en el sindicato o en su partido. Y estoy contra todos los que le siguieron en el poder hasta hacerlo pasar por bueno. Perdóneme Elsa y Bernardo.
Sentí las muertes de los amigos a quienes se refieren: Policastro, Pacenza, Nalé Roxlo, Payró, sobre todo sentí a Payró, fue un verdadero amigo mío al que debo juicios importantes sobre mi obra. Pocos días antes había recibido una muy bella carta suya en la que me narraba recuerdos de su infancia europea. Ahora sí termino. Escríbannos. Aguardamos las cartas de los amigos. Dígannos cuando viajan.

Un fuerte abrazo de los dos para los dos:

[Seoane]


1971-08-31
Carta de Seoane a Shand. 1971
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Transcripción da Carta de Seoane a Shand. 1971 en 31/08/1971


La Coruña, 31 de agosto de 1971

Sres. Susana y William Shand
Buenos Aires

Queridos amigos:

Recibimos la carta vuestra hace más de mes y medio y nos disculpamos de no haber respondido antes por el gran desorden en mi trabajo en todo ese tiempo transcurrido, por la variedad de cosas que tuve que hacer. Por aquí estuvo unos días con nosotros Lázaro Goldstein y le acompañamos para que conociese una pequeña parte de esta Galicia tan llena de maravillosos paisajes, de obras de arte del pasado y de leyendas, y tan poco conocida. Le llevamos a iglesias románicas escondidas en los bosques y a monasterios que comenzaron siendo románicos y terminaron, seis o siete siglos después, siendo barrocos, pero quedando en ellos huellas del románico y de los estilos que se sucedían. Le enseñamos castillos que fueron fortalezas medievales contra los vikingos y los ingleses, y bosque de robles, avellanos y castaños, y preciosas playas escondidas tras esos bosques, y el hacía observaciones muy notables de ingeniería con respecto a las obras antiguas. Pasamos muy buenos días juntos. Mientras tanto sé que han ocurrido muchos buenos sucesos culturales en Buenos Aires, exposiciones, cine, etc., sentimos estar alejados de ellos. La vida aquí transcurre muy plácida. Hoy el mar está verde veronés y ayer era de un gris plomo y la niebla que convierte en misteriosa la naturaleza y esta lluvia civilizada, fina, constante, constituye nuestro mejor espectáculo junto, a veces, con la puesta de sol sobre el Atlántico, un disco rojo hundiéndose en el mar.
Sentimos mucho todas las muertes últimas de Buenos Aires, la de Payró que era un gran amigo mío y de quien había tenido una preciosa carta pocos días antes de su muerte en la que me hablaba de su niñez en Europa a propósito de Búfalo Bill, del retrato sobre el que le había escrito yo del Café Grecco de Roma; también el fallecimiento de Pacenza, que si no frecuentaba mucho era también amigo mío, y la de Nalé y Policastro, toda gente muy valiosa de Buenos Aires a quienes la ciudad y el país entero deben mucho. Cuando llegue ésta a Buenos Aires, quizá estén ustedes en USA en el estreno de la ópera con Ginastera. No importa, escribo lo mismo. En todo caso, la respuesta tardará más, tanto como la mía, o la escucharemos de viva voz en Buenos Aires. Lo que quiero, de todo corazón, es que triunfe la ópera en Nueva York, por ustedes y por el arte argentino.

Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío. Otro para Bernardo y todos los amigos:

[Seoane]


1972-01-23
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972 en 23/01/1972

23.1.72

Sr. Don Luis Seoane; - Bs. Aires.-

Querido Luis:

He leído, por fin, tu carta del 11 en la que me riñes mucho. Voy a tratar de contestar por orden:
Corredor Matheos.- A su propuesta, no nueva claro, me limitaba a preguntarle si podría ser el M[useo] C[arlos] Maside el intermediario porque ello facilitaría, en su caso, las cosas. Pensaba en ese momento, también y además, en algo de prestigio para el Museo, pues las muestras que hace el Colegio de Arquitectos son las más importantes que se hacen en España: Bauhaus, Picasso, Gatepac, etc. Él hablaba de arte, diseño, arquitectura, etc. no de arte solo. En el aspecto este, si no pensaba por lo menos no se me olvidaba que si los alemanes no tuvieron inconveniente en sacar las obras de la Bauhaus de su Museo para exponerlas en el Colegio de Arquitectos de Barcelona, al Museo C. Maside no le podía rebajar su categoría prestar una parte de su obra y de su colaboración para tal muestra. Tampoco podía ocurrírseme en ese momento pensar que eras enemigo de las exposiciones colectivas cuando en estos momentos y desde hacía varios meses están circulando por España muestras de arte gallego colectivo en el que tú aportas la mayor colaboración, supongo que voluntariamente. Me refiero a lo de la serigrafía. E incluso tú ofreciste la sala del Museo para que se realizase una de esas muestras. Y por otra parte para dos exposiciones colectivas que había organizado el Círculo de las Artes de Lugo tú pediste por carta que se enviaran cosas tuyas, incluso indicando cuales. (Además el mismo M. C. Maside es una exposición colectiva) (1) [Nota manuscrita na marxe esquerda: (1) Y yo tengo una carta tuya del año pasado mostrando tu conformidad con que, con las obras del M. Maside, se hiciese una exposición en el Círculo de las Artes de Lugo]. Pero aunque yo fuese contrario a hacer colaborar al M. C. M. en lo de Barcelona, hubiese contestado a C[orredor] Matheos exactamente lo mismo, pues en ese momento yo tenía la idea de que estaba interpretando tu pensamiento (y creo que no puede caber la menor duda que he respetado absolutamente todo lo que tú has hecho y que estuvo de mi parte el respetarlo, sin preguntarme si yo estaba de acuerdo con lo que estaba respetando). Y tenía esta idea de que estaba interpretando tu pensamiento porque el día que trajimos a Sargadelos a C. Matheos, tú y yo con José Luis al volante, C. Matheos nos expuso la idea, cuya aceptación por el Colegio luego nos confirmó, idea con la que tú te mostraste conforme, si es que los que íbamos hemos interpretado bien, que veo que todo es posible. ---- Pero no debes preocuparte porque puedes tener la seguridad de que eso queda en proyecto, como quedan tantas cosas, si no se les pone un motor, y yo el mío, desde luego no se lo voy a poner al saber que no estaba interpretando bien tu pensamiento, y que lo que podía armar era una “trangallada”, máximo cuando mi motor me está haciendo tanta falta emplearlo en mí mismo.
------ Para no perder el hilo del Museo: ayer me dijo Xosé que tú no querías que la exposición de Clavé se celebrase antes de marzo. Incidentalmente me entero de que cambiaste de manera de pensar. Mañana mismo llamaré a Gaspar.
Ejecutivo.- Estamos trabajando arduamente en su elección o selección. La cosa es muy difícil y me tiene molido. Ayer sábado tuve aquí durante todo el día a uno sometiéndolo a la última prueba y mañana voy a tener a otro. (La selección previa, a nivel psicotécnico, la hizo una empresa especializada en eso, con la que todos estuvimos conformes).
Pileta.- (Habría que buscarle un nombre más consecuente, más semántico, ni aquí ni ahí se denominan bien. Aunque sea denominar esta nuestra con un nombre propio. El lugar se llama Rato y el río del que se va a tomar el agua Xunco. A ver qué se te ocurre; Lagoa do Rato, etc.).- Bueno. Ten en cuenta, como te decía, que la pileta está ya excavada en la roca a golpe de dinamita y de topadora, y que las medidas de ella son 33,33 m. por 15 m., en forma rectangular, porque se trata de una pileta para competiciones deportivas, y entre las normas reglamentarias internacionales están las medidas y la forma. Como ves en el croquis que te mandé está situada paralelamente a la parte recta de la explanada. Cuando en mi carta te decía que acaso algún ingeniero de ahí te podía decir algo te estaba hablando de la permisión de las paredes rugosas. Ahora ya sé que los revestimientos han de ser de cantos romos. Pero este problema al darle más luz ya vimos que hay que aplazarlo para otro año, pues caso de que nuestros recursos nos permitan llevarla a cabo para este verano ni tiempo material habría que pensar en otra cosa que no fuese pintarla con cementos blancos y negros (como hicimos en la parte baja de los murales de los Irmandiños) y luego, pasado el verano estudiábamos su recubrimiento con pizarra y cerámica, pero ya no podrían ser trozos porque son cortantes y habría que pensar en unas cuantas formas de teselas troquela[da]s con cantos romos. Fíjate que son más de 700 m2 de superficie. Si el Ing[eniero] Díaz hace alguna cosa, y en formas curvas, pienso que podría ser una pileta para niños colocada cerca de la cabeza de la rectangular. Me parece muy bueno que el Ing. Díaz haga alguna cosa para esta industria del norte de Lugo y desde ahí (al Ing. Díaz y a su obra en el Lucense de Olivos y en lo que iba a ser lo de Belgrano lo conocí antes que tú y fui yo quien le sugerí tu colaboración en este último, lo que sigo solo para testimoniar el aprecio que le tengo). Pero en lo general creo que no podemos perder de vista a Albalat, autor del proyecto de la F[ábri]ca, miembro del L[aboratorio de] F[ormas] y otras cosas. Y tampoco puedo dejar de considerar a los demás socios de esta empresa para recabar su apoyo.
Cartas y velocidad.- No puedo contestarte a esa carta que dices de fecha 2 del XII, por cuanto no la he recibido. Tu primer carta tiene fecha del 10-XII-71, y parece ser que es la primera que escribiste en esta temporada. Todas tus cartas que recibí las he contestado. La mía del 2 cte., que era domingo, salió no antes del lunes 3 y a ti debió llegarte el sábado 8, a juzgar por las gestiones que ya habías hecho antes de contestarla el 11 del cte.; pero aún cuando la recibieses el 10 lunes habría tardado 7 días que es lo normal. Y, casualmente, Camilo nos dice en sus cartas que le llegan antes las de Sargadelos que las del Castro. De todos modos yo no dispongo de otro medio que enviarlas desde aquí, y como te decía en una nota que te puse a mediados de la semana última te suplico que me escribas aquí, para obviar lo que te exponía.
Mis acúfenos.- Me hicieron en Coruña una exploración completa hasta el octavo par del oído (dos horas de torturas inquisitoriales entre las que entró un intento de electrocutación). Hace un momento me acaba de llamar Domingo, a quien le quedó la documentación de tal investigación, para confirmarme que por ahí no hay nada como ya nos suponíamos. También para decirme que yo tengo razón en todo y darme confianza. La razón, claro está, puede dársele a los locos. Si así no es, la buena intención de Domingo no me hace feliz. Lo malo es que yo tenga razón y no sea yo el equivocado. Me “agonea” comprobar luego que la realidad es como uno la sospechaba.
Esto se hace muy largo y soy yo el que te estoy “agoneando” a ti. Perdóname. Un abrazo muy fuerte para ti y para Maruja, vuestro

[Díaz Pardo]


1973-03-05
Carta de Seoane a Parker. 1973
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Parker. 1973 en 05/03/1973

La Coruña, 5 de Marzo de 1973

Sra. Margot Parker
Buenos Aires

Querida Margot:

Estamos aquí en La Coruña desde hace poco más de un mes. Madrid esta vez lo gozamos, en cuanto a lo que tiene que ver del pasado, poco, pues Maruja estuvo con una gripe fuerte dese el día siguiente de nuestra llegada encerrada en la habitación de un hotel y a nosotros, si no es el pasado, Madrid no nos gusta. Es una ciudad hecha de favores, a la fuerza por Felipe II y ahora, en los últimos años, para crearle un vértice a España en la cual la periferia, los países diferenciados de Castilla, Galicia, Cataluña, etc., sean la base que sostiene ese vértice de una unidad que no existe. Gozamos de Barcelona, en cambio. Una ciudad que tu quieres y nosotros tambien. Apenas hemos visto gente. Estuvimos pocos días. Pero vimos nuevamente alguno de sus museos, el de Picasso por ejemplo, cada vez más extraordinario, con nuevas obras y nuevos arreglos en los palacios góticos que ocupan. Es, efectivamente, creémos, uno de los más bellos museos de Europa, aparte el pequeño y modesto museo de arte gallego que fundamos con otro amigo en una aldea cercana a esta ciudad. Suponemos que es uno de los pocos museos, si no el único, que está situado junto a una fábrica de porcelana, entre montes, a pocos kilómetros del mar que llega a verse desde una de sus ventanas, y entre campesinos que trabajan la tierra con arados romanos aún, con sus pobres trajes de campesinos aparentemente libres, no vestidos de mecánicos sujetos a un patrón, y escuchándose desde el mismo museo el mujido sostenido de las vacas. Tambien la pintura que se encierra en ese museo, la mayoría de las obras de jóvenes artistas gallegos, es, en general, una pintura ruda que recuerda en sus figuraciones la de los capiteles románicos o no sabe uno por qué la de las muy antiguas inscripciones de las rocas. Hay en ella ironía y humor y está presente la desgracia de esta tierra. Ayer nos encontramos con una señora correntina que vive desde hace algunos años en la montaña gallega y nos habló de un fantasma, el de una vieja casera muerta hace años que se había posesionado de una parte de su casa y que, al emplazamiento del párroco que hizo las exorciones correspondientes, solicitó unas misas por su alma. Dichas esas misas aparentemente desapareció. La gente teme, nunca se sabe si para siempre. Parece que ese fantasma se añadió a la historia de otros fantasmas de esa zona muy poblada de ellos que se manifiestan permanentemente, pues no tienen solucionada su pena eterna. Quizás algún día volvamos Maruja y yo de fantasmas a esta tierra. Apareceremos a las doce de la noche como corresponde, nos lamentaremos de algo, aún no podemos saber de qué, y desapareceremos en la niebla, esta bella niebla de Galicia, al nacer el sol.
Estoy trabajando. En Mayo expongo en Madrid. Tengo unos pocos cuadros nuevos y hasta entonces pienso trabajar lo más posible. Recordamos a todos los amigos. Siempre sentimos nostalgias de Buenos Aires. Quizás nuestros fantasmas cuando lo sean tenga[n] que aparecerse en dos lugares de la tierra lejanos entre sí, pero a ellos debe serles más fácil viajar. Será el único modo de que nosotros, pobres infelices, atemoricemos a los demás.
Ésta es una carta un poco extraña pero así te va tal como salió, la culpa la tiene este país encantado que pena desde los malditos Reyes Católicos.

Con saludos a los tuyos y a los amigos comunes, un gran abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]


1973-06-25
Carta de Seoane a Fernández e Cuadrado. 1973
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Transcripción da Carta de Seoane a Fernández e Cuadrado. 1973 en 25/06/1973

La Coruña, 25 de Junio de 1973

Sr. Albino Fernández
Buenos Aires

Queridos Albino y Arturo:

Recibimos vuestra carta y me sorprende digáis que no contesté a la de Cuadrado y tuya recibidas hace mucho. A Cuadrado, de ésta guardo copia, le contesté el 3 de Febrero y no tuve respuesta. Que lo recuerde. Y en cuanto a la tuya, Albino, te decía muy brevemente que era posible que hiciésemos una exposición de tus grabados entre agosto y setiembre si tu lo permitías, aunque ya habíamos hablado algo de esto antes de salir nosotros de Bs. Aires.
En cuanto a lo que pasa ahí no me sorprende.
Aquí los “Círculos José Antonio” y los falangistas festejaron el triunfo de ahí como algo propio. Y hubo actos de recibimiento y despedida de Cámpora y P. en Madrid extraordinarios. Yo no tengo nada que decir. Pienso en todos los momentos de aquí y del mundo defendiendo ideales que aún comparto.
Me sorprendió la noticia del fallecimiento de Falcini. Nadie me escribió sobre ella. Éramos amigos desde 1937. Lo había conocido cuando dirigía el Museo Municipal. Sabíamos que estaba mal pero no creíamos que estuviese tanto. Haré una nota para un diario de aquí recordándolo. Giambiagi y él fueron dos grandes amigos míos que me estimularon en mi trabajo. Pero no quiero escribir sobre esto ahora quizá lo haga muy pronto. Se trata de un Buenos Aires que desaparece sin remedio.
Hice una exposición en Madrid con mucho éxito de público, crítica y venta en una galería espléndida que montó Carmen Waught, y trabajo lo que puedo, que no es demasiado. Galicia es un país para no trabajar y morirse pasmado de tanta belleza y ya tengo ganas de regresar, pero aún no sé cuando.

Un saludo para los vuestros y vosotros de Maruja y mío y un gran abrazo para los dos de:

[Seoane]


1974-01-31
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974 en 31/01/1974

Buenos Aires, 31 de Enero de 1974

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Recibí tu carta el 20 de este mes, y, como escribes habitualmente, “tomo nota de todo lo que me dices”. También recibí tus notas y cartas anteriores acompañadas de distintas fotocopias, entre ellas la de la carta de Patiño referida al fallecimiento de Lugrís y la del artículo de Corredor Matheos sobre mi pintura publicado en Bellas Artes, cuyos envíos te agradezco. Recibí asimismo una carta de Villafranca agradeciendo mi recuerdo sobre su labor de diseñador en Compostela, en Comunicacións mesturadas, y refiriéndose a Lugrís. Quizá de los que quedan en Galicia, aparte de Villafranca que no sé hasta qué punto le conoció en Madrid, el que mejor puede hacer algo sobre él es posiblemente Rafael Dieste, pues fue colaborador de éste en la empresa más importante en que participó seguramente Lugrís, las “Misiones Pedagógicas”, y gran amigo de él. Yo le debo un bello poema que me dedicó con motivo de la exposición de grabados de La Coruña. Por mi parte me alegro mucho de haber hecho en su momento un canje con Patiño de un cuadro mío por un “collage” suyo y quizá algún día escriba algo sobre él. Desde luego lo haré en la monografía sobre Maside que publicaré aquí este año. De momento no puedo hacer nada más, mi homenaje sería personal. De Patiño recibí varias cartas con anécdotas de él y noticias de su entierro. Sobre mi pierna puedo deciros que estoy totalmente restablecido y, en cuanto al calor, como ocurre siempre con el clima de Buenos Aires, varía por días. Estamos pasando un verano bueno, alterándose tormentas con jornadas de lluvia torrencial, días frescos y otros de calor. Por aquí estuvieron Costa Clavell y Fernando Mon casi al mismo tiempo, y estaban sorprendidos del buen verano de Buenos Aires. Las consideraciones sobre el clima de un país también resultan ser personales. El día peor de nuestra vida resultó ser, para Maruja y para mí el que pasamos en Lestedo, cerca de Santiago, y desde luego el calor de Río en Brasil que supera cualquier calor. Esta vez en Buenos Aires lo sufrimos dos o tres días, los de nuestra llegada y alguno más entre tormentas, como dije, y días agradables. Últimamente pasamos unos diez días en Tortuguitas, en una finca de Sofovich y regresamos el lunes día 28. Gozamos de una lluvia torrencial e hice bastantes dibujos.
En este momento resulta una sorpresa el movimiento cultural veraniego de Mar del Plata. Exposiciones de arte, estrenos cinematográficos y más de ochenta espectáculos, muchos de ellos, teatro, que funcionan en carpas inflables, climatizadas y trasladables, una novedad extraordinaria iniciada en Buenos Aire y que se instalan en plazas públicas o en terrenos baldíos. En cuanto a todo lo otro con un año económico que anuncian bueno, está transcurriendo tal como lo preveíamos. Se repite la historia. Desde Madrid me llegaron dos notas en fotocopia, sobre José Suárez, publicadas en La Región de Orense. Una de J. Vázquez Jimeno bastante buena, muy personal, y la otra, de Segundo Alvarado, más referida a su actividad y fallecimiento. Sospecho que se suicidó. Había intentado hacerlo cortándose las venas hace un año o poco más en un sanatorio de Orense y trató esto mismo, dijeron, de perderse entre la nieve de los Pirineos. En el segundo tomo, si lo hago, de Comunicacións mesturadas incorporaré una nota que hice sobre su labor a raíz de su vuelta del Japón.

Un gran abrazo de Maruja y mío para Mimina y para ti.

Seoane


1974-10-28
Carta de Seoane a Ellena. 1974
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Ellena. 1974 en 28/10/1974


Buenos Aires, 28 de Octubre de 1974

Sr. Emilio Ellena
Santiago

Mi querido amigo:

Contesto rápida y brevemente a su carta del 21 de este mes. Recibí la carta conjuntamente con las diapositivas de los Bagaría que agradezco mucho, alegrándome la promesa de Romera de algunos datos que seguramente desconozco. Tambien agradezco el catálogo de Roser Bru, su dedicatoria y el mensaje que significa para nosotros las palabras de Unamuno en Salamanca. En cuanto al cuadrito lo haré estos días, pueden venir a retirarlo cualquier día después del 9 ó 10, pues estará seco, posiblemente antes. Se tratará de un alcaucil y quizá otro elemento, o nada más. Cada vez pienso más en el orgullo de pintor Morandi aparentemente tan humilde. En cuanto al precio ya hablaremos, de momento no lo tiene, quizás lo intercambiemos por algo que se nos ocurra, un libro, por ejemplo.

Muchos saludos para Roser y los suyos y para usted y su madre el abrazo afectuoso de Maruja y mío.

[Seoane]

El cuadro medirá 30 x 18 cms.


1975-06-12
Carta de Seoane a Palmás. 1975
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Palmás. 1975 en 12/06/1975


La Coruña, 12 de Junio de 1975

Sr. Ricardo Palmás
Buenos Aires

Querido Palmás:

Llevamos algo más de cinco meses de estancia en esta y no hemos escrito a los amigos, luego de una primer carta enviada a los quince o veinte días después de nuestra llegada y que no recibió casi nadie. El silencio que teníamos por respuesta nos hizo hablar por teléfono con mi hermano resultando que no habían llegado nuestras cartas y así ocurrió con Sofovich y con Baudizzone y otros amigos. Ahora, después de tanto tiempo, nos decidimos a escribir nuevamente y parecen estar llegando, puesto que recibimos respuestas.
Estuve trabajando encerrado en el departamento de La Coruña, pintando para una exposición en Madrid que se inauguró el 29 de Abril y se clausuró el 10 de este mes, Junio, y que obtuvo gran éxito de crítica y público. Antes se había inaugurado la Galería Sargadelos en esa ciudad, constituyendo un acontecimiento intelectual. Se realizó en ella una muestra muy importante del libro gallego, con el aporte de la Academia Gallega, Archivo de Galicia, Biblioteca Penzol, etc., desde el siglo XVI hasta la actualidad, conjuntamente se hicieron grandes fotografías de escultura románica, gárgolas, algunas obras de escultura actual, murales góticos, los de la Catedral de Mondoñedo, Vilar de Donas, Sta. María de Melida y, en vitrina especial, objetos prehistóricos cedidos por la Universidad compostelana y de tallas en azabache. Documentos de los siglos XV y XVI y todo presidido por el mapa de Galicia de Fontán. Pronunciaron cuatro conferencias Ramón Piñeiro, García Sabell, Rof Carballo y Rafael Dieste, referidas al hombre gallego, al medio en que se desenvuelve y a la formación de su cultura. Cuatro conferencias extraordinarias. El gran descubrimiento de Madrid y Barcelona es Rafael Dieste. La gente joven que lo desconocía admira su prosa y la originalidad de su pensamiento. Lo consideran el gran prosista de la generación del 27. Por mi parte, independientemente del éxito personal que en mi caso pueda obtener no acaba de atraerme la vida cultural actual de España. Las gentes están en general muy poco informadas, o tienen grandes lagunas en su información que no tratan de evitar y quizás la envidia corroa a una gran parte de sus intelectuales, como si unos estorbasen a los otros y no hubiese sitio para todos. A América en general se la desconoce.
Se admira y se rechaza o se polemiza alrededor de una literatura latinoamericana que a España llegó vía París y Londres más aún que Buenos Aires, Méjico, tratando de probar las influencias europeas que puede haber en sus autores como si esa literatura no tuviese iguales orígenes, comunes, que la de cada país aislado de Europa.
En Galicia los jóvenes están trabajando muy bien y en general todos los conocidos de generaciones anteriores. Blanco Amor representa constantemente su teatro en ciudades gallegas y Barcelona. Sus novelas son tan estimadas en castellano como en gallego, viviendo a saltos entre Galicia, Madrid y Barcelona. No parece tener domicilio fijo, está muy contento, trabaja.
Por mi parte, como dije antes, también trabajo. Dentro de un mes aproximadamente, saldrá un nuevo álbum de dibujos, Ramallos caramuxos, e un epílogo con outros dibuxos, pienso que así se titulará. Tengo el encargo para una editorial de artistas jóvenes de Madrid, en la que está Patiño, de un álbum de grabados que será un Bestiario, y algún que otro encargo más. Veremos todo lo que puedo hacer.
Por favor contésteme y transmítanos noticias, las que se le ocurran interesantes.

Un abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]


1975-09-02
Carta de Pérez Prado a Seoane. 1975
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Pérez Prado a Seoane. 1975 en 02/09/1975


Buenos Aires, 2 de septiembre de 1975

Mi querido Seoane:

Hace ya largo tiempo recibí su carta. Hoy, como en aquella mía que usted contesta, vuelvo a mis tribulaciones cinematográficas.
Con mil inconvenientes, con periódicas glaciaciones, con prolongadas y vociferantes sequías, con desalientos aluvionales y con varias y firmísimas determinaciones –por cuenta de Prelorán y por mi humilde cuenta– de plantar, abandonar y entregar, quizá con un suspiro de alivio, todo el material filmado, seguimos adelante con nuestro Castelao. Y ahora y aunque parezca mentira –a mí me parece un sueño– estamos ya en la última etapa y es más fácil terminar la obra que dejarla morir nonata. La filmación que resta será la de algunas fotografías que aparecerán en nuestras excavaciones de periodismo arqueológico; unos segundos más o, como diría nuestro barbado Prelorán, algunos pies de film y listo. Tenemos lo suficiente para cien minutos de proyección; el material desechado no es mucho: quizá otro tanto. Esa relación de 2 a 1 es muy económica y debemos agradecérsela a Jorge quien ahora es medio gallego y del todo galleguista. Él supo disparar su cámara con acierto sobre los documentos que allegamos entre todos, batiendo la selva de papel. El ojeador más fértil, Roberto Rodríguez, encargado de la biblioteca del Centro, mostró un ansia venatoria indeclinable.
Yo soy el autor del libro, según rezan los carteles. Mi oficio, sin embargo, tiene más requilorios y fue más complicado; pues debí meter en el asunto a Prelorán, adobar y condimentar a nuestro gusto la marmita, luchar en dos frentes principales y en multitud de secundarios y demostrar, en fin, que la raza de los Gondomares dura tanto como nosotros. A veces, lamento no haber escrito un diario, un journal de la película; otras creo que hubiera sido casi imposible derramar en papeles tantas incidencias y tantas malas sangres, fatigosas dialécticas y tornadizas meteorologías. Pero no sé si alguna vez, con más recuerdos que documentos, no me pondré y, al volar de la máquina, no dejaré crónica del periplo. Le aseguro que tendría su interés y, por lo menos, justificaría tal cual defecto o exceso.
Castelao irá en dos grandes rollos: primera y segunda parte. En 35 mm lo común es tener dos proyectores a mano; en 16 mm eso no suele ocurrir. Hay que contar con un intervalo, pues, que sería brevísimo en caso de no rebobinar enseguida. La banda sonora es del tipo llamado internacional, para distintas versiones. Por ahora grabaremos dos: castellano y gallego.
El orden que sigo en el relato es el lineal y cronológico, casi siempre. Fotografías de Castelao, sus dibujos, las fotografías de personajes o sucesos que fueron importantes en su vida y en lo que más importó a su vida; algunos metros de película que nos lo muestran en viajes, inevitables banquetes y hemerotecas. Ese material gráfico es la imagen que apoyan meses de librerías, archivos y principales: la de Castelao y la del relator; muchas otras, diversas, recitan los famosos epígrafes. Si estuviéramos filmando un libro mío cualquiera, previo y completo, las cosas me resultarían menos inquietantes. Yo sería el autor de unas letras y Prelorán buscaría los señores que las pronunciaran y los escenarios en que lo hicieran. Pero nuestro camino discurre exactamente al revés. Encontramos las escenas, los documentos gráficos y debemos armar –y modificar continuamente, sin perder el norte– la historia para sacarles provecho y ensartarlos como perlas. Imagine mis piruetas.
Después de no pocas escaramuzas iniciales y de un paciente trabajo doctrinario que me dio al fin sus frutos en Prelorán, conseguimos armar una estructura con ritmo cinematográfico –a pesar de la sofocante mayoría de escenas fijas– y, creo, eficaz. Quiero decir que cualquier persona de mediana sensibilidad y completa ignorancia en la materia puede tolerar sin fatigas esa hora y media y ya no puede ignorar quien fue Castelao y cual su lucha y cuales los problemas de nuestra patria gallega.
La película empieza con fotografías de la niñez de Castelao y con su voz. Todos los parlamentos que dice esa voz en primera persona están sacados textualmente de sus obras: libros, discursos, papeles diversos. Yo traduje con fidelidad y recorté con intención y de la manera que convenía según nuestro propósito y las posibilidades de imagen con que contábamos. Prelorán fijaba los estrechos límites temporales. Así Castelao, con fragmentos de su obra, nos cuenta su vida y explica lo que mostramos ayudado por el relator. Pero esa estructura debía contener su mensaje patriótico en forma clara y agónica, dramática. Y yo tenía que hallar la manera de representar o encarnar de algún modo la tontería centralista, la españolada de chafarrinón, el menosprecio de corte. Y entonces, y para los años que llegan al advenimiento de la Segunda República, elegí como figura contrapuntística a don Alfonso XIII. Con la imprescindible y santa pequeña injusticia y perdonable malicia que tienen inevitablemente estas cosas, elegimos entre sus muchas fotografías aquellas que lo muestran en sus diversos años y en su constante bobalicón perfil. Atusándose el bigote en una, vestido como un polista británico en otra, al comando de un luciente automóvil en esta, empingorotado y con charrateras; en un sarao, en un arenal de Marruecos o dando limosnas; en una corrida de toros, en el palacio, en el hipódromo. No es mucha imagen real en total computable, pero cada una de las veces en que interrumpiendo el relato aparece Su Majestad unos compases de pasodoble torero añaden su bronce y su chunga al contrapunto. El ser contemporáneos, tocayos y el haber coincidido etapas importantes de sus vidas en fechas muy cercanas (y el tener muchas fotografías del Borbón, claro) me incitó a brindar a nuestro paisano tan elegante partenaire. Conseguí además, espero, gracias al rey y a sus veleidades, sus tropiezos en Marruecos, sus lances políticos y su política de reinado, mostrar con cierta agilidad esa historia que vivió España y el mundo en los años que van desde Rianxo a esa primavera del 31. Después, apoyo mi contrapunto en los grandes acontecimientos y en algunos de sus protagonistas; el relator apostilla las imágenes del bienio negro, de los estatutos y del Estatuto, la Guerra de España, la Guerra Mundial y el triunfo, la postguerra y la derrota.
Prelorán grabó muchas voces buscando a la de Castelao, que no se pretendía omitir y ni siquiera evocar. Quería un hombre viejo, que no fuera ni se creyese actor, ni locutor. En la del señor Baltar –quien ya dijo todo el texto de Castelao– cree Prelorán haber hallado lo que buscaba. El relator debía ser más joven, con voz y acento diferentes. Luis Medina Castro fue el elegido y ahora ensaya mi texto. Luego, como dije, muchos anónimos cuyo timbre o estilo encajan en los epígrafes. La banda sonora –que incluye música– es cosa de Prelorán y del asesoramiento que me permita.
La tarea de Prelorán ha sido –y es– formidable. No puedo imaginar a nadie tan atrapado por una vida de la que no tenía sospecha y hasta por un país en cuyas venturas y desventuras lo introdujeron no hace mucho mi librito y nuestras charlas. Sus ahogos económicos –aún los domésticos– fueron muy grandes en estos malos tiempos y, con la inocente blandura que usted diagnosticó, Jorge fue lastimado muchas veces por las actitudes del entorno que usted, asimismo, tan certeramente pronostico. En gran cariño y respeto trabajamos durante meses con algunas crisis de su parte. Hace unos días, y sin que esto lleve relación directa con nuestro trabajo, pero sí en forma de bienvenida compensación y alivio, Jorge acaba de ganar (por segunda vez) la beca Guggenheim. Tratará de cumplir la mayor parte de su término en la Argentina.
Quizá, luego de los primeros y muy difíciles momentos, los inconvenientes más grandes que tuve con Jorge fueron debidos a un violentísimo celtismo que contrajo en las páginas de Castelao. Su parte de sangre irlandesa entró en ebullición y pronto mostró un fanatismo digno de cualquier troglodita de la Cova Céltiga. Y hasta con la ayuda de Simón Feldman imaginó una serie de mapas animados con los más peregrinos desplazamientos de las célebres tribus. Llegamos a una etapa en que los celtas y su influencia parecían bastarle para explicar todo y a mis violentos contraataques respondía con santa indignación, hoscos silencios y renovadas guerras y guerrillas. En su casa de él y en la de Simón o en cualquier lado mientras filmábamos –él por los celtas y yo aliado a cualquier otro pueblo histórico que me viniese bien o sólo, a pie firme– luchábamos con denuedo y sin cuartel. Temía yo y temo, pues Jorge me parece incurable celtómano y didactomaníaco, que se malograra nuestro esfuerzo y en especial su magnífico esfuerzo al seguir cualquiera de las teorías históricas más o menos tópicas que luego pasan o pasaron de moda, amén de aguar el mensaje y ablandar el carozo. Y, mañosamente y sin que me faltara razón, le decía que una cosa es el celtismo –actitud emocional y hasta postura existencial muy digna y aún política, si a mano viene– y otra son las precisiones eruditas sobre temas que ni él ni yo dominábamos y sobre los que, para colmo, no había acuerdo. Y que si todo lo que sabemos o podemos llegar a saber sobre los misteriosos celtas y los indudables romanos y los suevos y todos los que usted quiera se demostrara falso o cosa de fantasía y sueño, no por eso iban a terminar o torcer su modo esas injusticias que denunciábamos ni desaparecería con un suspiro esa nación que defendíamos. En verdad, creí muchas veces haber derrotado a los queridos celtas y otras tantas volvían ellos y acometían mandados por el barbado Prelorán (¿No será Breogán?) y hasta por Simón quien armó con su entraña pétrea un inesperado celtismo. Créame Seoane que si los celtas hubieran tenido tanta resistencia e insistencia como la de estos buenos amigos en el día de hoy y en nuestra Galicia no hablábamos ningún latín corrompido sino algo así como el gaélico.
Prelorán es, como usted sabe, muy trabajador, muy ingenuo y hasta inocente. No puede ni pretende usufructuar grandes lecturas ni mayores erudiciones, pero cuando se le mete una idea entre pelos y barbas es de ver como echa luego raíces y lo mueve a lecturas atragantadas, y florece y frutece y vierte por fin sus jugos en una suerte de breves trabajos cuidadosamente mecanografiados y sometidos, con toda gravedad, a mi crítica. ¡Y menudas angustias las que me dan esas prosas! Esas afirmaciones impávidas que debo atenuar para eludir el traspiés o los azotes de cualquier crítico; esas detonantes ingenuidades quizás inofensivas en un cine-club, pero suicidas frente a otros públicos más sólidos y esos crasos errores que debo tratar suavemente con injertos, barroquismos y sutiles alquimias y procurando no lastimar... Y no hay más remedio que hacer la cirugía porque los trabajosos trabajos de Jorge son la base o el texto mismo que imagina para comentar su lenguaje cinematográfico, sus escenas filmadas, expresión ésta sobre la que reina con absoluto imperio y de la que es más celoso que Otelo. Con aparente docilidad y sin tontas veleidades literarias (Jorge carece –¡felizmente!– de cosquillas) Prelorán acepta mis recortes o mis rechazos y ortopedias, pero vuelve luego con otro texto y torno yo a mis cosméticas y podaderas. El proceso tiende a repetirse y adquirir la mecánica del cuento de la buena pipa y, en cuanto me descuido, de sutil contrabando y con nuevas ropas trata Jorge de volver a pasar un argumento que le suena bien o un clan entero de celtas.
Este didactismo de Prelorán me saca el sueño y me hace temer empresas tan gratuitas como las de explicar que el Mediterráneo está rodeado de tierra y, para colmo, relleno de agua y otras enfadosas disgresiones. Como Prelorán no andaba muy enterado de las andanzas de todos esos iberos, celtas, romanos y bárbaros, moros y cristianos, Prelorán cree su deber exponer el asunto a la manera audiovisual para beneficio y remedio de quienes padezcan esa misma falta. Y como Prelorán no conocía nuestra tierra, sus gentes y su drama, él cree lícito admitir en ambas primitivas inocencias un nexo causal. Y –repite– para conocer Galicia es necesario saber que es Galicia (lo que en su idioma significa tener una idea de su historia... si fuera posible con mapas animados por el amigo Feldman). En fin, que termino usando contra todos aquellos pueblos la energía con que luché contra nuestros celtas. Pero no será fácil impedir algunos mapitas –temo– y haré lo que pueda por evitar que nos den al traste con el esfuerzo y terminemos provocando la zumba de los inteligentes y el aburrimiento de los simples. ¡Qué falta me hace usted, Luis, en estos momentos! Estoy solo en la parte que de verdad interesa y soy el único que puede manejar el negocio y salvar nuestras almas y llevar las aguas discretas a nuestro patriótico molino.
Seoane: quisiera lograr una película rescatable, eficaz, decorosa, permanente; y lo quiero sobre todo por usted y también por Eduardo quienes, en estos Buenos Aires me desbravaron un poco en galaicología y me abrieron generoso crédito de amistad y confianza. Entiendo que nosotros, los hijos de gallegos que llegamos a su lado, tenemos el deber de retornar una obra que justifique tan altos magisterios. Y si meu señor Sant-Yago me da forzas, como a Gaiferos, llegaré, no al Pórtico de la Gloria, pues no tengo para el pasaje, pero sí quizás a salir del anónimo etcétera y ser nombrado en la Enciclopedia Gallega (ver art. sobre Alén Mar...)
Un gran abrazo. No gaste su tiempo en contestar, salvo para ordenarme lo que fuera o para darme un consejo sobre toda esta lata. Quiero decir que mucho quisiera unas líneas suyas, pero no me atrevo a pedirlas.

Cariños a todos y muy especialmente a Maruxa.

Pérez Prado

P.S. Si todo anda bien, creo que la película podría verse allá en noviembre. (Prelorán insiste en procesarla en el exterior, para mejor calidad; eso puede demorarnos, pero no creo que más allá del citado mes).
Salta 760, 3ºB


1976-06-09
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1976
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1976 en 09/06/1976

9 junio de 1976

Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Confirmo las mías que te escribí en 24 de mayo y 1º del cte . Cruzadas la última tuya del 18 de mayo. Anteayer se celebró la Junta de Sargadelos para considerar la demanda de Rey. No asistió ni él ni Nogueira. Y como menos Nogueira y Varela los demás socios habíamos mostrado conformidad con la cesión da participaciones al Museo, siempre que ningún otro socio ejerciese el derecho de tanteo, ratificamos esta posición para demandar a Rey, a Cerámicas del Castro y a Sargadelos para el caso de que prosperase la demanda de Rey, que el juez tuviese que unir y resolver simultáneamente las dos demandas. Cuando el juez emplace a las partes a contestar la demanda se alegarán las excepciones y Risco tiene bastante confianza en que el pleito se lo devuelvan al demandante cargándole las costas por falta de jurisdicción de los Tribunales a que recurren ya que por lo menos Sargadelos ha aceptado en sus Estatutos el arbitraje de derecho privado. Pero yo a la vista de la corrupción a que está entregada la justicia ya no creo nada. Te mandaré una copia del acta da la junta del 7 en cuanto la entregue el Notario. En el Castro hicimos otra Junta y acordamos denunciar a la junta de gobierno del Colegio de Abogados de La Coruña a Iglesias Corral y le hemos pedido que cese en su cargo de la Junta mientras dura el período de investigación. También hicimos la misma denuncia al Presidente de la Audiencia para que vigilase que la investigación se cumplía y no se estorbaba por el mismo Iglesias Corral. Acompañamos copia de la carta del Consejo Gral. de la Abogacía de Madrid en que nos anunciaban que pedían información a La Coruña. Sabíamos que Iglesias Corral había hecho desaparecer el pedido de Madrid. Ahora vamos a esperar, pero no hay que esperar que pase nada. A Iglesias nada le va a pasar. Es inteligente y sabe que el Presidente de la Audiencia tiene mucho que rascar y enseguida le diría que primero tenía que ocuparse da cosas más importantes a las que está obligado como es la investigación del caso Olives, Secretario de Obras del Puerto que estafó a ellas cientos de millones cuya denuncia fue publicada en revistas que han ofrecido documentación probatoria. Pero el Presidente de Obras del Puerto es Doña Carmela Barrié, y el Olives es un personaje en La Coruña. Esto por decirte algo porque todo está así.
Bueno. Te va otra convocatoria para la Junta Ordinaria de Sargadelos para que le envíes a José Luis tu Delegación.
Otra cosa relacionada con Iglesias Corral. Arturo Cuadrado viene. Lo publicó la prensa y como Iglesias se convirtió ahora en el introductor de exilados (me contaba el otro día Dónega que para hablar con Emilio González López hay que pedirle permiso a Iglesias) pues ya estoy viendo Don Manuel correr a esperar a su querido Amigo Cuadrado y a bloquearlo. Casualmente me llamó el hermano de Cuadrado para anunciarme la llegada de Arturo y también me llamó Carlos Martínez Barbeito para decirme lo mismo y a ver si podíamos hacer algo con él, y pensé que lo mejor es que dé una conferencia en el Museo sobre la Barra[ca] Resol, etc. y ya mandé una nota a la prensa anunciándola anticipándome Don Manuel desista de prepararle una encerrona [sic]. Mandé también el dibujo que tú le hiciste. Al que no hay forma de traer a Galicia es a Lorenzo ni aún con esto de Cuadrado, pues ya le hablé pensando en que esto se convirtiera en una especie de homenaje a los dos. No hay forma. Creo que ahora le viene Marika, que ya alquiló la casa de ahí, pero por lo que parece se piensa pasar el verano en Madrid.
Lorenzo es muy difícil. Yo le puse todo a su disposición. Él quiere resolver las cosas a su aire y aunque algunas cosas creo que va a resolver poco en Madrid hay que dejarlo. Con Álvaro creo que sigue su relación languidecente. Por cierto que Antoñita rompió un brazo.
Para la Bienal de Venecia hemos enviado dos litografía de Souto del 37, dos tintas de Castelao del 37 y 39, la carpeta Galicia Mártir (una primera edición que tenía yo hecha en el 39, grande), una reedición del Atila y unos carteles del Estatuto. Se estuvo buscando tu cartel del pulpo pero no apareció, el grupo ese de cine que hay en La Coruña no lo tiene, se lo debiste de dejar a otro grupo y sería una pena que se perdiese ese cartel. De todos modos, según este Manuel García García, que debe ser valenciano, por lo menos vive en Valencia y es el Delegado en España para este asunto, dice que ya tienen cosas tuyas facilitadas por Francisco Carreño. De todos modos creo que si a ti te apareciese algo deberías enviarlo a este mismo Manuel García y García que a partir del 20 de este mes está ya en Venecia a esta dirección:
La Biennale di Veneziea
Ufficio arti visive
Venezia
Les interesa mucho la cosa cartelística y gráfica del período 36-39. Renau y Alberti parece que están por detrás. Te mando una nota da prensa. Este Manuel García a quien no conozco pero que se habló con él por teléfono dijo que aunque fueran cosas del periodo 39-45 referidas a la guerra.
Creo que no se me quedan más cosas en el tintero, más que decirte que mi ojo va mejorando, que falta me hace. Ahora quisiera saber de vuestra salud, la tuya y la de Maruja también mejoran, por lo que hago votos que es lo único que puedo hacer, si bien no sé si contándote tantas cosas con esta larga carta y con estas noticias desagradables del Iglesias Corral te estaré haciendo bien. En todo caso no les des demasiada importancia. No va a pasar nada, pero Iglesias creo que no las tiene todas consigo. Sabe que de los franquistas nada tiene que temer. A él lo que le preocupa es el futuro y eso se le nota. El Herce Valdivia ese de la nota oscura parece ser que lo dejaron ya escapar fuera da la península. Y este es de la misma trinca de los que a nosotros nos hacen daño.

Abrazos muy fuertes para ti y para Maruja

[Díaz Pardo]


1976-08-08
Carta de Seoane a Varela. 1976
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Varela. 1976 en 08/08/1976



Buenos Aires, 8 de agosto de 1976

Sr. D. Lorenzo Varela
O Castro

Queridos Lorenzo y Marika:

Nos alegramos que tú, Lorenzo, hubieses comprobado una vez más después de tantos años de ausencia, una vida, que Galicia es hermosa y tú, Marika, que lo hubieses descubierto. Galicia es bellísima, pero los gallegos, entre los que me cuento, no pueden, ya lo sabemos, vivir en ella y los que pueden quedarse, se molestan unos a otros, se comprueba diariamente, como si no cupiesen. Nuestros jóvenes van a París a descubrir a Tomasello y para esto debían venir a Buenos Aires donde hay bastantes, o ir a New York a donde emigraron otros. Éste es un país que se distingue por su ingenio. Pero dejemos esto. No estamos en desacuerdo en que la capital gallega sea París, en esta ciudad quedan restos de gallegos del pasado que allí habitaron, Rodríguez del Padrón; fundadores como un Valladares que ayudó a la fundación de la Iglesia de San Germain de Prés, un banquero del XIX como Calzado y, en los comienzos de ese siglo, un cura gallego, José Fernández Caamaño, Monsieur Camagnó, que secundó al General Malet, jacobino, contra Napoleón y llegó a formar un Directorio de poca duración con otro sacerdote renegado. Tuvo que vivir más tarde en Londres de liberal exilado. Y en nuestro siglo hubo también bastantes gallegos, pero sólo destaco dos, la Bella Otero y María Casares. Tenemos, pues, te lo digo a ti, Varela, ciertos derechos a París sin olvidarnos de los antecedentes célticos comunes y de que Galicia se llamó por los peregrinos, la llama Rodríguez del Padrón, la pequeña Francia. Pero a París le faltan el mar y los Cantones. Rocas como o boi y a vaca donde naufragan barcos petroleros y peñas como la de As Ánimas cuya denominación lo dice todo, olvidándonos de los reyes y conquistadores que descubrieron esa patria de locos que es Irlanda, no tanto Francia, o si los hay en este país igualmente magníficos, son mayoría los muy cuerdos dueños de hoteles y pensiones y los chauvinistas de toda laya. Pero quizás tú esperes noticias de aquí. He estado varias veces con Girri y Barba-Azul Larralde, que os recuerdan lo mismo que Sofovich y los Pirosky, a quienes también vimos dos o tres veces y Bonino, que esta temporada está aquí, etc. Buenos Aires ha cambiado desde marzo. No te puedo explicar esto como quisiera, soy inútil para hacerlo, decirte en qué consiste el cambio. Pero sospecho que ahí estáis al tanto de todo. Yo leo a un portugués de fin de siglo, gran compañero y amigo de Eça de Queirós, Ramalho Ortigão, de quien tengo los XIV tomos de As farpas de espléndida prosa, de humor gallego, el fue un galego de O Porto, que se ríe igual de los inmensos pies de un cantante y de las españolas –sospecho que castellanas de 1880, que comen el pescado con faca– la llevan en la liga para algo, pienso yo, que de Castelar y Alfonso XII y de los reyes portugueses, del Emperador del Brasil y los obispos de su país. Escribe un portugués espléndido, ama a Baudelaire y a Nerval, que citas en tu carta, y se duele de su región miñota que produce emigrantes que se enriquecen en Brasil y hacen desde este país lo que pueden por su desgraciada tierra. Es un consuelo leer en estos días a escritores como Ramalho Ortigão y saber que siempre le queda a uno el arma de la ironía para defenderse de quien abusa de su poder físico o del poder en general.
Por mi parte, trabajo. Estoy exponiendo en Bonino con mucho éxito de crítica y público. ¡Cómo me hubiese gustado que estuvieseis aquí! La exposición creo que queda bien. Antes de ésta hice otra de grabados en una galería nueva que dirige Albino Fernández y está en Lavalle al 1500. Se abrieron nuevas galerías, pero se cerrarán otras al ser liberados los alquileres de departamentos y locales. Me queda una exposición en Rosario para septiembre y otra a final de año de óleos y acuarelas en Art Gallery –desde este mes galería Víctor Najmías–. Estoy pintando óleos de tamaño chico. Hice diez con tema de pájaros de 12 x 10 centímetros y otras diez cabezas de 18 x 18. Se me ocurrió después de la exposición de Berni donde los cuadros medían 4 x 4 metros o alrededor de estas medidas y ampliaba en grande lo que Otto Dix hizo en Berlín en 73 x 60 centímetros, por poner ejemplo de gran tamaño para este pintor social y dadaísta alemán. Los temas de Berni son los de las novelas por folletines o por entregas del XIX, sin la gracia, naturalmente, de Alejandro Dumas padre, o de Eugenio Sue. Ya no existen en el mundo los Juanitos Laguna o Ramona Montiel vistos con ojos tan cándidos y demagógicos, nada realistas.
Bueno, ésta es una carta que si no te dice demasiado es al menos larga. Esperamos el regreso de Cuadrado que supimos llegó sin voz a España, pero lo recobró enseguida, deshaciendo así el bello misterio de lo que no podía expresar. Un gran abrazo para los dos y para todos los amigos comunes. Me alegro que te hubiese gustado la compañía de los Suárez, Pilares, etc. Son grandes amigos.

Otro abrazo de:

[Seoane]


1977-04-13
Carta de Seoane a Sofovich. 1977
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1977 en 13/04/1977


La Coruña, 13 de abril de 1977

Dr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Querido Sofovich:

Nos alegramos mucho cuando nos habló por teléfono hace muy pocos días. Nadie contestó a las cartas que enviamos lo primeros días de febrero. Esperamos que haya sido por las vacaciones de verano y se decidan a hacerlo ahora. Necesitamos saber de todos los amigos. Tuvimos noticias del fallecimiento de J. L. Romero en el Japón, que nos produjo un gran dolor y también el de Audivert por una carta que nos envió la mujer de Pedro Bermejo, secretario de la embajada de España. Con uno y otro estuvimos unos días antes de venirnos. A Audivert le hice un prólogo para un libro suyo sobre la técnica del grabado a buril, que él me pidió se lo dejase utilizar como texto para una monografía, pues en ese prólogo estudiaba yo su labor y personalidad en relación con el grabado americano en general. Sentimos mucho el fallecimiento de quienes fueron dos grandes amigos nuestros y de quienes, como de todos los amigos, somos deudores de muchas horas gratas de nuestra vida.
Galicia está bellísima. La cantidad de lluvia de este año la convirtió en más rica en matices de verdes. Los frutales y arbustos comenzaron a florecer y el blanco y el amarillo se mezclan con esa gama que va desde el pálido verde limón hasta el oscuro verde gris. El cielo está gris y rosado al atardecer, y el mar, el que vemos desde la ventana, es también casi negro, tenebroso. Siempre que miro para él, pienso que es difícil pintar el mar sin caer en esa especie de praderas agitadas por el viento que constituye el de Courbet y la sabiduría de los japoneses al hacerlo sólo con grandes tonos sin matizar y expresando su movimiento con un muy hábil grafismo, o como en el caso de la ola de Hokusai. Terminé de hacer un álbum de grabados, Imaxens celtas, en madera de camelio, durísima, que me rompió alguna gubia y me hirió varias veces en los dedos que sostenían el taco, al resbalar la herramienta sobre su superficie. Puede ser curioso, pues la moneda celta y sus medallas surgieron imitando las monedas griegas, sobre todo una que representaba a Felipe de Macedonia y un auriga. A partir de esta moneda, casi copiada al principio, fueron esquematizándola, aumentando en ella sus símbolos, convirtiendo en casi signo la figura humana y los animales hasta convertirlas en abstracción. Resulta ser una de las más bellas aventuras estéticas del pasado. El tránsito del realismo a la abstracción duró, creo, tres siglos de la Prehistoria. Esta abstracción no constituyó, que se sepa, un lenguaje, ni tampoco un alfabeto. Este pueblo que adora la piedra, las montañas y el agua, imaginativo y supersticioso, proclive a la parapsicología, no conocía la escritura y transmitía oralmente sus fantasmas y leyendas que llegaron hasta nuestros días, tenía, en cambio, la pasión del ritmo, que es fundamental. Contrariamente al egipcio y al griego, que amaban el realismo y el naturalismo en arte, que humanizaban y bestializaban a sus dioses respetando el cuerpo humano y el de los animales, los celtas trataban de expresar solamente el ritmo que éstos le sugerían y el total en general de la naturaleza. Hicieron un arte simbólico y abstracto. Lo que hice yo fue seguir ese tránsito a través de 20 grabados. Pienso que puede ser interesante.
Por favor, escríbannos. Estamos deseosos de saber de ustedes y de los amigos. También si entre los proyectos de ustedes está el de hacer un viaje por Europa. Nos gustaría verlos aquí antes de nuestro regreso. Y ahora, un gran abrazo de Maruja y mío para usted, Elsa y Pablo.

[Seoane]


1977-06-00
Artigo de Baldomero Cores Trasmonte sobre a figura de Antón Villar Ponte.
1978-02-03
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1978
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1978 en 03/02/1978

Buenos Aires, 3 de Febrero de 1978

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Te escribí hace unos días con motivo de una nota acompañada de fotocopias y recibo ahora una carta fechada el 22/I/78 que tardó aproximadamente diez días en llegar. Respondo, pues, inmediatamente. De acuerdo con que hagas el número 5 de L[aboratorio de] F[ormas]. Te enviaré la tapa y ruego se respete la disposición tipográfica del interior, de modo que su colección constituya una unidad. Tengo los apuntes de ocho tapas más.
Restaurar el Seminario de Estudios Gallegos es una empresa que no depende de propósitos personales, ni de dinero que se pueda invertir, sino de la voluntad de los miembros que formaron parte de esa institución y de los que viven ocho o diez de ellos: Carballo Calero, Antonio Fraguas, Filgueira Valverde, R[amón] Martínez López, Fernández del Riego, Isidro Parga Pondal, Xaquín Lorenzo, Luis Tobío Fernández (vive éste en Madrid) y no sé si más, creo que también Luis Iglesias, no sé si vive.
Sospecho que no llego a tiempo para cooperar en la redacción del esquema de anteproyecto que formulas en la circular y me abstengo, por lo tanto, de enviarte a estas alturas ninguna sugerencia. Sí, en cambio, te las envío para el n.º 5 de L. F. que no puede ser solamente un catálogo. Creo que se debe conseguir de los miembros que viven y forman parte hoy de la élite intelectual de Galicia, que se refieran a las finalidades propuestas para su fundación en el medio social y político referido a la Galicia de 1923, que creo fue el año de su fundación. Cual fue la actitud tomada con la Universidad compostelana de aquellos años y la relación que sostuvieron. En qué medida participaron en las inquietudes populares del estudiantado y pueblo gallego hasta luego de proclamada la República y que significó, para los estatutos que le sucedieron, el proyecto de Estatuto Gallego elaborado por el Seminario. (No tengo por mi parte más que el recuerdo lejano de éste, ni siquiera sé hoy si llegó a publicarse). El juicio, que aparte del esfuerzo que significó entonces, les merece hoy publicaciones como Terra de Melide, o del tomo sobre los petroglifos gallegos, de acuerdo con el tiempo pasado y en que alcanza a la actualidad. También sobre el reconocimiento que se debe a Ánxel Casal por su aporte económico a la empresa —edición—, y el acuerdo del mismo Xohan Plá que trabajó, como viajante, dedicado a su divulgación y venta de —Terra de Melide—, sin ser éste su oficio. El recuerdo de Xurxo Lorenzo, fallecido muy joven, dedicado a estudios arqueológicos y que hizo una serie de espléndidas maquetas sobre vivienda popular gallega, la colección que se iniciaba de arte gallego, etc. En general la relación de las inquietudes de la Galicia de entonces manifestada en las otras ciudades y en la misma Compostela.
Esto es todo hoy y esperemos te llegue esta respuesta antes de diez días, que al menos en esto no esperemos la popularización del cohete para alcanzar la rapidez, en cuanto a la correspondencia, de hace solamente unos pocos años.

Un gran abrazo para todos de Maruja y mío y tú recibe uno fuerte de:

Seoane


1978-03-03
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1978
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1978 en 03/03/1978

Buenos Aires, 3 de Marzo de 1978

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Recibí tu carta del 13/II, el 26, hoy te la contesto rápidamente. No te puedo decir mucho de Xohan Plá, no recuerdo si era de Vivero o de Ribadeo. Te pueden dar noticias de él Cunqueiro, Fernández del Riego, o en alguna de esas dos villas. Fue estudiante en Santiago, cojeaba un poco, no sé qué tenía en un pie. Dejó de estudiar, militaba en el Partido Galleguista. Casal lo estimaba mucho. Trabajó para él viajando Terra de Melide sin demasiado éxito. En Galicia no eran populares, por entonces, los libros útiles para ella. Durante la guerra actuó en Barcelona como decidido partidario de Negrín, siempre como galleguista de cuyo grupo era dirigente. Creo que no se llevó bien con algunos otros galleguistas por razones tácticas. Trabajaba en la sección de propaganda de la Generalidad. Quienes deben tener recuerdos de Plá son Carmen y Rafael Dieste. Después de la guerra vivió en el sur de Francia. Nosotros en el período a que me refiero, el año de publicación de Terra de Melide, y los que siguen le veíamos muy brevemente, siempre de paso de un lugar a otro de Galicia con su portafolios que encerraba únicamente el tomo de Terra de Melide. Le teníamos simpatía pero apenas podíamos hablar con él, tantas eran sus prisas. Creo que debe hacerse la semblanza de gentes como Xohan Plá que entregaban a Galicia lo que podían y de los que nadie se acuerda hoy.
Te agradezco mucho tu proposición para el Pedrón de Ouro pero no puedo aceptar. Acabo de llegar a Buenos Aires, aún no pude hacer nada en serio por el verano, todo el mundo está de vacaciones, tengo mucho trabajo que hacer, exposiciones en el transcurso de este año, un álbum y un libro de grabados y por estas razones y otras no podemos regresar en Mayo. En cuanto a la monografía de Maside no me olvido de ella. Tengo muchas notas tomadas y alrededor de 60 dibujos originales de personalidades gallegas de las que escogeré una cuantas para su publicación. A mi regreso la tendré hecha. Creo que va a llamar la atención, sobre todo por sus datos
Recibí el esquema para L[aboratorio de] F[ormas]. Creo que está bien. Pero, Martínez López, nunca hizo Historia, sino Filología, que yo sepa, pues es su especialidad, por la que fue profesor y Director de su Departamento en la Universidad de Austin, Texas, durante unos treinta años, publicando trabajos muy importantes en relación con el gallego. El trabajo de Del Riego quizá debiera referirse a la política cultural gallega entre 1936 y 1976. Creo que nadie puede hacerlo mejor. Es posible que se nos hubiese olvidado alguna otra persona perteneciente al Seminario. Junto con algunos seminaristas muertos habría que recordar el modo con que se disolvió el Seminario. De todo esto habría que consultar a Del Riego, que me parece el más informado de estas cuestiones. Una personalidad curiosa fue Don Joaquín Arias Sanjurjo, de familia noble gallega que donó su biblioteca, o gran parte de ella, para el Seminario y fue un entusiasta de la labor que éste realizaba.
Con mucho gusto haré el tapiz de 2,10 por 1,20. La viga es posible que no quede mal como límite siempre que siendo madera natural no esté pintada, o lo esté con un gris claro o con un tono neutro. Trataré de hacer un tema referido a Santiago, sino general gallego. Ya veremos. Te mandaré las letras de la tapa de L. F.

Un gran abrazo para los amigos comunes, para Mimina, tus hijos y para ti de:

Seoane


1978-11-28
Carta de Pilares a Luís e Maruxa Seoane. 1978
Ver [Carta manuscrita co membrete:] Manuel Pilares.

Transcripción da Carta de Pilares a Luís e Maruxa Seoane. 1978 en 28/11/1978

Madrid, 28 de noviembre del 78

Para Maruja y Luis Seoane
Buenos Aires

También fue una dolorosa y cruel sorpresa para nosotros, para cuantos tuvimos la suerte de conocerle. La noticia nos la dieron, a primeras horas del sábado, Inesita y Marcial...
Vosotros sabéis que, últimamente, ese gran hombre que era Lorenzo Varela solía beber bastante, aunque nadie le podía acusar de borracho. Yo, la última vez que lo vi fue en Sargadelos. Observé que, al igual que en ocasiones anteriores, parecía estar muy lejos de sí mismo, como si quisiera verse libre de los reproches que su inteligencia y su sentido mítico pudieran hacerle, como si pretendiera juzgarse con la liberalidad que suele dar la distancia, como si hubiera renunciado a regresar de un exilio aún más duro que el político y el sentimental. Y como si a pesar de lo claro de tus razones y lo equilibrado de su cerebro tuviera un supremo desdén para cuanto le obligara a trabajar. Era capaz de realizar grandes obras. Y como lo sabía, las daba por echar . Por eso, cuando me dijeron que atribuía a un catarro, a una gripe el cansancio físico que le obligó a consultar a Caldar sobre sus sofocos –y contra el diagnóstico de Caldar– renunció a dudar de la fortaleza de su corazón, y se negó a ser tratado del corazón; comprendí, disculpé y perdoné su última noche...
¡Querida Marujina, querido Luis! Vuestro amigo y hermano en tantísimas penas y alegrías, pasó esa noche sentado en un sillón, sin querer acostarse, mirándose desde todos sus años y todos sus pensamientos y todos sus sueños, escuchando los tenues, los lentos, los últimos latidos de su corazón. Su esposa había luchado por hospitalizarle. Pero él, él ¿cómo podía desconfiar de un corazón que siempre le había servido con tanta fidelidad? Y fue al amanecer cuando cedió, cuando el cerebro le dictó que pidiera una ambulancia. Y en la ambulancia falleció. Hubo que hacerle la autopsia. Fui a verle al depósito, en el siniestro caserón de las cercanías de Atocha, el domingo por la mañana. Allí estaba la dulce y bella Inesita, y un hijo de Marica...
El lunes, hacia las dos, le enterraron. No pude ir. Pilar me contó que estaban los amigos comunes, que Díaz Pardo –llegado en avión– compró una cámara para hacerle fotos... Todo muy triste, muy penosísimo...
Os escribo así porque pienso que es imposible que pueda causaros más dolor del que tenéis. Y porque temo que el veneno de la literatura pueda amargaros más. No he visto desde hace días a los Marciales. No quiero salir. No puedo borrar de mis pensamientos a ese hombre sentado en la última noche de su vida, y me lo imagino rebobinando sus recuerdos, en los que, sin duda alguna, vosotros ocupabais un preferente lugar, en los que tantos caminos, peripecias, estancia y huidas tuvieron señales indelebles de poemas, conversaciones, copas.
Por lo poco que le he podido tratar y por lo mucho que vosotros le habéis tenido, siento lo terrible que será vuestra pena. Porque la mía es y será profunda.
Perdonadme ahora. Sabéis que en la antigüedad se solía castigar ferozmente a los mensajeros que traían malas noticias. Yo he querido, egoístamente, cobardemente, llegar a vosotros después del telegrama fatal, de ese telegrama que nadie quería firmar jamás.
Es tarde, muy tarde, muy noche. Y estoy sentado en otro sillón, oyendo como late mi vivo corazón, en redoble por Lorenzo, por todos. Y estoy temiendo que vuestro perdón venga con lágrimas por mí. Porque ni las merezco, ni las quiero, aunque también las necesito, Marujina, Luis, hermanos del camino y de la posada

Abrazos.

Manuel Pilares

[Anexo.]

Entierro del poeta gallego Lorenzo Varela
Los restos mortales del poeta y crítico Lorenzo Varela, fallecido el pasado sábado en Madrid a consecuencia de un infarto de miocardio, recibieron ayer sepultura. El gran poeta gallego había regresado del exilio hace tres años. Celso Emilio Ferreiro y Varela eran las dos figuras cumbres de la poesía gallega contemporánea. Lorenzo Varela nació en La Habana, en enero de 1915. Estudió bachillerato en Lugo y luego vino a Madrid, donde se incorporó al movimiento de innovación poética y político de los primeros años de la República. Colaboró en la revista Pan, en el diario El Sol. Trabajó en Misiones Pedagógicas con Luis Cernuda y Antonio Sánchez Barbudo. Durante la guerra civil fue redactor-jefe de Claridad, órgano de las Juventudes Socialistas, y colaboró en la fundación de la revista Hora de España. Durante el exilio en México, y luego en Argentina, creó revistas y editoriales. Entre sus obras más importantes cabe señalar Torres de amor, Lonxe y Canción a Picasso. Fue un agudo crítico de arte en el periódico La Razón, de Buenos Aires. Con el gran pintor Luis Seoane crearon un grupo poético-político que influyó decisivamente en las nuevas generaciones gallegas.
El País, 28-XI-78


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaCabanas, ConstantinoPeña, Marina de laCañas, PilarMurguía, ManuelValcárcel, MarcosDíaz Pardo, IsaacCarro García, XesúsCastelao, Faraldo, AntolínBouza Brey, FermínPiñeiro, RamónCastro Gerpe, BlancaDieste, RafaelLence-Santar, EduardoCaneiro, HoracioGonzález López, EmilioOtero Pedrayo, RamónLapa, Manuel RodriguesPicasso, PabloVarela, LorenzoMartín, ElenaGonzalez, MalenaVillares, RamónGarcía-Sabell, DomingoArias “Mimina”, CarmenScheimberg, SimónRisco, VicenteMartínez López, RamónBarreiro Fernández, Xosé RamónGonzález, FlorCarballo Calero, RicardoFraguas, AntonioFalcini, LuísLorenzo Fernández, XaquínSofovich, BernardoPortela Silva, ErmelindoVillar Ponte, AntónFernández del Riego, FranciscoPayró, JulioCunqueiro, ÁlvaroTomé, AlbaCastro, Rosalía deFilgueira Valverde, XoséCabeza de León, SalvadorSenén, FelipeParga Pondal, IsidroPaz-Andrade, ValentínGonzález García-Paz, Sebastián Temáticas: GalegoProxectorvídeoSecundarioFondos de Radio Nacional de España en GalicialiteraturaUniversitarioÁlbum de Galiciapolítica Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. historia contemporáneaartesprensa escritaartes visuaishistoria medievaletnografíaemigraciónentrevistarelixiónespazos artísticosautores/asnacionalismopatrimonioarqueoloxíaxeografíasocioloxíahistoria antigahistoria modernaasuntos particularestradiciónHistoria. XeografíaLingua. Literaturafiloloxía e lingüísticaantropoloxíaArquivística, biblioteconomía e documentaciónmedios de comunicaciónCamiño de Santiagofiloloxía galego-portuguesaciencias económicas e empresariaisciencia política e da administraciónColección: Isaac Díaz Pardo e Luís SeoaneÁlbum Nóshistoria e institucións económicasmigraciónsAgora. Conferencias e conversas no CCGnacionalismo galegoArtes plásticas, deseño, música, danza e deportelinguaantropoloxía socialGuerra Civil española (1936-1939)

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